Uchiha


Shika y Sasuke estaban comiendo juntos cuando notaron que algo no iba bien

—¿No crees que sería mejor preguntar qué sucede? —preguntó ella

—No nos dirán nada, tendremos que averiguarlo por nosotros mismos si queremos saberlo —respondió él

—Esto me recuerda a cuando espiamos a Kakashi para ver su rostro —rio Shika

—Es verdad, ven por aquí —él tomó la mano de ella y ambos fueron siguiendo a los ninjas, llegando así a la casa de Kakashi

—¿Qué le pasa a Kakashi-sensei? —preguntó Shika, preocupada

—¿Qué pasó? —volvió a preguntar Sasuke cuando nadie respondió

—No es nada… —empezaron a decir y justo llegó un ninja al lugar

—¿Es cierto que Itachi Uchiha ha sido visto en la aldea a buscar a Naruto?

—¡Idiota! —le regañó Kurenai.

Sasuke salió rapidamente de ahí, Shika intenta seguirle el paso, preocupada

—¡Espera, Sasuke! —dijo ella

—Tengo que detenerlo

—¡Viste como dejó a Kakashi-sensei! —exclamó

—¡Por eso mismo! ¡Naruto no podrá contra él si lo va a buscar! —ante esa respuesta ella abrió mucho los ojos, había entendido lo que quería decir el chico

—Hay que ganar tiempo, si han hecho bien su trabajo, deben saber donde vive Naruto —el de cabellos azabache asiente

Ambos corren a donde vivía su compañero, encontrándose allí con Itachi Uchiha y con Kisame Hoshigaki, un tipo con apariencia de tiburón. Sasuke y Shika se miran de reojo antes de ponerse en posición de ataque.

La iluminación del lugar empieza a disminuir, Sasuke sabía que significaba aquello, Shika iba a usar todas sus cartas para ganar la mayor cantidad de tiempo posible.

—¿Les puedo preguntar algo? —dijo ella llamando la atención de los Akatsuki

—¿Preguntarnos algo? —preguntó en burla el ninja tiburón

—¿Le temen a la oscuridad? —Shika sonrió de una forma que le provocó escalofríos en Kisame, algo no parecía del todo normal en aquella chica.

Las sombras avanzan por todo el lugar para alcanzar a los Akatsuki, ella sabía que Sasuke era quien debía encargarse de Itachi.

Kisame evita los ataques de las sombras, Shika ni siquiera se había movido de su posición.

—Qué mocosa tan molesta —dijo Kisame

—¿Eso crees? —Shika sonrió nuevamente.

Ella se fundió entre las sombras desapareciendo por completo, ella sabía que no tenía oportunidad en una pelea, pero tenían que ganar tiempo, pero no creyó que Itachi la sujetara del cuello

—¡A ella no la toques! —exclamó Sasuke, molesto —. Yo soy tu oponente.

Itachi tira a la chica contra el suelo y aprovecha la distracción de Sasuke para retenerle

—Estúpido hermano menor, eres débil, te falta odio —dijo Itachi

—¡Cierra la boca, ojeroso! —gritó ella

—¡Te dijeron ojeroso! —se rio Kisame

Shika intenta retener a los akatsuki con sus sombras, pero no había funcionado, las sombras retrocedieron.

Justo en ese momento aparecen Naruto y Jiraiya

—¡No se metan! —exclamó Sasuke

Pero no es como si el Sannin fuera a hacerle caso, él retuvo a Kisame, mientras Sasuke caía inconsciente por el jutsu de Itachi

—¡Sasuke! —exclamó Shika

Nuevamente, Shika se fundió con las sombras, pero antes de poder hacer algo más, ya había caído en el jutsu de Itachi.

—¿Qué es este lugar? —preguntó ella temerosa, viendo la luna de color rojo

—Es mi Tsukuyomi —respondió Itachi

—¿Y qué se supone que hace esto?

—Antes nos preguntaste si temíamos a la oscuridad, no eres la única que puede presentarle un temor a los demás, solo que a diferencia de ti, yo puedo mostrar y hacer que los demás vivan su pesadilla… Buena suerte con ello.

Itachi desapareció, ella quedó sola en aquel lugar, completamente sola, no podía escucharse, no podía moverse, se sentía pequeña y no podía hacer nada, solo le quedaba vivir aquella pesadilla