El Angeloid Del Maelstrom.

Capítulo 1: Las cartas de Ikaros.

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Una brisa ligera movió un poco la cabellera de Naruto, mientras se levantaba del suelo.

— ¿Otra vez aquí? ¿eh? —Murmuró el chico, observando el lugar. Creo que me estoy acostumbrando a este lugar. ¿Y quién no lo haría?, el lugar realmente es hermoso y pacífico, aunque solo sea un sueño.

Naruto no pudo evitar admirar la belleza del lugar con una ligera sonrisa en su rostro.

— ¡Aquí viene ella...!

El chico cambio su expresión cuando noto que alguien se acercaba volando, era más que evidente quien era la persona, después de todo cuantas personas poseen alas que podían usar para volar. Bueno ahora Naruto conocía a dos.

La sombra de la mujer lo cubrió cuando ella se detuvo encima de él, sus hermosas alas blancas extendidas de forma majestuosa, para mantenerla flotando y cómo siempre su cabello cubría gran parte de su rostro, haciendo que sea difícil ver bien sus rasgos faciales.

(Nota: recién me doy cuenta que ella tiene el legendario peinado que salen en los h xd)

— "¡El angel... Por favor cuida de ella, no la dejes sola!" —Dijo la mujer, pareciendo más una súplica que un pedido.

— ¿Eh, así que no era un sueño?, eso significa que mis suposiciones eran ciertas, espera un segundo... ¡¡Eso significa que tú enviaste a Ikaros!! —Naruto se dió cuenta antes de fruncir el ceño observando a la mujer.

— ¿¡No pudiste tener más cuidado cuando lo hacías!? ¡Casi logras matarme ahí!. Naruto reclamó, un poco más que molesto por el incidente anterior.

— ¡Ah...! —La mujer hizo una pequeña pausa. ¡Realmente lo siento mucho!, fue un accidente.

La mujer tuvo la decencia de ruborizarse por la vergüenza mientras se disculpa por casi haberle matado por accidente.

El chico miro de mala manera a la mujer por unos segundos, antes de soltar un suspiro y cambiar su expresión al dejar su enfado de lado.

— Está bien por lo que veo no fue intencional, así que no te guardaré rencor.

Naruto la perdono casi al instante, cuando vió que en verdad lamentaba lo que había pasado, él simplemente no pudo odiar a alguien que cometió un accidente, fue algo que simplemente se escapó de su control.

— En verdad tiene un gran corazón espero que nunca cambie, tome la decisión correcta en confiar en él —La peli azul pensó mientras una pequeña e imperceptible sonrisa adornaba su rostro por unos instantes, demasiado rápido para que el chico pudiera llegar a notarlo.

— Prométeme que vas a cuidar de ella y que nunca dejaras que ella se vaya de tu lado —Ella pidió de nuevo al rubio, quien guardo silencio por unos segundos considerando su pedido.

...

— Está bien es una promesa, cuidare de Ikaros —Prometió Naruto, mientras llevaba una mano asu cabeza para rascarse la cabellera.

Naruto no sabía por qué ella le confío la seguridad de Ikaros, pero iba a hacer todo lo posible para protegerla.

— "Gracias Naruto San, y espero que me perdones por haberte dejado también está pesada carga sobre tus hombros".

Naruto escucho las palabras de la mujer mientras todo el lugar se volvía completamente blanco.

Salto de línea.

Naruto se despertó y su primera acción fue el tratar de frotarse los ojos para despejar el sueño, pero se detuvo al registrar la cadena enroscada en su mano derecha.

Naruto miro la cadena atada a su mano por unos segundos antes de levantarse de su futón y mirar a su invitada, quien era Ikaros que se encontraba sentada en seiza aun lado de su futón, esperando que él despertara.

— ¡Buenos días maestro...! —Ella le dió los buenos dias cordialmente al chico, su rostro sin expresiones como siempre presente en ella.

Naruto la había traído a la posada en dónde se quedaban él y Jiraiya después de que Ikaros lo reconociera como su maestro, y él no tuvo el valor de despedirla, no podía dejar a alguien que parecía que no tenía voluntad propia y que dependía de alguien para andar. Además de que literalmente tenían una cadena que los unía y no sabía que consecuencias tendría si rompía o cortaba la cadena, tal vez ella dejaría de funcionar, ¿quién sabía...?

Naruto soltó un largo suspiro mientras se rascaba la cabeza con la mano libre de la cadena.

— "¡Así que todo es real... Kami Sama en qué me he metido!" —Murmuró Naruto mientras volvía a mirar a Ikaros. Otra vez hice algo sin pensarlo mucho, pero ella parecía que estaba tan desesperada que ni siquiera pensé mucho en prometerle que cuidaría a Ikaros, bueno no es que importara de todas formas no iba a abandonar a Ikaros.

Ahora Naruto era responsable de una angeloid, aunque ni siquiera sabía bien que era un angeloid.

— ¿Hay algo le lo molesta maestro...? —Ikaros pregunta cuando nota el rostro preocupado del chico.

— Prométeme que cuidaras de ella y que nunca dejaras que ella se vaya de tu lado.

El pedido de la mujer resonó en el subconsciente de Naruto por unos segundos.

— No es nada solo que soy un idiota, eso es todo —Naruto respondió, sonriéndole a la Angeloid para que no se preocupará, no quería hacer que ella pensará que lo estaba estorbando.

— Ellas dos están relacionadas de algun modo, eso es más que obvio, pero me preguntó... ¿Si Ikaros chan me dirá quién es esa mujer si se lo pregunto?, Ya que no tuve el tiempo suficiente para preguntar quien era ella — Naruto pensó, una mano en la barbilla mientras lo hacía.

— ¡Escucha Ikaros...! ¿Me puedes hablar hacerca de...? —El rubio se detuvo en seco, olvidando se de su pregunta cuando se dió cuenta de lo cerca que se encontraba Ikaros de él, sus rostros casi conectados en un beso, incluso pudo sentir su aliento mientras sus miradas se cruzaban.

— "Maestro... Si deseas algo, cumpliré cualquier cosa que se encuentre en mis posibilidades, por favor ordenarme algo" —Ikaros pidió una orden, y aunque su voz era suave y calmada Naruto podría jurar que transmitían una necesidad y deseo profundo de complacerlo, como si eso fueseel único propósito en la vida de la Angeloid.

