La bruja del Oeste mira de manera burlezca a los 4 chicos y señala a Nobita y Doraemon. -¡Ustedes dos están a punto de caer en la desgracia, ríndanse y entréguenme las zapatillas de rubí si no quieren que los convierta en un sapo y un mapache por completo!-

-¡PERO BUENO, YA TE DIJE QUE NO SOY UN MAPACHE!- Reclama Doraemon enojado

-¡Y no te pienso dar las zapatillas, la hadita Shizuka me los confió y no las pienso soltar!- Dice Nobita pero piensa -No es como si pudiera sacármelas tampoco-

-¡Entonces más te vale que te prepares Nobita, porque cuando te atrape a ti y a tu azulado amigo, también convertiré a ese chico de hojalata en una colmena y al chico de paja en una almohada! ¡JAJAJAJAJA!-

-¡No le tengo miedo a usted señora! ¡No puede hacerle daño a mis amigos!- Dice el espantapájaros

La bruja vuelve a desvanecerse con su magia, no sin antes tirarle una bola de fuego a Dekisugi Espantapájaros, pero Gigante de hojalata logra bloquear la bola de fuego con su hacha mientras el cielo vuelve a ser azul. -Muchas gracias, si me hubiera tocado esa bola de fuego aunque sea por un roce, hubiera terminado en llamas- Dice el chico de paja

-¡Bah! No es nada, nunca me agradó esa bruja y tampoco le tengo miedo- El robusto de hojalata mira a Nobita y Doraemon -¿Por qué ustedes tienen problemas con la peor persona en toda la tierra de Oz? ¿Es por los zapatos rojos brillantes que tienen?- Pregunta Gigante Hojalata señalando las zapatillas en los pies de Nobita.

-Digamos que sí, pero no podemos dárselas, me las han confiado y no las puedo dar así como así, se supone que son poderosas.- Dice el azabache -Y no puedo usarlas sino hasta el final o el simulador se va a reseetear, aunque tampoco me acuerdo bien de como era que Dorothy las usó- Piensa mientras se rasca la cabeza confundido.

El gato azul señala al azabache -Nobita y yo ahora estamos dirigiéndonos a la Ciudad Esmeralda porque nosotros venimos de otro lugar, le pediremos al mago que nos ayude con lo de volver a casa. Yo soy Doraemon por cierto- Doraemon señala a Dekisugi espantapájaros -Nuestro amigo Espantapájaros Dekisugi se nos unió para poder conseguir un cerebro para poder ser mas listo.-

-Aunque aún pienso que no creo que le haga falta pedirle uno- Dice Nobita y ve al chico de hojalata y vuelve a exhalar -¿Tú dices que necesitas un corazón para sentir cosas no? Acompáñanos a ver al mago para que te pueda ayudar como a nosotros- Lo dice con una sonrisa

-¡PUES CLARO! ¡Yo también iré, necesito un corazón y el mago es muy poderoso, de seguro me da uno! ¡Además, necesitan a alguien fuerte como yo si esa bruja los vuelve a atacar! ¡Le demostraré de que estoy hecho la próxima vez que la vea!- Dice Gigante de hojalata guardando su hacha en su interior hueco.

Nobita le susurra a Doraemon -Definitivamente es como el Gigante real y eso me pone un poco nervioso-

-Recuerda que es una interpretación que hizo el simulador del como tú ves a Gigante, aunque tienes razón, no es muy diferente a la realidad- Susurra Doraemon y ambos ríen nerviosos mientras que el chico de hojalata se les queda viendo.

-¡En fin, ya vámonos que quiero ese corazón!-

Los 3 chicos vuelven a la caminata por el camino amarillo, esta vez acompañados por el Gigante de hojalata, el camino sigue hasta adentrarse en un bosque que poco a poco se oscurece a medida que siguen avanzando por el camino, Nobita se pone nervioso y se esconde tras Doraemon. -¿No hay una forma de rodear este lugar?- Dice el chico de las gafas nervioso.

