¡Desde California…. Hasta Zootopia llega el capitulo 8!
#Operacionsnakesavagepowers
Espero que todos estén bien, como siempre super feliz de que lean mi fic y si ¡Estoy viva! Mil disculpas porque me tarde un poco en actualizar.
Anktor como siempre gracias por apoyarme con el fic y espero que te guste este capítulo!
Spunky gracias por tu paciencia por corregirme y guiarme. Muchas de las ideas en este fic son creaciones suyas.
Sin más bienvenidos al capítulo 8 y espero que disfruten la fase dos del 'Encanto Wilde'
Operación Snake
Sorprendentemente Nick y Judy salieron vivos de la persecución, aunque seis pequeños murciélagos los intentaron perseguir un rato. A Spunky le dio un escalofrío cuando divisó volando a esas pequeñas y desagradables criaturas detrás del auto, pero no habían logrado alcanzarlos. Durante unos diez minutos el lobo avanzó con cuidado entre las calles manteniendo la vista fija en el espejo retrovisor hasta que se convenció de que habían perdido a sus perseguidores, daban vueltas sin rumbo por las calles desiertas mientras revisaba la pantalla de su computadora en cada alto murmurando palabras que no se alcanzaban a entender. El lobo calculaba que con la velocidad que llevaban llegarían hasta su destino en unos veinte minutos, entonces comenzó a buscar algo para comer, abrió una pequeña bolsa que tenía en el auto buscando un caramelo, pero ¿Quién quería comer en esa situación?
Nick no sabía cuánto trayecto llevaban recorrido ni a donde irían, pero tenían que confiar en ese lobo. Escondido junto a Judy en el asiento trasero para que no los descubrieran, él se atrevió a voltear a verla, pero ella le devolvió una mirada asesina a lo que el zorro solo tragó saliva sabiendo que eso no era una buena señal. Pensó 'chicas, no lograría entenderlas ni en un millón de años' y esta vez Spunky no lo iba a salvar así que viendo esa batalla perdida decidió asomarse por la ventana, la posición del rio a su izquierda le indicaba que iban en dirección sudoeste.
Spunky seguía avanzando y a su alrededor se extendían las desoladas afueras de la ciudad. No había animales a la vista ni luces en la carretera. Un grupo de ratas que iban cantando alegres, que parecía que llevaban una buena fiesta cruzaron la calle antes de escabullirse por una alcantarilla.
Judy se estremeció, cubierta tan solo por aquel vestido fino y empapado, tenía los brazos congelados su vestido que apenas la cubría ya que estaba desgarrado y con pequeñas mordidas de murciélagos por todos lados. Le estaba comenzando a doler su cuerpo de tanto estar agachada entre tantas latas vacías que la golpeaban una y otra vez cada vez que el auto cambiaba de dirección.
Ella sabía que su afición de dejarse guiar por su instinto había sido la causa de que, con bastante frecuencia, se encontrara metida en líos, y a pesar de lo que sus amarguras experiencias le deberían haber enseñado, siempre sin dudarlo terminaba como esa noche. Con su vestido mojado el frio de la noche le calaba los huesos, tenía que dejar de ser la misma coneja loser de siempre.
A Nick le flaqueaban las piernas al ver la expresión asesina de Judy hacia él. No obstante, sacudió la cabeza para ahuyentar sus miedos. Estaba en serios y grandes problemas. No podía pensar en lo sucedido esa noche, aun no…porque cuando lo hiciera, cuando afrontara el hecho de que había estado tan cerca de Judy al estar bailando con ella se daría cuenta de que estaba totalmente perdido ya que con ese hermoso vestido hecho trizas no podía dejar de mirarla y aunque en ese momento no debía hacerlo era inevitable detenerse.
"Estas temblando Zanahorias" Dijo Nick tomando fuerzas abrazándola a pesar de que entendió perfectamente lo que significaba la mirada de Judy, aun a sabiendas de que ella le había lanzado un golpe con una lata en la cabeza hacia algunos minutos, pero necesitaba sentirla cerca.
"¿Hasta cuándo dudaras de mí?" Preguntó Nick con los ojos cerrados como esperando otro golpe.
En ese instante Judy giró su rostro hacia un lado, como si se sintiera culpable de lo que Nick le decía.
Pero él sin dejar de abrazarla, le tomo el mentón, con su pata libre, obligándola a mirarlo.
"Me mirarás y escucharás por última vez lo que quiero decirte" Le dijo Nick con un tono tan seguro que hizo que ella se estremeciera.
"No se preocupen no estoy viendo… no oigo, no oigo … no escucho nada" Decía Spunky tratando de controlar la situación mirándolos por el espejo retrovisor.
"Si vuelves a dudar de mí, Judy, será tu problema. Estoy dispuesto a enfrentar lo que sea necesario para mantenernos juntos. Pero lo último que quiero, es enfrentarme a ti cada instante. Debemos confiar el uno en el otro y apoyarnos…"
"Yo…" Contestó la coneja mirándolo a los ojos. Ella sentía como si algo dentro de su cuerpo se rompiera.
"No quiero que nos expongas a ti y a mí por tus impulsos, tenemos que estar unidos y necesito tú confianza, somos un equipo. Yo creo en ti, Judy" Decía Nick mirándola fijamente "Ahora quiero que tú creas en mi"
"Yo no estoy viendo nada… ustedes tranquilos sigan en lo suyo…" Continuaba diciendo Spunky en tono burlón ya que sabía que estaba siendo completamente ignorado.
Judy seguía mirando a Nick con lágrimas cayéndole por las mejillas. El zorro respiró profundo, sabiendo que ahora todo dependía de ella. Se mantuvo en silencio lo que le pareció una eternidad, mirándola detenidamente. Intentaba captar los sentimientos de ella, pero estaba apresado en los suyos.
De repente, cuando todo parecía indicar que Judy no respondería, una pata de ella se elevó delicadamente sobre el rostro de Nick, lo que hizo que él contuviera la respiración.
"Yo… quiero confiar en ti" Susurró, Judy apenas sonriendo aun con lágrimas en sus ojos y respondió al abrazo de Nick.
Se quedaron abrazados en silencio, en esa obscuridad apenas iluminada por las estrellas.
De pronto, en un momento el auto de Spunky comenzó a avanzar con lentitud y sin mayor explicación se detuvo completamente. Nick se asomó por la ventana y pudo ver que estaban en un vecindario de clase media, las casas tenían una arquitectura de estilo africano con tonalidades terreas amarillos, naranjas y rojizos. Sin duda era un vecindario de Sarah Square.
"¡Aquí estamos!" Les anunció Spunky, virando su cuerpo "¡Vamos!, ¡Vamos! Salgan que ya llegamos" Les ordenó abriendo la puerta lateral del auto.
Bajaron del auto guiados por el lobo y se acercaron a una casa obscura y silenciosa. A uno de los lados había una especie de terraza, a la que daban varias ventanas y una puerta. Spunky abrió con cuidado la puerta y pudieron observar que la casa estaba sumida en la obscuridad.
"Me asegurare de que no hay moros en la costa" Murmuró Spunky sospechosamente.
Cuando se aseguró de que el camino estaba libre hizo una seña para que avanzaran Nick y Judy. Comenzaron a caminar de puntillas siguiendo al lobo por el recibidor en dirección a lo que parecía un sótano. La puerta del primer sótano estaba abierta, después pasaron a un segundo sótano que tenía el techo muy bajo que estaba vacío y muy obscuro. Spunky sacó una linterna y la encendió.
"¡Spunky mi bebé! ¡Debes de estar hambriento! ¡No me digas que al fin tienes amigos, no como ese lobo vago que siempre traes a la casa!" Gritaba la madre de Spunky al reconocer los pasos dentro de la casa.
"¡Mamá déjame en paz y no me llames bebé! ¡No tengo cinco años!" Gritó avergonzado Spunky parándose en seco ante verse descubierto.
"Perdón bebé, digo, Canuto Zeferino III de La Hoya." Respondió con un tono de orgullo la madre del lobo.
"¡¿Canuto?! Y yo pensé que Spunky era feo, creo que de cariño te llamaremos 'Canu'" Dijo burlándose Nick.
"¡Cállate zorro!" Gruñó Spunky con cara de pocos amigos.
Judy quiso reírse, pero al ver la mirada avergonzada del lobo solo bajo las orejas. El lobo se sentía humillado, era su mamá. Sus intenciones eran buenas, pero no en ese momento.
Spunky los hizo pasar por un sótano con el techo muy alto, en ese lugar era muy poco probable que alguien los encontrara. Era un espacio amplio que terminaba en algo que parecía una pared de ladrillo. Sin embargo, se trataba de una puerta pequeña y estrecha, que rechinó cuando Spunky la abrió.
El sótano estaba obscuro. La puerta se cerró tras ellos y al mismo tiempo escucharon el clic de la luz, pudieron observar que era mucho más grande que los otros. El sótano se ilumino con dos suaves luces rojas procedentes de dos lámparas, una a cada lado de un sillón, contra la pared del fondo. Judy miró el cuarto con curiosidad.
Spunky echó una mirada para comprobar que todo estaba en orden. Pero nada lo estaba. En la habitación se acumulaban restos de comida, más latas vacías de bebidas energizantes, papeles arrugados bajo un escritorio y una cobija tirada en el suelo. Un poster de Furrtalica sujeto solo por un clavo en una esquina y eso no mejoraba, precisamente el aspecto de la habitación. Había tres computadoras, que seguían realizando su tarea, ajenas al desorden que las rodeaba. La televisión estaba encendida, estaba ahí el aparato haciendo ruido.
Spunky se dirigió hacia una de las computadoras con la intención de apagarla de lo que después se arrepintió ya que eso lo retrasaría bastante del trabajo que había abandonado.
"Tengo una duda que me gustaría que nos aclararas ¿Cómo supiste donde estábamos y que teníamos que huir en tres minutos?" Preguntó Nick mirando fijamente al lobo.
"Seguí la investigación. En realidad, me di cuenta de que algo pasaba, solo por curiosidad" Contestó Spunky mientras tecleaba algo en una de las computadoras.
Mientras decía eso la cara de Judy reflejo una enorme sorpresa.
"Los hackers a veces nos gusta meternos en donde no nos llaman y gracias a eso esta noche capté trozos de una conversación en un teléfono móvil que estaba espiando que se comunicaba con el teléfono que me pediste rastrear y gracias a eso siguen vivos" Indicó Spunky a Nick mientras tecleaba rápidamente sobre la computadora tratando de distraerse y no pensar tanto en el problema en el que estaba metido.
"¿Sabes algo más? Nick le preguntó a Spunky.
"No nada, solo que los querían fuera de ahí y tal vez tienen sus teléfonos interceptados"
"¿Algo más?" Preguntó Judy armándose de valor para más 'buenas noticias'
"En realidad no, pero tengo un plan, pero de eso hablaremos mañana" Contestó Spunky lanzándoles la cobija que estaba en el suelo e indicándoles con la mirada que se quedarían en esa habitación.
"¡No dormiré aquí! ¡Bajo ningún motivo! Ni siquiera quiero estar en este sitio" Gritó Judy.
"No, esta noche ustedes no saldrán de aquí, se quedarán en este sótano hasta que tenga listo el plan y no usaran sus teléfonos" Dijo Spunky mirando a Judy pasmado e incrédulo.
"No te preocupes, yo me encargo de la 'Princesa Zanahorias'" Dijo entre risas Nick entrecerrando los ojos tratando de no reírse de lo gracioso de la expresión de la coneja.
