Parte 14: TASYA Y VADIM

Yulia y Lena pasaron el fin de año en casa de Yuri y Veronika, el matrimonio dio una pequeña fiesta en su nueva casa a la que recién se habían mudado, también asistieron Anika, Raisa y unos cuantos invitados más. Lena en un principio estaba un poco nerviosa, a pesar de ya haber visto en una ocasión a los amigos de Yulia, esta sería la primera vez que la conocerían como su novia, pero ellos rápidamente la hicieron sentir bienvenida, las chicas se divirtieron, brindaron, bromearon y se tomaron muchas fotos.

El 2 de enero tal y cómo lo habían acordado Tasya y Vadim llegaron a Moscú, ahora era el turno de Yulia de conocer a los amigos de su novia, pero la chica no estaba para nada nerviosa, por el contrario, le entusiasmaba conocer a las únicas personas en todo el mundo en las que Lena realmente confiaba y que tanto la habían ayudado. Llegaron al restaurante donde habían acordado verse:

¡LENA! – la chica corrió hacia ella

¡TASYA! – gritó la pelirroja

Se abrazaron, su entusiasmo y felicidad fue evidente para todos los presentes ahí, pero ninguna se contuvo, y es que en verdad se echaron mucho se menos, Lena abrazó también a Vadim y procedió a presentar a Yulia

Mucho gusto, Yulia Volkova - dijo la chica extendiendo su mano

Tasya la tomó de la mano y tiró de ella emocionada dándole un beso en la mejilla

¡Bonjour, o debería decir Good morning, o quizás buongiorno!, Naah, solo bromeo Yulita, ¡NO, espera!, ¿puedo decirte Yulita?, ¡no, ya sé!, ¿mejor Yul?, ¡no, espera!, sé que Lena te dice así, tal vez sea algo exclusivo de ustedes, lo tengo, mejor solo te diré Yuli, o Yulia, tu dime, oye tengo hambre – dijo Tasya

Todo esto hizo reír a Yulia, le pareció tan hilarante la rapidez con la que Tasya hablaba y cambiaba de tema

Jajaja puedes decirme como tú quieras – dijo Yulia

¡Aahh ya dijiste!, oh, por cierto, te presento a mi esposo – exclamó Tasya mientras empujaba a Vadim frente a Yulia

Vadim Makarov, mucho gusto señorita Volkova – dijo el hombre de forma muy educada

La morena devolvió el saludo y dijo que podría llamarla solo Yulia

0K ya dejemos las formalidades, Lena tienes que contarme todo lo que ha pasado, tenemos que ponernos al día – dijo Tasya tomando a Lena de ambas manos.

Comieron y platicaron, Lena estaba muy feliz de ver a sus amigos después de tantos meses, los Marakov le platicaron sobre cómo ganaron el caso, y Lena habló sobre su tesis, el proyecto de la clínica que dirigía, entre otras cosas, mientras tanto Yulia solo la observaba e inconscientemente sonreía al pensar en lo hermosa que era su pelirroja

¿Y cuándo se casan? – preguntó Tasya curiosa

Yulia se pasó de golpe el trago de agua que estaba bebiendo y casi se ahoga, esa pregunta la tomó por sorpresa, la chica se quedó pensativa un momento mientras trataba de respirar con normalidad, iba a responder, pero Lena se adelantó

Tasya aún no hemos hablado de matrimonio – dijo la pelirroja

Lo se Lena, sé que van iniciando, tan solo quería sorprender a Yulia, está toda embobada mirándote – se volteó hacia Yulia – no me malentiendas solo estoy jugando – dijo Tasya

No te preocupes – contestó la morena.

La pregunta no le había molestado para nada a Yulia, pero si la dejó pensando, era verdad, aunque llevaban poco tiempo como pareja, aún no habían hablado nada sobre casarse, ¿Yulia casada?, en el pasado, ni pensarlo, que Yulia Volkova fuera a sentar cabeza, era algo imposible, pero ahora las cosas estaban cambiando, es verdad, ella amaba a Lena, y pensando bien las cosas, si le gustaría casarse con ella y estar juntas toda la vida, ¿pero Lena?, ¿acaso ella también querría casarse?, las cosas no salieron nada bien en su primer matrimonio, incluso podrían decirse que fueron vivencias muy traumáticas, Lena perdió un hijo, tal vez ya no era parte de sus planes formar una familia. Ella es una persona muy ocupada, quizás su trabajo ahora lo era todo y ya no había cabida para algo como eso, y todavía había un factor más, algo muy importante, en Rusia no estaba permitido, incluso era prácticamente ilegal; la homosexualidad era muy mal vista, incluso Anika y Raisa quienes llevaban muchos años juntas, ante la sociedad tenían que fingir que eran solamente "amigas muy cercanas" o podrían salir heridas.

