¡Desde California hasta Zootopia llega el capítulo 17! =)
Gracias por leer mi fic y llegar hasta este capítulo conmigo, se que la vida es más difícil de lo que se piensa y que en ocasiones es difícil hacer tiempo para leer pero créame que me hace muy feliz ver sus comentarios y mensajes…Me alegran el día ya que normalmente reviso mi email en la mañana por eso quiero agradecerles pero no ataquen a las pulgas zoombis ni a la gata loca jajaja (Es broma también eso me hace reír mucho) Gracias por la sugerencia de una posible epidemia de pulgas.
También quiero agradecerles a los que me han mandado los borradores de sus historias en especial la de rubenss35 que realmente me gustó mucho, espero que muy pronto la publique.
Quiero decirles que jamás pensé que llegaría a este punto, pensé que nadie leería mi fic y que se terminaría olvidando pero todos sus comentarios y mensajes me hacen muy feliz, si alguno de ustedes necesita ayuda (Obviamente no soy experta soy una simple chica escribiendo un fic) Pueden mandarme un PM con confianza y si necesitan una segunda opinión de algún fic que escriben no duden en hablarme porque aunque mi vida sea una locura siempre podre tener tiempo para ayudarlos.
Muy pronto mi betasneakreader les tendrá una sorpresa, pero no diré más porque es #supertopsecret y sin más bienvenidos al capítulo 17:
¡Que Empiece el Juego!
En el instante que Nick había leído el mensaje salió de la casa de Spunky y se escabulló en el automóvil del lobo, encendió rápidamente la computadora que estaba instalada sobre el tablero y el interior se cubrió con un brillo luminoso y blanco. Comenzó a buscar la ubicación que había recibido en el mensaje.
Ese mensaje parecía ser de auxilio, pero también podía ser una trampa, el zorro estaba inseguro de que debía hacer, pero ¿Y si a Spunky y Andrew les quedaba poco tiempo? Estaba nervioso y debía concentrarse para calmarse una y otra vez.
El mapa que aparecía en la pantalla de la computadora mostraba una ubicación en el Distrito Forestal, era un área la cual no conocía muy bien y no podía arriesgarse a ir solo ya que sería peligroso. Era mejor ir por Judy, ya no había marcha atrás a ese punto era arriesgarlo todo ¡Ya no había nada que perder!
Rápidamente encendió el auto y atravesó la ciudad de los sueños a toda velocidad, no había frenado ni una sola vez hasta llegar al edificio donde vivía la coneja. Sin pensarlo dos veces ni esperar el viejo ascensor que de vez en cuando funcionaba subió corriendo las escaleras sintiendo que no quedaba mucho tiempo. Cuando al fin llegó toco la puerta con desesperación.
"¡Zanahorias!" Gritó Nick golpeando con bastante fuerza.
Nada, la coneja no respondía. Eran ya las dos de la mañana y ella estaba en coma ¡Recuperándose!
"¡Zanahorias!" Gritó otra ves el zorro golpeando la puerta aún más fuerte.
Nada, la coneja seguía sin responder. Nick sacó de su mochila la copia de las llave del departamento de Judy que ella le había dado, la metió en la cerradura y abrió la puerta.
Se acercó lentamente de puntillas hacia a la coneja que estaba profundamente dormida.
"Despierta Zanahorias" Susurró Nick "Tenemos que ir a buscar a Spunky y Andrew"
Ella no se movió. Nick le sacudió el hombro con cautela.
"No nos queda mucho tiempo tienes que levantarte" Insistió Nick.
Poco a poco Judy comenzó a abrir los ojos intentando despertarse lentamente e intentando entender lo que Nick le decía ¿Por qué la estaba despertando? ¿Acaso era un sueño?
"Esto huele a problemas ¡Cierra los ojos y hazte la dormida!" Gritaron asustadas las pulgas zoombis.
Eso hizo Judy. Cerró los ojos, pretendió volverse a quedar dormida e ignoró por completo la existencia del zorro ya que estaba segura de que todo era un sueño.
"Zanahorias no hagas esto más difícil ¡Debemos irnos!" Nick volvió a sacudir el hombro de ella.
Ella ignoró de nuevo al zorro y se cubrió la cabeza con las mantas intentando volver a dormirse.
"¡Vamos Zanahorias!" Decía Nick con tono desesperado tocando una de las orejas de la coneja que salía entre las mantas.
Fue en ese instante en el que Judy se dio cuenta de que no era un sueño y que era tan real como que la pata del zorro acariciaba su oreja. La noche anterior habían dormido en la misma cama y sin embargo nada le había afectado tanto como eso.
"¿Zanahorias?" Nick preguntaba ya un poco preocupado.
Judy seguía pensando que ese zorro no podía saber cómo le afectaba su presencia ya que se terminaría dando cuenta de su secreto. Sería otra chica que caía victima de sus encantos como la tal Zara, así que intento respirar y controlando sus emociones, se quitó las mantas de su rostro.
"¿Qué haces aquí Nick?" Judy estaba petrificada, la garganta se le secaba cada vez más y percibía como su estómago explotaba de tantas emociones, pero no dejaría que ese zorro astuto ganara.
