¡Desde California hasta Zootopia llega el capítulo 26!

¡Hola a todos! Gracias por todos sus comentarios ya que es algo que me anima a seguir escribiendo. Como pueden ver sigo vivía, aunque entre la escuela, el trabajo y el gym me vuelvan loca intento darme un tiempo para escribir y la razón son ustedes ya que no quiero que este fic se quede sin terminar. Créanme que es muy triste ver como uno de mis fics favoritos nunca fue terminado y no quiero que le ocurra a Destiempo.

Sin más espero que les guste este cap ya que las pulgas zoombis esperan ansiosas sus comentarios

Capítulo 26

¿Arriesgarse o Sufrir las Consecuencias?

Edificio de la ASNZ, Distrito Forestal de la ciudad de Zootopia, 5:00 am

Nick y Judy lograron escabullirse de regreso a sus habitaciones después de la no muy exitosa cita según las pulgas zoombis y al lograr al menos dormir unas horas se habían despertado a las cinco de la mañana por el intenso sonido de una alarma. El equipo Invencible fue guiado por los enormes guardias orangutanes al primer piso saliendo por la puerta trasera del edificio corriendo rumbo a la hilera de casas remolque gigantes donde se encontraban los laboratorios.

Increíblemente Loui seguía vistiendo su traje ninja, aunque no parecía que era lo más cómodo para correr en ese tipo de emergencias ella pensaba que eso sería lo único que le ayudaría a sobrevivir así que lo importante era salir con vida de esa situación.

De pronto los cinco se pegaron a la pared de un remolque para no ser vistos. Spunky intentó decirle a la gata que estuviera lista si necesitaban disparar, pero entonces ella al estar enseguida de él le dio un empujón haciéndolo chocar con Andrew y ambos cayeron.

Nick intentó ignorar las acciones sin sentido de Loui mirando hacia la izquierda dándose cuenta de que había un grupo de técnicos fuera de un remolque que parecía ser el laboratorio principal. Les ordenó que se apartaran ya que estaban arremolinados en la puerta.

"Yo te cubro" Nick escucho decir a Judy, que cargaba su arma justo enseguida de él.

"¡Todo mundo fuera de las instalaciones! ¡Apaguen esa maldita alarma!" Nick exclamó acercándose a la multitud de animales señalándoles la salida más cercana.

Los animales corrieron despavoridos mientras el equipo Invencible seguía al zorro por la hilera de remolques. Cuando llegaron al remolque lo que vieron los hizo pararse en seco ya que habían escuchado el ritmo de los disparos de un arma automática que según los cálculos del zorro ese era el lugar donde habían provenido, pero estaba desierto; el arma todavía echaba humo y el suelo estaba lleno de casquillos.

Solo podían ver a uno de esos enormes guardias… o lo que quedaba de él. Su cuerpo estaba inclinado contra el muro de sacos de arena que rodeaban la ametralladora, con la garganta completamente destrozada. Había pequeños charcos de sangre por todas partes y manchas que parecían causadas por chorros que hubiesen salido de una arteria. Fuese lo que fuese lo que ocurrió había sido rápido y muy malo.

Avanzaron en silencio. Todos llevaban un arma MP5.

"Este día está resultando muy largo y acabo de despertar, maldición" Murmuró Nick mientras comprobaba el cargador "Esta vacío" Busco en los bolsillos del guardia muerto y encontró uno nuevo.

"A mis seis" Susurró Judy y sintió como todos se ponían detrás de ella. Spunky apuntó a todas las esquinas.

La alarma cesó, dejando un eco resonando en las paredes.

"Verifiquen sus objetivos" Dijo Nick en voz baja sabiendo que Andrew y Loui no tenían experiencia para el tipo de ataque al que posiblemente estaban enfrentándose y continuo "No sabemos quién este infectado, si es que esos Zoombis se han escapado"

El equipo Invencible se detuvo, se juntaron y escucharon ruido procedente de dos direcciones: Detrás del remolque y desde su interior.

"Nosotros entraremos" Susurró Nick señalando a Spunky "A los demás los guiará Judy"

"Esto es un desastre ¡Renuncio!" Dijo Loui quejándose, dando pataletas.

"Déjate de tonterías, gata loca" Le soltó Andrew.

"¡Vamos!" Les señaló Judy yendo por la izquierda recorriendo el lateral del remolque.

Mientras tanto Nick y Spunky subían por la escalera del remolque de doble ancho. La puerta del laboratorio estaba abierta y se podían ver figuras moviéndose en su interior. Notaron otra arma en el piso de nueve milímetros; pero estaba vacía así que la ignoraron y subieron el último escalón. Tenían prisa, más el policía que el zorro llevaba dentro hacía que siempre estuviera observando, así que echo un vistazo a la puerta. No había signos visibles de que la hubiesen forzado para entrar ni para salir. Aunque no tenía tiempo para preocuparse por eso todavía le seguía jodiendo lo que había pasado la noche anterior con Judy.

