Desde California hasta Zootopia llega el capitulo 11!

Si, si, si algo atrasado no me maten se que me tarde casi dos meses en actualizar ….

Why? Why? ….. Just because…. Please don't kill me… I'm a little bit crazy, a whole lot lazy pero hay una buena razón para esto y es que Anktor me ha estado ayudando, el capítulo era tan largo que tardamos en escribirlo un mes y no lográbamos terminarlo, así que como última opción decidimos dividirlo y cuando al fin pensábamos que lo habíamos terminado yo como siempre me fui de vacaciones a México, pero tenía una razón y es que estaba preparando mi boda con Spunky la cual fue hace algunas semanas…. Yeiiii! y Anktor comenzó una vida nueva en otro país… Algunos de ustedes sabrán que escribir fics no siempre es fácil, pero a pesar de todo preferimos tardarnos un poco y presentarles un buen capítulo.

Gracias a todos los que han llegado hasta este capítulo, como saben cualquier sugerencia o comentario que pueda ayudar a mejorarlo siempre es bienvenido. Muy pronto actualizarse el capítulo 12 está casi listo.

Welcome to the upside down crazy world of Destiempo! Enjoy!

Capítulo 11

Operación: Cacería de Zorros

En un lugar de Zootopia…

La Hiena esperaba en la recepción de un gran laboratorio escoltado por dos caimanes mientras buscaba en su teléfono móvil los archivos que le había mandado el equipo de apoyo, la mayoría de los cuales eran informes oficiales sobre el ataque que había ocurrido hacía unos días en una de las pequeñas bodegas que estaban a su cargo. Casi todo había ido según lo previsto… aunque su socio no lo sabía. Había muchas cosas que esa hiena había decidido no compartir con la otra parte de su equipo.

De pronto se abrió la gran puerta que comunicaba la recepción con el laboratorio, la Hiena se giró y la recepción hasta el momento iluminada por una luz blanca se tornó amarilla apenas tenue ya que las actividades que se realizaban allí además de secretas requerían condiciones muy específicas como temperatura baja y muy poca luz.

Por un momento, la Hiena dejó de pensar en ataques y conspiraciones ya que la directora de la división secreta de investigación que era la chica que acababa de abrir esa gran puerta era preciosa y una científica brillante cuyo conocimiento de agentes infecciosos era increíble. Era delgada más alta que él, llevaba puesta su bata de laboratorio, su mirada era hermosa y sus ojos eran grandes y profundos los cuales transmitían poder de un color gris suave reflejados en esa luz amarilla.

'La Mamba', si, ese era el apodo para esa hermosa chica que era llamada así por lo rápida, inteligente y letal. Ella transmitía poder real y había sido la creadora de esa droga milagrosa nombrada así en honor a ella. Siempre lo dejaba sin palabras era la única chica que lograba que el sintiera eso y le encantaban sus ojos, pero también admiraba la gran inteligencia que había tras ellos. Ella se acercó a él con un andar tranquilo y sabía que su sonrisa significaba muchas promesas y pactos que habían hecho entre ellos. No podían hacer nada ni hablar nada mientras esos dos caimanes no quitaran los ojos de encima de ellos.

"Señor 'Hiena' "Dijo la chica con una voz dócil "Necesito compartir con usted los resultados de nuestros experimentos ¿Sería tan amable de acompañarme a mi oficina?"

"No tengo mucho tiempo…"

"Por favor señor 'Hiena' es algo importante" Dijo ella flexionando la voz lo justo para que eso significara que era una orden mientras pensaba que su plan daría resultado ya que los dos guardias al escuchar eso endurecieron sus miradas. Todo aquello era un drama perfectamente representado para obtener un mayor efecto.

"Muy bien" Dijo fingiendo hacerlo a regañadientes y camino tras ella entrando al gran laboratorio con un suspiro.

La Hiena y la Mamba caminaron por un largo pasillo seguidos por los dos guardias que tomaron posiciones ya que uno se colocó entre ella y la Hiena y el otro entre la Hiena y cualquier posibilidad que pudiera ocurrir. Seguían a la chica hasta su oficina.

En el laboratorio había una gran sala central con equipos de investigación y herramientas de proceso de información con pantallas de plasma y una docena de computadoras. Rodeando el laboratorio central había oficinas acristaladas, una cámara refrigerada y seis salas limpias con su equipo de control de riesgo biológico y de aislamiento de aire. Al final de un pasillo estaba un laboratorio contiguo donde trabajaban alrededor de 20 técnicos de apoyo.

Aquello había costado una fortuna y todo canalizado a través de enrevesadas redes bancarias ya que nada podría estar relacionado directamente con ninguno de sus inversionistas o potenciales compradores ya que eran las instalaciones de investigación privadas más sofisticadas de toda Zootopia y también una de las más productivas y variadas ya que combinaba docenas y docenas de ciencias relacionadas entre biología y química que se fusionaban en una planta de producción compacta, pero increíblemente productiva que había producido cuatro veces dinero con las patentes registradas. Entre ellas destacaban el medicamento llamado The Itchin Miracle que era el primer medicamento fiable para tratar las pulgas, con diferentes fragancias a escoger.

Todo aquello le daban ganas de reírse en voz alta a esa Hiena, que seguía caminando dejando atrás filas de técnicos al cual ella lo había conducido a su oficina, cerró la puerta tras él con seguro y los caimanes quedaron fuera esperando. Esa oficina no tenía ventanas solo un gran escritorio y dos sillas.

La chica se giró con sus brazos, rodeo el cuello de la Hiena y lo beso de una manera rápida y salvaje. Habían planeado ese momento, lo necesitaban. El la agarró y le rompió la bata dejando al descubierto sus piernas. Él estaba tan preparado como ella y fue cuando se encaramó en él, lo rodeo con sus patas y cuando él la empujo hacia sí, ella descendió con fuerza.

Eso era excitante, descuidado y muy intenso. El cuerpo de uno magullaba el del otro. El amor se perdió entre esa avalancha de necesidad quedando enterrado bajo el deseo. La Hiena a veces era brusco e intenso, pero siempre rápido y la Mamba era capaz de aguantar mucho más, pero con él todo era diferente, parecía como caer hacia un precipicio ya que tenía el cuerpo envuelto en sudor y su corazón latiendo a mil. En esa oficina el ambiente se sentía como si el aliento del uno quemara al otro. Al terminar ambos gritaron, pero la oficina estaba aislada, era de algo que se había asegurado la Mamba.

Terminaron tumbados sobre el escritorio, exhaustos. Con el cuerpo de él al lado de ella con marcas de zarpazos y mordiscos. Después de hacerlo nunca hablaban de amor. Nunca se decían cuanto significaba aquello o cuanto significaba el uno para el otro. Con aquel contacto ya se habían dicho todo ya que para ellos hablar de eso era ponerles límites a sus sentimientos y era definir lo que no querían definir y así todo se resumiría en una historia clandestina y así sería menos propenso a acabar en tragedia personal, o al menos eso esperaba la Mamba.

Ella habló primero y dijo sin más "Me he enterado de que el laboratorio de Sahara Square esta destruido"

"mmm … si" Dijo la Hiena murmurando "Parece que nuestra bodega está echada a perder" haciendo una pausa y miró el techo de esa oficina, el no entendía porque a ella le gustaba mantener el color amarillo de las luces, aunque ya no estuvieran dentro del laboratorio tal vez en la obscuridad se sentía más segura, mientras seguía pensando que versión de la verdad iba a contarle.

"¿Cuál es el plan?" Preguntó Mamba suspirando, realmente se sentía afectada por la devastación que había sufrido la bodega.

"Tenemos que seguir con las siguientes etapas de la operación" Contestó la Hiena con una sonrisa, esa sonrisa que significaba que ya tenía todo planeado.

"¿Y qué hacemos con ese par de policías? Esos dos son realmente una amenaza a nuestros planes" Dijo Mamba molesta acercándose a él.

"No te preocupes, ellos solo sabían de la existencia de la bodega porque así lo quisimos y aunque no logramos matarlos con el incendio que provocamos, ahora mismo están manteniendo las distancias, probablemente porque siguen investigando y esperan averiguar más"

Ella asintió mientras le masajeaba la espalda preguntándole "¿Cuándo matarás a Jimmy Di?"

"¿Por qué te preocupas por eso?"

Mamba giró la cabeza hacia él con un gesto brusco desafiándolo con la mirada.

"Cómo, por qué y cuándo lo haga no es importante, además creo que nos sigue siendo útil" Dijo la Hiena.

"Entonces… ¿Qué harás con el club de Jimmy Di?"

"Creo que voy a dejar que lo asalten. No se me ocurre otra manera mejor de inspirar miedo que dejarles entrar. Nos vendría realmente bien y después toda ira como exactamente queremos"

Ella solo pensaba mientras valoraba todo aquello, su gran y querido murciélago había quedado mal herido, su pequeño laboratorio escondido en esa bodega de Sarah Square que tanto amaba donde había empezado a hacer las primeras pruebas de la droga que ella misma había creado, estaba todo reducido a cenizas y él seguía pensando que todo había salido según el plan.

"No te preocupes mi querida Mamba" Dijo él acercándose más a ella acariciándole su pelaje "Todo está saliendo muy pero muy bien, necesitamos que esos dos piensen que controlan la situación y eso nos ayudará a centrar su atención en la dirección que nos conviene a nosotros. Las mejores manipulaciones son aquellas en las que el manipulado piensa que está a cargo"

"Tienes la mente más malvada que conozco, amor mío" Dijo Mamba besándolo.

"¿Y qué tienes tú para mí?"

A Mamba se le iluminaron los ojos diciendo "Si lo que quieres es crear miedo, estarás muy feliz con lo que he hecho desde la última vez que estuviste aquí"

Estuvo a punto de decirle que la quería, pero en lugar de hacerlo la besó apasionadamente y luego le susurro a la oreja "Muéstramelo"

Un sábado en el turno nocturno en la cafetería del precinto uno días después del ataque a la bodega

Judy POV

"No pienso firmarlo" Decía molesta en realidad ¿Que se creía ese zorro? Obviamente no iba a dejarme engañar por sus encantos.

"No tienes otra alternativa, firma" Me decía Nick con una encantadora sonrisa tomándome mis patas con las suyas.

"¡No…no y no!" Grité una y otra vez, ya cansada de esa situación y de trabajar todo el día, esa tensión entre los dos me ponía de nervios, trate de quitar sus patas de encima y respire hondo. Cada vez me costaba menos mentirle, pero jamás creí que podría convertirme en una profesional y es que parecía increíble que ese zorro pudiera causarme esa explosión incontrolable de sentimientos, pero tenia que ser fuerte y mantenerme firme.

"Si" Decía Nick ¿Cómo podía verse tan guapo a pesar de haber trabajado doce horas seguidas?

"Cómo sé que no vas a usar mi firma para, no sé, robarme todos mis ahorros" Le susurré siguiendo sin entender a qué iba todo eso.

"Si, claro porque desde que trabajas en el ZPD eres millonaria" Respondió Nick poniendo sus ojos en blanco.

"Quiero que sepas que en mi cuenta hay una cantidad de dinero respetable, me ahorro mucho viviendo en esos departamentos"

"Lo que tú digas Zanahorias, y ahora firma" Replico él a la defensiva.

Movía la cabeza de un lado a otro y volvía a empujar la servilleta hacia Nick. Llevábamos así más de media hora. A esas alturas, no dudaba que mis compañeros que entraban y salían de la cafetería del precinto se creían testigos de algo ilegal, algo totalmente comprensible si tenemos en cuenta que eran las once de la noche de un sábado y que Nick y yo estamos sentados en una mesa de la esquina discutiendo un contrato cuando menos sospechoso.

