¡BUENOS DÍAS! ¡BUENAS TARDES! ¡BUENAS NOCHES! MIS QUERIDOS LECTORES PRECIOSOS

Otra semana más, otro dólar más, y especialmente porque hoy es el primer día de la segunda mitad del año, asi que empecemos el mes con el pie derecho.

Cómo les dije la semana pasada, la idea es darles a ustedes querido público, un nuevo capitulo al menos cada semana.

Y esta semana no sera la excepción en la que cumplamos nuestra meta, por eso traigo para ustedes el tercer capitulo de esta historia/novela/serie/como quieran llamarla.

Y bueno, como ya habrán podido leer en capítulos anteriores, se ha movido un poco la dinámica de las introducciones, así que el disclaimer estará en el primer capitulo. Pero siéntanse libres de dejar sus sugerencias para como ocupar el espacio del intro que dejara vacío la falta del disclaimer.

Sin mas que añadir,

¡COMENCEMOS!


Un nuevo día comenzaba en la secundaria de Raimon, sin embargo, esta vez no comenzaba como cualquier otro día. La junta directiva tomó la decisión de que el partido contra Teikoku sería una buena manera de comenzar el día y había organizado el evento para primera hora de la mañana. Debido a esto, todos estaban reunidos en el club de soccer haciendo los últimos preparativos.

"Chicos, les presento a Matsuno Kuusuke," dijo Izumi mientras que señalaba a un chico castaño y de gorra bastante colorida que estaba junto a ella.

"Mucho gusto, si quieren pueden llamarme Max," se presentó el castaño. "Al ver a su capitán tan entusiasmado me pareció que este equipo sería muy divertido", confesó.

"¿Divertido?" repitió Someoka molesto. "Este juego significa mucho para nosotros," explicó el pelirrosa.

"¿Por qué siempre tienes que ser el aguafiestas del equipo, Someobaka?" dijo una chica de negra cabellera mientras comenzaba a discutir con el pelirrosa.

"No se preocupen, aunque nunca he jugado futbol, prometo ser de utilidad para el equipo," les aseguró el castaño.

"Pero al final solo pudimos conseguir nueve jugadores," comentó Handa.

"Te equivocas, somos diez," lo corrigió un chico de largo cabello lila que cubría su rostro, apareciendo por detrás del muchacho.

"Olvidé que estabas aquí," dijo Handa algo asustado.

"Cierto, olvidaba que te habías unido a nosotros, Kageno-kun," dijo Izumi tratando de contener la risa por la reacción de Handa.

"¿Qué pasa, Asakura?" dijo Kazemaru notando el nerviosismo de la joven peliplateada.

"¿No se suponía que Mitarashi-buchou estaría aquí?" preguntó la chica de primer año. "O al menos eso fue lo que me dijo."

"Descuida, seguramente estará haciendo algo importante," dijo Izumi mientras le apoyaba una mano a la peliplata en el hombro.

"O seguramente estará nuevamente en su visita matutina a la oficina del director," añadió Kazemaru mientras que se acercaba a Izumi.

"Siendo realistas, esa es la opción más probable," dijo Ayame exasperada ante la idea de lo que pudiera estar haciendo Ryou.

Mientras tanto…

"¿Se puede saber qué haces aquí?" preguntó una chica de castaño y ondulado cabello. Frente a ella, un chico de blanca cabellera estaba asomándose por la ventana de aquella oficina donde se encontraban.

"Oye Shinzou, ¿está seguro qué es una buena idea este encuentro?" preguntó el peliblanco con fingido aburrimiento mientras que se asomaba por las ventanas de la oficina e ignoraba a la princesita como él la llamaba.

"Mitarashi-kun, este partido fue personalmente solicitado por el entrenador de Teikoku, así que no era opción negarnos a este encuentro," explicó el aludido mientras se limpiaba el sudor de la frente.

"¿Saben? He escuchado que cuando Teikoku gana un partido, a veces llegan a destruir el edificio de la escuela perdedora," dijo el peliblanco. "Lo más seguro es que Raimon pierda el encuentro, así que estaríamos poniendo en riesgo a los estudiantes."

"Si el equipo pierde, como representante del presidente me encargaré de evitar que algo más suceda," intervino la castaña.

"Me pregunto si el entrenador de Teikoku será tan indulgente como para ceder ante las peticiones de nuestra linda princesita mimada," dijo el peliblanco de manera burlona. "Bueno, si no, siempre puedo hacer una enorme donación para reconstruirla, tal vez así puedan cambiarle el nombre a Secundaria Mitarashi," añadió entre risas, "con su permiso," finalizó mientras que se encaminó a la salida de la oficina.

"Pensé que le tendrías más fe a tus amigos," dijo Natsumi igualando la arrogancia de Ryou.

"Claro que les tengo fe, pero a lo que no le tengo fe es a tus habilidades de negociación y hay que estar preparados para todas las eventualidades," dijo Ryou divertido. "Nos vemos princesita," añadió el chico para luego salir de la oficina sin que la castaña pudiera responder.