"¡No dormiré aquí!" Reiteró Judy por si uno de los dos tenía dudas.
"No entiendo porque no podemos dormir aquí" Contestó Nick sintiendo que se le acababa la paciencia.
"Pues porque no, por eso" Decía Judy tratando de convencer a Nick con una voz desafiante.
"¡Si nos vamos de aquí, yo deberé de pasar la noche con un ojo abierto para que nada nos pase!" Contestó Nick respirando hondamente tratando de mantener la calma.
Judy solo asintió ya que tenía la batalla perdida y Nick le lanzó una mirada molesta al lobo.
"Y no me miren así, que ustedes me metieron en este lío" Dijo Spunky molesto.
"Necesito algo para dormir" Dijo Judy, mirando el vestido desgarrado que llevaba.
Entonces se dio cuenta de lo poco que la cubría. Lo había olvidado. Las mejillas se le cubrieron de rubor y, al levantar la cabeza y mirar a Nick, vio que él la estaba mirando también. Sin duda adivinando sus pensamientos. La tensión entre ellos se multiplico por mil.
Rápidamente Spunky salió de la habitación y regresó con una camiseta. Al menos Judy podía utilizarla como camisón.
Nick era muy consciente del aspecto que debía tener, parecido al de un loco que se había escapado de un manicomio y lo peor es que Spunky se había ido dejándolos solos a él y Judy en ese sótano.
Judy salió a la habitación contigua y regreso vestida únicamente con esa camiseta enorme de Spunky. Nick maldijo a Jack en su mente al recordar de su cita con ella. Nick se obligó a bajar la vista y se aclaró la garganta antes de hablar
"Siento lo del archivo del caso" Se disculpó el zorro "Pero era por la seguridad de los dos, me preocupé…" Pero entonces Nick no pudo terminar la frase al sentir la mirada de la coneja.
Judy ladeó la cabeza y se le quedó mirando. Una sonrisa apareció en sus labios cuando la ternura de ver a Nick preocupado le llegó al corazón. Para ella era el zorro más lindo que había visto jamás, pero realmente lo que había hecho que se fijara en él había sido su interior honesto y un corazón repleto de amor que compartir.
"Está bien" Le aseguró Judy mientras se acercaba a él.
Nick la miraba fijamente, con los ojos brillantes de preocupación.
"Se que puedo confiar en ti… zorro astuto"
Nick cerró los ojos y suspiró, visiblemente aliviado. Luego los dos se miraron a los ojos; estaban tan cerca, los dos deseaban algo que no podía ser. Judy dio unos pasos hacia atrás y sonrió mientras cambiaba de tema.
"Lo siento, no sabía que tendríamos que pasar la noche aquí" Se disculpó Judy algo sonrojada viendo como le quedaba grande la camiseta.
"Te queda mejor que a Spunky" Él le sonrió y era cierto "Vamos, tenemos que descansar"
"¿Piensas que es buena idea que nos quedemos aquí?"
"Si, ya es tarde y no quiero que nos vayan a encontrar es mejor no tomar riesgos" Dijo Nick acostándose en el suelo.
"Puedo irme a casa Nick" Empezó a decir ella al ver que solo había un sillón para dormir.
"Y yo no permitiré que te marches sola a estas horas de la noche"
Judy cruzó los brazos y lo miró intentando discutir. "Entonces, dormiremos juntos" ella señalo el sillón, jamás dejaría que el zorro durmiera en el suelo.
La pistola de Nick cayó sobre el suelo de madera de manera ruidosa y rompió el silencio que reinaba en la habitación ¿Había oído mal o Judy acababa de invitarlo a pasar la noche con ella? Tal vez los efectos del plan 'Encanto Wilde' habían sido inmediatos.
"El sillón es tan grande que podemos dormir los dos juntos y aun sobraría espacio" Continuó ella "Te prometo que ni siquiera te rozaré"
Definitivamente Judy debía haberse pasado con las copas aquella noche. No podía ser que Judy estuviera hablando en serio. Dormir juntos no era una buena idea, ya habían dormido juntos, pero eran circunstancias distintas, después del baile de esa noche, lo más sensato era negarse y decirle a la coneja que él se encontraba muy cómodo en el suelo.
"¿Estás segura?" Se escuchó preguntar Nick.
"Ven conmigo" Dijo Judy asintiendo. Con una sonrisa acercándose a él tendiéndole la pata.
Judy se durmió en un instante, estaba muy cansada, él se entretuvo un poco viendo hacia el techo haciendo tiempo hasta que se quedara dormida, la miró y se veía tan tranquila, estaba tan bonita, entonces él comenzó a recordar las imágenes de la persecución mientras Judy corría junto con él.
Lo había tomado de su pata, mientras el mundo se derrumbaba a su alrededor. Pasmado por eso hecho, se incorporó para mirarla. Le apartó una oreja de la cara. Tenía el pelaje más hermoso que había visto en su vida. Gris y perfecta, tan suave como la seda. Le colocó los dedos en la mejilla y la diferencia con su propio pelaje, ese contraste con el rojo le encantó.
Había algo precioso en ella. Algo que lo conmovía. Jamás se había sentido tan atraído por nadie. Ni siquiera por Zara, y eso que había aceptado comenzar a salir con ella solo para conseguir información, la culpa le carcomía por dentro y odiaba arrastrar a Judy a ese lío, pero el 'Encanto Wilde' contrarrestaría eso hasta que pudiera resolver y ordenar su mente y por fin dejaría que ganara la batalla contra ese instinto sucio y enemigo que no lo dejaba vivir en paz, solo por ser un zorro.
En sus pensamientos solo decía 'Te amo Judy Hoops…te amo más de lo que podrías imaginar. Más de lo que he amado a nadie en la vida y más de lo que jamás amaría a nadie más'. Lo mataba verla cerca de Jack, escucharla hablar acerca de él o el solo saber que habían salido y estaban juntos en algún lugar, y en sus pensamientos solo seguía diciendo 'tú me salvaste Zanahorias, y te amo aún más por eso torpe coneja'
Con una lagrima movió su cabeza cerca de la de ella 'Yo quiero ser el que te haga feliz, pero ¿Qué clase de mal sueño es este?' Nick se acercó mucho más a ella sintiendo su respiración 'Jamás funcionaría y además como podrías amar a alguien como yo? Nunca me lo merecería, aunque así fuera' volteó su cara hacia otro lado murmurando" Estamos destinados a jamás estar juntos y aun así lucharé por tu amor"
Agachó su cabeza para aspirar el perfume de Judy. Su pelaje le hizo cosquillas y la calidez que irradiaba su cuerpo lo calmó. Le echó el otro brazo por encima y la acercó un poco más a ella. Demasiado cerca como si fueran un par de amantes en la obscuridad. En ese momento Nick se dio cuenta que él tenía un sueño que había muerto hace mucho tiempo en su interior. El sueño de conocer el amor ¿Porque las cosas habían pasado así? "Maldita suerte" murmuró, tal vez el universo había conspirado para que estuvieran juntos, aunque fuera tan complejo, pero él se había enamorado y eso era todo. Sin darse cuenta se quedó dormido abrazándola, tratando de calmar sus pensamientos.
A la mañana siguiente, Judy entre sueños sentía que estaba muerta, alzó la pata para masajearse la nuca. Notaba como algo así pequeños respiros cerca de ella… y le provocaba escalofríos en los hombros. Abrió los ojos de par en par y parpadeó varias veces. Le venían recuerdos a la cabeza, y que recuerdos, y no quería darse la vuelta porque sabía que Nick estaba acurrucado abrazado de ella.
Frunció el ceño lo único que escuchaba era el televisor encendido ¿Durante cuánto tiempo había estado durmiendo? Se había quedado dormida en ese sótano junto con Nick. Se jaló las orejas silenciosamente tras ese pensamiento.
Sabía que tenía que levantarse, pero ella no quería decir que deseaba hacerlo. Empezó a cerrar los ojos de nuevo disfrutando el calor que la rodeaba. Abrió los ojos de repente con negación y pensó profundamente que estaba sintiendo exactamente. Se puso roja como un tomate cuando recordó que Nick se había quedado dormido abrazado de ella.
Sabía que tenía que moverse de algún modo, se preguntó si podía hacerlo sin despertarlo.
Se movió por el sillón separándose de él muy lentamente. Cuando Nick se giró de su lado para alcanzarla, ella se dio prisa para salir de manera que él no notara sus movimientos.
Se quedo allí asombrada por un momento, después se dio la vuelta para observarlo. Nick dormía tan tranquilo mientras ella estaba tan agitada. Le molestaba que esa tal Zara había podido besarlo y abrazarlo. Judy no estaba muy acostumbrada a sentir celos del 'babas' de Nick como le decía su hermana Lilly y le molestaba pensar que se había puesto celosa ya innumerables veces esos días.
Se preguntó si no había sido un error haber dormido allí, aunque seguramente, si no lo hubiera hecho, se hubiera arrepentido mucho.
"¿Qué estoy haciendo?" Se preguntó en silencio.
Por muy enojada que estuviera con Nick, siempre terminaba perdonándolo y todo seguía como antes. Todavía recordaba la cita que había tenido con Jack, pero tenía que admitir que Nick le gustaba mucho más que cualquier otro.
Volvió observar a Nick, ella sabía que un zorro y una coneja jamás serian bien vistos y eso sería arriesgarse demasiado. ¿Sería que Nick le había estado coqueteando? No iba a darle ni una sola oportunidad de romperle el corazón si es que ese zorro tenía novia, ya que él podría hacerlo con demasiada facilidad si ella lo dejaba.
Pensó en salir corriendo y para cuando ella había terminado de trazar su plan mental encontró su pistola al lado del sillón la tomó y cuando estaba a punto de salir, se dio cuenta que la puerta tenía un código. ¿Cómo se suponía que iba a saber ella el código para abrir esa puerta? A la mejor era el número de latas que había tiradas por toda la habitación 'Genial', murmuró en silencio. En ese instante Spunky abrió la puerta.
Spunky entro al sótano junto con otro lobo, sorprendidos parpadearon varias veces al ver a Judy dando vueltas por la habitación. Spunky se apoyó en la pared, mientras la observaba con mirada divertida. El otro lobo que era un lobo ártico de pelaje gris obscuro se acomodó en el marco de la puerta.
Spunky le lanzó una mirada al otro lobo y le empujó con suavidad.
"Coneja, este es mi amigo Andrew… les ha traído teléfonos que no están interceptados"
Judy observo a ese lobo, era un poco más bajito que Spunky, vestía una camisa negra con unos jeans rotos, tenía una expresión de buena persona más de la que se le veía a Spunky, hasta parecía agradable, pero quién podía confiar en un amigo de ese hacker.
"¿Realmente creías que ibas a salir de aquí sin ser vista?" Preguntó Spunky desafiándola.
"Quiero irme" Dijo Judy retando la mirada de Spunky antes de que le preguntara porque estaba escabulléndose.
"¿Nick sabe que te vas?" Spunky preguntó con curiosidad al ver que el zorro se despertaba.
Realmente Judy creía que iba a salir de allí sin ser vista, pero Spunky adoptó una posición firme.
Judy dio un salto, estaba molesta con ese Spunky y ahora resultaba que además de ese lobo había otro y estaban observándola. Levantó la cabeza con dignidad y caminó hacia ellos. A pesar de llevar la enorme camiseta. En realidad ¿Que podían hacerle?