"Que te parece si hacemos lo siguiente: tú no me firmas la servilleta y de ahora en adelante tu siempre manejaras el pedazo de basura que tenemos por patrulla"

Me incliné hacia él y di un puñetazo a la mesa "Eres un manipulador, un mentiroso… un… un"

"Podemos hablar de mis cualidades en cualquier otro día, pero es mejor que hagas lo que te digo"

Nick sonreía mientras yo le dedicaba mi mirada más fulminante. Sabía que me había vencido, así que refunfuñé, deslicé la servilleta hacia mí, la firmé y luego se la devolví. Nick parecía tan encantado consigo mismo que por un momento planteaba borrarle esa expresión de la cara y es que estaba tan molesta con ese zorro, si encantador, pero al fin y al cabo no podía quitar de mi mente lo que había visto aquella noche y aunque había durado días con el corazón destrozado eso se había convertido en una batalla entre él y yo.

"¿Ves? ¿A que no ha sido tan difícil?"

Estuve a punto de tirarle el helado de zanahoria por la cabeza, pero sinceramente, no hubiera sido capaz de hacerle algo así. Me refiero al helado, obviamente. El pobre se merecía algo mucho mejor, y no acabar desperdiciado en la cara de ese zorro mañoso.

Esos días fueron sido difíciles para mi había llegado a la conclusión de que mi vida sentimental se había arruinado y se preguntarán ¿Cómo habíamos llegado Nick y yo a ese punto? Bueno será mejor que rebobinemos y lean lo que sucedió a la mañana siguiente después del ataque a la bodega.

6:58 de la mañana, en la sala de juntas del ZPD

Era un día cualquiera para los ciudadanos de Zootopia, dentro de la sala de juntas del precinto uno varios oficiales bromeaban susurraban y hablaban de mil y un rumores como por ejemplo que el oficial Garraza no tendría esperanza de tener pareja en el baile de invierno, aunque eso no era lo más importante ya que había una apuesta pendiente y McCuerno estaba decidido a ganar. El reloj indicaba que eran las siete, la hora en el que el temido jefe Bogo entraría y daría por comenzada la junta matutina.

"¿Y Wilde y Hoops?" Preguntó Francine al advertir que esos dos no habían llegado y eso le daba algo de miedo ya que ella había apostado por el guapísimo Jack Savage y no estaba dispuesta a perder, aunque todo parecía indicar que la suerte no estaba de su lado.

"Se habrán quedado dormidos, tal vez no pegaron el ojo anoche. Seguro que no han parado de…" Delgato se calló a tiempo, el jefe Bogo apareció con su mirada intimidante en ese momento en la puerta.

"¡Pueden hacer el favor de callarse y cada uno a su sitio!" Gritó Bogo con su habitual mal humor.

Delgato, Francine y McCuerno se acomodaron en sus sitios y cuando Bogo estaba a punto de cerrar la puerta para comenzar, a toda velocidad y por el hueco que aún quedaba, Nick y Judy entraron a la junta matutina corriendo.

"Ustedes dos ¡Fuera! Y ¡Parquímetros!" Exclamo Bogo con furia.

"Perdone, jefe… un atraso con el metro" Dijo Judy con una sonrisa nerviosa, sabía que al menos debía intentar convencer al búfalo.

"Siempre con excusas, pero hoy estoy de buen humor así que ocupen su lugar habitual y los quiero callados, pero después irán a ¡Archivos!"

Nick y Judy caminaron hacia su lugar. La verdad es que no habían dormido en toda la noche, habían tenido que llevar al hospital a Spunky y hacer unos cuantos movimientos con contactos de Nick para lograr que se quedara sin levantar sospechas y además habían tenido que encargarle a Andrew que se quedara con el lobo mientras ellos no estaban, todo eso en una sola noche parecía increíble.

Nick tomo su lugar junto a Judy que sentía las miradas acusadoras de sus demás compañeros, ya que Francine, McCuerno y Delgato sostenían una media sonrisa y la coneja no sabía que es lo que pasaba.

"¿Qué?" Se miraba su uniforme una y otra vez, sabía que solo había tenido tiempo de ducharse y cambiarse en cinco minutos, pero no veía nada malo "¿Por qué me miran así?" Les preguntó.

Francine susurró "Chicos ¿Ustedes que opinan? ¿Piensan que sí?"

"¿Qué sí que?" Preguntó entre susurros Judy sin entender.

"¿Que si has pasado una buena noche?" Soltó Francine.

Nick que estaba enseguida de Judy giró la cabeza y miró con asombro a la coneja soltando una pequeña risa.

"¡Mira para adelante zorro mañoso!" Dijo molesta Judy con cuidado de no alzar la voz.

Nick obedeció y entonces se reanudó la conversación entre ese trio de instigadores con el ruido de fondo de las indicaciones del jefe Bogo.

"Bueno ¿Qué? Tienes que contarnos" Insistió Francine, hablando mucho más bajito tratando de evitar que el zorro no la escuchara.

"Noooooo" Dijo Judy con un tono casi inaudible haciéndole señas a Francine para que se callara, porque ya comenzaba a sentirse molesta.

"¿Huboooooo?" Preguntó McCuerno haciendo una mueca cómica.

"Que nooooo" Judy ya no sabía cómo decirlo.

"Déjenla ya, lo importante es que la pasamos bien ¿Verdad?" Dijo Nick entre risas mirado como se sonrojaba Judy.

"Shhhhhh basta Nick" Judy respiró hondo, a veces se sentía un poco agobiada y más cuando Nick trataba de molestarla.

El zorro se rio a lo bajo conteniendo una carcajada.

"Mmmmm" Dijo Francine.

"¿Qué?" Volvió a preguntar Judy ya molesta retando a Francine.

"Mmmmm" Dijo McCuerno.

"¡¿Qué?!" Gritó Judy ya bastante molesta dándole un codazo al zorro que no dejaba de reír en silencio.

"¿Qué pasa?" Gruño enojado Bogo al escuchar el grito de Judy.

Nick seguía riéndose por lo bajo, en plan irritante.

"Oficial Hoops y Wilde ¡Fuera! Y los quiero en Archivos ¡Yaaaaaa!" Decía Bogo gritando fuera de sí.

Judy bajo sus orejas, sentía que no podía reaccionar, era injusto, ella no tenía la culpa y ese zorro seguía riéndose, sentía que estaba cansada no tenía fuerzas para reaccionar ni para dar un paso así que como pudo se levantó de su asiento, sentía su cuerpo entumecido por la batalla que habían tenido que librar la noche anterior y el gran esfuerzo por llegar a tiempo al ZPD esa mañana. Seguía escuchando risas a lo bajo y salió algo desanimada de esa sala de juntas seguida por el zorro que caminaba detrás de ella sin haberse inmutado, tenía sus patas en sus bolsillos y caminaba con serenidad.

Era obvio que Judy no compartía el mismo humor de Nick y estaba que echaba humo por las orejas. No sabía que era lo que más le enfadaba de todo aquello, y en ese instante quería matar a alguien, específicamente a ese zorro llamado Nicholas Wilde.

"Solo era una broma Zanahorias" Dijo Nick un poco serio.

"¿Disculpa?" Ella alzó sus cejas con incredulidad volteando su cuerpo mientras caminaba, en realidad no quería detenerse porque iba a matarlo, en realidad ¿Que más podía ser? 'Solo una broma' Si tal vez todo lo que había estado haciendo Nick esos días al estar tan cerca de ella era 'Solo una broma'

"Solo inhala y exhala Zanahorias y no me mates …. Iras a la cárcel si lo haces" Nick se limitó a decir con una sonrisa y arqueando una ceja.

Judy volteó de nuevo al frente y continúo caminando delante del zorro ignorándolo, en realidad alegar con él era una batalla perdida.

Nick apenas había dado tres pasos detrás de Judy cuando sintió que alguien lo agarraba por la espalda y lo llevaba a la vuelta de una esquina. Cuando volteo se dio cuenta que era Jack Savage, si esa liebre endemoniada que hacia su vida imposible cada segundo que pasaba en el ZPD, aunque era un alivio que Judy siguiera caminando hacia archivos sin advertir lo que pasaba.

"¡Suéltame!" Gruñó Nick en voz baja. No quería llamar la atención, no allí en medio del precinto.

Pero la liebre parecía disfrutarlo, retando al zorro con la mirada y eso solo significaba más problemas, en ese momento Nick hubiera dado lo que fuera por ser capaz de darle un shock eléctrico con el taser, pero lo único que podía hacer era no inmutarse.

"¿Bien?" Preguntó Nick.

"Quiero el reporte y no me quieras ver la cara" Dijo Jack molesto con sus ojos azules brillando de odio.

"Usted dijo que lo quería para hoy a las nueve de la mañana y son las siete y media así que lo tendrá cuando sea la hora" dijo Nick con los brazos cruzados pensando a sus adentros que esa libre tendría su merecido muy pronto por que con Nicholas Wilde nadie se metía.

"No juegues conmigo Wilde, se perfectamente que te dije ayer, pero te conozco, así que es mejor recordártelo ahora porque seguramente no tienes nada para mi" Jack decía en tono amenazante mirando su reloj con cierto aire de desprecio.

"Ya tengo casi listo el informe, pero se lo entregare a la hora pautada" Nick decía mientras pensaba que no quería extender más esa conversación, odiaba estar a menos de veinte metros de ese saco de pulgas.

"Te recuerdo quién es el jefe aquí Wilde, si te digo que quiero ese informe dentro de cinco minutos tu obedeces" Jack se enderezó, con una mirada retadora y con voz fría continuó "Estar en la cima significa recordarles a los que están en el fondo exactamente porque están en el fondo"

Le había estado recordando eso cada día, cada segundo de su existencia '¿Hasta cuándo sería suficiente?' Pensaba Nick sacudiendo su cabeza sabiendo que al final él ganaría y era mejor ignorarlo.

"Pero te daré una última oportunidad. No debería, pero lo haré" Dijo en voz amenazadora Jack "A las nueve ese reporte debe estar en mi escritorio y decide si prefieres estar de mi lado porque créeme que no me quieres de enemigo y ¡Ahora aléjate de mí!"

Nick solo se alejó caminando alcanzando a Judy que no se había dado cuenta de lo ocurrido, pero él seguía pensando que estaba muy claro que esa liebre tenía recursos para hacer su vida miserable, aunque tenía una ventaja ya que estaba graduado en la universidad de la vida en las calles y eso le daba mención honorifica y contra él no había quien ganara.

Nick alcanzó a Judy y bajaron las escaleras, llegando a ese viejo sótano donde el desconcierto y la preocupación se podían sentir entre ellos, después de lo que habían tenido que pasar la noche anterior.

Nick abrió la puerta del cuarto de archivos, podía sentir sus patas algo temblorosas y a pesar de tratar de mantener su andar tranquilo, el corazón le retumbaba inquieto en el pecho cada segundo que pasaba y es que no podía pensar con claridad. No era pánico, pero sentía que estaba viviendo una pesadilla irreal como si todo aquello no pudiera ser verdad.

El chirrido que emitió la puerta al abrirse sacó al zorro de sus pensamientos mientras Judy lo miraba molesta, avanzó hacia ese viejo cuarto que parecía cada vez más pequeño, en el cual se podía sentir la falta de oxígeno. Ella trataba de evitar a ese zorro mañoso, seguía molesta por lo ocurrido en la junta matutina y por esa razón se sentó en la mesa más alejada ocultando su cara con las orejas, resoplo ya que lo que menos le agradaba de trabajar en el ZPD era archivar y es que en realidad era una excusa de el jefe Bogo para reprender a todo aquel que interrumpiera la junta matutina. Tenían solo una computadora en ese viejo sótano, por lo que a mayor parte de los expedientes de casos cerrados se guardaban en archiveros de metal que ya estaban repletos. Cada cierta cantidad de años metían los expedientes más viejos en cajas, Judy resopló realmente era un castigo.

