Capítulo 31: Bautismo en aquel día

17/06/2024


El día finalmente había llegado.

El día en que la niña confinada con su madre en aquella solitaria fortaleza desde el día en que nació por fin daría sus primeros pasos en el mundo exterior. Sin embargo, aquello no era un simple rito para conocer lo que había por el exterior ni expandir sus horizontes. La razón por la que salieron hoy fue para viajar a la lejana capital del reino, Camelot, donde por fin podía conocer la razón por la que su madre la hizo venir al mundo; el rey de Gran Bretaña estaba de vuelta y pronto iba a pasar por las calles de su ciudad. Por tanto, era esencial que la niña tenía que conocer la cara del rey y al mismo tiempo el objetivo de toda su vida.

Desde hacía un tiempo, su madre la había revelado que ella era la mediahermana del rey, y por tanto la niña era su sobrina por lo que ambas estaban relacionadas por la sangre del famoso Rey de los Caballeros. Había escuchado grandes historias sobre el gran rey caballero que parecían haber sido sacadas de un cuento.

Dicen que desde una edad temprana, el futuro rey hizo una hazaña que nadie hasta ahora había hecho; sacar la legendaria espada de la piedra también conocida como la Espada Sagrada de la Selección Caliburn. Cuenta la leyenda que cuando los romanos abandonaron Britania hace más de 100 años, todo el territorio se sumió en un vacío de poder y en medio de aquel caos una espada apareció como por arte de magia sobre un pedestal y que un obispo vio esto como un "milagro de Dios." Cuando la gente se había reunido en torno para presenciarlo, había una inscripción en oro que decía "Aquel que consiga sacar está espada, estará destinado a ser rey de Gran Bretaña."

Muchos señores que vieron esto como un pretexto para convertirse en el indiscutible gobernante de la ex provincia romana decidieron realizar aquella hazaña que parecía muy sencilla aprovechando que la gente viera esta señal como la voluntad de Dios, pero por mucho que trataran de extraerla, no pudieron. La espada permaneció fuertemente encajada en la piedra como si un hechizo mágico impidiera que fuera empuñada por manos humanas.

A lo largo de los años, muchos señores de la guerra y aspirantes a reyes intentaron sacar la espada sagrada de la piedra, pero todos tuvieron el mismo resultado. La espada nunca se movió de su sitio como si no reconociera a los aspirantes a ser su portador y mucho menos a ser los legítimos gobernantes de Gran Bretaña. Ante la inutilidad del intento por sacar la espada sagrada de la selección, se olvidaron por completo de ello y se decidió que la mejor opción sería combatir a los barbaros extranjeros sajones que llevaban desde hacia medio siglos atacando las costas de la isla y poco a poco cogiendo terreno tierra a dentro por lo que la espada estaría destinada en mantenerse en su lugar por toda la eternidad sin que nadie lograra sacarla jamás.

Fue entonces que, después de la muerte del rey a aspirante a ser el gran soberano de Gran Bretaña, el Gran Rey Uther Pendragon, cuyos dominios eran enormes, el caos se apoderó por completo de Gran Bretaña y las hordas sajonas se adentraron más en territorio britano dejando tras de si un enorme baño de sangre y destrucción.

En medio de aquel caos, un joven Arthur, el presunto hijo del difunto Gran Rey, logró lo que muchos fracasaron, sacar la espada de la piedra del pedestal con una facilidad asombrosa como si fuera lo más normal, y dicen que cuando la sacó, su cuerpo quedó bañado en un resplandor divino como si fuera una señal de Dios de que él había sido elegido para ser el legitimo gobernante de Gran Bretaña. Fue así que el rey autoproclamado se convirtió en un señor feudal como su padre con una multitud de caballeros bajo su bando y no tardó mucho en entrar en la resistencia anti-sajona como su comandante en jefe.

Muchas batallas se habían sucedido a lo largo de su carrera y el joven rey arremetió contra las hordas enemigas guiando a sus tropas desde el frente saliendo siempre victorioso.

Fueron 12 batallas cuyas victorias fueron legendarias y la forma en que el joven rey luchaba dejaba atónito a tanto aliados como enemigos ya que nunca sufrió ningún rasguño o herida, ni siquiera quedó exhausto como si no conociera el cansancio.

Dicen que más que un simple humano, el rey era en realidad un dragón encarnado en forma humana. Su espíritu era la de un dragón rojo que representaba el avatar y la voluntad de Gran Bretaña. Todo el mundo temía y alababa el poder de este rey-dragón en forma humana como si fuera un dios.

La niña había crecido siempre fascinada con esas historias que le contaba su madre desde que tuvo uso de razón sobre las hazañas de un gran rey caballero que fulminaba a sus enemigos fácilmente y guiaba y protegía a sus súbditos con gran devoción y por ello como muchos otros, lo idolatraban con gran fervor.

Sin embargo, no siempre fueron tan maravillosas las historias del legendario Rey de los Caballeros como todo el mundo las escuchaba. Su madre también le contó una versión muy distinta. Una versión más oscura y retorcida fruto de la gran aversión que ella sentía hacia su padre y a él. Todo empezó porque el padre del rey asesinó a su padre biológico para poder desposarse con su madre por lo hermosa que era y así concebir al futuro Rey de los Caballeros, y en cuanto a ella, la desheredó y la enviaron a un convento para no saber nada más de ella y ser reemplazada por el futuro rey. Fue por ello que su madre desarrolló un fuerte odio hacia el rey y siempre anheló en destruirle a él y todo lo relacionado con él fuera de la existencia.

Su madre siempre le contaba esas historias una y otra vez manifestando un tono lleno de odio y desdén hacia el rey retratándolo como un villano y un tirano a quien debería ser derrocado y reemplazado por un rey más justo y más apropiado que lideraría Gran Bretaña. A pesar de sus intentos de envenenar su mente y mantenerlo de su parte, la niña creció con la duda sobre si lo que decía su madre era cierto o no si realmente el rey Arthur era tan malvado como decía ella o simplemente una artimaña para que simpatizace con su causa. Con suerte podría juzgarlo en cuanto llegaran a su destino.

Llegado el día, ambas realizaron un largo viaje de 7 días hacia el sur, hacia la ciudad de Camelot, anteriormente un asentamiento romano. Una vez llegado allí, lo primero que notó era el ambiente en la ciudad. Habiendo pasado toda su vida en una fortaleza oculta mediante el hechizo de su madre en medio de un frondoso bosque, el ambiente urbano conformado por numerosas casas y algunos torreones le fue completamente desconocida y a la vez un poco inquietante. El lugar hervía de actividad como mucha gente pululando allí y allá y otros en sus puestos haciendo todo tipo de oficio y trabajos al aire libre sin descanso.

Sin embargo, ella no realizó un largo viaje solo para visitar y contemplar la vida cotidiana de la gente a su alrededor. Solo vino para ver el regreso del rey a su ciudad tras una aplastante victoria sobre los enemigos de su reino y quiso estar presente para verlo. No la hizo falta esperar. La llegada del rey no se dejó tardar ni pasar desapercibido cuando la gente anunció su llegada. Una enorme multitud se apiñaron alrededor de la vía principal de la ciudad para contemplar la caballería recién llegada pasando lentamente entre la multitud dispersa. Sin embargo, el verdadero centro de atención estaba sobre el que estaba a la cabeza de la caballería montado sobre un corcel blanco siendo inmediatamente alabado y aclamado con gran admiración y colmado de elogios.

"¡Es el Rey Arthur!" Dijo un hombre eufórico la llegada del rey.

"¡Nuestro rey prometido!" Gritó una chica agitando los brazos hacia arriba.

"¡Traed la paz a Gran Bretaña!"

En un pequeño callejón ubicado detrás de la multitud, la niña observaba en silencio al rey pasar. Cuando lo tuvo a la vista, dos cosas le llamaron la atención respecto a la apariencia del rey. Una fue por lo joven que se veía y lo femenino para un hombre, con el rostro desnudo e impecable mientras un flequillo rubio enmarcaba su rostro mientras el cabello estaba atado en la parte posterior en un intrincado moño.

Sus ojos eran de un color esmeralda similar a los suyos y tenía un físico delgado. Sobre su cabeza portaba una pequeña corona dorada que parecía casi mezclarse con su cabello rubio de fina textura que parecía haber sido rociado con polvo de oro. El rey vestía con una extraña escases de armadura siendo únicamente con un peto plateado que le encajaba perfectamente con su estatura e iba a juego con sus escarpes y manoplas del mismo color, y los 3 contrastaban bien con el vestido de tela azul marino que cubría gran parte del cuerpo y terminaba en una gran falda que cubría sus piernas.

Sin embargo, la otra cosa que más le llamó la atención a la niña fue la expresión que mostraba al rey a sus súbditos. Sin emociones y vacío. Incluso frente a todos esos elogios que le daban, el rey no sonrió, su rostro ni siquiera se inmutó, era como si estuviera cortado en piedra. El solo hecho de ver la expresión sin emociones en el rostro del rey hizo que algunos de los vítores se apagaran.

