ME VOY A CASA
CAPÍTULO 2
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Los nombres y personajes de la historia no me pertenecen, están basados en la maravillosa obra de Rumiko Takahashi, Ranma .
Nota de la autora: Para evitar futuros regaños XP debo advertirles que en los próximos capítulos las personalidades de algunos personajes se verán levemente modificados ya que el comportamiento de los personajes de la historia lo amerita. Saludos.
¡Bienvenidos!, ¡Disfruten la lectura!
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Sentados alrededor de la enorme mesa de madera toda la familia terminaba de comer, Soun suspiró satisfecho y miró con aprecio hacia su mejor amigo.
-Debió ser un viaje bastante largo desde la ciudad Saotome, temo que aún no me ha dicho a qué le debemos su maravillosa compañía…- Genma Saotome carraspeo un poco y mirando a los cuatro jóvenes, dijo:
-Mi querido Tendo, no quiero parecer descortés, sobre todo con tus hijas. Es un tema un poco delicado, me gustaría hablarlo contigo en privado- Soun asintió y levantándose de su asiento respondió:
-Por supuesto, acompáñame al despacho- Genma se levantó de la silla y agradeciendo los alimentos, los dos adultos se dirigieron a la habitación continua. Quedando los jóvenes con cierta incomodidad en la mesa, Kasumi sonrió con amabilidad hacia el muchacho y dijo:
- Nuestro Padre mencionó que tienes una hermana, ¿ella nos acompañará en algún momento?- Ranma sonrió apenado y miró su vaso de agua.
-Oh Ranko... no sabría responder. Vinimos con tan poca anticipación que no hablamos de los por menores de nuestra visita- Kasumi asintió en comprensión y decidió cambiar de tema.
-¿De qué parte de la ciudad vienen?- el chico de la trenza se limpió la boca y reposando sus antebrazos en la mesa respondió:
-Casi en el centro, en una pequeña residencia-
-Y cómo es la cuidad, ¿Podrías describírnosla?- preguntó Nabiki después de tocar su brazo con emoción.
-Pues, es bastante grande ahora, hay muchos edificios y otros cuantos en construcción, hay muchos sitios de interés o de entretenimiento a los que acudir, además de que no hay tanta vegetación o aire limpio- esto último lo dijo con cierta mirada burlona dirigida a la menor de las Tendo.
-Y… ¿Qué acostumbran a hacer los citadinos por las tardes?- continuó Nabiki con el interrogatorio.
-No mucho, de vez en cuando salimos a dar paseos por las calles, comemos en algunos restaurantes, visitamos algunos museos y si se nos apetece, vamos al cine y comemos palomitas de maíz, ¿Las han probado?-
-¡Oh sí, son deliciosas!- respondió Kasumi con alegría.
-Ya he terminado, gracias por la comida Kasumi- murmuró la peli-azul levantándose de su asiento y dejando su servilleta en la mesa. Ranma se levantó con rapidez de su silla y miró avergonzado a Kasumi.
-Temo que he hablado demasiado- Kasumi ocultó su sonrisa detrás de la servilleta y se levantó de su asiento.
-Al contrario Ranma, siempre es refrescante tener una charla con alguien de la ciudad- Akane suspiró con desacuerdo pero se mantuvo callada.
-Permítanme ayudarles con los platos- murmuró el muchacho. Nabiki se levantó de su asiento y negó con la cabeza.
-¿Por qué no mejor acompañas a Akane? Así podrías conocer la granja en manos de una experta- Akane miró con molestia a su hermana y negó con la cabeza.
-No creo que Ranma esté interesado en…-
-¡Me encantaría!- interrumpió el muchacho con entusiasmo.
-Excelente... Nabiki y yo nos ocuparemos de los platos, procuren regresar antes del atardecer- respondió la mayor ignorando la súplica silenciosa de Akane.
-¡Bien!- gruñó la menor antes de caminar hacia las escaleras, Ranma la vio girarse hacia él desde su sitio antes de oírla decir: -Más vale que te cambies de ropa, no queremos que tan alta calidad de vestimenta se ensucie con un poco de tierra- murmuró la peli-azul al desaparecer por la escalera, Ranma miró hacia su cuerpo con preocupación antes de sentir la cálida mano de Kasumi sobre su hombro.
-Akane tiene razón, ponte algo más cómodo y que no sea muy difícil de limpiar. Puedes usar las botas de hule de nuestro padre para que no ensucies tu calzado, están en la entrada-
-Gracias- respondió amable antes de dirigirse a su habitación.
