¡Desde California …Hasta Zootopia llega el capítulo 19!

Gracias como siempre a los que me mandan mensajes y me comentan, quiero que sepan que jamás abandonare el fic por más ocupada y loca sea mi vida, tal vez me lleve más tiempo publicar, pero Destiempo sigue y le quedan bastantes capítulos por delante.

Para los que me preguntaban porque no actualizaba la respuesta es:

Ohhhhmyyyyzooombiiiicat! No me maten por favor, ya se que me tarde meses y meses en publicar, algo que normalmente no hago, pero ¿Qué les puedo decir? ¡Tengo un nuevo trabajo yeiiii! Haciendo experimentos raros en el laboratorio y cuidando células, si fue difícil lograr obtener ese trabajo ya saben soy una científica loca y creo que hasta la fecha lo he logrado, aunque sufrí en una entrevista de 6 horas en las que sentía que estaba en un interrogatorio del ZBI (Jack Savage llévame ¡Por favor!) También logré conocer a los integrantes de mi grupo de rock favorito (Sumo Cyco), entrar a su concierto con su lista de invitados, estar en primera fila y aparecer en el video de su tour. También ir de vacaciones a un lugar hermoso Costa Rica (Saludos a todos los que leen desde ese precioso país me encantaron los perezosos y los mafia monkeys de Manuel Antonio) Así que siiiiiiii esas fueron las razones por las que no publique (No por floja ni por ver mi telenovela colombiana de reggaetón) buuuu!

Sin más gracias a todos los que han llegado hasta este capítulo, a mi betasneakreader y a Spunky por siempre apoyarme…. Saludos a todos y Feliz Halloween!

Capítulo 19

Los Héroes Nunca Mueren

Era un lluvioso y frio día en el Distrito Forestal, el frio calaba hasta la medula espinal dentro de las instalaciones secretas de la ASNZ ya que era un viejo edificio de ladrillo que se extendía hacia lo alto, las paredes subían casi veinte metros hasta unirse a un inclinado techo corrugado de la estructura.

A pesar de la poca luz que se colaba por los altos ventanales se podía observar la silueta de Spunky que caminaba de mal humor de un lado a otro a través de un largo pasillo. Vestía un uniforme desgastado al estilo militar de color negro, el cual estaba desgarrado por arriba, odiaba ese uniforme, pero sin duda lo que más odiaba era estar prisionero en ese lugar ya que, aunque podían moverse con libertad en el edificio unos enormes orangutanes los seguían todo el tiempo prohibiéndoles salir.

Debian andar con cuidado y a pesar de que no le gustaba estar allí. La idea de que él, tuviera que colaborar con la ASNZ no le agradaba, pero probablemente podrían salvar a los ciudadanos de Zootopia, así que por extraño que le pareciera se sentía aliviado porque un lobo hacker al que todo el mundo tachaba de tramposo podía ser útil para los habitantes de la ciudad de los sueños. La posibilidad de ayudarlos le devolvía la dignidad, y solo así, haciendo algo por los otros, podía salvar su integridad.

El lobo seguía caminando de un lado a otro sin dejar de refunfuñar ya que se encontraba hecho un manojo de nervios. Trataba de mantener la calma, pero con la lluvia golpeando con fuerza el techo, le resultaba imposible ya que no lo dejaba concentrarse, mientras se preguntaba, ¿Era mucho pedir que compraran una maldita calefacción? Y ya puestos no les vendría mal arreglar el techo ya que permitía la entrada del frio y la lluvia, pero sabía que había una razón para esas características ya que sin duda ese lugar parecería inocuo desde afuera.

Se sentía agotado, trataba de recordar como los habían capturado a él y a Andrew, pero no tenía ningún recuerdo. De pronto se detuvo y frunciendo el ceño gritó con todas sus fuerzas:

"¡Son unos bastardos!" A unos enormes orangutanes que lo miraban fijamente desde unos cuantos metros sin dejar de seguir sus pasos con sus armas listas para disparar.

Intentó calmarse pasando sus patas nerviosamente por su cabeza, lo más importante era ayudar a Nick y para eso debía de encontrar una solución rápida. Al menos sabía que ese zorro se había encerrado en el cuarto de baño que tenía frente a él por horas y aunque había intentado hacerle salir y obligarlo a que se enfrentara a la realidad de lo que ocurría, no había tenido éxito ya que se había negado y dicho que tendría que pasar sobre su cadáver para abrir esa puerta.

El lobo se sentía cansado, pero eso no importaba. Lo único que importaba era poder ayudar a su amigo y darle valor, ya que aparentaba ser un zorro despreocupado que siempre mostraba una sonrisa, pero sabia que en el fondo era sensible y estaba sufriendo.

Dejó de observar a los guardias y se dirigió hacia la puerta donde se encontraba el zorro, moviéndose a ritmo frenético y gritó:

"¡Nick tienes que abrirme, soy Spunky!" El lobo llamaba a sabiendas de que el zorro estaba allí y que no le abriría.

No podía alejar de su mente la imagen de terror y angustia del rostro del zorro ¡Estaba tan asustado! Lo consideraba un buen amigo, y temía que hiciese algo de lo que se pudiera arrepentir ¡Tenía miedo por él!

A pesar de que su primer impulso había sido tumbar esa puerta de una sola patada, decidió esperar a que los guardias se aburrieran, aprovecharía cualquier distracción y así burlaría la seguridad de la ASNZ, si ya lo había hecho con la red también lo podría hacer con esos orangutanes.

Ideo un plan tan rápido como le fue posible ya que sabía que debía abrir la puerta antes de que algo aún más terrible sucediera, pero tenía que hacerlo con cuidado. Decidió utilizar dos de sus tácticas favoritas: La distracción y la velocidad.

Del modo más imperceptible posible sacó una de sus garras ocultándola tras su espalda tratando de forzar la cerradura.

El lobo se recargó en la puerta mientras fingía dormitar. Conocía la técnica perfecta para abrir una cerradura con su garra lo suficientemente bien para hacerlo con los ojos cerrados, pero sabía que no debía dejar nada al azar, y así cada par de segundos abría un ojo para seguir el progreso de su plan.