Sin embargo, la niña no prestó demasiada atención a eso.

"Así que ese es Arthur, el Rey de los Caballeros." Dijo en voz baja con un ligero asombro. En respuesta, un par de manos se colocaron sobre sus hombros sorprendiéndola.

"Así es." La niña sintió un escalofrío familiar cuando su madre se inclinó junto a su oreja y le habló con calma. "Él es el héroe a quien debes aspirar a ser, y el enemigo a quien tienes que derrotar."

Sin embargo, la niña apartó la mirada de su madre y se volvió hacia al rey que pasaba cabalgando. Esta fue la primera vez que vio al rey de Gran Bretaña en persona después de haber oído hablar de él a su madre durante años y sin duda fue una experiencia completamente única que le cambió la vida. Siempre le decía que su tío rey era una persona vil y una plaga para el país; alguien quien necesitaba ser destruido.

Pero al ver al rey ahora, la niña empezó a dudar de las palabras de su madre. La niña miró al majestuoso rey no con malicia, sino con admiración. El rey era tan amado por todos; un faro brillante que la gente seguía y en el que confiaba. No estarían cantando las alabanzas del rey si lo que realmente estuviera haciendo destruir Gran Bretaña.

'Es imposible.' Pensó la niña para sus adentros. 'El rey es demasiado hermoso y perfecto.'

Eso era lo que ella pensaba al margen de los deseos de su madre de ver al rey muerto.

Todo lo que deseaba ser era convertirse en la espada del rey y destruir a todos aquellos que iban en su contra. Tan obsesionaba estaba el futuro caballero que apenas escuchó la voz de su madre hablándole en el oído.

"Algún día, serás un caballero y, cuando llegue el momento, lo destruirás."

Sin embargo, Mordred, apenas escuchaba. Observó como el rey se alejaba de donde ella estaba y se alejaba entre la multitud. No podía explicarlo, pero después de ver el rostro del rey tan cerca, Mordred pudo sentir una conexión invisible entre ellos. La niña que fue sobrina del rey se vio obligada a ir en contra de los retorcidos deseos de su madre de destruir al rey.

En cambio, deseó servirle como su caballero leal, compartir el sueño de una Gran Bretaña próspera con su tío rey, ya que la gente cree que él puede entregarles…

Así pasaron los días que rápidamente se convirtieron en meses y en años, y la niña continuó con su arduo entrenamiento en el esgrima para convertirse en una gran guerrero digno de ser uno de los caballeros dentro del circulo del Rey de los Caballeros.

La niña ya había recibido formación mucho antes de su primera visita a Camelot, y desde un principio había sido intenso y muy difícil para una niña muy pequeña, pero fue su gran fuerza de voluntad y el temor de ver a su madre decepcionada y disgustada que hizo que ella sobreviviera ante eso tortuosos entrenamientos con el fin de fortalecerse ya sea en cuerpo y alma.

Sin embargo, después de su primera experiencia en Camelot, la futura aspirante encontró más motivación y determinación que nunca en seguir entrenando intensamente independientemente de las condiciones adversas e infrahumanas. Todavía seguía siendo muy difícil, pero ella no se rendiría tan fácilmente y continuó entrenando sin parar y sin la necesidad de que su madre la instara a seguir como antes. Mientras su cuerpo sufría, su mente estaba en otra parte, en su futuro al lado del Rey de los Caballeros estando en igualdad de condiciones.

Aquel pensamiento la mantuvo activa todo el tiempo hasta el punto de no comer, descansar o dormir cuando se lo pedían. Incluso si sufría alguna lesión, derramaba sudor, sangre o llegaba hasta el limite de sus fuerzas, nada de eso la disuadía de alcanzar su objetivo principal. Incluso el maestro que contrató su madre la haría cambiar de opinión.

Un tal Agravain, recién entrado en los Caballeros de la Mesa Redonda, fue solicitado por su madre para entrenarla con la espada, y no hacia falta decir que era muy estricto y no se restringía incluso con una pobre muchacha. A pesar de eso, la chica pensó que aquello era idóneo para ella ya que eso la ayudaría a convertirse en una feroz guerrera capaz de defenderse y hacer frente a hombres tan rudos como aquel bastardo que se le conoce como el Caballero de la Mano de Hierro.

Fue por eso que continuó entrenando con aquella bestia sin ninguna queja con los ojos ardiendo de determinación y resuelta en alcanzar sus sueños a toda costa, incluso con su propia vida.

Nada la detendría en su objetivo de convertirse en el caballero perfecto de su idolatrado hermoso y perfecto Rey de los Caballeros…


Con un pequeño gemido o dos, Ichigo abre lentamente los parpados, y como siempre, lo primero que ve una vez que su vista se aclarase fue el familiar techo del motel donde él y sus amigos se habían establecido desde hace algunos días. Poco después, incorporó pesadamente su torso hacia arriba y, por último, soltó un enorme bostezo que se escuchó por toda la habitación.

Realmente había sido una noche bastante larga y agotadora. La pelea contra el desquiciado Master de Caster había sido un poco agotador, pero no muy diferente a las habituales peleas callejeras que daba en Karakura por lo que un pequeño descanso era suficiente para estar en plena forma. Sin embargo, la travesía que tuvo que dar él y sus amigos por buena parte de la ciudad para encontrar el escondite del secuestrador y la vuelta hacia el motel le había dejado factura en su condición por lo que un pequeño descanso no era suficiente y tenía que dormir por quien sabe cuánto tiempo.

Cogiendo el despertador que tenía en la mesa de noche a su lado, asomó la mirada a la parte frontal de la esfera viendo que las agujas marcaban las 8:30 AM. Ichigo soltó un suspiro interno dándose cuenta de que había dormido más de la cuenta y era hora de ponerse en marcha. Con eso en mente, dejó el despertador en su sitio y se puso en marcha levantándose de la cama yéndose primero al cuarto de baño para darse una buena ducha antes de empezar el día.

Ya en la bañera, Ichigo disfrutó del agradable rocío del agua templada cayendo por todo su cuerpo dándole una cálida sensación de rehabilitación después del estrés físico que sufrió a noche. Lo necesitaba. Al cabo de un rato, una vez terminado de ducharse y secarse el cuerpo con una toalla extensa, el adolescente se vistió con la misma ropa que usó cuando vino a este mundo. A parte de la que compró hace unos días, la original formaba parte del único conjunto de vestimenta que podía acceder estando atrapado en esta extraña realidad.

Bien vestido, Ichigo salió del cuarto de baño y se reunió con sus amigos estando ya reunidos en el comedor esperando su llegada.

"Ohayō, Kurosaki-kun." Como siempre, Orihime fue la primera en saludarlo.

"Ohayō." Respondió Ichigo en un gesto vago mientras bostezaba y luego se dirigía hacia su asiento. La noche anterior aún le pasaba factura, cosa que no salió desapercibido por el atento Quincy.

"Veo que aún sigue estando hecho polvo por lo de anoche, ¿eh?"

"Oh, cállate. A ti tampoco te fue bien mientras peleabas con esas cosas." Contestó Ichigo mientras se sentaba en su asiento mirando a Ishida molesto por su comentario. "Además, te llevaste la peor parte debido a ese chisme que absorbía tu Reiryoku para fabricar tus flechas de Reishi hasta el punto de dejarte hecho polvo."

"No me lo recuerdes." Dijo Uryū tratando de ocultar su estrés y malestar por la experiencia sufrida anoche. Debía de admitir que la pelea contra los horrendos familiares de Caster fue una de los más intensos que tuvo que soportar y aún más vertiendo cada tramo de poder para fabricar sus flechas.

"En cualquier caso, yo salí mejor parado a diferencia de ti y menos mal que Urahara-san e Inoue llegaron justo a tiempo para salvarte el trasero." Continuó Ichigo ahora con un tono lleno de diversión aprovechando la delicada experiencia del Quincy para devolverle la broma.

Aquello parecía tener el efecto deseado cuando Ishida cogió el anzuelo y no pudo evitar fruncir el ceño mirando molestamente a un Ichigo luciendo engreídamente por las penurias del Quincy.

Justo cuando esto iba a desembocar en una pelea verbal o de cualquier tipo entre los 2 adolescentes, Orihime intervino justo a tiempo previendo el peligro inminente.

"Basta ya los dos. Deberíais estar felices de que ambos estéis bien y que nadie haya salido herido o peor." Dijo Orihime tratando de apaciguar a los 2 chicos. "Los dos habéis hecho un buen trabajo anoche y nada me alegra que todos hayáis salido de una sola pieza."

Aquello dio el efecto deseado cuando el ambiente entre los 2 se atenuó y ya no dijeron nada más. En cierto sentido fue cierto lo que dijo de que ambos tuvieron suerte de que hayan salido bien parados a pesar de las dificultades y así poder luchar otro día. No era el momento de discutir como críos sobre quien lo llevó peor. Tenían que seguir trabajando juntos y no discutir de cosas tan tribales.

