¡Desde California hasta Zootopia llega el capítulo 33! ¡Sorpresa! Jjajaja
Espero que les guste y prepárense para lo que viene:
Capítulo 33
Demasiado Tarde
Nick dio un paso hacia adelante y se acercó todo lo posible a la puerta sin tocarla. Al otro lado había silencio. Pero era un silencio extraño, como cuando alguien está conteniendo el aliento al otro lado del teléfono. Sabes que está ahí, pero no se escucha nada. Todo eso no le gustaba y mejor volvió a la intersección del pasillo.
No había señales de Spunky y tampoco se escuchaban ruidos procedentes del lugar a donde se había dirigido ese lobo. Aquel silencio tampoco era nada bueno, pero no era igual al que había sentido e imaginado al otro lado de aquella horrible puerta. Se agachó y pulsó el auricular para abrir un canal seguro con la ASNZ.
"¿Me escuchan? Soy el capitán"
"Te escuchamos" Los auriculares eran tan buenos que era como si McPache estuviera detrás del zorro susurrándole. Informó rápidamente lo que había encontrado, incluida la puerta cerrada, y la sangre.
"Puedes dejarlo por ahora. La retransmisión del video se cortó en cuanto entraron en el edificio. No estamos recibiendo información. La señal de audio es fluctuante, pero sigue funcionando. Suponemos que son bloqueadores de señal ¿Cuál es el estatus del equipo?"
"El lobo 1 está dando un paseo por el pasillo, el otro lobo está vigilando y el resto del equipo está esperando junto a la puerta. La temperatura del edificio apenas supera los cero grados, está climatizado…" Nick hizo una ligera pausa y se dio cuenta de que ambos estaban entendiendo lo mismo.
"Usted decide Capitán, vuelven a casa y se deciden a dar un paseo u organizan una fiesta"
"Lo escuchó" Nick pensó en sus opciones "Seguiré dando un paseo. Sin embargo, todas las opciones siguen abiertas. Corto y fuera"
Después de tomar aire volvió a pulsar el auricular para conectarse al canal del equipo "¿Spunky dónde estás?" No hubo una respuesta ni siquiera una señal con el silenciador.
"Spunky…Soy Nick ¿Me escuchas?" Seguía sin haber respuesta.
El zorro maldijo en voz baja y echó un vistazo al pasillo, pero seguía tan vacío como antes.
"Judy y Loui, a mis seis ¡Rápido y en silencio!"
"Te escuchamos" Contestó la coneja.
Nick comenzó a moverse todo lo rápido que le permitía la prudencia, retomando sus pasos por el pasillo, feliz de alejarse de aquella horrible puerta. En el cruce en forma de T hizo una pausa y vio el cuerpo de Judy moviéndose rápido hacia él, con Loui dos pasos detrás de ella.
"El lobo se fue por allí y no responde" Dijo Nick, y luego las puso al corriente sobre la habitación cerrada y sobre los cables de detonación en las paredes.
Judy frunció el ceño "¿Una trampa?"
"Probablemente, pero hasta que no lo sepamos seguro tenemos que intentar completar la misión que nos asignaron. Hay que obtener información y salir en una pieza"
"Me encanta la parte de salir en Una pieza" Dijo Loui riendo.
"Que Spunky haya desaparecido y que no se hayan escuchado disparos es un poco extraño ¿No crees?" Murmuró Judy mientras avanzaba detrás del zorro con una pata en la pistola enfundada.
"Un poco" Asintió el zorro mirando a su alrededor listo para disparar.
"Todavía no sabemos quién es el infiltrado, capitán Wilde" Loui dijo en un tono acusador.
"Lo sé, pero no voy a colocarle ninguna etiqueta a nadie hasta que no este seguro"
La gata le sostuvo la mirada al zorro durante unos diez segundos antes de asentir a regañadientes.
"No es que quiera arruinar la fiesta" Susurró Judy a la gata "¿No esta ese comentario un poco fuera de lugar?"
"Mejor cállate, coneja ¡Yo sé todos tus secretos!" Contestó Loui sonriendo desafiante caminando al lado de la coneja.