— ¿¡Eh!?... ¡Ah...!, ¿Desear algo? —Naruto tartamudeo, rascándose la cabeza con nerviosismo, no pudiendo apartar la mirada de los hermosos ojos verdes esmeralda de Ikaros, que parecían que no reflejaban ninguna emoción, aunque si logro apartar su rostro retrocediendo un paso.

— ¡Si...!, Todo lo que usted desee tener se le será dado. Las angeloid existimos solo con el único propósito de complacer los deseos de nuestros amos. —Respondió la pelirosa mientras ella se inclina, usando sus brazos como apoyo provocando que la cadena quede atrapada entre el valle de sus pechos de forma algo erótica e incitadora.

— ¡Yo... Yo... Yo... Yo...! no deseo nada en particular en estos momentos.

Un visible nerviosismo se apoderó de Naruto cuando sus ojos bajaron hacia los pechos de la Angeloid, en el momento en que Ikaros menciono la parte de que ella complacería todo sus deseos.

— ¿Mierda por qué ahora me fijo en el tamaño del busto de Ikaros? El ero-sennin me está contagiando lo pervertido... ¡Si eso tiene que ser...! Después de todo he visto pechos más grandes y no les he prestado especial interés —Naruto trago saliva al no poder apartar la mirada de los incitadores pechos de Ikaros.

Provocando que gracias a su propia distracción, pisará un pergamino que no vio tirado en el suelo mientras retrocedía para tratar de alejarse un poco más de la Angeloid, resbalandose, cayendo sobre Ikaros y derribandola, sacudiendo un poco la habitación de paso.

— ¡Oh... Que suaves y cálidos...! —Pensó Naruto al no sentir el duró piso contra su rostro cuando cayo, sino una sensación de suavidad envolviendo su cara.

— Espera un segundo —Abriendo los ojos en sorpresa, Naruto no tardó en darse cuenta que su cara estaba entre los pechos de Ikaros y por eso la calidez y suavidad que estaba sintiendo.

— ¡Yo... Yo... Yo... Ikaros, l-lo...! —Naruto fallo estrepitosamente cuando se intento disculpar con la angel, quien sin entender la situación en la que se encontraban, ahueco la cabeza de Naruto, enterrando aún más su cara entre sus pechos antes deempezar ha acariciarle la cabeza de forma protectora.

— ¡Espera... Ikaros chan! —Con la cara roja por la vergüenza, un apenado Naruto intento detenerla.

¡Flush...!

Pero la puerta de la habitación abriéndose repentinamente, interrumpió a Naruto de hacerlo.

— ¡Mocoso he regresa...! —Las palabras muriendo en la garganta de Jiraiya al ver a Naruto y a la Angeloid en esa posición.

Él Sannin puso una mano en su barbilla, ante tal escena. Seguido de eso el chasqueo los dedos antes de asentir cuando hizo una conclusión rápida.

— ¡Baya chico...! No esperaba que fueras tan entusiasta, tampoco sabía que tenías esa clase de fetiches, aunque era de esperarse con esos sueños raros que has estado teniendo —Jiraiya miro las alas de Ikaros y la cadena enroscada en la mano derecha de Naruto que estaba unida a la gargantilla que llevaba puesta Ikaros.

— ¡Espera ero-sennin no es...!

— ¡Ssssh...! No tienes que explicar nada mocoso, ya estás pasando por esa etapa en donde quieres experimentar cosas nuevas, ¡Lo entiendo! Sigue con lo tuyo —Jiraiya alzó ambos pulgares hacia arriba en aprobación con una gran sonrisa pervertida y orgullosa, antes de darse la vuelta y salir de la habitación cerrando la puerta cuando lo hizo.

Todo esto ante la mirada inexpresiva de Ikaros, quien en ningún momento dijo nada o dejo de acariciar la cabeza de Naruto.

¡Fluhs...!

Solo para que segundos después la puerta volviera ha abrirse.

— Por cierto tienes protección, ¿verdad...?

Jiraiya había regreso casi de inmediato para asegurarse de que su alumno estuviera preparado correctamente para la ocasión.

¡¡¡ERO-SENNINNNNNNNNNNNNN!!Como un volcán apunto de la erupción. Naruto estallo en un fuerte grito debido a la ira y vergüenza que sentía en ese momento.

Salto de línea, luego de una explicación.

— ¿Esperas qué me crea todo eso?... ¿No crees que te estás pasando mucho con tus bromas últimamente?, No tienes que ocultar que ella es una... Cof... cariñosa... Cof... que contrataste para... Cof... saciar... Cof... tú curiosidad y ansias cof —Jiraiya fingió toser antes de beber de una tasa de té que estaba sobre una mesa.

Naruto le había explicado todo lo que había sucedió la noche pasada al sannin, quien alparecer no quería creerle una historia tan fantasiosa.

— ¡No soy como tú viejo marrano!, no busco la atención de esa clase de mujeres. Ikaros-chan no es ninguna cariñosa, ¡Te estoy diciendo la verdad, ella cayo des de un portal anoche! y luego al parecer me eligió como su maestro. Esa mujer de cabello azul que ví en mis sueños al parecer fue quien la envío —Dijo Naruto levantando la mano derecha, mostrando la cadena que lo unia a Ikaros para enfatizar más su declaración.

— ¡Así es...! ¡Soy un angeloid de tipo propósito de entretenimiento (Tipo Alpha) que está al servicio de mi maestro!. ¿Ah...? — La chica hizo una pausa y observo a Naruto.

— ¿Y qué es una cariñosa maestro? —Ikaros pregunta después de su declaración desde su lugar sentada al lado de Naruto, con su voz carente de emociones mientras miraba a Naruto esperando una respuesta.

— ¡Eh, Es algo que no tiene importancia!, no necesitas saber esas cosas —Naruto responde con una expresión arrugada y una gota bajandole por la cabeza, sin querer responderle con la verdad a Ikaros.

— Entiendo, ¿Algo que desees maestro...? — Ikaros volvió a insistir por un pedido mientras inclina la cabeza.