Mientras tanto el zorro seguía aparentando tranquilidad sentándose junto a ella. Aún no le había mencionado a Judy que tenía un plan, ya que mientras habían estado buscando testigos en el edificio del concejal había logrado colarse en el despacho donde se encontraban las cámaras de seguridad y pidió las cintas. Logrando encontrar que en una de las cintas se mostraba lo que parecía el plano del rostro de uno de los asesinos. Por desgracia, las lentes de las cámaras habían sido pintadas con aerosol color negro, y era imposible adivinar su aspecto, había querido mencionarle eso a ella, pero era mejor seguir manteniendo el silencio que rodeaba ese sótano, era obvio que la coneja seguía molesta.

Por su parte Judy al darse cuenta de que Nick se había sentado junto a ella, dio la vuelta a la silla bruscamente estaba molesta pero no tenía ganas de discutir además sabía que cualquier batalla con ese zorro estaba perdida, pero tenía que hablar con él acerca de lo que había averiguado en el departamento de Narcóticos ya que la noche anterior no habían tenido tiempo de hablar sobre eso así que volteó de nuevo la silla y se dirigió al zorro.

"Tengo algo de información que he conseguido en el departamento de Narcóticos" Dijo Judy entre susurros, tenían que ser muy cuidadosos de lo que dijeran, ya no sabían si alguien los espiaba, aunque era muy improbable y tal vez ese era el lugar más seguro para hablar. "Fui al sitio a averiguar si había la conexión entre los asesinatos y la droga conseguida en la primera víctima conocida"

"Max, el oso que encontramos en Tundra" agregó Nick.

"Así es, lo que pude averiguar es que hay una nueva droga en las calles llamada Mamba Negra, igual como la que está en ese informe toxicológico que encontramos en el almacén, parece que las victimas de alguna u otra forma estuvieron en contacto con esta droga, aunque fue en una dosis tan baja que era casi indetectable o simplemente no se encontró rastro" Continuaba diciendo Judy intranquila ya que cuando parecían acercarse más a nuevas pistas todo se complicaba.

Nick asintió escuchando atentamente la explicación de Judy, necesitaban tener cada pista para averiguar cómo resolver esto.

"Me dijeron que esa droga estaba en una concentración tan pura que solo cuatro laboratorios tenían los equipos para poder desarrollarla"

"No me digas, Zootek es una de ellas" Dijo Nick con una sonrisa acercándose a Judy.

"Correcto y no solo eso, una de nuestras víctimas, Wolfred Warren era un agente encubierto dentro de ese laboratorio" Aseguró la coneja intentando no inmutarse ante la cercanía de ese zorro.

"Esto es… siniestro" Nick se puso una pata en su rostro ya cansado y se inclinó hacia ella.

"Desde luego que lo es" Exclamó Judy "¿Puedes pensar lo mismo que yo?" Preguntó cambiando de posición mirado hacia él.

"No lo entiendo ¿Qué se supone que es lo que tengo que pensar?" Nick dijo alzando una ceja inclinándose cada vez más hacia Judy.

"Que esto no es ninguna casualidad" Contestó Judy mirándolo fijamente a los ojos, claro que se sentía nerviosa, pero tenía que disimularlo.

Nick no lo pensó demasiado diciendo "No debemos descartar ninguna posibilidad"

"¿Tu qué crees?"

"Tenemos que revalorar la idea, no creo que sea un solo asesino, esto es una organización, es algo grande, son animales bien relacionados con la comunidad de Zootopia" Aseguró Nick inclinándose aún más cerca de ella, sabiendo que haciendo eso la intimidaría. Podía sentirlo.

"Sigo sin comprender qué papel juega Zootek en todo esto" Dijo Judy bajando la mirada.

"Con estos psicópatas nada es fruto de la casualidad, pero es cuestión que tiempo y cada vez tenemos más pistas"

"Tenemos que saber en cuanto antes que dice el informe que encontramos en la bodega, puede ser la llave para descubrir que es esta droga" Susurró nerviosa Judy, esperando poder deshacer el cosquilleo que sus pulgas zoombis le provocaban cada vez que sentía tan cerca a Nick.

Inhalando la esencia de ella Nick se levantó de la silla, había sentido el cuerpo de Judy temblar, así que mirando hacia abajo sonrió pensando que el encanto Wilde estaba dando resultados, pero por otra parte tenía que enfocarse en el caso y estaba claro que tenían que averiguar que decía con exactitud el informe toxicológico encontrado en la bodega, pero no podían arriesgarse a ir a un investigador del ZPD sin levantar sospechas, así que sabiendo que no tenía opción recordó que conocía a alguien que tenía los conocimientos de química suficientes para averiguar que decía el informe y era esa zorra, si esa tal Zara.

"Se quien puede ayudarnos en esto o espero que ayude, pero solo yo puedo hablar con ese contacto… lo siento Zanahorias" Dijo Nick temiendo la reacción de Judy.

"¿Qué? ¡No! Somos un equipo y tenemos que averiguar esto juntos" Refutó ella molesta brincando de su silla y posicionándose enfrente del zorro con una mirada acusadora haciendo que la situación se tornara un poco tensa.

"Zanahorias sé que somos un equipo, pero ese contacto solo confiara en mí y más nadie, necesitamos saber que dice este informe lo más rápido posible, lo siento" Dijo Nick respirando profundamente "Créeme lo poco que me gusta que no vayas conmigo, pero así es como tiene que ser"

Judy asintió en silencio. Nick tenía razón, sabía que él tenía conexiones en todas partes y si ella podía ser el motivo de que no quisieran hablar con él entonces había que aceptarlo.

"Está bien Nick, pero no olvides tu arma" Dijo Judy en tono suave.

"Espero no tener motivos para usarla, pero si, la llevo preparada y cargada"

"Esta es la razón por la que debemos acabar con esto cuanto antes: estamos perdiendo la tranquilidad, pero sabes que confió en ti" Tan pronto como susurro esas palabras, ella sintió la pata cálida de Nick en su hombro. Al principio ella se puso tensa, después se relajó y sonrió, en realidad no podía estar enojada con ese zorro por más de unos minutos, ya que realmente lo amaba.

"Yo quisiera que no fuera así… "Resopló Nick sintiendo como la coneja entrecerraba los ojos, era obvio que estaba muy cansada.

"Descansa Zanahorias, yo vigilare que nadie te vea" Dijo Nick quitando su pata del hombro de ella al mismo tiempo que esbozaba una sonrisa.

Judy podía sentir la dulzura en las palabras de ese zorro, pero era una coneja muy terca así que solo murmuro "No, tenemos trabajo que hacer"

"Bueno… entonces si no quieres, que te parece esto ¿Quieres que les cuente a Francine, McCuerno y Delgato lo que paso 'ayer en la noche'?" Decía Nick poniendo cara de inocente mientras le guiñaba un ojo a la coneja.

"Ni en sueños Nick, no bromees con eso" Dijo Judy arqueando las cejas volteando hacia el lado de la pared no quería que ese zorro viera que se había sonrojado, era increíble que todavía Nick siguiera con lo de la broma y encima tenía la cara dura de guiñarle un ojo, pero que más podía esperar de él era obvio que todo era una broma, todo era reír como si no se lo tomara en serio.

Enfadada, tomo el libro más grueso que se encontraba encima de una de las mesas y comenzó a hojearlo no quería pensar más en que si no hubiera sido por ese zorro no la hubieran sacado de la sala de juntas, pero no quería alterarse era mejor suspirar y tratar de serenarse y entonces fue cuando comenzó a bostezar, le dolía todo el cuerpo y sentía que la cabeza le pesaba como una tonelada, se le cerraban los ojos y sentía que en cualquier momento el cansancio la vencería.

"Ahora duérmete" Dijo Nick dándole unas palmaditas en la espalda a Judy.

"No pienso dormirme" Contestó ella molesta, ni siquiera tenía fuerzas para pelear.

"No muerdo, Zanahorias, confía en mi"

"No pienso…" Decía Judy en forma de reproche, volvió a mirarlo en realidad se sentía malhumorada

"¿Por qué no dejas de discutírmelo todo?" Protestó Nick dejándose caer sobre la silla.

Judy solo lo miró desafiante, tratando de decir algo, quería llevarle la contraria, pero Nick se le adelantó.

"Te he visto cómo te has estado quedando dormida, lo más fácil es que te duermas aquí"

"También podría intentar mantenerme despierta, tal vez si tomo café…"

"Inténtalo Zanahorias, pero tengo el presentimiento de que acabaras durmiéndote antes de lo que te imaginas" Le dijo Nick guiñándole el ojo, mientras Judy pateaba el suelo de pura frustración.

Nick solo sonrió, se quitó el saco de su uniforme y la tapo con él.

"Zanahorias" Insistió "Duérmete"

Media hora más tarde Judy se había dado por vencida, dormida y apretando el saco de Nick a su cuerpo que la envolvía como un capullo, él había estado cuidándola esperando a que quedara profundamente dormida ya que en momentos intentaba dormir, pero en cuanto cerraba los ojos empezaba a recordar y visualizar todo lo que había pasado la noche anterior y se le revolvía el estómago. Al fin la había vencido el sueño.

La discreción no era el punto fuerte del zorro, pero el sigilo era su especialidad y él sabía que tenía que entregarle ese reporte al maldito saco de pulgas y solo faltaban quince minutos para que se cumpliera el plazo, así que decidió dejar a Judy dormida y encargarse de su asunto pendiente. No era difícil localizar en los pasillos del precinto uno al conejo con rayas.

Subió rápidamente a su cubículo, tomó el informe y corrió hacia la oficina de Jack Savage, iba tan rápido queriendo cumplir su misión que de pronto chocó con una silla fuera de lugar, entonces entre dientes empezó a maldecir, sí que había tenido un día difícil pero que día no era difícil desde hacía semanas, se había golpeado con tanta fuerza que se le habían caído al suelo todos los papeles que llevaba, que era el informe que tenía que entregarle a Jack, suspiró y se dispuso a recoger todo, pero alguien se le había adelantado. En los ojos de él se registró una chica con un hermoso pelaje, si era una tigresa de bengala la misma chica de la cual Benjamín estaba perdidamente enamorado y no era para menos era hermosa estaba vestida impecable como siempre con una falda gris ejecutiva y una lusa blanca.

"Gracias, tengo que entregarle el reporte al agente Savage" Nick dijo con una sonrisa algo nervioso intentando recoger los papeles del suelo, se podía sentir la tensión en sus palabras.

"Te entiendo perfectamente, por lo visto no es tan simpático como parece, siento que estar cerca de él es algo intimidante, si yo fuera tú me andaría con cuidado" Contestó ella con una sonrisa ayudando a Nick a recoger los papeles agitando su pelaje blanco lo que hacia que sus ojos azules brillaran.

"Gracias por el consejo" Dijo Nick con una sonrisa extendiendo su pata "Oficial Wilde"

"Un gusto conocerte…yo soy Diana" Dijo la tigresa tomando la pata del zorro por un instante.

"Al menos me librare de esa liebre por hoy después de entregarle este reporte" Dijo Nick pensando que Diana parecía agradable.

"Claro… Nadie quiere quedar mal con él, no necesitas algo así en tu expediente… piensa que, si algún día quieres ser agente del ZBI, seguro el agente Savage te haría la vida imposible" Bromeó Diana despidiéndose con la pata mientras se alejaba.