"Todo listo, Ryou-san," dijo Mihou quien estaba esperando al peliblanco fuera de la oficina del director Hirai.

"¿Vas a buscar venganza?" preguntó Fuuko divertida por lo que empezaba a suceder.

"No, exactamente," dijo el peliblanco, "Se exactamente por quien vienen, así que tengo que pensar con cuidado como voy a intervenir en esto,," explicó.

"Hm, veamos qué es lo que tienes planeado,"

"Vengan, necesito hacer una escala primero" fue lo único que dijo el peliblanco mientras comenzaba a caminar con rumbo desconocido.

Y de vuelta con el club de soccer…

Los diez chicos del club ya se encontraban en la cancha, comenzando a calentar para el partido que se les avecinaba. A lo lejos, pudieron notar que se comenzó a armar un alboroto cuando una densa niebla apareció afuera de la escuela, acompañada por un enorme camión.

"¿Esos son los chicos de Teikoku?" preguntó Asakura sorprendida al ver el enorme camión frente a la entrada.

"Tsk, que gran montón de fanfarrones," dijo Izumi mientras miraba el despliegue de chicos en el campo junto a una larga alfombra roja desarrollándose para darle paso a los titulares. "Solo por creerse el mejor equipo de los últimos cuarenta años," añadió mientras que miraba bajar a los chicos junto con Asakura.

Y mientras las chicas de Raimon platicaban entre ellas, los jugadores de Teikoku hacían lo mismo, observando desde su lado de la cancha.

"Oye Kidou, ¿por qué el comandante querría que juguemos contra un equipo como ellos?" preguntó uno de los jugadores de Teikoku a su capitán, un chico de castañas trenzas y prominentes googles, todo esto acompañado por una capa de color rojo.

"Seguramente veremos algo interesante," dijo el aludido con una sonrisa en su rostro.

"¿Algo interesante?" repitió el chico que había hablado primero.

"Así es, y estoy ansioso de comenzar este partido," dijo Kidou. Mientras que, de la parte superior del bus, un hombre hacía acto de presencia.

"¿Quién diría que sería esta escuela? ¿Será obra del destino?" dijo aquel misterioso hombre para sí mismo.

Endou, por su parte, simplemente se acercó a los chicos de Teikoku para darles la bienvenida.

"Mucho gusto, soy Endou Mamoru, el capitán del club de soccer de Raimon. Gracias por aceptar jugar con nosotros," se presentó el castaño extendiendo su mano amistosamente hacia el capitán del equipo contrario, sin embargo, éste simplemente lo ignoró.

"Es la primera vez que jugamos en este campo, ¿está bien si practicamos un poco?" preguntó Kidou. Endou aceptó amablemente así que los chicos de Teikoku rápidamente ocuparon una mitad de la cancha para realizar su práctica de calentamiento.

Pero una vez que vieron la practica del equipo, los chicos de Raimon quedaron desesperanzados, y es que nunca se imaginaron encontrarse con tal diferencia de habilidades. Los pases que realizaban entre los jugadores apenas podían ser percibidos a la vista debido a su velocidad, sus movimientos eran fluidos y sin fallas, por no mencionar la obvia fuerza de sus tiros.

Raimon estaba claramente en problemas.

"Esa velocidad…" murmuró Endou sorprendido.

"¿Ya vieron esos movimientos?" dijo Shishido.

"¿En serio vamos a jugar contra esos sujetos?" preguntó Someoka.

"V-V-Vamos chicos, no es la gran cosa," dijo Izumi tratando de no sonar nerviosa, "R-R-Recuerden que hemos estado entrenando muy duro."

"Es cierto," dijo Endou con su ánimo de siempre. Kidou simplemente miró en aquella dirección y notó la banda de capitán en el brazo de Mamoru. Con un simple chasquear de sus dedos, en unos segundos recibió el balón para lanzarlo con bastante fuerza justo hacia donde estaba el muchacho, quien, a pesar de la sorpresa, logró reaccionar a tiempo y logró detener el balón, no sin hacer un gran esfuerzo.

"¡Endou-kun!" gritó preocupada la rubia mientras los demás chicos hacían lo mismo. Por su parte el joven portero simplemente miraba sus manos sorprendido y, para sorpresa de sus compañeros, su ánimo simplemente se encendió.

"¡Esto será muy emocionante!" gritó Endou para luego voltear hacia sus compañeros. "Amigos, ¡vamos a mostrarles el resultado de nuestro grandioso entrenamiento!"

"¿¡QUEEEEÉ!?" gritaron los de primer año bastante sorprendidos.

"Capitán, ¿me permite un momento?" dijo el grandulón de Kabeyama.

"¿Qué sucede, Kabeyama-kun?" preguntó Izumi al enorme peliverde.

"Este… pues yo… ¡Necesito ir al baño!" dijo el chico mientras salía corriendo de ahí.

"¿Qué piensan hacer?" intervino Kidou, una sonrisa burlona dibujada en su rostro. "Aún con el grandulón en su equipo, sólo tienen diez jugadores." Endou se quedó pensativo unos segundos, pero una voz femenina lo sacó de sus pensamientos.

