¿Dos más dos son cuatro?

Desde California hasta Zootopia llega el capítulo 6! Si al fin lo termine! Es el capítulo más largo que he escrito, poco a poco la historia ha avanzado y este solo es el comienzo… No tengo planeado cuantos capítulos serán pienso que esta historia tiene su propia vida.

Anktor muchas gracias por tu comentario, la verdad es algo que me anima a seguir escribiendo saber que les gusta, críticas y todo son bienvenidas si eso me ayuda a escribir mejor el fic… perdón por los horrores de ortografía y acerca de la relación de Judy y Nick algunas cosas están por venir… =)

La próxima semana me iré de vacaciones a México a celebrar mi cumple… AZTEC NATION WORLD DOMINATION! Así que probablemente me tarde un poco en subir el siguiente capítulo.

Sin más les presento el capítulo 6… espero que lo disfruten,

Sentados en el asiento trasero de la patrulla, Nick y Judy se miraban uno al otro sin decir palabra mientras atravesaban casi volando todas las calles de Zootopia. Huertos, terrenos vacíos, edificios y túneles. La obscuridad que rodeaba la ciudad de los sueños olía a miedo. Judy solo cerraba sus ojos recordando el rostro de Bogo que realmente se veía enfurecido y cuando abrió de nuevo sus ojos ya habían llegado al Precinto uno. Nick seguía los pasos de Judy por el pasillo del ZPD. La coneja tenía una expresión triste y cabizbaja, él sabía que había sido una mala idea saltar de la patrulla y salir huyendo por el bosque y a pesar de los regaños y gritos de Bogo, sabía que por esta vez eso los había salvado.

Nick continuaba caminando en silencio. Unas cuantas puertas más adelante entraron al cubículo que compartían. Judy se dejó caer en la silla de su escritorio. Nada, absolutamente nada podía salir peor que esto ¿Por qué pasaban tantas cosas malas? No era posible una casualidad de ese tamaño. Recargo su cabeza al escritorio tapándose los ojos con sus orejas. Tenía que pensar que era lo que había sucedido. Era muy probable que los estuvieran siguiendo y los querían muertos a ella y a Nick ¿Pero porque? ¿Se acercaron demasiado a descubrir una pista? lo peor del caso, es que si estaban detrás de ellos, los que los perseguían parecían saber todos sus movimientos. Lo que realmente quería era un milagro que los sacara mágicamente de ese embrollo tan espantoso.

"¿Estas bien…?" Pregunto Nick apoyando sus patas sobre los hombros de Judy

"Si, si estoy bien, solo que justo cuando descubrimos la patrulla incendiándose he recibido un mensaje" Decía Judy mientras desbloqueaba la pantalla de su iCarrot mostrándole el mensaje a Nick.

Nick tomo el iCarrot y con una sensación de malestar leyó el mensaje:

"Como el amo de Zootopia, mi deber es defender mi reino. Oficial Hoops, lo siento no me han dejado otra opción… Zootopia volverá a ser nuestra"

Nick se quedó un momento mirando el mensaje fijamente, al mismo tiempo que se esforzaba por no sucumbir al miedo y levantando la voz dijo "¡Y ahora tenemos esos malditos mensajes!"

"Dulces galletas con queso… Nick baja la voz… pueden escuchar "Decía la coneja en voz baja señalando los cubículos contiguos ¿Qué crees que debemos hacer?" Continuo diciendo en voz baja mientras alzaba su vista.

Nick tenía una expresión asesina, realmente estaba molesto.

"Ese animal estaba justo ahí, debí haberlo matado" revelo Nick con rabia.

"Nick por favor, no digas eso" Judy se había levantado y miraba al zorro directamente a los ojos.

"Judy tenemos que saber porque están haciendo esto" decía Nick mientras alzaba la voz de nuevo "No importa que tengamos que hacer, ese animal es un monstruo y no puede andar suelto por Zootopia. Casi mata a dos oficiales de policía, y si no nos mató hoy lo hará en cuanto pueda".

'Judy' pensó ella, él nunca la llamaba por su nombre al menos que estuviera demasiado molesto o preocupado.

Nick vio cómo se formaban lágrimas en los ojos de Judy y cambiando su tono de voz continuo diciendo "No tienes que preocuparte de nada, Zanahorias, será muy difícil rastrear al remitente del mensaje si lo buscamos con las herramientas de la policía, pero conozco a alguien que nos puede ayudar, ya tengo un plan. Quiero saber quiénes nos seguían y asegurarme de atraparlos"

"Crees que debemos decirle a…" Judy hizo una pausa y bajo aún más su voz y continuo diciendo "¿A Bogo?". Por una extraña razón Judy no se sentía cómoda diciéndole a su jefe y a nadie que involucrara a la policía más que a Nick ya que le parecía que exageraba un episodio demasiado desagradable y pensaba que saltaba a la vista que este no era el mejor momento de ella y Nick como policías.

"No. Zanahorias no diremos nada por el momento. ¡Lo que necesitamos son armas!"

"¡¿Para qué?!"… Grito Judy cubriéndose rápidamente el rostro al darse cuenta que la habían podido escuchar. Bajando la voz siguió diciendo amenazantemente "No son necesarias. ¿Para qué quieres armas? No tiene ningún sentido "

Nick la miraba incrédulamente diciendo "Pelusa se te olvida que casi nos matan y quedamos sin balas en medio de un desastre casi total"

La situación se había puesto algo tensa, se respiraba el mal ambiente. A Nick no le hacía mucha gracia esa situación.

Judy miro a Nick a los ojos y viendo que el zorro estaba muy serio supo que la batalla estaba perdida así que asintió diciendo "De acuerdo… pero solo pistolas"

"Pero con mucha munición… y varios cargadores de reserva..." Dijo Nick mientras reía tratando de romper un poco el hielo porque la tensión de hacía unos segundos era muy fuerte.

Judy solo bajo sus orejas.

"Zanahorias lo que tenemos que hacer es ir a descansar. Por ahora vamos a mi departamento y mañana en la mañana seguiremos mi plan, no dejare que te quedes sola esta noche. No dejare que nos pase nada, te lo prometo" dijo Nick agachándose junto a ella.

"No quiero quedarme sola" insistió Judy tomando la pata de Nick, deseando que el la abrazara.

"Créeme no estás sola Zanahorias" Dijo Nick de una forma tan extraña y persuasiva que Judy guardo silencio, convencida de que en toda Zootopia no había un lugar más seguro que junto a Nick.

Al menos por esa noche Bogo había ordenado que una patrulla vigilara fuera del departamento de Nick. Los oficiales Francine y McCuerno cuidarían que nada les pasara a sus compañeros esa noche. Aunque la presencia silenciosa de la patrulla cuidándolos les había dado cierta seguridad, Judy se preocupaba por lo que sus compañeros fueran a decir sobre todo porque se había quedado en el departamento del zorro esa noche.

Mientras tanto habían pasado tres aburridas y lentísimas horas para los dos oficiales en la patrulla. McCuerno ya iba por la cuarta taza de café y estaba tan, pero tan aburrido.

"¿Nunca has pensado en participar en alguna carrera? Te he visto y realmente eres muy veloz" Dijo McCuerno a Francine intentando iniciar una conversación ya que estaba a punto de quedarse dormido.

"No me interesa la competición. Me gusta correr cerca del precinto cuando termino el turno, si quieres podrías venir conmigo alguna vez" Contesto con una sonrisa Francine.

"No gracias. Prefiero dormir" Contesto McCuerno.

"¿Piensas que lo que dice Garraza es cierto? Preguntaba con una risa algo curiosa Francine, cambiando la conversación.

"¿Te refieres a Wilde y Hoops?" Pregunto sorprendido McCuerno. Al menos los rumores eran una conversación divertida.

Francine solo asintió con la cabeza.

"Siempre sospeche que había algo entre ellos, son demasiado amigos" Le dijo McCuerno con una sonrisa.

"¿Qué te ha hecho cambiar de opinión?"

"No sé... Nick siempre me ha jurado que nunca ha ocurrido nada. Por eso le creo, según yo la chispa salta enseguida o no salta nunca y, si después de un tiempo no ha ocurrido nada, es verdad que solo son amigos" Contesto McCuerno.

"Yo pienso que Judy lo mantiene en secreto… es una coneja, y el un zorro, puede ser que tenga miedo de una relación inter especies" Decía Francine al mismo tiempo que daba un gran suspiro.

"¿Y vivirán por siempre felices jamás?" Dijo soltando una carcajada McCuerno.

"Espero que si por ellos. Ya veremos con el tiempo".

"¿No apostarías por ellos?" Pregunto McCuerno con una mirada maliciosa.

"Si tuviese que jugar dinero por una pareja. Probablemente sería por ellos. Pero una cifra pequeña"

"¿Te he dicho que eres rara Francine?"

Judy se había quedado a dormir en la habitación extra que tenía el zorro. No era la primera vez que se quedaba ahí pero esa noche no había dormido, había tardado mucho tiempo en conciliar el sueño. Mientras miraba el techo a obscuras y tumbada en la cama prolongando casi sin ruido la noche que poco a poco se había transformado en día.

