Capítulo 2
Ed POV
No había conseguido quedarme dormido por completo, por lo que me giré sobre mí mismo buscando encontrar la posición más cómoda para al fin conciliar el sueño, sin embargo, al hacer esto me topé con un bulto acomodado al costado de mi cuerpo y me desperté de golpe para mirar en esa dirección. Había sentido una pequeña paranoia ya que me encontraba medio dormido dentro de todo, sin embargo, esto fue momentáneo ya que de inmediato, incluso en la oscuridad, pude reconocer aquella mata de cabello rubio y esos ojos dorados idénticos a los míos y los de Al.
-Oh, miren lo que tenemos aquí – Dije encontrándome con la sonrisa traviesa del niño que se enredaba entre mis sábanas.
-Tuve pesadillas de nuevo, papá – Respondió el infante mientras se arrullaba más, aunque yo conocía ese tono y para nada me había convencido.
Bufé mirándolo con incredulidad – ¿Estás seguro de eso? Ya lo hablamos, niño grande.
-Prometo que esta vez sí fue una pesadilla – Contestó poniendo su mejor cara de convencimiento – ¿Puedo quedarme aquí hoy?
-Solo mientras logras dormirte – Dije firmemente en lo que acomodaba la almohada detrás de mí para sentarme en la cama, al girarme hacía la derecha me di cuenta de que mi hijo era el único ocupando algún espacio en ese lugar – ¿Viste a tu madre?
-De seguro dormirá con mi hermana, y no creo que le moleste que me quede con su lado de la cama esta noche – Este niño era tan astuto que a veces me aterraba estar criando a una versión en miniatura de mí mismo, a excepción de que esta versión mía con solo 4 años de edad ya había memorizado la mayoría de las partes de un automail.
Pero no podíamos olvidar con quien estaba tratando.
-No quieras pasarte de listo – Respondí deduciendo rápidamente lo que mi esposa podría estar haciendo en este momento con nuestra hija de apenas 6 meses.
El niño a mi lado se rio traviesamente – ¿Me cuentas una historia por favor, papá?
Suspiré mientras me ponía cómodo, ni siquiera valía la pena que me dignara a ver reloj, sabía que eran altas horas de la madrugada y que probablemente me arrepintiera un poco de no haberle simplemente dejado a mi hijo dormir con nosotros, sin embargo, estaba tomándome la paternidad demasiado en serio y mi meta para su próximo cumpleaños era que ya no tuviera miedo de dormir solo y dejara de inventarse que había tenido pesadillas.
- ¿Cuál quieres escuchar hoy? – Le pregunté mientras lo ponía lo más cómodamente posible en la cama – Te advierto que tendrá que ser corta.
No tenía idea de hacía cuanto tiempo mi esposa había abandonado la cama para alimentar a nuestra hija, pero estaba seguro de que podría volver en cualquier momento y que su único deseo sería dormir, por lo que me veía en la responsabilidad de aligerar las cosas con nuestro hijo mayor.
-Cualquiera del Alquimista de Acero y la armadura – Respondió con un brillo en los ojos sin igual.
Una sonrisa involuntaria se asomó en mis labios, pero honestamente no estaba sorprendido. Las aventuras de mis años como alquimista y de Alphonse con su alma encerrada en una armadura, aunque fuesen un recordatorio constante del mayor pecado que alguna vez cometí, se habían convertido en las historias favoritas de mi hijo desde el primer momento en que se las conté, incluso si él no estaba consciente de que más que historias, eran anécdotas y que los protagonistas no eran más que su tío Alphonse y su propio padre.
Casi se sentía como otra vida.
-Bien, tú ganas – Respondí sintiendo una ligera emoción en la boca de mi estómago – ¿Qué tal esa de cuando el Alquimista de Acero y la fiel armadura liberaron al pueblo de Youswell de aquel corrupto tirano?
Para ser honestos, me había dado cuenta de que a mi hijo le daba igual cual de todas las historias escogiera, ya que todas y cada una de ellas causaban una gran emoción en él y un brillo en sus ojos sin igual. Por supuesto que cuando le contaba estas historias agregaba más fantasía de la habitual y cambiaba ciertos hechos para que fuesen aptos para su edad, sin embargo, esto no le quitaba la emoción y la esencia de lo que alguna vez fueron las grandes hazañas que Alphonse y yo logramos en la búsqueda por redimir mi pecado más grande.
Casi parecía un sueño que esas anécdotas se hayan logrado convertir en historias y que, sobre todo, yo haya vivido lo suficiente para contarlas.