"Creo que Spunky y Andrew están en problemas ¡No hay tiempo que perder!"
Judy asintió con la cabeza mientras notaba como el zorro acortaba un poco más la distancia entre ellos. Ella podía sentir como se agitaba su respiración porque descubría muy cerca esos ojos verdes.
"Necesito un descanso" Dijo Nick en tono dramático tomando un poco de aire alejándose un poco de ella.
"¿Qué te parece si me dejas despertar y me explicas que ha ocurrido?" Preguntó Judy dando un brinco de su cama.
"¿Qué es esto?" Nick preguntó señalando con media sonrisa la pijama de la coneja.
"Es mi pijama" Judy parecía enfadada, mirando con actitud intimidante al zorro.
"Por supuesto que si… Solo que… ¿Crees en unicornios?" Decía Nick intentando no reír al ver la pijama rosa en la cual había un unicornio rodeado de corazones.
"¿Qué ha ocurrido?" Preguntó Judy fulminando con la mirada a zorro.
"He ido a la casa de Spunky y todo era un desastre parece que él y Andrew están en problemas ya que he recibido un mensaje con una ubicación ¡Debemos irnos!" Nick intentaba sonar relajado, pero, aunque intentaba sonar tranquilo era obvio que estaba preocupado.
"Estoy cansada, trabajamos doble turno y necesito dormir" Judy tomó una almohada y la lanzó contra Nick.
"¡Vamos Zanahorias!" Nick decía mientras esquivaba hábilmente la almohada y dejaba su pistola sobre el escritorio de Judy, entrando con algo de ropa negra al baño que había sacado de su mochila para cambiarse.
"No pienso discutir contigo porque se que tienes razón ¡Pero necesito descansar!" Gritó Judy enfadada buscando un cambio de ropa en su armario.
"Eres una torpe coneja por discutírmelo todo" Nick dijo saliendo del baño con unos pantalones y una camiseta negra.
"Puede ser que sea tonta y torpe, pero estoy segura de que nos meteremos en más problemas" La coneja pensó en defenderse y refutarle que no era una torpe, pero el tiempo se acababa, así que tomó rápidamente un conjunto negro de su armario, su chaqueta negra favorita y entro al baño a cambiarse rápidamente.
Después salieron del departamento de ella vestidos de negro, listos para escabullirse en la obscuridad y averiguar qué había pasado con sus amigos con las pistolas cargadas y listas para disparar.
Subieron al auto de Spunky y Nick arrancó el auto saliendo del estacionamiento a toda velocidad.
"Vamos Zanahorias quita esa cara de amargada" Nick le dio un empujón en el hombro a la coneja sin quitar sus ojos de la carretera y ella lo fulminó con la mirada.
"Esto no ha sido idea mía y estoy muy cansada" Dijo Judy cubriendo su cabeza con el gorro de su chaqueta negra.
"Cuando la vida te da limones, Zanahorias…" Nick dejo la frase a medias concentrándose en el camino y cuidando que ninguna patrulla los detectara.
"Los aplastas hasta arrancarles el último aliento de vida y luego los tiras a la basura" Replicó ella.
Por el rabillo del ojo Judy podía ver como Nick estaba sonriendo a pesar de que se le veía concentrado en el camino y tuvo que aguantarse para no sonreír también. Se volteó hacia la ventanilla, simuló que miraba hacia fuera y le sorprendió a la velocidad que iban ya que pudo ver como pasaban los edificios a un lado como manchas.
"Entonces ¿Estamos bien? ¿No me vas a tratar como a uno de esos limones?" Preguntó Nick y ella entendió a que se refería con el incidente de esa noche cuando al estilo rápido y furioso quería sacarle su secreto.
Judy le dedicó una sonrisa cálida y al principio él se quedo sin responder, mirando de reojo a la coneja.
"¿Qué?" Le preguntó ella, un poco desconcertada.
"No me molestaría que al conejo rayado le dieras una lección como a esos limones" Respondió el zorro moviendo la cabeza y, luego le regalo a ella la sonrisa encantadora que estaba esperando.
"Tú siempre tratas mal al agente Savage" Dijo Judy intentando aparentar que no se derretia ni un poco al ver esa sonrisa del zorro que tanto le gustaba y que no odiaba a la liebre con aires de superioridad y egocentrismo que tanto le fastidiaba.
"Eso no es cierto" Dijo Nick defendiéndose y aumentando aún más la velocidad del auto haciendo que cada vez se acercaran más a la ubicación que habían programado en la computadora, no había tráfico y de todos modos le daba lo mismo ya que no podían perder más tiempo.
"Cuando los veo juntos siempre estas metiéndote con él por algo. Siempre estas intimidándolo" Contestó ella intentando no arrastrar las palabras por el sueño que intentaba vencerla.
"No me gusta esa palabra 'intimidándolo' Además yo no lo intimido, es él que me tiene miedo" Confesó él en un fingido tono de lamento.
"Bueno acabas de reconocer que lo has tratado mal" Ella le reprochó.
"Bueno, supongo que, aunque el hijo prodigio del ZBI sea un imbécil, siempre termina siendo el ídolo de todas las chicas. Es como si no fuera un arrogante ¿Eh?" Dijo con un tono burlón el zorro y a pesar de que manejaba a toda velocidad se le veía seguro y sabia lo que hacía.