"¡Endou-kun!" gritó Aki corriendo hacia la cancha acompañada por un chico bajito de lentes.

"¿Eh? ¿Ese chico…?" Endou reconoció de inmediato al acompañante de Kino.

"¡Dijo que quiere unirse al club!" lucía bastante alegre por esto, pero el resto del equipo no compartía su alegría.

"He oído que en deportes él es…" comenzó a decir Matsuno.

"S-Sí," colaboró Someoka, dando a entender que tanto él como Kazemaru habían escuchado del chico.

"Este chico es—" dijo Aki una vez que llegó junto a Mamoru.

"¡Megane-senpai!" exclamó Asakura, interrumpiendo a la chica.

"¿Lo conoces?" preguntó Endou, sin embargo, la expresión de molestia en el rostro de la chica respondía a esa pregunta por si sola.

"Parece que soy el jugador que falta para entrar a su equipo," dijo Megane con aires de superioridad. "Antes de entrar a su equipo, les pondré una sola condición," añadió el de gafas.

"¿Cuál es esa condición?" preguntó Izumi algo molesta por la actitud del chico.

"Que yo debo usar el número diez," explicó mientras que todos los de primero expresaron su descontento.

"Sería mejor estar solos que mal acompañados," dijo Shouri.

"Estaríamos mejor con solo diez jugadores," añadió Shishido, mientras que Megane se mostró ligeramente ofendido por los comentarios.

"Está bien, acepto," accedió Endou con bastante facilidad ante la mirada de sorpresa de todos.

"Endou-senpai, sé que no tengo voz o voto, pero no considero que deba incluir a Megane-senpai en el equipo," dijo Asakura mientras miraba fijamente al castaño.

"Descuida, Asakura, si está aquí es porque debe gustarle el fútbol," dijo con inocencia el joven portero.

"Más bien lo que le gusta es la atención," murmuró Asakura aún molesta con la presencia del chico de gafas.

"No puede ser," murmuró Handa desanimado.

"Ya sabemos que cuando a Endou se le mete una idea en la cabeza, no hay quién lo detenga, así que tendremos que esforzarnos con Megane en el campo," dijo Izumi tratando de animar a sus compañeros.

Y mientras eso pasaba en la cancha, en los alrededores varios comentaban la llegada del nuevo miembro debido a que ya varios de los de segundo sabían de él. Entre la multitud, Matsura Yuri observaba con bastante curiosidad cómo se desenvolvía toda la situación.

"¿Ese no es Megane?" comentó un chico.

"¿Qué hace ahí?" dijo su acompañante.

"Creo que estarían mejor con diez jugadores."

"Disculpa," interrumpió Matsura acercándose a donde estaban los dos chicos que habían hablado primero. Ambos la miraron algo sorprendidos, ya que ni la habían escuchado llegar a su lado. "¿Quién es ese tal Megane?" preguntó.

"Debes ser la chica transferida de la que Izumi me platicó," dijo Ryou acercándose al grupo.

"¿Hay algún problema?" preguntó Yuri un poco a la defensiva.

"Ninguno, solo que eso explica cómo es que no conoces a Megane," dijo el pelibblanco mirando a la rubia, mientras se acercaba al grupo acompañado por Mihou y Fuuko.

"Megane es aquel flacucho de gafas y la única persona en este planeta que es menos atlética que una roca," explicó Mihou.

"Auch. Para que la tímida bibliotecaria lo describa así," dijo bromeando uno de los chicos que estaban alrededor del grupo de Ryou.

"¿Hay algún problema con ese chico?," preguntó la rubia genuinamente intrigada por los comentarios.

"Solo digamos que no tiene la mejor reputación en la escuela," explicó Fuuko.

"Ya veo," dijo la rubia mientras redirigía su mirada a la cancha.

"Mira quien lo dice," dijo burlón uno de los chicos que estaban alrededor del grupo. Fuuko desvió la mirada un poco avergonzada por el comentario, lo que detonó que Ryou fulminara al chico con la mirada.

"Ah cierto, ¿Dónde están nuestros modales?" dijo el paliblanco más tranquilo para luego hacer una reverencia. "Mucho gusto, soy Mitarashi Ryou," se presentó, "y esta adorable pequeña es Enjou Mihou de primer año," añadió mientras señalaba a la pelirroja de gafas junto a él, "y esta ni pequeña ni adorable chica es Arakawa Fuuko, también de primer año" añadió

"Matsura Yuri," se presentó secamente la chica.

"Sabes, juraría que te he visto en algún otro lado," dijo el peliblanco mientras se llevaba la mano al mentón pensativo. "¡Ah, lo tengo! ¡Ya recordé!" exclamó, sobresaltándola un poco. "Eres la chica del río. Estabas ahí cuando le dieron la paliza a Endou," dijo el peliblanco.

"¿Paliza a Endou?" repitieron Mihou y Fuuko confundidas.

"Esa misma," dijo Yuri algo sorprendida por la actitud tan relajada del chico.