Nick se rio sacudiendo su cabeza, sin duda era una chica simpática y ya la tenia de su lado muy pronto le conseguiría esa cita a Benjamín, la suerte parecía que estaba de su lado. Pero no había tiempo que perder, así que, teniendo el expediente listo, Nick corrió sigilosamente hasta la oficina de Jack y tocó la puerta.

"Entra" Dijo Jack.

Nick abrió la puerta y entró, giró la cabeza para evitar el contacto visual con lucifer ya que odiaba su expresión de arrogancia

"Que sorpresa" Dijo Jack en un tono serio sentado en su escritorio con esa cara de pocos amigos que lo caracterizaba.

Nick arqueó una de sus cejas, en realidad tenía que hacer parecer que le daba igual, de hecho, era un alivio entregarle ese reporte ya que al menos se libraría de él por ese día. Claro que el agente Savage era el tipo por el que Judy podía enamorarse fácilmente o al menos así lo pensaba, tal vez por eso era por lo que no lo pasaba. El chico perfecto y la mejor oficial de Zootopia, su querida Zanahorias podrían vivir felices por siempre ¿Por qué al pensarlo sentía el impulso de borrarle esa sonrisa en ese mismo instante?

"¿Qué es esto?" Preguntó Jack "¿Esto es todo el informe?"

"Es lo que entregó el Dr. McPache, en cada página se puede ver la información a detalle, la víctima no se le encontraron rastros de traumatismos ni indicios de que tuviera una pelea, tampoco rastros de que hallan forzado la entrada de la casa o alguna ventana, solo se encontró a la víctima en el suelo. Causa de muerte asfixia, su sistema respiratorio colapso y murió a los pocos minutos, no se encontró rastros de drogas o algún tipo de veneno, más allá de eso no hay más nada" Dijo Nick inhalando tratando de tranquilizarse.

Jack lo observaba sin decir una palabra. El silencio era ensordecedor y de pronto se vio interrumpido por la voz de la liebre "Como me imagine" Dijo Jack.

"Que tenga un buen día agente Savage" Dijo Nick dándose la vuelta y lentamente salió de la oficina. Se tomó un segundo para respirar, ya no sabía que más hacer, nada funcionaba con esa liebre. Pero no tenía tiempo que perder, así que corrió hasta el sótano, había planeado estar ausente solo por veinte minutos, pero por suerte le había tomado menos tiempo de lo esperado.

El zorro vio a Judy completamente dormida se sentó enseguida de ella y la observó, estaban a menos de unos centímetros de distancia, le había afectado mucho lo que había ocurrido la noche anterior, pero al estar enseguida de ella comenzó a sentirse mejor, se sentía con una completa tranquilidad. Entonces fue cuando cayó en cuenta, hacía unos años no hubiera pensado que eso pasaría, él vivía en las calles, eran dos animales completamente diferentes, que a través del destino y las circunstancias se habían encontrado y ahora no tenía nada más que a ella. Instintivamente tomó la pata de Judy y recargo su cabeza sobre su hombro, y a pesar de que era pequeña a comparación de él parecía tener la medida perfecta para su cabeza 'Me podría acostumbrar a eso' Pensó Nick cerrando los ojos.

Luego de unos minutos Judy se despertó temblando después de tener una pesadilla horrible y muy real. Intento levantarse, pero algo pesado se lo impedía. Seguía medio dormida y en ese estado no era capaz de entender porque no se podía mover ¿La habría paralizado el miedo? Sintió que el pánico se apoderaba de ella y cada vez le costaba más trabajo respirar, entonces se encontró a Nick pegado a ella, con un brazo extendido sobre su pecho.

El corazón comenzó a latirle de prisa, pero era por otra razón ¿No habían acordado que ella se dormía y ese zorro cuidaría que nadie se diera cuenta? Intentaba moverse en esa postura tan incomoda y como no lo conseguía por culpa de ese pesado brazo del zorro, intentó que se moviera él, pero sin demasiado éxito. No podía desplazarlo ni un milímetro, así que se rindió y volvió a la posición inicial. Su cara estaba a escasos centímetros de la de él, podía ver con claridad, todas las líneas y los diferentes colores del pelaje de Nick. Así parecía tan inocente, que hasta parecía increíble cómo era ese zorro en realidad. Estaba guapísimo y era evidente, no lo negaba, pero además estaban en el ZPD y ¿Si alguien los descubría? Ya no podía más con los rumores y todos los problemas que tenían. 'Aunque él siempre cuida de ti' Le dijo a Judy una voz en su interior, aunque a veces era arrogante 'Nunca se ha separado de ti' Decía una voz en su cabeza. Creído 'Con una cara como la de él como no serlo'.

Judy se desahogaba de los pensamientos que le rondaban la cabeza antes de que esas malditas pulgas zoombis siguieran defendiendo a ese zorro burlón, coqueto y creído. Le incomodaba, no le gustaban esas pulgas entrometidas, si lo aceptaba con todos esos defectos incluidos, pero no dejaba de pensar que tenía novia. Ella le debía una por lo de la noche anterior, pero él le debía más por todas las bromas y por lo humillada que se sintió en la junta matutina.

Sin embargo, eso no lo pensaba cuando ella se movió un poco para acercarse a él en busca de calor. Su aliento le acariciaba la cara, el olor era tan adictivo que por un momento quería apretarse más y más contra su cuerpo. De pronto, el brazo con la que la rodeaba se tensó y tiro de ella hasta que estaba acurrucada contra su pecho.

Dudaría de sus intenciones, pensó Judy, si no estuviera él tan profundamente dormido. Así, aunque le costaba respirar y un extraño cosquilleo le recorría todo su cuerpo, no se apartaba de él sin importar el riesgo que estaba tomando. Podía sentir el latido de su corazón junto al de ella y la relajaba. Seguía contemplando su cara, era un zorro, por instinto debía tenerle miedo, pero adoraba su insufrible costumbre de siempre poner su vida de cabeza y sabía que él había cambiado. Ese zorro había cambiado con ella, ya no era el mismo chico que la había dejado con sus patas en el cemento, habían pasado muchas cosas que lo habían hecho cambiar su actitud hacia ella. Intentaba encontrar una razón, porque él actuaba tan cariñoso con ella y entonces sabía que la respuesta podía darle pánico.

De pronto Nick abrió los ojos y dijo "¿Ya has dejado de babear Zanahorias?"

Judy puso sus ojos en blanco, en realidad si estaba babeando por él, pero es que era imposible estaba tan cerca de ella y no podía controlar su corazón que se volvía loco, tenia que alejarse de él antes de que le diera un infarto.

"Yo… yo"

"Yo sé que soy irresistible, no hace falta que lo digas en voz alta, estamos conectados Zanahorias es como si te leyera la mente" Dijo sonriendo Nick apartándose de ella.

Judy se sentía agradecida de que le había dado espacio suficiente para poder respirar y si es que ella no dejaba de darse cuenta de que ese zorro era un creído y lo peor es que había asentido como una estúpida.

Nick no dejaba de reír a carcajadas al ver la expresión de la coneja la cual se abalanzo sobre él e intento darle una patada y un golpe los cuales intencionalmente había fallado, era increíble y no podía dejar de pensar el gesto tan estúpido que ella había acabado de hacer, sentía que le iba a dar algo, así que bajo su cabeza y miró a Nick el cual estaba parado frente a ella, increíblemente él la sorprendió con un abrazo tan sentido que por poco le aplasta los huesos.

Durante un par de minutos ella estaba bastante alucinada para responder, los brazos le colgaban inertes a ambos lados del cuerpo mientras intentaba encontrarle una explicación a lo que estaba pasando ya que parecía un sueño ¿En verdad estaba pasando? De nuevo estaba tan cerca de él, pero dejando de pensar en esa situación y dejándose llevar hundió la cara en el hueco de su cuello y el olor que desprendía Nick le hacia sentirse protegida. Respiró hondo sin saber muy bien lo que estaba haciendo, era adicta a su olor.

El sujeto a Judy contra su pecho y la apretó tan fuerte que lo único que los separaba eran las telas de sus uniformes. Judy podía sentir el latido acelerado del corazón de Nick, le emocionaba pensar que quizá latía así por ella.

El zorro respiró lentamente y con cuidado deslizó sus patas por la espalda de Judy, a lo cual ella sintió como el zorro se estremecía, entonces ella pensó '¿Eso le hago sentir yo?' Pero por una vez intentó no pensar. Se quedaron así inmóviles, abrazándose por lo que podrían ser siglos o segundos, ella se sentía nerviosa y ¿Si esas pulgas zoombis la delataban? Entonces lentamente comenzó a retirarse, a desenredar sus cuerpos, pero ni siquiera así tenia suficiente espacio. Unos centímetros separaban sus caras, podía sentir el aliento de Nick acariciándole su pelaje. Judy consciente de sus propios movimientos, intentó apartar una de sus orejas que le caía sobre sus ojos, pero las patas de él salieron disparadas a la velocidad de un rayo y se le adelantaron, le sujeto la oreja rebelde y la paso por detrás de la otra oreja y sonrió.

"¡Te dije… soy irr-essis-tiii-bleeee!" Dijo entre risas Nick guiñándole un ojo a Judy.

Y hasta allí el momento tierno y emocionante del día con ese zorro engreído.

Nick no dejaba de reír y fue cuando ella miró a su alrededor mientras algo molesta se sacudía su uniforme y avanzó hacia la puerta donde se asomó y al ver que estaba vacía le pareció una buena idea salir corriendo, eso le daba unos minutos para respirar aire puro ya que sentía que no manejaba muy bien la situación al estar enseguida de ese zorro y ese era el momento perfecto para escapar de ese sótano.

"Vamos Zanahorias no te enfades, era broma" Gritaba Nick tratando de alcanzarla, aunque a decir verdad iba feliz ya que sabía que el plan Wilde estaba dando resultado.

Esa misma tarde, en un lugar alejado del distrito de Tundratown

Después de varias horas de estudios y casi medio día de oscilar entre la conciencia y la inconciencia Spunky había despertado. Supo enseguida que algo le había pasado, pero no recordaba cuando ni dónde. Tenía la sensación de que alguien lo acompañaba cuando ocurrió, pero no lograba recordar los detalles y cualquier intento de hacerlo le producía la sensación de que le estaban clavando estacas en el cerebro, además que sentía unas terribles ganas de vomitar.

"No puedo creer que al fin hayas despertado" Dijo Andrew viendo de reojo a Spunky sin despegar sus ojos de su videojuego portátil.

Spunky se tomó la cabeza con sus patas, no sabía que pensar en ese momento.

"¿Andrew? ¿Qué haces aquí? Y una mejor pregunta ¿Qué es aquí? "Spunky se puso a revisar con la vista el sitio viendo que tenía puesto una intravenosa en su brazo y estaba en una habitación complemente blanca y es que había despertado como en las pelis en el que todos volvían de si atontados y confundidos preguntando donde estaban y que había ocurrido.

El olor a desinfectante, las sábanas blancas y el bip-bip-bip del equipo médico resultaban inconfundibles. Lo cierto es que de algún modo resultaban agradables ya que las sabanas estaban limpias e inmaculadas, su mamá no estaba gritando, había dormido mejor de lo que recordaba haberlo hecho en muchísimo tiempo y con esa sensación cerró los ojos y respiro profundamente.

Luego oyó hablar a Andrew en voz baja "Bueno estas internado porque recibiste un disparo"

A Spunky le empezaron a llegar recuerdos a la vez, lo de la persecución con el murciélago, la pelea y luego cuando sintió un disparo.

"Por favor, Andrew, cuéntamelo"

"¿Qué es lo que se supone que te deba contar?"

"¿Dime cuando me voy a morir? ¿Cuántas horas de vida me quedan?"

Andrew se rio "Realmente te vas a lo peor ¿No?"