Aunque claro, los que deberían estar haciendo todo el esfuerzo solo serían Ichigo y Saber quienes son los que deberían hacer todo el esfuerzo para derrotar a la pareja renegada y ganar esta maldita guerra. Hablando de la salvaje caballero marimacho. Ichigo recordó de inmediato el sueño que tuvo antes.

Desde un principio lo tomó como algo de poca importancia y por tanto dejó que desapareciera de su mente, pero ahora que había recordado a su Servant, las imágenes de aquel sueño vislumbraron su mente con un poco de fuerza y no pudo evitar reflexionar sobre lo que había visto y la estrecha relación que tenía con la rubia.

Aquello no era un sueño normal y corriente ya que se sentía de alguna manera muy realista y que ya había ocurrido antes en otra persona. Más concretamente a aquella chica que parecía ser el centro de atención como si se estuviera reviviendo parte de su vida y se estuviera mostrando en forma de sueño para él.

Ichigo no paraba de darle vueltas a esto y se preguntaba por qué tuvo ese tipo de sueño, además de no ser la primera vez que soñaba con algo así. Fue entonces que su mente hizo clic a algo que Urahara le explicó hace algún tiempo sobre este tipo de fenómenos onírico.

"Cómo bien ya sabrás, el Master como el Servant están conectados espiritualmente debido al pacto por lo que uno de los efectos de la unión hará que cada uno reciba los recuerdos del otro en forma de sueños mientras duermen."

Ahora tenía sentido. Recordó haber tenido ese tipo de sueños antes después de la nefasta batalla en el puerto en la que estaba bajo la piel de aquella niña que se suponía que era Mordred en su infancia. Si eso fuera cierto, entonces eran los recuerdos de la vida de anterior de su Servant empezando por su enigmática infancia.

Aquel fragmento en concreto fue un poco más revelador que el anterior mostrando ahora a Mordred en su preadolescencia saliendo por primera vez de aquella fortaleza junto a su enigmática y misteriosa madre rumbo a la ciudad de Camelot para ver al Rey Arthur.

La ciudad en sí parecía ser sacada de uno de esos cuentos de fantasía o algo, incluyendo a la gente que vió a través de los ojos de la joven Mordred. Pero la parte que más le llamó la atención fue la imagen del Saber vestida de azul y que se supone que es el "tío" de Mordred.

Aún le sorprendía su apariencia increíblemente similar a la de su Servant como si fueran gemelas o algo. De hecho, la de vestida de azul sin duda era la más tranquila, serena y racional en contraposición con la ardiente, cabeza dura e impulsiva de su gemela roja. Sin embargo, la otra cosa que más le llamó la atención fue la expresión de su cara. Frío y sin emociones. De alguna manera le recordaba tanto a cómo era Byakuya antes de haber rescatado a Rukia. No sabía por qué, pero algo le decía al ex Sustituto que esa cara ocultaba algo más que tal vez haría un tanto diferente a la que siempre mostraba el capitán de la Sexta División, pero no sabía hasta que punto. Incluso la joven Mordred mostró algo en esos ojos tan fríos reforzados de hierro como si mirara a través de ellos. Aquel sentimiento que ella percibía era como soledad.

De alguna manera esto era más o menos similar a cuando luchó contra Tensa Zangetsu en su mundo interno para que este último le enseñara el Getsuga Tenshō Final. Durante el fragor de aquella batalla, Ichigo no pudo evitar sentir una extraña sensación de soledad emanando de Tensa a través de su espada cada vez que ambos chocaban sus respectivas espadas contra el otro. Se preguntó si Mordred tendría de alguna manera una extraña conexión invisible con su progenitora.

Si fuera así, entonces la sensación que sintió de su madre fue menos agradable. No hace falta decir que no le gustaba su oscura y espeluznante presencia ya que para Ichigo no la veía como una figura maternal en contraposición con su buena y amada madre, sino como una puta, egocéntrica y manipuladora. Sus pensamientos sobre ella estuvieron reforzados por el tono tan escalofriante y arrogante con el que le habló a su hija alentándola que se convirtiera en caballero y llegado el momento matara al rey.

Ichigo sintió un ligero escalofrío por la espalda con solo recordarlo. De súbito, recordó cuando Saber reveló parte de su historia a Orihime cuando estaban en el Golden Koi que, al parecer, su madre era la que movía los hilos desde las sombras para hacer que Mordred se convirtiera en una gran guerrera para servir como caballero de su padre o algo, pero con lo que acababa de ver en el sueño, parece que Saber no dijo la versión completa de su historia.

En cualquier caso, le invadió también una gran sensación de ira al reflexionar que esa mujer no merecía ser madre ya que ninguna figura maternal nunca educaría a su hijo de esa manera o simplemente diciéndole que la razón por la que vino al mundo fue para cometer parricidio por alguna retorcida razón que aún no entendía Ichigo, pero daba igual. Era oficial. Por primera vez en su vida Ichigo podía sentir que despreciaba a una mujer, lo cual era bastante raro para él, pero no pudo evitarlo.

Sus puños se arrugaron inconscientemente mientras sentía como poco a poco su sangre empezaba a hervir mientras aún reflexionaba sobre el trato que le daba a su hija. Su expresión externa parecía imperturbable, pero por dentro era casi un caos. Nunca había sentido tanta ira desde que Ulquiorra le había revelado que fue él quien secuestró a Orihime a Hueco Mundo provocando que el viejo la tildara de traidora. Ahora entendía en parte la razón por la que su Servant actuaba como tal, pero lo que había visto solo era el principio de la desdichada vida de su Servant y a saber cuanto seguiría así hasta que finalmente muera.

Aquello sonaba realmente perturbador para el Master pelinaranja tener que revivir la muerte de Saber frente a sus ojos. Por mucho que no se llevara bien con ella, ver morir a alguien delante de sus ojos nunca fue nada agradable para él.

Tenía que hacer algo…

"Kurosaki-kun…"

Ichigo soltó un pequeño gemido mientras levantaba inmediatamente la cabeza para mirar a la cara preocupada de Orihime a su lado.

"Oh, Inoue. ¿Qué ocurre?" Preguntó Ichigo viendo como ella lo miraba con preocupación.

"Te he preparado el desayuno." Fue lo que dijo mientras le servía el plato con una tostada en la mesa.

"Oh, thank you." Dijo Ichigo mientras cogía el sándwich y empezaba a tomar un bocado.

Aún así Orihime siguió mirándolo en silencio con preocupación ya que sabía que algo rondaba en la cabeza de Ichigo desde hacia un momento. Solo bastaba con mirarlo a los ojos para saber que algo lo perturbaba.

Mientras masticaba su otro bocado, Ichigo se dio cuenta por como Orihime la miraba atentamente y decidió levantar la cabeza para mirarla y saber que le preocupaba.

"¿Algo mal?"

Orihime casi se sobresaltó, pero enseguida recuperó la compostura para poder hablar adecuadamente.

"¿Te molesta algo?" Fue lo primero que preguntó, pero luego se corrigió bien. "Antes te noté como tenso y con la mirada perdida como si algo malo te preocupara. ¿Estas bien?"

Ichigo se quedó callado por un momento mientras bajaba ligeramente la mirada hacia la mesa como si quisiera estar ausente en sus pensamientos, preocupando un poco más a Orihime. Al mismo tiempo, Uryū, quien escuchó lo que dijo Orihime antes, decidió detener su desayuno y escuchar atentamente a la conversación.

Solo fue después de unos instantes de vacilación que Ichigo finalmente levantó la cabeza para mirar a ambos y hablarles directamente.

"¿Recordáis lo que dijo Urahara-san sobre la conexión espiritual que tiene un Master con su Servant?"

Tanto Uryū como Orihime parpadearon confundidos por la pregunta y no sabían en que se perdieron sobre esa explicación. De inmediato, Ichigo los mantuvo al corriente.

"Según parece, los efectos de esa conexión provocan que ambos reciban las visiones de los recuerdos de vidas del otro en forma de sueños o algo."

De inmediato los engranajes en la cabeza de Uryū empezaron a funcionar mientras recordaba aquellas palabras y de su significado.

"Ya veo. Entonces, viste los recuerdos de Mordred sobre su pasado, ¿verdad?"

"Sí." Respondió Ichigo sonando un poco cansado. "Solo parte de aquello."

Ichigo empezó a relatarles todo lo que vio en aquel nuevo sueño desde la salida de la Mordred preadolescente hasta su posterior entrenamiento en la esgrima con más énfasis. Orihime y Uryū escucharon atentamente la historia que como pudieron escuchar, estaba incompleta, pero al menos aprendieron un poco sobre su historia y por qué decidió ella unirse a los caballeros de su padre para matarlo. Pero ella nunca tuvo la intención de hacerlo en primer lugar. Fue ella, su madre la instigadora de todo.

