Loonatics Unleashed no me pertenece, y esto es un pobre intento de Fanfic.
La estrella caída (Primera Misión)
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Capitulo 9
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Tomó solo unos cuantos minutos para que Rev terminara de explicar al resto de sus compañeros, como funcionaban los comunicadores que Tech había improvisado para cada uno de ellos. Con diligencia y paciencia, ayudó a cada uno de los antropomorfos allí reunidos a controlarlo, ajustando el aparato en la muñeca izquierda, para que puedan usarlo como si fueran relojes.
La pequeña pantalla de los comunicadores, desprendían una luz de un ligero color verde, indicando que los signos vitales de todos ellos eran óptimos. Después de la noticia de sus prematuras muertes, se veían un poco más aliviados al confirmar que sus cuerpos funcionaban normalmente, tanto como podría funcionar ahora con sus poderes adquiridos. Recomendó encarecidamente, prestar atención si la luz pasaba a rojo, y mantener siempre los canales de comunicación abiertos. Era lo mejor, si llegado el momento, terminen separándose.
—(¿Dónde está Tech?)— Preguntó de repente Slam, al notar la ausencia del coyote —(Pensé que estaba listo para partir)—
—Se está despidiendo de su madre, él…— Rev dejó de hablar por un momento, los demás no pudieron evitar sentir pesar al respecto, más aquellos que no pudieron comunicarse con sus familias para despedirse —…estará listo en cuestión de minutos—
El equipo comenzó a subir a la camioneta, con moderado orden. Slam trataba de acomodarse en el asiento trasero, mientras Lexi, Ace y Duck decidían quien iría como copiloto, con un apasionante duelo de piedra, papel y tijeras. El conejo gris terminó triunfando ante los más jóvenes, y estos se terminaron sentando de mala gana junto con el demonio de Tasmania, alegando de que les habían hecho trampas en aquel juego.
Sonriendo ante semejante espectáculo, el correcaminos vio llegar a Tech, que estaba limpiándose la cara con su antebrazo, debido al llanto provocado tras despedirse de su madre.
—Deberías ver si está bien— Ace dijo esto mientras subía al asiento del acompañante, con un tono plano pero compresivo —Tómense el tiempo que necesiten—
Rev asintió levemente, y se acercó a Tech que parecía estar emocional. El coyote aún estaba tratando de parar de sollozar, por lo que se acercó con cuidado y le habló suavemente.
—Tech ¿Te encuentras bien?— Con cuidado, el correcaminos acarició la espalda del coyote, mientras este intentó tomar aire para recuperarse del llanto.
—No muy bien… Solo malos recuerdos…— Tech tenía los ojos rojos por el llanto, su voz estaba ronca y ligeramente rasposa, una expresión de tristeza y cansancio había invadido su rostro, haciendo que Rev sintiera la imperiosa necesidad de abrazarlo para reconfortarlo —…Estaré bien—
Rev se percató que Tech no dijo nada sobre estar mejor en ese momento, pero decidió no presionarlo. Posiblemente, los recuerdos que rememoró eran sobre su padre, y debía sentirse culpable por hacerle esto a su madre de nuevo. Con cuidado, el correcaminos tomó su antebrazo izquierdo y le colocó el comunicador que había creado, acariciando con cariño la suave palma de su mano. La luz verde de pantalla, brilló delante de sus ojos, trayendo un poco de calma a su corazón. Su coyote estaba saludable, a pesar de que su corazón parecía haberse roto.
—¿Estás listo? Porque yo creo que no— Tech le sonrió con amargura, y Rev acarició su mejilla con su mano derecha, sin poder evitarlo. El coyote le tomó la mano, y beso con suavidad sus dedos, haciendo que el interior del correcaminos se encienda, como si un calor abrazador estuviera lamiendo sus entrañas. Su garganta se cerró al darse cuenta que ese era su primer beso y fue tan impresionante como esperaba. Aquellos labios eran tan suaves y calientes, que el correcaminos se preguntó cómo se sentiría besarlos.
—Creo que no me gusta la idea de estar separados— Tech dijo esto con la voz entrecortada. Se notaba que estaba asustado y muy preocupado, pero ya habían discutido el plan. Rev recuperó la compostura, y trató de hablar para poner en orden sus pensamientos, a pesar que sentía que se quemaba por dentro.
—Iré adelante y buscaré el camino más directo al objetivo, ya lo discutimos, soy el más rápido de todos y el que está en condiciones de escapar si es demasiado peligroso— El fantasma de los labios de Tech entre sus dedos parecía estar quemándolo. Ignorarlo sería imposible, pero al menos, le dio ánimos para continuar con su parte del plan —Apenas descubra la ubicación del campo de concentración, se los comunicaré—
—De acuerdo— Tech cedió, y trató de tomárselo con calma, pero se lo notaba agobiado. Realmente no quería separarse del correcaminos —Mantén abierto el canal de comunicación todo el tiempo, y no dejes que te atrapen—
Rev no lo dudó, y abrazó a Tech tratando de calmarlo. El coyote lo rodeo con sus brazos, escondiendo su hocico en su clavícula. Solo podían estar juntos un par de minutos más, antes de comenzar con la operación de rescate, y no sería suficiente.
Nunca será suficiente.
Al separarse, el correcaminos retrocedió un poco, tratando se quitar sus manos de encima del coyote. Como dirían sus ancestros, era hora del show.
—No me extrañes— Le saludó con un ademán, salió corriendo hacia la parte este de la ciudad, antes de que Tech intentara detenerlo.