Subieron al tráiler. Dentro estaban dos pingüinos médicos con batas de laboratorio con las extremidades rotas. Un poco más allá otros tres pingüinos vestidos con camisones de hospital yacían sobre charcos rojos y a lo lejos se podía ver a una pantera negra que a simple vista se podía apreciar que era un zoombi localizado en una zona quirúrgica situada en una sección del remolque con pantallas, pero esas habían sido arrancadas y la garganta de la pantera había sido totalmente destrozada.

Los médicos que habían estado trabajando con él estaban muertos. Todos los cadáveres habían recibido varias balas en la cabeza. En la parte posterior del remolque había otro zoombi esta vez era un coyote encima de uno de los guardias orangután, al que intentaba destrozarlo con los colmillos. El guardia gritaba y agitaba los brazos para zafarse del ataque.

Nick y Spunky fueron directo al zoombi ya que no había tiempo para gritar ordenes ni para retirarse y esperar refuerzos. Quizá McPache enviaría más ayuda, pero no lo sabían y tenían que confiar en que Judy y los demás se estuvieran ocupando de todo afuera.

Se concentraron en el zoombi, que estaba atacando a ese guardia aterrorizado.

El remolque tenía unos veinte metros de largo lo cual le ayudó a Nick a despejar la zona en un par de segundos. Se oyeron disparos en el exterior y el coyote zoombi se quedó helado en su sitio, levantando la cabeza y mirando con sus ojos muertos la procedencia del ruido.

A unos seis metros de él, Spunky tomó un pesado pisapapeles de una mesa y lo lanzó con fuerza. Volando por el aire y dándole al zoombi a un lado de la cabeza, lanzándolo hacia la pared. Soltó al guardia que se desplomo dando gritos de dolor.

Sin embargo, el golpe no le había hecho daño al zoombi, pero si reaccionar haciendo que girara la cabeza en dirección del zorro y el lobo enseñando los colmillos mostrando sus brillantes ojos muertos.

El coyote zoombi saltó listo para atacar a Nick, pero él ya estaba en movimiento, adecuando la velocidad y la fuerza con el ángulo de ataque de esa terrible criatura utilizando sus patas para bajarle ambos brazos y luego agarrarlo con fuerza de la garganta mientras Spunky lo golpeaba en las sienes. Sabían que no podían herirlo, pero al menos debían intentar contenerlo, a pesar de ello el peso del cuerpo de ese coyote aplastó al zorro contra la pared haciéndolo reaccionar e inclinarse para tomarlo por la garganta, sintiendo como crujían los huesos de la criatura.

Cualquier animal normal hubiera muerto en ese instante intentando tomar aire por la garganta destrozada pero el zoombi seguía gruñendo listo para atacar. Spunky lo golpeo de nuevo en el lateral de la cabeza, pero esa vez mantuvo sus patas contra la sien con fuerza tomándolo por los hombros alejándolo de Nick estrellándolo contra la pared.

Spunky sintió como esa criatura ponía tensión en todos sus músculos para atacarlo, igual que hace una presa para intentar zafarse de un depredador, pero eso era lo que ese lobo quería que hiciese.

Cuando la criatura se separó de la pared, Spunky dio un paso atrás y tiró con todas sus fuerzas sin soltarlo. El efecto hizo que el zoombi fuera directo hacia él más rápido de lo que pretendía girando su cuerpo para darle más impulso soltándolo y haciendo que volara a su lado como si hubiera repelido por un campo de fuerza.

Nick tomó al zoombi agarrándolo de nuevo por la garganta haciendo que el cuello de la criatura produjera un crujido fuerte y húmedo. Lo soltó y cayó sobre una mesa de examinación y luego al suelo.

El zorro no había logrado sacar el coraje matando a ese terrible zoombi ya que no podía dejar de pensar que se había enamorado de Judy sin darse cuenta. Sentía como si fuera algo que había perdido y no sabía que le hiciera falta hasta justo en el momento que la había besado ¡Era tan cobarde! Se había imaginado que podían ser felices, pero era un zorro ¿Por qué siempre les había hecho daño a aquellos que lo querían? Se odiaba por no haberle respondido que él también la quería sin haber averiguado que más hubiera ocurrido esa noche.

De pronto una ráfaga de disparos regresó a la realidad a Nick escuchando un quejido detrás de él y al girarse al lado de Spunky vieron al guardia orangután poniéndose de rodillas y cubriéndose la parte derecha de su cabeza con una pata, de la que brotaba sangre. El mordisco no era grande, pero seguía siendo un mordisco. Pobre animal ya estaba infectado. Entonces vieron que se daba cuenta. Sabía que era su sentencia de muerte y todos en el interior de ese remolque sabían que no habría nada que hacer.

Spunky disparo en todas direcciones y después apuntó al guardia herido gritando con fuerza "¡Quédate quieto!"

El asintió, pero tenía los ojos llenos de lágrimas. Nick se giró y corrió hacia la puerta del laboratorio, saltando hacia la izquierda. Dos pingüinos, ambos transformados en zoombis, estaban en el suelo partidos por la mitad por los disparos de Spunky.

