Disclaimer: Nada de esto me pertenece, la saga crepúsculo es propiedad de Stephenie Meyer y la trama es del webtoon y la novela "La emperatriz divorciada" de Alphatart y con arte de Sumpul, yo solo busco entretener y que más personas conozcan esta historia.


Capítulo 388. Pena De Muerte (2)

El Juez de la Corte Suprema estaba muerto de miedo. La pareja involucraría al Emperador para tratar de reducir sus cargos, sin importar si era cierto o falso.

El Juez de la Corte Suprema se sobresaltó al calcular rápidamente su responsabilidad en lo que estaba a punto de suceder.

Pero la audiencia, que se amparaba en el anonimato, no tenía nada que temer. El Emperador no castigaría a todos los que vinieron a ver.

—El Emperador Jasper no lo sabe.

Sin embargo, la respuesta de los Vizcondes Greengrass también desafió las expectativas en esta ocasión.

—Irina nos prometió que, si se convertía en la Emperatriz, nos ayudaría a encontrar a nuestra hija y nos otorgaría todo tipo de riquezas.

—Nos aliamos con Irina para engañar al Emperador Jasper.

—No tenemos por qué mentir sobre esto.

—Si es necesario, podemos hacer una prueba de paternidad con Irina.

Irina quería gritar, No, Jasper sabía que yo era una esclava.

Jasper no sabía sobre los Vizcondes Greengrass, pero sí sabía que sus verdaderos padres no pertenecían a la nobleza.

Además, fue el Duque Riddle quien los trajo.

Por cierto, ¿por qué se discute este tema?

Irina se sintió hundida y agraviada, quería acabar con este juicio.

Sin embargo, no podía porque había venido en secreto. Irina se quedó mirando los huevos rotos y las frutas aplastadas esparcidas por el suelo.

No podía imaginar lo que pasaría si se revelara ahora para desmentir las palabras de los Vizcondes Greengrass.

El Juez de la Corte Suprema, que permaneció en silencio durante mucho tiempo, entró en una sala de reuniones discreta con otros funcionarios importantes.

El Juez no apareció a pesar de que pasó un tiempo considerable. La audiencia permaneció en su lugar, ni una sola persona se marchó.

Antes de que Irina se diera cuenta, no sólo los Vizcondes Greengrass, sino también el Vizconde Vulturi y Alec estaban en el sitio de los acusados.

Irina se percató de una escena extraña mientras observaba a la pareja y al Vizconde Vulturi intercambiar miradas. La pareja miraba con odio al Vizconde Vulturi.

Para otros podría no ser significativo, pero no para Irina...

El Vizconde Vulturi les contó lo de Astoria.

Irina comprendió la situación enseguida. De no ser así, no había razón para que los Vizcondes Greengrass cambiaran repentinamente de postura, ni tampoco para que miraran al Vizconde Vulturi de esa manera.

Cuando el Juez de la Corte Suprema finalmente salió de la sala de reuniones, las personas que hablaban ruidosamente se callaron, como si hubieran llegado a un acuerdo tácito.

El Juez de la Corte Suprema volvió a su asiento alto, levantó su mazo y golpeó su escritorio varias veces con una expresión solemne. Recitó una a una las acusaciones y los cargos contra el Vizconde Vulturi, Alec y los Vizcondes Greengrass. Luego añadió unas palabras propias antes de dictar firmemente la sentencia.

—Aro Vulturi. Pena de muerte. Alec Vulturi. Pena de muerte. Marsha Greengrass. Pena de muerte. Gillimt Greengrass. Pena de muerte.


El Imperio Oriental quería que testificara como víctima en el caso de los pagarés.

También podría testificar en otros casos, pero el Imperio Oriental quería que fuera lo más detallada posible sobre lo ocurrido en el caso de los pagarés...

Como no pude responder de inmediato, Edward me pidió que lo pensara bien. Esa noche, dormimos abrazados sin decir una palabra.

Al día siguiente, incluso después de que Edward se fuera a trabajar, todavía pensaba en este asunto. Así que decidí contárselo a mis damas de compañía, la primera en reaccionar fue la Condesa Jubel, que habló con determinación.

—¡Por supuesto que tienes que ir! ¡Debes contarlo todo! Lo de llamar a Su Majestad 'hermana', lo de imitarla, lo de intentar seguirla al banquete especial al que sólo asistían invitados distinguidos de muy alto estatus, lo de provocar un escándalo en la cena previa al banquete especial, lo de mentir sobre que Sir Jacob la empujó para forzar a que fuera desterrado, lo de llevar el mismo vestido y afirmar que Su Majestad se había copiado, lo de enviar una carta a un noble del Imperio Occidental diciendo que Su Majestad era infértil... ¡Uf! ¡Uf! Sólo hablar de eso hace que me altere.

A su lado, Jessica añadió con los puños cerrados.

—¡Desearía que también dijera que Irina mintió cuando mencionó que Su Majestad le envió todo tipo de regalos para darle la bienvenida como concubina y que afirmó falsamente ser la persona con la que el Emperador Edward intercambiaba cartas! Ah, además que cuando Su Majestad empezó a bailar con el Emperador Jasper en el baile de Año Nuevo, ¡se puso a llorar deliberadamente para detener el baile!