"Em... Perdón, buenos días" Dijo Nick levantándose de un salto del sillón saludando a los dos lobos intentando mantener la calma mientras sentía la presión de las miradas y se forzó a acercarse a Judy.
"No saldrán de aquí hasta que me den sus teléfonos" Les ordeno Spunky bloqueando la puerta.
"¿Por qué?" Judy preguntó muy molesta. Nick la detuvo de los hombros y suspiro tratando de calmarla.
"Debo de admitir que esto no me lo esperaba, es…es realmente…" Comentó algo eufórico Andrew dando pequeños brincos.
"¿Peligroso?" Preguntó Spunky encogiéndose de hombros.
"Halagador más bien… no creo que cualquiera vaya por ahí ayudando a los mejores policías de Zootopia ¿Sabes lo que darían mis amigos por conocerlos?, quiero decir… no sabría expresarlo con palabras"
"¿No te asusta?" Preguntó Nick.
"¿¡Asustarme dices!?" Exclamó Andrew entusiasmado "Esto es alucinante, es cierto que al principio me asusté un poco, pero ponte en mi lugar, mi reacción es totalmente normal"
"Esto es cualquier cosa menos normal y prométeme que esto no saldrá de aquí, no lo puede saber nadie" Le pidió Judy a Andrew.
"Pueden estar tranquilos, seré una tumba lo juro" Dijo Andrew encogiéndose de hombros.
"Denme sus teléfonos, tendremos que asegurarnos que no han sido interceptados" Les ordeno Spunky sacudiendo los dedos.
"Excelente idea" Aprobó Nick sacando su celular.
Judy, molesta guardó silencio, definitivamente no le caía bien ese lobo y además tenía que soportar a otro igual, a veces sentía que no estaba en la misma longitud de onda que los demás.
"Zanahorias…dame tu teléfono" Dijo Nick con tono firme, fue como una orden que Judy obedeció.
Andrew tomo los teléfonos los desarmo pieza por pieza. No podían arriesgarse a que estuvieran interceptados. Cuando se convenció de que estaban limpios, los volvió a armar regresándoselos a Nick.
"Al menos tendrás un plan" Judy preguntó a Spunky mientras se frotaba los ojos, se sentía muy cansada a pesar de que acababa de despertar.
"Bueno… no es que sea muy elaborado, usaran estos teléfonos de prepago para comunicarnos entre nosotros. A no ser que consigan los números no podrán localizarnos" Spunky dijo mientras sacaba dos móviles del bolsillo de su pantalón.
Judy cogió uno de los teléfonos. En ese breve tiempo que estuvo en su pata se quedó empapado, se sentía muy nerviosa. Nick observó un buen rato su teléfono.
"¿Este es mi 'nueva identidad'? ¿De verdad? ¿Gazelle? ¿Será que es la señal de retirarme?" Dijo Nick incrédulo viendo lo que le acababa de dar Spunky, un teléfono móvil de color rosa claro, la batería se había acabado hace tiempo y la pantalla estaba a oscuras, pero en la parte delantera había una calcomanía descolorida de Gazelle.
"¿Estás pensando en hacer una llamada 'princesa'?" Preguntó Spunky levantando una ceja mirando al teléfono.
Judy intento no reír, la situación no era cómica ni mucho menos. Estaba hecha un lío con esa enorme camiseta, necesitaba cambiarse y lo único que tenía era ese desgarrado vestido que, aunque estaba ya seco era la única opción. Así que prefirió no decir nada, tomo el vestido y se cambió en la otra habitación, regresando inmediatamente para tomar el resto de sus cosas y largarse de allí.
"Estoy asustada" Judy le confesó a Nick tratando de tomar todas sus cosas "¿Qué haremos si nos han descubierto?"
"Es imposible" Le aseguró el zorro dándole unas palmaditas en la espalda "Ten confianza Zanahorias, todo saldrá bien, ya es hora de irnos"
"¡Esperen!" Gritó Spunky "Tengo un plan, tomen las llaves de mi auto lo van a necesitar" Dijo Spunky al tiempo que lanzaba las llaves del auto a Nick "No tengo tiempo de explicarles, nos vemos mañana a las 8 de la noche en el centro comercial Animal Premium Factory Outlets de Sarah Square, busquen la tienda Cowtown Cell phones… Andrew trabaja ahí y los estará esperando… ¡No lleguen tarde!"
Judy solo se quedó mirando a Spunky con cara de '¿De qué habla ese lobo? ¿Por qué tiene un plan?... 'No importa…ya deja de pensar eso' se dijo a sí misma a pesar de todo tenía que confiar ya era lo último que quedaba.
"Ya váyanse, por lo demás no podemos hacer nada en este momento" Dijo Spunky mientras ponía el código abriendo la puerta.
"Nos vamos. Con cuidado chicos" Les dijo gentilmente Nick dándoles unas palmaditas en la espalda a Spunky y Andrew sin cuestionar más el plan.
Cuando al fin Nick y Judy lograron salir de la casa de Spunky y entrar al auto. Judy estaba sentada en el asiento del copiloto, callada y pensativa.
"¿Estas bien?"
Judy volteo para encontrar a Nick preocupado.
"Si estoy bien, hoy será un buen día ¿no?"
"Definitivamente, hoy es nuestro día de descanso y no hay que ver al búfalo mala cara y al engreído del agente 'Salvaje'" Nick encendió el motor observando el tablero del auto de Spunky era todo menos normal estaba mejor equipado que cualquier patrulla del ZPD.
"Si, lo sé. Tuvimos suerte de que Spunky interceptara la llamada" Judy se frotó los ojos.
"Algo te está molestando" Notó Nick.
"Solo siento que no estamos haciendo lo suficiente" Admitió Judy, ella sabía que parte del liderazgo era actuar como si siempre supiera lo que estaba haciendo. Nick era el único con el que compartía sus dudas.
"Ya sabremos qué hacer, estoy seguro de que el auto que nos perseguía es el mismo que logré ver entre sombras en la escena del asesinato de Max, nos hemos acercado a una pista y pronto sabremos quién es Snake" Dijo Nick para confortarla "Siempre sabemos que hacer"
Judy no contestó se quedó en silencio hasta que llegaron a su departamento. Cuando ella pretendía bajar del auto Nick la sorprendió tomándola de su pata diciendo
"Zanahorias ¿Qué te parece si salimos esta tarde? No acepto una negativa, yo sé que no estarás ocupada"
La coneja se giró lentamente hacia él mirándolo en silencio durante unos segundos.
Para Nick esos segundos le parecieron una eternidad, la fase dos del 'Encanto Wilde' tenía que ser esa tarde no podía perder tiempo, tenía que ser más astuto que Jack.
Judy no esperaba que ese zorro quisiera salir con ella, después de todo seguía pensando que Nick tenía novia.
"¿Qué pasa Zanahorias? ¿No quieres salir con este zorro encantador? Como los viejos tiempos" Le dijo Nick viéndola con determinación.
"No… solo que me ha sorprendido tu pregunta…hace ya mucho tiempo que no salimos como antes" Contestó Judy sin saber más que decir sentía que su pulso comenzaba a golpear de manera incontrolada.
"Iba a proponerte que viéramos una película" Dijo Nick sintiendo como de pronto se ponía nervioso.
"Bueno… la verdad…" Titubeo Judy era su imaginación o Nick le estaba proponiendo una cita.
"Lo tomare con un si…y prometo que esta vez será sin persecuciones prometo dejarte sana y salva"
"Zorro astuto" Le dijo Judy sonriendo.
"Nos vemos en mi departamento a las seis"
"Me parece bien, aunque te aviso que es mi turno de elegir la película" Le advirtió con gesto divertido Judy mientras lo apuntaba con un dedo con clara señal de advertencia.
"No me importa… pero sigo creyendo que es muy inmaduro creer en hadas, princesas, brujas y todo eso" Dijo Nick entre risas y de pronto en un gesto inesperado deslizó su pata en el mentón de Judy y alzó su rostro para mirarla.
Judy sonrió entusiasmada saliendo el auto, con aquella propuesta de Nick, sentía que el hambre había desaparecido. Había estado esperando que llegara la tarde. Si por un momento pensó en lo desconfiada que había sido respecto a él. Siempre pensó que Nick no se comportaría como lo estaba haciendo ¿Acaso era una cita? ¿Qué le había sucedido? ¿Tendría ella parte de la culpa en su comportamiento? ¿Se habría dado cuenta que estaba enamorada de él? Así que después de unas semanas de evitar salir con ella, al fin todo volvía como los viejos tiempos, pero después del baile de la noche anterior podía tal vez considerarlo como una cita.
"¡Llámame si me necesitas!" Se despidió Nick mostrándole a Judy el teléfono móvil rosa de Gazelle.
Judy se limitó a sonreír mirando como Nick se alejaba en el auto de Spunky. El corazón no le cabía en el pecho.
Judy POV
Con la emoción que me invadía, se me había olvidado por completo que traía el mismo vestido sucio hecho trizas de la noche anterior y por desgracia comencé a avergonzarme de que me vieran así. Mientras me acercaba al edificio de departamentos donde vivía comencé a caminar de puntillas. Subí rápidamente por las escaleras había tenido un poco de suerte ya que Mrs. Dharma no había logrado verme cuando al fin llegué a la puerta de mi departamento apreté el paso, todavía en puntillas, el plan era abrir la puerta lo más rápido posible ya que la estrategia implicaba que Buky y Pronk no me vieran ya que los conozco lo suficiente para esperarme una de las suyas. Siempre me atacan cuando saben que estoy con la guardia baja y hoy estaba segura de que era uno de esos días en que no pasaría.
"¡Parece que la mejor policía de Zootopia tuvo una noche algo salvaje!" Gritó Pronk desde su departamento.
Dulces galletas con queso mi plan se había hecho añicos, no había logrado abrir la puerta lo suficientemente rápido y cuando al fin logré entrar a mi departamento azoté la puerta con una gran fuerza que las ventanas temblaron.
"Te dije que te callaras, que ibas a hacer enojar a la coneja, no te das cuenta de que al fin paso la noche con el zorro"
"¡Tú cállate!"
"¡No… ¡Tú cállate!"
"¡Cállense!"
De verdad Buky y Pronk no pueden entender que siempre oigo sus gritos a través de la delgada pared, que parece más bien de papel. Siguen creyendo que no los oigo. Pero por desgracia para ellos y para mí, me llega hasta la última palabra con total claridad a pesar de que son unos ¡Chismosos y entrometidos! Siento que los quiero, pero soy consciente de que hay días que ¡No los soporto! Pero no quiero mudarme a pesar de que Nick me insista que debo irme de aquí, soy muy terca y a pesar de todo soy feliz en este pequeño departamento.
Me resultó tan maravilloso poder tomar una ducha y cuando me recosté en mi cama, los recuerdos de la noche anterior venían a mi mente una y otra vez parecía que había tenido mi primera cita con Nick, bueno si por primera cita entendemos que una banda de caimanes nos persiguió y unos murciélagos de la fruta casi nos comieron vivos y aun así era imposible dejar de pensar en ese encantador zorro ¿Sería que me había estado coqueteando? En realidad, no lo creía porque lo había visto demasiado ocupado babeando por su novia… esa zorra… al fin sabia como se llamaba, esa tal Zara y el origen de todos mis males.
Sin darme cuenta me quedé dormida y desperté cuando mi iCarrot comenzó a sonar era una llamada de Fru Fru me lo había prometido todo el día. Sin distracciones de verdad necesitaba descansar, sin llamadas telefónicas, sin mirar en Furrbook, sin correo electrónico y de pronto volví a dormirme, desperté dos horas después. Maldición había vuelto a dormirme.