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Akane bajó por las escaleras atándose el cabello en un chongo con su listón amarillo y frenó en seco al ver que Ranma la esperaba en la entrada, usando la misma camisa, un pantalón delgado de color negro y las botas de hule de su padre. La escena la divirtió un poco, pero al ser nuevamente observada por el muchacho mantuvo su perfil serio.
-Vamos- dijo la chica al pasar junto a él sin detenerse. Ranma miró la ropa de la muchacha con aprecio, el vestido azul que usaba le llegaba arriba de las rodillas, sus botas de hule amarillo se veían bastante adorables y su cabello recogido le daba un semblante más joven a cuando lo tenía suelto.
-Muy bien, esta es la casa, ese edificio rojo es el granero/cobertizo, el edificio verde es el establo, la casita de allá es el gallinero, los terrenos de siembra detrás del granero y el pozo de agua es ese de la derecha. Aquí termina el recorrido- murmuró la chica al ver que Ranma miraba cada una de las partes mencionadas. Caminando hacia el cobertizo, el chico alargó sus pasos para alcanzarla.
-¿Sabes? Siento que no soy de tu total agrado y que la idea de Nabiki sobre el recorrido por la propiedad solo fomenta tu molestia hacia mi persona- Akane suspiró y sin detenerse a pensarlo respondió:
-Lo que yo piense no es de tu incumbencia. Aunque estoy segura de que la única razón que tenías para aceptar este recorrido era simplemente por llevarme la contraria-
-¡Por supuesto!- respondió el muchacho sonriendo. Akane se detuvo y lo miró con molestia.
-¿Por qué hacer eso? Si se puede saber- preguntó con leve interés.
-Acabo de llegar a este lugar. Eres la primera persona que no me trata como un extraño, además de que tu comportamiento me divierte-
-¿Crees que soy un medio de diversión?-
-No de la manera en la que tal vez piensas - contestó cauteloso.
-No tengo por qué entretenerte durante tu estancia en mi casa. Busca tu diversión en otra parte- Avanzando con rapidez, siguió su camino atravesando el pasto. Ranma suspiró con fastidio al ver el camino que ella seguía, corriendo para alcanzarla nuevamente, pisó varios charcos de lodo.
-¡Akane, espera!- pidió Ranma sujetándola suavemente del brazo antes de que entrara al granero.
-¿Qué pasa ahora?- preguntó la chica deteniéndose y enfrentándolo con el gesto lleno de fastidio.
-Lo que te dije no sonó como lo había pensado, discúlpame. No lo decía enserio- Akane se cruzó de brazos y lo miró con enojo.
-¡Vaya, resultaste ser un citadino bromista!- bramó con desdén.
-Por favor, no me digas citadino. Viniendo de ti se siente como un insulto- Akane suspiró y descruzando los brazos dijo:
-Estas retrasándome-
-¡Prometo no estorbarte en tus tareas!- contestó el muchacho con sinceridad, Akane miró el suelo, sin embargo, las botas y el pantalón del muchacho le llamaron la atención ya que se encontraban llenos de lodo, Akane suspiro complacida.
-Creí que a los de la ciudad no les gustaba ensuciarse- Ranma miró sorprendido hacia abajo y se sonrojó levemente.
-Mira lo que me has hecho hacer- respondió con una sonrisa.
-¡Anda, que se hace tarde!- respondió la chica entrando con rapidez al granero para ocultar su sonrisa de satisfacción de los ojos azules del muchacho.
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El señor Tendo se dejó caer en la silla de su escritorio por la sorpresa que le provocó la noticia de su mejor amigo, mirándolo sorprendido, se atrevió a preguntar:
-¿Estás seguro?- Genma gruño y se levantó de la silla en la que se encontraba sentado.
-Me temo que solo quedan unas cuantas semanas. Nodoka y yo decidimos que si en este tiempo no cambiaba la situación acataríamos el otro método- Soun suspiró.
-Ya veo… ¿Y no lo han consultado a alguien para que les asesore sobre…?- Genma negó con la cabeza y volvió a sentarse en la silla.
-Ya hemos usado casi todas nuestras conexiones, ¡Estoy desesperado Tendo!- Soun se levantó de la silla y caminó hasta su amigo.
-Hiciste bien en venir aquí. No te angusties- Genma sujetó la mano de su amigo y sonrió agradecido.
