¡Desde California hasta Zootopia…Llega el capitulo 23! Yeiiii!

Hola a todos como siempre gracias por sus comentarios y leer el fic. Espero que se encuentren bien en esta cuarentena yo la verdad me siento como esas bacterias nuevas que llegan al lab y tienen que estar aisladas dos semanas; en pocas palabras me estoy volviendo loca trabajando desde casa y preparándome para los cursos de maestría ¿Dónde esta Jack Savage cuando lo necesitó?

NataliAruka me divierte muchísimo que trates de unir a los personajes 3 Siiii! ¡El amor desborda en la ciudad de los sueños! Loui no puede disimular su amor por Spunky, pero la verdad ese lobo malhumorado no parece muy complacido *Pregunta: ¿Qué te parece Berta y Spunky?

Espero que disfruten este cap ¡prepárense para el drama! Y para la explicación de como se crearon los zoombis ¡Al estilo Blluelilly! Siii al fin apareceré en e l fic (Buuuu!) Bueno alguien tenia que explicarlo ¿No? Sin más bienvenidos al capitulo 23:

Objetivo: No acabar en la morgue

Después de la pesadilla que habían vivido en la fábrica de helados todos los integrantes del equipo Invencible se sintieron aliviados cuando subieron al helicóptero, especialmente Loui, quién al sentirse a salvo dio un gran brinco e instintivamente enrolló su cola alrededor de su asiento. Irían de regreso al edificio secreto del ASNZ, pero no todo eran buenas noticias ya que de camino Berta les había informado que habían preparado cuartos para todos, algo que hizo que Nick se sintiera incomodo ¡No permitiría que fueran de nuevo prisioneros de ese mapache!

Judy que estaba sentada al lado del zorro noto su preocupación ya que el verde de sus ojos reflejaba enojo e incomodidad; lo entendía ya que después de todo a él le había tocado la peor parte y había estado bajo una cantidad ridícula de presión últimamente.

"No es gran cosa" Dijo la loba por encima del zumbido del motor "Hemos convertido unas pequeñas oficinas en dormitorios uno para las chicas y el otro para los chicos. El comandante McPache ha ordenado que vayan a sus cuartos, tomen una ducha y esperen en el gimnasio de entrenamiento hasta que los llamemos. No quiere que ninguno de ustedes hable con nadie del ASNZ hasta que él haya hablado con ustedes"

"¿Por qué?" Preguntó Nick visiblemente molesto.

"No se preocupen, no están bajo sospecha, pero lo que ocurre es que muchos de los agentes del ASNZ son nuevos y no han sido informados de la naturaleza de esta crisis. La seguridad es primordial"

A ningún integrante del equipo le gustaban las palabras de esa loba, pero las comprendían. Spunky fingía que estaba durmiendo, pero en realidad estaba estudiando a Andrew, que estaba tieso como una vara observando por la ventana evitando mirar a los demás. Cuando el lobo se dio cuenta de que Nick lo estaba mirando cerró los ojos. Después de aquello parecía dormir de verdad, pero el zorro astuto no se la creyó.

"Si necesitas hablar sobre ello…" Dijo Judy suavemente al zorro intentando calmarlo.

"No lo necesito" Nick la interrumpió, no queriendo hablar sobre el tema.

Ella asintió con la cabeza apartándose un poco observando como Loui que estaba en medio de los dos lobos pegada a Spunky observándolo juguetonamente, mientras Andrew hacia una mueca de asco a la gata, parecía que todo había vuelto a la normalidad, aunque era obvio que todos intentaban ocultar sus emociones ya que se sentían desvanecer, les temblaban sus patas y no precisamente de frio, sino porque aún perduraban los efectos de la batalla contra esos horribles zoombis.

El estómago de Nick daba vueltas al solo pensar en enfrentar a esos monstruos de nuevo. Recordó el insoportable dolor que sintió al tener que matar al cachorro que se había aferrado a él en busca de ayuda, eso había sido devastador y prefería morir que arriesgarse a sentir ese dolor de nuevo. Por un momento, deseo jamás haberse involucrado en esa operación secreta ya que, si seguían saliendo a buscar zoombis y haciendo misiones, era solo cuestión de tiempo antes de que uno de los integrantes del equipo no sobreviviera un ataque. Involuntariamente sus patas comenzaron a temblar, y sintió la necesidad repentina de llorar.

"¿Estas bien?" Pregunto Judy, notando la inestabilidad repentina del zorro.

"Estoy bien" Mintió él, tratando de estabilizarse, se sentía aturdido por lo que acababan de vivir, no podía relajarse sintiendo que en cualquier momento tendría que correr por su vida.

Era mejor dejarlo tranquilo y no dejar que el peso de la realidad volviera a caer y estrellarse contra ellos; cerró los ojos intentando no parecer demasiado preocupada, aunque eso no significaba que lo que estaban viviendo no fuera lo suficientemente real, algo que podía ver en el rostro de Nick que era como un espejo que reflejaba el terror que ella también sentía.

Unos diez minutos después, aterrizaron aproximadamente a las nueve de la noche en las instalaciones del ASNZ. Un gran guardia orangután los recibió al desembarcar y tras bajarse del helicóptero la coneja advirtió que el cielo estaba nublado, la única luz que se veía eran las del viejo edificio que ella tanto odiaba.

Nick comenzó a caminar junto a ella, algo que la hacía sentirse mejor, sabía que ese zorro siempre cuidaba de ella y podía contar con él, necesitaba tranquilizarse y no preocuparse de lo que les deparaba el futuro ya que si había una constante imprescindible en su vida era Nicholas Wilde y sabia en lo más profundo de su ser que nunca le fallaría.

Se las arreglaron para mantenerse juntos siguiendo con paso firme a la oficial Berta que los dirigía hacia la entrada del edificio secreto de la ASNZ, abriendo la gran puerta de metal emitiendo un chirrido.

"Espere un momento, oficial" Interrumpió Nick "No pensaran tenernos prisioneros de nuevo"

Una desagradable sensación de incomodidad surgió entre todos, pero la loba negó con la cabeza y, con paso firme, continúo caminando. Las puertas se iban abriendo mientras atravesaban los largos pasillos, se oían numerosas pisadas que seguían al grupo, Nick no se sentía seguro mirando hacia atrás observando las expresiones de Spunky, Loui y Andrew.

Era algo serio y todos podían verlo, la tensión flotaba en el aire, la sentían sobre ellos mientras continuaban hacia el segundo piso. Les costó un buen rato subir las escaleras ya que se sentían realmente cansados y de nuevo Nick sintió el deseo de gritar que no estaba dispuesto a quedarse esa noche en ese horrible edificio.

Finalmente, llegaron al segundo piso y atravesaron un largo pasillo, pasando frente a un gran gimnasio, un ascensor y unas oficinas que parecían de interrogación, hasta llegar a una esquina donde se encontraban dos puertas una enseguida de la otra dónde se encontraban las habitaciones, lo suficientemente grandes para que estuvieran cómodos, aunque la idea no le gustaba al zorro esas habían sido las órdenes de McPache.

Spunky que se había mantenido callado todo el camino, silbó impresionado, había de reconocer que se alegraba de no tener que vivir con su querida mami por al menos unos días, aunque eso significaba tener que arriesgar el pellejo y seguir las órdenes de ese mapache idiota, bueno al menos no había tenido que vender sus órganos para encontrar un poco de independencia.

"Nos encantaría quedarnos, pero…" Dijo Nick dando un paso hacia atrás recordando la tortura de haberse sentido atrapado en ese lugar.

"Se los he dicho antes, son órdenes del comandante" La loba interrumpió al zorro y continúo "Tienen cuarenta minutos para que tomen una ducha y esperen en el gimnasio de entrenamiento que se encuentra en este piso. A la izquierda se encuentra la habitación de las chicas y a la derecha la de los chicos" Y sin decir más se alejó.

Judy miró su ropa, su atuendo negro de combate estaba hecho jirones, olía a una mezcla de plomo y sangre al igual que el de todos los integrantes del equipo. No le pareció mala idea pasar la noche en las instalaciones de la ASNZ y tomarse un baño.

Sin embargo, no todos pensaban como ella ya que Nick movía involuntariamente una de sus patas poniendo mala cara.

"Tranquilo, Nick… Hablaremos con McPache y lo arreglaremos" Judy puso una pata en el hombro del zorro intentando calmarlo.

Nick la miró fijamente tensando la mandíbula. La coneja tenía la sensación de que quería decirle algo, pero él simplemente permanecía callado. Lo conocía, casi mejor que a ella misma, pero algunas veces era casi incapaz de leerle la mente.

De pronto, Spunky se aceró a ellos con una maléfica sonrisa dándole una palmadita en la espalda a Nick.

Judy gruñó alejándose del zorro despidiéndose del ambiente enrarecido de la conversación que quería entablar con él, ese lobo planeaba algo y no quería ser parte de sus burlas, agachó la cabeza haciéndole una mueca a Loui intentando huir, pero su intento de parecer invisible fracasó estrepitosamente cuando los ojos de Spunky se clavaron en ella.

"Vaya, así que un cuarto para chicas y otro para chicos, ¿Eh? Y yo que te iba a decir que si querías quedarte con la coneja… La oferta es bastante tentadora, si te interesa" Spunky decía entre risas a Nick lanzándole una mirada acusadora a Judy.

"Deberías aceptar el ofrecimiento. No creo que le moleste a ese mapache malhumorado" Loui continuo con la broma del lobo.

Nick sacudía la cabeza sin saber que decir, estando a escasos segundos de querer estrangular a ese lobo, mientras Judy miraba enfadada a la gata ¡Se suponía que era su amiga!

"¡Nos vemos en el gimnasio!" Gruñó la coneja abriendo la puerta de la habitación de las chicas con una expresión molesta huyendo de la situación.

"Te invitaría encantada, lobito, pero después del día que llevas sé que prefieres quedarte en tu habitación" Dijo Loui con coquetería a Spunky entre risas caminando detrás de Judy.

Andrew y Nick comenzaron a reír bastante divertidos, la broma no le había salido tan bien a Spunky que abría la puerta de su habitación con el semblante enfadado y sus ojos ardiendo de furia ¡Odiaba a esa gata loca!

Al entrar detrás de Spunky los chicos pudieron notar que como lo había mencionado la loba eran un par de antiguas oficinas. Eran más o menos del tamaño de una habitación de hotel decente, aunque era evidente, que habían sido rediseñadas a partir de una oficina o una sala de almacén.

No tenía ventanas, la alfombra era de un gris aburrido, pero aun así se sorprendieron al notar que las camas parecían cómodas, los ordenadores enseguida de la cama de Spunky eran los de él, al igual que la tele y el sillón reclinable de Andrew.

Había tres maletas llenas con su ropa, tres elegantes y elaborados uniforme militares color azul oscuro con cada uno de sus nombres grabados en fila junto a un armario, un gran baño con ducha y un pequeño refrigerador con la típica comida chatarra que le encantaba a Andrew: papas fritas, refrescos, helados, pasteles y chocolates.

Spunky inmediatamente se acostó en su cama y cerrando sus ojos trató de olvidar lo que había vivido esa noche y claro también las estupideces de la gata loca, mientras Andrew se adelantó al refrigerador desesperado por papas fritas listo para devorarlas en su sillón favorito; el bañarse no era una prioridad para esos lobos.

"¡Esto es ilegal! Está empezando a parecer que somos los esclavos de McPache" Nick dijo molesto caminando por la habitación mirando con desconfianza los uniformes que estaban en el armario, ese maldito mapache se las había arreglado para mandar a sus agentes a inspeccionar sus casas.

"Sugeriría que nos fuéramos, pero parece que es más seguro quedarnos aquí" Dijo Spunky aun con sus ojos cerrados.

