Pocos minutos habian pasado desde el combate de Momoko. Momoko se encontraba en una habitación blanca con instrumentos que marcaban su presión arterial, el ritmo cardíaco, y una línea intravenosa por la que se le administra sangre. Ahora vestía ropa de hospital, aunque se encontraba manchada de sangre no por sus heridas, las cuales ya estaban vendadas, sino porque seguía vomitando algo de sangre, no tanta como en el combate.
Nuestro grupo de amigos estaban cerca de la habitación de Momoko, esperando algunas noticias de los médicos que la atendían, con una puerta llevando a un pasillo separandolos. Ezura, sin embargo, era el más impaciente. Su semblante detonaba preocupación, y caminando en círculos cruzado de brazos lo resaltaba con creces.
Goku:- Ezura? No quieres sentarte? -pregunta al moreno, palpando uno de los asientos libres cerca de él.
Ezura:- No puedo, señor Goku. Siento que debo hacer algo, y esto es lo único que puedo hacer por ahora -responde sin dejar de caminar.
Gohan:- Déjalo ser, hermano -se sienta en el asiento que Goku palpaba- Sólo queda esperar...
En ese momento Gohan es interrumpido debido a la puerta abriéndose y de ella saliendo un doctor, captando la atención de todos y haciendo que Ezura se detenga en seco clavando su mirada en el doctor.
Doctor:- Ustedes vienen con la señorita Momoko? -los mira a todos brevemente.
Ezura:- Así es, señor. Díganos, cómo se encuentra? -responde casi inmediatamente algo exaltado.
Doctor:- Tú debes ser Ezura Jinryuu, el muchacho que la rescató al final del combate -checa una tablet que cargaba en una mano- Te felicito, chico. De no haber intervenido a tiempo, el daño en ella pudo haber sido letal. En fin, ella está estable y apenas consciente pero su cuerpo sufrió mucho estrés, y eso sumado a los ataques que recibió... Me temo que no podrá moverse por al menos 24 horas.
Goku y los demás suspiran aliviados al escuchar las noticias.
Doctor:- No quiero ser aguafiestas, pero mi profesión me obliga a decirles lo siguiente. Una vez pueda moverse, la señorita Momoko debe abstenerse de cualquier actividad física por al menos 2 meses -mira a todos fijamente- Por actividad física, entiéndase como entrenamiento, deportes, levantar cosas que pesen más de 50 libras, movimientos espontáneos, cualquier otra cosa que exija un gran esfuerzo. También tiene que mantener una dieta estricta, la cual se le hará saber una vez sea dada de alta.
Nigiori:- Al menos estará bien, eso ya es un plus -suspira aliviado.
Ezura:- Podríamos pasar a verla?
Doctor:- Por supuesto, pero sólo puedo dejar pasar a dos personas a la vez -levanta sus dedos índice y mayor.
Donna:- Deberías ir a verla, papá, darle algunas palabras de apoyo.
Goku:- Entiendo, entonces iremos Ezura y yo -se pone de pie y se para junto al moreno.
Ambos son guiados hacia la habitación de Momoko por el doctor, y una vez adentro se les da privacidad. Momoko estaba acostada recibiendo sangre y su mirada era débil.
Momoko:- Ezura... señor Goku... -trata de levantar su mano libre pero no lo consigue.
Ezura:- Tranquila, no te fuerces -se acerca al lado de su mano libre y la sostiene- Cómo te sientes?
Momoko:- Siento mi... cuerpo, c-cada músculo... Como si hubiera cargado toneladas... -sonríe levemente mirando a Ezura.
Ezura:- Me alegro que estés bien -le devuelve la sonrisa a la chica y acaricia su mano.
Goku:- En verdad es un alivio que sigas consciente, eso que pasó allá afuera fue una verdadera proeza -señala hacia atrás con su pulgar- En cuanto se termine el torneo y descanses un poco, entrenaremos arduamente en controlar ese poder tuyo.
Ezura:- Pero señor Goku, recuerde lo que dijo el doctor: nada de entrenamiento ni esfuerzos físicos!
Goku:- Tranquilo, Ezura! Tengo algo que quizás podría ayudarnos! -mete su mano a un bolsillo dentro de su traje y saca una pequeña semilla Senzu- Qué te parece?
Momoko:- U-Una semilla Senzu? -alcanza a observar la semilla en manos de Goku.
Goku:- Claro, esta es para ti -le sonríe animado- Todos nosotros tenemos una semilla, pero yo soy quien las guarda y las administra para evitar que las malgastemos, aparte que están prohibidas en un combate -se la da a Ezura- Vamos, dásela.
Ezura:- Si! -responde contento y se acerca a Momoko para ponerle la semilla en su boca- Pronto estarás mejor!
Momoko mastica la semilla y la come. No pasa mucho tiempo para que las propiedades curativas hagan efecto en la rubia. Su cuerpo recupera el color natural y las heridas tanto superficiales como internas sanan al instante, así como su ki el cual aumenta hasta llegar a un nivel más normal. La presión arterial y ritmo cardíaco también se normalizan, y la expresión de Momoko se veía más vigorosa.
Momoko:- Vaya! Me siento como nueva! -exclama contenta y aprieta sus manos- Ya había visto una semilla funcionar, pero nunca pensé que podía ser así de increíble! -se sienta en su cama y empieza a quitarse los sensores que tenía en su cuerpo.