A Judy le sorprendió la amargura que destilaban las palabras de Nick ¿Por qué odiaba tanto a Jack? Entendía que no se llevaban bien ni como compañeros de trabajo, eran demasiado distintos ¿Por qué seria que desde que se conocían se odiaban?
Ella solo se limitó a asentir con la cabeza, y de pronto se daba cuenta que dolía aceptar la verdad, descubrir que el mejor agente del ZBI, uno de sus más grandes ídolos en su carrera, con el que había estado obsesionada durante tanto tiempo estaba muy cerca a convertirse en alguien al cual podía llegar a odiar y lo peor es que había aceptado ir al baile de invierno con él.
"¡Vamos a resolver este caso juntos, Zanahorias y cuando lo hagamos te prometo que le podremos abrir la cabeza al conejo rayado con la placa que ganaremos!" Exclamó él con una gran sonrisa.
"Esto no es un torneo de lucha libre, es un caso que cada día se complica más y la placa si es que llegáramos a ganar una seguramente será de plástico ya que Bogo jamás gastaría en una real para nosotros" Ella se rio con semejante entusiasmo del zorro y negó con la cabeza.
"Pero, aunque sea de plástico seria afilada ¡Podría clavársela una en el ojo!" Bromeó Nick dando un giro rápido en una curva haciéndolo de una manera perfecta.
"Te expulsarían de departamento de policía, tienes una mente muy retorcida Nick; lo sabes ¿Verdad?" Decía Judy riendo algo divertida.
"Gracias, Zanahorias" Nick sonrió con una expresión de felicidad como si Judy acabara de decirle el piropo de su vida.
De pronto se dieron cuenta que habían llegado al Distrito Forestal, a pesar de lo difícil de la situación se sentían tranquilos y listos para salvar a sus amigos, pero un repentino beep de la computadora perforó la tranquilidad, alarmándolos.
Luego la pantalla parpadeo un mensaje de error, Judy se lanzó hacia el tablero intentando ver las herramientas de diagnóstico mientras el zorro seguía manejando a toda velocidad, pero el sistema se apagó. Ella miró la pantalla vacía por unos segundos. Según el reloj del tablero eran las tres de la mañana. Nick ubicaba el lugar, pero no la localización exacta y ahora la computadora estaba muerta.
Ella se talló los ojos, los sentía cansados y aunque estaba exhausta la preocupación la devoraba y no solo era porque la computadora se había apagado o porque esos lobos necesitaban su ayuda, había algo más que la preocupaba:
Últimamente ella se sentía intranquila, se quedó unos segundos viendo la pantalla bloqueada de su celular pensando en lo que había pasado hacia unas horas con Nick ¿Por qué el abrazo que le había dado en su departamento antes de despedirse le recordaba a la fiesta? ¿Acaso había pasado algo entre ellos? No era posible, era todo como un sueño, su mente todavía no asimilaba lo que estaba ocurriendo y su corazón no lo creía, pero no era momento para pensar en eso ¡Tenían que encontrar a sus amigos!
Nick había bajado la velocidad dando vueltas tratando de encontrar la ubicación exacta, actuaba con normalidad, pero sabia que estaban corriendo contra el tiempo. Miraba de reojo a la coneja, quien se mostraba preocupada y cansada. La entendía ya que los últimos meses habían sido solo él y ella tratando de resolver ese caso que cada día se complicaba más. Meses en los que a fin había aceptado estar enamorado y que quería a Judy en su vida.
Lo paradójico es que había tenido una esperanza de que ella sentiría lo mismo ¿Quién en su sano juicio se enamoraría de un zorro como él? No, pensaba que era algo imposible, pero….
"¿Qué te pasa Nick?" Judy le preguntó a Nick sacándolo de sus pensamientos.
"No, no te diré nada porque tu no me dices nada" Reclamó el zorro con sus ojos puestos en la carretera y comenzó a dirigirse hacia una zona iluminada que se podía apreciar cerca del camino, si tenían suerte tal vez esa era la ubicación.
"Perfecto" Contestó Judy cruzándose de brazos.
El asintió con la cabeza con una sonrisa burlona y sin decir más de pronto aparcó al lateral de una cabaña iluminada en mitad de una zona desolada llena de palmeras y con el pasto sin segar.
"¿Sabes? Creo que comienzo a arrepentirme de venir a buscar a esos lobos" Confesó Judy mientras arrugaba la nariz.
"No" Insistió el zorro "No, nos largáremos así sin más. No podemos abandonarlos sin estar seguros de que les ha ocurrido…Yo iré hasta la entrada y tú quédate en el auto" Dijo Nick preparando su arma.
"Quiero un helado y dormir tres semanas" Dijo Judy respirando hondo tomando con precaución su arma lista para disparar contemplando al zorro con cara de resignación.
Nick se bajó del auto, abrió el maletero y sacó dos pequeños radios que sabía Spunky guardaba para emergencias, los encendió y le dio uno a la coneja.
"Quédate en el auto. Te aviso por el radio" Murmuró Nick y comenzó a caminar hacia la entrada de la cabaña.
