Residencia Maldonado Otori.
Todo parecía calmado, aunque en ese momento un agujero dimensional se abrió dentro de la casa y apareció Yuzu en la casa.
- Ramón, ¿estás aquí? – la peli lavanda buscó a su amante por la casa esperando a que él estuviera, pero en su lugar, al subir las gradas notó a su esposa la cual salía del baño.
Rápidamente la colombiana se escondió, pero fue demasiado tarde cuando Asuka fue tras ella tomando del cuello de su camiseta.
- ¿Qué haces aquí Yuzu-san?
- E-Este… s-solo venía a ver si estaba Ramón por una cosa de las mini Yuzu, pero ya me… - antes de que pudiera hacer algo, Yuzu recibió un golpe en la nuca cayendo al suelo por lo que todo se puso negro para ella.
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Momentos después, la gata mágica fue abriendo sus ojos y cuando se quiso dar cuenta, estaba amarrada a la cama por lo que no sabía que estaba pasando.
- ¿Eh? ¿Q-Que pasa? ¿Por qué no me puedo liberar?
- Parece que no soy la única – la voz de Ángel resonó en el sitio y ahí fue cuando la gata mágica se dio cuenta que estaba acompañada por la reina de los demonios.
- ¿Qué diablos? ¿Qué haces aquí?
- Venía a hablar con Ramón sobre decirle a las mini Amazon sobre su gusto masivo por las arañas, pero solo me encontré a Asuka-chan y bueno… quedé aquí.
- ¿Crees que fue ella quien nos hizo eso? – preguntó la peli lavanda.
- Puede ser, aunque igual nos dejó desnudas – Yuzu se revisó dándose cuenta de que efectivamente estaba como Dios la trajo al mundo, aunque Ángel estaba del mismo modo.
- Veo que ya han despertado – abriendo la puerta, apareció Asuka quien traía algunas cosas en sus manos.
- ¿Hija? ¿Qué nos harás?
- Digamos que es una pequeña venganza por haberse acostado con mi esposo – la peli gris se sentó en la cama mirando a ambas féminas y dejó las cosas a un lado.
- A-Asuka-san, verás, esto…
- Yuzu-san, es mejor que no hables, no te he dicho que lo hagas – de la bolsa que traía, la peli gris sacó un vibrador el cual sin mucha más explicación lo puso en la intimidad de la gata mágica y lo activó en el nivel más alto.
Los temblores de la bogotana eran claros de que lo estaba disfrutando y lastimosamente no se podía zafar de su agarre.
- Mamá, tú eres la siguiente – Asuka se fue sentándose sobre el estómago de su madre y se quitó la bata que llevaba, revelando su desnudo cuerpo.
- H-Hija… q-que bien te ves – la cola de la demonio se movía de lado a lado, indicando que se estaba emocionando por la actividad que se podía llevar a cabo, sin importarle que esta fuera su hija.
- Oh mamá, créeme que esto es por lo que has estado haciendo con Ramón y no te hagas que sabes bien de que estoy hablando.
- L-Lo sé, aunque… ¡ah! – la peli gris tomó la cola de su madre y la llevó frente a ella y la empezó a acariciar en el centro lo que solo le sacaba más gemidos.
- Este es tu punto débil, pero a mí me gusta mucho – la Mahou Shoujo hizo algo más y es que comenzó a lamer la punta de la cola lo que fue peor para la demonio.
- ¡Ah… e-espera! ¡ahí no! ¡E-Es mi colita… ah!
- Lo siento, pero es tu castigo por haberse acostado con mi esposo, mira a Yuzu-san como está – la chica de ojos azules miró de reojo a la colombiana que seguía con el apartado activado, los gemidos eran música para los oídos de la peli gris.
Y es que el tratamiento de este modo continuó por un buen rato y Asuka notó como la cola de su madre se movía más, sus gemidos se hicieron más fuerte, lo mismo que Yuzu.
- A-Ah… a-ahí viene… m-me voy… s-saldrá de mi colita… Asuka-chan…
- M-Me voy a… ¡me voy a correr! – ambas gritaban por eso y ante la mirada de la Mahou Shoujo, tanto la gata mágica como la demonio acabaron corriéndose.
Los líquidos de la vagina de la colombiana llenaron el aparato mientras que de la cola de Ángel salieron disparados chorros de semen falso el cual, la peli gris terminó recibiendo en el rostro.
- Me gustó ver como se corrieron, pero no seré injusta y pasaré tiempo con cada una, después de todo, quien no quisiera estar con bellezas como ustedes – ahora Asuka fue por el aparato vibrador en la vagina de Yuzu, quitándose y ahora se colocó a su madre.
- A-Asuka-chan, yo no te críe… para ser así – su madre decía con la voz entrecortada.
- Lo sé mamá, soy una mala hija ¿no? – activó el vibrador y ahora le tocó a Ángel sentir eso en su zona íntima – sí, una mala hija.
