Quiero tanto ser como tú y ni siquiera te conozco
Para Shika, la partida de Sasuke fue un golpe muy duro, las cosas para ella significaron un gran retroceso, como cuando recién se habían formado los equipos y eso complicaba mucho la relación entre todos.
Nuevamente, los novatos iban a ir juntos en una misión, esta vez para dar apoyo a la aldea de la arena. Habían secuestrado a una chica y al parecer eran unos tipos muy poderosos.
Shikamaru lideraba la misión y había dividido el grupo en dos, uno que iba a pelear y otro que iba a rastrear.
Ella intentaba seguirle el ritmo a Naruto y a Lee, ambos eran muy energéticos y necesitaban ser controlados, en ese momento odiaba a su hermano por ponerla en un equipo así.
A medida que el tiempo pasaba, Shika estaba más preocupada, todo era una trampa para Gaara y ella no podía pensar en que algo malo le pasara. Aceleró el paso junto a sus compañeros para llegar lo más rápido posible.
Al final, todo salió bien, Shika iba a acercarse para saludar a Gaara, pero esto no fue posible, la chica que había sido raptada se lanzó a sus brazos a abrazarlo y todos se pusieron a hablar.
Shika retrocedió lentamente para alejarse de ahí con una opresión en el pecho. Vio como Gaara se sonrojaba ante la cercanía de la chica y eso le dolía, había esperado tanto para volver a verlo y había sido ignorada.
Sentía una gran envidia a una persona que ni siquiera conocía, ella se veía como una persona dulce y encantadora, con bonitos rasgos, mientras que ella parecía ser más bien todo lo contrario.
En vez de obligarse a ver una escena que le provocaba tanto malestar, optó por irse y volver por su cuenta.
—¿Por qué no estás con los demás? —preguntó Kakashi, ella solo alzó los hombros —. Shika… tienes que hablar, no puedes guardar silencio toda tu vida, debes decir lo que piensas, lo que sientes, ¿comprendes? —ella volvió a alzar los hombros —. Shika…
—¡¿Qué quiere que diga?! —gritó ella, sorprendiendo así a su sensei —. Estoy sintiendo cosas tan nuevas y extrañas ¡No las entiendo! ¡No me gusta sentirlas! ¡Odio sentirme así! ¡Odio sentir que no soy suficiente! ¡Odio volver a sentirme sola! Odio… odio sentir todo esto… porque me duele
Kakashi abraza a su alumna, ella se dejó abrazar y dejó que las lágrimas salieran
—Debería estar feliz, lo logramos, completamos la misión, Gaara está bien…
—No te fuerces a sentir algo que no sientes, es válido lo que sientes, déjalo salir, no te guardes aquellos sentimientos.
—Lo extraño… A Sasuke, me hace falta —lloró ella —. No quería que se fuera, en verdad no quería, prefería irme con él…
—Shika…
—Se lo dije cuando se despidió de mí, pero sabía que no iba a cambiar las cosas… Estoy tan harta…
—Shika…
—Perdón, siempre que hablo digo cosas de más…
Por otro lado, Gaara miraba aquella escena a través de su jutsu, no había escuchado nada, pero había visto a la chica llorar y eso no le gustaba, no quería verla así, triste.