"Hey" Dijo en voz baja Nick haciendo un gesto con la cabeza señalando el pasillo por el que había desaparecido Spunky "Siguen vigentes las normas principales de la misión. Observar y esperar. Nada de tiros a menos que Judy o yo lo indiquemos… Incluso en este caso más vale que tengamos cuidado al disparar y verificar los objetivos"
Los tres fueron hasta el cruce de pasillos y luego giraron a la izquierda. Habían recorrido las tres cuartas partes cuando una de las puertas del pasillo se abrió de repente y un alce con el pelaje gris claro que vestía una bata de laboratorio salió de ella con la cabeza inclinada y frunciendo el ceño mientras leía unas notas en una carpeta. Estaba a un metro de ellos aproximadamente.
No había donde esconderse ni tiempo para escapar. El alce levantó la vista de la carpeta y abrió los ojos de par en par. Se podía ver como se le expandía el pecho mientras tomaba aire para gritar, pero Nick se levantó rápido como un rayo y lo golpeó en la cabeza un par de veces con su arma. El último había sido un golpe tan fuerte que el cuerpo del alce se dobló y luego cayó al suelo con un grito ahogado.
Judy y Loui reaccionaron rápido y le ataron las cuatro patas con tiras de plástico en un abrir y cerrar de ojos. Se podía apreciar que su piel se había puesto morada a través de su pelaje gris. Nick fue a la puerta por la que había salido el alce y se asomó, luego se giró hacia Judy e hizo un gesto negativo con la cabeza. Loui agarró al alce por los cuernos y le puso el cañón de la pistola en la cabeza.
"Si te quedas callado vivirás" Le susurró la gata amenazante.
El alce todavía estaba conmocionado por el golpe y sus ojos se desorbitaron aún más cuando vio a esos tres animales armados a su alrededor. Su vida estaba en las manos de ellos y lo sabía sintiendo una desesperanza total.
"Voy a hacerte unas cuantas preguntas y si me dices la verdad, no te pegaré un tiro ¿Entiendes?" Nick dijo apuntando a la cabeza de ese alce.
"Si, si lo entiendo" Dijo aterrado el alce.
"¿Cómo te llamas?" Preguntó Judy mientras se inclinaba para mirarlo a los ojos.
"Bobby" Contestó sumamente nervioso.
"¿Cuántas personas hay en este edificio?" La coneja le sostenía la mirada.
"Yo solo yo…" Se le quebró la voz y volvió a empezar su frase "Yo solo soy un técnico"
"No te he preguntado eso ¿Cuántas?" Judy dio un paso atrás y le dio una patada en el pecho.
"No… no puedo me matarían"
Entonces la coneja lo agarró por el cuello diciendo "¿Qué crees que te vamos a hacer si no contestas?"
"No puedo… Tienen a mi esposa, a mis hijos y a mi hermana. No puedo"
"¿Quién los tiene? ¿Dónde? ¿Están aquí en este edificio?" Nick preguntó preocupado.
"No, se los llevaron de mi casa. Se los llevaron" El alce comenzó a llorar frenéticamente.
"¿Quién se los llevo?" Volvió a preguntar el zorro dándole un golpecito en la cabeza con la punta del cañón.
"Responde a las preguntas o si no vas a terminar muy mal el día" Judy amenazó apuntándolo con la pistola.
Pero la amenaza de la coneja no sirvió de nada. Los ojos del alce se llenaban de lágrimas mientras sacudía ligeramente la cabeza. Nick miraba sus ojos y parecía que veía su alma.
Judy y él sabían que no era un científico desquiciado que quería acabar con la ciudad de Zootopia si no era otra víctima más de esos psicópatas así que retrocedieron unos centímetros para intentar disminuir la impresión de amenaza y luego el zorro le dijo con una voz más suave:
"Si hablas con nosotros te prometo que haremos todo lo posible para ayudar a tu familia"
Pero el alce estaba decidido a no hablar por el terror que sentía.
"Tic.. tac…Se te acaba el tiempo" Murmuró la gata riendo contando los segundos.
