Maniobras de guerra
-Orden 038... Sorteo 896-
Escuchamos por la radio en el salón de la escuela.
Me di vuelta y lo vi. Su cara se había transformado. Tenía algo de preocupación y nerviosismo.
Shampoo se acercó a el y le dijo...
-Ranma... saliste sorteado?
-Si... Pero bueno... no pasa nada... ja!!!!!
Dio una carcajada corta y empezó a decir que no era nada, que iba a pasar rápido, que la colimba no era tan dura como decían, que un amigo de él la hizo y que no es para tanto.
Creo que ni el ni nadie nos imaginábamos lo que iba a pasar unos meses después.
Ranma era mi vecino y, tengo que admitirlo, era tan insoportable!!!!!
Realmente insoportable.
Vivía solo con su mamá, su papá había fallecido y si bien yo no lo soportaba, el... Me gustaba mucho.
La verdad es que era un fastidioso pero con mi familia siempre se portó muy bien, tanto el como su mamá.
Cuando mi papá necesitaba algo de ayuda para algo, el siempre acudió dispuesto sin esperar nada a cambio.
Su mamá era una mujer muy dulce.
Solía venir a casa a tomar mates con mi hermana Kasumi o con mi papá. A veces cocinaba la cena y comíamos las dos familias juntas.
Siempre creí que ella tenía algo con mi papá, pero no era así. Supongo que al ser ambos viudos se entendían muy bien y los alivianaba charlar.
Siempre que venían a casa, Ranma se comportaba como un caballero, pero en la escuela... Daaaaaaj... era insoportable.
Se la pasaba todo el día molestandome, haciéndome bromas o comentarios obscenos.
Ese día de 1981, nuestro último año de escuela, escuchamos el sorteo.
Salió su número, como dije más arriba. Se tenía que ir a hacer el servicio militar obligatorio... iba a ser un soldado.
Ranma... por dios, qué lindo es. Siempre me gustó. Tengo que admitir que a pesar de ser un pesado siempre fue un buen vecino y buen amigo.
Los fines de semana solía venir a casa y aprovechar mi toca discos para escuchar música (porque ellos no tenían).
Traía discos de bandas como Pescado Rabioso, Pappos Blues o Vox Dei y nos quedábamos horas y horas escuchándolos... a veces noches completas mientras yo distraía a mi papá y el le robaba cigarrillos.
Eran noches mágicas. Sentía ganas terribles de tirarme arriba de él y besarlo pero... siempre tuve miedo a su rechazo.
Obviamente yo no era la única que se fijaba en él.
Todas las chicas de la escuela le estaban atrás (y no era para menos).
Me enteré que se comía a besos con Kodachi (del otro curso) y hasta con Ukyo (Mi compañera de banco). En una fiesta de cumpleaños lo vimos besarse con Shampoo.
Era tan galán y soberbio... y siempre me dijo que prefería comerse un sapo antes que darme un beso a mi... pedazo de bobo!!!!!
Ese verano fue algo atípico.
Lo veía salir temprano en la mañana y regresar tarde en la noche. Después me enteré que había empezado a trabajar en una verduleria del barrio para dejarle algo de dinero a su madre ya que iba a estar todo un año encerrado en un cuartel.
Llegó ese día... lo recuerdo como si fuera hoy.
20 de marzo de 1982. Eran las 7 de la mañana. Mi papá nos despertó temprano y nos hizo salir a la calle.
Ahí estaba él, con una valija esperando que pasara el camión militar para llevarlo.
Mi viejo lo abrazó y le obsequió una bufanda (Tenía que hacer la Colimba en Trelew).
Al llegar el camión se despidió de todos y antes de subirse hizo algo que no me lo pude sacar nunca de la cabeza. Me guiñó un ojo, me tiró un beso al aire y me dijo "Chau hermosa, cuando escuches Pescado te vas a acordar de mí... Nos vemos a la vuelta".
Quedé pálida de la sorpresa pero derritiéndome por dentro.
Mi hermana Nabiki me codeó y se burló.
-Bien ahí hermanita... te levantaste a nuestro vecino.
Me moria de verguenza, pero me sacó de mi letargo el llanto de Nodoka.
Me acerqué a abrazarla y a decirle que no se preocupe, que iba a volver hecho un soldado, que todo iba a estar bien...