"¿A que estas jugando lobito?" De pronto la voz de Loui se escuchó rompiendo el silencio y el plan de Spunky se había arruinado por completo.

Esa gata sin duda le desestabilizaba los nervios a cualquiera, sobre todo si vestía el mismo uniforme negro que Spunky con la diferencia de que le quedaba grande ya que como no había uniforme de chicas le hacía bolsas y arrugas por todas partes.

El lobo gruñó molesto ¿Por qué en ese justo momento aparecía esa gata desquiciada?

"¿Siempre estas de mal humor?" Preguntó Loui acercándose al lobo jalando una de sus orejas.

"No ¡Dame un segundo para sacar los sombreritos de fiesta y el tequila!" Contestó Spunky de manera sarcástica agitando su cabeza para alejar a la molesta de Loui.

"Lobo, lobito… No peleemos" Loui sonrió extendiéndole la pata "Me llamo Loui"

"Spunky" Dijo el lobo con indiferencia dejando a la gata con la pata extendida y continúo diciendo en voz baja "Necesito que me hagas un favor ¡Esfúmate!"

Loui comenzó a reír a carcajadas que resonaban por todo el pasillo y metiendo una de sus patas en su bolsillo saco una llave.

"¿Qué es esto?" Preguntó Spunky desconcertado en voz baja intentando que los guardias no se dieran cuenta de lo que estaba pasando.

"Soy imprudente pero no estúpida" El tono de voz de la gata era calmado con una sonrisa mientras volvia a esconder la llave en uno de los bolsillos de su enorme pantalón.

"Dámela" Ordenó Spunky en voz baja.

"No" Murmuró la gata agitando su cabeza frenéticamente.

"Vamos, Loui los guardias nos están mirando. No hagas un espectáculo" Dijo Spunky acercándose a ella.

"Te la doy si me dejas darte un beso" Dijo Loui sacando la llave, los ojos de ella brillaban con expresión desafiante.

"No ¡Estas loca! De ninguna manera haría eso, yo nunca besaría a una gata loca" Dijo Spunky intentando arrancarle la llave con destreza sin quitarles la mirada a los guardias que parecían no darse cuenta de lo que estaba ocurriendo.

"Si me das un beso, te daré la llave" Insistió Loui con una sonrisa.

"No ¿O es una broma o estas loca? Bueno creo que ya todos sabemos la respuesta" Decía Spunky molesto.

"Estas tardando mucho y esos guardias…" Loui reía mientras señalaba a los orangutanes.

"Está…bien" Contestó Spunky, sabiendo que odiaba esa clase de chantajes.

Con un movimiento ágil la gata le planto beso en la mejilla al lobo, dejando la llave con gran destreza en uno de los bolsillos de él y sin más salió corriendo hacia los guardias.

Spunky soltó una maldición para sí ¡Quería volver a su casa en ese preciso instante! Después de ese beso deseaba nunca haberse apuntado para ayudar a Nick y Judy. Pero allí estaba atrapado con unos orangutanes con ganas de matarlo y una gata loca.

Se preparó mientras con cuidado sacaba la llave de su bolsillo y aprovechando que Loui era observada por los guardias, abrió la puerta rápidamente con una velocidad y agilidad que sabía que aun poseía, respiró profundo y echó un vistazo hacia adentro.

El cuarto de baño en el que se encontraba Nick estaba totalmente obscuro pero una tenue luz brotaba de una pequeña ventana, y permitía ver al zorro parado frente a un viejo lavabo tomando agua con sus patas y mojando el pelaje de su rostro, primero con agua caliente y luego con agua fría con la mirada perdida como alguien que se había perdido a si mismo.

El lobo al sentirse ignorado se sentó en el piso sucio de ese viejo cuarto de baño y levantó sus ojos observando con detenimiento al zorro.

Nick continúo lavando su rostro y cerró sus ojos, gotas de agua fría caían sobre su pelaje. Hacia horas que no había parado de llorar. Se sentía deprimido, sin ganas de nada más que quedarse allí, era imposible borrar de su memoria aquel dolor interno que le corría por dentro. El dolor que tenía instalado en esos momentos en su corazón podía enmascarar sus miedos más ocultos. Entonces comenzó a recordar escenas de las horas anteriores:

La imagen volvió a su mente, esta vez con más fuerza. Habían logrado vencer a esos malditos animales y aunque él había respetado a McPache por mucho tiempo, no podía creer el giro que habían dado los acontecimientos.

Al salir de la batalla lo único en lo que había pensado era en salvar a Judy ya que ella corría peligro y debía ayudarla. Ella había arriesgado su vida por salvarlos.

"¡Oficial Wilde debe seguirme …hay que correr a la enfermería!" Gritaba Berta señalando un largo pasillo.

Nick dio un vistazo a la entrada del pasillo, Berta y McPache caminaban delante de él guiándolo mientras él llevaba a Judy inconsciente entre sus brazos y el miedo de perderla iba creciendo mientras corría ¿Podría confiar en ellos?

Spunky, Loui y Andrew corrían detrás de Nick ya que sabían que tenían que llegar lo más rápido posible, la enfermería estaba tan cerca al final de ese pasillo. Aunque no podían evitar notar esos orangutanes con sus armas apuntando hacia ellos todo el tiempo.

En cuanto Nick logró llegar al final del pasillo, Berta hizo un gesto con la pata indicando una gran puerta de cristal al lado derecho de la cual salieron dos pequeñas marmotas que cargaban un gran botiquín de emergencia y una camilla, seguidos de un armadillo que llevaba una bata de doctor.

"Coloquen al animal herido en la camilla y comiencen con las curaciones antes de ingresarla… ¡Si es que todavía vive!" Gritó el armadillo.

En ese instante Judy abrió débilmente sus ojos violetas ante Nick, tomó débilmente su pata y lo miró por un segundo.