"Tienes un acento bastante agradable. Extraño, pero lindo," añadió Ryou con una sonrisa infantil en su rostro.

"¿En serio te diste cuenta con tan pocas palabras?" preguntó Fuuko sorprendida.

"Tengo buen oído," bromeó el peliblanco.

"Vengo de Italia," respondió la rubia aún un poco cortante.

"Eso explica también por qué eres tan linda " dijo Mitarashi divertido, provocando un muy tenue sonrojo en la rubia.

"No creí que fuera de esa clase de chicos, Ryou-san," dijo Mihou sorprendida por la confianza del chico.

"Mira que coquetear tan rápido con la chica nueva," dijo uno de los chicos que estaban ahí presentes.

"Y más aún hacerlo cuando ya tienes a Izumi y a Ayame", exclamó otro.

"¿Sabes a cuánto les gustaría estar en tu lugar?" añadió un tercero.

"Pervertidos," pensaron las 3 chicas y el peliblanco.

"¿Estás tratando de coquetear conmigo?" preguntó la joven italiana después de escuchar los comentarios de los otros dos chicos. Ryou simplemente la miró y no pudo evitar soltar una leve risa, provocando que la chica frunciera levemente el ceño. "¿Dije algo gracioso?"

"No, para nada," dijo el peliblanco mientras se soltaba del pellizco de su amiga, "y no estoy coqueteando con ella. Además les recuerdo que Izumi es mi prima, itiotas," aclaró.

"Tú eres el menos indicado para llamarnos idiotas, idiota" respondió uno de los chicos.

"Al menos no después del incidente con Gouki," agregó el segundo. La mención de ese suceso provocó un sonrojo en el rostro del peliblanco quien de inmediato se dio la media vuelta e intentó ignorarlos.

"N-No sé de lo que hablan. Además, no tengo tiempo que perder, me necesitan en la banca." se defendió el chico de inmediato. "Pero si algún día quieres hablar, te espero en el club de ajedrez," agregó volteándose hacia Matsura. "Nos vemos Yuricchi" finalizó el chico para poder marcharse hacia la cancha, donde el capitán de Raimon estaba siendo encarado por el profesor a cargo.

"¿Yuricchi?" repitió Yuri algo confundida.

"Parece que le caíste bien a Ryou," dijo Fuuko para luego ponerle una mano en el hombro a la italiana. "Mi más sentido pésame," bromeó para luego irse junto con Mihou detrás del peliblanco, dejando atrás a la chica algo confundida.

Y de vuelta con Endou…

"Endou, ¿se puede saber qué está pasando?" preguntó Fuyukai mientras se acercaba a la banca.

"Lo que pasa es que Kabeyama fue al baño y no ha regresado," explicó el capitán.

"¡Empiecen de inmediato!" ordenó el entrenador. "No quiero que hagan esperar demasiado a nuestros invitados."

"¿Acaso sabes algo de soccer Fuyukai?" preguntó Ryou acercándose a la banca. "No pueden iniciar hasta que estén los once chicos en la cancha, grandísimo tonto."

"¡Que no se te olvide que también soy profesor en esta escuela!" dijo el hombre bastante molesto. Ryou simplemente lo ignoró y le dirigió una fugaz mirada a sus amigas.

"Endou, aprovechemos el momento y busquemos de inmediato a Kabeyama-kun," dijo Izumi mientras que el capitán solo asintió y enseguida todo el grupo se marchó para cumplir con la tarea mientras Ryou se quedaba a discutir con Fuyukai.

Mientras los chicos de Raimon buscaban a su peliverde defensa, Kidou y los chicos de Teikoku tenían una pequeña conversación.

"Ne, Jimon, ¿Tú sabes por qué tenemos que jugar contra este equipo tan débil?" preguntó uno de los jugadores de Teikoku.

"Al parecer nuestro comandante quiere evaluar las habilidades de un estudiante de nuevo ingreso," explicó Jimon.

"Ya veo. ¿Me pregunto quién será?"

"Aún no está aquí," dijo Kidou uniéndose a la plática.

"¿A qué te refieres con que no está? Tú prometiste algo interesante," reclamó.

"Tendrás que ser paciente," respondió Kidou.

"¿Sabes? Si le pedimos que se una a nuestra escuela probablemente pueda convertirse en un jugador clave."

"Te recuerdo que eso es decisión del comandante, nosotros solo seguimos sus órdenes. Y recuerden que no se permiten errores."

Y de regreso con Endou y los chicos de Raimon…

"¿Dónde están, chicos?" dijo Izumi mientras subía las escaleras en compañía de Kagami y Kurimatsu. "Por cierto Kurimatsu-kun, había querido preguntarte, ¿Dónde está tu uniforme?" preguntó la rubia, "si mal no recuerdo tu dorsal es el 5 no el 12."

"Si, pero no encontré ninguna camisa con mi número, es como si alguien se las hubiera llevado todas del club," explicó el cabeza de castaña.

"Que extraño," dijo la rubia.

