Los tres ninjas junto con Kakashi se despidieron de los presentes partiendo rumbo a Suna para ayudar a Gaara.

Con gran velocidad y destreza, fueron realizando su camino donde su primer parada fue casi al llegar a la mitad del camino. Encontraron una cueva donde pudieron refugiarse para recargar energías.

Mientras Kakashi y Sasuke fueron por leña, Sai y Naruto se quedaron preparando la comida para luego calentarla.

-Por lo que veo, ustedes dos ya tuvieron sexo-comentó de la nada el pelinegro viendo cómo el ex rubio viraba los ojos con fastidio

-Eres demasiado directo. Deberías de moderar tus palabras

-Meh, te tengo confianza. Además, también cogí

-Que sorpresa tan inesperada-comentó con sarcasmo terminando de alistar la comida-ojalá Kankuro o el Kazekage te hubieran atrapado en pleno acto para cortarte el pito

-Afortunadamente no pasó nada de eso, lo hicimos por horas

-Felicidades fiera, debes sentirte orgulloso-ignoró esto último mientras enciende un cigarro

-En verdad agradezco que te muestres como la perra bastarda que eres con nosotros y no como ese niñito bueno que usas para convivir con los demás que me caga-le robó uno para prenderlo también

-A mi padre también le gusta que sea yo mismo-sonríe con burla

-En fin, acomodemos esto para poder comerlo


Terminado su noche de descanso y de comida, emprendieron camino nuevamente. Llegaron en menos tiempo del establecido siendo recibidos por Gaara el cual fue abrazado con efusividad por Sai quien aprovechó para besarlo apasionadamente mientras masajeaba con descaro el trasero del pelirrojo.

-Oye bastardo, le vas a arrancar el culo al mapache con semejante manoseo

-No molestes, estoy en medio de...-no pudo terminar su reclamo porque Kankuro había llegado justo a tiempo para darle un buen golpe en la cabeza al idiota

-¡Suelta a mi hermano, maldito degenerado!-los separó bruscamente-mientras estés en estas tierras, tienes tajantemente prohibido tocarlo

-Kankuro, ya no soy un niño. Puedo cuidarme solo-suspiró cansinamente por su actitud

-Como sea, mantén tus manos alejadas de él-le miró molesto yéndose mientras señaló el camino para llevarlos a su lugar de descanso


Las alarmas sonaron y las personas rápidamente fueron a refugiarse. Los ninjas se preparaban para recibir a los invasores los cuales estaban entrando a la aldea.

-¡Muy bien hijos de perra, entreguen al puto portador o esta estúpida aldea arderá!-demandó uno de ellos el cual parecía ser Sasori

-Háganle caso al sujeto, viene de malas-comentó burlesco el otro tipo que parecía un tiburón por su piel y dientes

-No lo creo. No dejaremos que se lo lleven-los cuatro jóvenes aparecieron frente a ellos provocando satisfacción en los sujetos que venían de Akatsuki

-Excelente, nos han ahorrado el trabajo de ir por ti. Nos los llevaremos a ambos

-Inténtalo si puedes, idiota

Ambos bandos se lanzaron al ataque.


Gaara y Naruto pelearon contra Sasori mientras que Sasuke y Sai fueron tras Kisame.

Sasori dejó salir varias marionetas con técnicas mortales contra el par de mocosos.

Una de ellas alejó a Gaara de Naruto con lo cual el rubio aprovechó para ir tras las restantes con una velocidad y fuerza sorprendentes.

-¿Cómo carajo lo hizo?-dijo para si con sorpresa

Sin darse cuenta, el mocoso estaba frente suyo quien con su puño envuelto en chakra morado le dio de lleno mandándolo a volar cientos de metros.

Al estrellarse se escuchó un horrible crujido.

-Hm, creo que le rompí la columna-comentó con aburrimiento yendo hacia el tipo

Se detuvo al ver que apareció un sujeto hecho completamente de madera, cabello naranja y una mirada completamente vacía.

-Así que este es el verdadero Sasori-retomó su andar hacia él

-Este cuerpo es eterno. Mi arte vivirá para siempre-dijo con voz neutra señalándose a si mismo

-El arte no es eterno si no hay quien lo aprecie-sonrió sutilmente-cuando no saben quién es el autor o...

Atravesó con su puño lo que parecía ser el corazón del pelinaranja dejándolo anonadado y sin reaccionar.

-Cuando la obra se daña y no hay quien la repare-sacó su mano y lo vio caer derrotado

Pisó la cabeza y la rompió.

-Odio a los artistas sobrevalorados-se fue a buscar a Gaara

Sin duda fue la pelea más aburrida que ha tenido.


El fuego mezclado con la tinta de Sai rodeaba a Kisame el cual sentía que el oxígeno comenzaba a escasear. El par de mocosos de mierda sabían que hacer ese tipo de barrera además de quitarle aire, le impedía hacer técnicas especiales.

-Malditos mocosos, si no hago algo ellos van a...-su reclamo fue cayado por un horrible golpe en el estómago

-Pensé que ya estabas muerto-Sasuke le miró con rostro serio-oye Sai, este tipo sigue teniendo la piel dura

-Te dije que ocupábamos más tinta. Sabes que a Naruto no le gusta cruda

-¿Qué carajo están diciendo?-miraba a ambos con enojo-voy a matarlos malditos hijos de...

Cayó sus protestar ya que le habían arrojado una bola de fuego que comenzó a quemarlo.

Sin embargo, no había notado que estaba bajo el efecto de un ninjutsu mientras era devorado vivo por los tres ninjas.


Terminaron con ambos Akatsukis despidiéndose de Gaara y su familia quienes estaban agradecidos por su apoyo.

Al verlos alejarse de la aldea, el Kazekage se acercó a su hijo.

-Tenemos suerte que esos chicos sean nuestros aliados-dijo viendo al horizonte-fue demasiado sádico el modo en que se deshicieron de ese sujeto de piel azul

-Lo sé, me quedé atónito y sin palabras cuando vi esa escena-comentó tranquilamente

Regresaron a casa ignorando lo acontecido. Afortunadamente nadie de la aldea vio semejante masacre.

En el camino, Kakashi sonrió orgulloso ya que lograron su misión en poco tiempo.

-Ahora, es momento de ir por Hidan y Kakuzu-comentó revisando los archivos del par-parece que están cerca de la aldea oculta de la lluvia

-Vaya, entonces no está tan lejos-Naruto observó un mapa donde se señalaba su posible ubicación

-No perdamos tiempo. Sirve que hacemos estómago de nuevo para comerlos-Sai caminó un poco más de prisa

-Algo me dice que esos dos van a ser incomibles-Sasuke frunció los labios-se rumora que uno de ellos, Kakuzu, tiene partes humanas cosidas a sus extremidades y cuerpo

-Que asco, debe de estar fresco. No comeré algo ya muerto-el rubio puso cara de desagrado

-Quizá su corazón y órganos sean comibles

-Chicos, no hablen más de comida. Acaban de darse un banquete-les detuvo el peliplata señalando el camino que los dirigía a su destino

Dejaron el tema de lado y aceleraron su paso.