"¿Cómo te sientes Zanahorias?" Preguntó Nick mirando esos ojos violetas que tanto le gustaban, sintiendo sus patas adormecidas y el corazón a punto de estallar.

Ella le hizo una leve sonrisa, pero volvió a caer nuevamente inconsciente. Nick sabia que a pesar de todo ella quería darle valor ya que ella jamás se rendiría y daría hasta el último aliento por luchar.

Las dos marmotas corrieron hacia el zorro cargando el cuerpo inmóvil de Judy y en cuanto la subieron en la camilla colocaron sus pequeñas patas en el cuello de la coneja intentando sentir sus pulsaciones.

"¡Oh nooooo está muerta! Han llegado demasiado tarde" Gritó una de las marmotas.

Un silencio triste se apoderó de todos, pero de pronto fue interrumpido, ya que el armadillo se acerco hacia Judy y gritó:

"¡Esperen!" Al tiempo que se quitaba las gafas y limpiaba los cristales con su bata blanca.

"¡No entiendo que está haciendo! ¿No ira a revivir a la coneja poniéndole sus gafas?" Dijo una de las marmotas en tono de burla.

"¡Cállate! Todos sabemos que estas a prueba y que no sirves para nada ¡Necesito comprobar que la paciente aun respira!" Contestó el armadillo acercando el cristal de sus gafas a las fosas nasales de Judy y exclamó:

"Aún está viva… Esto indica que aun respira, pero muy débilmente ¡Tenemos que actuar con rapidez!"

En ese momento salieron tres marmotas más de la enfermería y se inclinaron sobre Judy para hacerle un reconocimiento de urgencia trasladándola con sumo cuidado cerrando las puertas de cristal.

El zorro intentó seguir a las marmotas en dirección a donde habían llevado a Judy, pero Berta le había bloqueado el paso. Una tenue luz iluminaba el pasillo, él se sentía desesperado necesitaba verla y estar con ella.

Spunky intentaba detener a Nick que gritaba desesperado:

"¡Necesito verla!" Con la respiración agitada aferrándose a la camiseta del uniforme que llevaba Spunky.

"Lo sé, Nick" Spunky lo abrazaba con sus brazos largos.

"¡Necesita estar conmigo!" Gritaba Nick.

"Deja que hagan su trabajo" Dijo Berta en tono autoritario.

Nick se quedó quieto mirando a la loba fijamente y tomando aliento e intentando calmarse continuo "Por favor, deja que vaya con ella"

"Lo lamento, pero la respuesta es no" Dijo ella en tono firme.

Nick retrocedió, cayendo de rodillas en el frio suelo de ese viejo edificio ¿Cómo es que esa noche todo había salido mal? Alzó su mirada y vio a Spunky, Andrew y Loui con sus ojos tristes y temerosos.

"¡Vaya suerte!" Exclamó Loui con los ojos abiertos pero llenos de lagrimas "Justo cuando pensamos que ya estábamos a salvo, algo peor ocurre"

Spunky guardó unos minutos de silencio bajando sus orejas, pero repentinamente Andrew dijo "Tal vez todavía haya tiempo de hacer algo, todo esto ha sido por mi culpa, todo ha empezado por mi… y yo le pondré fin"

Nick sin decir una palabra, se puso de pie y comenzó a caminar alejándose de sus amigos.

"Nick ¿A dónde vas!?" ¡Nick!" Spunky le llamaba.

El zorro no se giraba. Caminó hacia los orangutanes enormes que sostenían las armas apuntando hacia él.

"¡Nick! ¿Qué haces? ¡Estas loco!" Gritó Spunky siguiendo a Nick.

El zorro se dirigía con paso firme hacia los guardias y a unos cuantos metros de ellos se detuvo retándolos con la mirada y Spunky que iba detrás de él levantó sus brazos en señal de rendición.

"¿Se rinden?" Preguntó McPache.

"¡No! No nos rendiremos" Gritó el zorro tomando los brazos de Spunky haciéndolos bajar y continuo "Malditos, no se lo que pretenden, pero lo van a lamentar"

Los guardias apuntaron sus armas contra el zorro y el lobo. A lo lejos Loui y Andrew presenciaban la escena con terror. De pronto y sin previo aviso Berta le hizo una seña a McPache y dijo:

"Déjeme eso a mí comandante" A lo que el mapache asintió.

La loba se aceró hacia Nick y Spunky y continuo "No podrán salir del edificio, utilizaremos a todo el personal que sea necesario para mantenerlos aquí y no vuelvan a cometer el error de enfrentarse al ASNZ, será inútil que utilicen sus teléfonos móviles ya que tenemos la señal interceptada. Ya hablaremos más tarde" Berta les hiso señas a los guardias de que bajaran sus armas y los siguieran en todo momento.

Nick no respondió y se sumió en el silencio, el cerebro de él se rehusaba a entender que era lo que estaba pasando, escuchaba a todos hablar, pero cada palabra que escuchaba era un sonido sordo sin sentido. Las lagrimas se deslizaban por su rostro y todo era instantáneo y sin control.

Esa no era Judy, su querida Zanahorias no podía estar entre la vida y la muerte. Ella era una chica fuerte que sabía luchar. No podía ser verdad ya que ella estaba llena de vida, llena de aliento. No podía creerlo, y no quería que fuese verdad. Eran los peores sentimientos, las peores sensaciones, el peor momento de su vida.

Nick comenzó a avanzar pasando a los guardias de lado mientras todos miraban a Spunky que caminaba detrás de él. Nadie se había atrevido a decir ni una sola palabra mientras los guardias caminaban detrás de ellos.

El lobo seguía al zorro que caminaba sin sentido cruzando innumerables pasillos angostos. Spunky pudo observar que iban todo el tiempo hacia el lado contrario de lo que parecía la salida del edificio, intentando grabar en su mente cada rincón y lugar con características especiales así, si tenían la oportunidad de huir, sabría al menos hacia donde escapar.