Nunca pensé que podía estar más equivocada...
Dos semanas después... sentí que mi mundo se vino abajo. Sentí como se rompía mi corazón y mi alma se hacia pedazos...
-RECUPERAMOS LAS MALVINAS!!!!!! RECUPERAMOS LAS MALVINAS!!!!!!
Fue el grito con el que me despertó mi papá a las 7 am.
No entendía que pasaba. Baje corriendo las escaleras y me puse a escuchar la radio...
ESTABAMOS EN GUERRA CONTRA INGLATERRA!!!!!!
Lo primero que pensé... fue en Ranma.
Por Dios... tenía tanto miedo.
El fervor de la gente era tremendo.
Todos los días hacíamos colectas de alimentos, ropa, cigarrillos y chocolates para mandarle a los soldados.
Las semanas iban pasando y en la radio, en la tele, en los diarios la noticia era la misma...
"ESTAMOS GANANDO LA GUERRA"
Que hijos de puta... Resulta que fue todo lo contrario. Mucho tiempo después nos enteramos que esas colectas nunca le llegaron a los soldados, nos enteramos que estaban desnutridos, sin abrigo, sin municiones, sin agua potable...
Esa maldita guerra...
Llegó el final... nuestros pibes aguantaron lo más que pudieron pero, fueron derrotados por la segunda potencia militar del mundo (Algo que no era ilógico).
Fue a fines de Julio que el alma me volvió al cuerpo... pero al mismo tiempo la tristeza.
Eran las once de la noche, yo estaba en mi cuarto, escuchando justamente el disco que Ranma me había dejado para recordarlo, cuando sentí una brusca frenada en la calle.
Me asome a la ventana, estaba lloviendo, y pude ver la silueta de un hombre que nunca había visto parado estático con un bolso en el suelo y una botella en su mano en frente de la casa de mi vecino a la par que veía el camión militar alejarse.
Me costó entenderlo al principio pero mi vista se aclaró y lo entendí... ERA RANMA!!!! ESTABA VIVO!!!!
Bajé corriendo las escaleras y salí a la calle, no me importaba la lluvia y el frío.
Corrí hasta el feliz de volver a verlo pero al tenerlo en frente... Sinceramente, no lo reconocí.
Ya no era ese chico guapo y lindo.
Ya no tenía brillo en sus ojos.
Ya no tenía su Trenza tan característica.
Ya no tenía rostro angelical como antes.
Ya no tenía ni siquiera su físico de deportista.
Tenía la mirada perdida, la quijada torcida, temblaba mucho y su ojo se cerraba cual tic nervioso.
Su piel estaba blanca como las nubes.
Estaba flaco, muy flaco.
-Ranma!!!!!!...
Le dije.
Giró a mirarme pero su mirada era tenebrosa. No sé cómo explicarlo... denotaba tristeza, odio, dolor, sufrimiento y angustia. Todo junto.
-Ranma... volviste!!!!!!!
Dije acercándome a el y posando mi mano en su mejilla.
No pude evitarlo... lo abracé y me largué a llorar aferrada a su pecho.
Al despegarme de el lo mire a los ojos muy feliz pero el... no cambió su semblante.
Ahora que recuerdo... ni siquiera me devolvió el abrazo.
Me miró fijo, tomó un trago de su botella (me di cuenta que era whisky) y me dijo de forma fría...
-Quiero ir a dormir...
Caminó hasta la puerta de su casa y entró.
Todavía tengo grabado en mi mente los gritos de Nodoka...
Pasaron 3 semanas y seguía sin verlo.
Fui varias veces a su casa pero su mamá me decía que no, que estaba enfermo, que le dolía la cabeza, que estaba durmiendo...
Un sábado a la noche por fin pude verlo.
Resulta que Kasumi se había puesto de novia con un médico y lo iba a traer a casa.
Un hombre apuesto... el doctor Tofu.
Mi papá hizo un asado para recibirlo e invitó a nuestros vecinos.
Yo no creí que iban a venir... pero lo hicieron.
Cuando lo vi atravesar la puerta... realmente vi a otro ser humano.
Tenía puesta su chaqueta camuflada de combate toda desgastada.