"Izumi-senpai, Kurimatsu-san, creo que oí a los demás por aquí…" dijo la peliplateada. "¡Mire, ahí están!" dijo mientras veía a los chicos acercarse a un casillero. "¿Se está moviendo solo ese casillero?"

"¡Endou-kun!" lo llamó la rubia, sin embargo, en ese momento el chico salió volando cortesía de la puerta del casillero. "¡Endou-kun!"

"¿Está bien, Endou-senpai?" preguntó Asakura.

"Más importante, ¿cómo entraste ahí, Kabeyama-kun?" dijo Izumi "Bueno, eso puede esperar para otro momento. Sal de ahí que el partido está por comenzar."

"Eso quisiera, pero… ¡estoy atorado!" confesó el grandulón.

"Eso no evita que juegues soccer, de hecho, tal vez ahora puedas ser una defensa completa," bromeó Kurimatsu, aunque eso no le hizo gracia alguna al peliverde, quien terminó cayendo al piso con todo y casillero.

"Déjemelo a mí capitán," dijo Shouri para luego tomar carrera y de una patada en la base del casillero lograr liberar a Kabeyama.

"Eso estuvo increíble Shouri, quiero que utilices esas habilidades en el partido," dijo Endou.

"Si seguimos haciendo esperar a Teikoku, probablemente no habrá partido," regañó Izumi a sus compañeros.

"Tienes razón," admitió Endou. "¡Vamos chicos, tenemos un partido que jugar!"

Los chicos escucharon sin chistar a su capitán y de inmediato se dirigieron a la cancha.

Después de una larga espera, los veintidós jugadores tomaron sus posiciones.

"Disculpen, ¿les molesta si veo el partido desde aquí?" dijo una chica de corto cabello azul y gafas mientras se acercaba a la banca. "Oh, Kagami-chan, no sabía que formaras parte del club de soccer," dijo la peliazul. "¡Ah! Y también está la vice-capitana del club de natación," añadió sorprendida.

"¿Se conocen?" preguntó Aki mientras miraba a la peliplata.

"Pues parece que ella nos conoce a nosotros," respondió divertida Ayame.

"Bueno, después de todo es parte del club de periodismo," dijo Mihou tímidamente mientras se acercaba al grupo. "Hola Otonashi-san", saludó cortésmente. Haruna iba a devolver el saludo pero se intimidó un poco al ver también a Fuuko, y es que la reputación de esta si era algo que intimidaba a varios.

"Vamos juntas en el mismo salón," intervino la peliplata rompiendo el breve silencio. "Déjenme presentarlas. Ella es Otonashi Haruna del club de periodismo," presentó Kagami a la peliazul recién llegada.

"Mucho gusto," dijo cortésmente la peliazul.

"¿Club de periodismo?" repitió Izumi algo sorprendida.

"Así es, de hecho, también formo parte del periódico escolar," explicó la peliazul de gafas.

"Todavía no tienen su primer partido y el periódico ya quiere saber de ustedes, vaya que son populares," bromeo Ryou mientras que miraba de reojo a la peliazul.

"¿Estás aquí para entrevistarnos?" preguntó la rubia con una mirada ilusionada en su rostro mientras que el resto de las chicas la miraban algo sorprendidas.

"Algo así," dijo Haruna divertida.

"Entonces adelante, pregunta y el entrenador estrella de Raimon se encargará de responderte," dijo Ryou.

"Oh, ¿piensas entrenar tú al equipo de soccer?" preguntó Ayame intrigada mientras que le daba algunos empujones a Ryou, y es que el peliblanco se metió poniendo su cara justo a un lado de la cara de la pelinegro.

"Solo si las chicas del club de natación están dispuestas a compartir entrenador," respondió Ryou encogiéndose de hombros.

"¿Creen que puedan ganar el juego?" preguntó la peliazul ignorando la plática de Ryou y Ayame mientras preparaba su pluma y su libreta para anotar.

"¿Ganar el partido?" repitió Aki sorprendida. "Pues, lo dudo," dijo sinceramente mientras ahora era ella quien recibía las miradas llenas de sorpresa. "Pero cuando veo a Endou y a los muchachos tengo la impresión de que podremos lograrlo a pesar de tener tan poco tiempo con el club," explicó la chica.

"Que bonitas palabras," dijo Haruna mientras comenzaba a escribir. "Las usaré en la primera plana de mañana."

"¿Eh?" masculló Kino sorprendida.

"Muy lindo tu discurso Akicchi, pero no hay forma de que puedan ganar a Teikoku," intervino Ryou causando más de una mirada molesta hacia su dirección.

"¡Claro que ganaremos!" intervino Izumi. "Tenemos a una estratega de nivel nacional con nosotros, así que será pan comido," explicó mientras se apoyaba en los hombros de Kagami.

"Que sepa jugar ajedrez no me convierte en estratega," aclaró Kagami.

"Pero Ryou-nii dijo…"

"Mejor pongan atención a la cancha, el partido está por empezar," intervino Mitarashi, tratando de cambiar el tema.

En la cancha, ambos equipos tomaron sus respectivas posiciones en la cancha y fueron los chicos de Raimon los encargados en dar la patada inicial del encuentro.