Correr estaba ayudando a calmar su agitado corazón y despejar su mente. También notó como su GPS interno trazaba la ruta más eficiente para llegar más rápido a destino. Pronto alcanzaría el punto donde no puede seguir extendiendo sus poderes, y estaba seguro que encontraría lo que buscaban allí.
El fragmento del meteorito, y la herida que le hicieron a la ciudad con aquel impacto.
(...)
Zadavia estaba lista para partir por su cuenta. Ella le explicó a Tech que era mucho más rápida en su forma de bestia, y prefería adelantarse por si Rev necesitaba ayuda. El coyote tuvo que acceder a esto, a pesar de lo preocupado que estaba por dejar sola a la freleng.
Le repitió que tuviera cuidado, que mantenga el canal de comunicación abierto y que tenga cuidado al enfrentarse al último nerdluck. Ella parecía acceder a sus advertencias, pero algo en el fondo de la mente de Tech, con una voz pequeñita y cruel, le susurraba que Zadavia iba a hacer una estupidez. Sabía que se sentía responsable por todos ellos y ahora con sus poderes, de seguro intentaría sacrificarse de nuevo.
El coyote se desprendió de aquellos pensamientos, mientras Zadavia adoptaba su forma real en medio de la calle. El brillo no le permitió ver del todo su transformación, y la imagen que habían visto en la computadora de su casa, captada por el satélite del gobierno, solo mostraba una criatura brillante como el sol. Cuando finalmente pudo enfocar con sus ojos, solo vio plumas incandescentes batiéndose en el aire y nada más.
Zadavia se había ido, así como Rev. Tech se sintió tan solo en ese instante, que su sangre se heló y su pecho se sintió extrañamente vacío. Cerró sus ojos, inhaló y exhaló, contando hacia atrás, tratando de apaciguar la abrumadora desesperación de desprenderse de las personas que había jurado cuidar.
Pronto se reunirían de nuevo, no debía tener miedo.
"No tengo miedo. Este soy yo, sin miedo" Pensó para sus adentros.
Tech abrió la camioneta y se introdujo en la cabina, tomando el asiento del conductor. Los demás parecían estar tan inquietos como él, al notar la velocidad en la que Rev partió, alejándose de ellos, y preguntándose si era buena idea dejar a Zadavia actuar por su cuenta. Los dos ya se había perdido de vista entre los edificios de la ciudad, mientras el coyote encendía la camioneta, para comenzar a traquetear por las calles, dirigiéndose directamente a la parte este.
El silencio entre ellos es incómodo y pesado. Todos estaban esperando que la voz de Rev o la de Zadavia, brote de sus comunicadores en cualquier momento. Se escuchaba el suave rugido del motor y el aire chocando por las ventanas. La ciudad fantasma era más macabra bajo las luces de neón. Las pantallas gigantes de comerciales, mostrando rostros sonrientes y ojos vacíos, parecían estar parpadeando de vez en cuando, culpa de algún fallo en sus conexiones, dando la sensación de estar atrapados en un mundo distorsionado. Las luminarias de los edificios dejaban ver los cadáveres esparcidos a su paso, adornando su silenciosa procesión.
El amanecer venció finalmente la oscuridad de la larga noche, y el neón de la ciudad quedó opacado, ante el cielo diáfano. Era posible que la atmosfera se haya despejado del smog por la caída del meteorito. Sin embargo, la falta de sonidos y gente a su alrededor, lo hacía desolador.
—(¿Tech? ¿Estás bien?)— Slam preguntó finalmente, al ver como sus manos temblaban levemente mientras conducía. No tenía tiempo para tener miedo, pero el estado de la ciudad no le estaba dando consuelo.
Había muchos más cadáveres en esta dirección. El fragmento de meteorito debía estar cerca.
—Estaré bien— Apenas pudo terminar de decir esto, sin atragantarse con su propia lengua, cuando el canal de comunicación se abrió, y Rev finalmente dio su reporte.
"Lo encontré, el cráter es enorme, pronto enviaré la ubicación precisa por donde podremos entrar" La voz de Rev resonó en el altavoz de su comunicador, haciendo que su corazón se caliente un poco.
Todos suspiraron al escuchar al correcaminos, al parecer sano y salvo. Nadie se había percatado que estuvieron conteniendo el aliento hasta ese momento. Finalmente, Duck comenzó hablar, para señalar lo obvio.
—Imagino que aquí comienza la parte del plan en la que nos separamos— El pato no estaba de acuerdo con esto, pero tuvo que aceptarlo, debido a la falta de información que tenían, y el enorme terreno que debían abarcar.
—(¿Mantenemos los grupos como lo planeamos?)— Slam trató de continuar con la conversación, todos estaban nerviosos y las palabras estaban cristalizando lo que harían dentro de unos pocos minutos.
—Si, ve con Ace para buscar a Deuce, Lexi y Duck distraerán a los guardias, y yo asistiré a Rev en hackear a los robots— Tech recuperó la compostura, su cerebro comenzó a trabajar, a medida que Rev le enviaba la ubicación que podrían entrar y trazaba un plano donde se ubicarían para comenzar la infiltración —Debemos neutralizar cualquier amenaza para evitar que dañen a los civiles—
—¿Habrá más nerdlucks?— Preguntó de repente Lexi.