Al cabo de veinte minutos pude escuchar los ronquidos de mi hijo a mi lado, justo a tiempo para cuando llegué a la parte en que Alphonse y yo habíamos logrado hacer que Yoki, o, mejor dicho, el "corrupto tirano" firmara el documento donde renunciaba a las minas de Youswell. Sonreí al ver que había logrado mi cometido y antes de quedarme dormido, decidí levantarme y llevar a mi hijo hasta su propia habitación.
Al cabo de unos minutos, deposité al niño en su cama cuidadosamente y luego de cubrirlo con sus sábanas, salí con sigilo de la habitación, y aunque estaba ya dirigiéndome a mi propio cuarto, sentí curiosidad por la puerta que estaba junto a la del cuarto de mi hijo, por lo que me asomé lentamente para encontrar la figura de una mujer mientras depositaba a un gordo bulto dentro de la cuna.
Ella se dio cuenta de mi presencia de inmediato y se giró para darme una sonrisa de medio lado, aunque estuviera despeinada, ojerosa y con el pijama de tirantes mal puesto debido a que había estado alimentando a nuestra hija, me seguía pareciendo la mujer más hermosa que había visto.
Mi esposa me hizo señas con sus dedos para que no hiciera ruido, por lo que le hice caso mientras ella terminaba por arropar a nuestra hija y posteriormente salir de la habitación. Finalmente nos miramos a la cara y ambos sonreímos.
Todavía sentía cosquillas en el estómago al verla como si recién descubriera mis sentimientos por ella.
Luego de unos momentos señaló la habitación de nuestro hijo y susurró – ¿Pesadillas de nuevo?
Giré los ojos – Solo estaba tratando de dormir con nosotros otra vez, pero ese enano astuto no puede usar esos trucos con el maestro.
Escuché su risa por debajo – Oh Ed, nuestro hijo es tu copia.
-Hasta que empieza a recitar las partes del automail con mucha precisión, ahí demuestra que es hijo de Winry Rockbell y bisnieto de Pinako Rockbell – Respondí mientras la abrazaba por los hombros y le daba un beso en la coronilla – Volvamos a la cama.
Winry y yo finalmente logramos acostarnos en paz, sabiendo que ambos niños estaban profundamente dormidos y aunque hubiese apostado a que ella se dormiría casi de inmediato, me sorprendí al escuchar su voz mientras se giraba para mirarme.
- ¿Cuál historia le contaste esta vez? – Preguntó con curiosidad mientras la sentía acurrucarse a mi lado, por lo que por inercia la abracé por la cintura atrayéndola a mi cuerpo.
Esta sensación de cercanía nunca dejaba de ser acogedora – La de Youswell.
Winry bufó – Siempre le cuentas esa.
-Es de las más fáciles de recordar sin cambiarle tantos eventos – Respondí levantando los hombros.
-Le gusta más la de Briggs – Confesó ella pasando sus manos sobre mi pecho.
Me reí ante esto mientras la miraba divertido – Lo dices porque tú sales en ella.
-Él no lo sabrá mientras no le digas que la valiente chica de la historia es mecánica de automail – Dijo con certeza mientras sonreía altivamente – Aunque eventualmente tendremos que decirle la verdad.
-De momento, permítele vivir en la fantasía sin saber que las extraordinarias aventuras del Alquimista de Acero y la fiel armadura, no son más que anécdotas donde su tío Al y su padre se metían en más problemas de los que debieron para su edad.
Winry se quedó pensativa unos momentos y luego se acercó para besarme rápidamente en los labios, dejándome un poco aturdido.
- ¿Qué tal la historia donde el Alquimista de Acero le pide matrimonio a la heroína de Briggs en una estación de trenes mediante intercambio equivalente? De seguro, amará esa – Respondió en tono burlón haciéndome sonrojar.
- ¡Tienes que admitir que fue la pedida de matrimonio más original que te pudiste haber imaginado! – Defendí de inmediato.
-Precisamente porque no la imaginé – Dijo Winry mientras volvía a acercarse para robarme otro beso en los labios, esta vez ligeramente más largo y con lo que parecía una invitación a algo más. Al cortar el beso ella me sonrió y me mostró joya que adornaba su dedo anular en su mano izquierda – De cualquier manera, si conseguiste el intercambio.
Aproveché las intenciones de aquel beso y el entusiasmo de mi esposa para tomarla por la cintura y ponerla debajo de mi cuerpo, incluso desde esa vista, con el cabello rubio totalmente revuelto y con ojeras, encendía en mí los más primitivos deseos, especialmente con aquel diminuto pijama de seda, cuyo tirante izquierdo resbalaba por el hombro y me invitaba a terminarlo de bajar.
Los labios de Winry se encontraban entreabiertos y fui a por ellos sin pensármelo dos veces, sintiendo electricidad recorriéndome la espalda y la tibieza de su lengua invadiendo mi boca. Conocía tan bien a mi esposa que sabía que aquellos besos "inocentes" a veces podría tener sus segundas intenciones.