Ya no sonreía, ya no hablaba, ya no te miraba a los ojos.
Tenía su mano con una venda y fumaba mucho sin dejar de tambalearse de un lado a otro.
Nodoka entró a casa y saludo cordialmente como siempre. Ranma solamente dijo "Buenas noches" y se dirigió al patio, se sentó en una silla contra una pared y se quedó ahí...
-Perdón... sus modales no son los mejores pero... es todo tan difícil desde que llegó de Malvinas que...
-Tranquila Nodoka (Dijo mi papá) No te hagas problema.
Me acerqué varias veces a el como para conversar pero era inútil. Contestaba de forma muy cortante.
Fue cuando llegó el novio de mi hermana que todo cambió un poco.
Se presentó y cayó muy bien de entrada en la familia.
Mientraa Tofu hablaba con mi papá al lado de la parrilla yo observaba como Ranma seguía fumando.
En un momento se levantó de la silla y se acercó a la parrilla.
Estiró sus manos y las puso cerca del fuego.
Es verdad... el frío era intenso.
-Tenes frío Ranma?
-Un poco...
-Me imagino (Respondió mi papá) ... queres un trago?
-Bueno...
Cuando agarro el vaso fue ahí qie Tofu le vio la mano vendada.
-Qué te pasó en el brazo?
-Una esquirla... (Dijo de forma seca)
-Ah... ya veo... estuviste en las islas?
-Si...
-Fua... qué tremendo. Yo estuve en el buque Hospital Vicealmirante Irizar.
-De verdad?
-Si... me tocó curar a algunos de ustedes...
Esa fue toda la conversación.
La cena puede decirse que fue algo tranquila... salvo que a Ranma le costaba comer... tardaba mucho en masticar y su madre lo tranquilizaba cada cinco minutos porque empezaba a temblar.
En un momento Ranma dijo...
-Disculpen... tengo frío, me voy a sentar cerca de la estufa.
Se levantó y ahí fue.
-Está muy raro desde que volvió...
Dijo Nabiki
-No se que más hacer para contenerlo...
Dijo Nodoka.
-Sabe que pasa señora? (Tofu hablaba ahora) No es nada agradable lo que le toco vivir... de casualidad le contó algo de lo que le pasó?
-No... ya casi no me habla desde que llegó.
-Es lógico... Está muy traumado.
Tofu miro sobre la mesa y encontró algo... Un encendedor.
Volteó a ver a Ranma y lo vio con un cigarrillo en la boca y buscando entre sus bolsillos.
-Che pibe... Buscas esto? (Dijo mostrandole el encendedor).
-Si...
-Ahí te lo llevo...
Cuando Tofu se paro y empezó a caminar hacia el yo fui a ayudar a mi hermana a servir el café.
En la cocina le dije.
-Kasumi... ya no es el mismo, te diste cuenta?
-Está muy cambiado Akane... pero estuvo en una guerra, qué esperabas? Que volviera como si nada?
-No se... No se que hacer...
-Llevale un café... debe tener frío.
Volví a la sala con la bandeja del café y empece a servirlo.
Le lleve uno y se lo ofrecí
-Gracias...
Dijo.
-Te molesta si me siento acá? (Osea a su lado)
-No...
Me senté al lado suyo en el sofá y empecé a tomar el café.
Frente a él, Tofu miraba el encendedor.
-Esto es de la Royal Navy... es del ejército inglés este encendedor... no?
-Si...
-Lo encontraste?
-No... me lo regalaron.
-Te lo regalaron? Quién te lo regaló?
-Un teniente británico
-De verdad?
-Si...
-Y cómo fue?
Ranma empezó a temblar...
Me di cuenta del miedo en su rostro.
No se por qué... pero lo agarre de la mano y me pegué más a él... como para contenerlo.
Lo qie hizo me dejó asombrada.
Recostó su cabeza en mi hombro.
Fue raro... pero su respiración se empezaba a calmar.
-Hijo... estas bien? Queres que vayamos a casa?
Dijo su madre.
-No ma, estoy... estoy bien...
Tofu lo quedó mirando con tristeza y le dijo
-No hace falta que hables si no querés... (A la par que le devolvía el encendedor)
Ranma agarro el encendedor y lo miró...
después me miro a los ojos y... sonrío un poco.