En ese instante Andrew comenzó a saltar eufórico, evidentemente por un triunfo que obtuvo en su videojuego.

"¿Podrías ponerme atención? ¿No ves que me estoy muriendo?" Dijo Spunky dirigiéndole una mirada de reproche, respirando hondo sintiendo un dolor punzante en las costillas "¿Que tan mal estoy?"

"Bueno no entendí muy bien lo que dijo el médico, solo pude entender que el disparo no dio en ningún órgano vital, así que te puedo decir que estarás bien, no tienes de que preocuparte" Andrew sonreía, seguía sin despegar sus ojos del juego, pero se notaba que estaba desvelado ya que tenía unas ojeras enormes y si a pesar de todo sabía que ese lobo era su mejor amigo y que siempre podía contar con él.

"¡Esto es de locos! ¿Cuánto tiempo llevo inconsciente? ¿semanas, meses?" Gritaba Spunky incorporándose en la cama, como si quisiera salir corriendo.

"Bueno Nick me dijo que te internaron a las tres de a mañana así que llevas alrededor de doce horas inconsciente"

"Gracias… supongo que Nick te pidió que me cuidaras" Decía Spunky con ganas de llorar, era un lobo fuerte pero sentimental y es que esta vez había sorteado a la muerte.

"De nada, pero tienes que decirme la verdad, dime todo lo que sabes" Dijo Andrew más tranquilo y es que había estado con su amigo desde que Nick y Judy le habían hablado, pero en realidad no sabía el motivo por el que su amigo había terminado en esa clínica improvisada.

Spunky comenzó a pensar que era claro que la policía no debía saber que era lo que había ocurrido y si Nick y Judy no estaban allí era por una razón.

"Me siento muy…. mal… y no logro recordar nada más allá de fragmentos de lo que paso anoche" Se quejaba Spunky.

"Ahora mismo tienes cosas más importantes porque preocuparte" Dijo Andrew que continuaba sin despegar sus ojos del videojuego.

De pronto una enfermera entro a la habitación, era un antílope y era una chica hermosa con una nariz perfecta, sus ojos castaños le daban a su rostro un aire encantador. Esa enfermera había estado atendiendo de manera ininterrumpida a Spunky y claro no había pasado desapercibida para Andrew. Comenzó a revisar los signos vitales del pobre lobo herido. Por fortuna o desgracia para Spunky, llevaba junto a ella lo que parecía un no tan delicioso almuerzo.

Se notaba que a esa chica le gustaba su trabajo y en realidad ella se sentía orgullosa de poder ayudar a animales con impactos de bala, fragmentos de una detonación, cortes con arma blanca y un sinfín de percances que ocurrían en los bajos mundos de la ciudad de Zootopia.

Tras comprobar con agrado que Spunky no padecía de fiebre alta y en el preciso momento en el que la chica bajo la cara a la altura de los ojos del lobo para volver a revisar que todo estuviera bien, este reconoció con una gran sorpresa que se trataba de una vieja amiga.

"Susy ¿Eres tú?" Spunky dijo con una sonrisa, aunque intentaba recordar que sabía que esa amiga tenía un trabajo no tan legal que no le dejaba mucho tiempo para otras cosas, pero nunca había tenido el valor de preguntarle.

"Si Spunky soy yo" Respondió ella con una ligera sonrisa "Me alegro tanto de que sobrevivieras… ¡El Dr. Mousee y tus amigos han hecho un esfuerzo increíble!"

"Necesito algo para el dolor" Dijo Spunky con una sensación extraña.

"El Dr. Mousee solo indico una pastilla para el mareo y otra para el dolor. La morfina se está administrando en forma intravenosa" Explicó Susy en un tono dulce señalando el suero que tenía el lobo.

Susy preparó las pastillas y las metió en una tácita de plástico. Le paso una a Spunky que la recibió sin levantar la mirada y la paso con el vaso de agua que ella le tendía, después ella salió de la habitación.

En cuanto Susy había salido de la habitación, Spunky se sentó con mucho cuidado en la cama y se deslizó poco a poco y aunque tenía dolor, sabía que lograría su misión, primero bajo la pata derecha, se apoyó en el suelo y se levantó "Maldición" Dijo en voz muy baja ya que el dolor era insoportable y aunque sabía que Andrew lo observaba de reojo nada podía ser su amigo para detenerlo.

Lentamente Spunky se acercó al equipo que le administraba la morfina y aunque ese parecía una computadora muy básica ya que solo contaba con solo tres botones el lobo comenzó a presionarlos.

Andrew que tenía sus ojos sobre su querido videojuego miró de reojo como la cara de Spunky estaba concentrada en su objetivo ya que movía botones y presionando el interruptor lo había logrado, había logrado aumentarse la dosis de morfina y con una sonrisa de victoria en su cara corrió hacia la cama y se echó.

Andrew no podía soportar más el comportamiento de su amigo, ya que no solo hackeaba computadoras si no también equipos en los hospitales, eso ya se había salido de control y no quería ser parte de ello, así que se colocó los auriculares y pretendió no ver ni escuchar nada, ya todo era demasiado para él y es que por primera vez la vida real parecía superar a su videojuego favorito.

De pronto el Dr. Mousee entró a la habitación, era un capibara de cuerpo algo rechoncho de color claro y patas y orejas cortas. La habitación, estaba pintada sin inspiración, bueno a decir todos los hospitales son aterradores y ninguna habitación es acogedora y esta no era la excepción era de tonos malvas y verdes que no lograban su objetivo de calmar el ánimo.

"Esperare afuera" Dijo Andrew, a ese lobo en realidad le daba algo de pavor los hospitales.

Lo que no sabía Spunky es que no estaba en un verdadero hospital, era más bien una clínica improvisada que se encontraba oculta bajo el distrito de Tundratown., solo había un doctor ¿Cómo habían conseguido Nick y Judy llegar hasta allí con el lobo mal herido? Con franqueza, hablar de milagro era quedarse cortos, sin duda las conexiones que tenía Nick en el bajo mundo de Zootopia eran muchas. El zorro conocía muy bien esas instalaciones ya que en su antigua vida había sido un lugar que había visitado con frecuencia.

La noche anterior habían llegado a toda velocidad y sabiendo que no podrían acudir a la policía con la información que poseían, esa había sido la mejor opción a pesar de que Judy no había estado de acuerdo, pero el zorro la había convencido ya que los riesgos que asumían eran demasiados. Todo lo anterior había sido efectivo para la supervivencia de Spunky y así sin levantar sospechas de la policía no quedaría ninguna evidencia y eso había contribuido a dicho milagro. La bala había alcanzado el pecho del lobo, pero la hemorragia fue controlada a tiempo.

Andrew había aceptado quedarse con Spunky y a pesar de que Nick y Judy le dijeron que se podía quedar fuera si lo deseaba, él se había comprometido a cuidar a su amigo y había estado dispuesto a hacerlo a pesar de las consecuencias.

Aquella misma tarde en el departamento de Nick

Nick sentía un poco de tensión, al menos ya había terminado su turno en el ZPD y podía descansar, pero era casi imposible ya que cuando entró a su departamento, se había dado cuenta de que el infame mensaje dejado en su ventana seguía allí, le entró escalofríos el solo pensar en todo lo que había vivido la noche anterior, de cómo pasar a una desastrosa pero divertida velada con Judy a casi morir en más de una ocasión en ese almacén. De Pronto Nick recibió una llamada telefónica.

"¿Sí?" contesto Nick su teléfono móvil mientras iba a buscar como limpiar la ventana.

"Nick, soy Andrew" habló el lobo desde la otra línea.

"Hola Andrew, ¿cómo sigue ese lobo gruñón?" Preguntó Nick, fuera de la broma estaba preocupado por la salud de su amigo.

"Se encuentra bien, despertó hace poco, me pediste que te llamara si tenía noticias de el"

"Muchas gracias por tu ayuda" Respondió Nick con una ligera sonrisa "¡Me alegro tanto de que sobreviviera! El Dr. Mousee ha hecho un gran trabajo, ya hoy es tarde para visitarlo, pero mañana pasaremos a ver como esta y gracias por cuidar de el"

"No hay problema, estamos en contacto Nick"

"Gracias por cuidar de él… eres un gran amigo" Nick dijo agradecido colgando la llamada, ya por lo menos tenía una preocupación menos encima, sabía que Spunky era indispensable para el equipo y que saliera herido era algo que no se podía perdonar.

Nick regreso su mirada hacia la ventana visualizando el mensaje que decía "NO SIGAN" pensando a que rayos se estaban enfrentando, algo era seguro, ellos no iban a dar un paso atrás a estas alturas, averiguarían todo y llegarían a descubrir a los culpables como le había prometido a Judy, no podía evitar sentirse agotado, había visto cosas que sabía que lo perseguirían a lo largo de su vida. Al menos la noche anterior habían tenido suerte.

Ya habiendo limpiado la ventana y con más determinación que antes Nick se dispuso a hacer algo que sabía que se iba a arrepentir, contactar con Zara. Aún tenía que averiguar cualquier cosa que ella supiera de Zootek y ahora tenía que pedirle ayuda acerca del informe, estaba claro que esto le iba a salir muy caro, pero tenía que hacerlo por el bien del caso.

Respirando profundamente marcó al número de Zara y después de dos tonos ella contestó

"Hola Nick, no pensé que me llamarías tan pronto dado que apenas salimos ayer" habló Zara con su voz coqueta recordándole a Nick su "cita" con ella la tarde anterior.

"Hola Zara, si la cita de ayer fue divertida" mintió Nick "Te llamo para pedirte un favor si no es molestia" Nick no quería para nada su ayuda pero que otra alternativa tenía.

"¿Un Favor? ¿Y de que se trata?" Preguntó Zara claramente intrigada, dado que Nick no era de pedirle nada a ella.

"Tengo un informe toxicológico que hallamos en un caso y con tus conocimientos de química, me preguntaba si podías ayudarme con lo que dice"

"¿Y acaso no puedes pedírselo a alguien en la comisaria?" Pregunto Zara.

Nick sabía que ella era astuta así que tenía que jugar bien sus cartas.

"Ellos están abarrotados de trabajo en estos momentos y para cuando vean lo que tengo habrá sido tarde" volvió a mentir Nick "Así que pensé en ti para ayudarme"

"Mmmm" Zara parecía indecisa, pero Nick sabia la verdad y eso le molestaba porque sabía que iba a aceptar, pero tendría precio y no le iba a gustar pagarlo "Esta bien, pero con una condición"

'Lo sabía' pensó Nick "¿Que condición quieres?"

"Una cena, en tu casa, así estaremos en privado y así podré ver ese informe sin ninguna molestia" Dijo ella con simpleza sabiendo que él no se iba a negar.

Nick lo meditó con cuidado y sin más que decir contesto "Esta bien, mañana a las siete de la noche en mi departamento, me dará tiempo de preparar todo"

"Excelente, es una cita, nos vemos mañana Nick te mando un beso" Dijo la zorra terminando la llamada.

Nick estaba casi que gritaba de la rabia ya que no se le había escapado el modo en el que Zara intentaba manipularlo a su conveniencia ¿De donde sacaba esa chica su perspicacia? Debía reconocer que había algo de inteligencia bajo ese bonito envoltorio, pero también sabía que si tenía la paciencia necesaria podría descubrir que todo lo que había debajo era pura inseguridad algo que le seria de mucha ayuda y esa falta de confianza en sí misma hacía que siempre quisiera controlar la situación, el problema es que cuanto más descubría de ella menos la soportaba.