"Después de hablar con McPache idearemos un plan" Nick dijo echando un vistazo en el refrigerador tomando una botella de agua, sentándose en el suelo con la espalda contra la pared, estaba seguro de que había cámaras ocultas grabándolos y que alguien más escuchaba la conversación.

Claro que estaba enojado, no era justo que el cretino de McPache se hubiera inmiscuido en sus vidas ¿Sería una forma de demostrar el poder que ejercía sobre ellos, sobre todos los que formaban parte del ASNZ? El solo hecho de pensarlo hizo que el zorro apretara los puños con fuerza.

Trato de tranquilizarse, tuvo que esforzarse para no llorar, no lo había hecho hasta entonces, intentó concentrarse en su teléfono móvil pero no tenía señal, miró la hora pensando que había demasiadas cosas que hacer y una de ellas era hablar con ese comandante.

Se levantó, con la sensación terrible de enfrentarse a más problemas, si no se apuraba no estaría listo a la hora que Berta les había indicado, tendría que ducharse rápido así que se fue directo a su maleta tomo un cambio y dándole una última vista a la habitación observo a sus compañeros que parecían mucho más relajados mientras él que tenía más experiencia en batallas estaba hecho polvo, después de lo vivido aquella noche seguramente no volvería a dormir jamás.

Por su lado las chicas habían entrado de prisa a su habitación cerrando la puerta con llave y observaron con asombro como a pesar de que era parte de una oficina estaba decorada de color gris, con dos maletas enseguida de cada una de las camas, un baño, unos hermosos uniformes militares color azul obscuro en el armario y un pequeño refrigerador.

Judy no dejaba de observar la habitación algo sorprendida ya que era demasiado grande si la comparaba con el pequeño departamento en el que ella vivía. Comenzaba a sentirse un poco abrumada con tanto espacio y observaba con desconfianza los uniformes.

"¡Esto es jugar sucio!" Gruñó Judy pensando ¿De verdad quería involucrarse en eso? Ya era demasiado tarde para pensarlo. Quizá esos zoombis no los matarían, pero estaban aceptando ser los súbditos de ese mapache, habían registrado sus casas sin ninguna orden.

"¿Con que tenemos que dormir aquí?" Preguntó la gata interrumpiendo los pensamientos de la coneja y observando con asombro las camas de color azul exclamó "¡Al menos dormiré cómoda esa noche!"

Judy no respondió enseguida, solo ladeo la cabeza al observar una maleta al lado de su cama llena con su ropa y sus conejitos y animales de diferentes especies de peluche como si estuviera pensando que decir a continuación.

"Hashtag madura ¿Recuerdas?" Dijo la gata señalando los peluches de Judy dando un gran salto a su cama y acostándose hizo una melodramática inspiración de aire.

"Maldición" La coneja murmuró para sus adentros sin acercarse a su cama haciendo a un lado los peluches, pensando que estaban regresando al mismo lugar donde los habían tenido prisioneros, un lugar que ella juró que nunca volverían. Ahora se sentía responsable de todo el equipo. Sabía que Nick intentaba mantenerse fuerte, pero ella se daba cuenta que debajo de todo aquello era totalmente vulnerable.

"Hablar sola no es muy buena señal" Comentó la gata haciendo movimientos circulares con su pata y continuo "Todos los que trabajan para esta agencia ¡Son unos idiotas! Ni siquiera se han dado cuenta que llevaba tequila" Dijo Loui entre risas quitándole el tapón a la botella que llevaba bajo su sucio y desgarrado traje de combate "¡No me mires, no es de buena educación!"

"Lo siento" Judy dijo bajando la mirada tomando a su peluche favorito, un pequeño zorro rojo, abrazándolo, apoyando la cabeza contra su pecho y llorando, liberándose de la ansiedad y la tensión que llevaba acumulada. Respiraba hondo tratando de mantener el llanto y el miedo a raya ¿Cómo era posible que Loui estuviera más relajada que ella? Era obvio que la gata estaba ocultándose bajo la máscara de siempre.

"Lo siento no quería hacerte llorar… si necesitas sentirte mejor, tengo suficiente tequila para las dos" Loui interrumpió el llanto de la coneja levantando la botella ofreciéndosela "Es para olvidarnos de los zoombis ¿Quieres?"

"No, gracias. Estoy agotada y es obvio que necesito cambiarme de ropa, así que iré a darme una ducha" La coneja negó con la cabeza limpiándose las lágrimas, tomando un poco de ropa de su maleta dirigiéndose a través de la habitación a donde estaba la ducha.

"Ojalá el pequeño zorrito pudiera unirse a ti" Gritó Loui haciendo un gruñido de gato intentando animar a su amiga.

Judy rio mientras cerraba la puerta deprisa detrás de ella, advirtiéndole a la gata que no podían llegar tarde.

Después de unos largos minutos Loui y Judy se dirigían de camino al gimnasio donde los había citado McPache, solo quedaban cinco minutos antes de la hora que les había indicado Berta, por lo que Judy no malgastaba el tiempo y caminaba apurada desde su habitación al gimnasio, sentía la contracción de sus músculos con cada paso que daba y todo era culpa de Loui que había tardado una eternidad bañándose y embutiéndose en un traje de ninja negro tan apretado que apenas podía respirar.

"¿Cómo es posible? ¡No era necesario que te pusieras ese ridículo traje!" Decía la coneja mientras apuraba el paso ya que a ella solo le había tomado diez minutos bañarse y vestirse con una simple camiseta lila, una sudadera abierta color gris y unos pantalones negros ¿Por qué Loui era tan complicada?

"¡Oh…! Tampoco era necesario que te trajeran ese ridículo zorro de peluche ¡Que deprimente!" Dijo Loui con compasión fingida dando brincos alcanzando el paso de la coneja.

"Apúrate, Loui. Si no te mata ese mapache por llegar tarde ¡Lo hare yo!" Gritaba Judy enfadada con paso apurado frente a la gata.

"¡No, por favor! ¡No lo hagas! Somos socias, recuérdalo. Si encuentran mi cuerpo te culparán a ti ¡Todos sabrán que fuiste tú!" Loui gritaba dramáticamente tan fuerte que de seguro llamaría la atención de esos guardias.

"Tú solo te ríes de mis desgracias" Respondió Judy un poco más tranquila al ver que ya habían llegado.

"Lo se amiga, por eso me adoras" Exhaló la gata al ver que la coneja había parado frente a la puerta que estaba entreabierta.

La coneja se asomó y miró con curiosidad que era un lugar muy grande con poca luz, pero la suficiente para ver a la perfección el rostro de los otros animales y sus movimientos. Había muchas bolsas de boxeo y un gran ring en el centro. Era definitivamente un gimnasio de boxeadores.

Nick y Spunky estaban sentados en el piso mirándose con cara inexpresiva.

"Hola, chicas" Dijo Andrew sin dejar de masticar las papas fritas mojándolas al mismo tiempo en mayonesa, comía de una manera no tan educada mientras estaba recargado en la pared enseguida de Spunky.

Judy le hizo un gesto amable al lobo entrando al gimnasio junto a Loui; sabía que debía mostrarse tranquila. Su temor solo incitaría a que los demás integrantes del equipo se sintieran peor, así que respiro hondo, procurando que no se le notara lo agobiada que estaba.

Nick llevaba su camiseta hawaiana color verde, unos pantaloncillos cortos de color café y sus gafas obscuras tratando de disimular el malestar que le rondaba ya que nunca se había sentido tan cansado en su vida. No podía recordar la última vez que había dormido más de unas pocas horas seguidas. Quería cerrar los ojos y perder el conocimiento, dormir varios días, quizá cuando despertara, todo aquello resultaría solo una terrible pesadilla.

Mientras tanto Spunky se encontraba con el ceño fruncido, su típica actitud indiferente y fría, que iban de acuerdo con su ropa: pantalones negros con una enorme camiseta a juego que decía Zoombie Hunter

Andrew llevaba jeans rotos y una camiseta azul que contrastaba con su pelaje café, a los ojos de cualquiera, debía parecer tranquilo y despreocupado pero los nervios lo hacían comer sin poder parar.

"Veo que estas sacando al osito glotón que todos llevamos dentro" Dijo Loui a Andrew dejándose caer y sentándose enseguida de Spunky.

"¡Cuidado! ¡No te sientes aquí! ¡Hay clavos!" Spunky gritó.

Loui pego un brinco asustada moviéndose con muchísima dificultad ya que ese ajustado traje no la dejaba ni siquiera respirar.

"¡Caíste!" Exclamó Spunky al ver la expresión asustada e Loui.

"¡Dame cinco!" Gritó Andrew entre risas chocando su pata con la de Spunky.

Loui miraba a los lobos con una sonrisa que se podía traducir en que deseaba con todo su ser sacarles los ojos. Esperando que la tomaran por una asesina en serie.

"¡No estoy de humor para bromas!" Judy reprendió a los lobos que no dejaban de reírse. A esas horas de la noche con todo lo que había ocurrido lo único que le apetecía era maldecir su propia existencia.

La coneja sabía que su reacción había sido un poco exagerada pero no podía relajarse, se sentía aterrada por lo que había vivido y al estar encerrada entre esas cuatro paredes de nuevo la hacía sentirse peor, así que con todas sus fuerzas preparó su puño para darle un fuerte golpe a un saco de boxeo frente a ella ¡Necesitaba desahogarse!

Con el rabillo del ojo alcanzó a ver al zorro, frenando el golpe justo a tiempo antes calvarle el golpe; había reaccionado rápido retrocediendo antes de que la fuerza de ella le causara un daño irreparable fulminándolo con la mirada e intentando que ese zorro escurridizo no notara lo rápido que le iba el corazón solo de saber que estaban tan cerca.

"¿Tanto te cuesta esperar a que me dé la vuelta para no pegarme estos sustos de muerte?" Sonrió Nick con sus gafas obscuras que aún escondían sus ojos verdes.

Ella se puso muy nerviosa intentando esquivar al zorro, mirando a los lobos que seguían burlándose de Loui mientras ella gritaba sacándoles la lengua.

Nick se puso serio metiendo sus patas en los bolsillos diciendo "Lo siento, cuando estoy cerca de ti es fácil olvidarse de cómo son ahora las cosas"

Judy parpadeó un par de veces ¡Se le había acelerado la respiración! Dio un paso atrás apartándose de él

"Cuesta creer que sea el mismo día ¿Verdad?" Dijo Spunky parándose entre el zorro y la coneja.

Ella suspiró aliviada, dándole gracias al lobo por evitarle esa conversación con Nick, al menos de momento ¡Si era una coneja cobarde! Y no pensaba quejarse de ello.

"Siento haberlos metido en todo esto" Nick se dirigió a todos quitándose sus gafas de sol y fue cuando Judy al fin pudo observar las horas de estrés grabadas en su rostro, así como el brillo poco natural en sus ojos.

Spunky sacudió la cabeza diciendo "No es eso. Bueno, no es solo eso es…" El lobo buscaba las palabras correctas "La realidad de todo es el hecho que exista una agencia como el ASNZ detrás de esos zoombis, probablemente haya decenas de esas cosas por toda Zootopia, cientos y estoy siendo lo suficientemente realista para que los gobiernos necesiten de esas agencias supersecretas, necesitan espías, operaciones encubiertas y todo eso. Lo asumo e incluso puedo aceptar, aunque a regañadientes que vivamos en este horrible edificio" Dijo Spunky con la mirada fija en algún punto de la nada.

"Hoy he visto y oído cosas que sé…que cambiaran mi mundo para siempre, al igual que ustedes para mi nada volverá a ser lo mismo" Andrew decía mientras abría la tercera bolsa de papas fritas.