"¿Por qué no me despertaron?" Les grité a Buky y Pronk.
Me obligué a levantarme y comencé a investigar en Zoogle sobre ese tal Snake, y en realidad no teníamos ni la mayor idea de lo que se nos vendría encima y no podía concentrarme. Aún seguía pensando en la escena de la noche anterior con Nick, volvía a verla en mi mente una y otra vez y me costaba concentrarme.
Tal vez debería buscar a Loui antes de ir al departamento de Nick, pensé, echando un vistazo al reloj en realidad me parecía una chica fantástica parecíamos volvernos amigas con gran rapidez y podría seguir el consejo de mi hermana Lilly de poder tener amigas nuevas, además parecía que ella necesitaba una amiga. Seguramente estaba en el parque donde siempre entrenaba.
Me obligué a respirar profundo y olvidarme de todo lo que había pasado estas semanas, dejar que mi estado de ánimo me nublara el juicio no era buena idea. Me vestí con mis leggins negros, chaqueta y camiseta de cuero, oculté mi pistola por debajo de la chaqueta ya que así parecía que no iba armada en lo absoluto, nunca sabia cuando la tendría que utilizar y lo primero que hice antes de salir fue subirme la capucha de la chaqueta.
Caminé con cuidado por las calles de Zootopia, mi mecanismo de defensa estaba activado había muchas cosas que debía proteger y la tranquilidad de aquellos que no sabían nada era una de ellas, esa era siempre mi prioridad. Al fin llegue al parque que se encontraba cerca del departamento de Nick, busque a Loui, no iba ser difícil encontrar a una gata loca corriendo por todos lados y gritando como si trajera un micrófono integrado.
Cuando llegué al parque a lo lejos divisé a mi amiga, no era difícil encontrarla y cuando la salude a lo lejos comenzó a dar brincos, estaba al borde de un ataque de felicidad se moría de ganas por verme, me preguntaba una y otra vez por mi cita con Jack y me amenazaba en echarse a llorar en cualquier momento si no le contaba lo que había pasado. Le conté todo, desde que baile con Jack hasta cuando me dejo en mi departamento. Luego describí con detalle del baile increíble que había tenido con Nick pero que desgraciadamente ese zorro tenía novia y una cita con él era casi imposible, claro que no dije ni una sola palabra de la misión y como había acabado esa noche hecha un desastre. Cuando al fin había terminado de desahogarme los ojos azules de Loui habían adquirido el tamaño de unas sandias y no se apartaban de mí. Parecía una historia de drama que no tenía fin.
"Perdida… Judy, estás perdida" Me lamenté desplomándome en el césped con pesadumbre en la mirada.
"Pues yo no veo el problema" Dijo Loui entre risas tirándose en el césped junto a mí.
La mire de reojo sin acabar de creer lo que acababa de oír, ¿De verdad creía que no tenía un problema?
"¿Qué quieres que te diga? Para mí es un 'Todos ganan' Ahora que estas saliendo con Jack … el zorro ese Nick se dará cuenta y entonces estará interesado en ti.
Balbucee anonadada encontrando la lógica a lo que acababa de decir Nick y además interesado en mi Pero en verdad empezaba a creer que mi amiga había perdido la cabeza.
"Loui ¿Que parte de que Nick tiene novia no entiendes?"
"Sí que lo entiendo de verdad, pero yo creo que a ese zorro le gustas y te lo demuestra de la única manera que sabe, molestándote y no se atreve a decirte nada, la típica estrategia de los chicos"
"Si es la típica estrategia de los chicos cuando vas a la guardería. Si existiera la más remota posibilidad que le gustara, no me torturaría como lo hace" Le expliqué cargándome de paciencia.
"Tu piensa lo que quieras ya sé que no puedo convencerte de lo contrario "Dijo Loui levantando el cuello de su chaqueta para protegerse del aire frio "El amor parece una especie de enfermedad, que debíamos de evitar a toda costa o tomar vitaminas para no morirnos"
"Cuando te enfermas con el virus del amor… estás perdida, no importa que salgas con el chico más guapo y valiente de toda Zootopia…" Dije un poco triste refiriéndome a Jack, pero me sentía con buena suerte ya que sin duda platicar con Loui me hacía bien, no dejaba de pensar que es una gata genial y muy divertida.
De pronto me llego el delicioso olor que provenía de un pequeño puesto que se encontraba en el parque donde vendían café y pastelillos, así que invite a Loui a tomar un café, nos haría bien a las dos ya que esa ola de aire tibio que olía a café tostado era imposible de ignorar.
"¿Te sientes bien Judy? Estoy segura de que con la cara que has puesto es porque no puedes dejar de pensar en él, y hasta el más leve contacto hace que sientas un revoloteo por dentro" Me dijo Loui dando brincos intentando formarse en la línea.
"Si ya se, tiene novia" Le dije "No te preocupes, me quedaré sola para siempre"
Loui aspiro aire por entre los dientes, produciendo un sonido silbante, y apretó los labios con un gesto de desaprobación. Solo con eso logro hacerme reír, aunque apenas llevaba unos días de conocerla, pronto me había dado cuenta, de que a veces, en vez de hablar esa gata dejaba que su cara expresara lo que pensaba.
"Me encanta el invierno. ¿A ti no? El aire frio y cuando cae lluvia el aroma de la tierra mojada. Abrigarse con bufandas y guantes"
Me encogí de hombros y la miré diciendo "¿Estás loca? A mí me gusta el sol es porque mi familia es de Bunnyborrow ¿Alguna vez estuviste allá?"
"No. Todavía no. Mi familia es del Distrito de Canales"
Tuve un impulso de decir algo tonto, como una gata vivía en el Distrito de Canales, un lugar de reptiles, pero me mordí la lengua. Loui me inspiraba cierto respeto y admiración. Se la veía muy segura de sí y de lo que pensaba del mundo, y yo necesitaba conocerla mejor antes de poderle mostrar mi lado tonto.
Llegamos a la parte donde se exponen los pasteles y bocadillos, y me distraje un momento con las galletas de zanahoria. Sobre el mostrador de vidrio, vi un chocolate con envoltorio morado. Era chocolate de moras. Se lo compraré a Nick, pensé al tiempo que extendía la pata para tomarlo Loui levanto la ceja como si cuestionara mi compra.
"No es para mí… es para Nick" Le expliqué.
Levanto otra ceja. Pero no supe bien que significaba eso.
"Le hará acordarse de mí, pues tiene sabor a moras. Mi hermana Lily dice que es bueno regalarles a los chicos algo que les haga recordarnos"
Loui me miro con curiosidad.
"En Bunnyborrows mi familia cultiva moras, aunque bueno …. él me dice Zanahorias"
Loui asintió. Me dio un leve estirón en una de mis orejas y me miró a los ojos diciendo "Te sienta"
Imagine la escena. Seria super lindo. Le daría el chocolate a Nick. El sonreiría, sentiría el aroma de las moras, hundiría su cara en mi cuello y prometería guardar ese chocolate por siempre o se lo comería de un bocado, daba igual, sería el primero de muchos recuerdos especiales que le daría como me había aconsejado mi hermana. Pero claro recuerden que con mi racha de suerte actual nada podía salir como lo planeaba.
"Vaya. Si que te dio fuerte el virus" Decía Loui mientras me tocaba la frente para ver si no estaba enferma de verdad.
Levante una ceja y sonreí. Era mi manera de decirle "Ya lo creo" Ella me entendió.
Mas tarde, apenas llegue al departamento de Nick como habíamos acordado me detuve frente a la puerta armándome de valor pensando una y otra vez que … claro que no era una cita ¿Podría realmente ser una cita?
En cuanto entre a su departamento Nick me recibió con una sonrisa.
"¿Estás lista Zanahorias? Esta noche seremos películas, tu y yo en el sofá con palomitas de maíz"
El corazón me latía a mil, suspire tratando de tomar aire mientras forzaba una sonrisa, me quité la chaqueta y dejé mi pistola en el recibidor, realmente Nick tenía un departamento muy acogedor y se notaba que se había esmerado por tener todo preparado para cuando yo llegara, por primera vez encontré el departamento limpio y sin cosas tiradas en el piso, de pronto me llené de recuerdos cuando vi la enorme televisión y el sofá, esa noche beberíamos refresco, comeríamos palomitas de maíz, era como si todo hubiera cambiado repentinamente y dejaba de existir el peligro del exterior. Al fin Nick y yo disfrutábamos de un tiempo especial para los dos.
Nick se encontraba en la cocina sacando las deliciosas palomitas de maíz del microondas. Entonces nos sentamos a comer en el sofá, la luz suave se colaba a través de la gran ventana y noté que Nick se había sentado demasiado cerca de mí, después de haber dormido junto a él la noche anterior no conseguía relajarme lo suficiente para entender que era lo que ese zorro me estaba diciendo ya que mi cabeza me daba vueltas, él estaba hablando y recuerdo de pronto ¡bum!, su voz diciéndome:
"Zanahorias… La verdad no me gusta mucho la idea de trabajar bajo las órdenes de ese conejo rayado"
"Hablando… de eso" Comencé a decir, tratando de disimular que no había escuchado el inicio de la conversación.
"Si hablando de eso, dime ¿Qué tal el chico 'lindo' y patán que te gusta?" Me interrumpió.
Algo dentro de mí se revolvió… Pulgas zoombis por favor compórtense dije para mí, realmente no creía que Nick estuviera hablando de él.
"¿Qué chico lindo y patán me gusta?" Fingí ignorar a que se refería para no hablar acerca del tema.
"¿No me dijiste ayer que era tu novio?"
"Yo jamás dije eso"
"Si lo admitiste y ayer en el precinto…. Me di cuenta de que…" Y el solo se interrumpió.
Sentí que me desmayaba. Imaginé que Nick me decía: "Me di cuenta de que estoy enamorado de ti" y el nudo en la garganta se me fue al estómago y exploto en un circo de pulgas zoombis que brincaban de un lado a otros sin parar. Nada mas no habían revivido si no que ya habían hecho un circo.
Pero no lo dijo. No dijo nada.
"¿De qué te disté cuenta?" Le pregunté despacito, queriendo y no queriendo saber.
"De que es medio mamón ¿No?"
El circo de pulgas zoombis se murieron en un instante como si les hubieran dado un fuerte golpe con un periódico al darme cuenta de que Nick se refería a Jack.
"¡Llevo días diciéndote que él no es así, solo que es diferente!" Le contesté haciéndome la indignada.
"Ten cuidado, Judy" Me dijo Nick en un tono de voz, tan bajito que no me creí que las palabras hubieran salido de él y continuo "Ser agradable contigo es algo que va en contra de su propia naturaleza ¿Desde cuándo estando yo cerca se comporta como un animal normal civilizado?"
"No es fácil ser él y lo sabes" Respondí evitando el contacto visual, pero escuché como Nick suspiró y hundí mi cabeza en el sofá.
"Cree que no seguiremos investigando los otros casos y además yo no dejare que me pisotee cada vez que se le apetece, y eso va a acabar"
Nick sonaba tan convincente que gire la cabeza para mirarlo. Parecía preocupado se le notaba en los ojos, y mi cabeza no dejaba de recordar lo que me había dicho Loui ¿Le gusto a Nick? La sola idea se me hacía absurda e intentaba sacármela de la cabeza.
"¿Estás bien?" Le pregunté, y por un momento me parecía ver en sus ojos algo parecido a dolor.