Ezura:- Me alegra que estés bien! Ahora toma esto -se mete una mano a su bolsillo y saca una pequeña cápsula con un número grande en el centro y un botón en la parte superior, el cual presiona y hace que la cápsula estalle, aunque no hace tanto ruido ni afecta nada en el cuarto. Una vez que la cápsula estalla, una mochila color verde aparece ahora en las manos de Ezura y Momoko la toma- Tu ropa fue dañada y está manchada con sangre, será mejor que te cambies.
Goku:- Ezura y yo te daremos privacidad -posa una mano en el hombro del moreno mientras salen del cuarto.
Ambos chicos cierran la puerta del cuarto de Momoko y cada uno se para cerca de un extremo de la puerta, como si resguardaran algo valioso, aunque de hecho era así, tratándose de la privacidad de una chica.
Goku:- Qué alivio, honestamente creí que una pelea como esa le quitaría los ánimos, pero parece que no ha sido así -comenta el Saiyajin suspirando con una sonrisa.
Ezura:- Yo también pensé lo mismo, estar al borde de la muerte puede cambiar a cualquiera -responde cruzando sus brazos- Allá afuera parecía preferir la muerte antes que perder la pelea, me alegro que solo haya sido la intensidad del momento. Es una chica muy positiva aunque a veces no lo parezca.
Goku:- Y dime, planeas entrenarla después? Cuando finalice el torneo, por supuesto.
Ezura:- Si, por supuesto. Tiene que aprender a dominar el máximo de sus poderes, nunca se sabe cuándo los pueda necesitar de nuevo.
En ese instante notan que el doctor que monitoreaba el progreso de Momoko se acercaba con un par de documentos en mano.
Doctor:- Qué bueno encontrarlos a ambos, quién de ustedes es pariente de la señorita Kogane? -dirige las miradas hacia Goku y Ezura.
Ezura:- Yo soy su novio, si eso es de ayuda.
Doctor:- Entonces el padre debe ser usted, señor... -observa a Goku, esperando una respuesta.
Goku:- Soy Son Goku, pero no, no tengo ningún lazo sanguíneo con Momoko si es lo que le interesa saber... -se pasa una mano por detrás de su cabeza sonriendo un poco nervioso.
Doctor:- Entonces necesitaré tomar muestras de sangre de ambos para ver quién es un buen candidato para hacer una transfusión de sangre urgente.
Ezura:- Sobre eso... -empieza a reírse nervioso a la par que Goku hacia lo mismo, y ambos Saiyajin se miran como si hubiese algún tipo de broma que sólo ellos entienden.
El doctor los mira con algo de disgusto, así que procede a acercarse a la puerta de Momoko, pero no pudo abrirla gracias a la interferencia de Ezura.
Ezura:- Jeje, lo siento doctor, pero ahora mismo Momoko necesita algo de privacidad -comenta mirando a los ojos al doctor mientras posa una mano en el torso del doctor, evitando que avance.
Doctor:- A qué se refiere, señor Ezura?
Goku:- Momoko se está cambiando. Ya que perdió el combate, está por salir a observar el resto del torneo -se cruza de brazos con una sonrisa de medio lado.
La expresión de sorpresa plasmada en la cara del doctor no tenía precio. Claramente estaba en estado de shock ya que se suponía que Momoko no podía ni mucho menos debía moverse para nada, cualquier esfuerzo fisico innecesario provocaría más daño interno del ya visto y podría significar la muerte para Momoko — o eso era lo que pasaba por la mente del doctor en ese momento. Sin embargo, la sorpresa fue aún mayor al ver que, del cuarto de Momoko, la misma Momoko salía rebosante de salud. La rubia ahora vestía una blusa sin mangas estilo crop-top color naranja, acompañado de unos pantalones cortos de mezclilla blancos que le llegaban un poco arriba de las rodillas, y las mismas botas amarillas que llevaba antes. La blusa dejaba al descubierto parte de su pecho y acentuaba ligeramente la musculatura en sus brazos y espalda, y los pantalones cortos le daban un toque algo poco femenino. Ya no llevaba vendajes ni signo alguno que indicara que era una paciente.
Momoko:- Ya estoy lista! -levanta un poco la voz, pero se detiene al ver al doctor con la mano de Ezura todavía en su pecho- Todo bien?
Doctor:- Pe-Pero tus moretones, tus rasguños, cicatrices, tu color de piel! -finalmente es soltado y examina el cuerpo de la chica atónito- Cómo pudiste sanar tanto daño en tu sistema en tan solo unos minutos?!
Momoko:- No tengo la más mínima idea, doctor, así que por favor deténgase! -responde molesta y un poco avergonzada, haciendo que el doctor detenga su observación.
Ezura:- Lo importante es que Momoko ya se encuentra bien, no lo cree? -pregunta posando su brazo sobre el hombro del doctor con total confianza.
Doctor:- Si, por supuesto... -aclara su garganta y se ajusta las gafas- De igual manera, es mi deber como doctor el asegurarme que mis pacientes se encuentren bien, así que me gustaría que la señorita Kogane acceda a que le haga algunos estudios para comprobar si su cuerpo ha sanado en su totalidad.
Goku:- Le aseguro que ella ha sanado por completo, con todo respeto.
Momoko:- Si tanto quiere comprobar si estoy bien, entonces hagamos los dichosos estudios... -accede notablemente fastidiada.
Doctor:- En cuanto terminemos ella podrá reunirse con ustedes, no se preocupen.