— ¡Uff ella en verdad es buena...! Se toma muy enserio su papel, ¿en dónde la conseguiste ? jaja —Jiraiya comento burlonamente al ver como actuaba Ikaros, mientras soltaba una risa pervertida.

— Ella está diciendo la verdad y deja de insinuar o decir cosas pervertidas en frente de ella, ¡La vas a corromper!y si eso sucede, no habrá lugar en dónde puedas esconderte de mi ira —Afirmo Naruto, sin querer que la pureza e inocencia de Ikaros sea manchadas por culpa de las perversiones de Jiraiya.

— ¡Ya que insistes tanto...!Dame una prueba, si quieres que te crea —Pidió Jiraiya sonriendo mientras apoyaba el codo en la mesa redonda que estaba frente a él, usando su mano como soporte para su barbilla.

— En verdad no sé si creerle o no, esas alas no parecen simples accesorios, pero y si es simplemente otro de sus bromas bien hechas...?, Pero en caso de que fuera real... ¿por qué él y con que propósito esa mujer lo eligió?... ¿Y qué debo hacer yo para que me dé uno a mí también? Jaja —Jiraiya se rió entre dientes ante su último pensamiento.

— ¡Si claro un ángel mascota...! ¡Absurdo! , obviamente es otra broma del chico, ni siquiera se porque dudo de que fuera una broma, es al muy sup realista.

— ¡Está bien...! —Naruto soltó un gruñido de molestia, mientras miraba por la habitación en búsqueda de algo que pudiera usar para mostrarle a Jiraiya que estaba diciendo la verdad.

Su mirada se poso sobre sus ropas arruinadas por el entrenamiento de la vez pasada, que estaban aun lado del futón que había estado usando para dormir. Naruto se levanta y tomo su chaqueta naranja destrozada, era la última chaqueta que tenía así que no pudo evitar sentir pena por su condición.

— Ikaros Chan dijiste que podía pedir cualquier cosa que estuviera en tus posibilidades... ¿Puedes conseguir me uno nuevo? No tiene que ser igual, con que sea de color naranja es suficiente —Naruto pidió, mientrasextendió su chaqueta a Ikaros para que pudiera verlo mejor.

Ella miro por unos segundos a Naruto y asintió con la cabeza, luego su mirada se posó sobre la chaqueta como siestuviera analizandola, y si por casualidad Naruto y Jiraiya se hubieran fijado en sus ojos podrían haber visto que los ojos de Ikaros se habían vuelto rojos por una fracción de segundos.

Sacando una carta de entre sus ropas Ikaros lo sostiene serca del pecho.

— "Transportando" — Dijo la Angeloid con su voz calmada, mientras la carta brillaba con gran intensidad, lo cual provocó que Naruto y Jiraiya cerraran los ojos por unos segundos.

Cuando Naruto y Jiraiya abrieron los ojos de nuevo la carta ya había dejado de emitir esa luz e Ikaros tenía otra chaqueta en sus brazos.

— ¿Está a su gusto maestro? —Ella le pregunto a Naruto mientras le extiende la chaqueta para que lo revisará.

Naruto parpadeo un par de veces, sin registrar muy bien lo que acababa de suceder, antes de tomar la chaqueta y examinarlo.

En si la chaqueta no era idéntica a la anterior, era completamente de color naranja, sin ningún otro color salvó por algunas líneas negras en la parte inferior y las mangas.

(Nota: es la misma que usa en Boruto).

— Supongo que si, me gusta ¡Gracias Ikaros Chan! —Naruto dio las gracias a la Angeloid quien simplemente asintió antes de preguntar.

— ¿Algo más que desees maestro?

— Creo que con esto es suficiente por el momento Ikaros Chan —Naruto le dió una sonrisa a Ikaros, antes de dirigir su mirada sobre el sannin y preguntarle.

— ¿Con ésto es prueba suficiente para que nos creas ero-sennin?.

— ¡Oh vamos! ¿En verdad crees que voy a caer con ese truco tan barato?, ¿¡Me crees estúpido!? —Jiraiya se levanta y se hacerca a los dos y los mira con severidad.

— ¡Tal vez si lo seas!, lo acabas de ver ¿no...? —Naruto dijo molesto, sin darle siquiera importancia a que Ikaros tuviera cartas que podían crear cosas de la nada.

— Es obvio que ese espectáculo de luces fue una distracción para que ella pudiera sacar esa chaqueta nueva de un sello de almacenamiento, no caigo en trucos tan baratos —Dijo el Sannin, cruzando los brazos, irritado más al rubio por su testarudes.

— ¿Ikaros tienes más de esas cartas que podamos usar? —Volvio a preguntar Naruto a la Angeloid quien asiente y saca otras cartas.

— Bien, si no nos crees prueba uno tu mismo para que veas que es real —Naruto tomo una de las tantas cartas que Ikaros le extendió y se la arrojo a Jiraiya, quien lo atrapó y lo miro por unos segundos.

—¿Y como se supone que funciona esta cosa? —Jiraiya no pudo evitar preguntar.

— Esas cartas son dispositivos de transportación, solo tienes que pedir lo que quieras alas cartas —Ikaros responde a la pregunta de Jiraiya.

— ¿Dispositivos de transportación...? —Naruto inclino la cabeza y pregunto, sin entender muy bien lo que dijo Ikaros.

— Si, las angeloid las usamos para cumplir los deseos de nuestros maestros, se obtiene de las máquinas de sinapsis.

— ¿Sinapsis...?

La respuesta de Ikaros simplemente confundió aún más a Naruto.

— No tengo mucha información sobre sinapsis, más allá de que fue ahí en dónde fuimos creadas las angeloid, y de que se me fue otorgada esas cartas que llevo en mi cuerpo para cumplir los deseos de mi maestro.

— Soy el prototipo de un angel tipo angeloid "Ikaros", un producto que fue creado y cuyo único propósito es complacerlo maestro —Declaro Ikaros, su voz sin emociones hizo que su explicación pareciera que fue practicada y un poco siniestra a la vez.