—Según Zadavia, queda uno más, y ella se encargará de él— Tech comentó esto con cierta incertidumbre. Esperaba que las condiciones de esa pelea sean mejores a cuando estuvo intentando protegerlos del meteorito, pero dada la cantidad de rehenes cautivos, lo dudaba mucho —Nosotros nos enfocaremos en neutralizar a Deuce y sacar a las víctimas del subterráneo, lo más rápido posible—
—Yo me encargaré de Deuce— Ace se apresuró a decir esto. Al parecer lo había pensado detenidamente, y tanto Slam como Tech comprendieron a lo que se refería.
—Más te vale que no se te escape— Duck le habló con prepotencia a Ace desde el asiento trasero, haciendo que Lexi ponga los ojos en blanco —No importa que tan bueno sea Rev con una computadora, tengo entendido que ese sujeto puede cambiar las ordenes de sus robots cuando quiera—
—No se escapará— Sentenció Ace, haciendo que el ambiente vuelva a ser pesado y un poco lúgubre. El pato cerró el pico, se cruzó de brazos y miró hacia la ventana molesto. Al parecer no entendió a lo que se refería el conejo, pero el coyote pensaba que era mejor así.
Tech agradeció que Ace se haya ofrecido a deshacerse del misterioso general, pero de no conseguirlo, tenía un par de ideas de como eliminarlo. Supuso que Slam también se había mentalizado en algo parecido.
"Eso es todo, Tech" La voz de Rev indicó que había terminado de explorar el enorme cráter que dejo el meteorito "Voy a entrar a trazar los posibles caminos que tenemos para infiltrarnos, los veré apenas termine"
—Pronto nos veremos— Ponderó Tech antes de que Rev corte la comunicación.
(…)
Zadavia recuperó su forma humanoide al llegar a la azotea de un edificio destrozado, probablemente por la onda expansiva provocada por el impacto del meteorito sobre la superficie. Su vestido, ondeó ligeramente por el viento que soplaba a esas alturas, y miró hacia abajo, con cierta indignación en su corazón. El masivo cráter que había dejado aquel fragmento al caer, estaba adornado por huesos humanos, cráneos completamente calcinados, sin rastros de carne cubriéndolos, al haber sido incinerados por la explosión.
Una tumba expuesta, una fosa común que cristalizaba su fracaso como protectora y sus errores pasados. Miles de vidas perdidas, y otros millones atrapados, esperando por una muerte segura. Zadavia apretó sus puños con fuerza, la rabia la consumió por completo y finalmente, comenzó a gritar al enorme agujero para llamar la atención del enemigo.
—¡SALGAN Y ENFRENTEMEN SI SE ATREVEN, MALDITOS COBARDES!—
El plan de Tech y Rev quedó relegado en el fondo de su mente. Ella estalló finalmente, cansada de esta ridícula cacería para alguien que ya no pertenecía a Freleng, en la cual gente inocente fue arrastrada y destruida.
—¡Han estado cazando a personas inocentes! ¡Usando mis poderes para sus asquerosos planes!— Los ojos de Zadavia desprendían una brillante luz blanca, todo su cuerpo se llenó de escamas brillantes y doradas, mientras su dorado cabello comenzó a flotar hacía arriba. Estaba perdiendo su forma humana, pero ella no iba a retroceder en su empresa —¡Soy Zadavia, hija de Freleng, la profetizada por el Guardian! ¡Salgan asquerosas criaturas rastreras y enfrenten su destino!—
Por un momento, pensó que solo el silencio de aquel enorme agujero le respondería, pero de repente una brillante luz color magenta, broto de su interior. El haz de luz se hizo tan grande, que casi la cegó y tuvo que extender un campo de fuerza con sus propias habilidades, para detener el ataque. Aquella energía se le hacía familiar, era ligeramente parecida a los poderes de su hermano Optimatus.
¿Acaso él estaba detrás de todo esto?
—Maldito esclavo, mueve el culo y llévame hasta afuera— Una voz desagradable surgió del interior de aquel oscuro recinto, Zadavia se acercó sin dudarlo, saltando del edificio para caer con suavidad sobre la calle. Con celeridad, flotó sobre los restos humanos, esparcidos alrededor en aquel enorme cráter.
Finalmente, divisó a un nerdluck de color verde oscuro, de ojos amarillentos y crueles. Su enorme masa corporal estaba encima de la espalda de un delgado hombre, que lo llevaba cargando, caminando en cuatro patas, arrastrando sus rodillas por el suelo, y sus manos desnudas temblando cada vez que se apoyaba sobre la tierra.
El hombre estaba desnutrido, vestido de harapos, su cabello color morado estaba sucio, presentando partes que habían sido arrancadas desde su cuero cabelludo. Su rostro envejecido y resecó se le hizo familiar, particularmente sus ojos que la miraban pidiendo auxilio.
—No puede ser… Optimatus— Musitó Zadavia horrorizada, escuchando como la risa macabra del nerdluck emergía desde la oscuridad. Reconoció de inmediato al hombre que estaba siendo sometido, siendo usado como un animal de carga.
—Qué bonita reunión familiar— El horrible nerdluck comenzó a reírse sonoramente, ante la mirada incrédula de Zadavia y los gemidos de Optimatus —Monstruo ¿Qué crees que pasó cuando la criatura más poderosa de tu mundo se marchó?—
El nerdluck comenzó a golpear la cabeza de Optimatus, una y otra vez, con su puño. El pobre no podía soportar su peso, su cuerpo estaba consumido y apenas podía moverse. El alienígena sujetó el cabello de su hermano para obligarlo a verla a los ojos. El freleng tenía la cara hinchada por los golpes, lágrimas en sus ojos y los dientes destrozados. Estaba irreconocible, vaya saber cuántos años de abuso había pasado por su cuerpo.