Yulia empezó a sentir frustración, de pronto había recordado por qué se fue de Moscú, porque no le gustaba estar en Rusia, esa gente tan cerrada de mente, los detestaba a todos y cada uno de ellos, a sus odiosas reglas y leyes que la hacían tan infeliz, la chica no hacía daño a nadie, pero ahí era muy mal vista si se expresaba tal y como era, tanto ella como sus amistades habían sido víctimas en diversas ocasiones de la discriminación, la indiferencia, y la crueldad, de gente que estaba en contra de sus preferencias, de su manera de ser, y ni hablar del idiota homofóbico que tenían como presidente, él era el peor de todos, un incitador de la violencia y el rechazo hacia los homosexuales.

Yulia siempre odió reprimir sus sentimientos y se prometió a sí misma no volverlo a hacer; por otro lado, las cosas con Lena iban de maravilla, pero por el bien de la pelirroja y de su trabajo, la morena prefirió mantener en privada su relación y jamás insistirle en demostrarlo en público, siempre que salían a la calle se tomaban de la mano disimuladamente, si se besaban, pero en lugares donde no hubiera tanta gente o estuvieran oscuros, como el cine o el parque a altas horas de la noche. Yulia jamás le había dicho a Lena cosas como: "¿Lena cuándo me presentarás ante todos como tu novia?", no quería presionarla, pero también quería que los padres de la pelirroja la conocieron como lo que en verdad es, SU NOVIA, es más, quería que el mundo entero supiera que Lena Katina era su novia.

¿Yul? – preguntó la pelirroja a la vez que la tomaba de la mano por debajo de la mesa

Perdón Amor, mi mente estaba divagando – se disculpó la morena, vio a lo lejos como Tasya y Vadim estaban distraídos observando el menú

¿Te preguntaba si quieres que ordenemos un postre para las 2? – cuestionó la pelirroja

Si claro, ¿algo con chocolate te parece bien? – preguntó Yulia

¡Me encantaría! – sonrió Lena.

Después de disfrutar el postre, fueron de compras a un centro comercial, Tasya y Lena compraron muchas cosas, principalmente la rubia, quien tapizó de bolsas a su esposo, cosa a lo que el hombre ya estaba muy acostumbrado, en una de las tantas tiendas a la que entraron Tasya y Lena se entretuvieron en los probadores, Yulia y Vadim se quedaron solos.

Dime, Yulia ¿llevas mucho tiempo viviendo fuera de Rusia? – preguntó Vadim dejando a un lado los paquetes y las bolsas

Com años – respondió Yulia

Debe ser extraño volver después de tanto tiempo – dijo el hombre

Un poco, lo complicado fue adaptarme al horario y a la comida, aun extraño la comida de Norteamérica, allá podía probar de todo – la morena río

Oh, y yo que pensaba invitarlas mañana a Lena y a ti a casa de mi madre a comer, ella cocina delicioso, pero solo prepara comida rusa – dijo Vadim

Si la invitación aún sigue en pie me encantaría ir y sé que a Lena también – respondió Yulia

¡Por supuesto que sí, será un gusto que nos acompañen! – exclamó el hombre

¿Señor Marakov puedo preguntarle algo? – cuestionó la morena, Vadim asintió - ¿cómo era Lena cuando la conocieron, ella ya me ha contado lo que ha vivido, pero realmente es alguien que prefiera complacer a sus padres antes que pensar en ella misma? – preguntó Yulia