Por un segundo volvió a ser el Ranma que yo recordaba.
Me apreto más fuerte la mano y dijo...
-No... bueno... tarde o temprano lo iba a tener que contar.
Toda la familia se fue acercando a la sala a escuchar atentamente lo que decía mi vecino...
RANMA:
Ese encendedor me lo regaló un teniente inglés por lo que hice en el combate.
Resulta que yo estaba haciendo guardia nocturna donde dormían una cantidad de helicópteros nuestros cuando empezó el bombardeo naval de los ingleses.
Una bomba explotó cerca mio y una esquirla se me metió en el brazo y me lo recorrió casi hasta el codo.
Tuve que replegarme 2 kilómetros hasta la enfermería para que me atendieran pero... no había nadie... estaban bombardeando esa zona también.
Cuando intentaba ponerme a cubierto cuerpo a tierra... otro soldado me pisó el brazo herido, que ya estaba supurando, y me reventó todo.
Como pude llegué a la enfermería y encontré una penicilina en polvo, me la puse en el brazo y me lo tape con la venda.
Cuando salí de la enfermería un Capitán estaba gritando que se necesitaban voluntarios para ir a diez kilómetros a intentar sacar a los soldados que hacia 4 horas estaban combatiendo.
Me sume como voluntario y fuimos.
En el medio del campo encontré un soldado inglés muerto y le saqué su fusil y su visor nocturno.
Fue ahí cuando sentí miedo porque podía distinguir todo y veía como el ejército británico se nos venía.
En un momento vi contra unas piedras a mi teniente Taro.
Estaba herido... y veía como le estaban disparando de todos lados.
Entonces me escondí contra otras piedras y le tiré a los ingleses que le estaban disparando a él.
Mate a uno, después a otro y a otro más.
Ahí es cuando salí corriendo hasta Taro.
-Teniente... qué le pasa?
-No se... no siento el cuerpo...
Lo revisé y vi que tenía 5 impacto de bala.
Lo agarre de la chaquetilla y lo arrastre hasta otras piedras más grandes.
Le saque los cordones y le empece a hacer los primeros torniquetes porque estaba todo el suelo y la nieve color negro... por la sangre.
Claro... cuando empezamos a movernos nos empezaron a tirar otra vez... todos los tiros se me vinieron encima y... no me mataron porque tuve un dios aparte... pero la ligó Taro otra vez... y ahí se cae... y se cae muy mal herido.
Desde el suelo, el propio Taro le disparo al inglés que nos tiro y lo mató.
Nos caímos juntos y me arrastre para cubrirlo.
Ahí me dijo "Ranma... déjame acá. .. escápate vos que podes... estoy en paz con Dios y conmigo mismo... andate".
Creo que hubiese sido un acto de cobardía dejarlo ahí tirado y salvarme yo.
En el medio del combate me abracé a su pecho y me largué a llorar.
Fue ahí cuando sentí unos gritos.
Me di vuelta y lo vi... Un grupo de ingleses se venían hacia nosotros.
Venían apuntandonos...
Ahí dije "Bueno... Me van a matar... me van a matar pero... vamos a ver cómo morímos".
Mi fusil inglés no tenía más balas así que... saqué mi cuchillo y me puse adelante de mi teniente para que no lo toquen.
Hace un par de días hable con el... vive en Tucuman. Sobrevivió por suerte.
Todos estábamos aterrorizados de lo que Ranma contó.
Su madre lloraba desconsolada, mi papá derramaba lágrimas en silencio.
No quería aceptarlo, pero yo también estaba llorando.
-Lo salvaste? (Preguntó tofu)
-Si... bueno... lo curaron los ingleses.
-Che... entonces los tomaron prisioneros ahí pero... y el encendedor?
-Bueno... lo que paso es que cuando saco mi cuchillo... veía por el visor nocturno que la figura del inglés se hacía más grande hasta que lo tuve adelante... y ahí quede en blanco. Quiero decir... No intenté pelear con el cuchillo... el inglés se cerco a mi, se me puso adelante y me apuntó a la cara. Con el caño de su fusil me tocó el cuchillo y yo lo solté. Cuando solté el cuchillo el inglés bajo su arma... y me abrazó!!!