"De acuerdo" Dijo Judy "Pásame una aguja, Loui"
La gata sacó una aguja hipodérmica del bolsillo de la pechera, le sacó la tapa de plástico y se la pasó a la coneja. Los ojos del alce se abrieron aún más y le empezaron a caer lágrimas. Cuando Judy le colocó la aguja sobre la garganta fue cuando empezó a murmurar algo que no se entendía; Nick se inclinó hacia delante para intentar captar alguna palabra o una frase, pero por el ritmo de sus palabras, se dio cuenta de que estaba rezando. Entonces Judy le clavo la aguja y el tranquilizante lo dejo sin sentido en un par de segundos.
"Loui, llévalo a la puerta. Dile a Andrew que avise a McPache que tenemos a su prisionero. Si ha sido infectado con la misma enfermedad de control entonces tenemos que interrogarle antes de que se active. Déjalo allí y vuelve aquí lo antes posible" Nick ordenó a la gata.
"Entendido, jefe. No me gustaría estar en el pellejo de este animal y ser interrogado por ese mapache" Loui levantó al alce por encima de los hombros "Regresaré pronto y espero que disfruten su tiempo a solas" Corrió por el pasillo, aunque por su forma de hacerlo nadie hubiera pensado que había comido docenas de panecillos hacia unas horas.
Ahora que Nick estaba a solas se acercó a la coneja y le tocó el brazo diciendo "Parece que Loui tiene algo en contra de Spunky ¿Por qué?"
"No lo sé, pero el infiltrado podría ser cualquiera" Dijo Judy frunciendo el ceño alejándose unos pasos de ese zorro.
"Si" Asintió Nick lentamente inclinando la cabeza hacia un lado, bajo esas luces fluorescentes sus ojos se veían de un gris obscuro acercándose de nuevo a ella "Seguro que podría ser cualquiera. Entonces ¿A dónde nos lleva esto?"
"Supongo que nos deja a ambos en una situación difícil. Yo, personalmente no pienso confiar en nadie" Judy se apartó dejando espacio entre los dos avanzando por el pasillo levantando su arma.
"¿En serio?" Nick miró a su alrededor escéptico "La confianza es algo duro en este mundo" Se echó hacia delante intentando alcanzarla.
"Así es" Los ojos de Judy brillaron de lo enfadada que estaba enfocando su mirada en el pasillo apuntando con su arma.
Dejaron la conversación ya que lo más importante era la misión y concentraron su atención en la sala de la que había salido el técnico de laboratorio, entraron con cuidado y Nick encendió las luces encontrando a su alrededor muchas computadoras que estaban encendidas. La temperatura de la sala era aún más baja que la del resto del edificio ya que un termómetro de pared marcaba 1 grado Centígrado. Judy examinó la computadora más cercana que estaba conectada a un microscopio.
"Capitán, Hoops" La coneja habló por el auricular comunicándose con el equipo de apoyo.
"La escuchamos" Contestó Berta.
"¿Les dice algo el nombre Axion"
"Si, ¿Por qué?" Contestó Bluellily.
"Estoy en una habitación llena de ellos. Espero su respuesta"
"La respuesta es que tienen una habitación llena de pequeños cerebros artificiales, son neuronas que han sacado de algún animal, para después crecerlas en cajitas de Petri en incubadoras especiales haciendo conexiones entre ellas ¡Eso es como tener el boleto de lotería ganador!" Exclamó la gata emocionada.
"Me alegro. La infiltración empieza a ser demasiado ruidosa. Tenemos a uno. Loui lo ha llevado hasta la puerta de atrás. Andrew se está ocupando de ese lugar. Instrucciones"
Hubo una ligera pausa y la coneja se imaginó a Berta mordisqueando una de las barritas de proteínas mientras pensaba su respuesta.
"¿Cuál es el estatus del equipo?"
"Spunky está desaparecido en combate. Estamos buscándolo. Propongo lo siguiente: Si en diez minutos no recibe comunicación en radio, echen abajo las puertas. Corto y fuera"
Entonces Judy cambió de canal para comunicarse con el equipo y entonces escuchó la voz de Loui
"Coneja, coneja… Andrew está desaparecido"
Judy miró a Nick con preocupación.