A pesar de que los guardias continuaban siguiéndolos, Nick seguía avanzando con paso firme y luego de cruzar una inmenso cuarto que parecía ser una bodega, se detuvo y miró con agudeza hacia todos lados. El guardaba silencio ignorando completamente al lobo ya que necesitaba estar solo, así que al mirar una pequeña puerta de lo que parecía un viejo cuarto de baño se dirigió con agilidad cerrando la puerta de golpe y dándole en las narices al lobo.

De pronto Nick al escuchar la voz de Spunky lo regresó a la realidad, se dio cuenta que seguía en ese cuarto de baño por horas y sentía la desesperación en su corazón. Lavaba su pelaje repitiendo sus movimientos inconsciente perdido en sus pensamientos.

Se secó con un punado de toallas de papel y luego se apoyó en el lavabo mientras se observaba al espejo. Se miraba preocupado y cada mechón de su pelaje se veía desordenado como si cada uno fuera en diferente dirección.

Mientras se miraba pensaba en todo el peso y la magnitud de lo que estaba pasando. Le arrollo como una locomotora. Se inclinó sobre el lavabo, el estómago lo tenía revuelto listo para vomitar... aun así su tembloroso estomago aguantaba. Volvió a levantar la cabeza, miró su reflejo y observo sus ojos viendo miedo en ellos. Empezó a rememorar los sentimientos de angustia que lo invadían una y otra vez. Más de tres horas habían pasado desde que Judy había recibido la atención medica necesaria y aun no sabia nada de ella.

Cerró los ojos, no podía soportar el dolor de pensar en que podía perderla. Abrió el grifo y mojo sus patas, de pronto la voz de Berta lo sacó de sus pensamientos:

"Oficial Wilde" Dijo la loba saludando a Nick con un gesto y mirando a Spunky que estaba sentado en el piso de ese viejo baño.

"¿Cómo esta Judy?" Preguntó Nick con tono preocupado sin dejar de mirarse en el espejo con la mirada perdida.

La loba sacudió la cabeza y exhaló un suspiro y en ese momento Nick pensó que todo había terminado, tal vez nunca volvería a ver a Judy, pero entonces la loba dijo:

"Todo lo bien que cabria esperar" Respondió ella "Aún esta conmocionada pero el doctor la ha sedado"

Spunky se levantó de un solo brinco y Nick miró fijamente a Berta diciendo "¡Necesito verla!"

"De acuerdo, pero aun esta débil"

Nick y Spunky comenzaron a correr por los pasillos detrás de Berta y cuando al fin llegaron a la enfermería, solo en ese instante el zorro se detuvo al ver a Loui que estaba sentada en el suelo de la entrada con la cabeza entre sus patas, sintiendo que una parte de su corazón se rompía en mil pedazos al solo pensar que habían estado a punto de perder a Judy para siempre.

Mientras Nick caminaba tras Berta pensaba que todos los hospitales y clínicas olían igual, a bolas de algodón empapadas de alcohol. El médico que había salvado a Judy, ese armadillo con lentes y bata blanca con mirada seria seguía sin dejarlo ver a la coneja, decía que de todas formas no estaba despierta.

El zorro resignado se sentó en el piso al lado de Loui limitándose a respirar, ya se le había secado el pelaje, pero su mirada seguía sin vida.

"¿Va a morirse?" Loui entrelazaba sus pequeñas garras entre sus patas de manera nerviosa.

"No lo sé, el medico no me ha dejado verla porque sigue sedada" Contestó Nick con desgano.

"No quiero que muera" La gata decía mientras brotaban varias lagrimas de su rostro.

"Yo sé que estará bien" Dijo Nick poniendo su pata en la espalda a Loui.

"Es mi mejor amiga" Loui exhalo un suspiro largo y comenzó a llorar de nuevo.

"Judy es importante para mí… no sabes cuánto" Nick decía bajando sus orejas.

"Asegúrate de decírselo" La gata dijo poniéndose de pie y limpiando las lágrimas de su rostro continuo: "Cuando despierte, dile que es importante para ti" Dándole una palmadita en el hombro al zorro.

Las horas pasaron, llego Spunky a acompañar a Nick, pero tampoco tenía buen aspecto, en realidad tenia un aspecto horrible. El medico salió de lo que parecía ser la habitación donde mantenían a Judy y se acercó al zorro.

"Ya puedes pasar a verla" Dijo el médico dirigiéndose a Nick.

Cuando el zorro escuchó al armadillo pronunciar esas palabras, se le derrumbó el cuerpo entero. Se quedo totalmente sin vida por todo lo que había retenido. Sentía como la sangre bajaba por su cabeza y creía que podía morirse.

"Le han dado un baño, pero el olor sigue siendo algo desagradable, tiene un hematoma en el pecho y una costilla rota"

"No esta tan mal" Comentó Spunky.

El médico miro al lobo con los ojos muy abiertos, estaba claro que no había terminado.

"Pero se pondrá bien ¿No?" Preguntó Nick preocupado.

El armadillo sacudió la cabeza, como si no pudiera responder a esa pregunta diciendo "Eso espero, ya ha despertado así que puedes entrar a verla"

Nick y Loui siguieron rápidamente al médico. Al otro lado de la puerta había un mundo completamente diferente. Había varias marmotas que se paseaban con batas y carpetas, mientras reían y tomaban café. El zorro se quedó mirando a los enfermeros risueños. Nada en ese edificio le parecía gracioso.

"Todo lo que ha pasado no parece real ¿Verdad?" Comentó Loui en voz baja al zorro mientras seguían caminando detrás del armadillo.

Nick negó con la cabeza y la miró mientras se detenían frente a una puerta.

"Tienes veinte minutos" Dijo el médico a Nick.

Nick asintió ya que ante la situación aceptaría un segundo por estar con Judy si fuera lo único que ese doctor le ofreciera.