—He aquí tu rey, monstruo indeseable— El nerdluck se relamió los labios, de manera grotesca, mientras sus ojos amarillos brillaban de crueldad, bajando de la espalda de su hermano sin dejar de sujetar su cabello, arrastrándolo detrás de él —Supongo que deseas recuperarlo y esta es será última oportunidad, ustedes son unos bastardos longevos, pero no creo que viva mucho más—
—Quita tus asquerosas manos de mi hermano— Zadavia sentía que la sangre le hervía, mientras su forma humana le estaba siendo difícil de mantener.
—Ah, pero no sabes cuanto se han divertido mis clientes con tu hermano, podría hacerlo trabajar un poco más, hasta que deje de respirar…— La insinuación hizo que Zadavia rugiera de rabia. No entendía como las cosas llegaron hasta este punto, como su hermano perdió su corona y estaba tan lejos de casa, siendo esclavizado por un nerdluck.
La rabia era incontenible. Su cuerpo se estaba deformando, las escamas cubrieron todo su cuerpo, su rostro se volvió reptiliano mientras unos cuernos blancos y resplandecientes crecían en su cabeza. Colmillos y garras, su dracónico ser, comenzó a rodear al nerdluck, mientras las plumas de sus alas, caían a su alrededor, quemando la graba que los rodeaba.
—Maravillosa bestia, brillante como las estrellas, matarte sería un desperdicio— El nerdluck sonrió divertido, mientras sus ojos codiciosos brillaban de ambición —¡Entrégate, sé mi esclava y liberare a los terrícolas que he capturado!—
Zadavia se quedó quieta por unos instantes, indecisa si atacar o no, repasando las palabras de la criatura. Optimatus comenzó a gritar, tratando de decirle algo, a pesar de que sus palabras apenas podían salir. Ella leyó los labios de su hermano y vio con horror como las palabras "Miente", se formaban una y otra vez.
Entonces se percató con horror como su hermano terminó siendo un esclavo, y como todo Freleng, había sido diezmado a pesar de eso.
(…)
Forzando al máximo su GPS interno, Rev trató de mapear en su cabeza el masivo cráter que se encontraba frente a él. Era enorme, y ocupaba varias manzanas de extensión, hasta llegar al puente que interconectaba la parte este de Acmetropolis con el resto de la ciudad. El meteorito había creado una boca de lobo entre la bahía de la ciudad y la zona más poblada de la zona. Trató de no pensar en todas de las personas que murieron por aquel impacto, pero era imposible mantenerse indiferente. Podía ver los cadáveres que rodeaban la zona con facilidad, miles de personas habían sido calcinadas por el impacto de manera inminente.
Había un par de entradas que podrían usar para la infiltración, en una de ellas era donde se encontraba Zadavia. La vio llegar a lo lejos en su forma de bestia. Verla de cerca fue fascinante, tal como las imágenes del satélite que la madre de Tech les había compartido, era mucho más grande y parecía ser una especie de dragón, de brillantes escamas blancas, cuernos dorados y larga crin dorada. Sin embargo, tuvo que dejarla por su cuenta, ella se ofreció de enfrentar al nerdluck faltante, para que ellos puedan salvar a las personas sin que interfiera, y evitar que los usen de manera extorsiva.
Debería preocuparse por Deuce, pero no había captado ni un solo movimiento en aquella zona ¿Estaba más al fondo? Lexi había captado los gritos a kilómetros de este punto, vaya saber cuánto se extendía el subterráneo, pero podía abarcar gran parte de la ciudad. Llegar hasta allí iba a ser complicado, más si no podía trazar una ruta segura desde la parte más profunda del cráter.
Faltaban minutos para que lleguen los demás y aún no había encontrado rastros de los rehenes, mucho menos de los extraños robots que los habían capturado. Armándose de valor, Rev comenzó a correr hacia el interior del. cráter dejando que la oscuridad se lo trague.
El cielo azul encima de su cabeza a medida que se adentraba a esa enorme fosa, le dio la sensación de que estaba ingresando a otro mundo, era perturbador como aquel lugar parecía ser mucho más amplio de lo que habría especulado. Los restos del meteorito estaba en el centro de aquel agujero, por un momento tuvo la tentación de tocarlo, pero decidió no hacerlo, a pesar de que se había enfriado. Era un objeto maldito del espacio, traído exclusivamente para matarlos a todos ellos, tocarlo no era una buena idea ni ahora ni nunca.
De seguro su radiación estaba causando interferencia en su habilidad para mapear la zona, pero era posible que, si se alejaba lo suficiente y se concentraba, podría detectar los caminos por recorrer. Se adentró en el primer túnel que encontró, confiando que su GPS interno le ayudaría avanzar sin chocar contra algo que lo lastime.
Al menos esa era la idea. Corrió por todo el túnel, pero terminó en un callejón sin salida. Debería probar con otro, pero memorizo la distancia y descartó el camino.
Probó con otros dos, hasta que el tercero notó como se bifurcaba. Según el mapa que memorizó, coincidía con la dirección desde donde Lexi escuchó los gritos. Abrió el canal de comunicación para informar al resto.