"Repite y confirma, Loui"
"Comprobado, Andrew está desaparecido… No tengo tiempo para hablar en códigos… Nuestras armas largas han desaparecido y la puerta trasera esta sellada. Está tapada con una especie de compuerta de seguridad ¡Estamos atrapados!"
"Deja tu cargamento y vuelve aquí de inmediato" Nick ordenó mientras salía junto con Judy corriendo por el pasillo con las armas listas.
"Eso nos deja con dos menos" Judy murmuró.
Se giraron y vieron a la gata corriendo por el pasillo como una jugadora de soccer profesional tenía la cara aterrada y se detuvo en seco derrapando "He dejado al prisionero junto a la puerta. No hay rastro de Andrew"
Nick pulsó el botón del canal del ASNZ "Solicitamos infiltración inmediata. Derriben las puertas, repito, derriben las puertas"
Pero lo único que se escuchó por el auricular fue el sonido del ruido de la energía estática. La señal había desaparecido.
Un ruido repentino los hizo saltar y formaron un círculo rápidamente, apuntando con sus armas. Entonces escucharon un ruido que provenía de algún lugar más profundo del edificio como unos motores que acababan de apagarse.
"¿Qué demonios ha sido eso?" Loui estaba asustada.
"Creo que han apagado las unidades de refrigeración" Susurró Judy.
Luego se escuchó un gran estallido, las rejas de ventilación se abrieron y el pasillo comenzó a llenarse de aire caliente.
"Ay ay … Me estoy quemando" Se quejó Loui en voz baja.
El aire que salía de las rejillas era muy caliente y en pocos segundos la temperatura subió diez grados, luego quince y siguió subiendo.
"Algo me dice que esto no es una buena señal" Dijo Nick mirando a Judy.
La coneja intentó llamar a McPache de nuevo pero otra vez, no obtuvo más que silencio y ocurría lo mismo con todos los canales.
"Están bloqueando la señal" Nick decía preocupado.
"Si" Confirmó Judy "Malas noticias"
"Siempre pensé que esto era una maldita trampa" Nick dijo sintiendo que el sabor de la bilis subía por su garganta. Ya no podía con ese horrible olor y quería vomitar con desesperación, sacar todo lo que tenía dentro. Pero eso únicamente lo debilitaría precisamente cuando requería de toda su fuerza y en ese preciso momento las cerraduras de todas las puertas del pasillo se abrieron.
Entonces fue cuando escucharon los primeros gruñidos, decenas de animales con el pelaje desaliñado y los ojos rojos empezaron a salir del pasillo por delante y detrás de ellos.
"Esto no es una trampa ¡Es una carnicería!" Exclamó el zorro. Jamás se le hubiera ocurrido que los atacarían con esos zoombis y estaba seguro de que si uno de esos animales los mordía sería el fin para ellos.
Estaban atrapados, los tenían rodeados por delante y por detrás.
El animal más cercano era una lince con el pelaje café y blanco que llevaba un vestido rosa manchado. Tenía los ojos muy abiertos y caminaba torpemente. Estuvo a punto de caerse cuando el resto la empujó.
Nick levantó la pistola y le puso la mira laser en la frente mientras que Loui y Judy estaban apuntando a extremos opuestos del pasillo, pero no habían disparado todavía.
El zorro estaba a punto de disparar mientras sentía un nudo en el estómago. Eran civiles. Detrás de la lince había un león cachorro y a su lado había una hermosa cebra que llevaba un traje azul. Había animales de diferentes especies y hasta un ratón que llevaba un uniforme de cartero.
"¿Ordenes?" Susurró Loui.
Nick seguía listo para disparar.
"Tenemos que asegurarnos" Judy dijo intentando mostrar frialdad, pero en su interior libraba con la misma batalla que el zorro. Aquello era increíblemente surrealista.