"No importa cuantos zoombis logramos derrotar hoy, el tener que matar para salvar a esas crías me ha golpeado igual de fuerte, tengo que confesar, que no es fácil me he pasado casi diez minutos llorando bajo la ducha" Dijo Judy intentando contener el llanto.

"No somos superhéroes" Dijo Nick dándole unas pequeñas palmaditas de consuelo a la coneja.

"No es eso y lo sabes, Nick. No intenten consolarme" Contestó ella sintiendo una situación increíblemente incómoda bastaba con sentir a Nick tan cerca de ella para convertirse en un manojo de nervios.

Todos se miraban aterrados y su instinto les hizo fijar la mirada en la coneja.

Ella le dio un fuerte golpe a la bolsa de boxeo y continúo diciendo "¿Quieren saber porque he llorado? Como policías no podemos convertir la muerte de cada animal en culpabilidad, eso nos mataría a todos. Pero esta noche… ha sido algo que cambiará mi vida para siempre, igual que a todos los que estamos aquí e igual que les ha pasado a todos en el ASNZ. No sé cuántos animales he conocido en este edificio, pero he hecho una vista completa y lo he visto en los ojos de cada uno de los guardias. McPache y la oficial Berta lo esconden mejor, pero los demás… Lo que veo en sus ojos está en los míos, puedo observarlo cuando me miró al espejo. Estamos todos marcados"

Andrew bajo la mirada y se encogió de hombros, seguía recargado en la pared untando una patata frita en mayonesa disfrutando al menos el poder cenar su comida favorita.

"Hoy" Dijo Nick muy despacio "Me he dado cuenta de que nos enfrentamos a un plan muy bien elaborado con sumo cuidado y de forma deliberada. Los animales implicados han tenido tiempo para pensarlo detenidamente, para ver las implicaciones. Hoy los he visto experimentar con crías ¡Con crías!" Dijo suspirando "Saben lo que hacen y aun así no les importa"

"Nick, esos son ellos no nosotros" Judy se acercó al zorro tratando de consolarlo.

"No, no" Contestó el zorro con voz cansada "Lo sé, solo que no confió en que el ASNZ sea inteligente, ni ninguna agencia nacional"

"Por eso nosotros estamos luchando contra esos malditos" Dijo Spunky con gran ansiedad mientras apretaba el puño derecho como si estuviera listo para golpear.

Nick suspiró de nuevo diciendo "Estoy cansado y no estoy atacando. Es lo que siento sobre todo esto…como dice Zanahorias, todos estamos marcados y no por la culpa, si no por ser conscientes de las bestias que están tratando de destruir Zootopia" Hizo una mueca que fue su mejor intento de una sonrisa "Es una experiencia que une. Siempre estaremos conectados por saber todo esto. Todos nosotros estaremos unidos por la más reciente demostración de que el mal existe"

"No todo el mundo es parte del problema ¡Todos nosotros estamos tratando de hacer lo posible por luchar y ser parte de la solución!" Judy le lanzó una débil sonrisa tratando de ser optimista.

Nick dio unos pasos hacia la pared y se sentó en el piso de nuevo permaneciendo allí durante un rato sin decir nada, pero cada pocos segundos soltaba un suspiro, todos permanecían en silencio solo se escuchaba el masticar de Andrew, incluso Loui estaba tranquila parecía estar meditando con sus bigotes levantados y su cara reflexiva sentada en la esquina del gimnasio.

"¿Puedes untar las patatas en algo normal, Kétchup?" Gruñó Spunky molesto rompiendo el silencio mirando fijamente a Andrew.

Andrew ignoró las palabras malhumoradas de ese lobo y hundió la patata en la mayonesa de nuevo alegremente.

"A pesar de todo, creo que lo que hicimos fue increíble" Dijo Judy dándole pequeños golpes al saco de boxeo, parecía sentirse con más ánimo.

"Gracias. Pero ahora mismo no me parece tan increíble…" Dijo Spunky parado junto a Judy.

"Si" Contestó la coneja sin dejar de golpear al saco "Pero ¿Cómo te sientes al estar en el equipo?"

"Es una pregunta demasiado complicada para que te dé una respuesta sencilla. En la superficie parece que apareció la oportunidad de hacer algo bueno para los animales de Zootopia, mi pasado ha sido algo difícil, pero, la experiencia en la calle, a su vez me está ayudando a salvar el mundo"

"¿Y por debajo de la superficie?" Preguntó Judy.

"Se cuáles son tus valores, creo que por eso me rechazaste la primera vez que me viste. Eres demasiado razonable para defender tus intereses; tú personalidad se basa en lo correcto o lo incorrecto y a mí me parece bien por eso eres la mejor conejo policía de Zootopia. Así que supongo que el rayo de esperanza que veo en todo esto es el hecho que entre nosotros y un mundo destruido hay cinco animales que están en posición de hacer algo"

"Estas poniendo mucho peso sobre nuestros hombros, Spunky" Opinó Andrew.

"Empezando tenemos que cambiar las cosas por aquí ¡No podemos estar encerrados en este edificio!" El zorro dijo con un aire de determinación abriendo sus ojos.

"Nick, no podemos meternos en líos" Judy se inclinó hacia delante mirando fijamente al zorro.

"¿Por qué estas discutiéndome esto, Zanahorias? ¡No podemos solo acatar lo que ese mapache diga!"

"No, no es lo que estoy diciendo. Solo que esto es serio…" Judy levantó sus patas agitando la cabeza.

"No hay nada de qué preocuparse ¡Estaremos bien!" Spunky interrumpió la pelea entre esos dos.

Judy gruñó molesta y sin pensar lanzó un golpe directamente al centro del saco, el lanzamiento con el puño había dado en el blanco con un crujido. El sacó se tambaleó mientras ella sentía la sangre palpitar en sus orejas.

De pronto la puerta del gimnasio se abrió y Berta con su cara inexpresiva gritó solo dos palabras que provocaron un escalofrío en todos los miembros del equipo Invencible:

"Oficina 12"

Caminaron en silencio siguiendo a la loba en dirección a la oficina de McPache, mirando a ambos lados de esos interminables pasillos, Spunky bajaba la cabeza cada vez que pasaban por las cámaras de seguridad que estaban colocadas en las esquinas y permanencia cerca del grupo tratando de protegerlos.

"Es la tercera vez esta semana que los servidores se descomponen" Dijo Berta interrumpiendo el silencio con un ademán exasperado "¿Pueden creerlo? ¿Se imaginan lo vergonzoso que es decirles a las otras agencias que no podemos enviar ni un correo electrónico?"

Todos siguieron caminando en silencio sin decir una palabra, sin embargo, Spunky asintió tratando de verse sorprendido mientras observaba a los alrededores de manera desconfiada, estuvo tentado a ofrecer su ayuda ya que estaba seguro de que no sospechaban que él estaba detrás de todo eso, así que murmuró una palabra para evadirse. A pesar de todo sentía una punzada de compasión por los empleados de la tecnología de información del ASNZ, ya que sus habilidades de hacker no solo los hacia inservibles, sino que había hecho su misión de desarrollar continuamente mejoras y más importantes fallas para confundir el firewall.

Con todas sus computadoras y herramientas instaladas en el edificio, había ideado una manera de llevar las cosas más lejos. Su objetivo era instalar un programa llamado Sniffers que corría de su computadora conectado a la red interceptando contraseñas y correos electrónicos, adquiriendo toda la información transmitida por el ASNZ. Se había asegurado de que su ordenador se hiciera pasar como si fuera uno más de la agencia. Con suerte, la información por fin le daría al equipo una ventaja en caso de que los planes de McPache fallarán.

"¡Hemos llegado!" Anunció Berta, moviendo la tarjeta de acceso frente a un panel de acceso montado en la pared, enseguida de una gran puerta de cristal. La luz se puso verde y ella abrió la puerta.

Todos avanzaron y la puerta cerró tras ellos, caminaron hasta parar frente a una gran oficina, la loba los detuvo quedando parada en el umbral de la puerta de madera que estaba abierta, dentro se podían observar mapas de la ciudad de Zootopia en varias pantallas, un enorme escritorio con montones de documentos esparcidos, un sillón de cuero y dos sillas frente a el despacho que tenía una pequeña maesa al lado que con deliciosos panecillos, galletas y chocolates.

Las paredes estaban cubiertas por numerosos títulos y diplomas; McPache lucía orgulloso la condecoración recibida como miembro oficial de la Academia Quirúrgica y del cuerpo Médico-Forense de Zootopia, por su actuación destacada había ascendido al grado de teniente coronel, por todo lo que había logrado lo habían nombrado el director de la Agencia de Seguridad Nacional de Zootopia.

Estaba sentado tras el escritorio, llevaba lentes que parecían oscuros debido a la enorme cantidad de luz, y hojeaba páginas de lo que parecía un reporte, colocando las que no le servían boca abajo sobre el escritorio a su izquierda, parecía que no había notado la presencia del equipo Invencible.

Berta dio unos golpecillos en el marco de la puerta llamando la atención del comandante.

"Me da gusto verlos de nuevo" Dijo el McPache levantando la cabeza con una falsa sonrisa en su rostro. Luego su expresión cambió a una mirada más seria "Siéntense, por favor" Con un rostro que no mostraba demasiada emoción.

Nick estaba seguro de que al igual que el equipo, ese comandante tampoco se moría de ganas de abrazarlos.

Spunky y Andrew se sentaron rápidamente en el sillón de cuero que parecía algo cómodo, mientras Judy y Nick se sentaron en las sillas negras que contrastaban con las paredes neutras. Loui había preferido no sentarse ya que con el ajustadísimo traje ninja que llevaba corría el riesgo de que al mínimo movimiento reventará.

"Estoy seguro de que es consciente de lo que ha pasado" Nick fue el primero en hablar, dirigiéndose a McPache con un tono de voz que era a la vez frio y correcto.

"Si" contestó el comandante, a través del cristal tintando de las gafas que llevaba analizándolos de arriba abajo.

"Entonces puede comprender con lo que tenemos que lidiar ahora mismo" El zorro levantó la cabeza hasta estar frente a frente al mapache "¡Y no me parece justo que nos tenga prisioneros de nuevo!"

"La oficial Berta me ha dicho que su equipo no está herido" McPache había ignorado completamente las demandas del zorro.

Judy estuvo a punto de decirle a ese mapache que su equipo no tenía ninguna herida visible, pero era demasiado obvio, en el rostro de todos se podía notar lo afectados que estaban por lo ocurrido.

"¿Cuánto tiempo pretende tenernos prisioneros en este lugar?" Preguntó Nick molesto.

"Ustedes no son prisioneros, son invitados especiales"

La risa burlona de Spunky se oyó por toda la oficina.

"Tenemos que mantenerlos aquí dentro hasta que sepamos con certeza que están a salvo"

"Nosotros sabemos cuidarnos ¿Se le olvida que la oficial Hopps y yo somos policías?" Gruñó el zorro.

"Por el momento tendrán que quedarse ¡Hay reglas, reglas en el ASNZ que deben de seguir! Si el enemigo los encuentra no se lo pensaran dos veces antes de matarlos"

Nick estaba visiblemente molesto y gruñía por dentro, Judy intentó tranquilizarlo tomándolo del brazo, pero el zorro se retorció intentando zafarse del agarre de ella, fue un roce breve, pero aun así el cuerpo de ella se estremeció.

"Saldrán del edificio solo lo necesario, tendrán entrenamientos y comerán a las horas establecidas. De ahora en adelante trabajaran para el ASNZ" Dijo McPache sin perder la calma.

"¿Estamos castigados o qué?" Reclamó Loui.

"Lo hablaremos después" Dijo Judy, ya que no le apetecía discutir los términos en los que se quedarían en el ASNZ en ese momento, sabía que podrían llegar a un arreglo, había cosas más importantes que resolver.