La mañana siguiente en el departamento de Judy

Judy despertó unos segundos antes de que sonara su alarma apagándola al instante, le fue difícil conciliar el sueño y es que era imposible olvidar todo después de lo que había vivido la noche en el ataque a la bodega, incendios, peleas a muerte y persecuciones que dejaban las películas de acción como un juego de niños. Tuvo pesadillas, en las cuales Nick moría de las peores formas posibles, haciéndola sudar en frio con solo intentar recordar todo. Abrió la ventana para tomar un profundo respiro y calmar sus pensamientos.

"Cálmate Judy, ya todo eso pasó, estamos vivos y terminaremos este caso" se dijo Judy así misma mientras respiraba aire puro.

"¿Quién eres y que le has hecho a la coneja?" Pregunto Bucky del otro lado de la pared.

Judy solo se quedó arqueando una ceja ¿Ahora que se traían esos dos?

"Te dije que si regresaría… como eres exagerado" Gritó Pronk.

Judy se dio la vuelta respiro hondo tal vez se preocupaban por ella, pero eran unos entrometidos en esencia. Sea como sea ella se dirigió al baño para alistarse no iba a llegar tarde a la junta matutina no soportaría que Bogo la mandara a archivos de nuevo, pero antes de entrar Judy al baño siguieron molestando los vecinos.

"¿Pero estas bien? Me refiero con el zorro"

"¿Qué?" Gritó Judy hacia la pared jalando sus orejas.

"Tenía razón… te dije que algo pasaba con esos dos" Grito Bucky

"Cuéntanos coneja, ¿Ya pasaste la noche con él?" Grito Pronk.

"Ya cállense los dos" Gritó aun con más fuerza Judy, ya había tenido demasiado de esos dos y un insulto estaba a punto de escapársele justo en aquel momento, pero no había tiempo para discutir y sin más entro al baño dando un portazo, tenía que apurarse para no llegar tarde al ZPD.

Esa misma mañana en el precinto uno

Lo primero que vio Judy al entrar fue a Benja llenando su tazón de cereal.

"Hola Benjamín, ¿cómo estas hoy? Saludó ella con una sonrisa.

"Excelente Judy, nada como comenzar el día con un desayuno balanceado y es la única forma de poder sobrevivir al entrenamiento" Respondió rápidamente Garraza.

"¿Consideras a eso como un desayuno balanceado? Pienso que seria mejor si comes vegetales" Dijo Judy al mismo tiempo que sacaba de su pequeña bolsa de almuerzo unas ricas zanahorias.

"Solo necesito comer algo además es muy nutritivo es cereal para tigres ¿Vez? Tiene vegetales" Dijo Benjamín fingiendo una gran sonrisa mirando esas horrorosas zanahorias.

"¿En serio? No tienes remedio" Suspiró la coneja.

"Puedo comer lo que quiera, no dejare que me mates de hambre" Le contestó Benjamín atiborrándose de un manojo de patatas fritas que saco de uno de los bolsillos de su uniforme, por si acaso Judy decidía quitárselas.

Judy respiró con frustración, pero fue cuando sintió que la levantaban de la espalda fue cuando Benjamín le señaló con la mirada que era el zorro.

"Buenos días Pelusa, ¿Lista para un aburrido día de trabajo?" Dijo Nick mientras regresaba a Judy al piso.

"Tú tampoco tienes remedio Nick" se quejó Judy arreglando su uniforme y es que en realidad ya no le sorprendía la falta de sutileza de ese zorro, no podía dejar de pensar en él y ver su hermosa sonrisa.

"Oye, tengo que hacer divertido este día de alguna forma sino moriríamos de aburrimiento"

"Lo que digas Nick, vamos no quiero llegar tarde de nuevo" Dijo Judy corriendo hacia la sala de juntas donde se llevaba la junta matutina.

Nick estaba a punto de seguirla cuando Garraza corrió al lado de Nick y lo tomó el brazo diciéndole "¿Aún tengo que recordarte nuestro trato?"

"Claro que no… tengo avances y muy pronto tendrás esa cita" Dijo sonriendo el zorro tratando de alcanzar a Judy.

Nick entro a la sala de juntas donde ya estaba sentada Judy en su sitio escribiendo en una libreta como loca y cuando él se sentó a su lado, ella ni siquiera se molestó en levantar la mirada.

En ese instante entraron Francine, McCuerno y Delgato sentándose en sus asientos justo detrás de el zorro y la coneja.

Judy intentó girar la cara para evitar el contacto visual con ese trio, pero Nick se percató de que ella estaba parpadeando. Ella hubiera querido explicarles lo de la noche anterior, que no la había pasado precisamente al lado de el zorro de la manera en la que ellos creían. El zorro la seguía observando en silencio como si estuviera a punto de decir algo, pero en ese instante entro el jefe Bogo con su típico mal humor.

"Que sorpresa" Se burló Bogo observando al zorro y a la coneja.

Nick arqueó sus cejas y Judy comenzó a dibujar garabatos en su libreta, se sentía nerviosa.

"Parece que los mejores policías del precinto uno la pasaron muy bien en archivos" Decía el búfalo mientras todos los demás policías en la sala de juntas reían a carcajadas.

Judy no podía más, en realidad sentía el impulso de sacarse los ojos con la punta del lápiz esas juntas matutinas se estaban convirtiendo en una pesadilla.

Bogo empezó a entregar las asignaciones del día hasta que dijo "Hoops, Wilde, quiero que patrullen Tundratown hoy. Ahora todos lárguense de mi vista" Gritó con voz de mando.

"Bien Zanahorias, creo que esos rumores de que las patas de conejos dan suerte son ciertos" bromeó Nick saltando del asiento no podía creer la suerte que tenían con que los mandaran a Tundra, así podrían ir a visitar a Spunky en la hora del almuerzo.

"Cállate Nick" le reprochó Judy mientras bajaba también del asiento, "¿Cómo sigue Spunky?" Preguntó Judy preocupada también por la salud del lobo.

"Se encuentra bien, ayer hable con Andrew y me dijo que ya despertó, así que aprovecharemos la hora del almuerzo para poder visitarlo"

Nick y Judy salieron de camino al estacionamiento, los pasillos estaban más o menos vacíos, era mejor apurarse antes de toparse con Jack Savage, pero justo en ese instante Judy sintió que alguien la sujetaba por la muñeca y lo primero que pensó 'No que no sea Jack'

"¿Les puedo ayudar en algo?" Preguntó Jack viendo que salían el zorro y la coneja corriendo del precinto.

De pronto, a Judy le entro pánico ya que Nick y Jack no tenían la mejor relación y todos lo sabían. La liebre no había llevado nada bien que el zorro tardara tanto en entregarle el informe del forense y ahora que los veía mirándose fijamente el uno al otro, era consciente de que algo estaba a punto de explotar entre ellos.

"Nada, nosotros ya nos íbamos tenemos algo importante que hacer" Dijo Nick tratando de salir del campo de visión del conejo rayado. El zorro al escuchar el tono sarcástico de la liebre tenía ganas de tirarle el vaso de café en la cabeza a Jack. Pero se había controlado, ese no era el momento.

"Nick" Dijo Judy con un tono de advertencia en la voz. Se sentía un poco asustada, no le gustaban los conflictos y eso le estaba empezando a afectar los nervios. Por la forma en que se veían Nick y Jack, para la coneja no es que viera precisamente arcoíris ni tiernos unicornios por ninguna parte. Lo que si veía era la mirada fría de Jack.

"Solo dije una obviedad oficial Hoops" Nick levantó sus patas a la defensiva y miró a Judy haciéndose el inocente.

"No cambias…" Dijo Judy un poco enfadada.

"Bueno, no todos podemos dejar de ser lo que eres en realidad ¿Verdad?" Replicó Jack tranquilamente alejándose.

"¿Sabes qué?, Ya me cansé de ese conejo" Gruñó Nick saliendo molesto del precinto rumbo a el estacionamiento. Ya estaba harto de esa liebre arrogante y narcisista.

Judy se quedó callada y antes de poder hacer algo el zorro ya estaba en la salida, así que solo dio una exhalación. Solo tenía que darle unos minutos para que se calmara y es que ella sabia que aunque Nick siempre pareciera que estaba bromeando muy pocas veces algo lograba hacerlo enojar y lo conocía tan bien que cuando eso pasaba le daba miedo, la situación empeoraba ya que ella no quería subirse a esa patrulla, pero no había más opción tenían que ir a visitar a Spunky así que se tuvo que morder varias veces la lengua para no empezar con una rabieta, aunque no podía evitar hacer muecas de disgusto pensando al mismo tiempo ¿Cómo podía seguir ese zorro caminando tan tranquilo?

"¿Qué es lo que te pasa con Jack?" Dijo Judy subiéndose al asiento del copiloto dando un fuerte portazo que casi hace que se desarmara ese pedazo de chatarra.

"Yo…yo…" Nick no podía encontrar excusa y es que realmente le detestaba esa liebre por el simple hecho de existir.

Nick encendió la patrulla lo que hizo que el viejo auto se sacudiera, dio reversa y salió del estacionamiento del ZPD dando un giro un poco brusco, quitó su pata del acelerador y giró el volante en sentido inverso para enderezar el auto. El centro de gravedad hizo que la patrulla se desplazara de nuevo y las cuatro ruedas toparan contra el suelo con un golpe tremendo.

El zorro sonreirá al menos había logrado evadir el tema, aunque Judy siguiera con esa cara de disgusto. El auto había ganado cierta estabilidad pero se sacudía como si estuvieran en una montaña rusa y es que eran demasiadas sacudidas para una maquina tan vieja, ella estaba segura que iba a desvaretarse en cualquier momento ya que escuchó varios crujidos en la parte inferior y se jalaba las orejas solo con pensarlo y es que con toda seguridad habían salido volando varias piezas, pero en ese momento no se sentía con ánimos de pelear con Nick, el cual se veía feliz acelerando con toda su alma como si se sintiera muy orgulloso de manejar el pedazo de chatarra.

Cuando al fin fue mediodía Judy y Nick pararon en un café a comer su almuerzo para después ir a visitar a Spunky, habían patrullado toda la mañana increíblemente las calles de Tundratown habían estado tranquilas sin arrestos ni agitación.

Llegaron a la clínica donde estaba internado el lobo y lo que vieron los hizo retorcerse de la risa, el lobo sudaba, temblaba y se revolcaba salvajemente intentado liberarse ya que estaba amarrado a la cama con una camisa de fuerza por si acaso se le ocurría hackear cualquier máquina de la clínica. El lobo llevaba día y medio internado y la sobredosis de morfina que se había inyectado pudo de milagro ser neutralizada y ya superado ese pequeño inconveniente seguía vivo.

"¿Estas cómodo?" Preguntó Judy.

"No…y no quiero quedarme aquí… sálvenme" Gritó Spunky tendido en la cama con los ojos cerrados, era increíble, pero se sentía agotado.

"He gastado todos mis ahorros en ti ¿Sabes lo que cuesta este lugar? Y llevas casi dos días" Protestó Nick con una sonrisa.

"Si el doctor lo dice, te quedas y te callas" Ordenó Andrew de reojo con un libro entre sus patas ya no sabía qué hacer, era el lugar más aburrido en el que había estado.

Spunky hiso una rabieta.

"¡Y no me vengas con protestas!" Gritó Andrew lanzando el libro por la habitación el cual casi aterrizaba en la cabeza del lobo "Tu solo fuiste el que se puso en esta situación"

"En el fondo tiene buen corazón… aunque haga tonterías, debemos tratar de ayudarlo y no dejarlo peor de lo que esta" Dijo riendo el zorro.

Spunky le lanzó una mirada dura y desafiante a Nick, realmente se sentía agradecido de que le salvaran la vida, pero necesitaba salir de esa clínica se estaba volviendo loco.