Bueno ahí estás planteando dos épocas diferentes, la Lena que Tasya y yo conocimos es muy diferente a la Lena de ahora, lo que quiero decir es que cuando nosotros la conocimos en ese hospital, vimos a una chica lastimada física y emocionalmente, destrozada, al borde del colapso, una mujer maltratada, no queríamos dejarla sola, incluso temimos que al hacerlo ella fuera a… - hizo una pausa para pasar saliva – a suicidarse, Tasya y Yo pensamos lo peor, varias veces le ofrecimos quedarse en nuestra casa, pero ella prefirió afrontar sus problemas, realmente es una mujer muy valiente, no sé de dónde sacó fuerzas para enfrentarse ella sola a ese patético intento de hombre, pero hicimos todo lo posible para agilizar su divorcio, incluso pudimos dejar a ese sujeto en la ruina y ponerlo tras las rejas, pero fue Lena quien nos pidió no hacerlo – explicó Vadim

Entonces si lo amaba – cuestionó Yulia

No creo que haya sido por amor, más bien fue por compasión, esa es la naturaleza de Lena, es una persona muy amable, ese tipo no la merecía, te juro que cuando lo vi en la audiencia quería molerlo a golpes, pero me contuve, créeme, me costó mucho – dijo cerrando los puños con fuerza – pero sabes algo, Lena se ve muy diferente ahora, no deja de ser una persona amable, pero ahora se ve mucho más decidida, más alegre, y más capaz de afrontar las cosas, ha madurado mucho, incluso desde la última vez que la vimos, y eso que solo han pasado unos cuantos meses, pienso que tú has tenido mucho que ver en eso, pero, hay algo que te preocupa ¿verdad? – preguntó el hombre

Yulia asintió, esos pensamientos que tuvo hace rato realmente la afligían.

No sé qué tanto les haya hablado Lena sobre mí, pero no soy alguien que oculte sus sentimientos, ni sus opiniones, eso incluye cuando algo me molesta, y no quiero presionar a Lena con nada, pero aún no les ha contado a sus padres nada sobre mí, ni si quiera saben que existo, además de que ellos siguen armando acercamientos entre Lena y su exesposo, parece que para ellos no hay otro escenario posible más que el de ella y ese sujeto juntos, creo que jamás van a aceptar lo nuestro y no me gusta sentir que me están escondiendo –

¿Qué te ha dicho Lena? – cuestionó Vadim

Aun no le he preguntado nada, como le dije, no quiero presionarla – respondió Yulia

Imagino que ya lo sabes, pero los padres no siempre están de acuerdo con las elecciones que hacen sus hijos, ¿Lena te ha contado cómo nos conocimos Tasya y yo? – preguntó él y Yulia negó con la cabeza – Yo era el profesor de mi esposa en la universidad, me enamoré de ella desde la primera vez que la vi entrar a mi salón de clases, ella tenía 19 años, pero no demostré ni dije nada por dos razones, la primera que no sabía si ella sentía lo mismo por mí, y la segunda que yo era su maestro, sería inapropiado estar enamorado de una alumna, además de que soy 10 años mayor que ella y ante los demás no sería bien visto -

Yulia entendió la situación, a pesar de que Vadim era un hombre que se ejercitaba y cuidaba su aspecto, la diferencia de edad entre él y su esposa era notoria. Vadim continúo hablando:

Por azares del destino poco a poco nos fuimos conociendo mejor, hasta que nos hicimos novios, pero por el bien de ambos tuvimos que esperar unos años para dejarnos ver en público y casarnos, la diferencia de edad jamás ha sido un problema entre nosotros, pero basta decir que los padres de Tasya querían alguien acorde a la edad de su hija y yo no lo era, he recibido insultos por parte de ellos, y siempre me he mantenido al margen y a mí no me afecta, pero a mi esposa si, lo que más me duele es que cuando se enteraron la echaron de casa, la desheredaron y no se han vuelto hablar, sé que los extraña, ni siquiera asistieron a nuestra boda, ella seguido ve a sus hermanas y sus sobrinos, pero a mis suegros no, me gustaría que algún día ellos puedan volverse a hablar, lo que más me importa es el bienestar de ella – dijo Vadim

¿Qué hace cuando ella los extraña? – preguntó Yulia

Jamás podré ocupar ese lugar, Tasya lo sabe, pero también sabe que hay que avanzar, ella misma marcó un antes y después, ha sanado y está dispuesta a volver a acercarse a ellos si se lo permiten, mi deber es estar con ella y apoyarla, ustedes apenas van empezando su relación, el afrontamiento con sus padres es algo que tarde o temprano va a suceder, y te apuesto que Lena es consciente de eso, se ve que ella te ama mucho, así que no la subestimes, ella es muy inteligente y como te he dicho, se ve muy diferente ahora, más audaz, estoy seguro de que se está preparando para ese momento – explicó Vadim

Gracias, señor Marakov –

Puedes decirme Vadim – dijo el Vadim, la chica asintió.