El mapache pareció adivinar el pensamiento de la coneja y asintió diciendo "Han conseguido hacer un prisionero"

Nick no dijo nada, ya que, si sabía lo de Spunky, y estaba seguro de que ese comandante lo sabía, no lo sacaría a relucir.

"¿Qué va a pasar con esas crías?" Preguntó Judy preocupada.

"No lo sé, todos han sido ingresados en el Hospital General de Zootopia con protección del ZBI. La oficina se ocupará de identificarlos ya que algunos de ellos están demasiado traumatizados para decir sus nombres. Ninguno de ellos recuerda cómo se los llevaron. Algunos tenían quemaduras recientes debajo de su pelaje que coinciden con táseres, así que podemos suponer que los cogieron desprevenidos, quizás al azar"

"El hecho de experimentar con crías le da un vuelco a todo esto" Spunky comentó visiblemente molesto de solo pensar en esos pobres cachorros.

"Si" Contesto McPache y continuo "Así es y quiero escuchar su informe completo sobre lo ocurrido hoy, pero primero quiero su evaluación sobre el nuevo ataque ¿Cuándo creen que podrán atacar el almacén principal?"

"¿Tenemos que atacar de nuevo?" Preguntó Loui preocupada pensando que no sería mala idea tener un mes de vacaciones todo pagado ¡Era justo!

"Si y tal vez haya una pequeña posibilidad de que los hostiles del otro almacén no sepan lo que acaba de ocurrir" La voz del comandante era decidida y potente; seguiría con la misión costará lo que costará.

"Ahora ya es tarde, creo que tenemos que crear un nuevo plan y atacar en unos días" Nick dijo levantándose de su asiento.

"¿Por qué no ahora mismo? Tenemos suficiente potencia de fuego como para hacer una entrada fuerte" McPache insistió.

Judy hizo un gesto con su cabeza desaprobando las órdenes del mapache.

"Hay tres razones por las que eso no va a ocurrir" Nick seguía parado sin dejar de mover la mandíbula entre furioso e indignado "La primera: Usted necesita interrogar al prisionero. La segunda: La fábrica de helados estaba llena de crías. No sabemos cuántos civiles haya en el almacén principal y si entramos sin saber que encontrarnos puede que mueran muchos animales inocentes"

"¿Y la tercera razón?" McPache preguntó.

"Porque ese almacén pertenece a nuestro equipo y no quiero que nadie más interfiera en nuestras acciones" Nick terminó de dar su explicación y se sentó de nuevo.

"Escuche: Nos contrató para ser su primer equipo. Bueno, ya tiene lo que quería y estoy segura de que ya observó las imágenes recogidas por las cámaras que llevábamos en los cascos, así que sabe por lo que hemos pasado allí dentro y lo tenso que esta nuestro equipo. Ustedes no entraron a tiempo, debieron llegar más rápido" Reclamó Judy enfadada.

"La oficial Berta y su equipo son unos agentes excepcionales. Tan buenos como cualquier integrante de su equipo. En algún momento lo fueron… pero... desde lo que ocurrió en último ataque muestran signos de trastornos por estrés. En estas semanas su instrucción como equipo ha mermado en un cuarenta por ciento ¡Nada de esto era así antes!" McPache se lamentó algo frustrado.

"¿Entonces nos entendemos?" Judy asintió, comprendía la preocupación de McPache.

"Si de algo estoy seguro es de que no debemos perder tiempo ¡Quiero que asalten el almacén principal esta misma noche!" Insistió de nuevo el comandante.

"De ninguna manera, mi equipo necesita descansar. Usted habla de reducción en eficiencia de combate, bueno entonces ponga un equipo de alto nivel en una situación crítica sin darles tiempo para descansar y se quedará sin ese equipo. Estamos muy cansados y necesitamos tiempo para concentrarnos. En cuatro días planearemos el asalto" Judy se mantuvo firme.

"Dos días"

"Cuatro días" Judy insistió y no cedería.

"Quiero ver al equipo científico de su agencia. Eso no es negociable. No conduciremos al equipo a una masacre. Antes de eso preferiría ir solo" Nick dijo un poco más calmado, pero firme.

Por un momento parecía que el mapache se estaba pensando la sugerencia, y después de unos segundos dijo "De acuerdo" Tomando una galleta de chocolate de su escritorio e hizo un gesto señalando el plato "Tomen una"

Loui no lo pensó y en un segundo tenía cinco galletas entre sus patas ¡Jamás rechazaría comida gratis! Nick hizo una mueca demostrando la rabia que sentía en su estómago.

"¿Quiere una misión de reconocimiento o que arrasemos con todo?" Preguntó Spunky curioso.

"Mi división científica necesita datos, ordenadores, equipos de laboratorio, muestras de patógenos…tenemos que dejar el lugar intacto"

"¿Qué tipo de apoyo podemos esperar?" Judy sabía que necesitaban un plan.

"Todo ya que el equipo de nuestra agencia estará preparado y serán los primeros en entrar si los necesitan. Tendré listos varios helicópteros de evacuación si la cosa se pone fea. Los equipos de ataque de las fuerzas especiales pueden estar dentro en diez minutos. Si resulta un tiroteo estamos en ventaja. Si rompen el perímetro estoy pensando en la opción de arrasar con todo" McPache los observaba con aire calculador.

Nick y Spunky se quedaron mirando fijamente, Judy solo bajo sus orejas ya que los tres sabían que el mapache no había tenido que explicar que, si no conseguían contener al enemigo, al equipo Invencible los freirían junto con los zoombis.

"¿Qué está ocurriendo con el prisionero? Pensé que lo estaría interrogando ahora mismo" Nick no necesitó decir nada más ya que McPache asintió con aire pensativo.

"Me gustaría, pero tiene dos balas en la cavidad torácica. Lo están operando, me informaran en cuanto este lo suficientemente estable como para responder mis preguntas"

"¿Y que pasara si la enfermedad de control lo ataca antes?" Preguntó Andrew preocupado, realmente esa noche no quería meterse en más problemas.

"Entonces ustedes tendrán mucha presión para que me traigan a otro prisionero cuando asalten el almacén"

"Es un maldito…" Gruñó Spunky entre dientes.

"Llévenos con sus científicos locos" Ordenó Nick.

Después de llegar a un acuerdo con McPache, decidieron dividirse en dos grupos: Loui, Andrew y Spunky fueron dirigidos por Berta a la sala de operaciones donde verían las grabaciones de montaje de la fábrica de helados mientras Judy y Nick hablarían con el equipo científico.

El zorro y la coneja caminaron junto a McPache por los pasillos del edificio secreto del ASNZ atravesando y salieron por la parte trasera del edificio, afuera había una hilera de casas remolque gigantes, como las que se usan como oficinas temporales en las obras de construcción. A medida que pasaban a un lado de ellas, McPache iba identificando con una palabra: vigilancia, ordenadores y laboratorios.

Pasaron por delante de una cuya puerta estaba marcada con un trece en letras de imprenta negras, pero esa vez McPache no hizo ningún comentario. En el exterior había cuatro enormes orangutanes guardias armados, dos mirando hacia afuera y dos mirando hacia la única puerta de la unidad; también había una metralleta de un alto calibre lista para disparar detrás de una circunferencia de sacos de arena.

Judy redujo el paso por un momento, frunciendo el ceño, sintiendo la tensión que había en el aire y de repente tuvo un escalofrío como si alguien la agarrase de la nuca.

"¡Espere! ¿Tiene zoombis allí dentro?" gruñó Judy al mapache deteniéndose junto a Nick.

"Entre otras cosas, si" Dijo en voz baja el comandante "Es nuestra sala de cirugía y es donde esta nuestro prisionero, pero respondiendo a su pregunta logramos recuperar ocho. Entre ellos están los que eran miembros infectados del equipo de la oficial Berta. Esta noche mandaré a tres de ellos para su estudio en las instalaciones principales y los demás se quedarán aquí"

"¿Para su estudio? Pero si está hablando de animales que eran de su mismo equipo" Dijo Nick sorprendido.

"Están muertos, capitanes" El mapache dijo con voz firme.

"Comandante, McPache yo…" Judy decía incrédula.

"Están muertos" McPache dijo en tono cortante.

El interior del laboratorio era una mezcla entre el sueño de un científico y un terrible desorden: montañas de libros y columnas de copias impresas pálidas, un gran calendario con palabras y formulas difíciles de entender, tazas de té por todas partes y mesas llenas de todo tipo de equipos de diagnóstico con luces de color neón. Cromatógrafos de gases, secuenciadores de ADN portátiles y muchos aparatos raros que ni Nick y Judy habían visto, ni siquiera en el laboratorio criminalístico de Zootopia.

Pero lo que más les había sorprendido era ver a unos cuantos animales que llevaban lo que parecía un cerebro con varios frascos preparados enseguida de una gran mesa llenos de una sustancia gelatinosa.

Las maquinas zumbaban y docenas de técnicos con batas blancas, guantes y lentes protectores pulsaban botones, ponían notas en sujetapapeles e intercambiaban miradas sonrientes.

En medio de todo aquello había una mesa de despacho, más grande que las demás, que era todo un santuario para los que se hacían llamar frikis del rock, y aunque Nick se orgullecía de no mostrar sorpresa casi nunca, se quedó impresionado al observar tanto desorden.

En ese despacho había fotos de una pequeña gata de pelaje color blanco con grupos de rock, un poster enorme de un grupo llamado Zoocyco y sentada frente a un gran monitor de computadora con una expresión feliz en medio de ese caos estaba la misma gata de las fotografías con unos enormes ojos azules y su pelaje algo desaliñado. Llevaba chamarra negra de cuero, jeans rotos bajo la bata de laboratorio, unos lentes protectores color rosa, guantes morados y un aire de mando que contrastaba con el desorden de ese laboratorio notablemente.

"Capitanes" Dijo el McPache "Déjenme presentarles a la científica Blluelilly"

La gata estaba tan concentrada que no se había dado cuenta de la presencia del mapache y los capitanes del equipo Invencible.

El comandante puso sus ojos en blanco y agitando los brazos llamó la atención de la chica que al darse cuenta se quitó los auriculares haciendo que un bajo metálico se escuchará de ellos; sonaba Zootalica ya que el black metal la hacía concentrarse.

"Ese maldito ruido otra vez…" Gruñó McPache en voz baja.

La gata pulsó el botón en su teléfono móvil y de pronto todo quedó en silencio.

Nick y Judy la miraron fijamente.

Sin levantarse de su silla, la gata les tendió la pata al zorro y la coneja dándoles un apretón firme diciendo "Ustedes son los asesinos de los zoombis, acabo de ver el montaje de la fábrica de helados ¡Wow! Vaya que saben luchar"

"Pensé que a ustedes los científicos no les gustaba la palabra zoombis" Dijo Nick recargándose en el escritorio sin dejar de mirar a la chica fijamente.

"Si, a veces" Bluelilly se encogió de hombros" Aunque es políticamente más correcto llamarlos caminantes, supongo así no estresa a los equipos de combate"

Nick le hizo un gesto carraspeando y removiéndose incomodo dijo "Y usted no quiere parecer insensible"

La gata sonrió diciendo "Negarlo es estúpido. Estamos luchando contra muertos vivientes ¿Prefieren llamarlos ciudadanos no muertos? Quiero decir a mí me gusta llamarles a las cosas como son"

Nick y Judy desviaron su mirada hacia McPache.

"Así son los científicos" Dijo el mapache con una cara totalmente inexpresiva.

"¿Cómo es que los otros animales no les pegan un tiro?" Nick pensó en voz alta.

"Porque así yo soy útil" Dijo la gata con una sonrisa.