Someoka rápidamente movió el balón dándoselo a Matsuno, quien después de una breve pausa le regresó el balón al pelirrosa una vez que este avanzó lo suficiente. Ryuugo controló el esférico hábilmente y avanzó un poco más en posesión de la redonda. Por parte de Teikoku, Sakuma y Jimon de inmediato se lanzaron a intentar recuperar el balón con una fuerte barrida, pero el delantero de Raimon los evadió con relativa facilidad para luego pasarle el balón a Kazemaru.

Los chicos de Raimon se acercaron con cautela a la portería rival hasta que finalmente Shishido encontró una oportunidad por la banda derecha. El chico de primer año lanzó un centro preciso que Handa aprovechó para hacerle una finta, dejando que el balón le llegara a Someoka, quien realizó un potente disparo a portería. No obstante, su disparo fue prácticamente un regalo para el portero de Teikoku.

"Nada mal los reflejos de ese chico," dijo Ayame sorprendida por la atrapada del arquero de Teikoku.

"Genda Koujiro, conocido como el «Rey de los Porteros» Era natural que lo detuviera", explicó Ryou, sorprendiendo a los presentes con su conocimiento. "Hasta aquí llegó Raimon," dijo el peliblanco soltando un suspiro. Las chicas no entendían, pero unos cuantos minutos de su atención al encuentro le dio la razón al peliblanco.

"Es hora de comenzar con el soccer de Teikoku," murmuró Kidou para luego pasarle el balón a uno de sus más cercanos compañeros. Aquel chico controló el balón sin problemas para luego patearlo directamente hacia la portería protegida por Endou. El castaño se preparó para recibir el disparo, pero terminó siendo impactado de lleno y enviado al fondo de la portería.

"¡Endou-kun! / ¡Endou-senpai!" gritaron todos los chicos de Raimon al mismo tiempo.

"Bastardo…" masculló el peliblanco, tratando de ocultar su molestia.

"Lo siento, amigos, no pude detenerlo", se disculpó Endou de inmediato al ver cómo todos sus compañeros se acercaban preocupados a él.

"No fue tu culpa, el poder de ese tiro era demasiado para ti," dijo Handa.

"Nunca seremos capaces de alcanzar su nivel," añadió Kurimatsu.

"¿Qué están diciendo? Apenas empezó el partido," dijo Endou molesto por la actitud de sus compañeros.

Los chicos trataron de escuchar a su capitán y optaron por continuar el partido, sin embargo, el abrumador poder de los chicos de Teikoku estaba aplastando a Raimon sin problemas y los chicos del equipo visitante no veían problemas en golpear y lastimar a los locales. La situación continuó hasta que se escuchó el silbatazo que indicaba el final del primer tiempo.

"Fuukocchi, Ayamin, ayúdenme por favor," dijo Ryou mientras entraba a la cancha para ayudar uno por uno a los chicos mientras que en el fondo el marcador reflejaba el 10-0 actual del encuentro.

"Pobres, están muy cansados como para hablar," comentó Haruna al ver a todos los chicos de Raimon jadeando en el piso.

"¿De qué están hechos esos chicos?" preguntó Kazemaru mientras miraba en dirección a donde estaban los chicos de Teikoku. "Ninguno parece estar agotado,"

"De un duro entrenamiento y probablemente piezas de metal," dijo Ryou mientras que le arrojaba un bote de agua al peliceleste. "Además, ¿cómo quieres que estén cansados si ustedes no han sido mucho rival para ellos?"

"No permitiré que esto se quede así," dijo Endou. "Hay que hacerlos correr hasta que ya no puedan más."

"Buena suerte con eso, porque no creo que ustedes puedan resistirlo", dijo Ayame.

"Estamos siendo de más utilidad que tú," dijo Someoka molesto mientras tomaba una botella para tomar algo de agua.

"Porque yo soy chica y no me permiten estar en tu equipo, Someobaka," se defendió la pelinegro mientras le daba un apretón al bote del que tomaba el pelirrosa para que este terminara bañado.

"¿Piensas seguir con esto?" preguntó el peliblanco mientras Ayame y Someoka discutían en el fondo.

"¡Claro que pienso seguir!" dijo Endou lleno de determinación. "Vamos chicos, aún falta el segundo tiempo," dijo Endou tratando de animarlos.

"¿En verdad es necesario que lo juguemos?" preguntó Kabeyama. "Es una ridiculez."

"Sabía que este partido estaría fuera de nuestra liga," agregó Shishido.

"No se den por vencidos aún," dijo Endou de inmediato. "Si no lo intentamos hasta el final no sabremos qué equipo se llevará la victoria."

"El marcador es muy claro, Endoucchi. No hay forma de que ustedes ganen este partido," dijo Ryou.

"Si no vas a aportar nada, no hables," dijo molesta la rubia, sin embargo, Ayame apoyó su mano en el hombro de la chica, como indicandole que confiara en el chico.

"Estoy segura de que aún debe de haber algo que puedan hacer para ganar," dijo la peliplata.