"Encontré la entrada, voy a esperarlos para comenzar la infiltración"
No podía escuchar los gritos, pero posiblemente su habilidad pueda detectar al menos a las personas atrapadas en todos los túneles. Rev cerró los ojos, tratando de concentrarse y relajó su cuerpo, para poder extender su rango de detección. Su mente pudo acostumbrarse a la interferencia del meteorito, y los túneles finalmente se ampliaron delante de él. El camino se hizo claro en su mente, trazando la ruta mental que necesitaba.
Inhala. Exhala. Pudo detectar a los primeros robots, apostados en las entradas de las cámaras subterráneas, eran muchos y parecían estar allí para evitar que escapen los rehenes.
Inhala. Exhala. La siguiente cámara era amplia, había mucha gente, grande, pequeña, agolpados en grupos que parecían describir perfectos perímetros rectangulares ¿Serán jaulas acaso? Muy posiblemente, aunque de su estructura no era sólida
Inhala. Exhala. Eran cientos de jaulas. Todas protegidas por un par de robots ¿Dónde estaba Deuce?
Rev abrió los ojos, encendió el comunicador y habló al resto del equipo.
"Ya los encontré, me reuniré con ustedes en la entrada al cráter"
No había señales de Deuce. Esto era una mala señal ¿Acaso sabía que venían por él?
(...)
Tech no se había dado cuenta de lo tenso que estaba, hasta que Rev llegó corriendo desde el centro del cráter directo a sus brazos, apenas lo vio. Se sintió más tranquilo al abrazarlo, y comprobar que estaba intacto. Los demás no comentaron nada, pero temía que los dos estuvieran empezando a tener problemas de apego. El coyote descartó que sea algo serio. Había una alta probabilidad que esto se deba a que estaban todos bajo mucha tensión y riesgo, posiblemente cuando las cosas mejoren, ellos podrían ser menos dependientes…
…De no ser así, iba a tener que pedirle a Rev que se mude con él, porque no soportaría mucho que los dos estén separados.
—¿Qué hay de nuevo, Doc?— Saludó de repente Ace, llamando la atención del correcaminos. Este soltó a Tech, un poco apenado y sonrojado, pero de inmediato recuperó la compostura. Tal vez estaba más seguro de sus sentimientos, ya que habían planeado comenzar su relación, pero el coyote nunca iba aburrirse de hacer sonrojar a Rev.
—Encontré donde tienen cautivos a los rehenes y como han dispuesto los guardias, pero no hay señales de Deuce— Informó el correcaminos mientras trazaba con rapidez en el árido suelo un esquema de la disposición, y las posibles rutas que tenían disponibles para entrar, con demasiada precisión.
—Esto es malo, eso significa que no podemos seguir con el plan actual— Ace miró al equipo y luego miró a Tech. Esto ya lo habían hablado, así que el coyote simplemente asintió dando su aprobación —Cambiaremos los equipos, Lexi vendrá conmigo, Slam y Duck irán a entretener los robots que están en guardia—
—¿Qué? ¡No!— Duck estaba molesto, se acercó peligrosamente a Ace para empujarlo, lo cual le pareció un poco inoportuno a Tech, pero esperó a ver como se desarrollaba la interacción —Es demasiado arriesgado, además ¿Quién murió y te hizo el líder?—
—Duck, está bien— Lexi detiene al pato antes de que le siga gritando a Ace, sujetando su brazo derecho para tirar de él —Necesita mi oído para rastrear a Deuce, si no lo encontramos, no podremos cambiar las ordenes de los robots—
—Ese Deuce es un maldito cobarde… Pero sé que podrás manejarlo, Lex— A pesar de estar molesto por la decisión, Duck cedió para sorpresa de todos. Sin embargo, miró a Ace con cierta resignación —No dejes que nada malo le pase—
—Confía en mi— Por suerte, el conejo no parecía molesto por las exigencias de Duck. Tech se alegró de no tener que interferir en esto, pero si volvía haber otra discusión, iba a intentar ser un poco más asertivo. A su lado, Rev parecía estar un poco más aliviado, posiblemente por no tener que discutir con sus compañeros.
—(¿Dónde podrá estar ese sujeto?)— Preguntó de repente Slam, haciendo que Tech vuelva a repasar la información que le había proporcionado Rev.
—Posiblemente en el área que haya más personas capturadas— El coyote trataba de pensar como lo haría un general enemigo acorralado. Era obvio que sabía de ellos, es posible que todo esté preparado para su llegada —Así podría usar a los rehenes para protegerse, evitando que lo ataquemos con todas nuestras fuerzas—
Tech se percató que el único calificado de ellos para matar a Deuce era Ace. Esperaba que el conejo no se desmorone ante la presión, pero no tenían más opciones.
—Si es así, hay un par de lugares donde podría encontrarse— Rev les pide sus comunicadores a Lexi y Ace para darle las indicaciones de los puntos donde su GPS detectó a la mayor concentración de personas —Parecen estar atrapadas, pero sus jaulas no son sólidas ¿Cómo los tendrán encerrados?—
—Jaulas con barras de láser continuas— Tech cerró sus ojos, recordando con cierto horror la única visita que le hizo a Mallory en prisión. Era la única forma de apresarla, ya que ella podía manipular todo metal para convertirlo en máquinas —Si cortamos la fuente de alimentación, podremos sacarlos más fácilmente—
—(¿Qué está pasando por allá?)— Slam señaló al cielo, donde se encontraba Zadavia peleando con el nerdluck. Esperaba que ella pueda manejar a esa oponente sola, mientras terminaban de concretar la operación.