"¡Cuidado!" Gritó el lobo a Nick al ver una cabeza llena de sangre levantarse detrás de unas cajas.

El zorro se giró mientras veía un pingüino viniendo hacia él, se echó a un lado y le dio un golpe en la garganta con el antebrazo en tensión. Su cabeza y sus hombros se pararon justo allí, pero las patas se levantaron en el aire fue entonces cuando Spunky apartó al zorro, poniéndole una pata en el pecho para que no se moviese y le dio dos tiros en la cabeza.

El zorro y el lobo respiraron aliviados ya que una vez más habían exterminado a todos los zoombis, pero no sabían si esa suerte los acompañaría la próxima vez. Salieron del remolque para apoyar al resto del equipo viendo como Judy esquivaba a otro zoombi tirándolo al suelo con un fuerte golpe en la rodilla y cuando las rotulas crujieron contra el suelo, le puso el cañón en la sien y le disparó.

"Judy 5… Zoombis 0 ¡Loooooooooosers!" Gritó Loui emocionada dando brincos ignorando la cara molesta de Andrew.

De repente hubo un silencio sepulcral.

"Despejado" Dijo la coneja "Los tenemos a todos"

Nick bajo la cabeza cansado mientras Spunky cambiaba su gesto de alerta a otro mucho más duro y peligroso. Cerró los ojos, respiro hondo y luego asintió.

Judy miraba de un lado a otro, comprobando cada esquina con ojos fríos. Su mirada se cruzó con la de Nick y entonces asintió con la cabeza intentando ignorar lo mal que se encontraba ¡¿Por qué las pulgas zoombis no le habían advertido de confesarle a Nick que lo quería?! El resto de la cita se había quedado dormida en el viaje de vuelta, lo que le había servido para dos cosas. Había logrado una siesta reponedora y evitar hablar con él.

Los gritos del guardia orangután herido dentro del remolque hicieron que todos se estremecieran. Blluelilly y la oficial Berta llegaron corriendo con una pistola de combate en sus patas mientras un equipo de guardias se dirigió directamente al remolque luciendo aterrorizados por lo que pudiesen encontrarse.

"Retírense, ya todos los zoombis han sido abatidos" Spunky ordenó.

"Científica o lo que sea…dentro tenemos a un guardia herido. Vaya a ver lo que puede hacer por él" Ordenó Nick mirando fijamente a Blluelilly.

La gata no se movió y preguntó "¿Le han…?"

"Si" Nick miró a todos los animales reunidos en la puerta y bajo la voz "Le han mordido"

"No podemos hacer nada por él" Murmuró ella bajando las orejas.

"Usted es la que sabe de los priones y ese animal necesita ayuda" Insistió el zorro.

La gata miró aterrorizada el remolque sacudiendo la cabeza, decidida a no moverse ya que una cosa era leer sobre zoombis en los libros y estudiarlos cuando estaban contenidos en el laboratorio, pero no sabía si estaba preparada a enfrentarse a esa situación.

Nick se acercó a ella y la miro fijamente diciendo "Escúcheme, ese orangután que está allí dentro esta herido y asustado, Es uno de los nuestros, esto es real y les ocurre a animales de verdad. Quiero que hagan lo que puedan por él y que lo hagan ahora mismo o juro que los encerrare allí con él"

La gata se quedó quieta con las piernas dobladas como si estuviese decidiendo si echar a correr o no. Parpadeó unas cuantas veces, luego asintió haciéndole una señal a Berta entrando las dos en el remolque seguidas de los guardias.

El zorro sintió que le tocaban el brazo y al girarse vio a Judy. Sus ojos buscaban algo en su rostro y en su cuerpo.

"¿Estas herido?"

"No" Dijo el zorro tragándose la rabia y volvió a intentarlo más tranquilo "Spunky y yo estamos bien. Pero los guardias que estaban allí y todos los técnicos de laboratorio están muertos. También está el prisionero, así como los médicos que estaban trabajando con él; pero uno de los guardias, un orangután joven … bueno, le han mordido"

"¡No puede ser!" Exclamó Andrew. Sus ojos clamaban venganza.

Judy estaba consternada "¿Cómo ha ocurrido eso? No..." Entonces se calló, consciente de los animales que los rodeaban y le lanzo al zorro una mirada muy expresiva.

En ese momento había una centena de animales afuera del remolque, algunos con ropa militar, otros con ropa de civil, todos aterrorizados y confusos. Vieron a McPache con una mirada fría acercándose a ellos, entre la multitud.

"¡Su seguridad es una mierda!" Gritó Spunky.

McPache miró a los cinco integrantes del equipo Invencible durante un buen rato y, por primera vez el zorro pudo mirar verdaderos sentimientos bajo la superficie de ese comandante, algo que parecía ser una ira fría.

"Lo primero es lo primero" Dijo McPache con una voz casi completamente tranquila. Saco su teléfono móvil y marco un numero "Soy el comandante McPache. Código de seguridad uno. Clausura total"

En ese momento comenzaron a sonar otra serie de alarmas diferentes y las luces giratorias que había en las paredes comenzaron a brillar. Colgó y marcó un segundo número.