"Creo que esto se está poniendo tenso" La gata murmuró sintiendo que le temblaban las patas sin dejar de sentir que se cocinaba en ese traje.
Nick se preguntaba si eso habían sentido los integrantes del equipo de la oficial Berta ¿Seria el absoluto terror lo que evitó que disparasen? Lo de la fábrica de helado había sido diferente ya que había sido un tiroteo de buenos contra malos, pero esos animales no eran combatientes enemigos. Al menos no todavía.
La multitud de animales lleno el pasillo en ambas direcciones, pero se quedaron allí, sin avanzar, mirándolos fijamente mientras los tres integrantes del equipo Invencible los miraban a ellos.
"Mantengan sus posiciones" Dijo Nick mirando fijamente a los animales que lo rodeaban. Parecía que había pasado mucho tiempo, pero sabía que solo habían pasado unos cuantos segundos.
"Quizá no sean zoombis" Dijo la gata intentando tranquilizarse.
"A ver, Loui ¿Por qué no vas a tomarles el pulso?" Dijo Judy intentando que la gata afrontara la realidad.
Entonces la lince dio un paso vacilante hacia ellos y Nick se alistó para disparar, pero fue cuando abrió el hocico y, por un momento parecía que mostraba una sonrisa de alivió de que alguien viniera a rescatarla. Pero esa sonrisa se extendió cada vez más y se convirtió en una mirada lasciva y voraz. Como si se tratase de un depredador de la jungla, soltó un grito y corrió directamente hacia él.
En algún momento había sido una ciudadana más de Zootopia, quizás era la madre o la esposa de alguien. Nick no sabía quién era ni como había llegado a ese horrible lugar; lo único que sabia es que estaba en ese momento y aunque a pesar de que en el pasado había tenido una personalidad maravillosa, fuese cuales fuesen sus secretos y recuerdos ya habían desaparecido, habían sido arrancados por priones en su sangre que no habían dejado más que una cascara.
Eso tal vez era lo que había sentido el equipo de la oficial Berta; la terrible seguridad de que en una situación tan mala no cabía una acción correcta. Debieron sentir el terror que estaban experimentando Judy, Nick y Loui mientras esa lince se lanzaba sobre ellos, corriendo con sus patas flacas que exponían parte de su piel por la falta de pelaje reduciendo la distancia que los separaba y una sonrisa feroz de aspecto sobrenatural. Eso bastaba para arrancarle el alma y el corazón a cualquiera, pero Nick le pegó un tiro en la cara sin dudar.
¿En qué me está convirtiendo esto? Pensó el zorro.
Judy y Loui que estaban detrás de él, también abrieron fuego. Todos tenían los silenciadores en las pistolas, por lo que la batalla se convirtió en un baile sangriento sin sonido. Los animales que estaban al final del grupo gruñeron, aunque sonaban muy bajo y distante. Los de las primeras filas gruñían ferozmente y a pesar de que el sonido de las pistolas era casi inaudible llamaba la atención de esos zoombis. Incluso cuando estaban disparando todo parecía ser irreal.
Al lado del pasillo parecía haber veinte zoombis y la estrechez del corredor no les dejaba salida alguna, pero eso también hacía que esos animales desquiciados tuviesen que machar de dos en dos. No podían rodearlos a pesar de ser más que ellos.
El cargador de la pistola de Nick que era de nueve milímetros tenía quince balas y las utilizo para matar a ocho zoombis: Una en el pecho para detenerlos y otra en el cerebro. Después le disparó a la cría y a la cebra. Disparó a dos leones con traje y a un coyote harapiento. Su bala número quince derribó a otra cría.
Tiró el cargador y metió otro lo más rápido posible, rapidez que había adquirido en años de practica en el ZPD, pero aun así estuvieron a punto de atacarlo. Una pequeña rata había saltado sobre el montón de cuerpos y estaba preparándose para saltar cuando el zorro levantó el arma. Le dio en la garganta y la rata salió volando contra los demás, que se estaban agrupando detrás de ella. Aquello le dio tiempo para apuntar al siguiente disparo y para el siguiente.