"Su madre se la conoce como Morgan la Fay, y según la leyenda era la media hermana del Rey Arthur." Comenzó Uryū para revelar la identidad de la madre de Mordred. Mientras que Ichigo no parecía muy sorprendido por la implicación de que la madre era hermana del padre, Orihime era una historia diferente.

"¿¡La hermana del padre de Saber-san!?" Repitió ella desconcertada sin poder creer ese hecho.

"Así es. Tal como nos lo contó Tokiomi en la iglesia, en algunas versiones de la leyenda del Rey Arthur, Mordred era el sobrino del rey mientras que otras lo califica como su hijo incestuoso. Morgan siempre aparece como su vengativa media hermana mayor, además de que también es una poderosa hechicera casi de la misma talla de Merlín."

Aun así, Orihime todavía no podía creerlo. Ella ya había escuchado de boca de Saber cómo era su relación con su familia, y no era muy buena. Su madre era una mujer muy estricta que crio a su hija en soledad y la educó como un hombre para hacerla entrenar muy duramente para convertirse en caballero y creció en completa soledad sin que tuviera cualquier contacto social que no sea su madre.

Y para agravar este punto, Ichigo les acaba de revelar que su madre solo la utilizó como una herramienta para asesinar al rey por algún motivo que incluso él desconocía, y eso era ir demasiado.

"¿Pero por qué? ¿Por qué su madre la crio así para asesinar a su padre?"

El ambiente se volvió silencioso mientras el Master y la sanadora miraron al cerebrito del grupo quien sabía muy bien de esta historia por lo que prestaron atención.

"Tal como dije antes, Morgan era la media hermana mayor del Rey Arthur. Ambos tenían la misma madre, pero de padres diferentes." Empezó Uryū. "Todo comenzó con el padre biológico de Arthur, Uther Pendragon, quien era el gobernante de un poderoso reino durante la Britania del Siglo V. Tal como nos contó Tokiomi, cuando los romanos abandonaron Gran Bretaña, todo el territorio estuvo dividido en numerosos reinos y feudos más pequeños que se peleaban entre sí por la adquisición de territorios al igual que Japón durante el periodo Sengoku. A parte de las peleas constantes, también tuvieron que repeler las continuas invasiones extranjeras de los barbaros sajones procedentes de Alemania o Dinamarca.

Entre los gobernadores locales que tuvieron que hacer frente a las invasiones fue Uther, quien de manera milagrosa hizo retroceder a las hordas invasoras de vuelta al mar en repetidas ocasiones y haber expandido sus dominios. Uther era descrito como un gran y feroz guerrero y un comandante talentoso, por no hablar de que era un buen rey que había ganado la lealtad y el respecto de sus soldados y súbditos. Se podría decir que él era como el Oda Nobunaga britano. De hecho, sus dominios comprendían gran parte del sureste de lo que sería Inglaterra convirtiéndose en el señor de la guerra más poderoso de Gran Bretaña. Sin embargo, a pesar de sus éxitos, no estuvo casado ni tampoco tuvo un heredero para sucederle y legar sus logros.

Según parece, estaba enamorado de una mujer llamada Igraine, pero había un problema, y era que estaba casada con un noble aliado suyo llamado Gorlois, Duque de Cornualles, además de que también era madre de una niña con este, Morgan."

Uryū guardó un momento de silencio para dejar que la información se asentara en las mentes de sus amigos antes de continuar.

"Sin embargo, Uther no quiso que las cosas siguieran así y urgió un plan para asesinar al duque y desposarse con Igraine. Según la leyenda, Uther le pidió a su consejero real, Merlín, mejor conocido como el mago más grande de todos, que utilizara su magia para cambiar su apariencia por la del duque para hacerse pasar por él. Mientras las fuerzas de Uther asediaban la residencia del duque, el castillo de Tintagel, Uther, bajo la apariencia del Gorlois, logró infiltrarse dentro del castillo y llegar hasta los aposentos de Ingraine donde copularon juntos y finalmente concivieron a Arthur. Entretanto, Gorlois murió en combate y Uther finalmente pudo casarse con la viuda Igraine. En cuanto a Morgan no estoy seguro de que fue de ella, pero parece que fue adoptada como hijastra de Uther, pero desarrolló un fuerte odio hacia el rey por el asesinato de su padre biológico y en algún momento se convirtió en aprendiz de Merlín enseñándola todo tipo de magia que la haría convertir en una poderosa hechicera.

Tiempo después, tras la muerte de Uther y la proclamación de Arthur como su sucesor, en algún momento, se dice que Morgan hipnotizó a su medio hermano para realizar sexo incestuoso, aunque otras versiones dicen que el incesto fue involuntario ya que ninguno de los dos sabía que eran hermanastros. En cualquier caso, de su relación incestuosa dio a luz a Mordred."

Ichigo y Orihime permanecieron en silencio mientras registraban esa última parte de cómo nació exactamente Mordred. Ambos ya sabían que la rubia loca nació como una niña fuera de matrimonio y criada en solitaria por una desquiciada madre que solo quería utilizarla como una herramienta para matar a su padre, pero el hecho de que sus padres sean hermanastros, las circunstancias por la copulación de ambos y que ella sea incestuosa aún les desconcertaban bastante. Se preguntaron que pensó ella cuando descubrió sobre las verdaderas circunstancias de su nacimiento.

De todas formas, ahora quedó claro para Ichigo por qué aquella bruja de madre crío a su hija de esa manera. Orihime fue la primera en expresar sus pensamientos.

"Entonces, la razón por la que la madre de Saber-san hace esto es por qué…"

"Así es." Terminó Uryū por ella. "Buscaba venganza contra los Pendragons por lo sucedido con su padre biológico. Nada más."

De nuevo el comedor se quedó en silencio absoluto mientras los 2 reflexionaban sobre las retorcidas motivaciones que llevaron a la madre de Mordred a hacer de su hija su principal instrumento de venganza para asesinar a su medio hermano por lo que hizo el padre de este último hace tanto tiempo. Tal como pensaron, aquello era totalmente injusto e irracional meter a alguien que no estaba completamente ajeno a los acontecimientos mencionados incluso mucho antes de que ella naciera por lo que lógicamente ella debería de haberse sentido fuera de lugar de esa venganza ya que no era problema suyo. Lástima que su desquiciada madre no le diera otra alternativa y la forzara a que permaneciera dentro.

"Pero eso esta mal." Dijo Orihime casi en voz baja sonando casi entristecida por la difícil situación de Mordred de aquella época. Todavía recordaba como la propia Mordred le contó como fue su infancia con su madre, y como esta última la prohibía relacionarse con los demás niños de su edad y por ello nunca tuvo ningún amigo llevando una vida totalmente solitaria. Orihime no pudo evitar sentir tanta lastima por lo difícil que fue su infancia.

Sin embargo, nada de eso fue comparable con lo que Ichigo le acababa de contar respecto a lo que quería su madre exactamente de ella. Puede que Orihime no conociera mucho sobre el amor maternal ya que nunca lo experimentó debido a que sus padres eran personas muy crueles y que tenían pensado a matarla a ella y a su hermano Sora si este último no hubiera tenido la idea de escabullirse lejos de ellos para empezar una nueva vida juntos, pero al menos sabía que una buena madre nunca trataría así a un niño o lo metiera en asuntos personales completamente ajeno a él o ella. Estaba claro que esa tal Morgan no era mejor que sus padres.

"¿Cómo pudo hacer algo tan horrible?"

Ichigo tuvo que estar de acuerdo con ello. Incluso en el sueño, Ichigo pudo sentir que la joven Mordred no compartía los mismos puntos de vista de su madre ni simpatizaba con su venganza en absoluto ya que por mucho que su madre envenenara la mente de la niña para hacerla entender que su padre era un monstruo, un ser cruel y despiadado, nada de eso sirvió para hacerla ir tal como ella lo había planeado.

'¿Tal como lo planeó? No me extrañaría que esa perra fuera aprendiz de Aizen.' Bufó Ichigo mentalmente mientras reflexionaba lo común que había entre esos dos. Puede que no se le ocurría muchas cosas en la lista, pero era obvio para él que ambos son personas retorcidas, manipuladoras y que le gustaban maquinar cosas desde las sombras.

Dejando la comparación a un lado, a pesar de todos los intentos por lavarla el cerebro, lejos de odiar a su padre, Mordred sintió una fantástica admiración por él hasta el punto de estar y morir por él, e incluso ponerse en contra de su madre (no le extrañaría si llegara el caso) si fuera necesario. En resumen, parece que la relación que existía entre ambos no era como la que conocían actualmente. Algo tuvo que cambiar, y ya sospechaba de cuál sería la causa.

Y hablando de la desdichada rubia…

"¿Dónde está Saber ahora?" Se dio cuenta Ichigo mientras giraba la cabeza de un lado a otro para buscar cualquier imagen que perteneciera a su Servant, pero no vio absolutamente nada de ella.