"Bloqueen la oficina de vigilancia. Bien, ahora quiero todos los registros de seguridad y los videos de las ultimas doce horas en mi portátil de inmediato. Lo mismo para las cámaras de seguridad en un radio de veinte manzanas y en todas las direcciones. Permanezcan en clausura hasta que los vuelva a llamar personalmente y díganle al coronel que quiero dos aviones armados con ametralladoras en el aire ahora mismo para monitorizar el terreno" El mapache colgó el teléfono móvil maldiciendo y le ordenó al equipo Invencible que se retiraran diciendo "Pueden irse yo resolveré todo"

Los cinco se apartaron mientras Judy y las pulgas zoombis maldecían para sus adentros ya que si ese mapache llegaba a descubrir que ella y Nick se habían escapado tendrían serios problemas. Se escucharon unos disparos sucesivos y ella se encogió cuando un disparo final sonó, seguido de silencio. Se desplomo recargándose en la pared de un remolque inclinando la cabeza intentando no llorar.

Nick se detuvo a un lado de ella sintiéndose molesto y agitado, mirando al resto del equipo. Al parecer, que alguien hubiera dejado escapar a esos zoombis no era gran cosa y seguramente ese maldito mapache estando a cargo ya había matado al pobre guardia infectado ¡Que suerte!

Spunky levantó uno de sus enormes brazos y se froto el pelaje de la frente con rabia. Nada estaba yendo bien. Habían hecho todo lo posible por contener la situación, pero sentía que no estaban seguros en ese edificio ya que había sido tan fácil hackear las cámaras de seguridad y borrar toda evidencia de que el zorro y la coneja se habían escapado. Y peor aún, esa cita no había ido nada bien ya que la tensión entre esos dos estaba afectando al equipo ¿Qué más podía pasar?

"Nick ¿Qué ha pasado exactamente?" Preguntó Judy.

"Ya lo he contado todo. Alguien ha dejado escapar a esos zoombis"

"¿Alguien dentro del equipo de laboratorio?" Loui se rio apoyada en una esquina, con los brazos cruzados sobre el pecho "¿En serio?"

"Si, un guardia ha sido herido. Estaba ahí, lo han atacado y en un instante podría convertirse en una de esas terribles criaturas si no es que McPache ya lo ha ordenado aniquilar" Nick murmuró aun molesto.

"Esperemos que eso no ocurra" Spunky dijo dándole un golpecito en el hombro al zorro para intentar tranquilizarlo.

"¿Qué estabas haciendo en la noche? ¿Por qué no estabas en la habitación?" Preguntó Loui a la coneja en voz baja, pero por lo ruidosa que era todo el equipo pudo escucharla.

Spunky, levantó las patas intentando hacer callar a Loui ya que él se ocuparía más tarde de ese asunto.

"¿Tiene que estar esta gata aquí?" Preguntó Andrew poniendo los ojos en blanco.

"Es parte del equipo y la necesitamos" Contestó Judy.

"Por lo menos ¿Puede callarse? No hay necesidad de que comience con sus dramas" Spunky retaba a la gata con la mirada.

"Comento todo lo que yo quiera" Loui rio sacándole la lengua al lobo retándolo y después se dirigió a Judy preguntándole de nuevo "¿Dónde has estado el resto de la noche?"

"Loui" Dijo la coneja "¿Puedes estar callada por cinco minutos?" Conteniendo el aire intentando tranquilizarse.

Los ojos de Nick llameaban "Por favor Loui, trata de contener tus comentarios"

Loui se acomodó contra la pared, levantando las patas en modo de rendición diciendo "Claro, claro continua zorro. Vuelve a contarnos como el zoombi atacó"

"Ya lo he explicado" Dijo Nick "¿Acaso es bastante difícil de entender? ¡No podemos quedarnos aquí!" Aclaró.

"Pero aquí no pagamos renta y tenemos vecinos zoombis" La gata protestó.

"¡Podrías callarte!" Spunky le soltó a Loui, su paciencia ya se estaba agotando.

Andrew comenzó a reír

"¡Si vuelves a intentar callarme, voy a darte una patada y te la voy a clavar entre los ojos!" Exclamó la gata en posición de combate como si fuera una maestra en artes marciales con su ajustado traje.

El lobo se rio "Vaya, que valiente para ser una pequeña gata ninja en formación. Si quieres intentarlo me apunto"

"¡Spunky!" Gritó Nick haciendo temblar a todos.

"¿Sabes qué? Apuesto a que tu madre está feliz de que al fin hayas salido de su casa…" Replicó Loui molesta incorporándose frente al lobo lista para tomar impulso y soltarle una patada.

"¡Ya basta!" Exclamó Judy interponiéndose entre la gata y el lobo cansada de la discusión de esos dos "¿Podrían…"

"Gracias, Judy, pero no voy a llorar porque una pequeña gata quiere matarme" Spunky parecía estarse divirtiendo.