— Un producto, ¿¡Pero que rayos!? Ella fue... fue creada, eso significa que hay más como ella. Ahora más que nunca quiero respuestas, pero al parecer Ikaros no sabe mucho sobre sus orígenes, la única que puede que sepa algo más, es esa mujer. Ella fue quien me envió a Ikaros para que la cuidara, ¡¿acaso ella fue quien la creó?!, si eso es así... Puede que la esten obligando a hacer más angeloid cómo Ikaros y por eso me pidio que la salvará, pero eso también significa que Ikaros tiene algo especial que la hace diferente y que no se puede volver a replicar —Naruto pensó rascándose la cabeza con frustración, por más que pensara solo se complicaba más las cosas.

— Así que solo pido lo que quiero a la carta y lo obtengo, así de sencillo, ¡ah bueno! no tengo nada que perder si lo intento! —Jiraiya sonrió de forma pervertida, dejando de lado todo lo que dijo Ikaros, por sus ideas del momento.

La carta en las manos de Jiraiya brillo con intensidad como la primera vez, cuando el hombre murmuró lo que quería, sacando gracias a ello a Naruto de sus pensamientos.

— ¿¡Ah...!? Que decepción! — Dijo Jiraiya cuando la carta dejo de brillar y no ver nada en sus manos, antes de tirar la carta al suelo.

— ¿Espera que pediste?

...

¡Fluch...!

Justo antes de que el hombre pudiera responder, un brillo circular apareció sabré la cabeza de Jiraiya seguido de un montón de bragas de todo tipo de colores y diseños que cayeron sobre el hombre enterrando lo completamente.

Unos segundos antes en el distrito comercial de la villa.

— Hoy tenemos un descuento del 15% de las verduras y las sandías —Una hermosa mujer de pelo negro dijo, sosteniendo un rábano para mostrar mientras sonreía amablemente a sus clientes, la mayoría mujeres, amas de casa quienes se apresuraron a recoger las frutas y verduras que querían comprar de las cajas de la verdulería.

— ¡No sé apresuren hay suficiente para todos! —La mujer dijo amablemente, para evitar que sus clientes se pelearan y causarán destrozos en su local.

¡Fluchs...!

— ¡Kyaa...!

Tanto las clientes que eran mujeres y la verdulera quien dejó caer el rábano que llevaba en la mano por la conmoción, gritaron cuando susbragas salieron volando en una ráfaga de velocidad.

— ¿P-pero qué verduras está sucediendo...? — Exclamó la mujer, conmocionada abriendo mucho los ojos por lo ocurrido, solo para ver como su ropa interior y de lasdemás mujeres desaparecían en un destello de luz.

De regreso con Naruto y los demás.

— ¡Wow, en verdad se cumplió mi deseo! — Exclamó Jiraiya emocionado, saliendo desde debajo de las bragas mientras tomaba uno al azar del montón y empezaba a examinarlo.

—Jeje todavía está tibia —El hombre se rió de forma pervertida, provocando que su alumno arrugará la cara en una mueca de disgusto por la falta de vergüenza de su maestro.

— ¿Sabes lo poco higiénico que es hacer eso? —Naruto le cuestiono a su maestro, cuando vio que el hombre restregaba la braga que había tomado contra su mejilla.

— ¡Como si me importará...! —Naruto escucho la respuesta del sannin, quien no le dió muchas vueltas al asunto.

— Pero...

— ¡Sssssh...! Silencio mocoso y déjame disfrutar —Jiraiya detuvo las quejas de Naruto provocando que el enfado de este aumentará.

Naruto desvió su atención sobre una chibi Ikaros, quien lo observa con una mirada atenta por si su maestro le pedia otra cosa más.

Sin perder tiempo Naruto se acerco y le susurra algunas palabras al oído para que Jiraiya no lo escuchará, aunque el hombre de todas formas no le estaba prestando mucha atención atrapado en su burbuja de felicidad.

— "Si, las cartas pueden hacer eso" —Ikaros chibi asintió con la cabeza, antes de sacar otra carta la cual Naruto toma mientras sonreía de forma diabólica por lo que estaba apunto de hacer.

Naruto pidió lo que quería en un susurro, provocando que la carta brillará.

— ¿Eh, Qué es lo que acabas hacer? —Jiraiya pregunta cuando noto la luz que emitió la carta, distrayendolo de sus acciones y sintiendo ya sea por experiencia, que corría peligro.

— ¡Solo lo que te mereces! —Respondió Naruto de forma molesta.

Y como si fuera una señal, la ropa interior que sostenía Jiraiya en la mano serca de su rostro brillaron, y en un ¡boom! sonido le explotaron en toda la cara, chamuscando lo de paso.

— ¡Nooooooo mi tesoro, mi precioso!, ¿Que has hecho Naruto? — El hombre lloro de pena y molestia, como si se le hubiesen arrebatado el tesoro más valioso de su vida.

— "Todas las bragas que toques o mires explotarán" —Explico Naruto, sonriendo de forma dichosa al ver la expresión de miedo del sannin ante sus palabras, o más bien por el miedo de perder todo su tesoro si cometía el error de tocar e incluso solo mirar.

— ¡Estás cometiendo una falta de respeto hacia tu maestro! —Jiraiya gruño molesto.

Las acciones de Naruto en verdad lo habían hecho molestar, no le quedaba de otra al hombre más que tratar con todas sus fuerzas de no voltear se y ver cómo se encontraba el resto de su tesoro.

— Si bueno, puede que te respete como maestro, pero como persona no mucho que digamos, ya deberías de haberte dado cuenta así que no esperes mucho de mí — Naruto no dudo en decir lo que pensaba de su maestro, provocando un tic en el hombre.

— ¡Dame esa carta!

Jiraiya perdió la paciencia y se levanta corriendo hacia Naruto derribandolo al suelo, con la intención de quitarle la carta que uso para convertir las bragas en mini bompas, con la esperanza de revertirlo y poder así disfrutar de su botín.

¡Quítate de encima! —Exigió Naruto usando la mano que tenia libre para empujar a Jiraiya de la cara, mientras usaba la otra para mantener la carta fuera del alcance del sannin.

— ¡No hasta que me des esa carta! —Jiraiya exigió de nuevo, pero Naruto seguia renuente a entregárselo.

— ¡Que te quites he dicho!