"En realidad Spunky no dejara de hacer rabietas hasta que se marchen" Les advirtió Andrew.

"De acuerdo, pero ¿Seguro que está bien?" Contestó Judy mirando a Spunky, en realidad, le resultaba gracioso ver a ese lobo haciendo rabietas.

"No se preocupen pueden irse… se le pasara antes de que suban a la patrulla" Dijo Andrew haciendo un gesto con su pata.

Esa misma tarde en algún lugar de Tundratown

Nick seguía acelerando ya que la pobre patrulla adquiría velocidad, pero no era suficiente. Al menos ese día tenían una misión bien definida que era hacer cumplir la ley de los ciudadanos de Zootopia patrullando. Eso se escuchaba algo increíble, pero para el zorro y la coneja ese día solo había consistido en presenciar un aburrido desfile de violencia y hurtos menores.

Después de varias horas de dar vueltas por Tundratown, el zorro decidió hacer una parada estratégica por un café. Judy lo esperó dentro del auto, ella llevaba casi toda la tarde sin hablar y cuando el regresó entro en el coche, se sentó en el asiento del conductor al lado de ella, haciendo oídos sordos a las muecas de la coneja y le dejó la bebida caliente junto a la palanca de cambio.

"Ver tantas películas de acción me han enseñado que jamás deben faltar las rosquillas" Dijo Nick mostrándole a Judy una caja de seis deliciosas rosquillas a lo que ella reacciono con otra mueca y un suspiro.

"Es increíble Zanahorias, con esto cualquier chica se enamoraría de este apuesto y encantador zorro y lo sabes" Dijo Nick con una sonrisa haciendo un guiño.

Judy no pudo evitar sonreír, el sol brillaba y esa tarde estaba llena de posibilidades y hacía mucho tiempo que no tenían la oportunidad de tomar un café sin prisas.

"Gracias Nick" Dijo Judy con una sonrisa volteando su cara hacia él, entonces se percató de que el zorro estaba pegado al teléfono concentrado por lo que no escuchó lo que haba dicho ella, así que se le quedo viendo unos segundos antes de llamar su atención.

"¿Nick?"

"¿Zanahorias me hablaste? Disculpa es que estaba arreglando la cita con mi contacto" Contestó Nick que estaba distraído mirando su teléfono móvil, intentando controlar sus emociones.

Eso desarmó a Judy, ella sabía cómo actuaba ese zorro, como si no hubiera pasado nada, lo cual era muy normal en él, pero ya que él había sacado el tema a relucir entonces estaba siendo más fácil saber que planeaba.

"Me parece muy bien ¿Estás seguro de que no puedo ir contigo?" Preguntó Judy con un cierto tonito dulce en la voz, no quería molestar al zorro, sabía que ya estaba algo alterado.

"Veras… Zanahorias, siento que no me puedas acompañar, pero es que es más que justificado que me vea a solas con el 'contacto' así que tienes que creerme y confiar en mí"

"En realidad no entiendo porque no quieres que vaya, no me das una razón" Dijo Judy con un poco de pánico ya que en realidad ni siquiera quería saber ya que presentía que la respuesta del zorro no le iba a gustar.

"Zanahorias ya te he dicho que tienes que confiar en mí y no te pongas melodramática o acaso no recuerdas como te comportaste cuando fuimos con Spunky la primera vez"

Para Judy no era fácil aceptar una situación como esa y solo murmuró "Muy gracioso zorro astuto… muy gracioso"

"Zanahorias ¿Por qué eres así?"

"Está bien ya entendí…" Judy puso los ojos en blanco ante semejante escena de dramatismo y es que hasta sus pulgas zoombis querían ir a esa cita ¡Pulgas masoquistas!

Nick dejó su café en el espacio libre y extendió su pata hacia Judy y comenzó a despeinarle el pelaje en medio de las orejas y luego le regalo una sonrisa.

"¿Al menos me puedes decir como es tu 'contacto'?"

"Bueno… es una chica…una vieja amiga"

"¿Y eso es todo?" Preguntó ella guardando silencio tres segundos y luego se le prendieron las alarmas en la cabeza, no podía ser ¿O sí? "Espera ¿Has mencionado a una amiga? ¿Acaso la conozco?"

"Tranquila Zanahorias…solo es una vieja amiga que vive en Tundratown… entiende de química y solo tienes que confiar en mi"

Judy solo asintió, pero Nick arqueó una ceja y se quedó en silencio por unos minutos, esperaba que la explicación que le daba a la coneja fuera convincente.

"¿Entonces en dónde vas a encontrarte con esa… amiga? No me lo has dicho"

"Pensaba en mi departamento, ya sabes no podemos arriesgarnos a que alguien nos escuche. De verdad Zanahorias ¿Tan poca confianza tienes en mi capacidad de manejar esta situación?" Dijo Nick sonriendo al percibir el tono de la voz de la coneja.

"Eres un zorro astuto"

El apoyo su cabeza sobre el hombro de la coneja susurrando "Torpe coneja"

A Judy le comenzaron a temblar las rodillas ya había sido suficiente en la mañana en archivos, así que inventando una excusa dijo "Le hace falta azúcar a mi café" Y salió corriendo de la vieja patrulla ya que no se pudo contener la mueca de horror, cerró la puerta con fuerza. Se sentía ¿Celosa? Esa chica de seguro era la novia del zorro y aunque pensaba que él había salido con muchas chicas. Ella no se consideraba ni la quinta parte más bonita que esa perfecta zorra.

Esa misma tarde

Judy POV

Llegue al edificio de mi departamento después de mi turno en el ZPD, aunque a decir verdad ni recordaba el resto de la tarde que pase patrullando junto a Nick, porque con solo ver a ese zorro se me revolvía el estómago, ahora que yo sabia que no le gustaba nada y porque ahora sí, no había forma de decirle "¿Qué crees? Tu a mi si me gustas" Era mejor estar lejos de él y con ese pensamiento subí lentamente las escaleras de ese viejo edificio en el que vivía, y aunque a Nick le parecía que vivía en el peor lugar de Zootopia me sentía segura, ya que era mi hogar.

Cuando al fin llegué a la puerta de mi departamento, me senté en la entrada y me puse a llorar. Llevaba no sé cuánto rato ahí, lloré y lloré cubría mis ojos con mis patas, de pronto sentí un abrazo. Levanté mi cara y vi un rostro familiar, era mi hermana Lilly, se veía realmente bonita con un vestido color celeste, su pelaje un gris un poco más claro que el mío y sus ojos marrones, un poco más alta que yo y su nombre el de una llamativa flor.

Ella sonrió e inmediatamente me sentí mejor porque no me pregunto nada, y eso estuvo muy bien, porque si me hubiera preguntado porque lloraba exactamente, no habría sabido que decirle ¿Lloro porque a Nick no le gusto y en cambio esta de novio con una zorra… y la razón es que parezco poca cosa para él? El silencio y el abrazo de mi hermana me hicieron sentir mejor. Cuando al fin me tranquilice me dijo:

"Entremos, hace frio"

Yo solo asentí con la cabeza, me había parecido un detalle tan lindo que fuera a visitarme a pesar de que me había llamado varias veces, yo no había querido atender el teléfono y es que esas últimas semanas mi vida se había tornado complicada, cuando al fin entramos y nos sentamos en mi cama me atreví a decirle:

"Es horrible estar así"

"Ya sé, pero la única manera de sentirte mejor es que llores y saques todo" Me contestó con una sonrisa.

"No se si me gusta lo que me dices" Le dije tratando se sonreír.

"Pero es así, si tratas de ignorarlo, tendrás todos esos sentimientos adentro y explotaran cuando menos te lo esperes"

Yo solo asentí.

"No has contestado mis llamadas, estoy preocupada por eso he venido hasta aquí"

"Lo siento" Me disculpe con toda sinceridad.

"No te preocupes, lo entiendo, sé que es difícil que encuentres tiempo libre"

"Si. He estado tan ocupada estas últimas semanas que apenas me ha quedado tiempo para nada…" Entonces me di cuenta de que tan olvidada tenia a mi familia.

"No debe de resultar tan sencillo ser la mejor y primer conejo policía de Zootopia. Mírate hasta donde has llegado aún recuerdo cuando éramos pequeñas, admiro como esa pequeña conejita de ojos amatistas ha logrado cada uno de sus sueños" Me dijo dándome un gran abrazo.

"No creo ser la mejor policía de Zootopia, pero hago mi trabajo lo mejor que puedo" Contesté limpiándome una lagrima que caía por mi mejilla.

"¿Hay algo que me quieras contar?" Lilly decía mientras cruzaba sus brazos y me miraba fijamente.

"Bueno es solo que a veces pienso que uno no dirige su vida si no es que es ella la que te dirige a ti"

"Que profunda y ¿Por qué dices eso?"

"Bueno… es que de pronto puedes conocer a alguien que piensas que es para ti, pero él no piensa lo mismo. Es como si intentaras dirigir tu vida haciendo que él forme parte de ella, y sin embargo resulta que forma parte de otra vida y eso no es lo que tú quieres que sea"

Lilly me seguía mirando fijamente, como si tratara de entenderme.

"Pero en ese caso, no es la vida quien te dirige y toma decisiones"

"Si que lo es. Es el destino, porque su vida ya esta condicionada y de rebote me dirige a mi"

Mi hermana se quedó callada como si intentara reflexionar por unos segundos.

"Resumiendo: el 'babas' de Nick sigue sin hacerte caso" Dijo con una sonrisa.

"Me quiere solo como amiga" Respondí sincerándome.

"Tanta filosofía para llegar a una conclusión tan sencilla y después de que pasaron la noche juntos" Gritó Pronk del otro lado de la pared.

Vi como mi hermana sonrió sin sonreír ya que luchaba por querer reír y no poder. En cambio, yo tenia ganas de hacer un agujero por la pared, ese par me tenían cansada, hablaban en voz alta todo el tiempo, eran tan imprudentes y curiosos que pensaban que sabían todo lo que ocurría en mi vida y para mí eso ya era una combinación letal. Ese par comenzarían a discutir y acabarían distrayéndonos.

"No te sientas culpable… nosotros entendemos las relaciones Inter especie" Gritó Bucky entre risas.

"¿Judy en verdad pasaste la noche con ese zorro?" Me preguntó sorprendida mi hermana susurrándome en la oreja.

"No les hagas caso ¿Te importaría que habláramos fuera?" Murmuré, tratando de tranquilizarme ya que en otro momento resoplaría molesta y comenzaría a gritarles que se callaran, pero mi hermana estaba allí y no quería armar una escena.

"Coneja habla mas fuerte… no escuchamos, necesitamos saber más detalles" Dijeron al unísono Buncky y Pronk.

Yo solo me levanté molesta y mientras Lilly me seguía, salimos de mi departamento a toda prisa al mismo tiempo que azotaba la puerta, yo nunca he sido una chica violenta y créanme que es algo de lo que siempre me he sentido orgullosa sin embargo esos dos ya me estaban colmando la paciencia.

Esa misma tarde en una cafetería

Después de dar varias vueltas por la ciudad Lilly y yo terminamos tomando un café en la pequeña cafetería que se encontraba en el parque cerca del departamento de Nick ¿Coincidencia? Tal vez, pero también sabía que ese increíble lugar le encantaría a mi hermana y no me equivoqué.

Lilly nunca había estado en una cafetería como esa, se mostraba entusiasmada viendo las instalaciones sin duda un lugar acogedor, era como un pequeño paraíso privado lleno de pastelillos deliciosos de todos los sabores inimaginables y el olor a café tostado era imposible de ignorar.