Ambos vieron a Tasya y Lena acercarse con más bolsas

Mira amor le compré otro regalo a tu mamá – dijo Tasya levantando emocionada una de las bolsas

Amor vamos vi un local que venden chocolates de diferentes partes del mundo, quiero que me ayudes a elegir algunos – dijo la pelirroja a la vez que tomaba la mano de su novia para que la siguiera y sonreía.

Yulia sonrió de vuelta mientras pensaba en las palabras que Vadim recién le había dicho, se sintió aliviada al escucharlo, quizás estaba a punto de cometer una tontería, como ser impulsiva o reclamarle a Lena sin razón, la pelirroja la amaba, había que confiar en ella, había que darle tiempo, y apoyarla. Después de pasar horas y horas de un lugar a otro en el centro comercial, se despidieron, Yulia pasó a dejar a Lena a su departamento.

Al día siguiente, Yulia acababa de salir de bañarse, hacía videollamada con sus amigos de Nueva York mientras esperaba a la pelirroja, está vez irían en el auto de ella por sugerencia de Lena

¿Sam cómo está todo, qué tal las acciones? – preguntó Yulia

¿Yulia por qué hablas de trabajo? Lily, amor, dile a Yulia que le invito un trago – decía la chica con una botella en la mano

¿Lily podrías decirle a tu novia que deje de embriagarse y me diga cómo están mis acciones? – preguntó la morena

Tranquila Yulia, han estado bien, todo está en orden – respondió Lily riendo - En un momento te envío los reportes, solo estamos celebrando -

¿Algo en especial? –

Pues el cabr*n de Jackson por fin le propuso matrimonio a Cassie, tendremos boda muy pronto –

¿Wow en serio?, ¿dónde está el idiota?, quiero felicitarlo y regañarlo por no decirme nada – cuestionó Yulia

Aquí estoy Yulia – respondió una voz a lo lejos, Lily giró la pantalla hacia el chico – apenas se lo propuse esta mañana por su cumpleaños -

Mira nada más, ¡Jackson, Felicidades!, pensé que jamás te animarías ¡enhorabuena!, ¿ya tienen fecha? – preguntó Yulia

Si, en noviembre, espero que puedas venir – dijo Jackson

¡Por supuesto, ahí estaré! – exclamó la morena

Yulia siguió hablando con sus amigos un rato más, Allison estaba entre ellos, Yulia alcanzó a ver una mirada de reproche en la chica, aun así, la morena la saludó normal, después de terminar la videollamada recibió un mensaje de Lena avisando que llegaría en 20 minutos, la pelinegra terminó de arreglarse, se puso un suéter de cuello alto color blanco, un chaleco, un pantalón de mezclilla, botas, y arregló su cabello. Al bajar, Lena ya estaba ahí jugando con Dasha con plastilinas, las chicas se despidieron y partieron rumbo a su destino.

Creí que usarías tu ushanka – dijo la pelirroja mientras conducía

Quería hacerlo, pero me dio un poco de pena, además ¿Qué tal si me despeino al quitármelo? – explicó Yulia

Yo pienso que te vez muy linda con él, y también me gusta como se ve tu cabello cuando te lo quitas – dijo Lena a la vez que volteaba a verla brevemente para luego regresar la vista al camino – me gustas mucho Yul… -

A pesar de su bronceado, el sonrojo en su rostro fue más que evidente, tenía unas enormes ganas de decirle a Lena que detuviera el auto ahí mismo y empezar una oleada de besos que posiblemente se convertirían en algo más grande, pero no quería llegar tarde a su compromiso. Al poco tiempo llegaron a casa de la madre de Vadim, antes de bajar del auto Yulia le plantó un beso a su novia en los labios, el cual se vio interrumpido cuando escucharon como Vadim y Tasya salían de la casa para recibirlos. Lena le sonrió a su novia y tomó un par de pañuelos de la caja que tenía ahí en el auto

Bajaré primero, no olvides limpiarte tú también – dijo extendiéndole un pañuelo también a Yulia

La morena lo tomó y miró por el pequeño espejo del auto como el labial rosa que antes solo pintaba los bellos labios de Lena ahora también estaba alrededor de la boca y mejillas de Yulia.