—Esa es Zadavia, su canal de comunicación está abierto todo el tiempo— Rev miró a los demás con seriedad, a pesar de la sorpresa de todos al ver que ella era más una bestia que un humano —Apenas las personas estén a salvo, cualquiera de los disponibles debería avisarle—
Todos asintieron ante la indicación, y de inmediato comenzaron a correr hacia el centro del cráter. La operación iba a comenzar y Tech sentía que aún les faltaba información. Su cabeza estaba ocupada calculando las posibilidades que tenían, disponiendo la nueva estrategia para poder vencer, pero temía que por más que planee veinte pasos delante de ellos, pueden que todo salga muy mal.
—Tech— Rev llamó su atención para que no se pierda en el interior de su mente, tomando su mano para que se ancle en el mundo real —Estaremos bien, debes confiar en ellos como ellos confían en ti—
El coyote asintió levemente, y los dos comenzaron a adentrarse al enorme cráter para seguir a los demás.
(…)
Slam se sintió un poco abrumado ante la oscuridad del túnel en el que se estaba metiendo. Todo lo relacionado con aquel enorme meteorito del tamaño de un edificio era desesperante, los cadáveres calcinados bajo sus pies, la sensación de calor constante en su pelaje y la clara evidencia de una ciudad destruida por completo, hacían que su estómago se revolviera y sintiera finalmente la presión del momento.
Su compañero, Danger Duck, no parecía estar tan nervioso como él. Se veía más acostumbrado a estar en la oscuridad y parecía que había hecho esto antes, porque trataba de mantenerse callado y seguir las indicaciones de Rev al pie de la letra. Era curioso que fuera tan eficiente, pero se lo veía concentrado y confiado. Tal vez su burbujeante personalidad no encajaba con esta faceta suya, tal vez porque no confiaba mucho en él.
Era entendible, había formado un lazo muy fuerte con Lexi, y de seguro la dinámica con ella hubiera sido diferente. Slam tendría que aceptar que no tenía nada en su contra, y debía esforzarse para que sienta que podía contar con él.
—(Este túnel es enorme, no puedo creer que este todo bajo la ciudad)— El demonio de Tasmania miró hacia las paredes, y notó que había restos de un tanque con agua incrustado en la tierra, con unas enormes letras que rezaban WB, lleno de oxido que apenas podía distinguirse claramente. Había mucha basura incrustada en la tierra, que se le hacía poco familiar. Finalmente, divisó el final del túnel, un suave resplandor anaranjado, y no pudo evitar señalarlo —(Hay algo por allí)—
—Creo que llegamos a la cámara subterránea— Duck le hizo una señal para que guarde silencio, y que se oculte antes de llegar. Slam comprendió que su masa corporal era demasiado grande, ocultarse fue complicado, pero encontró una formación rocosa que cubría casi todo cuerpo —Voy a crear una distracción, y tu destrozas a esas hojalatas cuando se enfoquen en mi—
—(De acuerdo)— Slam no pudo evitar sorprenderse muchísimo al ver desaparecer a Duck delante de sus ojos, y aparecer del otro lado de la sala, cargando sus huevos sorpresas en sus manos. Sus poderes eran confusos, no solo para él sino también para sus oponentes.
Para su suerte, a pesar de que estos robots eran numerosos y estaban fuertemente armados, su tiempo de reacción era muy bajo y eran fáciles de engañar. Todos se dieron la vuelta, dándole la espalda al demonio de Tasmania, para dispararle al pato que estaba lanzado sus huevos de sorpresas encendidos con fuego. A un par de estos, les dio de lleno en sus cabezas donde Susan había indicado que estaba su punto débil, destrozándola por completo al incinerarse. Sin embargo, el resto de los robots comenzaron a dispararle, haciendo que el ave acuática utilice su teletransportación para esquivar con facilidad los proyectiles.
Viendo su oportunidad, Slam comenzó a generar su tornado para aumentar su velocidad, notando un mejor control que la primera vez. Rápidamente destrozo el resto de los robots, arrancando sus piernas y brazos con facilidad, dejándolos inservibles en el suelo. Eran manejables, en pocos segundos los dos había acabado con todos los guardias, dejando completamente libre aquel lugar.
Divisaron una terminal, con una computadora funcional en aquel sitio. Al parecer, Rev podría trabajar desde aquí sin ningún problema.
—Informaré a Rev y Tech que esta zona está libre, y hay una computadora que pueden usar— Duck abrió el canal de comunicación para dar el aviso, y Slam no pudo evitar sonreír animado, cuando finalmente el pato se relajó —Estuviste impresionante, pero me quedaré con todo el crédito cuando nos encontremos con Lexi—
Slam lo pensó detenidamente, y asintió decidido a tomarle el pelo a la coneja, bromeando al respecto.
—(¿Cuántos robots derrotamos? ¿cientos? ¿miles?)— Debía admitir que estaba interesado en bromear un poco, y al parecer Duck estaba completamente decidido al hacerlo.
—Hay que hacerlo creíble, cuando estemos con ella, preguntaremos a cuantos derrotó, y apenas diga su número, lo duplicaremos— El pato extendió sus manos indicando que iban a exagerar mucho aquella pelea —No, mejor aún lo triplicaremos…—
Finalmente, Rev contestó a la comunicación, y cuando Duck le indicó que habían limpiado aquel lugar, apareció entre ellos con su supervelocidad. Realmente era muy rápido, y parecía estar listo para trabajar apenas llego, pero los miró un tanto preocupado, al verlos reírse por lo bajo.