Al amanecer Judy se sentía más estúpida que otra cosa. Ya lista con su uniforme de policía, mientras bebía el té que Nick le había preparado, la coneja no apartaba la vista de la mesa. Empezó a cuestionarse, seriamente, por qué alguien le estuviera mandando esos mensajes, parecía que la había maldecido con mala suerte. En poco tiempo su vida había dado un giro algo extraño en el que nada le salía bien. Ni siquiera el haberse enamorado de Nick, ya había decidido mejor no darle vueltas a ese asunto ya que desde la tarde que ella había descubierto al zorro con esa chica sintió una angustia y una tristeza que nunca, nunca le habían dado así que definitivamente había decidido quedarse en la zona de amigos y jamás decirle lo que sentía.

Judy se enderezo un poco y siguió tomando el té, sentía los ojos de Nick que estaba del otro lado de la cocina terminando de preparar unos baguettes de mora. Nick esa mañana estaba actuando algo extraño, porque aunque el sabia como engañar a todo el mundo él a ella le era más difícil esconderle las cosas, se veía algo distraído y cada vez que Judy volteaba a verlo el escondía rápidamente su teléfono móvil el cual parecía que no dejaba de vibrar. No había escuchado hablar a Nick en todo ese tiempo. La coneja no podía quitarse la impresión de que le ocurría algo más, que tal vez tenía algún problema. Pero la experiencia le había enseñado que había batallas imposibles de ganarle a ese zorro escurridizo y en ese momento parecía que Nick se había encerrado en sí mismo.

Desayunaron en completo silencio sentados uno al lado del otro. Judy trato de preguntarle a Nick varias veces que le pasaba, pero al verlo distraído prefirió mantenerse en silencio ya que tenía que guardar la compostura y no delatarse.

"¿Estas bien Zanahorias?" Pregunto de pronto Nick rompiendo el silencio.

"Si" Respondió Judy tratando de esquivar la mirada del zorro.

"Te he sentido rara estos días. Como enojada o distraída"

"No. Para nada" Dijo Judy tratando de disimular.

Nick la miro a los ojos y se puso serio. A Judy la ponía nerviosa esa mirada, le encantaba pero era como si los ojos del zorro se convirtieran en un detector de mentiras de sus sentimientos. Ella pensaba que antes eso era increíble ya que con solo mirarla no tenía que contarle nada, ya que todo lo adivinaba al mirarla a los ojos, pero ahora era una pesadilla, ya que ella no quería que él se diera cuenta que sus ojos verde esmeralda eran lo más hermoso que podía ver o que cuando le sonreía le daban ganas de besarlo.

"Tienes algo, y no quieres que sepa que te pasa" Se quejó Nick clavando su mirada en la coneja.

"Es cosa de chicas" Gruño Judy un poco sonrojada bajando la mirada pero en cuanto salieron esas palabras de su boca ya se había arrepentido ya que las pulgas que sentía en su panza gracias a los nervios parecían moverse descontroladamente en su estómago evidenciando lo que sentía por él.

"¿Te gusta alguien?" Pregunto Nick con una sonrisa inclinándose sobre ella, acercándose mucho más de lo necesario, más cerca de lo que jamás habían estado. El zorro miro directo a la profundidad de los ojos de la coneja.

Judy aparto sus ojos de los de Nick intentando no mostrar sus nervios fingiendo ver el reloj y aunque todavía tenían un poco de tiempo para terminar el desayuno ella guardo sus cosas tan rápido como pudo y salió con su bolso a medio cerrar. Le urgía largarse de ahí pero justo cuando iba llegando a las escaleras, y que pensaba que se había librado de las palabras de Nick, ella escucho:

"¡Espera Zanahorias!"

Judy fingió que no lo escuchaba y comenzó a brincar los escalones de dos en dos sintiendo que las pulgas que había sentido en su estómago hacia unos minutos habían muerto del susto.

"¡Zanahorias!" Nick grito más fuerte

Judy no quería detenerse, pero no podía seguir haciéndose la que no escuchaba, así que llego al final de las escaleras, respiro profundo y se dio vuelta, con una sonrisa más falsa que nada.

"¡Que!" Dijo Judy según ella muy casual, aunque con el nudo en la garganta se le hacía dificilísimo contestar.

Nick siguió bajando a su propio paso, pero a la mala respuesta de Judy, levanto el chaleco del uniforme de la coneja que se le había olvidado por la prisa.

"¡Pelusa… No se te olvida la cabeza porque….!" Dijo Nick con una sonrisa.

Judy se sentía tan nerviosa de tan solo mirar la sonrisa del zorro, esa sonrisa tan bonita que hacía que se le doblaran las rodillas y haberlo tenido tan cerca hacia un momento y no haber hecho nada, se había arrepentido pero que podía hacer además sentía que las pulgas en su estómago comenzaban a revivir, malditas pulgas zoombis pensó.

"Zanahorias no me digas que sigues pensando que los besos son pura baba y microbios"

Judy sintió un calor en las mejillas y comenzó a guardar rápidamente el chaleco en su bolso.

"¡Te pusiste roja! ¡Si te gusta alguien!" Dijo Nick riendo haciéndole burla.

"Obvio no, pero…que asco que te pasen todos los gérmenes" Dijo Judy al mismo tiempo que fingía guardar su chaleco en su bolso haciendo que esa tarea fuera la más importante en todo el universo.

"No sabes lo que dices Zanahorias, en este zorro no hay gérmenes y te lo puedo probar" Dijo Nick mientras le sonreía y se acercaba a Judy.

"Zorro presumido" Dijo con una risa nerviosa Judy y salió corriendo hacia la patrulla, escuchando la risa de Nick detrás de ella.

Ya en la patrulla Nick seguía haciéndole burla a Judy por lo de hacia un momento, parecía que no se le olvidaría y nunca la dejaría en paz con eso.

"Vamos, dime quien te gusta, prometo no reírme" Decía entre risas el zorro.

Nick se ganó un empujón, tras un inofensivo forcejeo todo termino en algunas risas, pero en realidad Judy estaba comenzando a desesperarse por la actitud del zorro, ya que Nick, era demasiado molesto con ella, como cuando comenzaba a hacer cosas inesperadas y ella pensaba que era algo que no sabían todas las chicas, que 'él decía' que se morían por él. Además de las miradas cómplices de McCuerno y Francine, ella sabía que en el precinto uno del ZPD los rumores corrían más rápido que una Gacela y que Garraza era por excelencia el encargado de esparcir e inflar rumores, para él era como comerse una dona… si te comes una ¡Súper bien! y luego otra, otra, otra, otra, otra y al final podías terminar con dolor de estómago. Su función principal era proveer cotidianamente de 'diversión' a sus compañeros.

Al llegar al precinto saludaron a Garraza, el cual se veía demasiado animado. McCuerno, Francine, Nick y Judy lo observaban brincando emocionado por toda la recepción y, en un momento, se escondió detrás del mostrador. Segundos más tarde, salió con una dona en la boca, jadeando y una pequeña caja en sus patas. Los demás animales lo miraban divertidos. Era una caja envuelta en un papel azul brillante con un gigantesco lazo verde y una hermosa tarjeta.

"¿De dónde narices ha salido eso?" Susurro McCuerno observando la pequeña caja algo curioso.

"Es para Nick" Dijo con un grito de júbilo Benjamín dándole la pequeña sorpresa al zorro.

Judy estaba boquiabierta, mirando el regalo con sus ojos de par en par repitiéndose en silencio 'Contrólate… no estas celosa, no tienes motivos' la necesidad de la coneja de explotar era incontrolable.

Nick algo sorprendido y con una sonrisa coqueta tomo la caja y con sumo cuidado, desenvolvió el papel de regalo, dejando al descubierto una caja rosa. Mientras pensaba ¿Cómo había llegado ese regalo hasta ahí? Los instintos de Nick le decían que ese regalo era distinto. Aquel color rosado le resultaba muy familiar. Pero era imposible ¿verdad? O tal vez no. Al leer la tarjeta confirmo sus sospechas Para el Zorro Policía más guapo de toda Zootopia. No estaba firmada pero sabía quién lo había enviado.

Destapo la caja y vio un pastel de moras que se veía delicioso, esponjoso y con un olor increíble .Ese maldito asunto ya había llegado demasiado lejos pero quien podría ser capaz de decir que no a esa hermosa y deliciosa obra de arte, instintivamente el estómago de Nick pego un pequeño gruñido y empezó a salivar. Nick tomo rápidamente un poco de pastel con el dedo para después saborearlo dentro de su boca para lamer el glaseado de moras.

"¡Comparte Wilde!" Decía Benjamín mientras intentaba arrebatarle el pastel a Nick.

Mientras tanto McCuerno hecho a reír diciendo "No me digas que estas celosa Hoops" al ver a la coneja que seguía boquiabierta y con una expresión algo molesta.

Judy respiro profundamente diez veces y dijo "¿Celosa yo? No me hagas reír "Dejando escapar una risita fingida "Además tengo cosas que hacer" y continuo su camino por el precinto exhibiendo una alegría que estaba muy lejos de sentir.

Por naturaleza ella era cálida, siempre estaba sonriendo y positiva. Lamentablemente en los últimos días no estaba siendo ella misma. Estaba tan celosa que tuvo que esforzarse para no saltar sobre el pastel, golpearlo hasta demolerlo, arruinarlo y romperlo en chorrocientos mil pedacitos.

