Llegaron a los límites de la aldea de la lluvia donde fueron notificados de que Hidan y Kakuzu fueron divisados cerca de esta.
Mientras se acercaban, el dúo de Akatsuki discutía acaloradamente sobre los gastos realizados durante los últimos meses.
-Deja de ser un puto tacaño Kakuzu. Vas a llevarnos a la ruina si sigues dándole reportes falsos al jefe-el mencionado simplemente le miró indiferente siguiendo el camino-Jashin-sama va a castigarte por avaricioso
-¡Cállate de una vez maldita sea!-se detuvo para verle directamente a la cara-Lo que haga o no con el puto dinero no es de tu incumbencia. Además, ya me tienes harto con tu estúpido dios
-No te atrevas a blasfemar a Jashin-sama, cabrón-siseó molesto
-¿Qué vas a hacer? ¿Darme en sacrificio?-preguntó burlesco notando que el loco religioso estaba al límite
-Je, no sería capaz de darle un alma o cuerpo tan pútridos como el tuyo. No eres digno-se acercó a él de manera amenazante-pero aún así te matare por el simple hecho de que me tienes cansado con tu herejía
-Inténtalo, pedazo de mierda religiosa-ambos se posicionaron para atacar
Su pelea se interpuso al sentir varios chakras venir hacia su dirección.
-Parece que tenemos nuevos contendientes. Te salvaste esta vez
-Hm, en cuanto acabemos con ellos me desharé de ti
Ambos miraron que los impertinentes eran ninjas de la hoja y mejor aún, venía con ellos el portador del nueve colas.
Kakuzu arremetió contra Kakashi y Sai mientras que Hidan fue tras Sasuke y Naruto.
Durante la batalla, el peliplata logró perforar su corazón. Sin embargo, el hombre avaricioso rió burlesco al ver su rostro sorprendido de notar que seguía con vida.
-Aún sigo con vida jajajaja-mostró su pecho el cual albergaba más corazones-no importa cuántos pierda, con solo que uno se descuide, le arrancaré el corazón y será parte de mi
Sai intentó atacarlo con un águila de tinta pero sin éxito alguno ya que fue eliminada sin ningún problema.
-Pobre imbécil, ¿qué parte de NO pueden matarme no entienden?-vio al ninja copia demasiado tranquilo y al chico sonreír de lado-¿Qué carajo les pasa? No van a...
Comenzó a sentir infartos múltiples en sus corazones. Gritó de manera ágonica y dolorosa ya que al mirarse el pecho, descubrió que había miles de agujas de tinta perforando cada uno de los órganos vitales.
-Ma...malditos...
-El ave solamente una distracción para "mancharte" el pecho-sonrió burlesco-el verdadero propósito era generarte infartos de manera externa
Lo vieron retorcerse en el suelo mientras Kakashi preparaba un chidori para rematarlo.
-Deberías comer más sano-a pasmosa velocidad, arremetió contra Kakuzu matándolo al instante
-Corta todas sus líneas de chakra. Es mejor no dejar nada que lo reviva
-Enseguida
Sasuke y Naruto se enfrentaron al creyente religioso quien tenía una extraña apariencia debido al cambio de su piel y facciones donde intentaba rebanarles la cabeza con su guadaña.
-Voy a acabar con ustedes, mocosos de mierda-dijo ríendose desquiciadamente aumentando la velocidad de sus ataques-primero terminaré con el que va vestido de ramera y después te asesinaré
-Ramera tu madre y tu dios, lunático-le dijo serio cortando el arma del sujeto en dos con su cuchillo hecho de chakra
-Nadie llama a mi novio ramera, hijo de perra-le clavó un chidori justo en el pecho
Naruto aprovechó su debilidad y le cortó la cabeza de tajo. Hidan se reía dejando de girar por el piso.
-Jajaja, no podré morir jamás porque mi dios me respalda siempre-su risa calló al ver al chico de ojos azules acercarse a él viéndole de manera seria
-Tu cuerpo está siendo calcinado por mi novio, además de que lo está derritiendo-le tomó del cabello mostrándole que ya no había rastros de este-y en cuanto a tu cabeza...-sonrió levemente creando con su mano una nueva cuchilla de chakra pero ahora le rodeaba una especie de plasta morada-jamás volverás a ver la luz del día
Apuñaló la cabeza dejando que la plasta lo consumiera mientras soltaba gritos de agonía.
Después de varios minutos no quedó rastro alguno de él.
-Buen trabajo chicos, es momento de regresar a casa-comentó Kakashi sonriendo con su ojo
Ambos asintieron y regresaron rápidamente a la aldea.
Golpeó con fuerza la pared de la cueva luego de enterarse que había perdido a cuatro de sus hombres en un solo día.
Estaba completamente furioso de que sus planes se iban desarmando de forma inevitable.
-Al parecer debemos de atacar de manera directa a la aldea, TODOS-miró con seriedad a la única mujer del grupo quien asintió levantándose para dar el aviso al resto de los Akatsuki
La aldea de la hoja ardería en llamas sin que nadie lo pudiera evitar.