-Recuerda que tenemos que seguir el camino amarillo, no tengas miedo, eres tú el protagonista de este cuento- Dice Doraemon mientras suelta un suspiro.

-Rodear nos retrasaría mucho, este camino es más práctico, aunque casi no se ve mucho- Dekisugi de paja dice eso y Doraemon saca una linterna y la prende sorprendiendo al chico de paja y el de hojalata -Así está mejor y no es una llama-

-¿Y si aparece un monstruo por aquí o la bruja?- Dice Nobita un poco temeroso

-¡Tranquilo, que si es un monstruo yo le lanzaré por los aires!- Dice Gigante de hojalata mientras golpea su pecho.

Un rugido suena en el ambiente haciendo sobresaltar a todos, los matorrales a lado de ellos empiezan a moverse y los 4 retroceden preparándose para lo peor, una criatura felina aparece saltando de los matorrales haciendo gritar a Nobita. Pero para su sorpresa, esta no llegaba al tamaño del azabache, aparte que tenía una reluciente corona en la cabeza, era un león, cuya cara de zorro se parecía a la de Suneo.

-Pero si solo es un gatito- Dice Gigante de hojalata

-¿Suneo?- Dice Nobita dejando de temer

-¡Algo así, plebeyo, Suneo es mi nombre, pero soy mayormente conocido como el León, el animal más valiente de la selva, por eso tengo esta corona de rey!- Señala el cachorro su corona resplandeciente que la hizo él mismo.

-¿Sabes que esto es un bosque y no una selva verdad?- Dice Doraemon

-¡Ya lo sé, no arruines mi presentación!- Reclama el león -¡Los desafío a ustedes a luchar contra mí, pero sé que no serán capaces de vencerme!- dice en un tono medio burlón mientras señala a Doraemon -¡Comenzaré contigo mapache!-

-¡Ah que no soy mapache, que soy un gato y...!-

En ese momento Suneo el león se le tira encima a Doraemon y no se le suelta de la cara, haciendo que este corra dando vueltas tratando de sacarse al león encima.

-¡SUELTA MI CARA, SUÉLTAMEEEE!- Grita Doraemon pero apenas se le entiende porque el león lo tenía bien sujeto

-¿Ves como me tienes miedo? ¡Soy el auténtico rey de la selva, y si eres un gato como dices ser, técnicamente soy tu jefe por ser el mejor felino!- Dice el cachorro sonriendo pícaramente.

-Tenemos que hacer algo- Dice el chico espantapájaros

Gigante de hojalata iba a detenerlos pero Nobita actúa rápido agarrando a Doraemon por atrás y apartando a Suneo empujándolo fuertemente haciendo que este se caiga al suelo. -¡No molestes a mi amigo!- Dice Nobita molesto mientras Doraemon respira aliviado.

-Gracias Nobita- Dice Doraemon sonriendo

El león en vez de enfadarse por haberlo empujado de manera tan brusca, empieza a lagrimear y llora de forma escandalosa -¡MAMAAAAAAAAÁ!- Las lágrimas del felino salen volando como cascadas haciendo que el chico de hojalata retroceda porque no quería volver a oxidarse. -¡ERES UN GROSEROOOOO!-

-¡Tú comenzaste tratando de pelearte con Doraemon sin motivo!- Reclama Nobita molesto -¿No se supone que eres el más valiente de la selva o algo así?-

El león sigue llorando mientras coloca la cara sobre el suelo disculpándose -¡PERDÓN! ¡En realidad todos ustedes me dieron miedo, solo me hice el fuerte para que no me hagan nada maloooooo!-

-Vaya, pero si este es un miedoso- Dice Gigante de hojalata

-Es que se supone que debo ser valiente por ser el rey de la selva pero estoy asustado ¡NO ME LASTIMEN, SE LOS IMPLOROOOOOO, MAMAAAAÁ!- Suneo león tiembla de miedo mientras sigue llorando.