Aun así continuo su camino saludando con fingido humor a sus compañeros, y miro con ojos anhelantes a la mesa del café. Necesitaba su dosis de capuchino urgente para neutralizar la sobredosis de sentimientos que la harían matar a cualquier animal que se le cruzara en su camino. En ese instante justo había dejado sus cosas en su escritorio y cuando pretendía ir por una rica y humeante taza de café escucho los gritos de Bogo llamándolos a ella y a Nick.

Sin perder el tiempo se olvidó momentáneamente del café y el maldito pastel misterioso que había recibido ese zorro presumido y se encamino a la oficina de Bogo.

"Buenos días jefe. Si me da cinco minutos le presentare el informe sobre todo lo que ha sucedido y que nuevas pistas hemos descubierto" Dijo Judy.

"¡Siéntate Hoops!" Pidió Bogo señalando la silla vacía frente a su escritorio "No quiero hablar sobre eso. Tengo otro proyecto para ti y Wilde"

"De acuerdo" Acepto la coneja sentándose donde se le había indicado.

Llegando Nick a la oficina solo observaba la escena tras ellos, desde la puerta recargado en el marco, con sus lentes de sol y un trozo de su delicioso pastel de moras en la pata haciendo una mueca mientras disfrutaba del delicioso bocado.

El zorro no acababa de saborear el trozo de pastel cuando de pronto sintió un empujón que lo estrello contra la puerta cuando entraba una liebre con un traje negro impecable con pelaje gris claro con rayas en las orejas y rostro que solo alcanzo a ver de reojo.

Nick se quedó viendo como su delicioso pedazo de pastel había terminado en el piso, maldiciendo entre dientes y luchando contra el impulso de entrar y darle a esa liebre engreída su merecido, pero el problema era que no podía hacerlo ya que no quería provocar la furia de Bogo y solo se limitó a decir "¡Ten más cuidado… animal! "Arqueando la ceja molesto tratando de controlar su enojo.

Ese pequeño pedazo de liebre engreída había entrado a la oficina del búfalo sintiéndose el rey del mundo y con su sola presencia había provocado el silencio de Judy y Bogo, era la clase de animal que hacia callar a los demás solo por caminar entre ellos.

El corazón de Judy se detuvo en seco al ver a la liebre y reconocerlo, era el gran agente del ZBI Jack Savage, había algo más que su apariencia y es que no era alto pero tenía una gran personalidad, un rostro atractivo pero inteligente. Era arrogante, pero en su defensa, el mejor en lo suyo y mostrar confianza era la única manera de conseguir lo que él quería.

Jack Savage se acercó un par de pasos a Judy, observándola por unos segundos, posiblemente evaluándola. Nick estaba tratando de controlarse, ya era algo personal no solo le había arruinado su trozo de pastel si no ahora estaba muy cerca de su adorada Zanahorias.

"Soy una gran admiradora suya señor Savage" dijo Judy con una gran sonrisa ya que no sabía ni que decir porque estaba muy sorprendida.

"Gracias" fue la escueta respuesta de la liebre la cual pretendía hacer un gesto como una sonrisa pero era un pequeño movimiento ascendente en la comisura de los labios, casi imperceptible.

"Te has adelantado habíamos quedado en una hora" Dijo Bogo en un tono como de un reproche.

"No los veo ocupados en este momento" contesto Savage.

"No sabias si lo estábamos, cuando has decidido presentarte antes de tiempo" Replico Bogo.

Nick observaba la escena sin moverse, lo que ocurría era como ver acercarse a toda velocidad a dos autos que iban a colisionar. Sabía que debía marcharse pero quería ver el accidente. Sin embargo la siguiente mirada de Bogo fue para Judy, entonces ella entendió que sobraba y se marchó con una disculpa jalando a Nick de su corbata cerrando la puerta a su paso.

Para el zorro la felicidad de su pastel de moras se había esfumado. Quería reaccionar pero no sabía cómo. Estaba enojado pero de pronto pensó esbozando una sonrisa de puro placer anticipatorio en que esa liebre orejas de cebra iba a tener su merecido y eso iba a suceder pronto, muy pronto.

Judy al mirar la sonrisa en el rostro del zorro supo que Nick ya había pensado en algún plan para vengarse y ella salió rumbo a la cafetería del precinto dejando al zorro a la mitad del pasillo ¿Para qué se iba a molestar en discutir?

Nick siguió a Judy entrando a la cafetería del precinto para preparase un expreso doble, realmente lo necesitaba. Encontró sentados en una mesa a Judy, McCuerno y Francine. Comiendo y conversando algo sobre el agente del ZBI. Judy se veía algo animada.

"¿Te refieres a Jack Savage? "Pregunto Nick a McCuerno mientras se sentaba uniéndose a la conversación.

"Si tiene un puesto muy elevado en el ZBI" Contesto McCuerno.

"Si, si, si tiene un puesto en el cielo" Dijo Nick con una sonrisa burlona.

"Más bien en el infierno… una típica liebre engreída" dijo McCuerno y agrego "Yo realmente no creo que los necesitemos, el ZBI debe de tener cuidado de no cruzar los límites de las agencias además que tenemos el protocolo de emergencia con un silencio total durante 48 horas".

"Es tan lindo… dicen que es leal y generoso pero arresto a una banda de cinco rinocerontes él solo ¿No es una contradicción? que alguien tan atractivo sea tan fuerte" Decía Francine con asombro mientras comía un poco de su ensalada dando un pequeño suspiro.

"¿Ah sí? ¿Y a ti también te parece guapo Zanahorias? No me digas que ese es el chico que te gusta" Pregunto Nick mientras tomaba un sorbo grande de su café.

"Obvio no me gusta" Dijo Judy haciendo una pausa mientras terminaba de masticar sus zanahorias y dijo suspirando "Es guapo…. aunque he de aceptar que siempre lo he visto como mi héroe... siempre pensé que podría enfrentarme a cualquier cosa gracias a el ejemplo de su carrera a pesar de los obstáculos" La coneja sentía como se sonrojaba y trago saliva al ver la expresión del zorro.

Nick abrió sus ojos esmeraldas de par en par al escuchar la respuesta de la coneja lo que ocasionó que se atragantara con la bebida, causándole un ataque de tos.

"No me digas… que estas celoso Wilde, ya no vas a ser el único chico encantador aquí" decía McCuerno al mismo tiempo que reía de la reacción de Nick.

"¿Yo? ¿Nicholas Wilde celoso de una liebre orejas de cebra?" Decía Nick todavía tosiendo.

"Dicen que el solo creo una operación para vencer a una de las pandillas más peligrosas de Tundratown los golpeo tan rápidamente que no tuvieron tiempo de reaccionar, dicen que todo quedo brillando intensamente como una luz de neón. A pesar de ser una liebre es uno de los animales más fuertes con los que cuenta el ZBI" Continuaba diciendo mientras suspiraba Francine.

"Es el mejor agente del ZBI" Dijo Judy con una sonrisa.

"¡A mí me parece un aburrido!" Exclamo Nick.

Francine y Judy solo suspiraron.

"Me voy tengo cosas más importantes que hacer que seguir hablando de ese conejo rayado" Dijo Nick mientras se levantaba.

"Es una liebre" Judy corrigió a Nick mientras le lanzaba una mirada molesta.

"Te veo luego Zanahorias" Termino diciendo Nick mientras salía de la cafetería rumbo a la recepción a hablar con Garraza.

Nick iba molesto no le había dado buena impresión esa liebre, ya no tenía animo ni para hablar. Sentía un coraje desde la nuca hasta los talones y para su mala suerte cuando llego a la recepción se encontró de frente con Jack Savage, el cual se le quedo viendo fijamente al zorro delante del escritorio de Garraza.

Nicholas Wilde vs Jack Savage estaban frente a frente los dos animales contemplándose y retándose con solo la mirada. Era pura especulación pero parecía que esa liebre realmente odiaba al zorro.

Nick encaró las cejas y dio unos golpecitos con sus dedos sobre el escritorio.

"Quiero terminado el reporte mañana" Gruño la liebre interrumpiendo el incómodo silencio.

Garraza estaba aterrorizado y solo asentía asomando solo media cabeza por el escritorio con miedo de no poder a volver a comer donas en toda su vida si algo llegaba a ocurrirle ya que se encontraba en medio del fuego.

"Mañana sabrán a lo que he venido" Dijo la liebre fijando la mirada de sus ojos azules y crueles en Nick alejándose con una actitud impertinente y agresiva mostrando un gran desprecio hacia los animales presentes.

"Bueno tu dirás Nick ¿Qué necesitas?" Se atrevió a preguntar Garraza respirando de alivio al darse cuenta que por hoy su dosis de azúcar estaría a salvo.

"Quería saber si ya tenías listo el reporte que te pedí sobre la lista de muertes que han quedado sin resolver, además de pedir que reanalicen las muestras en el laboratorio. También si el Dr. McPache ya ha mandado el informe toxicológico de la autopsia del señor Wolfred Warren"

"¿Se te ofrece algo más?" Pregunto sarcásticamente el tigre

"Si… se me olvidaba también necesito las llaves de la nueva patrulla" Dijo Nick sonriendo.

"Bueno… tu y yo habíamos hablado sobre un trato y ha llegado el momento de ajustar cuentas" Dijo algo serio Garraza mostrándole los informes al zorro.

"¿Qué quieres decir?" Pregunto Nick haciendo como que no se acordaba de su promesa intentando arrebatarle las hojas al tigre.