Andrew se dejó caer cansado diciendo "Tanta pasión entre los dos me supongo que era de esperar. Dejemos que se peleen y nosotros sigamos con la conversación sin más interrupciones ¡Hay que dejar que sigan con su pelea de enamorados!

Loui y Spunky miraron fijamente al lobo y hasta Nick se quedó sorprendido por el comentario de Andrew.

"Necesito hablar contigo, Judy" Loui le ordenó a la coneja tomándola del brazo con fuerza.

"Deja que se vayan" Spunky le dijo con cara molesta a Nick.

"No creo que sea buena idea. Tenemos una situación con la ASNZ ahora mismo que arreglar" Judy respondió intentando zafarse del agarre de la gata.

Andrew suspiró diciendo "Creo que es una idea excelente. Porque no estamos llegando a nada si esa gata nos está interrumpiendo a cada rato"

"Vamos" Judy lanzó una mirada desafiante a Loui soltándose del brazo.

La gata arqueo una ceja sonriendo y fingiendo una cara amable mirando a Spunky dijo "Adiós, amor"

El lobo la miro con desprecio viendo cómo se alejaba con la coneja.

Judy respiraba hondo entrando al edificio de la ASNZ junto a Loui hasta llegar al segundo piso rumbo al gimnasio que estaba cerca de la habitación que McPache les había asignado. En todo el camino no se habían dirigido la palabra y eso hacía que las pulgas zoombis se sintieran ansiosas ya que el Universo había confabulado para hacerle la vida más miserable cada segundo de su existencia a esa pobre coneja sabiendo que la conversación con Loui podría desencadenar una tormenta si es que ella se enteraba que se había escapado con Nick dejando al resto del equipo solos o ¿Qué pasaría si se enterara que lo había besado?

Judy fue la primera en entrar al gimnasio enseguida de la gata quién la detuvo tomándola del brazo cerrando la puerta detrás suyo.

"Pequeña, mocosa ¿Qué narices has estado haciendo toda la noche?" Le cuestionó Loui molesta mirándola fijamente.

Judy soltó el brazo del agarre de la gata y fue hasta el otro lado del gimnasio, pero Loui la siguió moviendo la cola de un lado a otro algo que resultaba graciosos ya que parecía un pequeño león.

Loui se paró en seco y miro a la coneja frunciendo el ceño preguntando "¿Qué es tan divertido?"

"No, nada" Judy dijo intentando no reír por la expresión de Loui y una mezcla de nervios.

"¿Qué has estado haciendo cuando te escapaste de la habitación?" Loui preguntó de nuevo.

"¿Por qué parece que no te importa poner un poco de tu parte para poder terminar la conversación con los chicos?" Judy intentaba evitar el tema.

"Hay miles de millones de zoombis. Tenía que pasar bla bla bla…Y en este momento me interesa más saber dónde estabas"

"Es más importante lo que ocurre en la ASNZ y con esos zoombis ¡Zootopia está en peligro!"

Loui inclinó la cabeza hacia un lado "¿Quieres que haga una fiesta de condolencias a esos zoombis? Seguro que puedo conseguir tequila"

"Loui, esta pesadilla parece que no se acabará nunca. Me duele la cabeza y ..." Judy se dirigió hacia la puerta, pero la gata la tomo del brazo "¡Vamos, Loui tenemos que terminar de conversar con los chicos!"

La gata miro fijamente a la coneja preguntándole de nuevo "¿Dónde estabas?"

"He estado entrenando ¿Qué otra cosa iba estar haciendo?" Mintió Judy bajando la cabeza comenzando a sentirse incomoda ¿Por qué esa gata no dejaba de cuestionarla?

"¿Entrenando? ¿Después del ataque a la fábrica de helados?" Loui rio con dureza "¿Dónde?"

"Aquí" Dijo la coneja inmediatamente.

Loui entrecerró los ojos diciendo "Mentirosilla, te busqué por todas partes y no estabas"

"Oh, mierda" Rieron las pulgas zoombis.

Una sonrisa se cruzó en la cara de Loui "También busque al zorro y tampoco estaba"

"¡Oh, mierda por dos!" Exclamaron las pulgas.

"Así que no me mientas" Loui acorraló a la coneja hasta que esta se dio con la puerta "Tienes las orejas rojas, tu pulso se ha acelerado, y se te da muy mal mentir, aunque seas policía"

Judy quería escapar tomando la perilla de la puerta "No tengo idea de lo que me hablas"

"¿Ah no?"

"No"

"Voy a preguntártelo una vez más ¿Qué estabas haciendo?"

"¿O que?" Pregunto la coneja "¿Qué vas a hacerme? ¿Acusarme con McPache?"

"No, pero eres mi amiga y me preocupas"

"Maldición" Murmuraron las pulgas zoombis sintiendo como a Judy las sienes le palpitaban con fuerza, y estaban seguras de que ella contenía tanta rabia en su interior de lo que había ocurrido con el zorro que estaba a punto de explotar.