Naruto uso su pie que tenía atrapado debajo de Jiraiya y lo apoyo sobre el estómago del hombre, empujandolo con la siguiente fuerza para mandarlo a volar al otro lado de la habitación sobre las bragas que brillaron.

— ¡Oh mierda! En verdad empiezo a odiarte mocoso —Jiraiya declaró con la cara en blanco antes de que el infierno se desatará.

¡Boooooom!

Todas las bragas que Jiraiya tocó con su cuerpo cuando cayo sobre ellos, explotaron de forma violenta destrozando las ventanas, puertas y el techo de la posada, destruyendo una parte considerable de la casa.

— ¡Esto es inesperado! —Naruto vio como un campo de fuerza lo cubría a él y a Ikaros.

Naruto había intentado proteger a la angel con su cuerpo lo antes posible cuando se dió cuenta del peligro, aunque al final Ikaros fue quien lo salvó a él de la explosión.

— ¿Maestro se encuentra bien...? Ikaros pregunta, sosteniendo en un abrazo protector a Naruto, provocando que este se ruborizara al sentir el busto de la Angeloid pegarse a su cuerpo.

— ¡E-si estoy bien Ikaros!, ya puedes soltarme — Naruto vio como el campo de fuerza se desvaneció cuando pidió que lo soltaran. Más tarde le preguntaría a la Angeloid sobre que otras habilidades tenía.

— ¿¡Aaaah mierda mocoso acaso quieres matarnos!? —Jiraiya exclama mientras salía de los escombros, su cabello retrocediendo mostrando que se había protegido usando su cabellera para protegerse de las bragas que destrozaron todo cuando explotaron.

— ¿Y de quién crees que fue la culpa? — Naruto contrarresta al sannin mientras se levantaba molesto.

— ¡Destruiste todo mi botín!

...

Una vena de enojo le salió en la frente a Naruto cuando escucho lo que dijo el sannin.

— ¿Acaso es lo único que te preocupa?, mejor ve pensando en como le vamos a explicarle al dueño de la posada que destruimos su morada...

...

— ¡Nooooooooo mi posada...!

Como si fuese una señal de mala suerte, el dueño de la posada había regresado de sus comprás del mercado justo para ver todo el daño a su propiedad.

— ¡Está es la última vez que dejó que shinobis se queden en mi posada! — Dijo el hombre, dejando caer las bolsas de plástico en las que traía sus compras, asumiendo que todo el destrozó fue ocasionado por alguna técnica o artilugios ninja, después de todo no era la primera vez que un shinobi destruía partes de su posada.

— ¡Dejo que te encargues! —Dijo Naruto antes de tomar a Ikaros al estilo nupcial y desaparecer en un shunshin de hojas, dejando al sannin lidiar con los cargos por la destrucción.

— ¡Maldita seas vuelve...! —Jiraiya hizo un ademán de querer detener al rubio, pero fue demasiado tarde.

Antes de voltear de forma robótica cuando escucho un ¡eje...! Para quedar de frente con el dueño de la posada, quien se encontraba esperando con los brazos cruzados y dijo.

— Espero que tengas una buena explicación —El dueño de la posada le dió una mirada más que molesta a Jiraiya mientras golpeaba el suelo con el pie esperando una explicación.

— ¡En verdad empiezo a odiarlo! —El sannin murmuró, antes de dejar aún lado sus pensamientos y molestia para concentrarse en el problema en que estaba metido y que debía de arreglar.

Salto de línea, un poco después.

— ¿Así que las cartas tienen ciertas limitaciones? —Naruto miro una de las cartas de Ikaros que sostenía en una de sus manos.

Según la explicacion de Ikaros había algunas reglas con respecto al uso de las cartas.

— ¿Y cuáles son esas limitaciones de las que estás hablando? —Pregunta Jiraiya a la Angeloid, quien parecía que no se separaba de Naruto en ningún momento, siempre siguiéndolo o estando serca de él, esperando las ordenes del chico como su fiel sierva.

Ikaros asintió antes de contestar.

— Lo primero sería que las cartas son solo de un uso exclusivo, lo que significa que ya no se podra usar para otros pedidos, así como esa carta que tiene en la mano maestro, es la que use para darte esa chaqueta. Ahora solo servirá para crear ropa y nada más.

— Otras limitaciones que tienen las cartas es que no poseen el poder de conceder deseos que alteren el curso natural de las cosas.

— ¡Espera un momento Ikaros...! ¿a qué te refieres con que no se pueden pedir deseos que alteren el curso natural de las cosas...? —Naruto pidió una aclaración, sin entender del todo lo que implica las palabras de la Angeloid.

— Me refiero a que no tienen la capacidad de revivir a los muertos, no pueden alterar el tiempo, la estructura del cuerpo o tejido orgánico. Eso significa que está fuera los pedidos que impliquen matar o mejorar la condición física de una persona, cambiar las perspectiva, ideales y sentimientos de las personas.

— ¿Eso implica también que no se podrían usar para entrar en los sueños de otras personas, o existen cartas más poderosas que permitan hacerlo?—Jiraiya hizo la pregunta para confirmar sus suposiciones,esperando que Naruto también compartiera los mismos pensamientos.

— Según la información que poseo en mi basé de datos, no todas las cartas poseían las mismas restricciones, antes existieron prototipos antiguos de cartas que no tienen ninguna restricción como las que les he mencionado. Pero fueron prohibidos por Sinapsis, por ciertos sucesos que causaron inmensas cantidades de estragos al mundo, por eso las restricciones en las cartas que ahora se nos entrega a las Angeloid, para evitar más estragos que afecten al mundo, así que si es posible... Siempre y cuando se tengan esos prototipos, aunque no poseo ninguno con esa capacidad.

— "Cartas que cumplen deseos sin limitantes".

La respuesta de la Angeloid provocó que una alarma de preocupación se activará en Naruto y Jiraiya. Ahora ciertamente sabían más o menos como la mujer de pelo azul podía contactar con Naruto en sus sueños.