Judy solo asintió observando como el zorro con gran silencio y sigilo se acercaba poco a poco a la entrada de la cabaña tocando la puerta listo para defenderse si era necesario.
Se abrió la puerta y un grupo de cobayas vestidas con mallas obscuras pegadas y tutús rosas comenzaron a saltar alrededor de del zorro siguiendo el ritmo de una música electrónica que salía del interior, eso no parecía un lugar en el que estaban en peligro Andrew y Spunky más bien eso era una fiesta de cobayas locas.
"¡El stripper!" Gritaron al unisonó las chicas tomando a Nick por el cuello.
"Ojos que no ven corazón que no siente" Comenzó a murmurar Judy dentro del auto cerrando los ojos al darse cuenta de que las chicas daban tirones del zorro intentando arrastrarlo al interior de la cabaña.
"Zanahorias estoy en problemas. Repito: un grupo de chicas locas me están atacando" Decía Nick por el radio pidiendo auxilio agitando sus patas de manera desesperada a Judy que sabía que lo podía observar desde lejos mientras luchaba con el ejército de cobayas que no dejaban de jalonearlo y abrazarlo por el cuello.
Se prendían a él como garrapatas sin soltarse a pesar por los esfuerzos de Nick de quitárselas de encima.
Judy seguía con sus ojos cerrados, esa era la regla ¡No mirar! Era obvio que ese zorro derretía a todas las chicas con su sonrisa; sin embargo, esa noche sus encantos lo habían metido en un problema y ella no lo salvaría.
"¡Zanahorias tienes que salvarme! Repito: ¡Ayuda!" Gritaba desesperado Nick a través del radio.
La coneja seguía con sus ojos cerrados y sus mejillas ardían como un incendio.
"Judy ¿Sigues molesta? ¡Zanahorias lo siento! Repito: ¡Lo siento! Te prometo no volver a preguntarte por tu secreto ¡Pero sálvame!" Grito Nick aturdido por la situación.
Ella de pronto abrió sus ojos ¿Había escuchado bien? "Nick…" Solo alcanzó a murmurar a través del radio.
"No, escúchame…" La interrumpió el zorro "Lamento todo lo que te hice pasar y las tonterías que dije…"
De pronto solo se escuchaban los chillidos de las chicas que peleaban para obtener la atención del zorro.
"Eres odioso, pero te salvaré. Repito: Es un trato" Dijo Judy a través del radio.
Ella se quedó mirando el radio que tenía en sus patas por un momento que parecía eterno, no había más remedio que ir a salvar al zorro. Se bajó del auto, cubrió sus orejas con el gorro de su chaqueta ya que el frio de la madrugada no la ayudaba a sentirse mejor, respiró tranquila y finalmente comenzó a acercarse al grupo de chicas que jaloneaban del zorro.
"El zorro es mío" Gritaba una cobaya dando brincos frente a Nick.
Esas cobayas locas daban miedo, en serio y se podía apreciar en la expresión del zorro.
"¡Lo siento chicas, pero este zorro es mío!" Gritó la coneja sintiendo que la sangre le entraba en ebullición "Ya verán…" Judy sonrió se abrió camino entre las cobayas y tomó una de las orejas de Nick con fuerza.
"¡Me vas a matar!" Gritó Nick agitado ya que se encontraba sin aliento tratando de zafarse de las chicas y Judy no le daba tiempo para recuperarse con los tirones que le daba.
"¡Te pasas coneja tienes que aprender a compartir!" Dijo una de las cobayas que llevaba un tutú rosa abalanzándose hacia Judy dándole un fuerte pisotón.
"¡Atáquenla!" Ordenó una cobaya que llevaba un velo de novia.
De pronto la situación había cambiado y el grupo de chicas explotaron furiosas contra Judy que comenzó a sentir tirones de su chaqueta y sin esperar siquiera un momento comenzaron a darle golpes. La coneja se defendía como podía tratando de no lastimarlas.
"Suéltenme" Gritaba Nick mientras dos cobayas lo tenían fuertemente sujetado una a cada lado de sus brazos y lo zarandeaban de tal forma que su cabeza iba de un lado a otro oscilando.
Judy no sabia que era lo que más le asombraba si haber llegado por equivocación a esa despedida de soltera de cobayas salvajes o que Nick no intentara defenderse de ellas, eran civiles y no era su intención provocar un caos que podría meterlos en problemas, sobre todo estando fuera de su distrito así que la decisión más inteligente era salir corriendo de allí.
"¡Vamos Nick!" Gritó Judy empujando a una de las cobayas que sujetaba el brazo del zorro.
Al liberar al zorro de sus atacantes lo tomó de un brazo y lo arrastró un par de metros dirigiéndolo hacia el auto. No había más remedio que correr mientras escuchaban los gritos de las cobayas cada vez más cerca.
"¡No podemos dejar que se lleve al stripper!" Gritaba la cobaya más grande, que al parecer era la organizadora de la fiesta.
"¡No te pares! ¡No te pares!" Gritaba Judy tomando de nuevo el brazo del zorro "¡Tenemos que seguir! ¡Vamos! ¡Vamos!"