Detrás de él se escuchaba a Loui decir "Muere… y tú también muere … y tú" Una y otra vez mientras vaciaba el cargador y metía uno nuevo.
Judy luchaba en silencio, pero parecía que emanaba vibraciones de terror mientras disparaba. Había tumbado a dos más y su parte del pasillo estaba llena de animales muertos. Los otros zoombis que estaban al otro lado de la montaña de cadáveres arañaban y rasgaban los cuerpos al pasar.
El camino estaba perfectamente bloqueado así que Judy tiró su segundo cargador y buscó el tercero, pero le temblaban las patas haciendo que la pistola estuviera a punto de caerse así que dio un suspiró tomó la pistola con fuerza, sacó el seguro, la levantó y disparó.
"¡Despejado!" Gritó Nick, y al girarse Judy pudo ver que el fuego combinado había derribado a todos los zoombis de su lado.
"¡Vamos, vamos!" Dijo la coneja y empezaron a subir sobre la montaña de zoombis.
Nick miraba hacia delante y Judy hacia atrás mientras se abrían paso con dificultad entre el humo de los disparos. De esa maraña salió de repente una pata que tomó a Loui de sorpresa. Judy le dio una patada, se escuchó un quejido y la gata se liberó del agarre para después dispararle al montón de cuerpos. Quizá le había dado a su objetivo o quizás no, pero ninguno de los tres se quedó para averiguarlo.
"Estamos jodidos" Murmuró Nick mirando como sus trajes estaban llenos de sangre.
De pronto escucharon un ruido detrás de ellos, y al girarse se les encogió el estómago de terror.
"Ahí vienen más" Dijo Judy al ver al primero de los zoombis que era un jaguar trepando por encima de los cadáveres que había al otro extremo del pasillo. Se apoyó y le disparó dos tiros.
El cuerpo de ese zoombi taponeo el agujero, lo cual les permitió ganar unos segundos.
Corrieron encontrando delante de ellos una puerta abierta de la cual salió un oso fornido apuntándoles con una AK-47. Era el mismo animal que había discutido con el agente encubierto de la ASNZ. Nick le pegó dos tiros con una agilidad increíble antes de que pudiese dispararles.
El pasillo terminaba en otro cruce en T; la parte izquierda terminaba en una pared de ladrillos, a su derecha había unas puertas de acero entreabiertas. Un animal estaba intentando cerrarlas cuando Loui saltó sobre él y le aplastó la cabeza contra la pared pegándole tres ganchos en los riñones. El animal gruño y cayó de rodillas.
"Adentro" Ordenó Judy.
Nick vigilaba el pasillo mientras Loui lanzaba al animal mareado como un saco de papas en la habitación de al lado.
Cerraron la puerta para protegerse encontrándose con cuatro animales en aquella sala, un gran laboratorio con mesas de trabajo, estanterías de metal llenas de reactivos y otros materiales. Contra una pared había dos cajas azules que le resultaron familiares a Nick, pero ambas puertas seguían cerradas.
Dos de los animales eran jabalís que llevaban batas de laboratorio y el tercero era un caballo que llevaba pantalones y una camiseta sin mangas negra llevando una pistola de 45 milímetros la cual estaba a punto de levantar el cañón cuando el zorro le pegó tres tiros: dos en el pecho y uno en la cabeza.
Los jabalís con batas de laboratorio no iban armados, pero el que estaba más cerca de Nick llevaba un dispositivo negro de plástico entre sus patas. El otro ya había levantado las patas en señal de rendición.
El cuarto animal era Spunky que estaba atado a una silla y llevaba su cara llena de sangre.
Judy apuntó con su arma al animal que llevaba el artefacto de plástico.
"¡Ni se te ocurra hacerlo!" Le gritó la coneja
Entonces el animal hizo un movimiento, sin dejar pasar un segundo Judy le disparó en el hombro para intentar detenerlo y no pulsase el botón de lo que parecía ser un detonador, pero no sirvió de nada ya que tenía un interruptor de seguridad. Aunque las balas le habían hecho pedazos el hombro había mandado la señal.