-Muchas gracias Tendo-
-Mi casa es tu casa, ya lo sabes- Soun le sonrió y caminó hasta una mesa donde se encontraban los vinos y las copas.
-Mañana mandaré una carta a la ciudad para avisarles de nuestra llegada. Por el momento, me gustaría descansar un poco de toda esta situación -
-Como gustes. Esta noche compartirás la habitación con Ranma pero mañana tendré lista la otra habitación para ti- Genma se levantó del asiento y caminó hasta su amigo para darle unas palmadas en la espalda.
-No importa Tendo, te agradezco infinitamente por recibirnos-
-Al contrario amigo, su llegada ha sido como aire fresco para nosotros- Soun sirvió dos copas de Wiskey y le entregó una a su acompañante.
-Jajajaja, Había pasado demasiado tiempo Tendo, me alegra volver a verte- respondió Genma al aceptar la copa.
-Brindemos. ¡Por la familia!- gritó Soun, Genma sonrió con entusiasmo y alzó su copa.
-¡Por la familia!- los dos chocaron la copa y dijeron: -¡Salud!- al mismo tiempo justo antes de empinarse las copas y reírse sonoramente.
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Akane suspiró por décima vez al ver la expresión de asco en el rostro de Ranma, dejando el bote de la comida en el suelo, se cruzó de brazos y dijo:
-Si no puedes mantenerte serio, espérame lejos del corral- Ranma asintió y salió del pequeño lugar, los cerdos eran unos animales muy interesantes, pero el olor que despedían era muy penetrante.
Sintiéndose un poco menos asfixiado por el olor, caminó sin rumbo hasta el edificio verde, recargándose en una pared y sintiéndose solo, suspiró con frustración.
-No puedo más, necesito volver a la ciudad- cerrando los ojos para controlar su creciente ansiedad, apoyó su cabeza en la pared y sintió un ligero roce sobre su mejilla.
–Muy graciosa, no creas que con eso me asustarás- murmuró el muchacho. Abriendo los ojos con tranquilidad, se encontró frente a frente con un enorme caballo de color castaño que lo olfateaba con curiosidad, Ranma contuvo su grito de pánico y se mantuvo muy quieto mientras buscaba con la mirada a alguien que pudiera auxiliarlo.
-¡Ranma!- escuchó el grito de la muchacha a lo lejos.
-¡Akane!- murmuró con fuerza mientras extendía sus manos para apartar la cabeza del caballo de su pecho.
-¡Aquí estas!- dijo la peli-azul con una sonrisa en el rostro. El animal rozaba su cabeza sobre el muchacho y su pelo cubría gran parte del rostro de Ranma –Veo que ya conociste a Oryza- murmuró la peli-azul burlándose de él.
-Ja, ja, ¿Podrías ayudarme?- murmuró con enojo. Akane suspiró y se acercó al caballo.
-Hola cariño, veo que hiciste un nuevo amigo- el caballo relinchó y se alejó del muchacho para ser acariciado por Akane –Se llama Ranma, sé amable con él- pidió mientras acariciaba el cuello del animal.
-¿Sé amable? Casi me asfixia con su melena y me dejó todo lleno de alfalfa- Akane sonrió con cariño al animal y sujetó la correa del caballo.
-Vamos, volvamos a tu sitio- el caballo relinchó nuevamente y comenzó a trotar al lado de la muchacha.
-Oye… ¿Y yo qué?- preguntó Ranma con molestia deteniendo el andar de la joven.
-Puedes usar aquel trapo para limpiarte o puedes volver a casa y bañarte, tu eliges-
Ranma agarró el trapo que le señaló la chica y comenzó a sacudirse su camisa. Akane continuó su caminata hasta perderse de la vista del muchacho.
-Me niego a quedarme en este sitio. ¡Me voy a casa, a Mí casa y nunca más regresaré a esta granja!- aventando el trapo sobre una barda salió del establo y se dirigió furioso hacia la casa de los Tendo.
…
¡Hola a todos!
Espero que estén muy bien, muchas gracias por sus hermosos mensajes de apoyo :)
Como dije al inicio de la historia, la personalidad de algunos personajes va a ser diferente en algunas situaciones, así que les pongo el aviso para que no me regañen :)
¡Les mando un enorme abrazo y muchas buenas vibras a todos!
Soy Tóxo Kai Bélos, nos leeremos pronto ;)
¡Saludos!