¿Y quién era yo para ignorar esas señales?
Mis manos viajaron hasta los malditos tirantes de su blusón y terminé por bajarlos para dirigir mis labios hacia esa zona e ir subiéndolos lentamente por su cuello, aspirando su aroma.
-Ed, mañana tengo trabajo – Dijo ella con la voz sofocada mientras sus manos acariciaban mi espalda descubierta – Y tú también.
Sin embargo, volví a besarla en los labios y empecé a bajar su camisón hasta dejar sus pechos al descubierto para empezar a acariciarlos, percibiendo como ella gemía en mi boca y acto siguiente me hacía a un lado, para ser esta vez ella quien estuviera encima de mi cuerpo, haciendo ya una fricción en nuestra zona más baja que se sentía como la gloria.
-Te amo, Ed – Dijo ella capturando mis labios en un beso hambriento mientras empezaba a desvestirme.
-Y yo a ti, Winry – Respondí dejándome llevar.
Y como siempre, inconscientemente deseé que ambos pudiéramos quedarnos a pasar aquí el resto de la eternidad, incluso si esto solo era un espectáculo de mi propia imaginación.
oOo
Me desperté de golpe y con la respiración entrecortada mientras revolvía las sábanas bañadas en sudor, como si estuviera buscando los rastros de algo por toda la cama.
O más bien, de alguien.
Caí en cuenta de lo sin sentido que esto era solo unos minutos después al asimilar que solo había estado soñando de nuevo, sin embargo, este había sido uno de esos sueños en los que, aunque quisiera despertar, algo me mantenía preso en él, simplemente experimentando y saboreando aquella vida no vivida y que hoy en día solo podía ser posible en mi imaginación.
Qué tonto me sentía cuando mi propio subconsciente me traicionaba de esa manera.
Por experiencia sabía que sería casi una misión imposible volverme a dormir de inmediato, especialmente sintiendo mi corazón acelerado de aquella manera y con todo el cuerpo sudoroso, producto de la agitación que sentí durante ese sueño. Ni siquiera era algo que pudiera explicar con certeza, había dejado de darle vueltas al asunto hace mucho tiempo ya que ninguna respuesta parecía ser lógica ante la presencia de estos sueños que se sentían tan reales como la vida misma, pero que al despertar solo me dejaban sudoroso, tembloroso y con un gran vacío en el estómago que con el tiempo apenas y he sabido llenar.
Sin pensármelo dos veces salí de mi cama y caminé unos cuantos metros hasta la cocina del departamento, en cada paso que daba me quitaba alguna de las prendas de mi pijama tirándolas en el suelo sin ningún tipo de cuidado y quedando únicamente en ropa interior.
No es como si corriera el riesgo de toparme con alguien, ya que en las penumbras de este departamento solo éramos yo y mi soledad.
Alcancé una botella con líquido entre dorado y marrón que se encontraba en la alacena y tomé un vaso limpio mientras me dirigía con ambos de regreso a mi habitación.
Me senté en mi escritorio, haciendo a un lado los documentos que tenía encima de él, procedí a servirme un poco de la bebida en el vaso, y sin meditarlo lo bebí de un solo golpe, dejando que el whiskey me quemara la garganta instantáneamente, aunque casi de inmediato fui a por la segunda ronda mientras sacaba del cajón un pequeño diario y a medida que iba bebiendo, escribía rápidamente los detalles de la secuencia que me había despertado aquella noche.
Había perdido la cuenta de la cantidad de veces en que había soñado cosas similares a estas, y cuando empezó a hacerse más recurrente, había tomado la decisión de escribir estos sueños, de tal manera que no pudiera olvidar los detalles importantes y, que, además, pudiera resaltar las similitudes en cada uno. Durante los primeros sueños se lo atribuía a la gran depresión que llegué a sentir por un tiempo y que por ende mi cabeza solo se iba a eso, sin embargo, con el pasar de los meses estos sueños parecieran querer mostrarme una secuencia, tal vez de una vida no vivida, de un maldito universo alternativo, o que se yo, pero si de algo estaba seguro, es de que yo no necesitaba un diario para saber el elemento que se repetía en cada uno de ellos sin excepción.
Winry siempre estaba ahí.
Me serví otro trago de whiskey y lo bebí rápidamente mientras hacía una pausa en mi escritura para sentir como la bebida me quemaba la garganta al mismo tiempo que el pecho se me contraía.
No iba a volver a verla ¿por qué demonios mi subconsciente se empeñaba en mostrarme cruelmente los recuerdos de una vida que nunca he vivido y que nunca viviría?
