Partida


Shika abrió los ojos y notó el lugar donde estaba, el hospital

—¡Shika-chan! —exclamó Naruto, a lo que ella soltó un quejido

—¿Dónde está Sasuke? ¿Cómo está Sasuke? —preguntó ella

—Despertó hace unos minutos —dijo Kakashi.

Shika se levantó sin importarle el dolor de cabeza que estaba sintiendo en ese momento. No le molestó estar únicamente con la bata del hospital, ella iba a ir donde estaba su amigo, y lo hizo. Kakashi y Naruto la siguieron de cerca, sabían que no iban a lograr que ella cambiara de opinión.

Ella abre la puerta de la habitación, se encontró con Sakura dentro de la habitación, Sasuke no se veía del mejor ánimo del mundo. Ella pasó sin más, ignoró las palabras de Sakura y se sentó en la camilla de Sasuke

—¡Sasuke está herido! ¡Ten cuidado, Shika!

—No molestes, Sakura —respondió él mientras se hacía a un lado para que Shika tuviera más espacio

—Creo que es mejor dejarles hablar —dijo Kakashi para indicar a los demás que salieran.

—Siento haberte metido en esto —dijo él

—Me metí sola en esto, no me obligaste a nada, tuve la opción de negarme a ir contigo, pero quise acompañarte, sabiendo como podía terminar esto

—Itachi… él…

—Sasuke, él nos puede mostrar cualquier cosa con ese jutsu, no es real, nada de eso es real, solo aprovecha nuestros miedos, nuestros sentimientos, para hacernos explotar, para llevarnos al límite —ella no quería que Sasuke se sintiera culpable.

Pero por más que quisiera hacer caso a aquello dicho por su amiga, él no podía, no podía hacer más que pensar en lo hecho por su hermano y que su deber era acabar con él.

Luego de un tiempo, las cosas volvieron a la normalidad, por decirlo de alguna forma, cada equipo iba a hacer misiones y cumplía con sus deberes.

—Shika, reunámonos al anochecer donde siempre —dijo Sasuke

"Donde siempre" el lugar de entrenamiento favorito de Shika, por el bosque, se sentía en completa calma en aquel lugar y de vez en cuando se reunía ahí con Sasuke para charlar o entrenar juntos.

Después de la hora de la cena, Shika va a su habitación y espera unos minutos antes de escaparse por la ventana. Llega al sitio acordado y espera la llegada del Uchiha

—Sabes que si entrenamos a esta hora estoy en ventaja, ¿verdad? —preguntó ella, él dio una pequeña sonrisa

—No te dije de venir para entrenar —respondió

—Oh, ¿entonces quieres charlar? —ella lo miró y vio como él esquivó su mirada, lo que hizo que se preocupara —. ¿Sasuke?

—Me iré de la aldea, solo he venido a despedirme… —dijo, Shika sintió que la sangre abandonó su cuerpo

—¿Cómo que te vas? —preguntó en un hilo de voz

—Tengo que hacerme más fuerte para poder vengarme, para poder matar a Itachi —dijo —, iré con Orochimaru.

—Iré contigo

—¿Qué? ¿Estás loca? No pienso arrastrarte a esto

—¡Déjame ser egoísta! No quiero volver a quedar sola, no quiero que estés solo, eres mi amigo, ¿qué haré sin ti? Eres el único que me ha comprendido, que ha estado conmigo y me ha apoyado… no me dejes aquí, por favor —tenía pequeñas lágrimas en sus ojos.

Sasuke solo pudo abrazarla

—Lo siento, en verdad lo siento —dijo él —, pero no puedes ir conmigo, pero nos volveremos a encontrar, lo prometo y cuando eso suceda, espero que seas feliz, espero que seas libre de todo aquello que te atormenta. Sé feliz, Shika.

Sasuke se alejó de ella y la dejó allí, Shika lloró como nunca había hecho, sintiéndose nuevamente en completa soledad, una soledad que ya no le gustaba.

En la mañana, llamaron a todos los ninjas que estuvieran disponibles, ya se había corrido la noticia de la partida del Uchiha.

—¡Vas a participar en la misión, es una orden! —exclamó la Hokage a Shika

—Él quiso irse, ¿no deberíamos respetar sus deseos? —preguntó la Nara

—Shika-chan —llamó Sakura —. ¿Tú lo sabías?

—No es de su incumbencia.

Al final, Shika sí fue a la misión, no porque quisiera, sino por Rock Lee iba a ir y no lo iba a dejar solo cuando aún debía estar en recuperación.

Se enfrentaron a un ninja de la aldea de sonido que sacaba huesos de la nada, cosa que a ella le pareció grotesco. Lee ya no podía seguir y no iba a ser lo suficientemente rápida para sacarlo de ahí o para retener al oponente. Por lo que se interpuso para recibir ella el ataque, ataque que nunca llegó.

Gaara había llegado justo a tiempo para salvar a ambos ninjas de la hoja.

—¿Por qué estás aquí? —preguntó Shika sorprendida

—¿No hay un "gracias" por haberlos salvado? —preguntó él

—Gracias —dijo ella con una sonrisa —, llegaste justo a tiempo

Como Shika lo suponía, no habían logrado traer a Sasuke y varios salieron lastimados.

—¿Por qué no querías ir en la misión para ir a buscar a Sasuke? —preguntó Kakashi

—Sasuke es mi amigo, no quería ir en contra de sus deseos —respondió para nuevamente volver al silencio.