Nick hubiera jurado que vio a McPache decir en silencio Solo lo justo Pero solo dijo en alto: "La científica Blluelilly disfruta más de sus chistes que de su público"

"¿Qué nivel de autorización tiene?" Preguntó Judy ya que a ese punto no sabía en quien confiar.

"Tiene las puertas abiertas. Ahora es de la familia" McPache contestó y dirigiéndose a la gata dijo "Por favor, conteste a cualquier pregunta de los capitanes Wilde y Hopps" Y tras decir eso se acercó a una estación de trabajo cercana, retiró una silla y se sentó desconectándose de su entorno.

Blluelilly los miró de arriba abajo durante un momento y luego esbozo una gran sonrisa preguntando "¿Tienen formación en ciencia?"

"Medicina forense por el trabajo, unos cuantos cursos nocturnos" Judy se encogió de hombros.

"El búfalo mala cara nos obliga a suscribirnos a la revista Animal-Science ¿Eso cuenta?" El zorro preguntó con curiosidad.

"Utilizare palabras sencillas" Blluelilly Dijo intentando no sonar tan condescendiente como era "Estamos ante una enfermedad tremendamente compleja. No es algo que haya evolucionado, no es que la madre naturaleza se irritase y lanzase una mutación. Ni siquiera es un patógeno de mal humor como el coronavirus que podría haber evolucionado. Estamos en una zona extraña ya que alguien creo esto en un laboratorio y quien quiera que lo hiciese es inteligente"

"¿Mas inteligente que todos los que trabajan para el ASNZ?" Preguntó con sarcasmo Nick.

"No. Quiero decir terroríficamente inteligente. Quien hizo esto debería de tener una estantería llena de Premios Nobel. Yo no tengo el material para hacer esto, y eso que los chicos del comandante McPache me compran muchos juguetes increíbles. Para crear eso se necesita de unas instalaciones de investigación de primera, microscopios electrónicos, salas limpias y un montón de tonterías de las que estoy segura de que nunca han escuchado hablar. Quizá cosas de las que nadie ha oído hablar. Se trata de tecnología radical, capitanes"

"Llámanos Nick y Judy" Dijo la coneja sonriendo.

"¡Los oficiales de policía más famosos de Zootopia! Fue increíble como salvaron a la ciudad de los aulladores, aunque a decir verdad los chicos que crearon la droga eran unos genios…"

"Científica…" Dijo McPache con una ligera nota de advertencia en su voz.

"De acuerdo, de acuerdo, discúlpenme es muy fácil para mi distraerme. Estábamos hablando de la enfermedad. Miren la ciencia solo es divertida a veces; el otro noventa y nueve por ciento de las veces es terriblemente aburrida. Aparte del hecho de que el proceso de investigación requiere una repetición interminable de experimentos. También está la realidad de las normativas del gobierno de Zootopia sobre lo que podemos y no podemos hacer. Muchas oportunidades de descubrimientos están limitadas y algunas bloqueadas. Las armas biológicas y ese tipo de cosas"

"¿Incluso en el ejercito?" Nick preguntó

"Si"

"¿Incluso en el ejercito supersecreto?" Insistió el zorro.

Blluelilly dudo y con una sonrisa dijo "Eso si comienza a ser más divertido, pero incluso entonces no lo puedes publicar la mitad de las veces, lo que significa que no recibes premios"

"¿Y nada de fama?" Pregunto Nick de nuevo medio sonriendo.

"Bromeas. Es como si no descubrieras nada" La gata bajo sus orejas y la gran bata de laboratorio cayó sobre sus hombros.

"De acuerdo ¿Y qué relación tiene esto con los zoombis?" Preguntó Judy.

"Creo que todos llevamos un auténtico científico loco dentro ¡Un supervillano!" Blluelilly se acomodó la bata de laboratorio dando pequeños brincos, parecía demasiado feliz con esa idea.

McPache levantó las orejas como diciéndole a Nick Ustedes fueron los que querían hablar con ella

"Hablo en serio. Tenemos a alguien con un gran intelecto y muchos recursos. Y estoy hablando de grandes recursos de verdad" Decía la gata aún emocionada.

"Lo capto ¿Así que su supervillano ha conseguido despertar a los muertos? Elaborando un plan malévolo y macabro" Nick negaba con la cabeza, le parecía increíble que alguien disfrutara matando animales inocentes.

"No, esos zoombis en realidad no están muertos… pero tampoco están vivos"

"Pensé que solo había dos opciones" Judy dijo confundida.

"Los tiempos cambian ¿Conocen esa peli, la noche de los muertos vivientes? Creo que ese significado es perfecto para lo que tenemos aquí" Entonces Blluelilly se acercó a un gran pizarrón y comenzó a dibujar" Veamos el cuerpo está diseñado por evolución para tener más de lo que necesitamos para sobrevivir. Por ejemplo, solo necesitamos un diez por ciento la función del hígado, un veinte por ciento la función renal. Se puede vivir sin extremidades. Hay millones de páginas de investigación y evaluaciones de casos de pacientes que han seguido viviendo bien pasado el punto en que su cuerpo debía haberse apagado. En unos casos podemos describir porque y en otros es un misterio ¿Me siguen hasta aquí?"

"Claro" Dijeron al unísono el zorro y la coneja.

"Ahora fíjense en los zoombis. Si estuviesen completamente muertos entonces no estaríamos teniendo esta conversación. Yo seguiría trabajando en un laboratorio aburrido de análisis clínicos y ustedes estarían haciendo lo que hacían antes de que McPache los obligara a estar aquí ¿Por qué? Porque los muertos están muertos. Tienen cero funciones cerebrales, no se levantan ni persiguen a los otros animales"

"Los zoombis de la fábrica de helados están muertos ¡Nosotros los matamos!" Señaló Nick.

"Les explicaré: Esta enfermedad no los deja morir, desconecta cualquier parte del cuerpo que no esté directamente relacionada con el propósito de su existencia"

"¿Qué es?" La coneja preguntó con asombro.

"Lo que trato de decir es que el propósito de los zoombis es extender la enfermedad, están diseñados para ser vectores muy agresivos. La enfermedad simplemente desactiva las zonas dañadas por sus balas"

Nick y Judy miraron a la gata confundidos.

"No me miren así, sé que esto suena muy raro, pero alguien cocinó algo que casi mata a sus víctimas, pero al mismo tiempo evita que mueran, bueno lo que antes se entendía por morir"

"¿Cómo lograron eso?" Cuestionó la coneja intentando no ponerse nerviosa.

"Añadieron un poco de esto y una pizca de aquello para que el huésped (Los zoombis) Extendiesen de manera agresiva el patógeno, ósea la enfermedad. Es maravilloso pero extraño, porque la enfermedad intenta constantemente matar al huésped mientras que trabaja incansablemente para mantener vivas partes de él"

"Eso no tiene sentido" Nick dijo sentándose en una silla, se sentía exhausto de las explicaciones de esa chica.

"Claro que sí, pero no de la manera que ustedes creen; y hasta cierto punto encaja con la naturaleza… más o menos. Cuando tenemos una infección la fiebre es el intento del sistema inmune de sacarla del flujo sanguíneo. A veces la fiebre hace más daño que la enfermedad. La naturaleza está llena de ejemplos, pero aquí tenemos a alguien que ha llevado el concepto en una dirección totalmente nueva: Tenemos una enfermedad mortal además de alguna otra movida que todavía no hemos descifrado. Si estos animales no estuvieran intentando destruir Zootopia podrían sacarse millones de Zoollares solo en patentes"

"¿Tiene algo que ver con los priones?" Cuestionó Nick.

Blluelilly levantó las orejas diciendo "¡Premio al zorro solo por conocer esa palabra!"

"Zorro engreído" Murmuró la coneja.

La gata ignoro el comentario de Judy y continúo diciendo "Los priones son enfermedades neurodegenerativas y a decir verdad todavía sabemos muy poco sobre su transmisión, solo sabemos que son proteínas diferentes que actúan de distinta manera a las proteínas normales. Son pequeños monstruos muy raros… no tienen ADN, pero aun así son capaces de reproducirse por sí mismos ¿Todavía me siguen?"

"Claro, te tenemos de las orejas ¿Y cómo es que estos priones están haciendo zoombis en lugar de matar a los animales sin más?" Nick preguntó sin apartar la vista del pizarrón.

"Es un requisito de diseño de este nuevo brote de enfermedad. Los priones producen una disminución letal de las funciones cognitiva y motriz, y eso permite que la agresión mediante parásitos supere el control consciente. Alguien cogió a los priones y creo un proceso nuevo. No se molesten en preguntarme como porque todavía no lo sabemos; estamos intentando descubrir como la transferencia de acción es tan rápida y todos los extras especialmente el de la agresividad"

"¡Claro! Tal vez si descubrimos como lograron hacerlos tan agresivos…" Dijo Judy pensando en voz alta sentándose en la silla cruzando los brazos, realmente ella no sabía mucho de biología. Solo la había estudiado unos meses, antes de entrar a la academia de policía. En momentos como ese, deseaba haber puesto más atención.

"Esa es la clave ya que la agresividad de la víctima se amplifica de tal manera que casi imita la respuesta de ira que algunos adictos a las drogas tienen ¿Han visto la peli 28 monkeys later?"

Judy negó con su cabeza, siempre había estado tan ocupada tratando de que la ciudad de los sueños fuera un lugar mejor que no tenía tiempo de ver películas.

"Capitana Hopps, debería a mí me encanta. En fin, esa peli trata de un virus que estimula los centros de ira en el cerebro hasta que llega ser tan dominante que las otras funciones del cerebro se bloquean. Las victimas vivían en una ira total, infinita, y finalmente inconsciente. Muy parecido a lo que tenemos aquí, con la única diferencia es que era un virus y nosotros estamos tratando con priones"

"¿Está diciendo que un loco con doctorado en Química vio una película de ciencia ficción y pensó: Esa es una buena forma de matar a los ciudadanos de Zootopia?" Preguntó sarcásticamente el zorro.

Blluelilly se encogió de hombros diciendo "Después de todas las cosas que he visto durante la última semana, no me sorprendería. Recuerden que no nos enfrentamos a una mutación natural, por lo que muchas de las cosas que sabemos están basadas en la observación de campo y en los ensayos clínicos"

"Entonces… Si estamos hablando de enfermedades ¿Por qué también hablamos de muertos vivientes? ¿Cómo funciona eso?" Judy seguía algo confundida.

"Eso es algo de lo que estamos trabajando. En los caminantes que han traído del asalto a la fábrica de helado" En ese momento no había ninguna sonrisa burlona de fan en la cara de la gata "Este grupo de patologías reduce tanto las funciones corporales de los animales que el cuerpo entra en un estado de hibernación. Es por eso por lo que pensamos que estaban muertos, pero nos equivocamos ya que cuando ustedes dispararon a esos zoombis su cuerpo ya había sido invadido por la enfermedad y las heridas adelantaron el proceso. Entraron en un coma de hibernación tan profundo que parecían muertos"

"Esa es la parte que realmente no entiendo" Murmuró la coneja.

"Tengan en cuenta una cosa" Dijo la gata dando pequeños brincos "Los animales pueden hibernar, y a un nivel muy mínimo. El mejor modelo sería una ardilla ya que su metabolismo se reduce al uno por ciento de lo normal. Al menos, que tuviésemos un equipo sofisticado, podríamos pensar que está muerta. Incluso su corazón late con tan poca frecuencia que con un corte no sangraría, porque la presión sanguínea es demasiado baja"

Carol La ardilla de Narcóticos la mamba negra ¿Seria que esa droga era la respuesta? Pensó Judy tal vez esa era la razón por la que había desaparecido ¿Acaso habían hecho experimentos con ella? Todo resultaba demasiado extraño.