Desde que llegó un poco somnoliento al comedor y conversó con sus amigos acerca de lo que vio en sus sueños, apenas pudo darse cuenta de la ausencia de su Servant por ninguna parte. Por fortuna, Uryū y Orihime sabían muy bien donde estaba ella en estos momentos.

"Saber-san decidió hacer unos ejercicios de jogging antes de desayunar." Respondió Orihime haciendo que Ichigo parpadeara un poco sorprendido ante la implicación de que su Servant estuviera haciendo ejercicios en estos momentos.

"La verdad es que lleva un gran rato ahí afuera antes de que tú llegaras y aún no ha vuelto. Tendré que ir a buscarla o si no su tostada se le enfriará."

Justo cuando Orihime iba a moverse para dirigirse hacia la salida del motel, de repente la puerta se abrió llamando la atención de los ocupantes y no mucho después tuvieron a Saber a la vista, salvo que para Ichigo la miró un poco sorprendido de que ella llevara ropa deportiva puesta como un pantalón corto de cintura larga y un sujetador deportivo. Además, de eso, tiene una toalla colgada en la parte posterior del cuello con lo cual empezó a secarse el sudor de su piel.

Nada más entrar, soltó un pequeño suspiro satisfactorio, uno de los que cualquiera soltaría tras realizar un largo maratón. De hecho, había realizado más de 20 vueltas consecutivas alrededor del motel y parecía que estaba muy lejos de la exhaustación.

"Uf, todavía no estoy al límite, pero necesito picar algo."

Mientras entraba al comedor se dio cuenta de que su Master ya estaba sentado en la mesa.

"Oh, Ichigo, veo que ya has despertado. Pensé que te quedarías dormido toda la mañana y yo tendría que comerme tu desayuno." Dijo en un tono burlón mientras se acercaba a la mesa.

Ichigo frunció el ceño molesto por la burla, pero se abstuvo de decir algo para no iniciar una discusión. Al menos a recuperado el buen humor por lo de anoche.

"No deberías ser tan borde con Kurosaki-kun." Riñó Orihime al lado de Saber. "Estuvo muy agotado por lo de anoche y por ello estuvo dormido más tiempo que Ishida-kun."

"Hmph, pues yo creo que los dos tuvieron mucha suerte ya que fueron los únicos que tuvieron toda la diversión luchando contra esos monstruos mientras yo perdiendo el tiempo en sacar unos cuantos mocosos sin darme si quiera la oportunidad de entrar en la refriega." Replicó Saber con indiferencia mientras llegaba a la mesa y se sentaba sobre la silla libre frente a Ichigo.

Tanto Ichigo como Uryū pusieron los ojos en blanco por el comentario que hizo la rubia respecto a sus respectivas situaciones de anoche "divirtiéndose" luchando contra sus respectivos oponentes y los problemas que les dio cada uno. Para Ichigo estaba bastante claro que las peleas a muerte y los peligros debían de ser un pasatiempo divertido para el caballero loco amante de las peleas, y apostaba que tal vez se hiciera muy buena amiga de ciertos miembros de la undécima División.

"Bueno, basta de todo esto. ¿Dónde está mi desayuno?"

"Enseguida voy." Dijo Orihime apresurándose en coger las tostadas recién hechas y servirlas en un plato y luego cogió un vaso de leche fría. No mucho después, el plato y el vaso estuvieron frente a Saber.

Sin esperar una señal, Saber empezó a devorar el bocadillo de manera apresurada y con entusiasmo como si no hubiera comido en días. Ichigo simplemente miró a la rubia glotona con una expresión aburrida en la cara.

Ya era bien sabido por todos que el Caballero de la Rebelión tenía un apetito voraz e implacable capaz de devorar absolutamente todo lo que tenía en frente. De hecho, no le costó ni 20 segundos en devorar todo el sándwich, ni 7 segundos en beberse la leche entera. Es como un agujero negro o algo. Incluso Orihime y Uryū no pudieron evitar mirar con estupor en la cara su inusual forma de comer.

Por supuesto, la forma de mirar no pasó desapercibido por la rubia cuando esta alzó su mirada hacia su Master.

"¿Qué pasa?"

"Veo que estás en plena forma hoy." Respondió Ichigo en un tono vago que ni Saber pudo discernir si era sarcasmo o no.

"Pues claro que lo estoy. Es de vital importancia estar en buena forma desde el amanecer hasta el anochecer para estar bien preparado para una batalla. Es lo que siempre hago en mis tiempos de caballero." Dijo esa última frase con un tono melancólico. Ichigo apenas prestó atención aquello último cuando ella se refería a los tiempos de su anterior vida.

"¿Qué hay de ti?" Preguntó haciendo que Ichigo prestara atención. "¿No deberías hacer ejercicios matutinos también para estar en forma? Deberías aprovechar ahora que puedes."

"Ahora mismo no tengo muchas ganas, gracias. Mejor en otro momento." Respondió mientras reanudaba con su desayuno.

Saber soltó un bufido de decepción antes de contestar: "Mira que eres tan delicado como un cervatillo. Y eso que salías muy a menudo de tu casa para hacer jogging incluso por la noche. No tenía ni idea de que fueras tan vago."

Ichigo intensificó su ceño fruncido un poco irritado, pero antes de que pudiera replicar algo en respuesta, su mente se quedó con la penúltima frase que dijo. 'Y eso que salías muy a menudo de tu casa para hacer jogging incluso por la noche.'

'Un momento. ¿Cómo supo eso…?'

Justo cuando iba a preguntar en busca de respuestas, una nueva voz hizo acto de presencia en el comedor llamando la atención a todos.

"Saber-san tiene razón. No es el momento de hacer el vago." Todas las cabezas voltearon hacia el dueño de la voz estando a la entrada del comedor siendo Kisuke recién llegado.

"Buenas."

"¿Dónde has estado?" Preguntó Ichigo al darse cuenta de la ausencia anterior del tendero.

"Fui a visitar a la Iglesia para saber sobre el estado de Caster y su Master. Por lo visto los están buscando mediante sus familiares por toda la ciudad, pero de momento no han encontrado ni rastro de ellos. Seguramente habrán encontrado un nuevo escondite donde refugiarse y reponer fuerzas."

La noticia desalentó al grupo de adolescentes al escuchar que de momento no sabían nada sobre el paradero de la pareja picara. A pesar de todo el esfuerzo que hicieron anoche, nada parecía provocar que los 2 dejaran de hacer de las suyas y a saber cuándo reiniciarían sus actividades clandestinas de nuevo y sumir la ciudad en un nuevo reinado de terror.

"¿Dijeron algo sobre el resto de Masters si han decidido iniciar su propia búsqueda?" Preguntó Uryū para saber si los otros Masters han decidido sacar fichas en el asunto.

Su respuesta fue recibida inicialmente con un pequeño ladeo de cabeza antes de hacerlo verbalmente. "Me temo que no sé mucho de ellos. Pero según lo que me dijeron, el Master de Lancer está fuerza de combate, pero no por luchar contra Caster. Por lo visto, aprovechando la pausa indefinida para atacar a sus desprevenidos competidores, el Master de Lancer atacó al Master del primer Saber."

Hubo una reacción mixta entre los ocupantes del comedor al escuchar la noticia. Los adolescentes de Karakura estaban atónitos de que uno de los Masters haya decidido hacer caso omiso a la pausa para centrarse en la pareja renegada para atacar a los otros Masters con la guardia baja aprovechando que estos últimos estaban más centrados en Caster que en otra cosa.

De inmediato Ichigo recordó que el Master de Lancer era ese profesor de mierda que conoció en el puerto y amenazó de muerte a Waver por el simple hecho de participar en esta guerra. Sin duda era una de las personas que más desagradaban a Ichigo por ser un autentico gilipollas, demente, arrogante y mezquino, y según lo que le contó Ishida fue demasiado lejos para obligar a Lancer por la fuerza (usando un hechizo de comando) a que se aliara con Berserker y así acabar con la Saber azul cuando el lancero quiso estar del lado de aquella Saber. De momento no sabía más detalles del supuesto enfrentamiento contra el equipo del Saber azul, pero esperó que haya perdido y lo dejara en su lugar.

Mordred también se quedó absorta al escuchar que el Master de aquel Lancer cuya identidad era la de un caballero cuya historia era similar a la del perro faldero de su padre fuera a desafiar nuevamente a su padre.

"¿Y como fue el combate?" Preguntó Uryū tras una pausa de silencio. "¿Quién ganó?"

Todos prestaron atención para oír la respuesta, e incluso si Saber no lo mostraba, estaba realmente ansiosa por escuchar los detalles.

La respuesta no tardó demasiado en venir cuando Kisuke finalmente habló. "No sé mucho los detalles, pero parece que el Master de Saber logró vencerlo, pero no parece que esté muerto y Lancer no a desaparecido. Simplemente logró escapar por los pelos, pero parece que no del todo impune."

Todos escucharon interesados por la noticia. Tal como se lo acaban de contar, el Master de Lancer fue derrotado, pero no de una sola pieza. Sea lo que sea lo que le haya pasado, Ichigo esperó no tener que volver a verlo durante una temporada.