"Me importa porque se supone que estamos juntas en esto y no tenías por qué haberte escapado dejándonos solos"

"Eh… lo siento" Judy bajo sus orejas avergonzada sabía que no debía haber seguido a Nick.

"Por favor al menos dime que besa bien"

La coneja se sintió fría con el comentario de Loui, soltó la perilla de la puerta sintiendo miedo y frio. Todo lo que tenía en la cabeza en ese instante pareció vaciarse.

Loui río bruscamente esperando una respuesta.

"No me quiere ¿En qué demonios estaba pensando?" Judy susurró sintiendo que se le cerraba la garganta conteniendo las lágrimas.

"¡Que ni se le ocurra hacerte daño!" Loui apuntaba a la coneja "No puedes dejárselo a esa zorra…En este instante hablare con Nick ¡No voy a dejar que eso ocurra!" Intentado apartar a la coneja de la puerta.

"No. ¡No! ¡Loui, para! Por favor..." Judy tomó a la gata apartándola de la puerta "Por favor escúchame ¡No es lo que piensas!"

Los ojos de Loui brillaban con enfado.

"Por favor escúchame, solamente un segundo... No puedes decir nada" Le rogaba Judy.

"Está bien, no voy a decir nada pequeña idiota, si me dices que ha ocurrido. Pero sabes yo pensé que ese zorro era diferente…pero lo que es seguro es que actúa como todos los chicos, si ha besado a la zorra también ¡Que se pudra! ¡Convirtámoslo en un zoombi! Voy a tener una charlita..." Los ojos azules de Loui brillaban de enfado.

"¡No puedes hablar con él! Se pelearán y si te escuchan…" Judy se aferraba a la puerta.

"Es bastante posible. Ahora sal de mi camino"

"No"

"Sal de mi camino, Judy" Dijo Loui en un gruñido.

"Está bien, te diré lo que ocurrió. Pero por favor no hagas nada… estúpido"

"No creo que quieras darme lecciones de cómo evitar hacer estupideces"

"¡Judy 0… la gata desquiciada 1!" Las pulgas se burlaron mientras Judy contaba hasta diez. Ese no era el momento de perder la paciencia.

"No ha pasado nada entre Nick y yo. Me gusta y lo sabes… Es un zorro y yo una coneja ¿De acuerdo? Sé que está mal" Judy cerró los ojos deseando de que esas palabras no le hiciesen tanto daño "Sé que es estúpido, pero no hay nada entre nosotros"

"Yo siempre te he apoyado no importa si eres una presa y él un depredador, pero no sigas mintiéndome"

"Escúchame, nos besamos, pero no ha sido nada. Fue una estupidez" Judy empujó a Loui cuando esta la intento apartar de la puerta "El momento por el que había esperado tanto tiempo fue un error. No hay nada más que decir ¿De acuerdo?"

Lui bajo la mirada triste, después cerró los ojos y se hizo un tenso silencio entre las dos.

"Tú lo quieres ¿De verdad?"

Judy miro fijamente a la gata con el corazón a mil "Si… bueno eso creía, pero me he dado cuenta de que no"

"Coneja…. ¡Estas loca!"

"¿Quién lo dice?" Rieron las pulgas zoombis.

Obviamente Judy no se creía ni una palabra de lo que había dicho, claro que quería a Nick, pero si hacia entender a Loui que ese zorro no le gustaba de algún modo su corazón y las pulgas zoombis lo creerían. No quería pasar el resto de la vida llorando y no dejaría que algo así llegase a pasar. Prefería convencerse de que todo había sido un error, aunque las pulgas les llamaban a esos pensamientos instinto de supervivencia.

"No pasa nada" Repitió Judy "Solo prométeme que no harás nada"

Loui bajo la mirada durante tanto tiempo que Judy comenzó a sentirse consciente del silencio que las rodeaba.

"No vas a hacer nada ¿Verdad?" Preguntó la coneja más tranquila.

"No… No voy a decir nada, pero tienes que hacer algo al respecto no puedes dejar que un chico se burle así de ti ¿Acaso le importo besar a esa zorra? A los chicos les gusta hacernos sufrir y que les roguemos por el resto de su vida, si de verdad lo quieres demuéstrale que tú eres mejor que esa zorra engreída ¿Cuál es la mejor forma de que se enamore de ti? ¡Juega el mismo juego que ese idiota! Entonces no le pidas una relación solo diviértete mientras ese idiota se enamora de ti. Dos pueden jugar ese juego, pero tú ganaras" Loui apartó a Judy de la puerta con una sonrisa.

Las pulgas zoombis sintieron como un dulce alivio recorría el cuerpo de Judy al saber que la gata no complicaría más su situación con Nick, pero ¿Por qué demonios se sentía tan confundida con las palabras de Loui? Si, dolía, pero en algún momento tenia que aceptar que ese zorro no era para ella. Necesitaba olvidar y acelerar el proceso de curación. Si no, ¿Qué más debía hacer? ¿Llorar en su habitación hasta que un día despertará y mágicamente lo olvidará? O ¿Jugar a ser una chica mala y demostrarle al zorro que no era una torpe y tierna coneja? Tal vez así se enamoraría realmente de ella.