Ella debía tener uno que otra de esas cartas o algún artefacto que la ayude, no sería extraño que tuvieran esa clase de tecnología, si eran capaces de crear cartas que cumplen deseos y más Angeloids, no sería descabellado pensar que hayan creado o que posean algún objeto de igual o mayor poder, esa idea los alarmó y preocupo a los dos, no podían darse el lujo de tomarse a la ligera una información como esa, ya vieron lo que podía hacer una carta con limitaciones, aunque sonaba algo estúpido modificar bragas y convertirlos en mini bompas como si de sellos explosivos se tratasen. No quitaba el echo que eran peligrosos y que podían dañar alas personas, además de que no eran en lo único que podían usarse.

"En las manos correctas, las cartas podrían llegar a usarse para muchos fines que favorezcan a una aldea o una nación entera, o en el peor de los casos la destrucción de una aldea".

— ¿Hay algo que los esta molestando maestro? —Ikaros pregunta al ver las caras pálidas de Naruto y Jiraiya, esperando no haber sido el causante de la molestia de su maestro.

— No, no es nada solo quería saber... ¿Como cuántas de esas cartas existen todavía?. Naruto pregunta tomando ala Angeloid por los hombros, sudando a mares mientras le daba una sonrisa tratando de ocultar su nerviosismo para que Ikaros no se preocupara más.

— No lo sé con exactitud. Esas cartas al igual que los prototipos de cartas actuales son solo de un uso exclusivo, eso nunca a cambiado, muchas de las cuales fueron destruidos ya sean usados o no... Con el propósito de evitar que se volvieran a usar para causar más estragos, así que probablemente queden solo una minoría o incluso ninguna —Respondió Ikaros con su suave voz.

— ¡Fuaa...!

Jiraiya y Naruto soltaron un suspiro de alivio. Les tranquiliza saber que no tendrían que lidiar con los problemas que causarían los de Sinapsis si decidían usar el poder de esas cartas contra ellos. Aunque todavía no sabían con exactitud que eran capaces los de Sinapsis o hasta que punto eran capaces de llegar si decidían tomar represalias por quedarse con una de sus Angeloids.

— No me gusta la idea, pero teniendo encuenta lo que le dijo Naruto Ikaros es alguien de importancia para Sinapsis — Penso el sannin, una mirada aguda puesta sobre Ikaros.

El hombre dió unos cuantos pasos acercándose y parándose enfrente de Naruto y la Angeloid.

— ¿Que eres realmente...? —El hombre pregunta a la susodicha Angeloid, quien simplemente ladeó la cabeza en confusión.

— Soy la Angeloid de propósito de entretenimiento...

— ¡Ya deja de fingir...!

Ciertamente Jiraiya no creería en la declaración de la Angeloid.

— No me cabe en la cabeza que alguien que solo sirve para entretener este siendo buscada...

— Ya no la hostiges de esa manera, ella ya nos dijo que no recuerda mucho de Sinapsis, tal vez ellos solo quieran recuperarla por que no quieren que sus Angeloids estén cerca de los shinobis, para que no las usen como meras armas de guerra, ¿o acaso olvidas que las aldeas sellan bijus en los niños para posteriormente usarlas como armas de guerra? — Ahora Naruto no iba a dejar que el sannin molestará a la pobre chica, que parecía que no se acordaba ni en dónde quedaba su casa.

— Solo trato de ser precavido, según lo que te dijo esa mujer es más que probable que vengan por ella. No sabemos en que nos estamos metiendo, la más mínima cantidad de información será esencial para lidiar con los problemas que se avecinan, entiéndelo de una vez chico.

— Eso no te da el derecho de molestarla de esa manera —Naruto trato de persuadir de nuevo a su maestro para que dejará de insistir en interrogar a Ikaros. Quien aunque fuera incapaz de mostrar o expresar su estado de ánimo o emociones, Naruto podía percatarse de cierta incomodidad que sentía la chica cuando Jiraiya le hizo la pregunta.

— Bien dejare de insistir por el momento, regresemos mejor a la aldea —Jiraiya había hecho una profunda inflación antes de hablar.

El hombre sabía lo testarudo que podría llegar a ser Naruto con algunos temas, y sabía mejor que nadie que no cambiaría de opinión salvó que este abrira los ojos, pero viendo que solo quería proteger a Ikaros dudaba que eso sucediera a corto plazo.

— Dejemos nuestra búsqueda y regresemos, aunque no hayamos encontrado nada de utilidad, el clon de sombras que envíe a la villa para que buscara otro lugar en dónde quedarnos después de que nos echaron del primero, ya ha logrado encontrar otro lugar —Jiraiya informo.

El había recibido los recuerdos del clon ya hace un par de minutos, pero estuvo demasiado concentrado tratando de sacarle información a la Angeloid que no le dió importancia al asunto.

Naruto suspiro aliviado, le alegraba saber que el sannin dejaría pasar el asunto "por el momento".

— Entiendo... Regresemos entonces.

Naruto no perdió tiempo se volteo y extendió una mano a Ikaros mientras le daba una gran sonrisa cálida con la intención de hacerla sentir mejor, quien como siempre tenía un semblante en blanco aunque se podía notar un ligero tinte rojo en sus mejillas cuando Naruto le dió esa mable sonrisa.

— Mierda el chico trabaja rápido —Penso Jiraiya, mientras una gota de sudor baja por su cabeza al ver como su actitud amable repercutía rápidamente en la inexpresiva chica.

— ¿Por qué mi reactor parece que enloqueció de golpe?, siento mi rostro más caliente de lo habitual y está extraña sensación en mi estómago.

Un escaneo rápido le dijo a la Angeloid que sus sistema no tenía ningún fallo o que estaban dañadas.

— ¡Extraño...!

Fue en lo único que pudo pensar la chica, mientras tomaba la mano de su maestro y la sensación de calidez aumentaba en su pecho.

Salto de línea.

— Me alegra saber que ya tenemos un lugar en dónde que darnos por la noche, ya me había resignado a la idea de tener que acampar cuando nos echaron de la posada anterior... Como sea, una cosa menos por la que preocuparnos —Hablo Naruto mientras extendía su futón en el piso de su nueva habitación.

— No me lo recuerdes —Dijo Jiraiya recostado en una de las paredes de la habitación, mientras una lágrima solitaria rodo de uno de sus ojos cuando recordó lo que tuvo que hacer para arreglar los problemas que ocasionaron él y Naruto.