Estábamos sentadas en una pequeña mesa al lado de la ventana, de la cual a través de ella se podían observar animales pasar de un lado a otro de la calle, era una tarde hermosa había sol, estaba disfrutando ese momento con mi hermana mientras le daba un sorbo a mi café, seguía pensando en Nick y en la última vez que lo vi como si hubieran pasado días y había sido unas horas, eso hiso que se me escapara un suspiro.

Después de que mi hermana Lilly y yo saliéramos del departamento apague el teléfono móvil que en ese momento sentí como se resbalaba de mi pata y caía al suelo. Mi hermana Lilly me observaba algo preocupada y cuando me disponía a levantar mi teléfono del suelo, alguien se me había adelantado. Mis ojos registraron su sonrisa y una sensación de alivio me lleno el pecho.

"Hola… ¿Porque tienes los ojos rojos? Dime quien te hiso daño y ya sabes les doy un golpe y no podrás hacerme nada para detenerme" Loui sonreía mientras mostraba los músculos de sus brazos lista para pelear.

Y si Loui tenia un aspecto intimidante, pero se que por dentro es la mejor amiga que existe.

"No creo que sea algo bueno que me lo digas a mi… podría arrestarte por violencia pública" Le dije entre risas.

"Al menos librare al mundo de animales descerebrados" Dijo sonriendo cuando de pronto vio a mi hermana Lilly entonces cambio su expresión y me preguntó "¿Es ella la que te hiso llorar?"

Mi hermana se rio sacudiendo lentamente la cabeza intentando contener la risa y yo hacía lo mismo.

"Soy la hermana de Judy" Dijo Lilly al mismo tiempo que estrechaba su pata con Loui.

Pasamos el resto de la tarde entre risas, y el que dijeran que esa pequeña cafetería era la mejor de Zootopia estaban en lo cierto, además era increíble como había reído con Loui y Lilly, al final la tarde no había resultado tan mal después de todo, me sentía feliz al estar acompañada por ellas.

De pronto Lilly me puso una pata en mi hombro y me dijo "Aún eres muy joven Judy, habrá otros"

¿A que venia todo eso? Ese tema me estaba volviendo loca y fue cuando sentí que los ojos se me volvían a llenar de lágrimas.

"Por eso odio a los chicos … los odio ¡Nos vuelven locas!" Decía Loui gritando siempre tan impetuosa y escandalosa.

"No te preocupes Judy ya llegará el chico indicado y te tomará por sorpresa" Me dijo Lilly al mismo tiempo que tomaba mi pata.

"Yo pensé que…. Él era el chico indicado, pero…"

De pronto vi la expresión de Loui como si quisiera reír, pero se contuvo justo a tiempo y adoptó una expresión seria y preocupada la cual yo no le creía.

"Eres una chica hermosa, valiente y simpática… no lo digo porque sea tu hermana, ya llegará el chico indicado" Me dijo Lilly con una sonrisa, de pronto vio el reloj de su teléfono y dio un brinco "Se me ha hecho tarde, ya que estoy en Zootopia he quedado de verme con unas amigas y deberías hacer lo mismo. No vale la pena llorar por un chico… hay que pasarla bien, salir y divertirse."

Cuando me despedí de mi hermana me sonrió y abrazo con ternura, me había dado gusto verla, aunque a decir verdad no podía evitar sentirme culpable, me había distanciado de mi familia y no se me había ocurrido pensar en ellos.

Después de despedirnos de Lilly y prometerle que la llamaría seguido, Loui me miraba en silencio como si estuviera analizándome, luego de 10 segundos de mirarme fijamente se le empezó a formar una sonrisa de oreja a oreja y comenzó a reír a carcajadas, brincando de un lado a otro, yo en realidad estaba un poco avergonzada ya que todos los animales en ese pequeño lugar nos observaban.

"Sigues llorando por ese zorro ¿Verdad?" Dijo arqueando una de sus cejas.

Me puse roja como un tomate ¡No estaba llorando! Bueno sí, pero tragándome mi orgullo dije "Me da igual ese zorro, de hecho, sería un alivio que encontrara a otra a quien molestar todo el día. No podría importarme menos"

Claro que intentaba girar mi cabeza para evitar el contacto visual con ella porque sabía que estaba parpadeando y eso era señal de que estaba intentando decir mentiras. Me hubiera gustado explicarle lo de Nick, pero estaba cansada de que todos dijeran lo mismo.

"Yo siempre me mantengo ocupada… así no tengo tiempo para enamorarme" Dijo entre risas Loui.

"Probablemente es más fácil decirlo que hacerlo" Opiné algo cabizbaja, yo sentía realmente admiración por ella, ya que Loui era el tipo de chica que cualquier chico podría enamorarse fácilmente.

"Yo pensé que te gustaba esa liebre… ese tal Savage o al menos esa impresión tuve aquel día que te vi en el baile del ZBI"

"Basta Loui, el agente Savage no me interesa de esa manera" Exclamé "Es todo tuyo"

"A no… no y no, es un super villano, yo no me la creo que es tan educado como se ve … y aunque me mires así Judy es la verdad … a veces hay que ser algo cruel para ayudar a alguien" Me decía mientras me daba una palmadita en el hombro y luego otra en la cabeza.

Estaba agradecida de la compañía de Lilly y Loui esa tarde, pensaba que cada una me había dado un buen consejo, me sentía triste y era porque extrañaba la compañía de Nick, en realidad lo echaba de menos y a cada instante recordaba el momento en el que terminamos juntos en la bañera en su departamento y me había pasado más de la mitad del día reviviendo la escena en archivos en mi cabeza una y otra vez. Aunque volviendo a la realidad ese zorro tenía una cita y era cosa suya si no quería estar conmigo y no invitarme, claro yo no iba a suplicar por su compañía, aunque me muriera por dentro. Con ese pensamiento tan optimista, comencé a sentir que debía actuar ya que tenía que estar con mi cabeza bien alta, tenía que….

De pronto Loui me sujeto de mi brazo y señaló hacia la ventana.

"¿Qué?" Le pregunté levantando mi cabeza, entonces fue cuando a través del ventanal de la cafetería me di cuenta de que era Nick que pasaba caminando por la calle rumbo a su departamento con varias bolsas en sus patas, se veía tan lindo, me dieron muchas ganas de llorar tenia ganas de estar cerca de él.

"¿Por qué no puedo tener suerte una vez en la vida? ¿Por qué todo me tiene que salir mal? Soy un conejo, las patas de los conejos dan suerte ¿No? ¿Qué acaso eso no cuenta?" Exclamaba tratando de contener las lágrimas.

"¡Vamos! Tengo la solución para tus problemas" Me dijo Loui dando un brinco tomándome de la muñeca arrastrándome hacia la salida de la cafetería.

"¡Nooooo! Loui sé que es lo que estas tramando, pero la respuesta es ¡Noooo!" Comencé a gritarle a esa gata, definitivamente ya estábamos armando una escena ya que todos los animales nos observaban asombrados.

"Suéltame ¿Qué haces Loui?" Gritaba tratando de detenerla, en realidad, comenzaba a dudar de que las facultades de esa gata estuvieran al cien por cien ya que ella me estaba obligando a seguirla y tras un rápido movimiento salimos del café mientras yo intentaba detener la marcha, pero era imposible ya que Loui me halaba como si de una fuente magnética se tratara y además porque no podía ocultar la curiosidad de ver que pretendía hacer.

Estábamos siguiendo a Nick, no podía creerlo ¿Quién iba a creer esta historia? Y es que estaba decidida a continuar ya que Loui ya no me halaba, si no que era yo la que me encontraba dueña de mis actos y ahora me daba cuenta de que esa gata sonreirá satisfecha porque lo había logrado, fue entonces cuando dude, no sabía si regresar, eso no era algo de lo que a mí me gustaba hacer ni de lo que me sintiera orgullosa además tenía temor de lo que podía descubrir pero Loui me conocía bien y sabía que no abandonaría tan fácil esa aventura.

Lo habíamos seguido por unos minutos, cuando de pronto Nick tomo su teléfono móvil y comenzó a hablar, me hubiera encantado escuchar su conversación que parecía bastante animada, pero con el ruido de los autos no alcanzaba a oír más que palabras aisladas y fue en ese momento que lo vimos entrar al edificio de su departamento.

"Vamos Judy tenemos que espiarlo" Dijo Loui mirándome muy seria.

"¿¡Estas loca verdad!?" Que pregunta más estúpida hice, era obvio que lo estaba "No tengo ningún motivo para espiar a Nick" Insistí ya que para mí una cosa era seguirlo, pero otra muy diferente era espiar.

"¿Lo crees?"

"Prefiero guardarme mi opinión…"

"Vamos el portero del edificio se ha distraído" Me dijo entre susurros Loui dándome una palmadita en el trasero.

"Pero ya te he dicho que…" No pude terminar la frase ya que Loui me halo con fuerza de nuevo "El portero me conoce… Loui además no soy una espía no tengo el ingenio necesario ni las agallas para hacerlo"

"¿En qué departamento vive?"

"No te lo voy a decir, no quiero hacer esto y ya sabes lo que dicen … la curiosidad mato al gato" le dije intentando zafarme de esa gata loca.

Loui frenó en seco y me dijo "Las patas de los conejos dan suerte y … mírate. Además, tú sabes que quieres hacer esto, seguramente la curiosidad te está matando por dentro ¿verdad?" Loui soltó una carcajada haciendo tanto ruido que tuve que hacer una mueca para que se callara ya que fácilmente nos podían descubrir.

Lo medite un poco y ella tenía razón, en el fondo mis pulgas masoquistas zoombis querían espiar.

"En uno de los últimos pisos, es aquel que tiene balcón" Dije resignada.

"Perfecto que comience la diversión" Decía Loui al mismo tiempo que daba pequeños brincos de alegría.

"Pero ¿Como llegaremos hasta el balcón? No podíamos hacer esto ¿qué pasará si Nick nos descubre?" Decía mientras pensaba que si Loui estaba loca yo lo estaba más. De pronto me detuve, hice una pausa frenando mi impulso lo que estaba pasando era real estaba a punto de espiar a Nick.

"¿Sera posible trepar al balcón desde otra ventana?" Preguntó pensativa Loui mientras miraba a su alrededor.

"No lo sé… sinceramente nunca se me había ocurrido espiar a Nick además creo que tú eres la experta en esto" Susurré como en trance, era increíble lo que estaba a punto de hacer.

"¡Lo tengo!" Exclamó la gata halándome de la pata y fue así como logramos escurrirnos por el ascensor.

Sentía tantos nervios que mi cuerpo temblaba.

"¡Judy para! Me vas a poner nerviosa" Dijo Loui haciendo un gesto como si estuviera enfadada.

Loui había inspeccionado el edificio desde la calle así que salimos del ascensor hacia un pasillo que daba a un ventanal el cual la gata lentamente y con un leve chasquido lo abrió y fue cuando se escuchó el silbido del viento. Sin detenerse Loui salió al balcón, yo la segui agarrándome de una barandilla, giré y deslicé sus patas por los barrotes hasta quedar colgada hasta el cuarto piso sobre la calle. Obviamente Loui por ser un gato le era más fácil trepar las paredes del edificio, pero gracias a mi entrenamiento en el ZPD logré aterrizar en el balcón con pasos cautelosos.

En ese instante escuchamos el timbre de la puerta del departamento de Nick.

"Has llegado antes de lo que esperaba" Se escuchó la voz de Nick al compás del sonido de la puerta al abrirse…

Y es que cuando las cosas van mal todavía pueden ir peor y es que en ocasiones la vida en Zootopia puede ser maravillosa y en otras no tanto ….

¡Que comience la cacería de zorros!

Hasta el próximo capítulo

#Spyingissomethingthatonlyhappinginmovies

Seeeeee uuuuuu SAVAGEEEEEEE!