El zorro miraba a Judy entre divertido y sorprendido por la actitud que demostraba ella, cuando al fin habían logrado entrar al auto rápidamente cerraron las puertas y Nick encendió el motor y aceleró a toda velocidad, había tenido que maniobrar para no tener que chocar con una cobaya que se había intentado abalanzar contra el auto en movimiento.
Judy de puro nerviosismo seguía aferrándose del brazo del zorro que era lo más cercano que tenía.
"No te aproveches de la situación ¿Quieres?" Dijo Nick con una sonrisa burlona al sentir a Judy tan cerca.
De pronto Judy apartó su cuerpo de él como si estuviese cubierto de espinas, mientras sentía sus mejillas arder y comenzó a acariciar sus orejas algo avergonzada ya que la proximidad con él era demasiada tentación para ella.
Nick seguía manejando, alejándose lo más pronto posible de esa cabaña diciendo con una sonrisa "Cualquier otra chica estaría encima de mi en este preciso momento"
"Tu lo has dicho 'Otra chica' como esas cobayas o alguna otra zorra" Contestó ella con mirada retadora.
Nick sonrió haciendo un extraño gesto y ella negó con la cabeza sacando su iCarrot de la chaqueta buscando tener un poco de señal.
"No me digas que piensas que tendremos señal aquí Zanahorias" Dijo Nick riendo mientras seguía alejándose y buscaba un lugar seguro para aparcar.
"Solo pensaba que si hubiéramos estado patrullando sin dudar hubiéramos logrado abrir un expediente por más de veinte infracciones: Empezando con una muy grave contra la normativa de ruidos y contratar a un stripper sin licencia" Respondió divertida ella.
"Zanahorias" Dijo Nick sonriendo de una manera particular "Ser un apuesto zorro tiene sus privilegios, uno de esos es que todas las chicas estén locas por mi"
"Incluyéndote a ti" Murmuraron entre risas las pulgas zoombis.
¡Puf! Por acto reflejo Judy volvió a esconder sus orejas y rostro bajo el gorro de su chaqueta para que Nick no notara el rubor que invadía a sus mejillas bajo su pelaje.
"Oye mira…" De pronto Nick frenó el auto.
"¿Qué?" Balbuceo ella mirando hacia la misma dirección que él ya que se sentía aliviada por el cambio de conversación.
A lo lejos se podía apreciar un viejo edificio iluminado lo que provocó que los dos quedaran mirándolo unos segundos. Nick bajo la cabeza y de pronto Judy sintió los ojos de él clavados en ella.
"¡Ni lo pienses! ¡No creo que Spunky y Andrew se encuentren allí!" Protestó Judy, a pesar de todo el cambio de conversación no había sido tan bueno.
"¡Vamos podemos ser su única salida!" Insistió Nick.
Judy trago saliva asintiendo con inseguridad y a pesar de que se sentía exhausta estaban decididos a salvar a sus amigos, aunque sabía que era peligroso…La sola idea la hizo temblar.
Cuando se acercaron lo suficiente lograron detectar algo que parecía un estacionamiento, Nick redujo la velocidad hasta pararse y mirar atentamente a su alrededor.
Era lo que parecía un viejo edificio con una reja principal muy resistente seguida de una cerca de malla metálica con carteles que decían PELIGRO ALTO VOLTAJE. Había cuatro orangutanes guardias de seguridad armados, vestidos de negro y con aspecto militar.
"Sera mejor que nos presentemos ante ellos como policías" Sugirió Nick manejando hacia la entrada del estacionamiento.
Judy solo asintió con un movimiento de cabeza, aunque no dejaba de mirar sorprendida pensando que podrían entrar directamente derribando a esos guardias, pero no lo dijo, ya que era una mala idea.
"¿Me pueden mostrar una identificación?" Le preguntó uno de los orangutanes a Nick.
Nick y Judy les mostraron su placas sin mostrar resistencia. El guardia apenas había mirado las placas como si supiera quienes eran y los estuvieran esperando ya que hiso un gesto con su pata para que se estacionarán junto a una puerta que parecía la entrada principal del edificio, todo parecía demasiado sospechoso.
Nick siguió las instrucciones consciente de que los estaban observando y por el espejo retrovisor vio a un guardia caminando detrás de ellos.
Cuando al fin se estacionaron caminaron hacia la puerta tomándose todo el tiempo suficiente para observar cada detalle de ese lugar, como la cámara de seguridad que había sobre la puerta y la cerradura con tarjeta. No necesitaron ninguna llave porque la cerradura se abrió automáticamente.
Dentro había una chica, una hermosa loba de pelaje café que tenía los ojos marrones con reflejos dorados y una figura atlética. Llevaba una vestimenta negra y no mostraba ninguna identificación, pero por su porte se veía que era una oficial. Se veía claramente que llevaba un arma de calibre nueve.
"Gracias por venir oficiales, los están esperando" Dijo la chica con una sonrisa, intentando disimular las ojeras que mostraban falta de sueño.
Fuese lo que fuese Nick y Judy podían darse cuenta de que lo que ocurría no parecía ser nada bueno ya que la chica no les había dicho su nombre y ni siquiera les había pedido que entregaran sus armas.
La loba los condujo por una serie de pasillos cortos hasta lo que parecía ser una sala de conferencias, una pantalla plana de televisión ocupaba toda una pared.