"Quiere decir que tú me debes algo y ahora quiero cobrarlo" Dijo Garraza al mismo tiempo que guardaba los informes lanzándole una mirada retadora a Nick.

"Está bien, lo prometo y esta vez cumpliré mi promesa tu sabes que no he tenido tiempo pero ¿Qué te parece si te consigo la cita para el baile de invierno?" Pregunto el zorro con una sonrisa, sabía que eso no le fallaría ya que era un zorro astuto.

Para Garraza eso era un sueño, era demasiado para él ya que siempre había tenido que asistir al baile anual de invierno del ZPD solo y pensar que ese año iría acompañado de la chica que para él era la más hermosa del ZPD era increíble, comenzó a dar brincos hasta que se descubrió dando saltos dándole al mismo tiempo las preciadas hojas y llaves al zorro que en cuanto las tuvo en su poder emprendió la huida hacia su cubículo.

La puerta estaba entreabierta y Judy estaba sentada en su escritorio concentrada en un reporte. Nick que a veces hacia cosas inesperadas y tontas tomo las llaves de la nueva patrulla lanzándoselas a la coneja, la cual por puro reflejo las alcanzo a atrapar en el aire soltando una carcajada.

"Zorro torpe" Le dijo Judy escondiendo las llaves detrás de su espalda.

"¡Dámelas!" Grito Nick.

"¡Quítamelas!" Lo reto Judy todavía entre risas.

Nick se acercó a la coneja para tratar de quitarle las llaves y en cuanto el pelaje del zorro la toco y su cara quedo a nada de la de él, Judy comenzó a recordar lo que había ocurrido en la mañana y que había encontrado a Nick con una chica hacia unos días en su departamento, comenzó a sentirse muy nerviosa de nuevo.

"Aquí las tienes" Alcanzo a decir Judy algo seria.

"¿Te enojaste? ¿Te lastime?"

"No…Zorro tonto" Dijo Judy arreglándoselas para sonreír.

Ya no fue lo mismo. Comenzaron a leer los informes del Dr. McPache el cual no añadía nada a los hechos ya que no era gran cosa, la bala en la cabeza fue la que había matado al lobo y las pruebas de laboratorio indicaban que estaba muy anémico, simplemente no tenía sangre en su cuerpo debido a la hemorragia. El reporte toxicológico no mostraba ningún rastro de alguna droga pero ellos sabían que tenía que haber una conexión entre los asesinatos. Aun así, todavía les quedaba por investigar las otras muertes sospechosas así que terminaron de llenar una forma especial para avisar al laboratorio que necesitaban reanalizar las otras muertes por sobredosis.

Había llegado la hora de salir del precinto a buscar pistas, al primer lugar que irían seria al laboratorio Zootek donde ya tenían una cita. Irían vestidos de civiles ya que querían mantener el plan en secreto. Nick llevaba su camisa hawaiana verde y Judy unos leggins negros con una camisa deportiva rosa.

Tenían muy pocas pistas pero una buena idea era interrogar al jefe del laboratorio ya que la droga que se había encontrado en Max el oso polar era muy probable que se hubiera sintetizado en un laboratorio químico como ese y era el único de su tipo en toda Zootopia.

Cuando llegaron al estacionamiento del ZPD y buscaron el número de la patrulla no podían creer que era verdad lo que veían sus ojos, se llevaron una gran sorpresa, era una patrulla vieja y destartalada que no había sido pulida ni pintada por eso su brillo no se dejaba ver, tenía los asientos rotos, olía mal, pero al menos tenía un radio viejo con el cual se podían comunicar.

"Yo no usare esa patrulla vieja, mal oliente y desagradable" Decía Judy en tono de rabieta.

"No seas presumida Zanahorias. Eso de 'Hay no quiero una patrulla vieja... qué vergüenza'" Nick lo decía fingiendo la voz de la coneja y aunque no se sentía muy conforme con esa patrulla era divertido ver la expresión de Judy tan molesta.

"Yo no hablo así" Dijo Judy mientras se jalaba las orejas hacia atrás dando media vuelta y caminando hacia el interior del precinto.

"Al menos tenemos patrulla Pelusa… y ni se te ocurra ir a quejarte con el cuernos de búfalo porque nos mandara a los dos al curso de conducción" Alcanzo a decir Nick.

Judy le busco la mirada al zorro y por esta vez acepto que él tenía razón, así que no le quedo de otra más que conformarse con esa patrulla.

"No la quiero ver, me duelen los ojos" Dijo Judy comenzando a toser por el polvo que se levantó cuando ella abrió la puerta de la patrulla sentándose del lado del pasajero, ni loca manejaría ese pedazo de chatarra.

"No me subiré a una patrulla mugrosa porque me enfermo" usando la misma voz para imitar Judy mientras movía las patas como princesa, lo cual a la coneja no se le hacía nada gracioso.

"A mí no me trates como si fuera Finnick" Dijo molesta Judy dando un portazo.

"Perdón. Es que a veces se me olvida que eres una tierna coneja" Comento entre risas Nick que ya estaba sentado al lado de la coneja listo para conducir la patrulla.

Los ojos de Judy se llenaron de lágrimas y no pudo evitarlo. Comenzó a llorar ahí justo enseguida de él, Nick se había quedado mirando boquiabierto, sin saber qué hacer.

"¿Qué te pasa Zanahorias? No es para tanto al menos tenemos patrulla".

"No me pasa nada" Judy se secó rápido las lágrimas con su pata y se esforzó en sonreír.

"¡Ya sé que tienes… que tonto soy! ¿Cómo no me di cuenta?" Dijo Nick mientras su cara se iluminaba de repente.

Judy comenzó a mover su nariz descontroladamente y respiro hondo. Era tan obvia que Nick se había dado cuenta de que estaba enamorada de él, de los celos por lo del pastel y del sentimiento que le dio al verlo con aquella zorra.

"Son las hormonas… por eso los cambios de humor, no tengas pena con migo yo entiendo de esas cosas" Le dijo Nick abrazándola.

Maldición pensó Judy, estaba enamorada de un tarado que confundía el enamoramiento que sentía por él con las hormonas ¿Por qué le pasaba eso a ella?

Rumbo al laboratorio la patrulla vieja apenas andaba saltando como una cafetera vieja por las calles de Zootopia. Parecía que iba a desintegrarse y cuando subieron una cuesta lo hizo jadeante, hasta parecía que iba a detenerse en cualquier momento. Nick, que iba conduciendo, pensó que llegarían más rápido caminando. Judy aún iba algo molesta y el zorro iba inmerso en sus pensamientos ya que ni su supuesta valentía, ni su fuerza, ni su uniforme de policía habían bastado para comprarle un alma de verdad, para alejar el intenso miedo que había dominado su vida. Había sido lo suficientemente tonto para enamorarse. ¿En que estaba pensando?

Después de unos minutos de manejar moviendo con maestría el volante, que vibraba al borde de salirse apareció en el camino un letrero anunciando la desviación hacia la farmacéutica Zootek. Nick viró para tomar el camino y a los pocos metros se encontró con una especia de caseta y vio a un tigre con un uniforme blanco con negro que llevaba un radio en su pata derecha.

El zorro trato de frenar lentamente a lo que la vieja patrulla respondió con una vibración y rechinido que hizo que Judy tratara de cubrirse las orejas, de verdad era una vergüenza.

El tigre se acercó a la ventanilla ocultando un poco la risa, si,de verdad era la patrulla más vieja que había visto jamás. Nick solo se limitó a mirarlo fijamente.

"¿Visitantes?" Pregunto el tigre mientras que con la mirada observaba el interior de la patrulla.

"Oficial Wilde y Hoops… tenemos cita con el jefe del laboratorio, el Dr. Hu" Contesto Nick mostrando su placa de policía un poco sorprendido por la seguridad que tenía el laboratorio.

"Está bien, pueden pasar, la entrada está a la derecha" Dijo el tigre después de checar la lista de citas señalando el camino.

"Gracias" dijo el zorro avanzando hacia la entrada.

Luego de unos 3 minutos llegaron al estacionamiento donde no había ningún otro vehículo, así que se estacionaron justo enfrente de la entrada del edificio que era de color blanco con un gran letrero que decía Zootek sobre un fondo de color azul.

Bajaron de la patrulla y avanzaron hacia la entrada, al abrir la puerta del edificio se encontraron con una amplia sala donde del techo colgaban grandes candelabros de cristal y al lado izquierdo estaba una puercoespín detrás de un mostrador con muchas notas clavadas en sus púas. La chica tenía una computadora frente a ella y parecía tener mucho trabajo.

"Buenos días, bienvenidos" Dijo con una sonrisa algo fingida poniéndose de pie.

La chica llevaba una falda azul marino con un saco del mismo color con el logo del laboratorio bordado azul con blanco.

"Buenos días, oficial Wilde y Hopps del ZPD tenemos cita con el Dr. Hu" dijo Nick tratando de parecer lo más natural posible mostrando su placa.

"Deben registrarse aquí" Dijo la recepcionista mientras les mostraba una tableta con una pluma electrónica a la coneja y al zorro.

"Me llamo Nancy y seré su guía por favor acompáñeme, les aseguro que les encantara la visita" Dijo la puercoespín con la misma sonrisa que los había recibido.