Loui le puso la pata en el hombro al zorro antes de que cruzara la puerta y le dijo "Yo te esperaré afuera, eres un buen amigo y sé que la quieres"

El se atragantó con el nudo que tenia en la garganta y dijo "Tu también eres una buena amiga, supongo que todos tenemos nuestra locura"

Loui esbozó una sonrisa ladeada y asintió con la cabeza diciendo "Gracias"

Nick entró a la habitación de Judy. Las maquinas eléctricas emitían un zumbido y una de ellas contaba los latidos del corazón. Otra maquina media la ingesta de oxigeno y hasta de un ordenador que había en una pequeña mesa salía un zumbido.

El zorro se acercó lentamente y se sentó en la cama junto a ella viendo como a pesar de estar sedada tenia los brazos esposados.

Tocó el pelaje caliente de uno de los brazos de Judy y le envolvió la pata con la de él, sintiendo el pulso de esa coneja que había ganado por esa vez la batalla. Estaba viva, aunque herida y a pesar de todo eso le hacia muy feliz.

"Por favor, perdóname" Murmuró el zorro bajando sus orejas dejando que una lagrima cayera por sus ojos "Perdóname porque te necesito"

De pronto Judy sintió un fuerte dolor en su cabeza, al principio creyó que era parte de una pesadilla ya que por mucho que lo intentaba no lograba despertar ¿Acaso había muerto y ya era parte del mundo de las pulgas zoombis?

Se sentía adormecida sin poder moverse y a pesar de que escuchaba la voz de Nick a lo lejos, sus pensamientos no se desarrollaban con claridad.

"Por si no lo recuerdas tenemos malas noticias" Murmuraron las pulgas zoombis.

Pasaron varios minutos antes de que ella se diera cuenta de que estaba en una cama de hospital con sus extremidades sujetas fuertemente. No sabia a ciencia cierta que era lo que la mantenía inmóvil.

Poco a poco sus sentidos comenzaron a agudizarse. Se estaba despertando, pero no era un despertar usual, sino muy lento. Optó por relajarse ya que de nada le servía mantenerse tensa, intentando recordar que había ocurrido después de la lucha con el zorrillo.

El sonido de la voz de Nick la sacó de sus pensamientos:

"…Lamento todo lo que ha sucedido" Decía él sin dejar de llorar.

Judy al abrir los ojos despertó mirando un techo color blanco, conectada a varios aparatos y sin poderse mover; el cuerpo y la cara adoloridos y llena de heridas y golpes.

Ciertamente estaba tan desconcertada que, al intentar moverse, terminó lastimándose uno de los brazos que tenia esposados. Comenzó a llorar al ver a Nick con los ojos cansados.

No entendía nada de lo que pasaba ya que no lograba recordar lo que había ocurrido, su mente estaba en blanco e intentando ser empática, esbozo una sonrisa, como para expresarle que no se había olvidado de él y que aún lo quería con toda su vida, aunque fuera una torpe coneja.

"Siento haberte traído hasta aquí para nada …" Nick decía sacudiendo la cabeza.

"No pasa nada, estoy acostumbrada a luchar contra zorrillos desquiciados ¡Es mi nueva especialidad!" Contestó Judy sonriendo y a pesar de sentir un dolor intenso en el pecho y estar amarrada a esa cama de hospital intento acercarse un poco al zorro.

"¡Genial ahora cualquier excusa es buena para arrimarse!" Se burlaron las pulgas zoombis.

"Tengo que pedirte perdón, Zanahorias" Dijo Nick en tono serio.

"¿Por qué?" Pregunto ella ya que era tan atento y la cuidaba tanto que no sabia a que se refería ese zorro.

"Por todo. Tómatelo como una disculpa general por los años que me he dedicado a hacerte la vida imposible"

Ella estaba estupefacta, eso la había tomado por sorpresa ¿Qué tan grave estaba? ¿Sería que pronto moriría y por eso Nick se estaba disculpando por ser un idiota y molestarla todo el tiempo?

"Se que he sido un imbécil" Continuaba el zorro.

Mientras ella y las pulgas zoombis sentían que de pronto terminarían más graves de lo que estaban por un ataque de nervios.

"Supongo que he sabido ganarme tu atención de la única manera que toda mi vida he sabido: Siendo un idiota" Dijo Nick entrelazando su pata con la de ella esbozando una sonrisa.

"Estas disculpado, pero quiero decirte que aquel día que te conocí jamás podre olvidarlo ¡Me quede pegada al cemento fresco por tu culpa!" Dijo ella mirándolo a la cara mientras le hacia una mueca.

"Si, tal vez hubiera podido hacerlo mejor. Yo quería ser tu amigo, pero sabes que en ese tiempo yo…"

"¿Te hubieran juzgado por ser amigo de una coneja?" Pregunto ella recordando como había tenido que enfrentarse con las diferencias entre presas y depredadores desde que era pequeña.

"De hecho, más bien pensaba que se burlarían de ti por ser amiga de un zorro estafador. Con el tiempo me has enseñado a entender que esas diferencias no importan para ti, pero ya te lo he dicho, yo soy un poco imbécil" Nick bajo la cabeza un poco avergonzado e intento alejar su pata de la de ella.

A Judy se le partió el corazón ante semejante revelación y no permitió que el zorro la soltara, ya que era como si estuviera viendo al pequeño Nick lleno de inseguridades. Solo con esa mirada triste que el esbozaba le bastaba un segundo para perdonarle todo, incluso el asunto de la tal Zara.

Nick dejándose llevar por un impulso se acercó con cuidado hacia ella y paso sus brazos alrededor de su cintura. Cuando ella lo miró fijamente los ojos de él eran de un verde muy obscuro como si exteriorizarán la tormenta que sentía él por dentro.

"¿Estas bien?" Preguntó ella.

De pronto parecía que Nick estaba enfadado, pero ella no sabía por qué.

El zorro dejo de sujetarla y girando medio cuerpo hasta estar frente a ella le sujeto la cara entre las patas y le acaricio suavemente las mejillas "Para mi siempre has sido la chica más fuerte y valiente que he conocido, me da igual que seas una coneja, me es indiferente. Siempre serás mi Zanahorias, la chica preciosa que esta enamorada de ese pedazo de conejo endemoniado, que es amable y generosa, sarcástica y divertida como ella sola"

"¿Cómo se hace para respirar?" Preguntaron las pulgas zoombis.