- Asuka-san – Yuzu susurró y la peli gris sin perder tiempo, tomó una de las piernas de la colombiana colocándosela sobre el hombro y así, juntó sus vulvas, al momento del roce, la peli lavanda no pudo evitar gemir.
Sin piedad alguna ni darle respiro a la gata mágica, Asuka comenzó a moverse fuertemente haciéndola gemir por eso, aunque no fue lo único que hizo ya que fue por los pechos de Yuzu los cuales botaban con cada movimiento que hacían.
Jaló sus erectos pezones por un momento haciéndola gemir más ya que no era algo que estaba acostumbrada a que le hicieran, aun así, a Asuka no parecía importarle nada.
Incluso llegó a ver de reojo a su madre la cual seguía gimiendo por eso, incluso cuando su cola intentó ayudarla, la peli gris le negó con la cabeza, deteniéndose por un momento.
- Lo siento mami, pero tienes prohibido sacártelo de la concha, estás más que advertida – le dijo su hija y continuó con el placer hacia Yuzu quien no paraba de gemir ante los movimientos pélvicos de la esposa de su amante.
Todo continuó así hasta que en un momento, ambas chicas que estaban en el tribadismo sintieron la presión en sus vaginas lo que solo provocó que el movimiento de la peli gris fuera más rápido al igual que más fuertes se volvieron los gemidos de ambas, aunque su madre estaba en el mismo camino.
Al mismo tiempo, el cuarto resonó con gemidos fuertes y gritos que indicaron que el clímax de las 3 llegó al mismo tiempo. Los líquidos de Ángel llenaron el vibrador, así mismo, Yuzu y Asuka se corrieron la una a la otra.
- Uf… fue mejor de lo que pensaba – exclamó la peli gris sentándose en la cama luego de separarse de la peli lavanda quien intentaba recuperar el aliento.
- ¿Q-Que nos vas a hacer ahora?
- Bueno, podría dejar las cosas así, pero digamos que esto será el fin del castigo – la peli gris sonrió cuando fue por su madre y acariciando la base de su cola, logró que saliera otra.
- ¿C-Como supiste sobre…?
- ¿Sobre el secreto de cómo sacar otras colas? Lo pensé contigo – la chica peli gris solo se dedicó a hacer lo suyo y con una de las colas, la llevó directo al recto de la colombiana, metiéndolo de golpe.
- ¡Ah! ¡E-Está dentro!
- Q-Que rico se sintió – Ángel susurró al sentir la humedad alrededor de su cola, pero después fue como el paraíso para ella ya que su cola principal fue introducida en la vagina de la Mahou Shoujo.
- Ahora… iniciemos.
Los movimientos pélvicos de Asuka comenzaron saltando sobre la cola de su madre quien al mismo tiempo movió su otra cola en el interior de Yuzu quien gimió fuerte por eso.
La cama se movía fuertemente, parecía que en cualquier momento podría romperse por lo que estaba pasando, 3 chicas teniendo sexo al mismo tiempo.
Para Ángel era como estar en el cielo, dos colas dentro de dos hermosas chicas, las cuales disfrutaban de eso y no solo eso, el espectáculo de ver pechos rebotando delante suyo era sublime.
Asuka siguió saltando con más fuerza sobre la cola de su madre, así mismo, el movimiento de la cola en el recto de Yuzu se hizo más fuerte y rápido lo que solo provocó más gritos de parte dela gata mágica.
Y así continuó hasta que el clímax apareció de nuevo y eso se manifestó en los gritos de las 3 daban, pero Asuka reaccionó rápido sacando la cola de su madre de sus interiores y al momento de hacerlo, la apuntó al cuerpo de su madre en quien todo su semen falso aterrizó sobre su abdomen.
Al mismo tiempo, el semen de su otra cola fue vaciado en el interior de la gata mágica quien dio un grito fuerte al sentir esa esencia blanca dentro de ella.
- Ambas se miran felices – susurró Asuka sentándose en la cama y mirando a las dos mujeres ahí con cara de felicidad pura en sus rostros.
- No siento mi cuerpo… que rico fue eso.
- Miau… fue lo mejor – Asuka sonrió y fue hacia las ataduras de su madre y amiga dejándolas solas para estuvieran juntas.
No pasó mucho antes de que entre ambas volvieran al asunto privado, lo que inició Asuka, lo terminarían Yuzu y Ángel.
Dejándolas solas en el cuarto, Asuka salió como vino al mundo y justo se fue encontrando a su esposo el cual estaba subiendo las gradas.
- ¿Asuka? ¿Qué haces así?
- Pasaron cosas amor, pero bueno, que bien que llegas, vamos al baño – le sonrió la oji azul a lo que su marido solo sonrió y rápidamente se deshizo de su ropa.
En el baño, los gemidos de Asuka se escucharon, ni que decir en el otro cuarto en donde Yuzu y Ángel seguían en lo suyo.
Y Ninja nunca sospecharía sobre el trio que se hizo en el cuarto matrimonial.