-Ni yo lloro tanto- Dice Nobita y suspira -En fin. ¿Lo que te falta es valor no?-

Suneo león asiente temeroso -¡Otros leones se aprovechan de eso para burlarse de mí, quería irme para demostrarles que sí podía ser valiente, pero no solo terminé aquí, sino que ahora unos extraños van a convertirme en un abrigo de pieeeeel!- Grita llorando de miedo

-Cálmate, no vamos a convertirte en un abrigo- Dice Dekisugi Espantapájaros

-¿De verdad?- Los mocos del cachorro le colgaban de la nariz y el chico de paja asiente -Menos mal. Pero aún así, sigo siendo un cobarde-

-Si tú no hubieses pulsado el botón, Nobita, tú hubieses estado en el lugar de Suneo, aunque este exagera un poco- Nobita mira molesto a lo que dice Doraemon -Solo estaba bromeando, no te enojes amigo- el gato solo se limita a reír rascándose la nuca-

-En fin, que más da. Soy Nobita, él es Doraemon y ellos son el espantapájaros Dekisugi y Gigante de hojalata. Vamos a la Ciudad Esmeralda para que el mago nos ayude con lo que queremos, nosotros queremos volver a casa- Dice el azabache

-Yo un cerebro para ser muy listo- Dice el chico de paja

-Y yo un corazón para sentir pena por tu caso, pero ni eso me haces sentir- Dice el robusto cruzando los brazos.

-Acompáñanos y es posible que el mago te de valor para que ya no le temas más a nada- Dice Nobita a lo que Suneo león salta en sus brazos

-¡Estoy dentro! ¡Gracias, gracias plebeyos!- Dice el chico león y Nobita lo mira indiferente

-Ya, pero no nos llames plebeyos- Dice el chico de las gafas y el cachorro se baja contento

-¡Okey! ¡Vamos, que tenemos que ir a ver al mago!- Los 5 chicos empiezan nuevamente la caminata por el camino amarillo -Que zapatos tan elegantes y brillantes ¿Me los prestas?-

-No- Dice Nobita mientras todos siguen caminando.

Lo que ellos no sabían es que lejos de allí, en la cima de una montaña en un castillo oscuro y lúgubre, la Bruja malvada del Oeste los observaba con su bola de cristal, miraba como ellos estaban llegando a la salida del bosque, enfocando la vista de la bola en el azabache y las zapatillas de rubí. -¡Pronto, pronto las zapatillas de rubí serán mías y cuando las use seré imparable!- La bruja ríe con locura y ve el campo de amapolas que estaba cerca de ellos -Y ya sé como hacerme con ese par de tontos-

La bruja usa su magia para lanzar a través de la bola de cristal una especie de veneno a las amapolas a modo de somníero. Los 5 ven como había una bifurcación, un camino llevaba recto por el campo de amapolas y el otro lo rodeaba pero era un poco más largo. -¿Y ahora por donde vamos?- Pregunta Nobita

-¡Por el campo de amapolas obvio, es más corto!- Contesta el chico de hojalata

-¿Están seguros que no es mejor rodear...?- Doraemon estaba sugiriendo el otro camino pero los chicos ya estaba llegando donde las amapolas, el gato robot solo suspira y los sigue. Suneo huele una de las amapolas.

-Que elegantes son las amapolas, son como yo- Dice el cachorro acomodándose la corona en la cabeza.

-No presumas de tu corona, miedoso- Dice Gigante y Nobita suelta un bostezo.

-No me digas que quieres tomar una siesta ahora- Dice Doraemon detras del chico humano.

Nobita empezaba a perder la visibilidad porque los párpados le resultaban pesados y apenas ve a Doraemon cuando lo voltea a ver. -De repente si quiero una siestitaaaa...- El chico se duerme sobre la cabeza del robot azul

-¡¿Nobita?!- Dice Doraemon anonadado y ve como el leoncito también se duerme en el suelo

-¡Oye! ¡Despierta León!- El chico de hojalata mueve a Suneo león, pero este estaba babeando y con un globito en la nariz indicando que estaba muy dormido.

