"¡Se me sale! ¡se me sale!" pensaba una apresurada jovencita que portaba largas coletas. Kagami se encontraba corriendo por los pasillos de la escuela con ambas manos en su trasero. Aunque la pose fuese vergonzosa, no había nadie afuera de los salones gracias a que pidió ir al baño durante una lectura.
Pequeños gases salían disparados con fuerza de su posterior en lo que la estudiante intentaba no defecarse encima. El dolor de estomago era fuerte, pero lo suficientemente aguantable para que ella pudiera moverse a tal velocidad. "¡Ahí está el baño!" exclamó en su cabeza mientras se le dibujaba una sonrisa en la cara.
La muchacha entró al sanitario y para su suerte había un inodoro libre a la vista. Cerró la puerta con candado y en cuanto sus glúteos tocaron la taza fría del inodoro… *¡PTTTTFFF!* Un poderoso gas resonó por la taza. "Lo siento por el resto de personas que estén aquí, pero este monstruo quiere salir" fue la disculpa que planteó en su mente Kagami mientras se sonrojaba. Apretando los puños y mordiéndose los labios, concentró toda su energía en sacar sus desechos.
*¡PTFFF!* *¡PTFFF!* *¡PTTfffssss* flatulencias de olor hediondo salían de su pequeño orificio. Conforme pasaba el tiempo, la paciencia de la tsundere se perdía. "Hnngh!" *¡PTFFF!" Nada sólido salía, solo aire que inundaba el baño de un nefasto hedor. "¡Vamos, hace unos minutos estaba a nada de hacerme en los calzones, ¿Y ahora no quieres salir?!" Gritó Kagami sin darse cuenta que había alzado la voz.
Y como si el mismísimo Dios le hubiese contestado, el retorcijón más fuerte del todo día le pego. Ante el intenso dolor, se inclinó hacia adelante, apretó los dientes y posicionó sus manos en el abdomen. Con los ojos bien abiertos, se le empezaron a salir unas cuantas lágrimas. *¡BLOOFPPTFFF!* *¡PTFSSSHHHH!* un torrente líquido escapó de su recto. Diarrea de un tinte mezclado entre marrón y amarillo invadió todo el interior del inodoro.
La consistencia era completamente líquida, ni un resto sólido se podía hallar. *¡PTFSSSHHHH!* Los gases eran estruendosos y era difícil pensar que no se pudieran escuchar hasta el pasillo. "H-hermana, ¿eres tu?" preguntó una voz tímida y baja que provenía del retrete de al lado. Kagami se sorprendió y liberó otra pequeña flatulencia. "Tsukasa, ¿estás ahí?" Le contestó.
"Sí, llegué al baño antes que tú. Pero no sabía que eras tú hasta que gritaste hace poco" Entonces procedió a reír de forma tímida. *¡BLOORRRPPTFFF!* Esta vez el sonido provenía del lado de la hermana menor. "Creo que esa leche que nos tomamos en el desayuno estaba expirada" Le explicó Tsukasa mientras mantenía una sonrisa tímida con los ojos cerrados.
"Maldición, esto sí que es terrible. No pensé que nos fuéramos a enfermar así" El dialogo de Kagami se acompañaba del sonido de su diarrea cayendo al agua, ya no era ruidosa, hasta pareciera como si solo estuviera orinando. Por otra parte, el inodoro de Tsukasa tenía restos de excremento más sólidos, cómo si hubiera consumido menos leche y por ende le hubiera afectado menos.
"Uff… mi ida al baño no fue tan escandalosa como la de mi hermana, pero eso es lo único positivo que puedo rescatar de esto" Pensó la hermana de pelo corto mientras bajaba la vista, más específicamente, hacía sus bragas que se encontraban en sus pies. Una mancha marrón destacaba sobre el patrón blanco con rayas azules que llevaba. Era claro que se le había escapado un poco antes de liberarlo en el baño.
"Ni modo, tendré que tirar mi ropa interior y fingir que aquí no pasó nada" Concluyó Tsukasa mientras se limpiaba el trasero. "A juzgar por el silencio, creo que ya terminaste hermana" Le comentó a Kagami. "Tsukasa, es verdad que ya terminé… pero siento que, si me vuelvo a parar, tendré que sacarlo todo de vuelta… me quedaré aquí hasta que me sienta mejor, tu deberías regresar a clase" Fue todo lo que dijo Kagami con un tono cansado.
"E-esta bien hermana, cualquier cosa me marcas al teléfono" Acto seguido Tsukasa abandona el baño. "Entre Tsukasa y yo, sí que apestamos el baño" pensó humorísticamente Kagami. Unos minutos después, se escuchó como alguien entró al estante en el que andaba Tsukasa. La estudiante desconocida se encontraba incomoda por el olor, así que intentó orinar rápido con la nariz tapada. Sin embargo, su curiosidad hizo que volteara hacia el cesto de basura.
"Blergh ~, alguien se cagó encima y dejó sus calzones aquí" Comentó la muchacha pensando que estaba sola "Tsu… ¿Tsu? ¿Tsu ragi? No alcanzo a leer el nombre escrito porque está cubierto de su porquería" Terminó de comentar.
"T-Tsukasa, no me digas que tú…" Kagami suspiró con un tono exhausto por la situación.