"Lo que tenemos aquí es alguien, que o bien ha unido el ADN de una ardilla de tierra a otro tipo de especies animales, y antes de que me lo pregunten, no son compatibles, pero solo es una teoría. O bien han encontrado la forma de alterar la química del cuerpo para provocar una hibernación artificial. En cualquiera de los casos podemos ver los efectos, pero no logramos comprenderlos" La gata se inclinó hacia delante de la mesa mirando fijamente al zorro y la coneja "Una vez la victima esta hibernando, los priones reorganizan la matriz funcional del cuerpo. Mi teoría es que utilizan otro compuesto, tal vez una droga para volver a despertar a la víctima y mantenerla despierta; pero durante la hibernación los priones ya han cerrado aquellas zonas del cuerpo que han sido gravemente dañadas"

"¿Y entonces el caminante se levanta porque los priones han mantenido las funciones motoras?" Nick preguntó sintiendo que ya lograba entender que era lo que estaba ocurriendo.

"Si, como las que rigen el equilibrio, el poder morder, etc. Sin embargo, la mayoría de los órganos están paralizados, reducido el flujo de sangre y del oxígeno lo que causa daños cerebrales irreparables, el corazón solo bombea un poco de sangre y los pulmones funcionan a un nivel mínimo. Entonces tenemos al clásico zoombi con muerte cerebral, hambriento de carne y medio podrido ¡Es hermoso, absolutamente hermoso!" Gritó Blluelilly aplaudiendo.

Cada vez le costaba más a Nick contenerse ante esa gata que parecía disfrutar con los planes maquiavélicos de un científico que parecía sacado de algún libro de ciencia ficción.

"¿Pueden pensar? ¿Pueden resolver problemas?" Judy preguntó tratando de buscar un punto débil en esos zoombis.

Blluelilly se encogió de hombros "Si los caminantes son capaces de tener pensamientos conscientes no hemos visto pruebas de ello. Pero en realidad no sabemos lo que no puedan hacer ni que variaciones pueden surgir en diferentes especies. Tal vez por eso tenían a las crías, porque querían probar los priones en un nuevo grupo de ensayo. La química del cuerpo de los cachorros es diferente. Pero en general, podemos decir que son máquinas de carne y sin cerebro. Caminan, gruñen y muerden ¡Eso es todo!"

Judy lleno de aire sus mejillas, exhalo y luego preguntó "¿Sienten dolor?"

"No se sabe. Lo cierto es que no reaccionan al dolor. Ni siquiera se acobardan, lo único que sabemos es que retroceden ante el fuego"

"Pero mueren. El cerebro parece ser el truco" Comento el zorro.

"Correcto y si fuera ustedes me quedaría con eso. Pero si es posible herirlos de otra manera en el sentido de la palabra. Es complicado ya que tienen una capacidad hiperactiva para curarse de los daños en los tejidos ya que al dispararles las heridas se cierran de inmediato. Si esto fuera una mutación natural lo consideraríamos una respuesta evolutiva, pero esto es algo de diseñador, y de nuevo nuestro doctor Maligno tiene una mina de oro patente en sus manos porque solo este proceso podría ser una cura para enfermedades de trastornos de sangrado. En el campo de batalla eso podría valer miles de millones de Zoollares" La gata se acercó más a ellos y con una gran sonrisa dijo "Y si ustedes y su cuadrilla de superhéroes pueden encontrar a los genios que hay detrás de eso, renunciare a este maldito trabajo, registrare las patentes y luego comprare una isla para hacer fiestas todos los días y me retiraré"

"Veré lo que puedo hacer" Suspiro Nick era mejor no llevarle la contraria a una científica loca ya que no sabría que más tonterías podría crear si la hacía enojar.

"¿Qué pasa con el tratamiento? ¿Hay algo que pueda matar a esos priones? ¿Podemos darle algo a los ciudadanos de Zootopia para reforzar su sistema inmune?" Judy preguntó.

"El sistema inmune no reacciona a las enfermedades de prion y la enfermedad se extiende demasiado rápido sin que haya nada que se pueda hacer. Una vez que está ahí no hay tratamiento"

"Fantástico" Murmuró el zorro.

"Y matar priones es increíblemente difícil. Se ha intentado matarlos con todo como disolventes para matar tejidos, formaldehído y hasta detergente industrial. Pero los priones no mueren, ni siquiera lo hacen cuando muere el organismo huésped. Si se entierra un cadáver con una enfermedad priónica y desentierra los huesos cien años después, los malditos priones estarán allí. Después de todo son más que simples proteínas"

"¿Eso es todo?" Preguntó Judy.

"Podría seguir hablando de ciencia…"

Nick recordó las palabras de Zara Es ilegal trabajar con priones, no hay laboratorio que pueda hacer pruebas ya que destruirlos seria extremadamente difícil, incluso soluciones preparadas en el laboratorio que lo matan todo… no logran matar a los malditos priones. No mueren, ni siquiera lo hacen cuando se ha muerto el organismo huésped

"Me refiero a que eso es lo más importante ¿Hay algo que debemos saber antes de llevar a nuestro equipo a la próxima operación?" Judy preguntó interrumpiendo los pensamientos del zorro.

Blluelilly miró a McPache y en ese instante el mapache ya no tenía la mirada distante haciéndole un gesto de asentimiento a la gata.

"Bueno, está el problema de la infección" Dijo Blluelilly.

"Correcto. Se transmite mediante los mordiscos. Ya vi eso hace unas horas. Vi a esos malditos mordiendo a las crías" Dijo Nick mirando a McPache queriendo saber cómo le impactaban esas palabras, pero no advirtió ni un leve signo de compasión en su rostro.

Ese gran comandante parecía demasiado centrado en lo divertido que era toda esa operación. Lo que hacía preguntarse al zorro de cómo se sentiría si él estuviese encerrado en una habitación con un zoombi.

Blluelilly les lanzó una sonrisa diciendo "Es un poco peor que eso. Mucho más, en realidad"

"¿Qué es peor?" Preguntó Judy asustada.

De pronto escucharon una puerta abrirse, al girarse el zorro y la coneja vieron a la oficial Berta junto a un oso panda que vestía un traje limpio y planchado color azul, pero lo que más llamaba la atención eran sus gruesos lentes para corregir su miopía; tras ellos caminaban Andrew, Loui y Spunky que tenían un aspecto terrible y sus ojos mostraban el aspecto cristalino y profano de una víctima de un horrible crimen.

"Capitanes, les presento al jefe de informática y ciberseguridad el capitán Rubén" Dijo Berta haciendo que el oso panda diera un paso al frente.

Judy y Nick hicieron un gesto con las patas saludándolo con cortesía.

"Es un gusto conocerlos, la oficial Berta me ha hablado maravillas de ustedes" El oso dijo con una gran sonrisa y continuo "Bienvenidos al ASNZ, soy el encargado de auditar los sistemas de seguridad y de proponer programas en la mejora en vulnerabilidades detectadas en los sistemas"

"Se quedó miope de tanto jugar videojuegos en la computadora" Se burló Blluelilly.

McPache se aclaró la garganta ignorando la burla de la gata.

"Chicos, ¿Están bien?" Judy preguntó en voz baja a los lobos y a la gata mientras se acercaba a ellos.

Spunky, Loui y Andrew no contestaron, aún seguían callados mientras sus caras aun reflejaban miedo y asombro.

"Los miembros de su equipo han sido informados por la oficial Berta y el capitán Rubén les ha mostrado las cintas de nuestro último ataque fallido antes de que ustedes se unieran al grupo de la ASNZ" McPache dijo con voz monótona.

Spunky miró al suelo durante un momento, luego respiró hondo e intentó controlarse. Nick y Judy aún no habían visto aquellas cintas, pero después de ver las caras de sus amigos podían imaginarse los horrores que les rondaban las cabezas. El zorro sentía que les había fallado por haberlos arrastrado a eso.

"¿Estaba a punto de hablarles sobre el índice de infección, Química?" Preguntó Berta con una voz tranquila a Blluelilly.

"Si, pero ¿Porque no les da las noticias usted?" Contestó la científica.

Berta asintió y se aclaró la garganta antes de hablar diciendo "No sé qué es peor, un caso sobrenatural de zoombis como los de las películas o los que tenemos aquí"

"¡Definitivamente los que tenemos aquí!" Dijo Blluelilly agitando sus brazos.

Berta y Rubén asintieron e incluso McPache mostraba cara de miedo.

"No es una buena forma de empezar una conversación" Dijo Nick "Pensé que los zoombis serian nuestra peor perspectiva"

Loui sacudió la cabeza como si intentará olvidarse de lo que acababa de ver mientras decía "Eso pega más rápido que un shot de tequila"

"Quienquiera que crease esa enfermedad fue pionero en acelerar el proceso de infección ya que ocurre en minutos" Berta explicó.

"Segundos" Corrigió Spunky "Lo vi con mis propios ojos" Aun sentía que le temblaban las orejas.

"Estamos viendo todo tipo de variaciones en cuestión de infección, tiempo de muerte y velocidad de reanimación. Estamos empezando modelos de estudio, pero no estamos cerca de entenderlo. Les apuesto mi colección completa de discos de rock a que o bien tenemos mutaciones o más de una cepa. En cualquiera de los casos doy por eliminada la ciudad de Zootopia" La mirada de Blluelilly era de preocupación.

"Creo que cuando el portador y la victima están en un estado de agitación, el proceso ocurre más rápido Tanto la adrenalina como la temperatura ambiente aceleran el proceso" McPache seguía intentando no mostrar emoción en sus palabras.

"Por eso es una gran amenaza" Judy trataba de mantener la calma.

"Está bien, ya captamos el mensaje: Si escapa alguien infectado estamos perdidos" Andrew afirmó.

"Yo solo disparare a matar" Spunky dijo con una mirada de odio.

"¿Y la vacunación? ¿Pueden inyectarle algo a nuestro equipo por si acaso nos muerden?" Preguntó Nick.

"En absoluto, recuerden que el centro de esto es un prion" Blluelilly contestó sentándose exhausta en una silla ¿Acaso tendría que volverles a explicarles de nuevo?

"¿Se transmite por el aire? Quiero decir si lo único que tenemos que hacer es protegernos de un mordisco podemos llevar trajes especiales. Yo he visto muchas de esas cosas en los videojuegos" Andrew preguntó con curiosidad.

"No creo que se transmita por el aire" Dijo Blluelilly pensando "Pero quizá si, por el vapor como el virus del Ébola lo que significa que la saliva o el sudor podría transmitirlo. Quizá necesitarán un traje para materiales peligrosos o algo así"

"Es difícil pelear llevando uno de esos trajes" Señaló Judy.

"Podría hacer una llamada y tener trajes especiales como ropa exterior permeable y protectora en caso de guerra química para emergencias a nivel nacional. Es una tela muy fina compuesta de esferas de carbono activado. Es dura pero ligera y permite movimientos ágiles, combate armado y no armado. Tengo mis contactos"

"Usted siempre tiene contactos" Dijeron Rubén y Blluelilly en voz baja.

Después de despedirse los miembros del equipo Invencible salieron de la casa rodante convertida en laboratorio rumbo a sus habitaciones, había sido una noche larga y necesitaban descansar.

Todos los miembros del equipo Invencible caminaban exhaustos, cruzaban el corto trayecto hacia la entrada del viejo edificio, de pronto Nick se detuvo sintiendo un estremecimiento que no pudo reprimir, no quería regresar a ese edificio y sentirse prisionero de nuevo.

Judy se detuvo junto a el zorro, haciendo una señal para que los demás avanzaran.