A pesar de que se habían esmerado en la decoración esa sala les daba escalofríos.
La chica hiso un gesto con la cabeza señalando dos sillas de oficina que estaban al lado de un gran escritorio" Siéntense, por favor el señor McPache estará con ustedes…"
"¿El Dr. McPache…?" Preguntó confundida Judy ¿A caso había escuchado bien? O tal vez estaba tan cansada que estaba alucinando.
"Comandante McPache Grant" Dijo la chica.
"¿Comandante?" Preguntó Nick sorprendido.
"Comandante de la Agencia de Seguridad Nacional de Zootopia" Dijo la chica dando un leve parpadeo y se fue.
Nick comenzó a inspeccionar la habitación y encontró cinco cámaras pensando que apostaría lo que fuera a que el Dr. McPache, comandante o lo que fuera los estaba observando. En el otro extremo había una segunda puerta que parecía algo pesada y difícil de abrir.
Por su parte Judy seguía confundida, no estaba muy segura de que se trataba todo eso, pero tal vez era una trampa, así que calculaba cada movimiento tratando de descubrir que era lo que ocurría.
La puerta por la que había entrado y había salido la chica se abrió de pronto. Nick y Judy vieron al comandante McPache entrando en la sala, llevaba un traje gris obscuro y a pesar de que era el mismo doctor que trabajaba en la morgue del Precinto uno la dureza de su semblante lo hacía verse como un animal completamente diferente ya que ni siquiera se había tomado la molestia de saludarlos. Simplemente cogió una silla y se sentó.
Nick dio un paso hacia McPache y con una mirada retadora pregunto "¿Dónde están Spunky y Andrew?"
El Dr. McPache se quitó una pelusa de su corbata. Si acaso se sentía amenazado por la mirada de furia de Judy y la pregunta de Nick, lo estaba disimulando muy bien, porque no lo demostraba.
La loba entro parándose detrás del respaldo del comandante McPache, cruzando los brazos a la altura del estómago, perfectamente colocada para coger rápidamente su arma.
"¿Saben cuales son las razones por las que están aquí, oficiales?" Preguntó McPache.
"Tengo mis sospechas" Contestó Nick molesto.
"¿Dónde están Spunky y Andrew?" Preguntó Judy.
"¿Spunky?" McPache no se inmuto hasta precia que intentaba no sonreír.
La loba se acerco a la pared que tenia la pantalla de televisión y pulsó el botón de encendido. De pronto apareció una imagen que mostraba una oficina.
Spunky, Andrew y Loui aparecieron en la imagen sentados, esposados y con los ojos vendados. Había un orangután detrás de ellos y estaba apuntándolos con un arma.
"¿Loui?" Preguntó confundida Judy sintiendo que el corazón le latía con fuerza ¿Qué hacia ella allí?
La ira rugía en la cabeza de Nick.
"Díganme porque no debería ordenarle al sargento que les meta dos balas en la cabeza a sus amigos" Dijo con voz arrogante McPache.
Judy se obligó a no mirar a la pantalla, nunca se había sentido así antes, el coraje se había apoderado de ella.
"Si ellos mueren, usted también" Dijo Nick colocándose en posición defensiva frente al mapache.
"Me aburro" Contestó McPache.
"¿Qué ganaría su organización matándolos?" Nick preguntó.
"Ellos son inocentes, son civiles" Los defendió Judy.
"Dejaron de ser civiles cuando ustedes los involucraron en su investigación y hackearon el sistema del ASNZ. Ustedes les pusieron esa arma en la cabeza"
"Nosotros nos haremos responsables de lo que ellos han hecho ¡Tiene que liberarlos!" Ordenó Judy.
"Les haré una pregunta: ¿Porque no debería de hacer que les disparasen? Somos una organización secreta y nos estamos arriesgando al máximo y no exagero en lo absoluto" McPache seguía tranquilo sin alterar el tono de su voz.
"Doctor McPache…comandante McPache, nos ha llevado meses seguir la investigación. Usted sabe más que nadie el alcance que puede tener este caso, sospechamos que no solo son casos de homicidios aislados y no puede culparlos a ellos ¡Nosotros somos responsables de todo!" Decía Judy casi rogando para que el mapache comprendiera lo que le estaba diciendo.
"Si no podemos contar con su total lealtad y cooperación sus amigos no nos sirven de nada. No me serviría de nada" Dijo McPache con su mirada clavada en Nick y Judy.
"¿Qué es lo que quiere?" Preguntó Nick dando un paso hacia el comandante mirándolo con desconfianza y rabia.
"El tiempo corre en contra de la investigación, así que esto es lo que hay, oficiales: Necesitamos poner en marcha un nuevo equipo táctico cuanto antes. Los militares normales e incluso nuestras fuerzas especiales no son apropiados para esto. Necesito tener un equipo en quien confiar. También necesito que alguien lidere a ese equipo. He reducido la lista a nueve candidatos. Otros cuatro y ustedes" Mapache dijo sin inmutarse en lo más mínimo.
"¡Pero que suerte!" Dijo Nick en tono sarcástico.