"¿Tienes algún plan?" preguntó el peliblanco a lo que Asakura solo se mostró sorprendida por la severidad con la que el peliblanco se lo preguntó. "Estamos hablando de un 10-0 contra el actual campeón y mejor equipo de todo Japón," explicó Mitarashi, sin embargo, Endou simplemente sonrió y comenzó a caminar hacia la portería contraria a la que había defendido durante la primera mitad.

"No sabremos si no lo intentamos hasta el final," dijo el castaño mientras que avanzaba con pasos firmes y seguros.

"¡Endou-san tiene razón!" dijo de repente Mihou atrayendo la atención de todos, lo que la llevó a esconderse detrás de Fuuko. "No estoy segura cómo, pero algo me dice que Endou-san puede lograrlo,"

"Concuerdo con Mihou," dijo Fuuko, "Creo que el discurso de Kino era muy cierto después de todo," Ryou no dijo nada y solo miro sorprendido a las dos chicas de primer año, y en eso un recuerdo llegó a su cabeza.

-x flashback x-

"Izumi, Ryou me comentó que te uniste al club de soccer de Raimon," dijo un hombre alto, de cabellera azul marina y ojos rojizos. "Pensé que te unirías al club de atletismo después de todo lo que me contaste acerca de ese chico, Kazemaru creo se llamaba."

"Oh, quién lo diría, no creí que te enamorarías tan rápido de alguien en tu nueva escuela," dijo cierto chico peliblanco con una sonrisa burlona en su rostro, la cual desapareció cortesía de un fuerte golpe en la cabeza.

"Kazemaru-san es solo un amigo y compañero de clase, nada más," dijo la rubia mientras trataba de ocultar su sonrojo.

"Cuéntame más del club de soccer, Izumi-chan," dijo una mujer de larga cabellera celeste y hermosos ojos color violeta.

"Yo no lo llamaría un club, tía… Además de Izumi solo tienen otros cuatro miembros, y uno de ellos es otra mánager," dijo Ryou mientras que se sobaba el enorme chipote que crecía en su cabeza. "Su capitán es ese chico de la clase 1-D, creo que se apellida Endou."

"¿Endou?" repitieron los dos adultos presentes en la mesa.

"Sí, creo que se llama Satoru o Mamoru o algo así," dijo Ryou mientras que probaba un bocado de la pasta que estaba frente a él. "Bodob biben que eb un bolor be cabeba cuanbo iere rebutar jugaboreb (Todos dicen que es un dolor de cabeza cuando quiere reclutar jugadores)," dijo.

"Ryou, te he dicho que no hables con la boca llena," lo regañó la peliazul. Mientras que el chico simplemente se pasaba toda la comida en su boca.

"Asco," murmuró Izumi al ver la acción de su amigo.

"Bueno, si ese chico carga el apellido Endou, entonces creo que entiendo de dónde viene ese entusiasmo," dijo el hombre con una sonrisa en su rostro mientras que el par de adolescentes lo miraban confundidos.

-x fin del flashback x-

Aquella conversación pasó por la mente del peliblanco, quien solamente soltó un suspiro de fastidio y se puso de pie. "Que quede claro que lo que me convenció fue la valentía de mi pequeña Mihoucchi para haber hablado," murmuró el peliblanco quien, para sorpresa de las presentes comenzaba a desabotonarse el uniforme.

"Si, si, lo que tú digas," dijo Fuuko con tono burlón mientras que Mihou solo agachaba la mirada para que no vieran su sonrojo.

"¿Qué haces idiota?" dijo Izumi de inmediato mientras le daba un coscorrón al peliblanco por estarse quitando la ropa.

"Algo de lo que ya me estoy arrepintiendo," dijo el peliblanco sobandose la cabeza para luego continuar desabotonando su uniforme.

"Descuida Izumi, hicimos una pequeña escala," dijo Fuuko divertida. En ese momento Ryou terminó de quitarse el uniforme y revelar que debajo traía el uniforme del equipo con el dorsal 5 en la espalda.

"Bueno, al menos ya supimos dónde estaban mis uniformes" dijo Kurimatsu sorprendido.

"Ryou-kun acaso tú…" murmuró Aki sorprendida.

"Shishido-kun, quédate en la banca" dijo el peliblanco mientras que apoyaba su mano en el hombro del aludido.

"Ryou-nii…" comenzó la rubia, pero el aludido simplemente le hizo una seña para que se detuviera.

"No te ilusiones," fue lo único que dijo mientras se sacudía el cabello antes de entrar al campo. "Solo será esta vez, Izumin" dijo el peliblanco.

"Un minuto Ryou, ¿estás seguro de querer hacer esto?" pregunto Ayame a su amigo peliblanco mientras este tomaba el balón y empezaba a hacer algunas dominadas. Ryou se mantuvo en silencio unos instantes y luego procedió a patear el balón con todas sus fuerzas hacia donde estaba el entrenador de Teikoku, pero antes de que pasara algo más, Kidou saltó y detuvo el tiro.