Continuaremos esto más tarde… - dijo Lena y le dio un tierno beso a su novia en los labios

Yulia amaba cuando se ponía así con ella, amaba sus coqueteos, amaba sus juegos, amaba a esa chica. La pelinegra se quitó rápido todo rastro de labial y bajó del auto, saludó a los Marakov y entraron a la casa. Ya dentro, conoció a la madre de Vadim, quien era una señora alta de alrededor de 70 años de nombre Agnessa, con cabello largo y blanco debido a su edad, la mujer les dio una cálida bienvenida a su hogar el cual estaba decorado con muchas fotos de toda su familia, pero también había diversas pinturas, algunas pequeñas figuras hechas a mano, entre otras piezas de arte lo cual despertó admiración en Yulia.

¿Mejor que solo tejer verdad? – preguntó la mujer sacando a Yulia de su trance

¡Vaya que sí! ¿Usted hizo todo esto? – preguntó Yulia con asombro, la mujer asintió

Lena también quedó fascinada la primera vez que vino aquí, esto es solo lo que he querido conservar, la mayoría de mis creaciones las he donado o se han subastado, al principio no quería desprenderme de ellas, pero eran tantas que no tenía suficiente espacio para todas, luego llegaron los nietos y ya te imaginarás que era muy complicado cuidar todo – dijo esto último riendo – este es el trabajo de toda mi vida ¿qué te parece? – cuestionó Agnessa

¡Es maravilloso! – exclamó la morena

Yulia estaba más que impresionada, a ella le gustaba mucho ir a museos y admirar obras de arte de todo tipo

Mi Amor, aquí estás – dijo Lena apareciendo de una de las habitaciones

Ven Yulia, la comida se enfría, más tarde te mostraré mi estudio – dijo la mujer

Las chicas las siguieron y atravesaron la enorme sala, a lo lejos, casi en el rincón, Yulia pudo ver un piano color blanco, algo que obviamente captó su atención, pero no hizo ningún comentario al respecto. Todos se sentaron en el gran comedor, y mientras disfrutaban los deliciosos manjares preparados por Agnessa, conversaron y así fue como Yulia supo que la mujer fue obligada a casarse desde muy joven porque sus padres arreglaron su matrimonio, pero que aun así su esposo siempre la trató con respeto y la apoyó, con el tiempo ella se fue enamorando de él y lo amó incondicionalmente, además de que encontró en el arte una manera de expresar sus emociones y distraerse, también se enteró de que Vadim era el menor de 5 hermanos, todos dedicados a cosas diferentes, y que todos a excepción de él vivían en Moscú y ya tenían hijos, que quedó viuda 4 años atrás, también que Lena la visitaba de vez en cuando y siempre le llevaba algún regalo. La mujer era encantadora, de mente muy abierta, incluso contó que ella en su juventud tuvo un par de novias a escondidas de sus padres.

¡No le cuentes eso a tus hermanos! – dijo Agnes mirando a Vadim, provocando que todos los presentes soltaran una carcajada

¿Vadim y tus hermanos? – preguntó Lena

Todos se fueron esta mañana temprano a unas cabañas en las montañas, volverán en un par de días – explicó el hombre

Yulia me han dicho que tocas el piano ¿es verdad? – preguntó Agnessa

Así es – asintió la morena

¡Oye Yulia es verdad, Lena me contado muchas veces que tienes mucho talento, ¿podrías tocar algo para nosotros? – preguntó Tasya