"¿Y todo esto que tiene que ver con nuestros amigos? Ellos no están preparados" Judy dijo bajando las orejas intentando no mirar a McPache, ya que sentía que ese animal era la fuente de su rabia en ese momento.
"Quiero que me den su palabra de que si pasan la prueba se unirán a nosotros. Pertenecen al ASNZ o no" McPache dijo levantándose de su silla mirándolos fijamente.
"¿O si no que? ¿Matarán a Spunky, Andrew y a la gata?" Dijo Nick prácticamente gritando.
McPache hizo un gesto con la cabeza a la loba y ella pulsó un botón en la pared.
"¿Gus? Quítales las esposas y las vendas a los chicos y llévalos al cuarto de combate" Dijo la chica y luego apagó el monitor.
Judy se acercó a McPache, mirándolo de frente y con una mirada retadora le dijo "¡No entiendo todo este malito drama!"
"Para aclararlo si hubiera querido ser dramático hubiera actuado de una manera muy diferente" Dijo el comandante sin alzar la voz, ya que seguía tranquilo.
"Estoy a un paso de clavarle una bala" Dijo Judy a punto de perder el control.
"No me importa. Sus amigos están aquí porque infringieron las medidas de seguridad. Como vamos a ocuparnos de so es otro tema. Ahora mismo tenemos que dejarnos de tonterías e ir al grano"
"Loui no tiene nada que ver con esto, ni siquiera sabía del caso que estamos investigando ¡Solo es mi amiga!" Judy decía aun de frente al comandante.
"Maldita sea, díganos que es lo que quiere" Nick decía molesto interponiéndose entre Judy y McPache.
"Ya les dije lo que necesitaba" Contestó el mapache sonriendo de una manera victoriosa.
"¿Lideres de su nuevo equipo?" Preguntó Judy.
McPache asintió y dijo "Tengo que seleccionar al nuevo equipo hoy porque si tenemos mucha suerte, puede que este equipo tenga que ponerse en marcha en días, quizá en unas horas. No tengo tiempo para convencerlos ni levantarles el ego"
"¿Y entonces quiere asustarnos?" Bufó Nick, ya que no pensaba intimidarse por ese mapache arrogante.
"¿Qué pasará con nuestro trabajo en el ZPD?" Judy arrugaba la nariz, intentando no perder el control.
"Bueno… Eso ya lo habláremos si es que pasan la prueba, pero les advierto que todo el que trabaja en mi organización tiene doble identidad" McPache dijo sentándose de nuevo en la silla.
"Debería haberlo imaginado antes. Es lo más lógico: Usted es un forense justo y dedicado en la morgue y en el ASNZ es un maldito…" Gritó Judy.
"Suponga lo que quiera oficial Hopps. Nuestros descifradores de códigos han estado trabajando a contrarreloj para determinar la ubicación del laboratorio central conectado con el que ustedes desarticularon. No nos hemos arriesgado a atacar esa ubicación porque puede que haya más. Si nos equivocamos puede que nuestros enemigos desaparezcan y perderíamos su rastro, o bien liberaríamos a los priones inmediatamente. Hemos recuperado suficiente información como para estar razonablemente seguros de que tienen una fecha limite predeterminada, así que no queremos apurarlos. Y además ustedes han estado investigando este caso por su cuenta arriesgándolo todo y sin recursos ¿Acaso el ZPD o el ZBI los ha apoyado en algo?" McPache decía aun tranquilo sin sorprenderle la rabia con la que le hablaban Nick y Judy.
"¿Por qué tanta prisa para entrenar a un equipo de asalto? ¿Acaso nos quieren utilizar como carnada?" Preguntó Nick tranquilizándose un poco ya que no iba a permitir que el coraje lo dominara.
"Yo no he dicho eso. Mi intención es que un equipo se infiltre de manera encubierta en las instalaciones que tenemos bajo vigilancia"
"¿Infiltrarse para qué? ¿Para encontrar más laboratorios?" Preguntó Judy con la garganta seca.
"¿Qué le hace pensar que hay más laboratorios? Una vez que atacamos el laboratorio clandestino, el resto probablemente haya seguido un protocolo de algún tipo…" Nick decía preocupado.
"Es muy probable" Interrumpió McPache "Pero tenemos que seguir adelante con lo que tenemos, además no dejo de pensar que quizá creen que están a salvo. Ante la falta de más información, una infiltración silenciosa es nuestra mejor opción" McPache movió sus patas y echó hacia atrás su espalda como si estuviera estirándose después de un largo día de trabajo.
"Y con todos los grupos de operaciones que existen como el ZBI ¿Quiere formar un nuevo equipo con una gata loca? Ahí fuera hay animales con mucha más experiencia que unos oficiales que trabajan en el precinto uno a los cuales el jefe Bogo ni siquiera toma en cuenta ¿Le suena el nombre de Jack Savage? Él podría liderear a su equipo. Pregúntele a la oficial Hopps, aunque para mí no es más que un imbécil" Nick dijo intentando tomar aire, ya que su respiración sonaba forzada.
Judy solo puso sus ojos en blanco, no estaba con el humor de hablar de esa liebre, aunque sabía que Nick tenía razón ¿Para que los querían a ellos?