"El objetivo principal de laboratorios Zootek es investigar y producir nuevos medicamentos que sirvan para combatir enfermedades que medicinas tradicionales no pueden tratar. Gracias a esto muchos animales han logrado curarse y vivir más tiempo" Explicaba orgullosa la chica.

"Acompáñenme los llevare a la oficina del Dr. Hu". Decía Nancy mientras los guiaba por el vestíbulo hasta avanzar a la primera puerta.

Las enormes puertas de entrada se cerraban al pasar y era imposible salir por ellas. Tampoco se podía dejar una puerta abierta, porque de hacerlo no se abría la siguiente. A continuación estaba el laboratorio, era ahí donde se hacían las pruebas, era un terrible desorden: montañas de libros, tazas de café por todas partes y mesas llenas de todo tipo de equipos tan raros que no se podían imaginar para que se usaban. Las maquinas hacían sonidos extraños y docenas de químicos con batas de laboratorio blancas pulsaban botones, ponían notas en sujetapapeles e intercambiaban miradas sonrientes. Parecía que pasaban un buen rato no se veía tan aburrido después de todo.

Nick miraba admirado cuando de pronto reconoció a Zara con una bata blanca, no podía creerlo, sabía que había estudiado química y biología pero jamás hubiera imaginado que la zorra de hielo terminaría trabajando para ese laboratorio. Como estaba de espaldas no lo vio y en esa fracción de segundo el zorro tapo su rostro y siguió caminando detrás de Nancy y Judy.

Atravesaron más puertas hasta que llegaron a un despacho y aunque Nick se orgullecía de no mostrar sorpresa casi nunca se había quedado con la boca abierta al ver lo que había visto. El despacho estaba lleno de revistas de terror, muñecos cabezones en forma de zoombis (no zombis) y sentado en medio en un escritorio desordenado estaba un desaliñado león como de treinta y tantos con un corte de pelo horrible y una camisa hawaiana bajo la bata de laboratorio.

Al verlo Judy solo soltó una risita al recordar las horribles camisas de Nick, parecía que había encontrado a otro animal con el mimo sentido distorsionado de la moda.

"Déjenme presentarme, soy el doctor Hu. Tomen asiento por favor" Dijo el león en un tono amable.

"Oficial Judy Hoops y Nicholas Wilde" Dijo Judy mostrando su placa.

"Por cierto, excelente gusto en la camisa" Dijo Nick mostrando orgulloso su camisa hawaiana y continúo diciendo "No puedo creer que los científicos piensen que los zoombis son reales" Dijo Nick emocionado mientras Judy solo volteaba los ojos.

"¡Gracias! Claro que sí, los zoombis podrían ser reales con una dosis adecuada de priones, que son pequeñas partículas, y estas, mezcladas con drogas diferentes pero potentes podrían dar como resultado el nuevo brote de una enfermedad creando Zoombis y no se molesten en preguntar como por qué todavía nadie lo sabe…son solo teorías pero es divertido leer historias sobre ello" Dijo el león fingiendo una malvada risa de esas de película de terror.

"Después de todo lo que ha pasado la última semana ya no me sorprendería nada" Se limitó a decir Judy.

"Es solo una broma, claro que no son reales. Díganme oficiales ¿En qué les puedo ayudar?" Pregunto el Dr. Hu.

"El Dr. McPache que es el encargado del laboratorio forense, nos explicó que la droga que se encontró en uno de los asesinatos que estamos investigando fue la toxina aullina en un grado muy puro y pensamos que muy probablemente habría sido producida en este laboratorio" Dijo Nick mirando directamente al Dr. Hu.

"Si bien es cierto que nuestro laboratorio es el único que sintetiza al grado más puro la toxina aullina, el compuesto activo de la droga de los aulladores. Nuestro objetivo es estudiar el efecto que tiene este compuesto natural en células de diferentes animales y estamos muy orgullosos en demostrar que somos los únicos que hemos logrado eso, pero les puedo asegurar oficiales que lo que mencionan es imposible ya que lo que producimos en el laboratorio esta resguardado y cuantificado. Tenemos los mejores protocolos de seguridad ya que tenemos una reputación que cuidar" Aseguro el león.

"Entonces… como se explica que..." Judy trato de interrogar al león pero este la interrumpió rápidamente.

"Vengan conmigo oficiales… les mostrare donde resguardamos la preciada droga" Levantándose de su escritorio e indicándoles el camino.

Judy y Nick lo siguieron en silencio siendo vigilados por Nancy la puercoespín que no se les había separado ni un minuto, llegando a una gran ventana en la cual se podía ver el interior de un cuarto frio que indicaba que la temperatura era de menos 70 grados, dentro se veía una pequeña caja de cristal con una protección especial, no había manera de poder acercarse más ya que se podían apreciar pequeñas luces rojas que formaban un circulo, eran rayos laser que protegían la caja.

"Dentro de esa caja se encuentra el grado más puro de la toxina aullina, como pueden observar no hay manera de que haya podido salir de aquí, y tenemos un registro muy específico cuantificando cuanto se usa en cada ocasión, así que cualquier acusación es falsa… tal vez algún laboratorio clandestino ha encontrado la manera de sintetizarla" dijo el Dr. Hu.

"Tal vez… ¿Algún exempleado?" Pregunto Judy espontáneamente.

"No lo sé, esa es una información que no puedo darles, solo puedo decirles que hace un año el laboratorio despidió a varios empleados quienes abandonaron Zootopia, pero esa es información confidencial" Dijo el león.

De pronto el teléfono móvil del Dr. Hu comenzó a sonar y él se apresuró a despedir a los oficiales antes de atender la llamada "Muchas gracias por la visita, espero haber sido de gran ayuda"

Judy y Nick no se movieron intercambiaron miradas cómplices y escépticas querían escuchar más ya que tenían sus sospechas a pesar de todo lo que dijera el Dr. Hu.

"Te he estado esperando por siglos ¿Y ahora me dices que vas a faltar a trabajar?" Grito el Dr. Hu al teléfono, se escuchaba bastante molesto.

"Bien oficiales, es suficiente, el Dr. Hu tiene mucho trabajo, por favor acompáñenme, los conduciré a la salida" Les dijo Nancy mientras se volteaba nerviosa hacia el león que seguía gritando.

Nick y Judy solo asintieron y le dieron las gracias a la puercoespín, prácticamente los habían sacado del laboratorio y no podían hacer nada ya que solo tenían pruebas circunstanciales y sin tener nada en que apoyarse era difícil que pudieran investigar más en el laboratorio, seguían sin encontrar al culpable.

Salieron caminando hacia el estacionamiento, la idea de que por alguna extraña razón se quedaran sin patrulla y se destruyera no era tan mala después de todo pensaba Judy.

"Sé lo que estás pensando Zanahorias, pero si nos quedamos sin patrulla lo más seguro es que ni a carrito de parquímetros lleguemos"

"La odio… es tan vieja"

"Es un clásico" Decía Nick mientras hacía ademanes con las patas tratando de que Judy apreciara la patrulla.

"¿Qué haremos ahora? Estamos estancados sin pistas" Decía Judy con un tono de resignación en su voz mientras subía de nuevo a la polvorienta patrulla.

"No te preocupes Zanahorias, no nos podemos rendir y ya tengo un plan en mente para poder conseguir esa lista de exempleados" Le contesto Nick sabiendo que no sería tan fácil poder conseguir esa información mientras trataba de encender el pedazo de chatarra que parecía que de puro milagro había arrancado.

"Entiendo… ¿Pero cómo lo haremos?" Preguntó Judy algo desesperada.

"Ya se nos ocurrirá algo… por ahora tenemos que ir a visitar a un viejo amigo que nos ayudara a rastrear el mensaje misterioso que recibiste"

Si bien Nick tenía pocos amigos, era difícil vivir con una pata en la justicia y el ex mundo de las estafas, pero después de mandar varios mensajes consiguió lo que buscaba.

La patrulla siguió su camino gruñendo por un sendero hasta finalmente llegar a un pequeño restaurante llamado Foxie Springs Café en las afueras de Sarah Square. Nick y Judy entraron y el zorro se quitó sus lentes obscuros mientras barría lentamente con la mirada la zona de mesas y antes de mirar de nuevo a la puerta alcanzo a ver a un lobo ocupando una mesa que se encontraba alejada en una esquina.

El lobo estaba sentado con la espalda arqueada hacia delante y casi pegado al monitor acomodando sus lentes, trabajaba concentrado en con su computadora portátil. Había siete vasos de café vacíos, pedazos de panecillos y una cantidad increíble de bebidas energizantes que el lobo había organizado creando una muralla con las latas.

Era un lobo alto de color gris con los ojos negros, tenía un aspecto desorganizado. Llevaba pantalones de mezclilla algo sucios parecía que tenía días sin lavar su ropa pero eso no parecía importarle. Era más importante su reloj inteligente que no dejaba de ver cada 5 segundos.

Nick le hizo una seña a Judy y se acercaron a la mesa del lobo en medio de los animales aglomerados en el pequeño lugar. Al llegar a la mesa lo único que escuchaban era el sonido del teclado y maldiciones. Al parecer algo no estaba yendo muy bien con el lobo. Al ver a los pequeños animales acercarse desvió su mirada y presiono algo en el teclado que hizo que la pantalla se volviera completamente negra.