"¿Estas segura de lo que vas a hacer con ese idiota?"

Judy negó con la cabeza, se había quedado muda. Estaba demasiado acostumbrada a pensar que ningún chico la tomaría en serio, a que nadie pusiera a prueba su estabilidad emocional, así que las palabras de Loui le caían como un balde de agua fría.

"Muy bien, la próxima vez que vea a Nick besando a la zorra, pasaré de ayudarte" Dijo Loui en tono sarcástico dándose media vuelta.

De pronto, la coneja se sintió culpable por haber sido tan mala amiga y la detuvo cuando Loui comenzó a alejarse.

"Lo siento, solo querías ayudarme, pero no estoy muy de acuerdo con tus métodos"

"Entiendo que estés afectada por lo que te ha pasado con Nick, aunque no quieras contarme detalles, pero, sea lo que sea no puedes ir por ahí arrastrándote sin poder esconder tú tristeza. Es decir, si tienes el valor de enfrentarte a esos zoombis y ser la mejor policía de Zootopia, los chicos, los cuales son unos imbéciles deberían de ser pan comido para ti ¿Cuándo piensas centrarte y controlar lo que te está pasando con ese zorro?

Judy seguía sin poder responder.

"Piensa lo que acabo de decirte. No dejes que una mala experiencia te hunda" Loui dio un portazo y se marchó.

La coneja observo el gimnasio vacío viendo todo a su alrededor las maquinas, los espejos, el piso y al fondo el saco de boxeo parecía gritarle llamándola.

Llego hasta el saco y comenzó a drenar su frustración, rabia y desconsuelo; en cada golpe que le daba sentía toda su ira retenida ya que sabía que tenía que fingir que nada de lo que estaba ocurriendo con Nick le afectaba, pero estaba mintiendo y peor aún se estaba mintiendo a ella misma.

Golpeaba al saco cada vez más duro, mientras gotas saladas caían por su rostro; una mezcla del sabor y la amarga impotencia de haberse enamorado, transformada en llanto. Se había vuelto una coneja débil ¿Jugar al mismo juego de Nick? Sabia a que se refería Loui, pero no era el argumento que quería escuchar. No todo en la vida giraba alrededor de los chicos, pero si tenía razón en una cosa: ya había besado a la tal Zara antes que ella, pero él sería incapaz de hacerle daño ya que eran mejores amigos y compañeros. Solo necesitaba poner un punto final al asunto y eso era todo.

Con uno de los fuertes golpes, el saco salió disparado hacia atrás con más movimiento que en todos los golpes anteriores, estaba tan cansada que no tenia ni fuerzas para detener el fuerte choque que la hizo tambalear al retornar hacia su centro haciéndola caer de lado y tirada en el piso comenzó a llorar por la frustración y por la cupa que sentía.

De pronto alguien le toco el hombro derecho, eso la sobresalto, pero al ver que era Spunky exhaló un hondo y largo suspiro ya que ni se había dado cuenta cuando ese lobo había entrado al gimnasio.

"¿Qué pasa, Judy?" Spunky le preguntó con expresión de preocupación.

"No me pasa nada" Contestó ella ya que no le confesaría a ese lobo que estaba deprimida por un chico ¡Eso era ingenuo! Una tontería.

"¿Es por el zorro verdad? Así somos todos cuando nos enamoramos" Afirmó Spunky.

"Déjame tranquila ¿Sí? No me preguntes más por favor" Murmuró Judy bajando sus orejas y conteniendo las lágrimas ya que no quería volver a revivir el momento en el que Nick se había quedado callado después de haberle confesado que lo quería.

"Bueno, será como tú quieras, pero por favor intenta recuperarte; el equipo los necesitamos. A veces cometemos errores, pero esos golpes no van a calmar tu corazón. Tienes que dejarlo pasar y aceptar al zorro como es ya que nada es fácil cuando el corazón reclama protagonismo" Dijo Spunky en tono calmado aún parado frente a ella.

Los ojos de Judy se abrieron de par en par poniéndose de pie diciendo "Esto tiene que ser una broma primero Loui y ahora tú ¿Quién sigue Andrew?"

"¿Sabes porque un corazón reclama protagonismo? Por supervivencia. El corazón pide protagonismo para asegurar la supervivencia de los suyos" El lobo la miraba fijamente.

"¿Qué sabes de Nick? ¿Por qué no me cuentas la verdad?" Lo cuestionó Judy.

"Eso es algo que no me corresponde, pero solo te digo verdades ¿Quieres saber algo sobre el amor?"

"Oh vamos lobo" Gruño Judy "Ni siquiera tienes novia"

"El amor es la raíz de todo lo bueno y de todo lo malo" Spunky respiro hondo ignorando los ataques de Judy.

"Creo que es hora de irme a dormir. Gracias por ayudarnos con las cámaras de seguridad y espero que tengas un buen camino de vuelta a tu habitación" Ella camino pasando al lado del lobo lista para abandonar el gimnasio.