"Nick…yo..yo" Ella quería explicar todo lo que pasaba ¿Ese zorro realmente pensaba que ella estaba enamorada del imbécil de Jack?

"Espera. No pretendo que me tengas lastima, somos amigos" Dijo él bajando la mirada.

Judy sabia que todo ese problema con Francine traería consecuencias ¿Seria posible que Nick la quería realmente? O tal vez odiaba tanto a Jack que pretendía competir contra él para molestarlo.

"¿Recuerdas aquel día que cenamos en mi departamento y te dije que no pensarás demasiado y disfrutaras el momento?" Susurró Nick levantando su cabeza y mirándola fijamente.

Judy comenzó a recordar el incidente en la ducha y sintió un calor que le subía por las mejillas. Creía que los dos habían guardado en una caja aquel momento para cuando lo volvieran a necesitar y por lo visto ya había llegado ese momento.

"Aja" Susurró ella con una sonrisa nerviosa.

¿Dónde se metía Gazelle y sus canciones románticas cuando más la necesitaba? ¡Esas malditas pulgas zoombis solo se burlaban de ella! Claro si fuera el tipo de chica predestinada a estar con Nick, diría algo descarado como esa zorra con la que salía que era bastante segura de sí misma y lo convencería de que era la chica más irresistible del mundo. Seguro que en ese instante…

"De verdad tienes que trabajar ese aspecto de tu personalidad" Dijo Nick aun cerca de ella.

Judy intento contenerse y tranquilizarse, sentía que su corazón se estaba acelerando, tenía tanto miedo que esos malditos aparatos que tenia conectados la pusieran en evidencia con cada pulsación de su corazón que se aceleraba más y más cada segundo. Nick siempre sacaba lo mejor y lo peor de ella, cuando no estaba molesta con él, estaba derritiéndose frente a él. Era totalmente imposible que aprendiera a disfrutar el momento y mucho menos esposada en una cama de hospital.

"No creo que pueda" Murmuro ella viendo el rostro de él acercarse cada vez más al suyo.

La expresión de la cara del zorro lo decía todo. Parecía como si supiera el efecto que tenía sobre ella y era como si estuviera orgulloso de ello.

"Bueno al menos podemos intentarlo, tenemos tiempo para ello" Dijo Nick guiñando un ojo escondiendo la cara en el hueco del cuello de ella y así sin más acabaron abrazados en ese solitario cuarto.

Algo tan inocente como un abrazo, de pronto adquiría un significado tan distinto. Ella no sabía que hacer ¿Se apartaba y ya? Aunque a decir verdad a ella y a las pulgas zoombis no les estaba costando tan difícil dejarse llevar por el momento.

"Zanahorias" Susurró Nick contra el pelaje de ella, y una sola palabra de ese zorro basto para romperla en pedazos.

"Ha sonado taaaan… taaaan seductor" Dijeron las pulgas zoombis.

¿Qué hacía? ¿Lo besaba? ¿Intentaba decir algo inteligente? ¡Necesitaba un manual de instrucciones para zorros idiotas por favor!

De pronto tocaron la puerta de la habitación interrumpiendo y antes de que Nick o Judy contestaran se abrió.

Nick se apartó rápidamente y la pequeña marmota con su traje de enfermero entró al cuarto tosiendo y aclarándose la garganta en forma de burla al ver al zorro y a la coneja tan juntos dijo:

"Oficial zorro... ¡Ya tienes que salir!"

Hubo un momento de silencio tenso, pero luego Nick abrazo de nuevo a Judy despidiéndose de ella y corrió hacia la puerta cerrando la puerta en las narices del enfermero.

Caminó encogiéndose de hombros saliendo de la enfermería molesto, se sentía agobiado por todo lo que ocurría, se encontró a Spunky y Berta, la cual llevaba una carpeta entre sus patas, pero en ese instante no le apetecía hablar con nadie, así que ignorándolos avanzó a grandes zancadas por el largo pasillo.

"¡Oficial Wilde! ¡Necesitamos hablar!" Gritaba Berta intentando alcanzar al zorro.

"¡Nick! ¿A dónde vas?" Gritaba el lobo.

El zorro miró hacia atrás y vio a Spunky algo agotado corriendo detrás de él, era imposible que lo dejaran solo así que resignándose freno en seco y se encogió de hombros.

"Necesitamos hablar, oficial Wilde" Repitió Berta señalando una pequeña oficina al final de ese largo pasillo.

"¿No se dan cuenta de que no quiero hablar con nadie?" Preguntaba el zorro molesto.

"¡Mierda Nick! Tenemos que salir de aquí si la loba quiere hablar es mejor que lo hagamos ¿Tenemos otra opción?" Spunky se dirija al zorro con desesperación.

"Oficial Berta Bernard" Aclaró la loba.

"Esta bien" Contestó Nick derrotado, sabiendo que Spunky tenía razón después de todo.

Caminaron en silencio hacia la oficina y Spunky no dejaba de pensar en cuanto tiempo habían pasado en el interior de ese edificio que más bien parecía una enorme celda y el desgaste mental de esa horrible pesadilla en la que se habían convertido sus vidas esas ultimas horas.

Los tres animales entraron a una oficina pequeña con una vieja silla marrón y un sofá gris.

Berta se sentó en el sofá invitando a Nick a sentarse en la silla, mientras Spunky seguía de pie mirando a su alrededor con desconfianza.

"Preferiría haberles dado la versión completa, pero dado a que no tenemos tiempo les explicare solo lo necesario"

Berta hiso de lado la carpeta, se recostó en la sofá y cruzo las piernas. A pesar de llevar puesto un uniforme de militar se podían apreciar que esa loba era realmente bonita algo que a Spunky no le pasaba desapercibido, pero eso a Nick no lo dejaba impresionar ya que pensaba que la personalidad de esa loba era entre un caimán irritado y una víbora a la defensiva.