"¿Cómo es eso posible? ¿Qué quieres decir que Lancer sobrevivió al combate con mi padre?" Preguntó Saber con un tono sorprendido e indignado.

"Me temo que no estoy del todo seguro." Respondió Kisuke. "Yo solo sé lo que me han contado."

Aquella respuesta no parecía satisfacer al Caballero de la Rebelión sobre el hecho de que uno de sus enemigos siendo otro héroe legendario y por tanto un gran guerrero de renombre haya escapado impune de un combate a muerte con su padre. La sola idea le parecía bastante descabellada teniendo en cuenta que era un combate a muerte y por tanto uno de ellos tenía que morir. Se su ponía que su padre, el poderoso Rey de los Caballeros debería haber acabado con ese miserable lancero, pero parece que el bastardo tuvo suerte y salió huyendo con el rabo entre las piernas.

"Tks. ¿Así que ese maldito Lancer huyó con el rabo entre las piernas mientras se enfrentaba a mi padre?" Preguntó ella con disgusto. "¿Qué clase de guerrero haría una cosa así?"

Para ella le parecía un insulto que un guerrero haya sobrevivido a tal enfrentamiento y no haber muerto como tal y en su lugar haber huido como un cobarde. Más le molestó aún cuando se trató del mismo hombre que la insultó en su primer enfrentamiento en el puerto llamándola con ese tono tan despectivo que tanto la molestaba "Eres la vergüenza de los caballeros." Aquella frase aún la perseguía hasta el día de hoy ya que aquello no sólo era una herida en su orgullo, también el tono que utilizó le recordaba bastante a la de su padre en su fatídica batalla en aquella colina cuando este último acabando con su vida no sin antes usar aquellas palabras que también la perseguían de manera persistente.

De todas formas, a parte de su padre, aún tenía cuentas que ajustar con aquel maldito lancero ya que no sólo la humilló en un combate entre espada y lanza (ella menospreciaba el uso de la lanza contra un espadachín) dejándola con una de su lanza incrustada en el muslo ignorándola y dejándola a merced de Berserker, también no pudo vengarse por la ofensa anterior y desde entonces se había jurado que le haría pagar con su vida.

Al margen de los pensamientos vengativos del Caballero de la Rebelión, Kisuke decidió cambiar de tema.

"En fin." Empezó fijándose de nuevo en Ichigo. "Kurosaki-san, ahora que pareces estar mejor y no hace falta que sigas practicando Refuerzo, será mejor que aproveches este día para aprender Proyección."

De inmediato Ichigo recordó que hoy sería el día del entrenamiento de su nueva técnica que consistiría en "replicar" una versión de su Zanpakutō y comprobar si podía utilizarla de la misma manera que con su genuina y original Zanpakutō. Esperaba que fuera así, incluso si ya no era un Shinigami. Todavía no sabía que tipo de comparación había entre un Shinigami o un mago a parte de algunas referencias sobre que ambos utilizaban tanto energía interna o como externa para adquirir habilidades sobrehumanas, pero eso no le ayudaba mucho. Lo único que sabía era que Refuerzo tenía ciertos paralelismos con el Shunkō o algo.

De todas formas, sería la ocasión perfecta para averiguar si aún conservaba algo más de Shinigami a parte de las experiencias pasadas y aquel repentino despertar de su reiatsu. Quien sabe, puede que incluso vuelva a convertirse en Shinigami después de 17 meses, pero algo le decía que aquello no sería tan fácil. Incluso si Ichigo no quiso admitirlo, estaba realmente ansioso por intentarlo y ver que tan fuerte puede ser si logra entrar en las profundidades de su alma de nuevo.


Unas horas más tarde

Habiendo dejado ya el motel, la pandilla de Karakura se dirigieron al sitio donde Ichigo practicó Refuerzo endureciendo sus nudillos y utilizando aquel enorme tronco colgado como un saco de boxeo improvisado, el campo donde se encontraba la residencia de los Mackenzies. Allí podrían en practica el entrenamiento de Ichigo para dominar Proyección sin que nadie los molestase, y convenientemente los ancianos Mackenzies estaban fuera haciendo algún tipo de recado por la ciudad dejando solo a Waver y Rider quienes naturalmente observaron el entrenamiento expectantes.

"Bien, Kurosaki-san, empecemos con esta nueva sección de tu entrenamiento especial para poder aprender Proyección." Empezó Kisuke frente a Ichigo, quien por supuesto no dijo nada a cambio mientras miraba firmemente con su típica mirada esperando como tiene que hacerlo.

"Bueno, antes de empezar, permítame recordarte que el hechizo que tienes que aprender, Proyección, consiste en materializar objetos a partir de tu mente, de acuerdo a la imaginación del conjurador, a través del uso del maná."

Ichigo no asintió mientras recopilaba cada palabra que ya había escuchado antes.

"El concepto detrás de esta magia es bastante simple; reunir el maná acumulado y convertirlo en un objeto sólido de acuerdo a la imaginación del usuario. En otras palabras, solo tienes que usar tu cabeza para imaginar la imagen de Zangetsu y luego manifestarla en tus manos como si estuvieras sosteniendo su empuñadura."

"Y para ello también tengo que usar mis circuitos mágicos para poder crearla, ¿verdad?" Preguntó Ichigo a continuación.

"Sí. Una vez activado tus circuitos mágicos asegúrate de no mover todo tu reiryoku por tus extremidades de momento y céntrate solo en dibujar la imagen de Zangetsu en tu mente y cuando la tengas, ya podrás mover tu reiryoku sobre tus manos para condensarla al exterior y por ultimo darle la forma deseada de tu Zanpakutō. Te aviso de que es una técnica muy complicada de realizar, así que te deseo suerte."

Ichigo no dijo nada también a eso sabiendo bien lo complicado que era esto desde el principio, puede que más que Refuerzo, pero la teoría era simple. Solo tenía que usar su cabeza para imaginar la imagen de su Zanpakutō tal como la conocía y luego manifestarlo a partir de su reiryoku liberado entre sus manos.

"¿Entiendes lo que tienes que hacer?" Preguntó Kisuke para saber si Ichigo recopiló todo.

"Más o menos. Voy a intentarlo."

Sin nada más que decir, Ichigo comenzó con activar sus circuitos mágicos haciendo que el cuerpo del adolescente brillara con el resplandor de su reiatsu y mantuvo el enfoque de su reiryoku estable sin moverlo de momento. Primera parte hecha. Ahora solo quedaba el siguiente paso.

Vaciando su mente, dejándolo todo en blanco, en medio del vacío imaginó la silueta de su característica Zanpakutō cuya imagen y semejanza coincidían perfectamente con la original incluyendo el tamaño. En lugar de una katana formal que la mayoría de los Shinimagis tienen, Zangetsu se parecía más a una elegante cuchilla de gran tamaño, no tenía tsuba ni empuñadura adecuada; pero con espiga envuelta en tela. La espada medía 1,75 metros de altura y tenía una hoja negra con un filo plateado. Para él le fue fácil imaginar como era su antigua arma.

Entretanto, Kisuke observó desde una distancia un poco alejada, pero cerca, como el mago en entrenamiento acumulaba una pequeña cantidad de reiryoku desde el interior de su cuerpo y conteniéndola en su lugar sin desperdiciarla en reforzar los músculos de sus extremidades. El resto de sus amigos (incluyendo Waver y Rider) observaron también expectantes los resultados.

De momento, todo iba bien, pero ahora solo quedaba el último paso, y puede que el más difícil.

"Bien hecho, Kurosaki-san. Ahora extiende tus brazos hacia adelante como si sostuvieras a Zangetsu con ambas manos. Luego mueve tu reiryoku hasta las manos y trata de hacerlo salir a la superficie con la forma de tu Zanpakutō que has creado en tu mente. Básicamente tienes que imaginar que tu Zanpakutō se materialice de entre sus manos."

Para Ichigo aún le sonaba bastante complicado eso, pero no iba a ganar nada con no intentarlo al menos por lo que no vaciló y se dispuso a hacer lo que le acababa de decir. Manteniendo la imagen de Zangetsu aún brillando en su mente en todo su esplendor, Ichigo extendió sus brazos hacia adelante un poco inclinados, juntó sus manos adoptando la pose de un espadachín en guardia sosteniendo con ambas manos la empuñadura de una espada invisible. Así era la misma pose que Ichigo hacia cuando estaba en guardia con Zangetsu.

Luego movió su reiryoku a través de los brazos hasta alcanzar sus puños aún con la pose de sostener una empuñadura de espada. El reiatsu empezó a fluir con un poco más de intensidad alrededor de los puños y los huecos de ambos.

Todos mantenían la vista en el fenómeno y se preguntaban si Ichigo podría lograrlo incluso en el primer intento. Incluso si Saber no lo mostraba, estaba deseosa de saber cual serian los resultados.