El hombre le había dicho al dueño de la posada que fue un accidente causado por papeles bompa, también tuvo que pagar una fuerte suma de dinero al dueño de la posada por los daños ocasionados para que esté lo dejara en paz, aunque la cantidad no era ni una mancha para la cuenta bancaria del hombre, todavía el sannin se lamentaba por la perdida considerable de dinero.

— ¿Qué te parece si vamos a conseguir te un kimono para el festival de esta noche Ikaros Chan? —Naruto desvió su atención sobre la chica que se encontraba detrás suyo y le hizo una pregunta.

— Está bien maestro —La chica respondió, su voz serena y su actitud calmada imperturbables como siempre, provocando que Naruto sudara.

Él había esperado un poco más de emoción de la chica, pero se había olvidado por unos segundos como era la personalidad de la Angeloid.

— ¿Festival...? ¿Van a salir en una cita? Enverdad trabajas rápido, en los problemasque estarás metido cuando ella se...

— ¡No es una cita...!, sus ropas son muy llamativas, así quiero que use ropas más comunes —Naruto detuvo a su maestro antes de que pudiera continuar con sus aparente burlas, aunque se podía apreciar un ligero rubor en el chico consecuencia de las palabras burlonas del sannin.

— Oh vamos yo solo decía —Jiraiya dió una sonrisa burlesca, levantando las manos en forma de rendición.

— ¿Que es una cita maestro...? —La Angeloid pregunto, ladeando la cabeza en confusión ante tal término.

— ¿¡Es enserio...!?

Tanto Naruto y Jiraiya se cuestionaron como es que la chica no sabía algo tan simple.

— Mejor olvídalo Ikaros, no es algo de importancia... Y mejor vamonos a buscar te nuevas ropas —Naruto exhalo, no estaba de humor para perder el tiempo explicando algo tan simple.

— Lo que usted quiera maestro, aunque si me permite sería más fácil usar las cartas para conseguir lo que quiere —Aconsejo la Angeloid de forma serena, un poco confundida el de porque su maestro simplemente no usaba una de las cartas para facilitar las cosas, su trabajo consistía en eso "facilitar las cosas para su maestro" para eso fue creada y programada.

— Dejaría de ser un regalo si hago eso — Dijo Naruto de forma inexpresiva inexpresiva.

— Además de que posees cartas limitadas así que no me parece prudente desperdiciarlas con cosas tan simples, ya hemos malgastado dos con cosas tan estúpidas y sin importancia, y si le sumo que use otra para deshacerme de la carta que uso el ero-sennin para con seguir esas bragas, ya serían más de tres cartas desperdiciadas.

— ¡Espera hiciste que...!

— No solo la destruí, también queria devolver todas esas bragas, pero como fueron destruidas cuando explotaron no pude devolverlas, ya que las cartas de Ikaros no pueden restaurar objetos ya destruidos — Dijo Naruto, burlándose del grito lastimero de Jiraiya, antes de tomar la mano de Ikaros y se dirigió hacia la salida de la habitación llevandose a la Angeloid consigo, mientras dejaban al sannin llorando en el piso, el cual había perdido la fuerza en sus piernas y se había caído al suelo al escuchar la noticia de la destrucción de su carta.

— Ni siquiera manteniendo la carta fuera de su alcance pude protegerla, ¿Por qué...? ¿Por qué...? ¿Por qué no se me ocurrió que el chico simplemente usaría otra carta para deshacerse de la que tenía?.

El hombre empezó a golpear su frente contra el piso empezando a astillarla por los fuertes golpes mientras continuaba con sus lamentos.

Mientras tanto con Naruto y Ikaros.

La pareja camino bajo la mirada de muchaspersonas. No era extraño que hubiera tanta gente ya que preparaban y decoraban las calles para el festival de la noche. Así que varias de esaspersonas en principalmente los chicos de más o menos su edad, se quedaron observandolos en especial a Ikaros.

Quien ahora con una apariencia menos llamativa, gracias a que había ocultado la cadena y sus alas gracias a una habilidad que ella tenía, aunque todavía se podía apreciar su gargantilla y una pequeña parte de la cadena colgando y sus alas, sino fuera por su chaqueta la gente todavía podría ver sus alas aunque más pequeñas, pero eso no fue suficiente para impedirque muchos chicos y chicas susurran y suspiren al verla, su belleza era atrayente, más que suficiente para hacerla destacar entre las personas.

Ikaros miro su mano que estaba siendo tomada por Naruto con las mejillas teñidas de un tono rojo, sin darse cuenta de las miradas y susurros de la gente, estando demaciado extasiada en la calidez de las manos de su maestro y esa extraña sensación de calidez se extendió por todo su cuerpo provocando un lío en su pecho.

La Angeloid se cuestionó si era un fallo en sus sistemas, ya era la segunda vez que pasaba, pero por más que escaneaba no encontraba el origen de la causa.

— ¿Te encuentras bien? ¿No te estarás enfermando? —Naruto detuvo su caminata y pregunto cuando noto las mejillas rojas de la chica, puso una mano en su frente para medir su temperatura.

— Que extraño no pareces que tengas fiebre, sino te sientes bien podemos regresar a la posada para que descanses.

El chico mostró su genuina preocupación por el bienestar de Ikaros, lo cual provocó que el rubor de la chica se extendiera cuando la calidez y amabilidad de Naruto la abrumaron, al no estar acostumbrada a esa clase de atención.

— No es nada, las Angeloids no podemos enfermarnos así que no se preocupe — contesta Ikaros, su rostro completamente roja pero a la vez esta no mostraba ninguna expresión.

Su incapacidad de comprender las emociones le imposibilitaba saber que le sucedía.

Naruto soltó un suspiro.

— Si tú lo dices — El chico le dió una sonrisa cálida a la Angeloid, antes de soltar su mano y continuo con su caminata.

— ¿Pero que...? —La chica miro sus manos, ahora que Naruto la soltó ya no sentía esa calidez más bien sentía un vacío profundo y decepcionante.

Ikaros no podía describirlo de otra manera, cuando perdio esa calidez se dió cuenta que lo había disfrutado, le gustaba la amabilidad y que su maestro tomara su mano, pero extrañamente no se animó a pedirle a su maestro que volviera a tomar su mano nuevamente, además de no entender esas emociones que la abrumaban.