Se encogió de hombros y me dedico una de sus sonrisas de indiferencia.
Traté de tomar un puñado de palomitas de maíz de su plato, pero entonces sentí como Nick apartaba el plato escondiéndolo detrás de su espalda.
"Digamos que no me gusta compartir. Eres mi Zanahorias y solo yo puedo hacerte la vida imposible" Me dijo en tono burlón.
"¡Devuélvemelas!" Le grite, de verdad que no podía saber cuándo Nick realmente estaba hablando en serio casi siempre tenía un comportamiento bastante infantil que me hacía enojar fácilmente.
"Te las devuelvo si me dices un secreto" Me dijo Nick levantando el brazo dejando el recipiente fuera de mi alcance.
"El chantaje es un delito Nicholas Wilde" Contesté haciéndome hacia atrás ya que solo podía recuperar esas endemoniadas y deliciosas palomitas de maíz si me pegaba completamente al cuerpo de él y era algo que no iba a dejar que pasara.
"Lo sé, pero como te dije solamente yo puedo hacerte la vida imposible"
"Que suerte tengo de que seas mi bully particular" Dije poniendo los ojos en blanco.
"Un placer" Me dijo guiñándome el ojo, recostándose en el sofá con un despreocupado gesto ofreciéndome palomitas ya que se había dado cuenta de que no lograría chantajearme por esta vez.
A veces me gustaría ver que ocurre dentro de la cabeza de ese zorro, pero sé que esa cabeza es un territorio peligroso.
Después de media hora Judy terminó eligiendo la película de Furrmeo y Julieta con Leonilo Dicarpio. Nick aceptó de mala gana y el problema de que ellos vieran películas juntos era que nunca se ponían de acuerdo. El zorro siempre terminaba ganando por lo cual escogía películas de acción o terror y a la pobre de Judy le tocaba elegir una de cada tres entonces era cuando a Nick le tocaba tragarse una romántica y dado que estaba en la operación 'Encanto Wilde' tendría que aceptar sin reclamos.
"¡Que romántico!" Suspiró Judy cuando la película llego a la parte en que Furrmeo se cuela a la fiesta de la familia de Julieta y se ven por primera vez y ¡bum bum! Sus corazones se aceleran.
"Al principio sí, pero después…" Nick decía mientras hacia una imitación de alguien al que estaban degollando.
Judy solo fulminó al zorro con la mirada, ella seguía perpleja sin pestañar observando a los infortunados amantes pasar por todos sus enredos y malentendidos en la pantalla, una parte de su mente comenzó a divagar. 'El amor es una tragedia' pensó, se recostó en su asiento, asumió una clásica pose de heroína trágica con una expresión melancólica y siguió mirando la película. Sintió un vínculo con Julieta que había sufrido por amor. En un momento Nick le pasó a Judy las palomitas de maíz, y ella se preguntó si se habría dado cuenta de su pose, pero el zorro no hizo ningún comentario burlón. Obviamente no le llamó la atención.
Mientras seguía la película Judy comenzó a enojarse. Furrmeo se comportaba como un perfecto donjuán; al principio estaba enamorado de una chica llamada Rosaline y luego cambió de idea en un segundo cuando conoció a Julieta. Entonces comenzó a preguntarse porque seguía enamorada de Nick si ella pensaba que él tenía novia, para ese momento Judy se enfadó más aún. Demonios. Con él y con ella misma, con razón las heroínas trágicas se ven tan desdichadas. El amor es una porquería.
"Bueno los tiempos habían cambiado desde la época de Furrmeo y Julieta. Ya no tenemos que hacer lo que quieren los chicos" Dijo Judy.
Mientras en la pantalla, Furrmeo bebía la poción y hacía un discurso rimbómbate sobre que había tocado los labios de Julieta.
"Por favor Romeo no seas infantil…apenas viste a Julieta cinco minutos" dijo Nick mientras ponía su pata en su cara en seña de desaprobación.
"Cállate Nick, no me dejas escuchar… además es un clásico, revolucionó la literatura" Judy lo miró extrañada sin entender porque ese zorro no se conmovía con la historia.
Hubo un silencio profundo, muy profundo y de pronto Nick no aguantó y estallo en carcajadas, pero Judy no respondió solo le lanzo una mirada al zorro por millonésima vez en la noche enojada, muy enojada.
Al terminar la película de la cual Judy había escuchado solo la mitad gracias a las burlas de Nick, la coneja se perdió en sus pensamientos observando al zorro, se fijaba en cada detalle en su pelaje rojizo, en sus ojos verdes y en que tal vez algún día terminaría yendo a algún tipo de terapia psicológica gracias a sus comentarios fuera de lugar.
"Disculpa… Zanahorias no quería burlarme, pero sabes… eso del romance medieval como que no es lo mío ya sabes ese Furrmeo es un loquillo" Continuaba diciendo Nick entre risas.
"Gracias, que bueno que aceptas tu error" Judy le dijo mirándolo con una sonrisa sarcástica, que provoco una sonrisa en los labios del zorro. Una bella sonrisa.
"¿Entonces?" Preguntó Nick.
"¿Entonces qué?" Respondió Judy.
"Solo intentaba recalcar las virtudes de Furrmeo" Volvió a mofarse Nick. Pero entonces recordó que ya era tarde y al siguiente día tendrían que llegar temprano al precinto, pero había que seguir con la operación 'Encanto Wilde' y dejar de hacer enojar a Judy, aunque esto último lo disfrutaba ya que todo comenzaba con una cosa simple y después cada uno contratacaba al otro hasta que la coneja terminaba enojada y haciendo rabietas entonces pensó que era mejor comenzar la fase dos del plan.
"Zanahorias ya es tarde…"
Judy vio la hora en su iCarrot y se sorprendió de que fuera tan tarde '¿Cómo había pasado tan rápido el tiempo?' Pensó.
"¡Vamos, yo te llevaré!" Nick dijo en un tono amable pasando su pata por una de las orejas de Judy viéndola fijamente.
Judy se puso rojísima, claro que le había gustado tenerlo tan cerca, pero intento sacarlo de inmediato de su cabeza, tal vez era mejor guardarlo en su archivo de fantasías favoritas para cuando se dedicaba a soñar despierta.
En camino al departamento de Judy, el zorro había estado muy callado manejaba un poco distraído. Ella no podía hablar, no podía respirar solo podía mirarlo y preguntarse porque eso del amor tenía que ser tan complicado, pero sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando al fin se dio cuenta de que Nick se había estacionado frente al edificio de departamentos donde ella vivía.
"Entonces … ¿Por qué tan seria Zanahorias? ¿O estás pensando en Furrmeo?"
"Claro … que no" Contestó Judy sintiendo que se estaba poniendo roja. No podía decirle a Nick que realmente se estaba pensando en él ¿Verdad? Así que le dijo lo primero que se le vino a la cabeza:
"Mas bien me pones nerviosa" Entonces la coneja pensó 'Estúpida… Estúpida Judy perfecto' Obviamente se sonrojo más y se puso muchísimo más nerviosa.
"¿Yo te pongo nerviosa?" Nick dijo riendo de un modo contagioso.
De no haber sido porque Judy estaba hecha un nudo de nervios, se hubiera reído con él.
"Que gracioso Zanahorias… Porque tú me pones nervioso a mi" Contestó Nick tomando la pata de Judy.
La coneja sintió como se quedó casi sin respirar se había quedado pegada al asiento y su cuerpo no respondía y las pulgas zoombis parecían corresponder al quedarse en shock ante tal comentario.
Entonces Nick portándose como un caballero (haciendo uso de todas las herramientas del 'Encanto Wilde') bajo del auto y le abrió la puerta a Judy para ayudarla a salir, pero ella no se movía.
"¿Por qué no dices nada Pelusa?"
Judy seguía con la mirada perdida sin moverse, Nick la observaba de pie con los brazos cruzados esperando a que ella saliera del auto. A esas alturas la coneja estaba esperando a que el zorro se burlara o se riera de ella en cualquier momento, pero su silencio le parecía alarmante.
De pronto ella sintió unos brazos fuertes que se deslizaban bajo sus rodillas y la levantaban. Se le escapó un grito de sorpresa a la coneja y su primera reacción fue tomarlo del cuello mientras el zorro comenzaba a levantarla.
"¿Qué estás haciendo Nick?" Le preguntó Judy nerviosa tratando de detenerlo.
Nick le pasó un brazo por la cintura y utilizó la pata que le quedaba libre para desabrocharle el cinturón de seguridad. Una vez liberada la levantó y la sacó del auto.
"Tengo algo para ti" Le dijo Nick con naturalidad mientras sujetaba a Judy sin apartar los ojos de ella.
Ella estaba segura de que en cualquier momento Nick se echaría a reír o diría alguna broma, pero ese momento no llegaba. Durante unos segundos que parecían interminables los ojos de él no se apartaban de los de ella.
"¡Déjame en el suelo!" Le ordenó Judy rompiendo el silencio entre risas, ruborizada y nerviosa de tenerlo tan cerca.
Nick le guiñó el ojo sin dejarla en el suelo.
"¡Por favor Nick!" Gritaba Judy.
Nick se apiadó de ella y la dejó en el suelo. Cuando Judy tocó tierra firme se balanceó un poco y él la sujetó rápidamente por la espalda.
"Te ves muy tierna cuando te enojas" Dijo riendo el zorro hablándole muy cerca.
Judy le dio un codazo en las costillas y soltó un pequeño suspiro. En realidad, ella no sabía si el intentaba coquetear con ella, pero pensando bien dudaba que el zorro estuviera coqueteando ya que ella había visto la chica perfecta que tenía como su novia.
Entonces Nick se dio cuenta de que tenía que darle el regalo que había preparado y ¡Tenía que ser en ese momento! Se sentía con algo de vergüenza, pero tenía que seguir con su plan así que saco de su bolsillo una pequeña cajita.
"He estado pensando que nunca te he regalado nada, así que… este mmm este… es un pequeño regalo Zanahorias" Nick añadía con dulzura mientras extendía con su pata la cajita "Es un detalle sencillo, pero espero que te guste"
Judy extrañada aceptó el presente. Se fijo en la pequeña cajita "Gracias… No es ninguna broma ¿Verdad?" Le preguntó un poco desconfiada, ya conocía a ese zorro.
Nick sonrió sin decir palabra. Ella observaba la caja con detenimiento "¿Se trata de un soborno?"
"No" Respondió Nick con calma como si esperara esa pregunta.
"Nick… tienes cara de sospechoso"
"No, nada de eso … solo quiero darte un regalo" Decía Nick encogiéndose de hombros.
"Es que nadie me ha hecho un regalo desde hace tiempo… Mucho tiempo" Dijo Judy abalanzándose sobre él dándole un abrazo.
Judy abrió la cajita un poco vacilante y de pronto quedo perpleja al ver el contenido, sus ojos no podían abrirse más ante la sorpresa. Se congeló completamente cuando lo vio. Era una verdadera obra de arte, un zorro de color rojo y una coneja gris de origami tiernamente tomados de las patas.
"Pero…es tan…" Judy no terminó la frase se lanzó de un salto y le dio otro gran abrazo al zorro.
"¿Te gusta?" Preguntó Nick con las cejas levantadas y el rostro ansioso.
Judy sostuvo en su corazón las pequeñas figuritas y lo miró fijamente.
"Gracias… Es el mejor regalo que he recibido" Decía Judy feliz dando pequeños saltos y volviendo a abrazar al zorro.