Lauren y Leah, que no sabían por lo que pasé en el Imperio Oriental, se quedaron repetidamente con la boca abierta.

—¿Su Majestad soportó todo eso?

—¿Su Majestad sufrió unilateralmente?

—No fui atacada unilateralmente.

A pesar de mi corrección, Lauren y Leah me miraron con ojos de tristeza.

... Hablaba en serio. Aunque pasé por alto mucho de lo que me hizo Irina debido a mi posición de Emperatriz, al menos me desquité de algunos agravios en el acto. Incluso lo de llamarme hermana, Astoria se desquitó por mí.

—Su Majestad, ¿va a ir?

Laura preguntó con una expresión de 'espero que vayas', mientras entrelazaba sus manos con fuerza.

Dudé un momento antes de responder con honestidad.

—Lo estoy pensando.

Todo lo que dijeron la Condesa Jubel y Jessica me dolió en su momento. Incluso pensar en eso ahora me enojaba.

Pero no serviría de nada decir este tipo de cosas en el juicio... además, Jasper fue quien envió regalos a Irina en mi nombre y la llevó a la cena previa al banquete especial.

Por más enojada que estuviera por lo que me hizo, no podía asistir a la corte a tratar asuntos personales como, 'La Emperatriz Irina me llamó hermana y se copió de mi vestido'.

Tampoco podía mencionar en el juicio que mi hermano fue acusado falsamente de empujar a Irina y de contratar a padres falsos para Irina.

Lo que ocurrió en el caso de los padres falsos no fue planeado por Irina, sino por Jasper. Aparte de que el juicio se llevaría a cabo en el Imperio Oriental, no había pruebas, ni era posible contactar con los implicados. ¿Qué obtendría si lo contara?

En cuanto al hecho de que mi hermano fue castigado por la falsa acusación de empujar a Irina... no daba un paso al frente porque mi hermano intentó que Irina perdiera a su hijo con drogas abortivas, aunque fracasó.

Sobre la carta que Irina envió al Duque Berkshire, ya se había presentado un reclamo oficial al Imperio Oriental. No quería tratar en la corte un asunto por el que debía recibir una disculpa pública y formal.

—También me han pedido que asista.

¿Eh? Mientras reflexionaba, la voz de un hombre me interrumpió. Era el Vizconde Dimitri. No solía intervenir cuando hablaba con mis damas de compañía.

—Al Imperio Oriental...

—Sí. Parece que el Imperio Oriental quiere que testifique sobre el informe que preparé y que Su Majestad Isabella entregó al Emperador Jasper para liberarme.

Oh, finalmente eso será revelado.

—La difamación sobre Lady Tanya será borrada.

—Sí, así que definitivamente iré. Iré para limpiar el nombre de Tanya y para ver la caída de esa mujer con mis propios ojos.

El Vizconde Dimitri habló con severidad.

Una emoción ardiente se reflejó en sus ojos. Como si estuviera feliz de deshacerse de un resentimiento que le había acompañado durante mucho tiempo.

—Si Su Majestad Isabella va, puedo seguir escoltándola ya que iremos al mismo lugar.

El Vizconde Dimitri me hizo una propuesta mientras se regocijaba.

—Su Majestad también debe tener un odio profundo arraigado en su corazón. Ir al Imperio Oriental para presenciar su caída te hará sentir mejor.

Edward dijo que tomara mi propia decisión.

Una parte de mi corazón quería ver que pasaría con Irina, quien me empujó a abandonar mi país. La otra parte de mi corazón no quería ver lo débil que se había vuelto.

Cuando confesé mis sentimientos, Leah me preguntó con una expresión de no entender

—Entonces, ¿Su Majestad perdonará a esa mujer?

—No voy a perdonarla. Es sólo que no quiero sentirme culpable por odiar a esa mujer al verla débil. Por mucho que odie a una persona, ver su lado más lamentable es capaz de sacudir mi corazón.

Sí. De vez en cuando me enojo cuando pienso en Irina, 'qué mujer tan loca', lo mismo me pasa cuando pienso en Jasper, 'qué hombre tan malo'.

Pero después de que vea caer a Irina, ¿seré capaz de odiarla con todo mi corazón? Aunque tal vez sí, ¿no me sentiría mal?

Después de mucho meditarlo, tomé la decisión de ir, así que fui a decírselo a Edward.

—¿Quieres testificar, Reina? ¿Sobre el daño que te ha hecho?

—No, iré sólo a observar.

—¿Sólo a observar?

Edward me preguntó con preocupación,

—Puede que escuches muchos comentarios desagradables. No de ti, sino de esa mujer.

—Lo sé.

—¿No sería mejor no escuchar nada sobre esa mujer? Además, no podrás quedarte en el carruaje...

—Aunque la situación es grave, Irina es popular entre los plebeyos, por lo que no habrá muchos comentarios desagradables a pesar de que muchas personas estén decepcionadas por lo ocurrido. Creo que Irina sólo será depuesta como castigo.

Edward estuvo de acuerdo después de pensarlo por un momento.

—Entonces vayamos juntos, Reina. Sólo así me sentiré tranquilo.