(…)
Lexi estaba un poco abrumada al seguir a Ace. De todos los sonidos que podía captar, escuchar como su corazón latía tan lento, le ponía los pelos de punta ¿Cómo podía estar tan tranquilo?
Debía admitir que su compañero no era como ningún conejo que haya conocido antes. No parecía interesarle coquetear con ella (posiblemente, sospechaba que eran primos), no se desconcentraba y hablaba solo cuando lo veía necesario. Había algo raro en él, no sabía exactamente lo que era, pero la mantenía en alerta todo el tiempo.
El túnel que escogieron revisar, tal como comentó Rev, era sin duda el más ruidoso de todos. Lexi, que llevaba colgado en su cuello sus auriculares de cancelación de sonido, tenía la enorme tentación de proteger sus oídos con estos, porque los gritos y llantos eran insoportables. Sin embargo, debía concentrarse para hallar a Deuce y estaba siendo muy difícil lograrlo.
—Estás muy aturdida— Dijo de repente Ace, con mucha suavidad y calma, haciendo que el pelaje de Lexi se erice de la impresión ¿Por qué daba tanto miedo? Estaba segura que estaría mucho más segura con Tech o Slam, y eso que ellos eran depredadores —Vamos a parar un poco para que te acostumbres—
Ella se detuvo, y le miró algo preocupada. Apenas podía concentrarse y dudaba que controle sus poderes tan rápido, con tanta presión encima.
—No sé si vaya a funcionar, lo he intentado todo, y no tengo idea como controlar mi habilidad frente a tanto ruido—
—Buscamos a un Freleng entre terrícolas, sabes cómo se escucha el corazón de Zadavia y sus órganos— Ace se sentó de repente en el suelo, cruzando sus piernas, y cerró los ojos haciendo que ella suspire un poco aliviada. Era más seguro ver al conejo, armado con su katana en esa posición —Debes encontrar al ser que se esconde entre los rehenes, y para ello necesitas control—
—Suena muy fácil cuando lo dices así— Protestó Lexi, bastante frustrada. Ve que el conejo le señala que se siente delante de ella, en medio del túnel, rodeados por la oscuridad y la brillante luz de la cámara continua.
Se sentía ridícula, pero le siguió el juego. No tenían muchas más opciones.
—Cierra los ojos, y trata de centrarte en tu cuerpo— Ace comienza a respirar con suavidad, bajando aún más su ritmo cardíaco. Lexi se preguntaba si esperaba que ella hiciera los mismo, pero era imposible, en comparación, su corazón estaba al borde de salirse de su pecho —Respira lentamente, y deja que tu mente tome el control de tus sentidos—
—¿Funcionará?— Ella no era mucho de meditar, era más una persona de acción. Sin embargo, Ace no perdió la paciencia y continuo.
—Estás abrumada, quieres salvar a esas personas y tu ansiedad no te permite pensar claramente— Ace señaló esto como si hubiera leído su mente en ese instante. Era verdad, ella no podía parar de escuchar a los rehenes, porque si no lo hacía, temía que nadie más pueda hacerlo —Ya sabemos dónde están y vamos ayudarlos, ahora necesito que encuentres a Deuce entre todos ellos—
Lexi tragó saliva y trató de calmar sus nervios, copiando la respiración de Ace. El ambiente estaba demasiado seco, las piedras debajo suyo eran demasiado duras y la cacofonía de los gritos seguían allí, pero notó algo diferente. En la cámara había alguien que no gritaba, sino que refunfuñaba maldiciones. Estaba rodeado de gritos y ruido, pero no parecía necesitar ayuda. Su corazón no sonaba como el resto, sus órganos mucho menos.
Lexi relajó más su cuerpo, bajó su ritmo cardiaco y aisló todos los sonidos que la invadían. No tenía miedo de no escuchar más a los rehenes. Rev les había dicho donde estaban y no iban a perderse gracias a sus indicaciones, como dijo Ace hace un momento. Ellos iban a rescatarlos muy pronto. Ahora debía encontrar a Deuce, el único Freleng entre todos los terrícolas…
—Lo encontré— Afirmó Lexi, abriendo sus ojos verdes para ver que Ace se estaba levantando del suelo. El conejo le ofreció la mano para ayudarla, y ella la tomó.
—En ese caso, vamos a por él— Ace escuchó su comunicador sonar por unos instantes. Era un mensaje de Rev, que ella también recibió. El mensaje rezaba que en unos pocos minutos podría tirar abajo las rejas láser que apresaban a los rehenes —Tenemos poco tiempo, vamos a entrar—
—Es probable que intente matar a los rehenes cuando bajen las rejas, así que te cubriré para que lo ataques apenas tengas oportunidad— Ace dijo esto con celeridad.
—¿Y cómo haré eso?— Ella vio que el conejo revisó los bolsillos de su chándal.
—Aquí— Ace sacó una mascada de su bolsillo, la cual era muy vieja y parecía pertenecer a una persona mucho mayor al conejo —Tápate los ojos y sigue el sonido, atácalo apenas lo sientas—
—Duck te contó demasiado— Dijo Lexi con molestia, mientras tomaba el trozo de tela y cubría sus ojos. Habían estado por horas usando su oído para guiarse en la oscuridad, de seguro Daniel le reveló demasiado sobre su habilidad.
—Yo no indagué sobre esto, él te admira mucho y no dudó en contármelo en su momento— Ace sonaba un poco avergonzado, pero ella no podía ver su cara, porque se había cubierto los ojos por completo —De seguro me mataría por presionarte demasiado, pero confió que lo lograras—
Ella podía entender esto, pero iba a enfadarse mucho si algo salía mal, y no dudó en hacérselo saber.