"Es mas complicado de lo que se imaginan oficiales" Dijo McPache señalando la puerta "Yo no he dicho que ustedes han sido los elegidos, tenemos el resto de posibles candidatos del equipo en la sala adyacente: Todos son duros, tienen experiencia y lo reconozco; mucha más experiencia que sus amigos. Son militares: La chica pertenece a la Armada de Zootopia, otro forma parte de la Unidad de Servicio Táctico y los dos últimos de Zootopia Force. Todos ellos tienen años de experiencia en combate. Pero a pesar de que sus amigos son simples civiles se que tienen otras cualidades. Los he estado observando y su equipo es único en todos los sentidos, pero no tenemos tiempo para hablar de ello ¡Tenemos que decidir quién se quedará en el equipo ahora mismo!" McPache por primera vez se escuchaba emocionado como si llevara meses planeándolo todo.
"¿Y que quiere que hagamos? ¿Jugar a piedra, papel o tijera para ver quién gana el puesto?" Se burló Nick.
"Berta ¿Ya tienes todo listo?" Preguntó McPache dirigiéndose a la loba ignorando completamente el sarcasmo del zorro.
La loba se dirigió a la segunda puerta que se encontraba en la habitación y la abrió diciendo "Oficiales hagan el favor de venir por aquí"
Nick y Judy se quedaron mirando por unos segundos un tanto desconfiados.
"Demasiado drama para resolver un tema de recursos humanos ¿No creen?" Nick dijo sin moverse, ya que no confiaba en McPache.
El comandante se quedó sentado sin inmutarse e hizo un gesto con la cabeza señalando la puerta.
El zorro y la coneja se acercaron lentamente con mucha precaución y desconfianza al cuarto obscuro que había detrás de la puerta. Echaron un vistazo a lo que había al otro lado.
En la pared del lado derecho había cuatro animales vestidos de civiles: tres sentados y una chica de pie. Todos parecían duros, confusos y enojados.
Nick se giró hacia McPache diciendo "Todavía no nos ha dicho como quiere que decidamos esto"
El comandante esbozo una leve sonrisa "Berta: ¡Que traigan a sus amigos!"
"Si les pasa algo usted pagara la cuenta" Amenazo Judy al comandante.
Las palabras del zorro y la coneja parecían inútiles ya que de pronto una puerta se abrió: Spunky, Loui y Andrew eran conducidos por un orangután.
"¡Ahora pónganse de pie contra la pared!" Ordenó a los lobos y a la gata el enorme orangután quitándoles las esposas.
"¡No!" Gritaron Loui y Andrew poniendo resistencia.
"¡Tienen que obedecer!" Dijo el orangután empujando a la gata y al lobo contra la pared.
Loui y Andrew intentaban luchar, pero Spunky se burlaba de ellos con la mirada ya que sabía que era mejor no oponer resistencia ya que de ninguna manera les mostraría que era un cobarde.
Horrorizados Nick y Judy corrieron hacia sus amigos entrando a la sala mientras los otros animales que se encontraban del otro lado de la habitación los observaban de arriba abajo tan mal que podrían haberles arrancado sus pelajes con la mirada.
"Parece que tenemos otros candidatos" Dijo uno de los animales que era un oso enorme con una gran cicatriz en su rostro.
Spunky, Andrew, Loui, Nick y Judy estaban en silencio parados contra la pared mientras que el orangután se limitaba a sostener su mirada amenazadora.
Spunky no parecía intimidado, seguía esbozando una sonrisa tronando su cuello listo para la lucha que parecía inevitable.
"¡Esta bien lo confieso! Hackeamos la red del ASNZ, pero fue idea de Spunky" ¡No me maten esto no es un videojuego y solo tengo una vida!" Gritaba Andrew temblando del miedo escondiéndose tras Spunky.
"¡Ya que hoy vamos a morir! ¿Podrían traer al menos dos botellas de tequila?" Gritó Loui sintiendo como su barbilla temblaba.
Nick miraba con rabia a sus contrincantes mientras Judy sentía que estaban a punto de morir cerrando sus ojos y respirando hondo.
"Si vas a morir al menos dile a Nick la verdad" Murmuraron las pulgas zoombis.
"Ni..Nick..Yo..Yo" Judy tartamudeó sin ni siquiera pensar lo que decía sintiendo que su pulso se aceleraba.
"¡Vamos dilo!" Gritó Spunky.
"¡Cállate lobo está en eso!" Dijo en tono molesto Loui.
"Nick…Yo…me…" Judy decía sintiéndose una tonta obviamente no era el momento y se sentía incapaz de decirlo.
No podía decirle a Nick frente a todos que le gustaba, que estaba realmente enamorada de él …Las pulgas zoombis estaban equivocadas, había que mantener la calma, aun había una dignidad que defender si es que había una pequeña posibilidad de salir con vida.
"Nick…yo… iré al baile de invierno con Jack Savage"
Un silencio sepulcral invadió la sala, el orangután se marchó y cerró la puerta al salir.
Escucharon como se cerraba el cerrojo y la voz de McPache que decía: "¡Que empieza el juego!"
OMMMMMMMMYYYCAAAAAAAT!
BLLUELILLY #MADURA!
¡Hasta el próximo capitulo!