"Escúpelo" Dijo Nick

"Después de el caso de los aulladores el gobierno de Zootopia creo la Agencia de Seguridad Nacional, la mayoría de los ciudadanos reconocen más al ZBI ya que es la agencia que más sale en la prensa, como debe de ser ya que ha recibido mucho poder y libertad de acción, y por ello ha sido capaz de detener varias amenazas importantes. Como yo formaba parte de alguna de esas operaciones, digamos que me transfirieron al ASNZ"

"No me impresiona y dígame ¿Acaso el comandante McPache le hiso pasar por una prueba como la de nosotros?" Preguntó Spunky.

Berta ignoró la pregunta del lobo y dijo "Continuando con el tema que nos interesa y como probablemente ya lo saben existen muchos destacamentos especiales en Zootopia y todos pasan de un modo u otro por el ZBI, el comandante McPache está conectado con todo. Cuando salió a relucir el nombre de la Mamba Negra sonaron todas las alarmas en el departamento de Narcóticos, el comandante McPache ordenó una infiltración inmediata del destacamento especial del ASNZ. Cuando formamos el equipo teníamos varios agentes"

"¿De verdad? ¿Entonces ya tienen equipo? No entiendo porque nos han llamado a nosotros" Dijo Nick molesto.

"Teníamos" Y una sombra le cubrió a Berta el rostro "Pero ya llegaremos a ese punto. Primero necesito hablarles del Zootek, ya que nuestros especialistas informáticos fueron capaces de recuperar varios portales y desde entonces hemos estado decodificando sus registros encriptados. No hemos averiguado tanto como nos gustaría, pero estamos haciendo algunos avances. Hasta ahora hemos decodificado lo referido suministros médicos, equipo de investigación e incluso cargamento de drogas"

"¿Se refiere a la Mamba Negra?" Nick preguntó.

Ella sacudió la cabeza "No... drogas como medicamentos"

"Entonces ¿Qué han encontrado?"

Berta pensó unos segundos haciendo un gesto pensando si decirle o no la verdad al zorro.

"Mire, o es franca o hemos terminado aquí. No sé porque no confía en nosotros, y francamente no me importa, pero está malgastando el tiempo al vacilar y titubear" el zorro estaba listo para ponerse de pie, pero ella le hizo un gesto para que se sentara.

"De acuerdo, de acuerdo siéntese, maldita sea" Ella abrió la carpeta, sacó una hoja y se la entregó con fuerza al zorro "Este es el registro que tenemos de la noche anterior al asalto en el laboratorio secreto, los habiamos estado siguiendo, un camión salió del aparcamiento de lo que parecía el almacén y se perdió entre el tráfico"

Nick arrebató el papel de Berta, lo miró y luego se lo volvió a entregar a ella.

"No puedo creerlo, si esto es un indicativo de la precisión de sus servicios de inteligencia ¡Espionaje de última generación!"

"Si yo persigo algo no lo pierdo" Dijo Spunky guiñándole un ojo a Berta.

La loba ignoró a Spunky recostándose en la silla mirado fijamente al zorro diciendo "Acepte mis disculpas oficial Wilde"

"¿Podría dejar de matarme de miedo con su mirada?" Preguntó Nick.

La sonrisa de Berta fue al principio indecisa, se puso de pie y estiro su pata al zorro diciendo "Tregua"

Nick se puso de pie y le tomo la pata "Ya tenemos suficientes enemigos, es mejor si nos cubrimos las espaldas unos con otros que si nos agarramos del cuello"

Berta dejo de apretarle la pata al zorro, luego la soltó y se volvió a sentar "Es muy amable de su parte, desde que perdimos ese camión tenemos en marcha una operación para localizarlo ¡Es una prioridad!"

"¿Qué sabemos de la célula?"

"Cosas sueltas. Sabemos que están utilizando tecnología de alto nivel, precisamente el tipo de cosas que justifican la existencia del ASNZ, entiéndalo la creación de esta agencia fue propuesta al mismo tiempo que el ZBI, pero fue rechazada por ser demasiado cara e innecesaria, ya que en esa época se creía que el ZBI podía contra cualquier organización" Berta realmente parecía disgustada.

"Lo que es una estupidez" Soltó Nick sentándose de nuevo.

"Lo que cambio la forma de pensar del gobierno fue el caso de los Aulladores, nos han dado presupuesto para tener la creación de un programa informático que no tiene ninguna otra agencia. Busca patrones a través de enlaces encubiertos de todas las bases de datos de inteligencia. La parte complicada es tener en cuenta distintos sistemas operativos, es lo que estamos utilizando también para tratar desencriptar los archivos de Zootek y así fue como dimos con el paradero de este lobo ¿Cómo dices que te llamas?"

"Spunky y quiero que sepas que soy el mejor Hack… "Al darse cuenta de su error, el lobo carraspeo aclarándose la garganta y dijo" Todo un experto en informática, el mejor en toda Zootopia"

Berta le lanzó al lobo una mirada calculadora a Spunky y continuo "Volviendo al tema, esa base de datos nos ha permitido descifrar varios patrones en un laboratorio cerca del Distrito forestal, ya que han estado comprando materiales en pequeñas cantidades a través de varias capas de intermediarios para no hacer soltar las alarmas. Eso lleva tiempo y es caro. El secretismo hay que pagarlo. Eso implica mucho tiempo y dinero"

"Continúe" Dijo Nick.

"Se necesita un lugar secreto para el laboratorio, instalaciones de prueba y si están haciendo investigaciones más avanzadas como drogas entonces eso es más difícil porque se necesita acceso a condiciones especiales de laboratorio totalmente esterilizadas y mucho equipo médico"

"Han dado en el clavo, seguramente el comandante McPache les ha dado una estrellita por ese descubrimiento ya que nosotros descubrimos todo eso sin la necesidad de su programa especial" Dijo Nick de manera sarcástica.

Durante un momento Berta cambio su mirada.