—Ace, más te vale que Deuce no se te escape, porque si una sola persona sale lastimada por un descuido, te juro que voy a golpearte con mi rayo cerebral—
—No se escapará, no te preocupes— Ponderó el conejo.
(…)
Tech alcanzó finalmente a Rev, corriendo de manera lamentable y maldiciendo su completa falta de condición física. Recuperó el aliento de la carrera ante la mirada divertida de Slam y Duck, y de inmediato, comenzó a buscar las cabezas de los robots que habían dejado intactas, para comenzar a desarmarlas y quitarles su procesador. El correcaminos había desarmado parte de la terminal para poder conectarlo a su computadora, tecleando a una velocidad poco recomendable para el input de la máquina, de seguro tratando de desactivar las jaulas láser que encerraban a las personas.
—Tendré las jaulas en tres ¿Conectas las cabezas a la terminal?— Rev no dijo si minutos o segundos, y recordando como se ponía su madre cuando entraba en "la zona", Tech decidió que lo mejor era no preguntar.
—De inmediato ¡Como desearía tener supervelocidad! Mis manos son muy lentas— Tech manipuló los tornillos, tuercas y cables con su magnetismo para ganar tiempo, cuidando de no dañar el procesador. Su control fino todavía no era tan bueno, pero a falta de velocidad necesitaba manos extras, y era lo más cercano —Voy a tardar unos minutos más para comenzar el hackeo de los robots—
—Acabo de comunicarme con Ace- Informó Rev sin levantar la vista de la pantalla, mientras sus ojos corrían a través de los códigos y sus dedos volaban encima del teclado —Lexi encontró a Deuce—
—¡Sabía que ella lo lograría!— Duck saltó de la emoción, pero se contuvo y aclaró su garganta, al ver que Tech le miró confundido —Aun así, cuando vuelva voy a restregarle lo fabuloso que estuve contra los robots—
Tech iba a replicar algo al respecto, y de repente, un rayo láser pasa rozando entre sus orejas, quemando un poco su pelaje. Al levantar la vista, noto que los refuerzos habían, llegado, y estaban intentando acribillarlos en el acto.
Slam se abalanzó sobre ellos, activo su tornado y comenzó a destrozarlos de. nuevo. Duck se paró delante de ellos para cubrirlos, creando sus huevos flameantes para lanzarlo sobre las máquinas que trataban de asediarlo.
—Sigan trabajando, nosotros los cubrimos— Exclamó el pato, mientras ayudaba a Slam a detener a las máquinas que estaban llegando hasta ellos.
—DE ACUERDO— dijeron al unísono Tech y Rev mientras seguían con su labor.
(...)
Zadavia tenía a su hermano entre sus brazos, tratando de escapar de los ataques del nerdluck, que se hacían cada vez más poderosos. A pesar de su apariencia de sapo y su contextura obesa, era rápido en su ofensiva, utilizando un rayo de energía que disparaba por su boca, muy parecido a los poderes que ella poseía. A juzgar por el estado deplorable de Optimatus, era posible que le hayan extraído sus habilidades como lo hicieron con ella, solo que los efectos en el fueron muy diferentes.
—¡No escaparas, monstruo asqueroso!— Gritó el nerdluck fuera de sí, mientras disparaba el siguiente rayo láser, casi a punto de darles.
Ella volvió a transformarse en su forma de dragón, escapando a duras penas de ese ataque, sujetando a su hermano con su cola y volando por encima de la criatura, que estaba lista para dispararle de nuevo.
De repente, esta se rio de manera cruel, mientras ella intentaba escapar de su ataque —¿Cuánto tiempo soportaras? Si me atacas, voy a ordenar que maten a todos los rehenes y si te entregas, voy a dejarlos libres ¿Ese no es un buen trato?—
—No hay una sola verdad en tus palabras, asqueroso ser— Zadavia dijo esto con frialdad, su voz salía como un rugido de esa forma, pero el nerdluck no parecía estar para nada asustado.
—¿Qué tal una amenaza más realista? Si me matas, este sitio, este pedazo de tierra decadente llamado Acmetropolis, se volverá enemigo de nuestro sindicato— El horrible sujeto, parecía estar mucho más seguro con estas palabras, que la mentira de dejar a los terrícolas en paz a cambio de su vida.
Zadavia se quedó quieta por unos segundos, mirándolo con cierta intensidad desde el cielo. Optimatus no paraba de gemir y lamentarse al escuchar aquellas palabras. No era una buena señal.
—No importa que puedas aguantar hasta que tus amiguitos peludos terminen de rescatar a esos terrícolas, si no salgo de este planeta con vida y con tu cabeza bajo mi brazo, este sitio se volverá un campo de batalla…—
Zadavia escuchó sollozar a su hermano cada vez más fuerte, aterrado a medida que las palabras de aquel sapo salían de su boca, deleitándose por el horror que le provocaba.
—…Y como le pasó a Freleng, este lugar se convertirá en un páramo desolado—
(…)
TBC
N/A: Comenzó la Raid y con el equipo formado, comienza el enfretamientos contra los villanos finales. El capitulo final junto con su epilogo serán publicados la semana que viene. Estoy superfeliz de terminar este fanfic, tengo nuevas ideas para escribir, y no se si continuaré planteando historias sobre este mundo alterno, y hacer una serie al respecto, pero lo dejaré pendiente para más adelante.
Por ahora ¡Disfruten!