Judy lo había abrazado sin que Nick se lo esperara, y solo él respondió ese gran abrazo, asegurándose de no apretarla muy fuerte. Inmediatamente el cerebro de Nick lo empezó a traicionar sentía ese abrazo de la coneja tan cálido no como el que se le daba a un amigo si no uno real con sentimiento. Comenzó a pensar '¿Realmente le gusto? No abrazas a alguien así si no le agradas ¿Verdad?' Nick la seguía abrazando y seguía pensando que eso era asombroso. Tan solo quedaban unos segundos antes de que ella se alejara y entrara al edificio de departamentos, así que él tomo su pata y movió su rostro a centímetros de ella diciendo "Coneja sentimental" Fue literalmente lo único que pudo decir en ese momento y cuando ella se alejó él solo levanto su pata para decirle adiós.
Nick regreso a su departamento con sentimientos encontrados, Judy lo había abrazado y se sentía tan bien tenerla tan cerca, había sido una noche tranquila y llena de sorpresas y podía sentir que la segunda fase del 'Encanto Wilde' había sido todo un éxito, aunque era demasiado pronto para cantar victoria, ganar significaba no tener ni el más mínimo temor a perder, pero no podía verse como ganador hasta que Judy estuviera completamente loca por él.
Nick POV
No me avergüenza admitir que no soy de los que tienen un sueño ligero. Jamás me daría cuenta si viniera una grúa y levantará el techo de mi departamento. Por desgracia hay un solo animal en Zootopia que no entiende que es algo genético y con eso jamás debes jugar.
Entre sueños pude reconocer el olor de chocolate de moras, comencé a sentir como se me hacía agua la boca, de pronto mi estómago comenzó a gruñir traicionándome fue entonces que abrí un ojo todavía adormilado y me di cuenta de que Zanahorias estaba frente a mi partiéndose de risa poniendo un chocolate en mi nariz. No era justo que ella estuviera utilizando comida para despertarme e incitar mis antojos, así que gruñí y le tiré la almohada.
"Al fin despiertas zorro" Judy me decía mientras seguía riendo.
Estire mi brazo tirando de ella con bastante fuerza, teniendo en cuenta que me acababa de despertar.
"¿Qué haces Zanahorias?" Le pregunté enterrando mi cabeza en su cuello haciéndole cosquillas.
"Admirando lo increíblemente flojo que eres"
"No me llames flojo cualquier cosa menos eso" Le supliqué levantando la cabeza.
Judy soltó una carcajada.
"¿Te estas riendo de mí?" Le pregunté, pero su mirada me distrajo, oportunidad que ella aprovecho para arremeter contra mí y empezar a hacerme cosquillas, no le permitiría ganar así que ataque igual, pero ella pegó tal salto que se cayó de la cama. Me abalancé sobre ella, pero consiguió esquivarme justo a tiempo. Fallé mi objetivo y terminé aterrizando estrepitosamente en el suelo de mi habitación. Mi despertar había sido una tortura y todo para diversión de Zanahorias.
Unos veinte minutos más tarde Judy seguía apurándome fuera de mi departamento mientras yo tomaba mis cosas y salía corriendo ¿Cómo un animal como yo podía pasar de estar tan triste a sentir que al estar con ella no me hacía falta nada? Supongo que así es el amor, una montaña rusa de emociones y sentimientos encontrados: en un momento dado estas en lo más alto, y al siguiente, te arrastras por el suelo, y ni siquiera sabes cómo has llegado allí.
Cuando llegamos al ZPD, había más bullicio de lo esperado.
"¡Vaya, pero si son los prodigios en resolver crímenes!" Dijo Delgato.
Maldición había llegado temprano el oficial 'Rasca-rasca' y ya estaba molestando, ese teatrito estaba consiguiendo que me mareara.
"También me da gusto verte Delgato ¿Trabajando duro?" Me burlé.
"De hecho si compañero" Dijo el león con un tono sarcástico en su máxima expresión. "Mientras ustedes estaban fuera pasando un 'romántico' e increíble día de descanso yo atrapé al asesino del famoso oso Max" Me contestó Delgato en un tono sarcástico.
Judy escuchaba sorprendida, de lo cual Delgato se percató y a carcajadas nos dijo:
"Se quedaron sin habla ¡Me encanta! Vengan a conocer al asesino. Está en el interrogatorio. Preparándose para soltar la sopa. Su nombre es Bosk Bones "
Seguimos a Delgato, atravesando los amplios pasillos del precinto uno hasta los solitarios y desolados cuartos de interrogación.
Judy estaba ansiosa por saber quién se había adjudicado ese asesinato. Deteniéndose a través del espejo de doble vista, tomó un profundo respiro podía ver en su rostro que ella estaba segura de que ese caimán no era el asesino de Max.
Era el cadenero que no quería dejarnos entrar a Jimmy Di Club. En verdad era un caimán grande y fuerte. Mientras observábamos, él escribía rápidamente en el papel que tenía enfrente.
"¿Ya está escribiendo su confesión?" Pregunté sorprendido.
"El señor Bosk llego hace unas horas, exigiendo hablar sobre el asesinato del señor Max, pero cuando yo le dije que yo era el encargado del caso, estuvo dispuesto a hablar conmigo. Lo primero que dijo fue 'un regalo de Snake' No pude hacer que se explicara, y parecía haber olvidado lo que dijo. Pero recuerda el asesinato. Recuerda que le inyecto una mezcla de drogas a nuestra víctima, incluso admitió haberlo dejado en ese callejón para que muriera" Delgato parecía tan complacido consigo mismo, que yo no podía evitar desalentarlo, aunque sea un poco.
"Así, que el gran misterio del asesinato, que tú resolviste, entró aquí por sí mismo, y admitió todo. Admiró tu destreza oficial Rasca-Rasca. Desearía ser la mitad de detective que eres tú, En verdad tienes que enseñarme ese truco uno de estos días" Dije mirándolo directamente a los ojos y el tono sarcástico ayudó a enmascarar el terror que Judy sentía.
"Ríete, todo lo que quieras ¡Pero el caso se está cerrando sin que ustedes hayan hecho nada! No espera, si hicieron, se me olvidaba que destrozaron dos patrullas" Dijo Delgato riendo a carcajadas y continuo "Véanlo de este modo. Un tipo malo menos en las calles"
"¿No hicimos nada? Estábamos siguiendo una pista. Tú estabas aquí sentado en el precinto" Judy respiró con la conmoción había olvidado por completo que las pistas que seguíamos eran todo un secreto, entonces suspiró diciendo "Pero si, que bueno que se saca un tipo malo de las calles"
Yo veía como bajaba la mirada decepcionada, aquello que había dicho no era verdad, y el policía dentro de ella sufría. Nosotros sabíamos de la nota que ella había recibido y nos indicaba que había tres asesinatos anteriores por lo tanto eso no era justicia, era una tragedia.
Entramos al cuarto junto con Delgato y leímos la confesión. Judy se quedó observando los ojos del caimán, parecían dormidos y perdidos. La confesión era perfecta, cerraba el caso, pero dejaba un mal sabor de boca, teniendo que poner tras las rejas a lo que parecía para ella un inocente.
Judy solo le quedo voltear a ver a Delgato y dijo "Buen trabajo". Fue todo lo que dijo y salió del cuarto decepcionada.
Judy se sentía frustrada, quería irse a casa. Sus ojos se le llenaban de lágrimas, pero no quería llorar. ¿Sería que ese tal Jimmy Di al saber que estábamos buscando al asesino de Max había enviado a un animal, para limpiar el asesinato?
Yo tenía el presentimiento de que eso no había terminado aún.
De ahí en adelante, los acontecimientos sucedieron con una velocidad asombrosa. A pesar de que el caimán había rechazado cualquier ayuda legal se había presentado ese abogado que ya todos conocíamos en la ciudad de Zootopia como Conchili Gonzales un pequeño perro pug que vestía un traje gris elegante, y con su brazo izquierdo sujetaba un maletín negro, graduado de la temida escuela de leyes de Savage City conocido por sus peculiares anuncios televisivos, en el que se mencionaba su lema "¡No sea animal! llame a Conchili su abogado criminal."
Cuando ese abogado llegó ya se había corrido la voz, el famoso pug había llegado a defender a un asesino y es que independientemente de lo despreciables que fueran los criminales tenían derecho a un abogado. Era bien sabido que el precinto uno, más que estación de policía, parecía el centro de operaciones de una revista de chismes, la prensa siempre estaba al asecho de nuevas noticias y ese día no había sido la excepción, ya que un reportero esperaba al temido abogado junto a una cámara a la entrada del edificio del ZPD para preguntarle si representaría a Bosk "Sin comentarios" Dijo con brusquedad mientras seguía su camino. Pero desde ese momento la ciudad de Zootopia sabría que ese asesino monstruoso tendría un abogado sin escrúpulos que lo defendería y muy posiblemente encontraría un hoyo legal que permitiría que saliera bien librado de los cargos que le presentaban.
El pug merodeo el precinto, patrulleros uniformados se paseaban de un lado a otro, Jack Savage con su traje se contorneaba por los pasillos con cara de estar enfadado con el mundo, bueno no hablare sobre ese animal porque me da coraje solo de ponerme a pensar en él hasta el hígado me duele, pero habíamos tenido suerte de no haber hablado con él en todo el día ya que no me sentía con ganas de soportar a esa liebre engreída ya tenía suficiente con el ambiente especialmente cargado y la tensión que se podía sentir en cada rincón.
En el precinto uno, no habían tenido un momento de tranquilidad desde que se había comenzado a investigar el asesinato de ese oso que había ocurrido en Tundratown. Bogo esperaba que con esa confesión las cosas se tranquilizaran muy pronto, pero el que ese abogado fuera a representar a Bosk el caimán podía traer más conflictos de lo esperado. Cada vez que daba un paso ese pug recibía más atención de lo acostumbrado ¿Por qué no iban a mirarlo? Habían atrapado al asesino, lo tenían preso al otro lado del pasillo y ahora venía un abogado contratado por quién sabe quién a salvarlo. El abogado del diablo camino por el laberinto de las salas de interrogatorio al final del pasillo encontró a Judy y a Nick y se presentó con un apretón de manos firme, los miró a los ojos con tono de voz relajada, sin preocupación aparente.
Del otro lado, en la recepción, Benjamín organizaba las apuestas, aunque claro para el jefe Bogo todos estaban trabajando, sin embargo, cuando algo importante pasaba en el ZPD y el jefe se ocupaba de mantener a la prensa alejada, los oficiales aprovechaban un receso para platicar y relajarse. Especialmente ese día tenían un asunto pendiente y era la famosa apuesta sobre el baile de invierno que, aunque todavía faltaba tiempo para ese esperado evento ellos tenían que aprovechar para comenzar las apuestas ¿A caso Nick al fin se atrevería a invitar a Judy? O era que ¿Judy tendría que invitar al cobarde del zorro?, todos apostaban desde un Zoodollar y riendo todos ponían sus mejores predicciones.
"Pero ¿Quién va a apostarle a Nick ¿¡Ese zorro es un miedoso!" Gruñó Delgato.
"Yo" Contestó McCuerno sacando un fajo de billetes de su bolso y añadió "¡Maldita sea Delgato! Que cobarde eres … Pero bueno… allá tú"
"Yo apuesto por Jack Savage" Dijo Francine
"¿Cómo? ¿Tú quieres apostar que la invitara Savage? No es justo por que ya habías apostado por Nick y Jack no estaba en la apuesta" Se quejó McCuerno
"Te aseguro que yo ganaré ¿Cuánto quieres apostar?" Francine se apresuró a decir sacando un fajo de billetes más grande que el de McCuerno entregándoselo a Benjamín antes de que siguieran las risas burlonas de Delgato. Ella ya tenía un plan y pensaba que si nadie se daba cuenta no se podría considerar como trampa ¿O sí?