"Si la Agencia de Seguridad Nacional tiene más herramientas de investigación, debería de tener un equipo especial de combate y haberse desplegado, no sé porque evito mi pregunta sobre lo que le ocurrió al resto de su equipo" El zorro dijo con firmeza.

"Murieron, oficial Wilde" Dijo el comandante McPache acercándose lentamente, pero con seguridad por la espalda del zorro.

Nick se giró rápidamente y observo al mapache con el rostro muy serio apoyándose en la pared.

"¿Cómo murieron?"

"Zoombis"

"Nosotros matamos a …. Esos ¿Zoombis? No me gusta mucho esa palabra" El zorro decía disgustado.

"No le gustará a nadie si no llegamos a contenerlos" Contestó McPache.

"Lo que sabemos sobre los priones es terrible: las victimas comienzan a perder rápidamente las funciones cognitivas" Continuo Berta "E incluso antes de la muerte clínica se vuelven disociativos, ilusorios e incontrolablemente agresivos, tanto en la fase previa a la muerte como a la fase de la postreanimación"

"Esa es toda la información que obtuvimos después del incidente" Dijo McPache.

"¿Qué demonios ocurrió?" Preguntó Spunky mirando al mapache y a la loba.

El rostro de McPache era tan frio como el hielo diciendo "Al principio no sabíamos sobre los zoombis ¿Cómo íbamos a saberlo? El proceso de aprendizaje fue muy… extraño para nosotros"

"¿Qué significa eso?" Spunky preguntaba asombrado.

"¿Se enteraron de que fue lo que pasó después de la explosión y el incendio al siguiente día del ataque a la bodega?"

Nick no quería oír aquello, pero McPache lo observaba con unos ojos terriblemente intensos.

"Logramos capturarlos, pero esos zoombis estaban hambrientos, solo dos de mis agentes acompañaban los cuerpos que habían dejado abandonados a la morgue. Perdimos contacto con ellos poco después de su llegada. La oficial Berta y yo nos encontrábamos en la clínica haciendo una entrevista. Cuando dieron la alerta llamamos a todos los equipos disponibles, pero cuando llegaron a la escena lograron encontrarlos y antes de que pregunten, no, en ese momento no sabíamos lo que eran zoombis"

"¿Tuvieron que matarlos?" Preguntó Nick sin querer saber la respuesta.

"Si, perdimos a nuestro equipo. Había que contener la situación" Berta dijo bajando la cabeza y una enorme tristeza ensombreció su rostro.

Nick se levantó de un brinco de su asiento" ¿Me está diciendo que mataron al equipo? ¿Qué clase de mapache enfermo es usted?"

Sin inmutarse McPache dijo "Antes, cuando les hemos dicho que si esa plaga se propaga no habrá manera de detenerla, no estamos exagerando. Toda Zootopia morirá, estamos hablando de un verdadero peligro y no solo para los depredadores. Perdimos al mejor equipo, eran mis amigos y animales a los que quería y confiaba. Imagínense que se hubiera liberado esos zoombis en Palm Hotel el día de fin de año o en Savannah Central un sábado por la tarde. Nunca habríamos podido contenerlo. Ahora estamos razonablemente seguros de que existen más laboratorios y probablemente haya uno o más zoombis. Sospechamos de un secuestro relacionado a una sobredosis de Mamba Negra que sufrió una ardilla que horas después de ser liberada de Narcóticos fue secuestrada horas después y estamos haciendo todo lo posible para localizarla, tal vez sea nuestra única oportunidad de destruir a esos malditos. Si no lo hacemos, le habremos fallado a toda Zootopia. Quizá ya sea tarde" El rostro de McPache reflejaba una inmensa tristeza "Para detener esa cosa le prendería fuego hasta el propio cielo"

Nick seguía de pie aturdido y mareado.

"¿Por qué demonios nos ha metido en todo esto? ¡No le parece suficiente ver a la oficial Hopps malherida?" Preguntó Spunky.

"Los he traído aquí porque tienen cualidades que necesito. Lograron salir vivos de la bodega. Spunky tienes grandes conocimientos en artes marciales y eres un buen investigador, eres duro y despiadado cuando es necesario. Nick eres un policía con experiencia y uno de los mejores en el ZPD y has demostrado que no dudas ni en momentos de crisis. La oficial Hoops es implacable y no tiene la menor compasión por los criminales, de Loui y Andrew me estoy encargando, pero sé que serán parte fundamental del equipo ¡Necesito que todo esto termine de una maldita vez!"

"Pero ¿Por qué ahora? ¿Por qué no nos dijo todo esto en la morgue del ZPD?" Nick preguntaba sabiendo que ese mapache había tenido oportunidad de confesarles la verdad hacía mucho tiempo, era alguien en el que siempre habían confiado y respetado.

"Las cosas han empeorado, el otro día pensamos que teníamos todo controlado, que realmente les llevábamos ventaja. Nos equivocamos, buscamos en nuestras bases de datos disponibles cualquier cosa que pudiese tener relación con esto. Unas de las cosas que logramos programar era buscar casos de asesinatos que tuvieran relación con la Mamba Negra"

"¡Maldición!" Gritó Spunky, ya todo ese enredo comenzaba a desesperarle.

"Hasta ahora ha habido dos casos, todos aislados y lo peor le perdimos la pista a la ardilla de narcóticos" Decía McPache con un aire de desesperación.

"De acuerdo… de acuerdo, estamos dentro" Dijo Nick en voz baja.

"Quiero que usted y la oficial Hopps dirijan el equipo, lo antes posible en una infiltración silenciosa, pronto les diré los detalles de la operación. Eso los pondrá en un gran peligro. No pido disculpas por ello…Ustedes han sido los únicos que se han enfrentado a Zoombis y han sobrevivido. Así que permítame que le pregunte oficial Wilde "¿Están dentro o no?"

Nick y Spunky miraban a McPache como si les apeteciera matarlo.

"Estamos dentro" Dijeron al unisonó el zorro y el lobo.

McPache cerró los ojos y suspiro diciendo "Entonces…¡Bienvenidos al equipo!"

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