La pata de Spunky tomo a la coneja por el hombro deteniéndola, ella intento soltarse, pero él la tomaba con más fuerza y sus ojos se clavaron en los de ella.

"Escúchame, coneja. El destino tiene sus planes"

"No sé de qué hablas. Lo siento, pero no tiene…"

"¡Escúchame!"

"¡Estoy escuchando! Pero yo no soy hacker y no entiendo tus frases con claves ocultas"

Spunky la soltó dando un suspiro diciendo "Debes arriesgarte o vas a tener que sufrir las consecuencias ¡Siempre has luchado por lo que quieres! ¿Por qué esta vez sería diferente?"

"Lo sentimos coneja, pero estamos de acuerdo con el lobo" Murmuraron las pulgas zoombis.

"Tengo que hacer algunas cosas, luego nos vemos" Judy salió del gimnasio sin mirar atrás huyendo del lobo intentando mantener una expresión vacía, pero sentía las mejillas ardiendo.

"¿Oyes eso? Exacto, es el sonido de tu corazón partiéndose por la mitad" Dijeron las pulgas zoombis.

Ella continúo caminando por el solitario y obscuro pasillo de ese viejo edificio. Se recargó en la pared pensando que no quería regresar a su habitación con esa gata loca. Se estremeció al pensar en las palabras de Spunky Debes arriesgarte o vas a tener que sufrir las consecuencias ¡Siempre has luchado por lo que quieres! ¿Por qué esta vez sería diferente? Podría fingir que ese zorro no le importaba. Podría fingir que le daba igual verlo besar a esa zorra. Aun así, no podía evitar pensar que Loui y Spunky tenían razón.

"¡Espera, espera! ¿No vas a hacerle caso a esa gata?" Exclamaron las pulgas zoombis.

Judy apretó la mandíbula cerrando los ojos intentando ignorar a las pulgas. El consejo de Loui era lo más maduro que podía hacer, ¿Verdad? No iba a poder evitar a Nick indefinidamente y tampoco iba a mentirse de que no le importaba. Tenia que luchar por demostrarle a ese zorro que con ella no se jugaba y que no era una tierna y torpe coneja. Tenia que lidiar con eso como una adulta, aunque en ese instante lo que más le apetecía hacer era encerrarse en su habitación y llorar ¡Ni siquiera sabia si era capaz de odiar a Nick!

Volvió a abrir los ojos y vio como la sombra de su fracaso total en el amor se acercaba por el pasillo sin notar su presencia con rumbo a la habitación de los chicos, su pelaje rojizo se podía observar a pesar de la obscuridad que lo rodeaba despertando emociones en ella totalmente opuestas.

Un instante después, sus miradas se encontraron y él se detuvo frente a ella haciéndo que su corazón latiera tan deprisa que por poco se le salía del pecho. Enseguida sintió la atracción, la misma conexión emocional que siempre había tenido con él, pero esa vez tenia que ser fuerte y arriesgarse, aunque no sabía bien que hacer ya que no había leído el protocolo a seguir en caso de decidir dejar de ser una torpe coneja. No lo sabía, estaba muy perdida y él no hacia más que empeorar la situación al mirarla fijamente.

No podía dejar de pensar en que la había besado, ese beso aún le provocaba escalofríos por la espalda. La forma en la que la había besado tenía que significar algo. Habían tenido una cita y él la había llevado a su lugar favorito. Ese zorro tenía que sentir algo muy fuerte por ella, pero no le había dicho que la quería. Realmente no había dicho nada después de que ella se lo confesará …también recordó como Nick había besado a la zorra, como la bobina de una película proyectándose en su cerebro entonces ¡Había que arriesgarse!

"Nick" Dijo Judy sin saber si estaba preparada para lo que estaba a punto de hacer.

Compartieron un instante, un segundo en el que el zorro la seguía mirando fijamente y en los ojos de ella revoloteaba una fuerte emoción ¿Estaba lista? Intentaba no sucumbir ya que su corazón latía al cien.

Ella extendió los brazos moviéndose ágilmente tomando al zorro con fuerza y lo atrajo hacia sí "Respira hondo Judy, coge aire…" Murmuraron las pulgas zoombis.

Ella se inclinó hacia él y lo beso lentamente como si tuviera todo el tiempo del mundo y como siempre lo había soñado con sus patas acariciando el pelaje de su nuca. Se besaron perdiendo la noción del tiempo y del espacio, y entonces, cuando a ella ya le costaba respirar se apartó y apoyo su frente contra la de él.

"¿Todo bien, zanahorias?" Preguntó Nick jadeando un poco.

Ella sonrió y murmuro "Todo genial"

Ohhhhh my cat! No puedo creer que Judy realmente escuchara los consejos de la gata loca

¿Será que Nick caerá en el juego de Judy? O ¿Será que cada vez esto se complicará más?

No lo sé, pero si las pulgas zoombis no están de acuerdo yo tampoco lo estoy….

Nos vemos en el próximo capítulo….

#Laspulgaszoombissiempretienenlarazon

Bye!