Entretanto, Kisuke sintió que algo no iba muy bien en Ichigo. Habían pasado unos instantes de que este último haya hecho la ultima parte y continuó esperando los resultados, pero sintió que no iba por buen camino. Si bien estaba bordeando una cantidad de reiryoku sobre los brazos y tratando de dejarlo salir a través de los huecos de sus puños en posición, pero parecía no estar surtiendo el resultado deseado. Es más, pudo notar que el propio Ichigo estaba bajo una fuerte tensión por la acumulación excesiva de su reiryoku sobre sus brazos, y eso lo preocupaba bastante.

"Muy bien, Kurosaki-san, para."

Sin embargo, Ichigo no parecía registrar aquellas palabras mientras su mente aún se centraba en mantener la imagen de Zangetsu a la vez que vertía su reiryoku sobre sus manos a través de los brazos. Como siempre, cada vez que encendía sus circuitos, su cuerpo le invadía una extraña sensación de hormigueo cálido, casi como estar en una sauna, y al trasladar su reiryoku por sus brazos hasta alcanzar las manos, el calor también recorrió los brazos y se concentró en las manos.

A medida que pasaba más tiempo no ocurrió nada, pero Ichigo decidió continuar intentando verter más reiryoku sobre sus manos provocando que la temperatura corporal sobre sus brazos aumentara constantemente hasta el punto de volverse incomodo.

'¿Qué coño pasa con esto?' Gruñó Ichigo mentalmente por la tensión en su cuerpo sin tener ningún tipo de resultado. Estaba haciendo todo lo posible por centrar gran parte de su reiryoku en sus manos y liberarlo en la forma deseada de su Zanpakutō, pero por alguna razón, no funcionaba.

Su mente aún trababa de enfocarse en la imagen de Zangetsu deseando que apareciera sobre sus manos a partir de su reiryoku liberado, pero de nada servía. El dolor y el calor que le empezaba a sacar factura tampoco ayudaron mucho ya que hacia que la imagen se distorsionase y se deformara por la distracción. Su cara temblorosa estaba surcada por el constante sudor que emanaba mientras apretaba los dientes. Estaba claro que no lo estaba haciendo nada bien.

Este revés no solo no fue pasado por alto por Kisuke, el resto de sus amigos también al notar la tensión y el desequilibrio en el reiatsu de Ichigo, lo cual era bastante preocupante.

"¡Ya es suficiente, Kurosaki-san!" Gritó Kisuke esta vez con más autoridad viendo el peligro que el ex Sustituto estaba atravesando imprudentemente. No podía permitir que el joven le ocurriera algo malo por un error negligente ahora.

Esta vez la voz de advertencia alcanzaron los oídos de Ichigo, y luego, ya sea por el estrés o agotamiento, apagó sus circuitos y la tensión que recorría sus brazos desaparecieron al instante, pero no el entumecimiento en sus brazos que se llevaron la mayor parte. Se sentían muy flácidos.

'Mierda… voy a tener los brazos entumecidos durante una temporada.' Gruñó mentalmente mientras jadeaba pesadamente mirándose los brazos sintiéndolos inutilizados.

"¡Kurosaki-kun!" Gritó Orihime mientras ella y Uryū corrieron hacia Ichigo para ver como se encontraba este último.

Waver, Rider y Saber se quedaron quietos mirando en una mezcla de asombro y preocupación por como acabaron las cosas respecto al resultado del intento de aprender aquel nuevo hechizo.

"Mmm, parece que esta vez le salió diferente el resultado de ese nuevo hechizo, ¿no crees, chaval?" Comentó Rider retóricamente en referencia al anterior entrenamiento para aprender a emplear Refuerzo.

Waver tenía que estar de acuerdo. Puede que no fuera experto en este tipo de campo en la Transmutación material como Refuerzo, pero se supone que es uno de los hechizos más difíciles de dominar y solo los que tienen un gran control o que tengan alguna experiencia sobre el dominio del maná tienen la posibilidad de aprenderlo.

Y aquí aparece un novato que acababa de despertar sus circuitos mágicos, y para el colmo, no era un mago, fue capaz de aprender Refuerzo en su primer intento. Fenómenos como estos son muy raros y en caso de existir serían considerados como auténticos prodigios, y por supuesto, Ichigo no parecía estar entre esa liga. Bueno, teniendo en cuenta de que él es algo así como una entidad espiritual, presuntamente del tipo Elemental, con su propio poder nato, supuso que no le extrañaría que pudiera lograrlo en el primer intento.

Y si pudo lograr dominar un hechizo especialmente difícil, entonces tal vez aprender Proyección le hubiera salido igualmente fácil, pero parecía que esta vez no era así.

Entretanto, Saber no supo decir si debería sentirse sorprendida o decepcionada por los resultados. Todavía seguía pensando que su Master es una caja de sorpresa hasta cierto punto cuando descubrió que él era una especie de luchador espiritual en un mundo paralelo conocido como Shinigami o algo, que según el idioma nativo de su Master significaría "Dios de la muerte" o algo. Aún se mantenía escéptica ante todo esto al igual que su historia antes de ser elegido para ser su Master hasta que vio otro fragmento de sus recuerdos que abarcaba el resto de su infancia (desde la trágica muerte de su madre hasta llegar a la adolescencia) hasta que conoció en cierta noche a esa chica Shinigami conocida como Rukia Kuchiki quien para poder sobrevivir al hollow que irrumpió en su casa para llevarse la vida de una de sus hermanas, le entregó todos sus poderes al chico para que se convierta en Shinigami y derrotara aquel monstruo fácilmente.

Fue ahí que acabó el recuerdo y se dio cuenta de que lo que dijo hasta ahora sobre que él era antes un ser espiritual era cierto, y tal vez el resto del relato también fuera cierto. Aunque no quiso admitirlo, al final se dio cuenta de que su supuesto inútil Master no era tan incompetente como ella creyó y realmente es algo grande. Si eso fuera así, entonces no pudo esperar poder verificar con sus propios ojos el resto de su historia hasta la derrota de su archienemigo.

Aunque claro, de poco le serviría descubrir todo eso sí realmente perdió esos increíbles poderes y actualmente si le quedaba unos pocos vertigios de ello actualmente despertados por sus circuitos mágicos convirtiéndolo en un mago bastante inusual y hasta hace poco aprendiera un hechizo que le sería útil en defensa, parecía que tampoco le iba a servir para aprender uno nuevo al menos a corto plazo.

Tendrá que seguir practicando ya que Proyección no era tan sencillo como Refuerzo.

Ichigo gruñó mientras miraba los brazos empapados de su propio sudor y el calor corporal incluido el entumecimiento en sus músculos no ayudaron mucho en su movilidad dejándolos casi inutilizados. Sus amigos lo miraron con preocupación.

"¿Estás bien, Kurosaki?" Preguntó Uryū primero.

"¿Te duele los brazos?" Preguntó Orihime a continuación.

Ichigo no escuchó a sus amigos mientras su mente se centraba en lo que hizo mal. Estaba muy confuso y molesto por como salieron las cosas. No entendía que demonios había pasado. Estaba seguro de haberlo logrado. Hizo lo que el tendero le sugirió que hiciera empezando en reunir una buena cantidad de reiryoku sobre sus manos y luego dibujar la imagen de Zangetsu en su cabeza para usarla como catalizador para poder manifestarla a partir de su reiryoku. ¿Qué hizo mal?

"Mmm, parece que no tuviste mucha suerte como la última vez." Dijo Kisuke sonando un poco decepcionado mientras caminaba hacia Ichigo. "Estaba casi seguro de que lograrías manifestar un arma a través de Proyección, pero veo que estaba equivocado."

Ichigo frunció el ceño molesto por el comentario. No estaba acostumbrado a este revés de ninguna manera. No cuando el de aprender esta nueva técnica haría útil su lucha en esta maldita guerra. No podía rendirse ahora solo porque había fallado una sola vez. Tenía que intentarlo de nuevo mientras podía.

"Déjame intentarlo una vez más. Haber si puedo-

"Yo no te lo recomendaría." Interrumpió Kisuke repentinamente antes de que el mago pelinaranja cometiera una imprudencia que podría ser fatal. Él miró al joven con una expresión seria. "Incluso si lo intentases de nuevo, está claro que fracasaras. No sé cuál a sido el problema esta vez, pero es mejor no insistir. Recuerda que te dije que caminar con la magia es peligroso. Un paso en falso, y morirás." Dijo la última frase con un brillo sombrío en los ojos.

Esta vez el ex Sustituto perdió las fuerzas para protestar como si la advertencia le hubiera golpeado como una tonelada de ladrillos. Sabía que tenía razón al respecto de que aún no sabía que había pasado y por qué no pudo crear una copia de Zangetsu. Se había asegurado de tenerla bien dibujada en la mente para poder manifestarla en la realidad a pesar de lo fantasioso que sonaba eso.

Todavía no entendía el concepto de todo esto o si se requeriría de otro requisito. No lo sabía.