— ¡Vamos Ikaros! —Naruto pidió, sin darse cuenta de todas las emociones que le causaba su comportamiento ala Angeloid, mientras ignoraba los susurros y maldiciones de los chicos hacia su persona por salir con Ikaros, aunque también escucho que las chicas se quejaban por no tener la figura o un sedoso cabello como el de Ikaros. Gente de relleno sin importancia.

— Lo que usted quiera maestro —Ikaros dió una breve respuesta calmada y siguió al chico.

A pesar de todo lo que sentía ella ignoro a las personas y sus emociones, todo a favor de cumplir los deseos de su maestro, esa siempre sería su principal prioridad y propósito ante todo.

El chico la vio por el rabillo del ojo por unos instantes. Una preocupación creciendo en él. Por lo poco que llevaba con Ikaros, se dió cuenta que ella parecía requerir demasiado de sus órdenes, que una vez dadas ni cuestionaria si estaban bien o no moralmente hacerlos, incluso si se encontraba en sus posibilidades llegaría a sujerir un modo más rápido para su gratificación, eso lo preocupaba, debía de allar la forma de que ella piense y actúe como una persona normal... ¿Pero cómo?.

— ¿Señorita le gustaría comprar una sandía? —Una pregunta a sus espaldas interrumpió los pensamientos de Naruto provocando que este se detuviera, se volteo y vio que Ikaros había detenido también su marcha a unos pocos metros de él.

La chica se encontraba acariciando una sandía que se encontraba en un estante en una verdulería cercana, mientras la dueña le daba una sonrisa incómoda al no recibir ninguna respuesta.

— Disculpe su comportamiento, ella es un poco torpe —Naruto se acerco tan pronto como pudo cuando vio lo que estaba haciendo Ikaros y se disculpo en nombre de la Angeloid, mientras inclinaba la cabeza y poniendo una mano sobre la cabeza de Ikaros para obligarla a inclinarse también. Lo último que quería es que la gente piense que ella es una desconsiderada.

— No tienes que disculparse, pero deberías almenos comprarle una sandía a su novia ya que en verdad parece que le gustan — La mujer les dió una sonrisa amable como siempre solía hacerlo con sus clientes.

— Ella no es mi novia, es solo una amiga —Aclaro el chico, con la cara roja y rascándose la mejilla con el dedo índice con algo de vergüenza por la declaración de la mujer.

— Oh, que pena, si se ven tan lindos juntos —La mujer se llevó una mano a su mejilla dándole una sonrisa de picardía al chico.

Una gota bajo por la cabeza del chico, quien tuvo la sensación de que la mujer con sus expresiones faciales le estaba diciendo "¡vamos que tú puedes conquistarla chico!".

— ¿Quieres que te compre la sandía Ikaros...? —El chico ignoro las insinuaciones de la mujer y pregunta cuando vio que Ikaros seguía acariciando la sandía como si fuera una especie de cachorro. En verdad debía gustarle esas sandía al igual que a él le gustaba el ramen, aunque él no acariciaría un tazón de ramen de esa forma... Bueno tal vez si lo haría un poco.

— Si, la quiero maestro —Fue la respuesta de la pelirosa, mientras miraba la sandía casi de forma hipnótica.

La gota en la cabeza del chico creció cuando vio eso, antes de desviar su atención al tablero que se encontraba en el puesto que indicaba el precio de las sandías.

— Sería unos cien ryō por cada sandía —El chico noto sacando de su billetera los cien ryō que tenía que pagarle a la mujer.

— Disculpe pero me gustaría preguntar... ¿si sabe en dónde queda la tienda de ropas más cercanas?. Somos nuevos en la villa asi que no se las ubicaciones de las tiendas —El chico extendió el pago por la sandía y aprovecho para hacer otra pregunta, para no tardar demasiado en su búsqueda.

Ya veo, son shinobis que se están hospedando en la villa —La mujer pensó mientras posaba su vista sobre la bandana de Naruto por unos segundo, antes de responder con su actitud de señora siempre amable.

— Si sigues recto en esa dirección podrás encontrar una tienda a unas cuadras de aquí.

La mujer señalo a una dirección en la calle.

— ¡Gracias...! —Naruto agradeció inclinándose, antes de incorporarse y seguir las instrucciones de la mujer seguido por una chibi Ikaros con su sandía en brazos.

— Que alegría me da el ver a una posible pareja enamorada divertirse en una cita, me recuerda a mis tiempos de juventud —La mujer observo como se iba Naruto junto a Ikaros con una sonrisa alegre y algo nostálgica.

— Aunque estaría más alegre si pudiera recuperar mis bragas —La mujer soltó un suspiro.

No supieron cuáles fueron las causas, pero enserio parecía que una especie de deidad le había concedido un deseo a un súper pervertido, la cual el pervertido uso para pedir las bragas usadas de las mujeres, ya que extrañamente solo las bragas que las mujeres habían usado desaparecieron, y las bragas nuevas sin usar de las tiendas no habían tenido el mismo destino, así que muchas mujeres incluyendola pudieron reabastecerse con bragas nuevas gracias a eso. Sin poder hacer nada más, solo les quedó maldecir a esa persona o deidad pervertida causante y desearles lo peor, bueno ella lo hizo.

Fin del capítulo.

Bueno iba hacer más larga pero ya me tarde lo suficiente en actualizar así que esto fue lo que me salió.

Un poco de gratis el que Jiraiya no le haya creído a Naruto desde un principio, pero vamos quien le hubiese creído sin pruebas.

Tuve que nerfear las cartas de forma necesaria ya que están rotisimas. Así que no tienen las mismas capacidades que en el canon de Sora no Otoshimono... ya que imagínense que un día Naruto diga accidentalmente "joder como chingan estos Akatsuki, ojalá desaparecieran", Ikaros lo escucha lo toma como un pedido, agarra una de sus cartas y lo cumple. Así de fácil sería acabar con sus oponentes y no digan que no se puede, les recuerdo que Tomoki acabo con la humanidad por accidente y como es un crossover las mismas reglas deberían de aplicar salvó que los nerfe. Aunque el obelisco de Sinapsis sigue siendo igual de poderoso. Explicado eso me despido, adiós...!