-¡Ay no, esto es malo!- Doraemon sacude a Nobita pero igual seguía dormido -¡No se despiertan por nada!-

Dekisugi espantapájaros mira las amapolas y luego a sus amigos -De seguro las amapolas fueron las culpables, lo único que se me ocurre, creo, es que la bruja esté detrás de esto. ¡Pero tenemos que despertarlos antes de que ella trate de llevarse las zapatillas!-

-¿Y a nosotros por que no nos hizo dormir?- Pregunta Gigante

-No lo sé, pero debemos hacer algo- Dice Doraemon y luego piensa -Pero si uso un invento, el simulador podría reiniciarse, pero no puedo dejar que la bruja se lleve a Nobita- Piensa el gato mientras ve a su amigo dormido recostado en el suelo mientras lo sostenía con su brazo -No me voy a arriesgar-

Doraemon mete la mano en el bolsillo a punto de sacar un invento pero el chico de paja empieza a gritar pidiendo ayuda al igual que Gigante de hojalata, viendo el como se están esforzando en ayudar, el gato robot saca la mano de su bolsillo y también grita por ayuda. La hada buena del Norte Shizuka aparece acercándose en su esfera rosa de magia y ve la situación.

-¡Oh, es terrible!- La hada Shizuka usa su magia para crear una nevada para neutralizar el venendo de las amapolas, Doraemon mira a la chica ayudándolos

-Menos mal, es la hada buena del norte- Dice el chico espantapájaros.

-Ugh, otra vez me voy a oxidar. Menos mal que ahora me pueden ayudar con eso- Dice Gigante de hojalata

La nevada logra neutralizar el somnífero haciendo que Nobita y el León empiezen a despertar, la hada buena se acerca a ver si estaban bien. -Hadita Shizuka- Dice Nobita despertándose poco a poco

-¿Estás bien Nobita? Menos mal que estaba cerca cuando oí a tus amigos pedir por ayuda- La hada le sonríe mientras que Nobita se ruboriza por la preocupación.

-Sí, solo me dormí un ratito, gracias por despertarnos.- Dice Nobita ruborizado mientras que el león soltaba un bostezo parecido a un rugidito, Doraemon le da la aceitera al espantapájaros para ayudar al chico de hojalata mientras que la hada disipa la nevada que ya había neutralizado el veneno.

-Gracias Hada del norte- Doraemon sonríe y ve a Nobita -Admito que iba a usar la puerta mágica para alejarlos de las amapolas, pero ellos pusieron empeño para salvarlos a ustedes.- El gato azul mira al espantapájaros y el chico de hojalata. -Aunque sea un simulador, están hechos a base de como tú los ves y a pesar de que no te gustan ciertas cosas a ellos, los consideras de confianza a fin de cuentas-

Nobita mira a todos los seres con los que hizo amistad en la Tierra de Oz y sonríe -Supongo que sí-

-Lamento mucho estés pasando por todo esto por las zapatillas de rubí, Nobita. Pero tengo la sensación de que eres una buena persona y que podrías manejar esta situación frente a la maldad de la bruja- Dice la hadita algo triste.

El azabache niega con la cabeza -No pasa nada, si puedo hacer algo por ayudarlos, vale la pena el riesgo- Eso hace que Shizuka hada sonría por esa respuesta

-Me alegra oír eso, yo tengo que irme. ¡Ya están cerca de la Ciudad Esmeralda! Tengan mucho cuidado con las tretas de la malvada Bruja del Oeste, hará lo que sea para apoderarse de las zapatillas de rubí. ¡Buena suerte a todos!- La hadita se va volando por el cielo azul mientras que los 5 vuelven al camino, cada vez más cerca de llegar a la Ciudad Esmeralda y ver al mago para que los ayude a cumplir todos sus deseos.