Tsukuyomi Infinito
Miro los informes, confundida, había varias cosas que no calzaban en las declaraciones de los sospechosos, empiezo a resaltar todas las discrepancias y a hacer anotaciones, eso ya iba a pasar a ser un caso a de Morino-san o de Yamanaka-san. Dejé los archivos donde correspondía antes de finalizar mi jornada de trabajo.
Como de costumbre, Sasuke pasa por mí para entrenar un rato, era el momento más cómodo que teníamos para vernos, entre el trabajo, las misiones y nuestras propias vidas, ese momento para entrenar era algo nuestro, eran momentos donde podíamos escapar de nuestra realidad.
—¿Alguna novedad? —pregunté
—Lo mismo de siempre, por desgracia, me temo que él no es capaz de darse cuenta de nada —respondió dando un resoplido
—Lo conocemos desde hace mucho, ya deberías de saber que le cuestan ese tipo de cosas, tienes que ser más directo —le sugerí
—¿Eso es lo que te resultó a ti?
—Sí, digo… ¡Sasuke! —él suelta una carcajada, a lo que tomé un puñado de césped y se lo lancé al rostro, logrando que un poco entrara en su boca
—¡Qué asco! —Ahora era yo quien reía —. ¿No te parece raro?
—¿Que cosa? —pregunté
—Tu hermano sale con la hermana de tu novio —respondió con obviedad
—Los buenos genes atraen a los buenos genes, no puedo hacer nada en contra de eso —bromeé —. Solo míranos, ambos tenemos buenos genes y somos mejores amigos.
—Bien, no diré nada ante tu extraña lógica
Volví a casa para cenar, mamá estaba como siempre, preguntando por nuestras parejas y cuando íbamos a dar el siguiente paso, ese era un tema que a mi hermano y a mí nos incomodaba. Papá solo se limitaba a escuchar, podría estar de nuestro lado, pero no lo diría en voz alta, al menos no frente a mamá que le mandaría a dormir al salón por mínimo un mes.
—Shika, te ha llegado una carta —dijo papá.
Tomé el sobre entre mis dedos y vi quien era el remitente, era Konan. Había estado de apoyo en Amegakure durante un tiempo, los líderes de la aldea eran personas asombrosas, ellos me enseñaron muchas cosas que me han ayudado.
Tenía pensado ir para allá cuando me toquen vacaciones y luego ir a la aldea de la arena para estar con Gaara.