Ante esa situación intervino Benjamín escondiendo sus dulces y endemoniadas donas ya que si no cuidaba sus preciadas posesiones podía terminar con un bajón de azúcar.
"A ver… hagamos esto más en orden ¿Quién quiere apostar y a quién?"
Se oyeron voces que apostaron a uno y a otro Benjamín se encargó de casar las apuestas en menos de 10 minutos teniendo cuidado de que el jefe Bogo no pasara por allí, cuando al fin todos los oficiales se dispersaron pretendiendo que nada pasaba Nick apareció en la recepción sin darse cuenta de la junta clandestina que hacía minutos había terminado en donde, por mayoría de las apuestas había quedado claro que todos pensaban que él era un zorro miedoso.
Nick se acercó con su típica cara de despreocupado saludando a Benjamín, pero este no le respondió parecía indignado y muy enojado con el zorro.
"Vaya hasta que apareces…y no sabes cómo te agradezco que me hayas cumplido la promesa de que me conseguirías la cita. ¡Ahora déjame en paz!" Dijo Benjamín tratando de parecer intimidante, aunque por dentro de moría de terror eso de las peleas no eran lo suyo, pero ya era hora de reclamarle a Nick.
"Benja mi amigo, no te enojes… te prometo que lo hare" Dijo Nick dándole unas palmaditas en la espalda al cheetah
"No te creo… además si tú no tienes cita para el baile dudo que consigas una para mi"
"Esa no parece ser la opinión general. De hecho, se de unas cuantas chicas que se mueren por salir conmigo, hasta se refieren a mi como el zorro más deseado de toda Zootopia"
"Eso es demasiada información, además más vale que te vayas antes de que vomite" Benjamín dijo arqueando rápidamente las cejas sintiendo que se le subían todas las donas que se había comido hacia unos minutos a la garganta.
"Cómo aquel día, cuando vomitaste durante tu inolvidable actuación en el desfile de navidad"
"Fuiste tú el que me dio una dona pasada, no vomité por que estuviera nervioso"
"Lo que tú digas… Benja" Le dijo Nick.
En ese instante Judy llegó apurada a la recepción, notó como Benjamín miraba a Nick, pero no entendía nada de lo que estaba ocurriendo y para agraviar más la situación apareció Jack con su impecable traje negro y su cara de pocos amigos.
"Judy ¿Qué haces aquí? Te dije que necesitaba hablar contigo en mi oficina" Dijo Jack mirando fijamente a Judy con un aire de autoridad.
"Si… yo…" Los ojos de Judy se abrían lentamente sin saber que decir sintiéndose un poco estúpida.
Jack le respondió a Judy con una sonrisa incómoda y se quedaron mirando el uno al otro, en silencio, un silencio perfecto típico de novela romántica. El típico silencio cuando el chico besa a la chica y todo vuelve a ser mágico, pero nada podía ser mágico en el ZPD y mucho menos si tenían a Nick en medio de esa escena.
El zorro comenzó a fingir que tosía y que se ahogaba. Si esa era la peculiar visión del zorro de cómo era una novela romántica.
"Te veo en cinco minutos" Dijo la liebre alejándose.
Cuando Jack estaba fuera del campo de visión, la coneja se paró frente a Nick y le dijo:
"¿En verdad Nick no sé qué problema tienes con Jack?"
"Es envidia ¿Verdad?" Preguntó Benjamín desviando la mirada un poco avergonzado por su pregunta.
"¿Y porque debería de tener envidia?" Nick le preguntó a Benjamín sintiendo como si un cuchillo se le clavara en el corazón, pero prefirió ignorar el dolor.
"¿Será porque todas las chicas se mueren por él?" Contestó el cheetah
"¿Es verdad eso Zanahorias?" Preguntó Nick a Judy, era evidente que el zorro se estaba enojando por momentos.
Entonces Benjamín y Nick comenzaron a mirarse como retándose el uno al otro, pero el primero en rendirse fue Nick cuando vio como Judy se alejó ignorando la pelea y la pregunta.
Nick había estado esperando por más de media hora fuera de la oficina de Jack a que Judy saliera. El zorro se sentía inquieto y de vez en cuando gruñía. 'No estoy celoso' Se repetía una y otra vez, pero caminaba en círculos como vigilando la puerta y parecía furioso, algunos de los oficiales que pasaban por ahí podían notar el pelaje erizado del zorro como si se estuviera enfrentando a un temible enemigo. Unos minutos más tarde la puerta se abrió y Judy salió de la oficina y se sorprendió de ver que Nick la estuviera esperando.
"¿Me esperabas?" Preguntó Judy sacudiendo su cabeza tropezándose con los ojos verdes del zorro viéndola impacientes.
"Al menos podrías decirme gracias por esperarte ¿No crees?" Dijo Nick quién seguía parado frente a la puerta.
"Si gracias" Contestó Judy haciendo una mueca.
Caminaron en silencio hasta que llegaron a las puertas del ascensor, el aire estaba pesado y se sentía tensión en el amiente.
"Y ¿Qué hablaste con Jack?" Quiso saber Nick, con la única intensión de aligerar el pesado ambiente.
"Pues… en realidad…nada" Decía Judy sin querer compartir la conversación que había tenido con Jack.
"Somos compañeros Judy… Pienso que al menos deberías de decirme lo que está pasando" Reprochó Nick mientras abordaban el ascensor.
"No tengo ganas de discutir" Contestó Judy. Su día no había sido sencillo y lo menos que quería era una discusión con Nick.
"Como quieras" Dijo con sequedad el zorro y las puertas del ascensor se abrieron en el primer piso.
"Te veo en diez minutos" Dijo Judy caminando hacia los vestidores del precinto. Tenían un plan que seguir esa noche y debían apurarse para llegar a tiempo a la cita con Spunky.
Cuando Judy salió Nick estaba fuera de los vestidores esperándola ¡Se veía tan lindo sin el uniforme! Pensó la coneja, traía unos jeans negros y una sudadera verde que no le conocía al fin no lo veía con una camiseta Hawaiana. Judy también traía una sudadera, pero una viejísima que había sido de su hermana. Había sido azul, ahora era casi gris, pero seguía siendo calientita y muy cómoda además era perfecta para la misión que tenían y también traía jeans, ella pensó que no se veía como modelo de pasarela, pero a la hora de cambiarse si le había parecido una combinación perfecta, total iban a seguir el plan de Spunky, necesitaba sentirse cómoda ¿no? Ni modo de ponerse un vestido, después de lo que había pasado la noche anterior.
"¡Toda una coneja a la moda!" Dijo Nick, y a Judy le dieron ganas de darle una patada, pero no quería seguir peleando con el zorro así que fingió que no le importaba.
"Perdón, nadie me dijo que era de gala" Contestó la coneja queriendo sonar muy segura y desinteresada, pero luego le dio un ataque de inseguridad.
"Un día, nada más para variar te deberías vestir como chico" Sugirió Nick riendo.
Judy comenzó a pensar que tal vez sería por eso por lo que no le gustaba, aunque le había dicho que se veía hermosa con su vestido ¿Tendría que maquillarse y ponerse vestidos para que se fijara en ella? La zorra con la que lo había visto parecía ser muy detallista con su apariencia, pero a ella eso no se le daba.
"Estas bien rara" Dijo Nick al ver que ella se había quedado callada sin decir nada.
Judy solo puso sus ojos en blanco y dijo "Vámonos"
Nick había dejado estacionado el carro de Spunky muy cerca del precinto así que lograron escabullirse sin que nadie los viera, no tenían ni idea de cual era el plan de ese lobo, pero no tenían más opciones estaban listos, aunque no sabían lo que pasaría.
"¡Ve más lento"! Gritó Judy mientras se sujetaba el cinturón de seguridad con todas sus fuerzas.
"¿Y que tiene eso de divertido Zanahorias?" Respondió Nick con una de sus grandes sonrisas.
El zorro tomo una curva especialmente cerrada y Judy solo cerraba los ojos mientras las ruedas chirriaban.
"Nick no quiero ser parte de tus tendencias suicidas, si se entera Spunky de como estas manejando su auto puedes ir despidiéndote de este mundo" Decía Judy jalando sus orejas.
"De verdad Zanahorias, tienes que aprender a vivir la vida, esto es lo que los zorros llamamos pasarla bien"
"¿Que entiendes tú por pasártelo bien? ¡Además, se te olvida que no estamos en servicio…nos pueden multar!" Gritó Judy fulminándolo con la mirada.
Nick sacudía la cabeza sin dejar de sonreír y giró de nuevo el volante para tomar una curva.
Cuando por fin llegaron al estacionamiento del centro comercial de Sarah Square, Nick y Judy comenzaron a caminar buscando la tienda Cowtown Cell phones donde les había dicho Spunky que su amigo Andrew trabajaba. De pronto Nick señaló una pequeña tienda que se veía abarrotada. Estanterías por todas partes servían también como expositores y almacén. Además de vender teléfonos móviles también los desbloqueaban. A pesar del caos, daba la impresión de que tenían orden y equilibrio. Entraron a la tienda, solo estaba ese lobo Andrew quién al ver entrar al zorro y a la coneja alzó la mirada agitando su pulgar y diciéndoles con la mirada que lo esperaran un momento mientras seguía atendiendo a los clientes.
"¿De verdad confías en ellos?" Preguntó Judy a Nick en voz baja.
"Claro que, si Pelusa y por el momento es lo mejor que podemos hacer" Contestó Nick, la inquietud se apoderaba de él, pero en esos momentos no había muchos animales en quién confiar y tenían que conformarse con el plan de Spunky por esta vez.
De pronto apareció Spunky todo vestido de negro diciendo como en secreto "Lo tengo todo planeado… solo hay que esperar a Andrew"
Antes de que pudieran seguir hablando Andrew había terminado de atender al último cliente y cerraba la tienda. Justo a tiempo porque Judy se sentía desesperada.
"¡Vamos!, les explicare en el auto" Dijo Spunky con un aire de autoridad, Andrew, Nick y Judy seguían a Spunky. Justo antes de subir al auto Nick miro a Judy y la tomó del hombro diciéndole "Tranquila… todo va a salir bien" y ella solo asintió con la cabeza.
Todos subieron al auto, Spunky era el que conduciría y Andrew se sentó del lado del copiloto manipulando la computadora que estaba en el tablero. Nick y Judy se sentaron en la parte de atrás esperando a que Spunky hablara.
"Tenemos una estrategia planeada: primero volveremos a ir a Jimmy Di Club, como cualquier par de chicos que quieren pasar una noche de diversión"
Judy solo miró con preocupación a Nick, realmente ella no quería volver a ese club después de lo que les había pasado o al menos regresaría con un par de esposas para arrestar a alguien.
"Ustedes se quedarán afuera a vigilar" Dijo Spunky señalando al zorro y a la coneja.
"Los que entraremos seremos Andrew y yo, nadie nos conoce…" Continuaba Spunky.
"¿Para qué quieres entrar al club?" Preguntó Nick algo extrañado no entendía realmente el plan de Spunky.