"¿Qué haces aquí Wilde?" Pregunto el lobo enfadado dirigiéndose a Nick.

"¿Quién es él?" Judy pregunto curiosa.

"¡Eh, eh que aquí las preguntas las hago yo! ¿Cómo has llegado hasta aquí Wilde?" Pregunto el lobo que seguía sin voltear repetidamente a el teclado como queriendo volver a su actividad.

"Sabía que estarías aquí" Contesto Nick con una sonrisa.

"¿Me has seguido?" la voz del lobo se escuchaba cada vez más indignada.

"Soy un zorro astuto y no te pongas así, no me has dejado otra opción. Tengo un problema grave, más de lo que puedes imaginar y tu ayuda puede ser esencial para resolver un asesinato"

"¿Qué? Yo no me meto con los muertos y lo sabes bien "Decía el lobo mientras se veían sus patas volando sobre el teclado como si tuvieran vida propia haciendo parecer que hacia algo normal. "Además tengo mucha tarea (dándole un tono especial a esa palabra) que terminar"

"Ambos sabemos que no eres del todo normal y yo nunca he tenido problemas con ello. Después de todo eres de los buenos y de verdad necesito tu ayuda" Nick decía con una sonrisa.

Judy miro hacia los lados saco su placa de policía diciendo "Soy la Oficial Judy Hoops, policía de ZPD. Te conviene colaborar con nosotros si no quieres meterte en problemas"

"Dos mensajes de correo electrónico y seis mensajes de texto… "Dijo el lobo con una voz graciosa y un gesto burlón "Nicky… te amo y el amor que siento por ti..." De pronto se detuvo un momento al ver la mirada molesta de Judy que hacía que se le notara el coraje por lo rojas que estaban sus orejas y el lobo continúo diciendo al ver que había logrado su cometido " Sí que te siguen las chicas Wilde".

"¿Qué cómo has hecho eso? Yo no te he dado permiso para…" Nick decía al mismo tiempo que le lanzaba una mirada incendiaria al lobo.

"¿Celosa?" con una carcajada el lobo le pregunto a Judy.

La coneja ya había soportado demasiado por un día.

"Escucha Nick, tu empezaste con todo esto. Yo estaba muy bien, tranquilo y sin complicaciones. No voy a permitir que tu pequeña amiga me humille" Le reclamo molesto el lobo.

"Zanahorias, nos podrías dejar un momento a solas "Nick le sonrió al lobo tomándolo del hombro y apartándolo de Judy.

"¿Qué? ¿Quieres que me vaya?" La coneja preguntaba incrédula y molesta casi matando a Nick con la mirada.

"Por favor, Zanahorias " Nick se sentía mal por tener que hacer eso, pero era por el bien de los dos si querían encontrar alguna pista, sin duda ese lobo era el mejor hacker de Zootopia pero para los ojos de Judy era un tipo peligroso, alguien que podía leer emails y robar información".

Judy solo seguía mirado a Nick incrédula.

"Spunky…" Nick acerco una silla y se sentó al lado de él y con la voz baja casi en secreto le pregunto "¿Por qué no hablamos, solo nosotros dos?"

Nick pudo ver el semblante de Judy con la boca abierta y unas lágrimas saliendo de sus ojos violetas.

"¿Por qué todavía estas aquí, Pelusa?" Le pregunto de nuevo Nick intentando sonar algo molesto pero se sentía muy mal de hacer eso.

Judy camino hacia la puerta pasando por todas las mesas, revoloteo sus patas por el aire azotando la puerta, era increíble que ese zorro escurridizo la hubiera corrido y ni siquiera había tenido tiempo de ordenar un capuchino.

Judy caminando fuera del restaurante estaba molesta, increíblemente molesta, molesta con Nick por haberla prácticamente mandado fuera. No le quedaba de otra más que esperarlo. De pronto sonó el iCarrot de Judy, era un mensaje de un remitente desconocido. 'No en este momento' pensó Judy. Aún así lo abrió y leyó.

Perdón por la molestia orejas largas. No te preocupes por el zorro, esta frustrado tiene muy mala suerte con las chicas. Atentamente Spunky…. Maldito lobo entrometido y ese zorro ¿Quién se creía que era? ¿El más irresistible de Zootopia?

No reconocía a ese nuevo Nick. El zorro bromista que jugaba con ella y la ponía al borde de la desesperación parecía haber cambiado. Nunca se le había insinuado… pero esa mañana lo que había visto en sus ojos era tan intenso que la desconcertaba. Ella era consciente de que Nick era un zorro apuesto y cautivador, y otra muy diferente sentir el efecto de su seducción sobre ella ¿La habría intentado besar? Nunca se había comportado como otra cosa más que como su mejor amigo. Se sentía rabiosa y no sabía que pensar y hacer, tal vez todo eran imaginaciones suyas al verlo tan distraído últimamente además de los mensajes y regalos que había recibido era seguro que la zorra con la que lo había visto era su novia.

De nuevo su iCarrot comenzó a vibrar ya se había acabado su paciencia si era ese maldito lobo entonces entraría de regreso a demostrarle quien era Judy Hoops , pero su sorpresa fue enorme cuando vio que en la pantalla había una llamada entrante de Fru Fru.

"Hola… ¿Cómo estás?" Contesto Judy algo desanimada.

"Todos los machos son unos idiotas" Sentencio Fru Fru.

Judy solo suspiro, era increíble que su amiga le había llamado para quejarse en el peor momento y ni si quiera le preguntaba cómo estaba.

"Todos no se salva ni uno ¿Te puedes creer que me han limitado mis días de compras a solo dos días al mes? Ya sé que no puedo estar fuera todo el tiempo…"

Judy solo suspiraba, realmente no estaba escuchando a la zarigüeya ya que de pronto su atención se enfocó en una pequeña conejillo de indias que estaba vestida con un traje de vivos colores característico de las gitanas con un letrero que decía '¿Quieres saber tu futuro?'.

Judy se estremeció cuando escucho a Fru Fru decir "¿Puedes creerlo?"

"Tienes razón, Fru Fru, todos son idiotas. No se salva ni uno" decía Judy mientras pensaba que no debía darle la contra a su amiga aunque en ese instante no le estuviera prestando atención.

"Coneja lista" Aprobó la zarigüeya contenta porque Judy le hubiera dado la razón

"Fru Fru ¿Crees que Nick este con alguien? Que tiene novia, amiga especial…" Le pregunto Judy a su amiga algo triste tratando de apartar la vista de la gitana.

"No. Cariño ya te lo he dicho, lo único que le pasa a Nick es que es idiota, por eso no tiene novia" Contesto la zarigüeya insinuando que sabía que el zorro se moría por la coneja.

"¿Tú crees?" Pregunto Judy.

"Tengo un sexto sentido en temas del amor. Estoy segura" Aseguro Fru Fru sin poder creer que Judy era la única que no se daba cuenta de que Nick se moría por ella.

Cuando Judy termino la llamada, se quedó observando a la gitana que le había robado la atención hacia unos momentos. Todo eso le parecía un fraude. De pronto el pequeño roedor miro a Judy directamente y la coneja trato de poner la mejor cara para que no pudiera adivinar nada de lo que estaba pensando o sintiendo, pero la gitana era más lista y miro a los ojos a Judy diciendo:

"Cuando la esperanza este por morir llegara un beso muy esperado… y quizá será tu perdición"

Judy solo trago saliva sin poderlo creer. El circo de pulgas que la coneja había sentido en su estómago en la mañana habían revivido, de nuevo esas malditas pulgas zoombis pensó. ¿Sería que la gitana le diría que el beso se lo daría Nick?

"¿Te gustaría saber más? Seria sin costo para una coneja tan linda como tú" Decía la gitana mirando directamente hacia la entrada del restaurante.

Cuando Judy voltio hacia donde miraba la gitana vio a Nick saliendo algo despreocupado con las patas en los bolcillos caminando hacia ella, entonces Judy volvió su mirada hacia la gitana pero se sorprendió al darse cuenta que había desaparecido.

Nick se acercó y le toco el hombro a Judy pero ella lo aparto y se subió a la patrulla sin dirigirle la palabra, el zorro sabía que estaba muy molesta con él.

Nick se subió al lado del conductor y le dijo a Judy "He encontrado algo de información" Mostrándole un pequeño papelito a la coneja que parecía tener un mapa.

"No puedo creerlo Nicholas Wilde" Grito Judy muy molesta ignorando el papel que le mostraba el zorro. Los instintos de ella estaban en conflicto constante Confía en él, No confíes. Bésalo, tal vez es el beso que estas esperando. No lo beses dijo que sería mi perdición. Dile cómo te sientes. No, eso podría alejarlo. Solo termino diciendo "Soy tu compañera y actúas como si yo fuera la sospechosa. ¿De qué parte estas?"

"Zanahorias… Sabes que confió en ti…" Contesto Nick tragando saliva.

"Buena manera de demostrarlo" Dijo Judy volteando sus ojos.

Los dos se miraron y se quedaron en silencio por un momento.
"Mañana iremos a buscar la zona de donde han mandado el mensaje" Dijo Nick tratando de romper el silencio incomodo que parecía durar muchísimo aunque solo fuera unos segundos.