-TE ABRAZÓ???? (Pregunté muy sorprendida)
-Si, me abrazó... me abrazó y me dijo "OK ARGENTINO"... como diciendo "Esto ya se terminó".
-Y después que paso? (El que hablo ahora es mi papá).
-El tipo agarro mi cuchillo, se lo limpió por el pantalón, se dio vuelta y le habló a sus hombres en inglés... todos bajaron las armas, vinieron y me palmeros. Agarraron a Taro y se lo llevaron y a mi me tomaron prisionero. Al otro día me hicieron juntar los muertos... junte los mismos muertos que yo maté. Ahí fue cuando ese inglés que me abrazó me dio un paquete de cigarrillos y el encendedor. Prendí uno y se lo quise devolver pero no lo aceptó... "Para tí " me dijo en español... y un soldado colorado y pecoso se me acercó y me dijo en castellano muy fluido "Tuviste suerte... nuestro jefe maneja un código de honor. Al que se lo encuentra en el campo combatiendo por un camarada... SE LE PERDONA LA VIDA".
No recuerdo cómo reaccionaron lo demás...
Lo único que se es que me desplome sobre su pecho a llorar y lo abracé con todas mis fuerzas. ... y esta vez me devolvio el abrazo.
En lo que restó de la noche no dijo nada más. Solamente se quedó sentado agarrando mi mano frente a la estufa y yo me quedé con el.
Ya eran como las 12 de la noche cuando Nodoka dijo que era hora de que se retiraran.
-Te queres quedar un rato? Hace mucho no escuchamos música juntos...
No se por qué le dije eso... me salio de adentro sin pensarlo.
-Pue... puedo quedarme Soun?
Preguntó.
-Obvio que si Ranma... No hay problemas.
Su mamá se fue y toda mi familia se acostó.
Pusimos la música muy baja para no molestar.
Cuando regresé a mi lugar después de poner un disco nuevo... uno de Pappo con su banda Riff... me senté a su lado y le dije.
-Tenía miedo de no volver a verte Ranma...
No puedo creer todavía lo que pasó...
Me agarró de la mejilla y me besó. Me besó tan profundamente que sentí que estaba en el paraíso...
-Todas las noches pensaba en vos Akane... el que tenia miedo de no volverte a ver era yo...
Desde ese día no nos volvimos a separar.
En 1993 nació nuestro hijo, Taro y hoy 2 de abril del 2023 acaba de nacer nuestra primera nieta... Malvina Saotome.
Soy la esposa de un veterano de guerra. Un soldado de 18 años.
Aquella mañana en la escuela retumbaron por la radio unos números raros y sin darse cuenta era un soldado.
Muchos sueños se cortaron, otros se bifurcaron.
Pasó el tiempo. ... mucho tiempo.
Por el asesinato del soldado Carrasco en 1994 la Colimba quedó en nada.
Pero en mi mente... en mi mente sigue el recuerdo persistente de los pibes de Malvinas.
Pobres y olvidados los sobrevivientes. A los soldados como premio... Una chapita le tiraron.
Aquella mañana cuando lo sortearon sus días quedaron contados. Por esos putos números la vida le amarraron a un destino lejano.
Un extraño país en el frío lodo olvidado.
2 de abril... Día negro nacional.
A veces cuando analizo esta vida dada vuelta y sin valores me dan ganas de escapar.
Miro a un lado y a otro tratando de encontrar responsables... y para qué?
Los demonios del infierno, las bestias del proceso quemaron los ideales.
Llevaron a los pibes a la guerra, la guerra sucia la guerra del 82.
Nada para rescatar... solo cadáveres para contar!!!!
Nada para rescatar...
Solo cadáveres. ...
Solo cadáveres...
Solo cadáveres para contar...
Canción: Maniobras de guerra
Conjunto: Tren Loco
Hoy es 2 de abril. Día de los veteranos y caídos en Malvinaa.
Es un día muy emotivo para mi. Esta canción es un recitado que les recomiendo que escuchen.
Si quieres oír en primera persona lo que le pasó a Ranma entonces busquen en YouTube "Roberto Baruzzo, el argentino que peleó con un cuchillo". Me inspiré en el y en su testimonio para escribir este one shot.
Desde Argentina los saluda Manucho Sama
