Lincoln Loud podría ser colocado en el cuadro de honor en la escuela, tras la puntuación casi perfecta que sacó en el examen de actitudes a nivel federal representando a Royal Woods en el estado.
En primera los docentes no pudieron estar más felices junto a sus padres. La aula también quedó bastante impresionada, mas sus amigos, más poco amigos en realidad, no se creían que un cabezota friki con nula aptitud a la disciplina como Lincoln, haya destacado tanto en los exámenes que puso en juicio la señorita Johnson, gracias a que el señorito Clyde decidió decirle que no creía que su mejor amigo había pasado el examen pulcramente, e incluso insinuó que hubiera podido copiar, probablemente a Stella, o a alguien más sino que ha todos.
No fue el caso por más que "investigaron", siendo que los posteriores exámenes dieron prueba de ello, aunque con ciertas animadversiones, completando la nota perfecta, y respondiendo elocuentemente en sus exposiciones y prueba de conocimientos de varias materias, terminó siendo el genio que tanta envidia creo en Clyde, Rusty, Zach y Liam, my a diferencia que a las chicas, Stella, Ronnie, Sid y Jordan Chica, que les llegó a interesar más el chico.
No pasó mucho tiempo para que se enojara y notara todo eso con avidez, especialmente la mala leche de sus amigos, que se hacían los tontos al preguntarles, sin embargo, le pedían ayuda en sus tareas y hasta pruebas. Los profesores, vieron en él, una medalla con patas, diplomas y reconocimiento.
—¡Yo estoy harto! —prorrumpió el peliblanco aventando las hojas del pupitre, cuando le pidieron competir a favor de su escuela —¡Ahora no tengo nada que demostrar. Ya lo he demostrado todo. Ya he acabado con exámenes extras!
Ni sus padres o sus propios amigos pudieron convencerlo con la intervención de los directivos, y Lisa no se hizo esperar a testearlo nada más se enteró bajo su propio criterio, cosa que lo incómodo y lo volcó a limitarse a hacer sus tareas, negándose a hacer tests o cualquier cosa, diciéndose: "un cabeza dura", y detener a Lynn Jr con su problema de aritmética, viendo que guiaba y sudaba a Lucy en geometría.
No quería serse el nuevo genio, siendo que eso le agendaría tener el recelo de la intelectual de la casa, por lo que abandonó un rato los libros que encontró placenteros debido a sus genes, y se puso ha practicar en la música que básicamente eran puras matemáticas para él.
Tomó un poco de conocimiento y tomando una guitarra vieja de Luna, se fue a la sala y checo varias tablaturas con las que inició de forma melódica y bastante envidiable.
Luna que bajaba las escaleras escuchando el rasgueo, lo vio trasteando las cuerdas de la acústica, y entre la emoción y la sorpresa de escucharlo.
—¿Qué haces con mi guitarra?
—Lo siento —respondió Lincoln dócil —, la estoy tocando. ¿No puedo utilizarla, hermana?
Luna se conturbo y se dio cuenta de su actitud malentendida.
—¡No, no es eso! —soltó Luna asustada —¡¡Cómo crees?! No, es que, me sorprende verte tocando la guitarra... eso es todo —dijo y se sentó en el sofá observándolo que continuaba rasgando después de parar —. Por lo que veo, sí te sabes algunos trastes, hermanito. Se te dará muy fácil aprender a ti...
—Es normal. De tanto que te he visto a ti, una estrella del rock, es natural que haya aprendido un poco, ¿no crees? —preguntó y sonrió.
Luna se ruborizó por el halago, y bajando los párpados morados, dio una sonrisa linda.
—¿Qué dices?
—Claro. Si ya has tocado incluso para cientos de personas. Me parece que me falta demasiado para aprenderte, Luna.
—Jaja, basta... Bueno, supongo que tienes razón en lo que se te haga más fácil por observarme... Pero de verdad se escucha muy bien, bro. Ahora incluso podríamos hacer una banda juntos, ¿te imaginas? Los Loud's Rockstars. Con la práctica necesaria... —añadió y no siguió.
—Mucha practica supongo —dijo Lincoln rasgando las cuerdas, haciendo una melodía armoniosa, notando que a su hermana le brillaban los ojos moviendo la cabeza un poco. Su cabello corto se movía, la nariz respingada rosácea véase linda con sus pecas en mejillas coloradas y sus labios carnosos, además de lo grácil y delgada de su figura, notó que su hermana, pese a la apariencia intimidante, era muy hermosa, y desde la mañana que recordó todo y pasó los exámenes, se dio cuenta que era un tonto por no notarlo antes, como progresivamente se daría cuentas con sus demás hermanas.
—Debería de ir arriba por mi guitarra. Si te parece, puedo enseñarte otros círculos de notas extras. O subimos a mi cuarto, ¿qué te parece?
Lincoln paró de tocar las cuerdas y se le quedó unos segundos mirando a su hermana antes de decir con tono dulce, sincero y tierno:
—Discúlpame que te lo diga, Luna, pero hoy te miras muy linda. No sé cómo antes nunca te lo había dicho.
Luna Loud se congeló unos segundos también, y su rostro se enrojeció y enturbio a diferencia del temple placido y pálido del chico.
—Ehh... emmm...
—¿Eh? ¿Qué pasa, Luna? —preguntó Lincoln ladeando la cabeza —¿Dije algo extraño?
—¡Noo. No, para nada! —exclamó Luna avergonzada haciendo muchos ademanes en el aire —Muchas gracias... Es que... No soy buena con los halagos... —dijo ella y ciertamente, no estaba acostumbrada a esas palabras.
—De nada, aunque con lo bonita que eres, ya debes de estar acostumbrada a que te lo digan... —al fin diciendo esto, también se abochorno y sus mejillas se ruborizaron.
A la rockera le brinco el corazón, y sin ver sus impulsos bien, abrazo a su hermano menor con la guitarra en manos después de quedárseme viendo unos instantes, y le agradeció de nuevo.
—Descuida, no es nada —dijo Lincoln respondiendo al abrazo con uno de sus brazos.
Luego Luna se le separó un poco y se le quedó viendo a sus labios chicos, sus ojos azules y sus mechones blancos.
—¡Hey, ustedes dos ¿qué están haciendo?!