Por supuesto – respondió la pelinegra

En realidad, a Yulia no le gustaba dar conciertos, ella amaba tocar solo para sí misma, para expresarse, para conocerse, para relajarse, los únicos espectadores que había tenido eran solo su familia y Lena, pero gustosamente hizo una excepción en esta ocasión ya que había congeniado muy bien con Agnessa, Tasya y Vadim. Pasaron a la sala, la morena se tomó un momento para observar el piano, se notaba que éste ya tenía muchos años, pero estaba en excelente estado, admiró el marco, cuidadosamente levantó la tapa y la sostuvo con el bastón, tomándose un momento para admirar también la pieza por dentro, después pasó a sentarse en el banco, notó que el atril no tenía ningún libro de partituras pero no le dio importancia a eso, miró la cubierta del teclado y vio en él unas letras doradas y asumió que eran iniciales de algún nombre, después lo levantó para admirar las teclas, tocó con delicadeza algunas de ellas para apreciar su estado y escuchar su maravilloso sonido, todo estaba perfecto, debidamente afinado, hace años que no veía un instrumento tan magnífico como ese, Yulia se giró hacia los presentes e hizo un gesto con su mano invitando a Lena a acompañarla, la pelirroja se acercó y tomó su lugar en la banqueta junto a la morena, viendo su encantadora sonrisa y perdiéndose entre el bello azul de sus ojos.

La morena se giró, puso sus manos en posición y cerró los ojos, comenzó a tocar perdiéndose entre las notas que pasaban en su mente y la melodía de 'Nocturno', de Chopin, que sus dedos creaban. Cada sonido era majestuoso, escucharla era un deleite para todos los presentes, quedaron tan maravillados, tal y como Lena lo pensó la primera vez que la escuchó 'Era como si Yulia hubiera nacido para tocar ese bello instrumento'. Minutos después la chica terminó la pieza y abrió los ojos solo para observar a todos ahí cautivados y conmovidos, incluso algunos entre lágrimas de lo hermoso que les pareció lo que acababan de escuchar. La morena sintió como su mano era tocada por la cálida mano de su novia entrelazando sus dedos.

Te amo Yul… - dijo la pelirroja entre lágrimas y una sonrisa

Yulia secó las lágrimas de su novia y besó tiernamente su frente, sonriéndole de vuelta.

4 años… - dijo Agnessa y todos voltearon a verla – 4 años sin escuchar ese piano, desde que tu padre murió – dijo volteando a ver a Vadim – jamás olvidé como sonaba, pero no había tenido el valor de escucharlo, ni siquiera me acercaba a él, sentía que la tristeza me consumiría, pero no es así, ahora estoy llorando, pero esta vez es de felicidad, recordé tantas cosas – dijo la mujer – sabes Yulia, yo le regalé ese piano a mi esposo hace muchos años, justo después de vender mis primeras obras, yo solo sé lo básico, la verdad es que podría decirse que no sé tocarlo muy bien, pero siempre amé escucharlo, así fue como me enamoré de él, gracias a ti pude revivir ese recuerdo – explicó Agnessa.

Todos escucharon atentamente a la mujer, Tasya le dio un abrazo y Vadim también la consoló, Agnessa dio un gran respiro y habló

Procuré mantener intacto su legado y por eso no había permitido que nadie se acercara a ese piano, además de que ninguno de mis hijos o nietos se interesó aprender a tocarlo, amo a mis niños, pero no quería que lo usaran como juguete, es muy valioso para mi – dijo Agnessa

Es cierto, solo el que viene de vez en cuando a afinar ese piano y le da mantenimiento es el único que podía tocarlo – dijo Vadim

Aun así, gracias, Yulia, gracias por llevarme a esos momentos y devolverme esos recuerdos, ¿podrías tocar algo más? – preguntó la mujer

¡Será un placer! – afirmó Yulia con una sonrisa secándose las lágrimas que también habían brotado de ella.

Pasaron toda la tarde deleitándose con las melodías interpretadas por la chica, las cuales incluyeron piezas de Debussy, Beethoven, más de Chopin, Bach, Mozart y unas cuantas de las creaciones de la misma Yulia que hacía tiempo que no tocaba.

Llegada la noche se despidieron de los Marakov, acordaron de verse en un par de días. Yulia prometió volver seguido a casa de Agnessa y volver a tocar el piano para ella.

Siempre serás bienvenida, gracias por todo – dijo la mujer

Gracias a usted por permitirme ese gran honor – dijo la morena

Las chicas se despidieron y partieron de regreso.