"Entonces, ¿qué hacemos?" Preguntó Uryū inseguro de que hacer para remediar esta situación.

Él tendero simplemente se encoge de hombros antes de responder. "De momento es mejor descansar un poco. Es posible que esto lleve su tiempo y supongo que Kurosaki-san necesite practicar más a menudo para poder dominarla adecuadamente."

"Ya veo. Supongo que tiene sentido." Asintió Uryū al ver la lógica de sus palabras.

Incluso Ichigo estuvo de acuerdo en ello. Estaba claro que no todo podía ser a corto plazo al igual que su entrenamiento para alcanzar el Bankai o dominar la Hollowficación respectivamente. Sabía que sonaba descorazonador, pero tenía que afrontar a los hechos e intentarlo más tarde. Pero de momento tenía que descansar. No podía seguir en estas condiciones ahora.


Ichigo se encontraba de pie en algún lugar que no conocía en absoluto. Mirando a su alrededor, vio que todo era blanco y de alguna manera sintió que todo estaba vacío y que él era la única persona que existía en medio de la nada. ¿Dónde estaba?

Recordó que tras su infructuoso intento de aprender Proyección se había ido a descansar al motel durante un tiempo para repetir el entrenamiento y al final se quedó dormido. Entonces, ¿estaba soñando o algo?

Era raro. Tenía la extraña sensación de conocer este lugar tan extraño como si ya hubiera estado aquí antes, pero no recordaba por que. Le daba una extraña sensación de nostalgia como si no hubiera estado en casa durante mucho tiempo.

'¿Qué es este sitio?' Se preguntó mentalmente mientras seguía inspeccionando a su alrededor en busca de cualquier cosa que le resultara remotamente familiar, pero lo único que seguía viendo fue más vacío sin fin. Demonios, ni siquiera tenía noción del tiempo o si hacía de día o de noche. Todo era muy extraño.

Justo cuando iba a reflexionar sobre lo que iba a hacer, escuchó una voz familiar.

"Ha pasado mucho tiempo, Ichigo."

Ichigo se sobresaltó por la retumbante voz que sonaba casi como un fantasma en su mente.

"¿¡Quién está ahí!?" Preguntó Ichigo mientras giraba la cabeza vigorosamente de un lado a otro en busca del dueño de la voz, pero no vio a nadie. "¡Muéstrate!"

No sabía por que, pero realmente le sonaba familiar esa voz como algo que no había escuchado en mucho tiempo.

"¿De verdad no recuerdas quien te enseñó a respirar aquí?"

De pronto algo hizo clic en la mente de Ichigo al oír esa pregunta. Su mente se sumergió en un recuerdo de hace 17 meses en los últimos momentos de dejar ser un Shinigami.

Dangai

Mundo interno

Saigo no Getsuga Tenshō.

Si, era él. Fue solo por instinto, pero cuando Ichigo se dio la vuelta, lo vio.

Ahí, a su espalda (ahora frente a él) a pocos metros de distancia, estaba la figura de un hombre alto, de complexión delgada entorno a los 40 años. Tiene la piel pálida, pómulos altos, barba incipiente y cabello negro largo y desgreñado con reflejos marrones. Su atuendo consiste en un extenso abrigo negro y amorfo con un toque burdeos que se ensancha en extremos irregulares. También porta pantalones negros, botas de tacón bajo y la única característica distintiva es que lleva unas gafas de sol envolventes semitransparentes de color marrón.

Ichigo se quedó congelado mientras observaba al hombre que nunca esperó volver o saber de él tras su batalla contra Aizen. La persona que lo había guiado en todas sus batallas y le había enseñado muchas cosas desde como encontrar sus propios poderes de Shinigami hasta enseñarle el Bankai tras un intenso entrenamiento antes de intervenir en la ejecución de Rukia en la colina Sōkyoku. El hombre que le debía todo por haberle ayudado a llegar a lo más alto.

"Me alegra volver a verte, Ichigo." Dijo el hombre mirando fijamente a Ichigo cuya imagen apenas quedó reflejada en sus gafas de sol.

Fue un instante de shock silencioso que Ichigo pronunció el apodo que siempre denominaba al hombre frente a él.

"Ossan..."

El espíritu de la Zanpakutō de Ichigo, Zangetsu, se quedó mirando con su típico aire estoico a su antiguo portador.


Eso fue todo por hoy. Debo admitir que este es uno de los capítulos más entretenidos de escribir, sobre todo en el sueño/flashback de Mordred cuando ella y su madre visitaron Camelot para ver al Rey Arthur. La escena en sí la basé obviamente de Fate/Apocrypha.

Y ahora que estoy hablando de esta materia, dejadme hablarles de mi versión de las leyendas artúricas en este contexto. A decir verdad, nunca he sido aficionado a las leyendas artúricas aunque si he visto algunas películas relacionadas como Merlín el encantador (España) o La espada en la piedra (Hispanoamérica) de 1963, una de mis películas de la infancia favoritas. También vi bastante a menudo Merlín de 2008 y también el Rey Arturo del 2004 que también es una de las favoritas de mi padre. También vi hace algún tiempo Excalibur de 1981, pero a pesar de todo, nunca me influyó.

Solo fue que vi la versión de Nasu que mi horizonte se amplió y me dio curiosidad por el hecho de que los 2 personajes importantes, Arthur y Mordred, sean chicas jóvenes (típico de la cultura kawaii japonesa). Mucho antes de ver el primer anime había visto un fanfic conocido como Fate: Zero Eos de Mr. Sparkles donde sólo leí el primer capítulo siendo centrada desde un principio en el villano principal de la leyenda, Mordred, y más que villano, fue retratada como una hija rechazada fríamente por el rey y luego se convierte en revolucionaria para destronar a su tiránico padre y al final murió en Camnlann. Después de eso, me entró más curiosidad por conocer más a fondo a estos personajes y también despertó mi interés en Mordred.

Bueno, ya he hablado bastante de como conocí Fate, ahora hablemos de mi versión de la leyenda artúrica. Lo cierto es que es un tema bastante complicado ya que son varias versiones distintas y a menudo se contradicen por lo que decidí usar aquellas que fueran compatibles. Para empezar, la versión predominante sería una mezcla de Garden of Avalon (Kinoko Nasu) y Las Nieblas de Avalon (Marion Zimmer Bradley). Para aquellos que no sepan de esta última, Las Nieblas de Avalon trata principalmente de los personajes femeninos como Igraine, la reina Ginebra y Morgan.

El resto contradice el Nasuverso como que Igraine se casa inicialmente con el duque Gorlois de Cornualles, un cristiano, y tienen a una hija única, Morgan, el Gran Rey Uther entra en conflicto con Gorlois por Igraine, el duque muere en batalla y Uther logró desposarse con Igraine.

Lo siguiente me basé de un fanfic que retrataba la historia de Artoria antes de convertirse en rey llamado Memories of a king de Polly 93. Está incompleta, pero me sirvió un poco para retratar la historia de Morgan tras el asesinato de su padre biológico el desarrollo del fuerte odio que sentía hacia él y a su hijo/hija.

En la novela de Nasu nunca se menciona si Morgan tenía algún tipo de relación con Vortigern, pero en mi versión hice que la apoyara en el asesinato de Uther y en su lucha contra Arthur. Después de la derrota del rey usurpador, Morgan logró escapar y refugiarse en Lothian (región de las Tierras Bajas de Escocia) donde en algún momento dio a luz a Mordred. El resto se mostrará más adelante.

Ahora sigamos con el resto del capítulo. Supongo que la mayoría de vosotros estaréis sorprendidos por el hecho de que ahora Ichigo odia a una mujer, ¿verdad? No se si su padre le había educado para no fiarse de las mujeres perversas y manipuladoras, pero aún así hasta a mi me parece raro en nuestro protagonista expresar desprecio a una mujer. De todas formas, fruto de aquel desprecio vino de mi aversión hacia ella. Morgan le Fay. Sin duda uno de los personajes más controvertidos del que apenas se sabe algo. A mi me hubiera gustado verla como la verdadera villana del ciclo artúrico y autora de la caída del Rey Arthur ya que Mordred es solo un peón en esto. Si eso es así, entonces no entiendo por qué se retracta al llevar a Artoria a Avalon tras su muerte y luego fundó un ritual en algún pueblo de Gales para resucitarla en algún momento futuro.

No sé, cada vez que reflexiono sobre ella, pienso que jamás imaginé que conociera a un personaje peor que Gendo Ikari de Evangelion. En serio, ambos son las figuras paternales más egoístas y crueles que no tienen reparos en manipular a sus hijos para conseguir sus objetivos. También puedo decir que no es mejor que Alma Reiss de Ataque a los titanes.

Y para acabar, parece que Ichigo no tuvo mucha suerte esta vez en poder aprender Proyección tan fácilmente como Refuerzo, pero eso es algo temporal ya que lo tengo reservado para el siguiente capítulo. Sed pacientes.

¡Ja ne!