El final


Unos mellizos corrían por la lluvia, veían desde la distancia a aquella persona que tanto apreciaban. Aquel ninja se arrodilla frente a ellos para recibirlos con un abrazo

—¡Papá, papá! Yo y Daichi participaremos en los exámenes chunin —dijo la pequeña

—Se dice "Daichi y yo", Nezumi —corrigió Shika

—¡Eso mismo! —exclamó ella

—Le mostraremos que tan fuerte somos los ninjas de la lluvia —se unió Daichi

—¿Y si hablamos en casa? —preguntó Sasuke, Shika dio una risa y asintió

—Cuando vino Shikamaru, junto a Temari y Shikadai, mencionó que se iban a realizar los exámenes chunin en Konoha, para que llamara a reunión a los sensei de los genins. Los mellizos escucharon y se motivaron.

—Les enseñaré unas cuantas técnicas —dijo Sasuke —. Así siempre tendrán un as bajo la manga

—O bajo las sombras —bromeó Shika

—Ese chiste fue malísimo —acotó Sasuke para luego besar sus labios

—¡Iugh! —exclamaron los mellizos

—¿Ahora no puedo besar a mi esposa?

—No frente a nosotros, papá —dijo Daichi —. Qué asco

—¿Ya pensaste en lo que pedí antes, papá? —preguntó Nezumi

—¿Qué le pediste? —preguntó Shika, Nezumi se sonrojó

—La última vez le pedí a papá, que cuando Daichi y yo seamos chunin, tener un hermanito o hermanita —Shika abrió los ojos, sorprendida —. Si nos volvemos chunin estaremos más tiempo fuera y papá no siempre está en casa, aunque nos visite seguido. No quiero que estés sola, mami.

—Ay, mi niña…

—Su madre y yo tenemos que hablarlo, no es una decisión para tomar a la ligera —intervino Sasuke —. No se hagan ilusiones, no prometemos nada.

Cuando ambos estuvieron un momento a solas, aprovecharon para hablar de aquello que había pedido su hija

—¿Crees que sea buena idea? —preguntó Shika

—Lo que importa, es si tú quieres

—¿Tú quieres?

—Sí, ¿tú quieres? —Shika asintió y dio una sonrisa

Dando así, fin a la historia que había empezado de una forma y terminó de una muy diferente a lo esperado.