Judy voltio su rostro hacia el lado de la ventana, había estado enojada hacia unos minutos pero ya no lo estaba, más bien no podía sacar de su cabeza de lo del beso en su futuro, de pronto sus pensamientos se vieron interrumpidos por la pesadilla que la había acompañado en todo el día… la maldita patrulla destartalada al escuchar los gruñidos de Nick y el ruido de los intentos fallidos de hacer arrancar el motor.

"¿Qué pasa?" Pregunto Judy.

"¡Encender esta patrulla es una pesadilla, probablemente la batería este muerta no va a encender!" Gritaba Nick golpeando el volante pero no importaba cuántas veces le daba vuelta a la llave, la patrulla no encendía.

"Zanahorias, lo tendremos que empujar" Dijo rendido el zorro con un tono irritado.

"Yo no voy a empujar nada" Contesto Judy de mala gana.

"De acuerdo princesa Zanahorias, entonces llevaras el volante"

"¿Qué? ¡No!, ¡Jamás!, prefiero empujar, no quiero que nadie me vea manejar esta chatarra" Dijo Judy con un tono de diva mirando a Nick con un aire amenazador.

Judy se bajó de la patrulla y comenzó a empujar con todas sus fuerzas, algunos animales se detenían a contemplar ese extraño equipo e incluso intentaban ocultar la risa. Judy trataba con todas sus fuerzas, pero no había avanzado más allá de una docena de pasos, era evidente que esa patrulla estaba en estado de descomposición, de pronto Judy sintió como se movía más rápido así que su confianza aumento y empujo con más fuerza mientras el zorro aceleraba, entonces el motor comenzó a rugir pero los neumáticos que ya estaban bastante viejos se hundieron en la tierra blanda. Nick observó por el espejo lateral viendo como la patrulla patinaba levantando toneladas de tierra cubriendo a Judy hasta las orejas. Judy solo se limitó a matar a Nick con la mirada mientras se quitaba un poco de tierra de los ojos, Nick solo encogió los hombros en señal de disculpa tratando de ocultar la risa.

Ya llegando al precinto Nick y Judy se dirigían hacia su cubículo para comenzar a terminar su reporte diario, pasando por enfrente de la recepción apenas saludando a Benjamín, que se encontraba con McCuerno, Lobato, Francine y Jack Savage el cual estaba entregándole unos documentos "importantes" al tigre unos segundos antes de que unos gritos lo interrumpieran. Para él era increíble la falta de disciplina de esos oficiales.

"¡No me apures Nick… No me apures!" Gritaba Judy totalmente llena de tierra dando pequeños brincos tratando de alcanzar al zorro que iba unos pasos delante de ella creando un gran espectáculo.

"Zanahorias, necesitas bañarte" Decía Nick con un tono de autoridad.

"¡Mira quien lo dice!… Te recuerdo que tú fuiste el de la idea" Le replicaba Judy enojada.

"¿Todavía me reprochas?...Te recuerdo que tú no quisiste manejar la patrulla"

"¡Aggggg!Gritaba Judy enojada mientras se sacudía la tierra de las orejas.

"Querida…Zanahorias, cuando menos cuenta hasta diez antes de hablar" Dijo Nick mientras paraba en seco haciendo que Judy se estrellara con él.

"¡No te soporto!" Gritaba frustrada la coneja tratando de darle unos pequeños golpecitos al zorro.

"No deberías de decir esas cosas aquí. ¿Qué van a pensar de nosotros Pelusa?" Decía Nick con una voz ofendida señalando a todos los animales que estaban en la recepción.

"¡Aggggg!" Continuaba gritando Judy siguiendo al zorro hasta el fondo de los cubículos.

Del otro lado de la recepción todos los animales continuaban viendo perplejos lo que pasaba. Benjamín tomando un gran puñado de palomitas suspiro y masticando al mismo tiempo decía "Creo que son la pareja perfecta"

"Pero... si están discutiendo" Dijo Jack Savage con una mirada malhumorada.

"Discuten todo el tiempo" Decía divertido McCuerno.

"Todo el mundo discute…he oído que las parejas que más se pelean son las más enamoradas" Mencionaba Francine dando un suspiro.

"¡Mis teorías son ciertas!" Grito emocionado Benjamín.

"Entonces, quiere decir que Hoops…y Wilde… "Murmuraba Jack Savage pensando lo que decía con la mirada seria sin tener ninguna simpatía por los demás oficiales.

"Señor Savage, dígame que usted también lo puede ver" Contesto emocionada Francine haciendo ademanes con las patas para continuar diciendo "No puedo esperar hasta el baile de Invierno"

"Quizá deberíamos apostar para el baile" Dijo emocionado Benjamín.

Hubo un silencio.

"¡Te odio Nicholas Wilde!" Se escuchó a Judy gritar a lo lejos histérica.

"¡Que comiencen las apuestas: ya todos saben el sistema …" Organizaba McCuerno.

Aprovechando la distracción Jack Savage se alejó silenciosamente tal culebra ponzoñosa.

Judy tomo una ducha en los vestidores, se arregló y salió del ZPD junto con Nick, como todos los mejores amigos que hasta hacia un momento habían discutido en un instante todo cambiaba y comenzaban a reír. Era como si hasta ese día Judy jamás pudiera estar enojada con él.

Nick podía hacerla sentir inmensamente feliz o enloquecida de ira, más rápido que cualquier animal que hubiera conocido jamás, y cuando él le sonreía, todo lo demás desaparecía y no podía evitar responder con una sonrisa. Él tenía un millón de sonrisas, pero había una en particular que podía sentir aunque estuvieran a kilómetros de distancia, era juguetona, cínica, sincera y otras miles de cosas más, esa sonrisa la hacía reír cuando estaba resentida, perdonarlo cuando estaba enojada y creerle aunque sabía que le estaba mintiendo. Esa sonrisa hizo que se enamorara de él aunque eso era lo último que ella hubiera querido hacer.

Afuera del ZPD Judy le dio un abrazo a Nick despidiéndose de él. Nick se fue caminando hacia el sur, mientras que ella iba rumbo al norte hacia su departamento. Una parte de ella quería pasar más tiempo con el zorro, pero sabía que tenía que darle su espacio y por ese día ya había tenido suficiente de Nicholas Wilde.

El zorro iba caminando algo despreocupado por la acera y de pronto la adrenalina corrió por todo su cuerpo en cuanto escucho unos pasos retumbar detrás de él. Quiso voltear frenéticamente para poder mirar al animal que pronto le daría el alcance, pero no tuvo tiempo al sentir el impacto de un cuerpo extraño con el suyo sometido contra la pared sin que pudiera evitarlo.

Era Zara la zorra de hielo que había aparecido de la nada.

"¡Suéltame!" Gruño Nick molesto.

"Vaya. Parece que no te gusto el pastel de moras, ni los mensajes que te mande hoy" Le dijo Zara guiñándole un ojo y acercándose bastante al zorro mientras lo abrazaba.

"Déjame tranquilo" Le decía Nick al mismo tiempo que trataba de apartar su rostro del de ella, buscando a Judy con la mirada.

"No lo haré… cuando algo me interesa no me rindo y tú me interesas mucho " Le contesto Zara mientras se inclinaba un poco más para besarlo aprovechando la distracción del zorro.

De repente los labios de Zara estaban sobre los de Nick. El zorro no la permitió controlar el beso. La empujo con fuerza para apartarla de él sin tener éxito.

"Que zorro tan romántico" Murmuro Zara al ver que Nick la había vuelto a rechazar.

"¡Maldita sea, Zara! ¿Por qué te apareces aquí?" Gruño Nick

"Porque pensé que no me dejarías entrar a tu departamento"

"Has acertado" Dijo Nick con rabia.

Zara se acercó de nuevo intentando darle un beso. Nick buscaba desesperadamente a Judy a lo lejos pero no lograba verla.

"Bien. Te escuchare si me dejas tranquilo"

Los ojos se le iluminaron a Zara y dijo emocionada "Sí Nicky, vamos al café de la esquina, necesito un capuchino"

Judy miraba de lejos la escena escondida sin que Nick la pudiera ver, se sentía con el corazón destrozado, le salían las lágrimas. Sentía que todo se derrumbaba a su alrededor. Ese día había descubierto un lado diferente de Nick, y eso era lo que más le aterraba porque siempre había confiado en él para ser fuerte. La respiración de Judy se volvió entrecortada y comenzó a correr apresuradamente para escurrirse sin ser vista intentado no tropezar avanzando tan solo unos metros, sentía que había desperdiciado meses de su vida… meses preciosos donde podría haberle dicho a ese zorro lo que sentía. Una debilidad en sus brazos la invadió cuando seguía intentando correr y esto probó que era más peligroso que correr con tijeras sus traidoras piernas no le respondían y todo se vino abajo.

Literalmente.

Judy POV

Es en ese par de segundos, cuando te das cuenta que vas derechito al suelo y que para amortiguar la caída tendrás que soltar tu bolso que llevas en tus brazos, que es el momento más desesperante.

El bolso fue lo primero que se estrelló. Vi como mi iCarrot y mis adoradas zanahorias salieron airosas del impacto, pero mi cena congelada no corrió la misma suerte. La tapa de plástico se abrió y el contenido, un bloque sólido de zanahorias hechas hielo destinado al microondas, quedo solitario en la acera tras deslizarse unos cuantos centímetros.

Yo fui la siguiente. El golpe en mis brazos, así como en mis rodillas no me dolió tanto como el que ya sentía en mi corazón.