Judy hizo una mueca murmurándole a Nick "Eso no me gusta"
"Es la única forma" Dijo Spunky "Tenemos que entrar y saber que pasa allí dentro, para ello tendremos que hackear el sistema con un virus capaz de tomar el control, ya tenemos todo listo en esta memoria" Spunky mostraba una pequeña memoria USB "Pero tienen que decirme una cosa, porque jamás he estado en ese lugar"
"¿Qué es lo que quieres saber?" Preguntó Nick, le parecía una buena idea después de todo.
"Quiero saber a qué nos enfrentamos para intervenir el sistema del club ya que tenemos que saber dónde está la computadora principal ya que tengo que lograr instalar el virus y así haremos que esa sea como una maquina zoombi controlada por otra computadora"
"El dueño del club es una lagartija llamada Jimmy Di, tiene su oficina en el piso de abajo ese es obviamente el centro de mando"
"Estupendo" Sonrió Spunky haciéndole una señal a Andrew de que todo estaba listo.
Judy frunció el ceño, Nick dejo escapar un suspiro y Andrew se encogió de hombros. El único que parecía feliz con el plan era Spunky encendió la radio emitiendo un sonido estático en la misma estación en la que escuchaba rock a todo volumen, arrancó el auto y con un rápido movimiento hizo un giro de ciento ochenta grados en dirección al Distrito Forestal llegaron en menos de diez minutos ya que el club estaba en el limite del Distrito de canales. Se estacionaron unas cuadras antes para no levantar sospechas y antes de bajar del auto Spunky dio las últimas instrucciones.
"Ustedes estarán vigilando en la calle frente al club, tengan listas las armas por si algo llega a salir mal y nos estaremos comunicando cada diez minutos con los teléfonos de prepago que les dimos" Nick y Judy solo asentían con la cabeza.
Después de salir del auto Nick y Judy fueron caminando rápidamente a la calle frente al club refugiándose cerca de un edificio vigilando la entrada, con esas escuetas instrucciones se habían hecho una idea de lo que tenían que hacer y el plan operación Snake estaba en marcha.
"Pensé que no haría tanto frio esta noche" Se quejó Nick frotándose los brazos.
Judy estaba concentrada en el diminuto teléfono que sostenía con una de sus patas y frunció los labios. Spunky y Andrew debieron de haber llamado hacia cinco minutos y estaban extrañamente retrasados.
"Es el Distrito forestal" Dijo ella sin levantar la vista "La lluvia aquí siempre es fría"
"Por una vez me gustaría que el club estuviera en Sara Square" Protestó Nick "Podríamos tomar bebidas frutales en vez de …"
El teléfono volvió a la vida en manos de Judy, quién hizo a Nick una señal para que se callara.
"Adelante" Dijo Judy.
"Nos hemos perdido" La voz de Spunky se escuchaba distorsionada por la estática y el ruido de la música dentro del club.
"¿Qué? ¿Cómo?"
Judy mordió su labio algo preocupada, habían estado esperando poder poner el dispositivo en la computadora. Pensaban que Jimmy Di estaba cortado por la misma tijera que los caimanes, y que su equipo era el que los había querido atacar la noche que habían visitado el bar. Ella y Nick habían leído la confesión del caimán, pero no creían nada de lo que había dicho.
"¿Qué quieres que hagamos?" Preguntó Spunky.
Nick miraba a Judy con expectación. Algunas veces ser parte de un grupo de chicos la desconcertaba y los demás siempre asumían que ella tenía todas las respuestas y en ese momento ella sabía que se sentía tan perdida como los otros.
"La oficina está en el piso de abajo y nosotros estamos en el mismo lugar vigilando" Dijo Judy tratando de ocultar sus nervios.
"Entendido" Contestó del otro lado de la línea Spunky.
Cuando el teléfono se quedó en silencio, Judy reprimió sus escalofríos, esta vez ellos tenían que ganar. Había esperado bajo la lluvia fría por más de una hora, en cuclillas, recargados en la pared del costado de un edificio contiguo a Jimmy Di Club. No podían quedarse ahí mucho más tiempo; un panda que estaba parado al otro lado de la calle no dejaba de mirarlos con curiosidad.
En el momento perfecto Nick dijo "Es hora de continuar con el espectáculo"
Judy suspiró y puso sus ojos en blanco "Juraría que esta es tu parte favorita"
"Definitivamente" Nick sonrió mientras colocaba a Judy de espaldas contra la pared y bajaba su rostro hacia ella. Se mantuvieron en esa posición, a unos centímetros de distancia. El aliento de Nick hacia cosquillas en las pestañas de Judy y cada vez que ella respiraba su nariz se llenaba de ese olor tan particular: un aroma a moras. Sobre el hombro de Nick, Judy vio que el panda los seguía mirando.
"Somos buenos" Murmuró Judy.
"Quizá deberíamos quedarnos un minuto más así solamente para estar seguros" Respondió Nick, apoyado su frente en la de ella.
Se suponía que solo era un montaje, pero sus labios estaban a solo una fracción de centímetro de los de ella. Ella sintió un estremecimiento que bajaba por todo su cuerpo y no tenía nada que ver con el frío. Al tratar de recuperar la compostura Judy comento irónicamente "Trata de que no nos arresten por indecencia publica ¿Te imaginas lo que pasaría si se entera Bogo?"
"Estoy dispuesto a arriesgarme" Murmuró Nick, y se inclinó sobre Judy de tal forma que su cuerpo entero se apoyaba en ella.
De pronto Judy sintió que no podía respirar bien. Esto solo era un juego ¿Cierto? Él la veía como su amiga, compañera, él no podía estar coqueteando entonces le dio un empujón suave en el hombro, quitándoselo de encima y diciéndole con severidad:
"Enfócate, Debemos de vigilar la entrada ¿Lo recuerdas?"
"En realidad sabes cómo quitarle la diversión a la vigilancia" Sonrió Nick y se hizo a un lado.
Judy no contestó. No era la primera vez que fingían ser una pareja, pero esta vez todo había sido diferente, como si quizá no todo había sido por fingir. La coneja miró a escondidas a Nick, quien echaba un vistazo a la vuelta de la esquina, hacia el club.
Judy frunció el ceño y pensó '¿Ahora quién es la distraída?' y se obligó a poner atención a la misión inmediata al preguntarle a Nick:
"Los cadeneros ¿Siguen ahí verdad?"
Parecía que habían reforzado la seguridad en la entrada.
"Si. Sigue parado como una estatua y no creo que se vayan a mover esos dos caimanes de ahí"
"Quizá esto no tenga nada que ver con el gran Snake"
"Claro" Asintió Nick "Creo que ya tienen un precio por nuestras cabezas"
Judy lo ignoró, inclinándose para lograr ver hacia la entrada del club
"Debes de estar listo para moverte" Judy le indicó a Nick
"Siempre estoy listo"
"Si claro" Judy sonrió "Como aquella vez en Tundratown que casi te matan cuando los radios fallaron"
"Oye eso no fue mi culpa" Protestó Nick dándole un golpecito al hombro de Judy "¿Qué pasa con Spunky y Andrew?
Los dos se quedaron callados ante el recuerdo, esos dos habían logrado entrar al club y todo había salido bien, excepto por el hecho de que estaban perdidos.
"¿Crees que los han atrapado?"
"No lo sé" Admitió Judy "Pero algo está sucediendo"
Dentro del club Spunky y Andrew miraban las decoraciones del club tipo jungla, sin duda era un lugar increíble para pasar una noche de diversión. El Dj anunciaba que las bebidas eran gratis por el resto de la hora entonces Andrew pensó que era tiempo de aprovechar ya que el haber aceptado a ayudar al loco de su amigo lo hacía ponerse algo nervioso, tomaría un trago cuando más lo necesitaba, como por ejemplo en ese instante, pero entonces comenzó a tomar todos los tragos que podía cuando los meseros pasaban frente a él ¡Bum! ¡Bum! ¡Bummmmm! Después de el trago número ocho se dio cuenta de que el tequila había sido mezclado con agua y eso no era muy buena señal se comenzaba a sentir mareado, pero tenía que continuar el plan siguiendo a Spunky que no se veía muy orientado, en realidad estaba perdido y fue entonces que de pronto encontraron la oficina de Jimmy Di.
Spunky bajó su gorra haciéndole que le tapara los ojos cuando pasaron por otra cámara de seguridad. El lobo había ideado una manera de llevar las cosas más lejos. Su objetivo era instalar un troyano en la computadora de Jimmy Di no era cosa fácil y mucho menos si Andrew seguía tomando, pero no podía quejarse necesitaban la ayuda de ese lobo y así podrían tener acceso a toda la información transmitida. Con suerte la información le daría a Nick y Judy una pista que los llevaría a cerrar los casos.
Spunky comenzó a sudar, todo parecía demasiado fácil, bueno con excepción de que se habían perdido y había tenido que reprender a Andrew porque se había tomado varios tragos bien cargados con el pretexto de que estaba nervioso, pero habían logrado encontrar al fin la oficina de la lagartija, y era ese el momento justo para el crimen que estaban a punto de cometer.
"No nos queda mucho tiempo. Solo 30 segundos y nos vamos ¡Vigila la puerta!" Spunky le dijo a Andrew con un aire de autoridad.
Andrew encogió los hombros sin quitar la mirada del piso, espero a que la puerta se cerrara y se quedó vigilando por fuera de la oficina de Jimmy Di. Los tragos habían ayudado a que Andrew se sintiera menos nervioso y cuando pasaron varios caimanes frente a él, pretendió estar haciendo una llamada.
Spunky tenía una bolsa negra de la que sacó una memoria USB. No quería instalar el programa y que fuera demasiado obvio ya que todo habia estado a su favor esa noche. Estaba impresionado por lo fácil que había sido entrar y movía la cabeza con asombro mientras tecleaba rapidísimo los códigos y dejaba todo listo. Dejo el programa instalado, lo había hecho a la perfección y no era algo que se encontrara al menos si alguien estuviera buscándolo. Si tenían suerte, nadie lo encontraría hasta que obtuvieran lo que necesitaban.
El sonido de abrir y cerrar una puerta hizo que su corazón se detuviera. Spunky se puso de pie de inmediato y quito la memoria USB intentando calmar el temblor de sus patas. Era Andrew que le decía que se apurara
"Casi me provocas un infarto"
"Lo siento" Contestó haciéndole señas de que debían salir rápido.
Se fueron a la salida tratando de mantener la cabeza baja. Unos minutos después trotaban hacia la esquina donde estaban Judy y Nick, a pesar de que parecían algo paranoicos, tenían que asegurarse de que nadie los siguiera. La idea de que el programa pudiera estar interceptando información les dibujo una gran sonrisa.
Si el plan tenía éxito Nick y Judy por fin podrían tener la información suficiente para darle a ese caso el golpe fatal que lo cerraría, por ahora solo les quedaba esperar ya que la primera fase de la 'Operación Snake' había sido un éxito. Quizás era solo paranoia, pero Judy sentía que una extraña y tensa energía le invadía. Era como si algo muy, muy malo estuviera a punto de ocurrir en la hermosa ciudad de los sueños.
¡Bum!
¡Bum!
¡Bum!
¡Buuuuuuuuum!
Para los que llegaron hasta aquí… les tengo una pregunta:
¿Por quién apostarían en el baile de invierno?
¿Judy tendrá que invitar al cobarde del zorro?
¿Nick invitará a Judy?
¿Jack utilizará sus encantos para invitar a Judy?
Comenten eso me ayudará mucho a decidir… y ya veremos quién gana la apuesta!
Nos vemos hasta el próximo capitulo See u! #Savageeeeeee