De pronto se escuchó una explosión sorda en el otro lado del edificio haciendo que hasta los cimientos temblaran. El suelo del laboratorio se abrió bajo sus patas. Los equipos de laboratorio vibraban hasta el borde de las mesas y, a continuación, caían al suelo provocando un gran estruendo.
El animal al que Judy le había disparado se retorcía del dolor, pero sonreía triunfalmente y el sonido de la explosión fue decayendo poco a poco.
"Eso debe de ser un aviso para pedir refuerzos" Dijo Nick y se escuchó un sonido en el pasillo. Se asomó "Maldición, tenemos compañía"
"¿Zoombis?" Judy preguntó
De pronto escucharon silbar y rebotar balas así que Nick se retiró de la puerta cerrándola con la espalda. Podía escuchar las balas chocar con el duro acero.
"Creo que no" Dijo Spunky con un tono seco.
"Esos son AK" Dijo Nick "No son de los nuestros"
Judy agarró lo que quedaba del científico, le dio un puñetazo en el estómago sintiendo una gran furia y luego le puso unas esposas "Nos ocuparemos de ti más tarde" Fue hacia Spunky y le cortó las cuerdas con una navaja que tenía en el bolsillo preguntándole "¿Cómo estás?"
"He tenido días mejores" Contesto el lobo escupiendo sangre al suelo.
Mientras tanto en uno de los camiones encubiertos de la ASNZ…
"He perdido la señal" Informó el técnico que estaba encorvado sobre el tablero de comunicaciones dentro del camión. Lo estaba intentando con una línea tras otra, pero no funcionaban "Estamos ciegos y sordos. Un transmisor muy potente lo está bloqueando todo. Tiene que ser de nivel militar, no hay nada más que pudiese incomunicarnos tanto"
Berta se inclinó para mirar la pantalla para luego pulsar un botón de su auricular sin poder escuchar nada.
"Justo antes de perder la señal capté un cambio de sonido en el ambiente. Creo que las unidades de refrigeración han sido desconectadas. Recibí diez segundos de señales térmicas antes de perder la conexión y parece que la temperatura en el interior del edificio está subiendo vertiginosamente"
Berta lanzó una mirada preocupada. "Las indicaciones del comandante McPache han sido que se dará apoyo si pasan más de diez minutos sin comunicación"
"Tiempo estimado cinco minutos" Dijo el técnico.
"A la mierda con el tiempo. Todo esto está mal, creo que el equipo Invencible tiene problemas" Se podía ver la preocupación en los ojos de la loba.
Uno de los técnicos mostro en su pantalla que solo mostraba ruido blanco.
"Encuentren al comandante McPache, dígale que hemos perdido la comunicación. infórmenle del cambio de temperatura ¡Necesitamos que intervenga un equipo completo! ¡Lo necesitamos ya! ¡Muévanse!"
Uno de los técnicos saltó del camión y cruzo el estacionamiento corriendo hacia la falsa camioneta de bomberos que estaba estacionada al otro lado de las puertas.
Se desplego el equipo de apoyo en menos de tres minutos y se reunieron en la puerta.
"¡Fuego!" Gritó el capitán del equipo y los demás animales se replegaron hacia atrás mientras explotaba la manilla. La puerta se abrió violentamente, pero al otro lado de ella había una pared gris plana. El capitán la golpeó con el puño "Son planchas de acero" Murmuró.
Un rato después hubo una segunda explosión mucho más fuerte, pero procedía del interior del edificio. Destrozó los cristales de las ventanas e hizo temblar las paredes, hasta que se fue convirtiendo poco a poco en un silencio amenazante.
A continuación, escucharon otro sonido: Unas pesadas compuertas de acero se cerraron sobre cada una de las ventanas del edificio.
El equipo de apoyo colocó los detonadores en su sitio mientras rezaban porque esa misión no se convirtiera en la pesadilla que había sido la de la oficial Berta y por un momento cerraron los ojos mientras escuchaban como el lateral del edificio explotaba.
Mientras tanto en el interior del edificio Judy terminaba de liberar a Spunky.