"¿Estas bien?"

¡Perfecto! Ahora no solo yo y mis alimentos estaban en el suelo, sino también mi honor. Honestamente si hay algo peor que rodar por el suelo, es que existan testigos de ese hecho.

"ESTOY BIEN" Respondí más molesta que adolorida sin el valor necesario de voltear a ver quién era el intruso en mi momento de vergüenza. Simplemente trate de mitigar mi aparatosa caída con una rápida recuperación.

"Déjame ayudarte"

Una figura paso a mi lado mientras aún me encontraba intentando levantarme y, para mi tranquilidad espiritual, no hizo el menor intento para ayudarme en salir de mi comprometida situación. Siguió derechito hacia mis cosas tratando de regresar el contenido a mi bolso.

"¿Seguro que estas bien?"

La voz de ese animal me hizo levantar la vista, porque aquel que recogía mis cosas me hacía estremecerme con solo sentir su presencia, no eran sus ojos azules, su pelaje gris claro y su sonrisa un poco inexpresiva pero que iluminaba todo como la luz del sol. Era una especie de vibra de yo soy el jefeque emanaba de él.

"Estoy perfectamente" Le respondí con una sonrisa, tratando de aparentar que eso de lanzarme al suelo era parte de mi rutina diaria de ejercicios. Tratando de recoger el desastre que había dejado mi cena en su proceso de descongelación.

"¿No necesitas ayuda?" Me pregunto teniendo mi bolso cautivo.

"No. Gracias. Señor Savage, yo puedo" Le quité el bolso de sus brazos, pero una zanahoria conspiro en mi contra y cayó al piso. Sus compañeras siguieron el ejemplo 'Maldición' pensé.

Sonriendo como si siempre tuviera la razón, y las zanahorias acabaran de probarlo, se agacho y las recogió.

"Él oficial Wilde es tu… ¿novio?" Me pregunto el agente Savage.

"¿Qué? No, solo somos… amigos" Conteste nerviosa fingiendo una sonrisa, ¿Se habría dado cuenta de mi drama de hacía unos minutos? Obviamente nadie se tenía que enterar que estaba perdidamente enamorada de ese zorro que me acababa de romper el corazón en chorrocientos mil pedacitos.

"Oficial Hoops, puedo acompañarla a donde vaya"

"No. Gracias señor Savage, no quiero molestar…. Ya iba a mi departamento"

Me hizo una seña con la cabeza hacia un auto. No me quedo más remedio que ir con la corriente y seguir caminando hasta llegar a ese lujoso auto. Mis brazos seguían temblorosos sosteniendo mi bolso. A mis espaldas escuche una risa.

"¿Puedo?"

Resignada eché mi cadera a un lado y levante un poco los brazos y como todo un caballero, empujo la puerta y espero a un lado para que yo entrara, realmente era un auto muy lujoso tenía asientos de cuero era como viajar en una nube, bueno, claro que cualquier auto era mejor comparándolo con esa vieja patrulla. Luego se dio la vuelta y se sentó al lado del conductor.

"Gracias" Dije mitad agradecida y mitad esperando que un hoyo negro me tragara y nunca más apareciera de nuevo sobre la faz de la tierra.

"Creo que hoy por la mañana no hubo tiempo de presentarnos como se debe. Soy el agente del ZBI Jack Savage pero solo dime Jack" La pata extendida de esa liebre así como su presentación al estilo de un James Bond me hizo darme cuenta que en realidad lo tenía frente a mi… no era un sueño.

"Judy Hoops, me puede decir Judy" Estreche su pata y, sorpresivamente el apretón fue fuerte y amistoso. Nada de esos apretones flojitos que no llegan a ser ni un saludo ni una caricia.

"Estaré un tiempo encargado de un caso trabajando en el ZPD, así que seremos compañeros"

"Gracias de nuevo por ayudarme con mi bolso"

"No fue nada" Se encogió de hombros y encendió el auto.

Por fin después de un largo silencio dijo "Escuche que eras lista Judy, historias de que eras buena, tal vez demasiado buena, pero no quise creerlas. Se dice que tú tomas seguido casos que los demás no quieren. Nadie y me refiero nadie es así de bueno. Los animales que he conocido así, por lo general son extraños, paranoicos o locos. ¿Cuál eres tú?"

"Mi insignia significa que hacemos un buen trabajo. No solo soy yo… el oficial Wilde y yo hacemos un buen equipo, los dos resolvemos muchos de los casos. Esto no es solo nuestro trabajo. Es lo que somos"

Me sorprendí cuando comenzó a preguntarme muchas cosas sobre mí, lo cual conteste encantada después de indicarle la dirección de mi departamento. Le conté sobre Bunnyborrow. Lo que me sorprendió aún más fue cuando me pregunto si ya salía con alguien, lo cual no era así y aunque tenía el corazón destrozado por lo que acababa de ver hacia unos minutos sabía que la situación era algo complicada. Mentí diciendo que no conocía a muchos chicos porque me la llevaba todo el tiempo en el ZPD lo cual era verdad pero me moría por salir con ese maldito zorro y no tenía ojos para nadie más, claro no quería que supiera que mi situación sentimental era más patética que los sorteos que todo mundo gana por ser la visita mil trece mil millones de quien sabe que sitio web.

Sonrió y dijo "Bien. Es porque no conoces a los chicos correctos"

Tome aire y solo pregunte sorprendida "¿En serio?" Pero no creía que ningún chico podría ser tan encantador como Nick.

El asintió con la cabeza "Pero claro tendrás que aceptar formalmente mi invitación"

"¿Qué invitación?" Pregunte sorprendida.

"La de acompañarme a una cena de gala del ZBI. Necesito acompañante y he encontrado a la mejor y más inteligente oficial de policía de toda Zootopia" me dijo guiñándome el ojo.

No podría creerlo era como un sueño hecho realidad pero no, claro que no podía salir con él, no era el momento. Amaba a Nick y no importaba si gritaba, si callaba o si me lamentaba, nadie en toda Zootopia haría nada por mí… estaba acabada, Nick tenía novia.

Entonces me escuche diciendo "Si" y comencé a pensar '¿Qué haces?' Si, escuche mi voz pero no podía haber sido yo Judith Laverne Hoops la que estaba hablando.

"Usaremos esa reunión para prepararte, hay muchas cosas que debes aprender y yo me encargare"

"Muchas gracias" No era demasiado pero fue lo mejor que pude decir.

Cuando llegue a mi departamento cerré inmediatamente la puerta llena de ansiedad jalando mis orejas hacia mi pecho. Era como si un hechizo estuviera controlando mis sentimientos. Jack no era un príncipe azul de un cuento de hadas, no era un sapo, era una liebre, parecía un chico muy odioso pero tenía un encanto que no podía explicar. Me asuste tanto de mis pensamientos que clave mi rostro en el escritorio pensando en Nick lo que me hacía comenzar a llorar y después en Jack lo que ocasionaba que comenzara a sonreír. No era tan valiente después de todo, me sentía cansada y además un incipiente dolor de cabeza martillaba mis sienes.

Desorientada recordé que tenía un caso pendiente que resolver, sentía que no podía esperar más así que me levante a buscar bajo el colchón de mi cama donde había escondido las copias que había sacado del archivo del caso, vacile el principio ya que sentía que no podría concentrarme por todo lo que pasaba por mi cabeza. Pensé de nuevo que ya era hora de que dejara esos documentos en el archivo general pensando que si Bogo se llegara a enterar que los había tomado sin permiso me gritaría con su cara de perro y bufando como un toro a punto de embestir y lo que menos ocupaba era un problema más. Comencé a buscar debajo del colchón pero no se veía nada. Encendí la lámpara de mi escritorio y oriente la luz para que enfocara el lugar exacto donde lo había escondido. Se me corto la respiración el archivo había desaparecido.

Me levante de un salto y comencé a ordenar mi pequeña habitación tenía que estar. Doblé y guarde la ropa en el armario. Por ultimo puse especial cuidado en hacer la cama. No lograba encontrarlo por ningún lado. Comencé a buscar una y otra vez por horas, no aceptaba que hubieran desaparecido. Si alguien hubiera entrado a mi departamento lo sabría, lo hubiera percibido.

Me levante con lentitud del suelo donde había estado sentada por horas pensando, algo había llamado mi atención y me acerque bajo el colchón de mi cama donde había dejado ese archivo y reconocí pelo color rojo, los tome con sumo cuidado y los puse contra la lámpara. Cierto que eran muy incriminatorios. ¡Eran de Nick!

DUM DITTY DUM DUM! Hasta yo me asuste… Me he pasado miles de horas pensando si les gustaría que esta historia tuviera algo de lemon… me lo he planteado seriamente jajaja! Pero quisiera saber su opinión… la historia ya está planeada así que no cambiara en nada o tal vez siii? …. Que parejas les gustarían Nick y Zara?... Judy y Jack? ….oooo Judy y Nick? Igual tengo como una sorpresa … cualquier comentario es bienvenido….

Casi... casi… trabajo en un lugar igualito a Zootek… casi… casi Zara y yo somos colegas (pero me cae mal la zorra esa)…. Casi… casi… mi supervisor es el Dr. Hu…. Y casi… casi ya salgo de vacaciones…. Nos vemos el próximo capítulo… see u!