Había llegado a plantearme que quizás esto seguía siendo parte del castigo que debía cumplir por haber intentado hacer transmutación humana, seguía pagando el precio de mis pecados, incluso cuando en este mundo no existía la razón por la que había perdido mi pierna o por la que Alphonse alguna vez fue una armadura.
Aquí no había alquimia, ni tampoco automails, homúnculos o siquiera alguna persona que me probara que mi vida no había sido una mentira ni producto de mi subconsciente.
Aquí solo era yo.
Tomé otro trago de whiskey, el cual ya empezaba a hacer efecto en mi cuerpo, y pasé mi vista sobre las anotaciones que había hecho esa noche y una sonrisa irónica se asomó en mi rostro.
-Así que, una hija de 6 meses, esa es nueva – Dije para mí mismo en voz baja – Ni siquiera estoy seguro de que quiera ser padre.
Estos malditos sueños estaban camino a acabar conmigo por todas aquellas imágenes. Nunca llegué más allá de un beso con Winry y una confesión a medio hacer antes de irme a mi misión aquella noche, sin embargo, aquí estaba, soñando toda una vida con ella y empezando a plantearme que quizás esos deseos siempre estuvieron ahí reprimidos, y con el paso del tiempo simplemente han ido tomando forma a medida que seguía creciendo y que a la par, mis esperanzas morían.
Cerré el diario sin atreverme a darle otra ojeada a las entradas del pasado o a agregarle más detalles al reciente sueño, estaba desbordado con el espectáculo de esa noche, por lo que tras un último trago de whiskey me recosté de nuevo en mi cama, la cual siempre me daba una gran sensación de vacío que prácticamente demandaba ser llenado, y por supuesto que intenté hacerlo, sin embargo, no parecía que ninguna figura calzara allí.
Mi vida era como un maldito rompecabezas al que le faltaban varias piezas importantes.
Al estar recostado en mi cama mirando fijamente al techo, todo lo demás a mi alrededor me daba vueltas, producto de todo el whiskey puro que había estado ingiriendo sin ninguna medida, aunque ¿para qué tener límites a estas alturas si a nadie le afectaría?
Estaba solo, por mi cuenta y en noches como estas se sentía aterrador.
Decidí dejar de darle vueltas al asunto y tachar aquel como otro de mis locos sueños sin sentido, por lo que me acomodé en el lado izquierdo de la cama, ya que por alguna razón nunca me había acostumbrado a dormir en el medio, sino siempre dejar un pequeño espacio.
Eso en el inexistente caso de que alguien fuese a ocuparlo en algún momento.
oOo
Winry POV
Me desperté sobresaltada de un golpe, mi respiración estaba tan agitada como si hubiese corrido en un maratón o en una persecución y tuve que desabrochar algunos botones de mi pijama, ya que me encontraba muy sudorosa y temblorosa, al mismo tiempo que mi corazón batallaba por no salirse de mi pecho.
Una niña se había agregado a la sucesión de sueños extraños que ya había estado experimentado por un tiempo. De nuevo volvía a fantasear con una vida que se sentía tan cerca, pero a la vez tan lejos e imposible.
Por inercia miré hacía el lado izquierdo de la cama, totalmente vacío y pasé mis manos por la zona delicadamente, teniendo una extraña sensación de que debería estar ocupado por alguien, y recordé que esta no era la primera vez que experimentaba semejante sentimiento de vacío y de incertidumbre que provocaba que mi pecho se contrajera.
Era como si siempre estuviera buscando a alguien, y alguien estuviera buscándome a mí.
Pero eso era imposible, él ya no estaba y no volvería.
Y ojalá mi subconsciente algún día dejara de hacer la mala pasada de convertirlo en el protagonista de aquellos sueños salvajes y totalmente ajenos.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que hayan tenido una bonita semana.
Quiero empezar agradeciéndole a todos los que se han tomado el tiempo para darle una oportunidad a este primer long fic de FMA, aprecio mucho cada forma de apoyo.
Personalmente admito que me encantó escribir este capítulo por lo agridulce del mismo, además introducimos la primicia y es este asunto de los sueños compartidos que iremos explorando más a fondo en la historia. Adicionalmente, pueden ver como lo que es canon en FMA Brotherhood y el manga, para efectos de esta historia se ha presentado en sueños y vidas paralelas que Ed y Winry no pudieron vivir, ya iremos viendo más de cada uno de ellos.
Espero que les haya gustado este segundo capítulo y agradezco a todos los que me comentaron. Sigo sintiéndome muy nueva en el fandon de FMA, por lo que leer los comentarios y ver sus reacciones me hace muy feliz.
Muchas gracias de nuevo por el apoyo y nos leemos la próxima semana.
Un abrazo enorme para todos.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