"¿Qué ha ocurrido?" La coneja le preguntó.
Spunky movió la cabeza de un lado a otro como si se estuviera sacudiendo pulgas.
"No lo sé. Me tomaron desprevenido. Quizá me dispararon con un táser. Recuerdo mucho dolor y después todo se puso negro. Lo siguiente es que estaba atado a esta silla y que ese maldito me estaba golpeando la cara"
Judy revisó rápidamente al lobo y encontró una marca de quemadura reciente en la garganta, justo encima del cuello de la camisa, y tenía la espalda de la camisa empapada.
"Parece que te han disparado con un táser"
"Maldita sea, no pensaba que esas cosas funcionasen tan bien"
Las balas seguían sonando al otro lado de la puerta, pero tan lejos que parecía que no podían entrar y finalmente cesó el fuego. Judy, Spunky, Nick y Loui pensaron que eso era muy extraño ya que por fuera había un lector de tarjetas.
"¿Cómo es que nadie intenta abrir la puerta?" Pregunto Spunky.
"Hay tantas cosas en este lugar que no tienen lógica" Murmuró Nick.
"El equipo de apoyo debería de llegar en cualquier momento" Dijo Judy brincando, intentando mirar por las ventanas situadas en lo alto de la pared.
"Si nos piden que bajemos las armas, debemos hacerlo. Recuerden que piensan que nos han matado o que estamos infectados. No debemos darles razones para que aprieten el gatillo" El zorro ordenó.
"Estoy contigo ¡Ya me quiero ir de aquí!¡Me estoy cocinando!" Loui dijo intentando sacudirse el traje para airearse un poco resoplando con fuerza.
"¡Eh!" Dijo Spunky mientras se ponía de pie un tanto aturdido "¿Dónde está Andrew?"
Judy miró a Nick en silencio.
"No lo sé" Dijo el zorro "Desapareció más o menos igual que tú"
Spunky estuvo a punto de hacer otra pregunta, pero decidió quedarse callado.
"Creo que este científico loco se está muriendo… Si quieren hacerle preguntas este es el momento" Loui dijo mirando como agonizaba ese jabalí.
Judy se puso de cuclillas diciendo "Te estas muriendo. Tienes una oportunidad para hacer algo bueno, cambiar las cosas antes de morir. Dime ¿Qué es lo que está pasando aquí?"
El científico la miró con desprecio diciendo "Todos los infieles se ahogarán en ríos de sangre. Ya hemos logrado tener éxito en nuestros experimentos y esta plaga consumirá su adorada Zootopia"
"Amigo, si esto es una plaga, también consumirá a sus animales"
Soltó una carcajada y le salió sangre por el hocico "Nosotros estamos protegidos" Murmuró algo más, pero lo único que se alcanzó a entender fue la palabra generación y no tenían ni la más mínima idea a lo que se refería.
Judy se aceró más "Ahora mismo hay soldados de las fuerzas especiales en camino. Ninguno de esos zoombis saldrá de aquí… Ni uno, todo en lo que han trabajado se acabará aquí y ahora"
El animal intentó escupirla, pero le faltaron las fuerzas ya que se moría rápido.
"No han conseguido detener nada" Susurró el animal moribundo y luego repitió la última palabra saboreándola "Nada"
"¿Hay otro laboratorio? ¿Otra fábrica?" Nick preguntó con impaciencia.
"Llegan demasiado tarde" Contestó el jabalí con una sonrisa sangrienta.
Luego dejó caer la cabeza hacia atrás perdiendo le último hilo de vida que le quedaba. Cayó desplomado contra Loui y la cabeza le quedo colgando hacia un lado.
Espero que les haya gustado …. Sobre todo, porque no pensé que podría terminar el capítulo tan rápido…
Si has llegado hasta este cap. seguro es que te ha gustado el fic. y me encantaría saber que les gusta más: Capítulos más cortos que puedo actualizar más rápido o como siempre… capítulos más largos pero me llevan bastante tiempo escribir… Me encanta leer sus comentarios… y nos vemos en el siguiente cap… :)