"Estar bajo las órdenes de ese mapache desquiciado es una mierda. Lo sabes ¿No?" Nick reclamó acercándose demasiado a Judy, siempre hacia cosas como esa, cosas que no debería hacer estando en el edificio de la ASNZ.

"Yo no estoy de acuerdo con quedarnos aquí, sé que tenemos que regresar al ZPD; pero entiendo que es más seguro para todos mantenernos unidos" Dijo la coneja mirando a su alrededor ya que no se sentía segura en ningún lugar.

"¡Necesitamos regresar al precinto!" Gruñó Nick con voz amenazante.

"Las reglas se han puesto no solo para proteger a todos los miembros de nuestro equipo sino también a todos los ciudadanos de Zootopia" Judy enfatizó sus palabras, parándose frente al zorro.

"¿Para protegernos?" Preguntó Nick sorprendido "Todo lo que he escuchado hoy son reglas que limitan lo que podemos hacer. No escuché nada sobre la seguridad de los ciudadanos de Zootopia" Los ojos del zorro centellaron con un brillo peligroso.

"No podemos salir de este maldito edificio al menos de que no vayamos acompañados por uno de esos guardias" Judy respiró profundamente sintiendo cierta frustración, obligándose a abrir los ojos intentando mirarlo de la misma forma que él lo hacía.

"¿Y estás de acuerdo? ¡No necesitamos niñeras!" El zorro resopló tensando la mandíbula, sintiendo un escalofrío de rabia.

"¡Es para mantenernos a salvo!" Dijo Judy levantando la voz asegurándose de que nadie los estuviera escuchando.

"Estas reglas no son justas y puedes dejar de fingir delante de mí. No tienes que decir que estás de acuerdo solo porque debas" El zorro la miraba con el ceño fruncido ya que la rabia se hacía cada vez más evidente.

"No estoy fingiendo, Nick. Estoy de acuerdo que McPache tiene que tomar medidas drásticas. No me parece mal si tenemos que sacrificar unos cuantos días durmiendo en este edificio" Contestó Judy bajando sus orejas, intentando calmar su respiración ya que no quería pelear con ese zorro idiota.

"¿Sacrificar unos cuantos días? ¿En serio? ¿Crees que eso es lo que me molesta? ¡Tenemos que regresar al ZPD!" Nick avanzó hacia ella con los ojos vidriosos y de pronto era como si se le incendiará la mirada.

"Estas molesto porque estas siendo irracional y cabezota. Estas dejando que tus emociones te nublen la razón, Nick. Si te pararas a pensar solo cinco segundos, verías que esa regla es necesaria" Ella dijo apartándose bruscamente hacia atrás, intentando recordar la última vez que ese zorro le había hablado de esa manera.

"Entonces acláramelo" A Nick le temblaba la voz "¿Está bien que nos restrinja que hacer y a dónde ir? ¿Qué puedan registrar nuestras casas cuando quieran? ¡No tenían ninguna orden! ¿Y que está bien que ese mapache comience una caza de zoombis cada vez que crea necesario?" Nick al darse cuenta de que la coneja había retrocedido, se acercó aún más, su rostro estaba a solo centímetros de del ella.

"¡Nadie está de acuerdo con eso! Estoy de acuerdo que hay que tomar medidas, pero no estoy de acuerdo con…" La rabia le hacía hervir la sangre a Judy "Solo te importa tu libertad, no has cambiado eres un zorro que no piensa en los demás ¡Que irracional de mi parte el haber pensado que te importábamos!" Ella apretaba sus puños contra su costado mirándolo fijamente.

"¿Me estás diciendo que no he cambiado? ¿Te estas oyendo?" Balbuceaba él alterado sintiendo que su propia voz lo estremecía.

"Qué más da ¿A quién le importa verdad? ¡Sigues siendo el mismo zorro egoísta de siempre!" Judy lo apartó de un empujón antes de hacer algo irracional, como llorar delante de él. Pero no logró ir muy lejos ya que siempre olvidaba lo rápido que se podía mover ese zorro idiota, que la bloqueo viendo brillar sus ojos enrojecidos llenos de rabia.

"¿Cómo puedes decir que soy un egoísta? Contéstame, Judy" Nick dijo con voz amenazadora.

"Porque… ¡Porque deberías de saber que esas reglas son justas para proteger a los demás miembros del equipo!"

"Esto no tiene nada que ver con las malditas reglas ¿Qué sigo siendo el mismo zorro al cual no puedes confiar?" Nick soltó una risa grave y seca "¿En serio crees eso?"

"Pero tu piensas…"

Nick la agarró del brazo, acercándola a su pecho. Ese contactó inesperado le congeló el cerebro a Judy.

"Si fuera como cualquier otro zorro, ya te hubiese tenido sin pensar siquiera en las consecuencias que tendría para ti. Cada día tengo que luchar para demostrarte que he cambiado" El apartó la mirada; el verde de sus ojos se obscureció como si estuviera pensando en algo que él solo pudiera comprender.

Judy alzó la vista hacia él, sorprendida por oírle decir eso tan claramente. Se quedó sin palabras, y eso que ella y las pulgas zoombis siempre tenían palabras. Ya te hubiese tenido. Estaba bastante segura de que quería decir con eso.

"Así que no me digas que soy el mismo zorro" Dijo Nick molesto atrayéndola aún más hacia él pasándole un brazo alrededor de los hombros. Volvió a mirarla fijamente con una expresión distinta en el rosto

"Nick, yo…" Balbuceaba Judy aún alterada sintiendo que el cuerpo de Nick se tensaba.

"Olvídalo" La soltó, con una máscara de frialdad sobre su cara.

Nick caminó hacia el interior del edificio y ella se quedó de pie durante unos minutos angustiada como nunca, cerró los ojos y dejo que las lágrimas rodasen por su rostro incapaz de ir tras él. Nunca habían discutido de verdad. No así. No estaban de acuerdo en muchas cosas, como pelis favoritas o el helado de zanahoria que a ella tanto le gustaba y que ese zorro tanto odiaba, pero nunca habían discutido de esa manera. Era curioso lo evidente que eran sus sentimientos hacia él, podía pasar de odiarlo con toda su alma a adorarlo en cuestión de segundos.

Mientras tanto el zorro caminaba molesto hacia el edificio con la mirada fija hacia el suelo, tenía prisa de llegar a su habitación a la cual no quería regresar, era algo irónico, pero no le quedaba otra opción si Judy no estaba dispuesta a ayudarlo. Al llegar le tomó unos segundos para abrir la puerta pensando que ni otra ducha, ni una buena cena le quitarían las ganas de lanzarse desde el último piso de ese maldito edificio, estaba perdiendo los nervios, odiaba discutir y odiaba discutir con ella.

Al entrar en la habitación observó a Spunky que trabajaba con la cabeza inclinada hacia abajo y con sus patas volando sobre el teclado de su computadora mientras Andrew se veía relajado como si estuviera disfrutando de una noche tranquila, como si la ciudad de los sueños no estuviera en peligro inminente.

"Han registrado la habitación, pero no han encontrado nada" Dijo Spunky sin apartar la mirada del teclado de su computadora.

"¡Lo sabía! No podemos confiar en la ASNZ ¡Soy el único que tiene agallas de enfrentarse a ese mapache!" Gritó Nick alterándose cada vez más con cada palabra.

"¿Entonces has discutido con la coneja?" Spunky preguntó apartando sus ojos del monitor al escuchar la voz furiosa del zorro.

"Yo pienso que deberías confesarle la verdad…serias un tonto si no lo hicieras" Comentó Andrew.

Nick observó a los lobos, esos dos idiotas se iban a meter en el problema de su vida si seguían opinando, trataba de tranquilizarse mirando la situación de un ángulo diferente, con el fin de buscar las maneras posibles de poder sentirse mejor y arreglar un poco el embrollo en el que estaban metidos.

"Ese mapache nos quiere mandar directamente al matadero" Murmuró Nick intentando cambiar el tema sentándose en su cama, respirando hondo un par de veces.

"Un día estás de acuerdo con este tonto juego y al otro estas en contra" Spunky dijo en tono burlón.

"¡Lo se! Gran parte de la culpa es mía por pensar que las cosas funcionarían" Dijo Nick arrepentido de su ataque de rabia "Pero dudo que podamos preparar el siguiente ataque en tan poco tiempo… ¡Todo esto es mi culpa!"

De pronto el teléfono móvil del zorro vibró y Spunky dio un grito victorioso diciendo "¡Eres formidable Spunky, nadie como tú!"

El lobo había logrado su cometido en tan poco tiempo, seguía pasmado por lo fácil que había sido instalar el programa en los servidores del ASNZ y como un extra activado la conexión a internet.

"Ay, por favor ¿Quién no ha hecho eso?" Andrew decía con sus ojos en blanco.

Nick clavó la mirada en la pantalla de su teléfono móvil que indicaba que había recibido dos, tres, cuatro…once mensajes de Zara.

"¡Maldición! ¿Qué carajos le pasa a esa zorra?" Balbuceó Nick mirando los mensajes insistentes de Zara ¿Dónde estás Nicky? Llámame y hasta un Emoji de una zorrita haciendo pucheros.

"Veo que no pierdes el tiempo…" Spunky comenzó a toser repentinamente mientras decía "Judy… contra…Zara"

"¿Me has estado espiando?" Preguntó Nick molesto bloqueando la pantalla de su teléfono, se sentía sorprendido y frustrado.

Ambos lobos se miraron divertidos y estallaron en risas mientras Nick pensaba ¡Ese maldito lobo había interceptado su teléfono móvil! Vaya que sabía que no debía confiar ni en su propia sombra.

"¡No es divertido! Es mi mejor amiga, somos compañeros de trabajo, soy un zorro y ella una coneja ¿Creen que es divertido?" El zorro intentaba dar explicaciones.

"Yo creo que es estúpido porque tú mismo entraste en esto y ahora tienes que terminarlo si quieres salvar tu pellejo y los de todo el equipo…" Spunky reía sin parar.

"Quizá y las dos te asesinen mientras duermes" Andrew se burlaba del zorro.

"¡Ya cállense!" Nick gritó bastante irritado pasando sus patas por el pelaje de su cabeza, esperando que el par de idiotas que tenía como compañeros dejara de reírse y lo entendieran por al menos unos minutos.

Los lobos intentaron dejar de reírse; unos segundo después lo volvieron a mirar serios.

"¿Ya has pensado que harás con Zara?" Preguntó Spunky.

Nick se rascó la nuca un poco nervioso, sus amigos pensaban que era un patán busca chicas. Él tenía una buena razón, y sabía que esa zorra era un mal necesario, pero ¿Cómo lo explicaría? Si Judy o alguien más se enteraba significaría tres cosas: Ridículo total, golpe merecido y perdida de la dignidad.

Spunky comenzó a reírse de nuevo.

Nick mató a Spunky con la mirada, pero ese lobo solo sonreía complacido, lo cual hizo enojar al zorro un poco más.

"¿Puedo preguntarte algo?" Andrew intentaba no reír.

El zorro asintió con la cabeza esperando que la pregunta no fuera lo bastante ridícula como para que se burlaran de él.

"¿En serio te gusta Zara?"

Un poco nervioso el zorro, se acomodó el pelaje de su cabeza e intentando calmar sus nervios recordando las palabras de Zara sobre los priones:

El Dr. Hu está obsesionado con ese tema, piensa que podrían reactivar el sistema nervioso central de un animal que ha muerto, pero en realidad no lo creo… eso es imposible, mi jefe y tu han visto muchas pelis ya que lo que dices es ¡Imposible! Yo y medio mundo lo sabríamos si fuera cierto

El dr Hu, el jefe de Zara era la clave….

Después de unos minutos en silencio Nick murmuró "Digamos que ella tiene una deuda conmigo"

Judy había sentido el aire frio de la noche golpeando sus mejillas intentando tranquilizarse, decidió regresar a su habitación avanzando rumbo al edificio de la ASNZ, aunque sentía unas repentinas ganas de huir de ese lugar. Camino con pasos pesados mientras la ira le palpitaba la cabeza subiendo las escaleras y llegando a su habitación. Antes de abrir la puerta, lo pensó seriamente ya que Loui se daría cuenta que había discutido con el idiota del zorro: ojos rojos e hinchados de tanto llorar y cara de tristeza, pero no tenía otra opción así que suspirando soltó lentamente el picaporte pensando ¿Cómo estaría Nick?

"No es hora de pensar en él coneja tonta; te rompió el corazón" Se burlaron las pulgas zoombis.

Al entrar a la habitación, pudo observar que había sido registrada, no sabía que estaban buscando ¿Sospecharían que ella y Loui tenían un zoombi escondido? Se quedó de pie observando ala gata que dormía profundamente aun con su traje de ninja.

Después de acomodar el cuarto apagó la luz caminando por la habitación sintiendo ganas de llorar, pero se sentía tan vacía que hasta respirar le dolía. No dejaba de recordar la discusión que había tenido con Nick y su estómago no dejaba de dar un vuelco.

Tan ensimismada estaba en sus pensamientos, que se dio contra el marco de la puerta con su cabeza. Maldijo y se dobló sobre sí misma, jadeando. Y ahí, con ese dolor tan agudo recorriéndole la cabeza, en la obscuridad pensó en su familia hacía tiempo que no hablaba con su padres, una lagrima recorrió su mejilla estaba tan ocupada en salvar Zootopia que se había olvidado de ellos.

Recordó a su madre diciendo Toda chica encuentra a ese único chico que, no importa cuantas veces le rompa el corazón, ella le dará otra oportunidad, y nadie sabe porque

Loui se despertó sobresaltada con el ruido del golpe, abriendo sus ojos lentamente con pereza percatándose de la cara de tristeza de la coneja "¿Qué te sucede?"

Judy arrugó la nariz murmurando "Me he molestado con Nick… Me ha dicho que soy irracional ¿Tú crees que soy irracional?" La coneja se dejó caer sobre la cama.

"¿Es una pregunta con trampa?" Preguntó Loui aún adormilada.

"¿Entonces soy irracional?" Preguntó Judy frustrada.

"Eres un poco intensa. Trabajas sin descanso para que Zootopia sea un lugar mejor, aunque en eso te lleves la vida, la mayor parte de las veces sueles luchar sin pensártelo dos veces. Me divierte que no lo veas, así que tal vez el zorro tenga razón y seas irracional" Dijo entre risas la gata.

Judy frunció el ceño "Todo eso suena genial. Gracias"

"Vamos a dormir" Loui bostezó y cerró los ojos volviendo a quedarse dormida roncando como un león.

Judy asintió con la cabeza, se acostó en la cama sin cambiarse de ropa, pero no dejaba de dar vueltas, Su mente no descansaba. El ataque a la fábrica de helado, zoombis hambrientos, el inminente ataque que tenían que planear, su obsesión por ese zorro ¡Los ronquidos de Loui! y todo lo demás. Cada vez que se giraba, se molestaba el solo pensar en la posibilidad de pasar otra noche en vela.

Cuando al fin había logrado conciliar el sueño lo hizo durante una hora y una terrible pesadilla se le coló en sus sueños. Se despertó y hundió la cabeza en la almohada, en ese momento sentía en el estómago a las pulgas zoombis que no dejaban de revolotear, se incorporó y echo un ojo al reloj. Era más de la una de la madrugada y ella seguía completamente despierta.

Tomó su pistola ¡La precaución ante todo! y salió de su habitación cerrando la puerta tras ella, necesitaba caminar y aclarar sus ideas. Caminó por el pasillo en el cual la obscuridad e inmovilidad prevalecía, le sorprendió no ver a los enormes orangutanes vigilando las instalaciones.

No dejaba de pensar en la idea de que ahí dentro podrían estar experimentando con animales, Nick tenía razón no podían fiarse en McPache recordando que ese zorro siempre decía que no podían confiar en el sistema legal ya que no importaba si estabas en lo correcto o no; las leyes eran un laberinto de lagunas diseñadas para ayudar a animales con poder y para oprimir a oficiales como ellos.

Avanzó con precaución hasta el ascensor esperando que una noche tan espantosa como la que había pasado, no se repitiera. Al entrar al ascensor suspiró, apretó el botón para bajar esperando a que se cerraran las puertas, pero no pasaba nada.

¡Maldición! Ese estúpido ascensor no quería funcionar, definitivamente ese edificio era todo un fiasco.

Judy salió del ascensor echando un vistazo al otro lado del pasillo, se encontró con las escaleras y bajó observando con cautela ya que un cierto temor recorrió su espalda. Miró por encima de su hombro, casi esperando tener un zoombi asesino detrás de ella a punto de tirarla por las escaleras. Pero no había nada.

Entrenada a no ignorar ese sexto sentido que le alertaba a cualquier cosa fuera de lo normal, admitió que quizá no debía haber salido de su habitación sola, después de todo era parte de un equipo y si algo le pasaba a ella les afectaría a todos. Continúo bajando las escaleras de dos en dos y abrió la puerta de la planta baja.

Aún sentía cierto temor y no ayudaba nada que los largos pasillos estuvieran iluminados con tenues luces ¿Dónde estaban todos los guardias? El silencio era sepulcral.

Escuchó un sonido detrás de ella y cada pelo de su cuerpo se erizo a modo de alerta mirando hasta el último rincón en busca de una posible amenaza, retrocediendo e intentando regresar a su habitación.

Subía las escaleras escuchando sus pasos resonar de forma increíble, casi como si el sonido estuviera riéndose de ella. De pronto, tuvo que pararse ya que alguien la había agarrado del brazo y un gritito de sorpresa se le escapó, aunque sonó más como un chillido y al inclinarse hacia atrás palpando la pistola bajo su ropa preparándose para dar una fuerte patada, levantó la mirada unos segundos antes de hacer contacto ya que si iba a golpear a alguien lo miraría directamente a los ojos.

"¡Maldición!" Gritó Judy.

Nick bloqueo la rodilla de la coneja y levantó las orejas riendo "Es evidente que tus reflejos están mejorando"

Con el corazón a mil ella cerró los ojos murmurando "Me has dado un susto de muerte"

"¿Qué hacías sola en el pasillo?" Nick le soltó el brazo.

"No podía dormir" Dijo Judy bajando sus orejas esperando que las lágrimas no comenzaran a brotar salvajemente.

Cuando ella creyó estar a una distancia correcta, lo miró esperando a que le dijera que era lo que quería y porque andaba a esas horas deambulando por el edificio. Al parecer ni él lo tenia claro porque no decía nada, la miraba en un silencio que era incomodo para ambos.

Judy le dio una última mirada, lista para irse a su habitación, un lugar donde podría al menos llorar una vez más.

"No es seguro que andes sola por este edificio" El zorro la tomó del antebrazo acercándola a él evitando que huyera.

Judy entrecerró los ojos tratando de evitar que las lágrimas salieran de sus ojos.

"…Y quiero pedirte disculpas" Dijo Nick.

A causa de las lagrimas ella lo veía borroso ¿Por qué llegaba así de la nada y simplemente se disculpaba?

Ella suspiró bajando su mirada de nuevo sintiendo como su corazón se aceleraba cuando el tomo sus patas entrelazándolas con las suyas lo cual hizo que ella tragara el nudo que sentía en la garganta mientras escalofríos le recorrían toda la espalda ya que la tensión entre los dos era evidente.

La respiración acelerada de Nick hacia que su pecho subiera y bajara a un ritmo endemoniado. Cuando sus miradas se encontraron, ella percibió la tristeza de ese zorro reflejada en sus ojos como un ruego, una súplica. Era como si el estuviera esperando que ella estallara de ira, pero por muy mal que se sintiera en ese instante, no conseguía estar enfadada, el dolor había desaparecido.

"Nick…" Murmuró Judy.

"Lo sé, lo se… supongo que me odias con todo tú corazón. Quiero demostrarte que he cambiado" Así era Nick, un zorro increíblemente apasionado, que lo empujaba a hacer locuras y luego, cuando se rompía el hechizo, se daba cuenta que el resultado de sus actos no era tan geniales como parecía.

"Lo siento mucho, no debí hablarte así, Nick" Judy sollozó ella incapaz de contener por más tiempo las lágrimas.

"Eh, eh, Zanahorias, mírame. No pasa nada" El zorro susurró inclinándose sobre ella limpiando sus lágrimas.

La coneja estaba exagerando y lo sabía. Solo había sido una pelea, pero no podía dejar de llorar porque en cierto modo había sido su culpa.

"Ven aquí" Nick la abrazó y apoyó su cabeza contra su pecho dejándola llorar un rato más para que se liberara de la tensión acumulada desde el enfrentamiento.

Él estaba en silencio como si debatiera consigo mismo, pero unos segundos después parecía que ya había tomado una decisión y de ponto una media sonrisa le iluminó la cara.

"Estoy aquí para cobrar lo que me debes" Nick murmuró.

Judy miró para todos lados, buscando una excusa que le ayudara a salir de esa situación además no estaban en el lugar más seguro.

"Esto me da mala espina ¿Ahora que pasa?" Preguntó Judy desconcertada.

"No seas boba, Zanahorias" Nick se reía "Tú me debes algo"

"¿Boba?" Preguntó ofendida, o mejor dicho fingiendo estarlo "¿Es así como piensas aclarar las cosas zorro idiota?" Ella aún se limpiaba las lagrimas de su rostro.

"¿Idiota? ¿Yo?" Nick preguntó con sarcasmo.

Judy no podía creer como ese zorro la había hecho pasar del llanto a unas ganas bestiales de querer sacarle los ojos.

"¿Quién más? Eres un apuesto zorro idiota" Ella se dio una palmada en la frente al darse cuenta de que lo había llamado apuesto.

Nick le pasó un brazo por la cintura y la atrajo hacia su pecho. Estaban completamente solos en las escaleras, las pulgas zoombis pensaban que seria conveniente que apareciera uno de esos guardias o no sabrían si esa coneja seria capaz de mantenerse quieta ¡Ellas si tenían dignidad! Ese era el efecto que Nicholas Wilde podía tener sobre cualquier chica.

"Muy bien, Zanahorias. Ahora que por fin hemos aclarado el tema ¿Qué te parece si tu y yo salimos a dar una vuelta?" Susurró Nick.

"¿Qué tienes en mente?" Judy preguntó al instante mirando al zorro que sonreía de oreja a oreja.

"Bueno, de momento escaparnos de este horrible lugar, tomar un helado y luego quizá dar un paseo. Me muero de ganas de estar solo contigo"

"Me encantaría, sobre todo lo del helado, pero ¡No podemos escaparnos!" Judy decía nerviosa mientras sentía como Nick la rodeaba con sus brazos.

"¿Estas lista para tener una cita al estilo Nicholas Wilde?" Preguntó Nick con un tono irresistible, dándole un beso a Judy en lo alto de la cabeza.

Ella estaba sin palabras al percatarse de que tendría una cita con Nick ¿Llegaría por fin el momento? Por eso, cuando el la tomo de la pata entre las sombras dirigiéndola hacia la salida, no pudo evitar devolverle el gesto con tanta convicción que sentía su corazón a punto de estallar.

Estaba preparada para pasar una noche al estilo Wilde porque después de todos los contratiempos, problemas y malentendidos ¡Esa noche en la ciudad de los sueños todo podría ser posible!

¡Ohhhmycoronasneak!

¡Nos vemos en el siguiente capítulo!