"¿Continuamos el partido, Kidoucchi?" dijo Ryou con tono entre desafiante y arrogante. Kidou simplemente lo miró algo molesto por su atrevimiento de "atacar" a Kageyama y apresuró a su equipo a regresar a su posición.

"Entremos a la cancha, Endoucchi," dijo Ryou bastante animado. Endou asintió igual de emocionado y siguió al peliblanco. Las chicas presentes miraron emocionadas el suceso, o al menos casi todas, ya que Kagami intento discretamente tomar la mano de Ryou para detenerlo, pero no alcanzó a lograrlo.

El partido se reinició con el saque inicial de Teikoku y de inmediato Jimon se aseguró de darle el balón a Kidou

"Veamos qué puedes hacer," dijo el capitán de Teikoku mientras lanzaba el balón hacia Ryou, pero más tardó el balón en despegarse del suelo, que lo que tardó en salir disparado hacia la portería, fallando sólo por milímetros el poste derecho de Genda.

"Todo a su tiempo, Kidoucchi" dijo Ryou con tono desafiante mientras que aterrizaba justo a un lado de castaño. Ambos chicos intercambiaron miradas antes de que Ryou diera media vuelta y regresara a su posición, mientras fuera de la cancha todos miraban asombrados lo que sucedía entre Kidou y Ryou, especialmente porque nadie esperaba que el peliblanco tuviera ese nivel de habilidad.

El partido nuevamente se reanudó con el saque de Teikoku y los chicos avanzaron confiados hacia la portería que defendía Endou.

"Chicos, necesito que no hagan preguntas y solo sigan mis indicaciones ¿entendido?" Dijo Ryou mirando a los chicos que estaban en la defensa y mediocampo. Los miembros del club solo intercambiaron miradas y decidieron confiar en Ryou.

El peliblanco sonrió y rápidamente comenzó a dar indicaciones a sus compañeros, y para la sorpresa de todos, la defensa del equipo de Raimon mejoró bastante, pudiendo hacerle frente a los ataques del actual campeón.

En una oportunidad, Kurimatsu sorpresivamente pudo quitarle el balón a Jimon, y rápidamente se lo lanzó a Ryou.

"¡No contraataquen, déjenmelo a mí!" dijo Ryou mientras avanzaba por la cancha. El chico burló sin problemas a los delanteros, mientras que Kidou no hizo nada y lo dejó pasar. Ryou avanzó un poco más hasta que por fin llegó a la línea de defensa, donde Narukami intentó detenerlo con su «Killer Slide» sin embargo Ryou lo esquivó sin mayor dificultad que hacer con una sencilla pared en conjunto con Handa.

"¡Yo lo detendré!" dijo un defensa de Teikoku mientras que se cruzaba en el camino del peliblanco, quien solo sonrió con malicia. "«Cyclone»"

"¡Ryou!" gritaron las chicas preocupadas al ver como el peliblanco parecía salir volando, sin embargo, quedaron sorprendidas al ver como el peliblanco se desvanecía entre chispas.

"Oh, creo que se ve bastante bien. Aunque creo que las chispas fue demasiado dramatismo," dijo el peliblanco apareciendo justo a un lado del jugador que lo había intentado bloquear. "«Spark Illusion»" explicó el peliblanco para luego salir corriendo de ahí nuevamente.

El peliblanco simplemente continuó su avance y logró quedar mano a mano contra Genda.

"Maldición, olvidé que no debía usar mis propias técnicas para no delatarme," pensó el peliblanco mientras se colocaba frente a la portería. "Ya que. ¡Tendré que experimentar!" dijo el chico mientras que levantaba el esférico en el empeine de su calzado. "Lo siento, Fuujicchin."

Soyokaze Arrow»," el peliblanco rebotó el balón contra el suelo utilizando su talón, pero para la sorpresa de todos, el esférico comenzó a rodearse de una curiosa corriente de viento color dorado. Una vez que ese viento recogió suficiente fuerza y velocidad, Ryou lo lanzó con una patada en dirección hacia la portería.

Genda se lanzó a atajar el disparo y después de un fuerte forcejeo, el balón terminó saliendo hacia el poste y rebotando para caer cerca de él y darle una segunda oportunidad de atraparlo.

"¿Eso es todo?" dijo confiado el castaño mientras que soltaba una risa burlona. "¡Kidou!" llamó al castaño mientras le lanzaba el balón. Ryou vio esto y de inmediato comenzó a correr de regreso hacia la portería.

"Es hora. Activen la «Death Zone»", murmuró el castaño de rastas mientras dejaba que un trío de jugadores pasara junto a él. Kidou solo sonrió con malicia y después lanzó el balón hacia el aire. Sakuma, Jimon y otro chico saltaron al mismo tiempo y comenzaron a girar alrededor del balón mientras este se cargaba con un aura color púrpura.

"¡«Death Zone»!"

"¡No te dejaré!" exclamó Ryou mientras que alcanzaba a ponerse frente al balón y lo intentaba detener con una patada, pero la fuerza y velocidad era tal que no pudo hacer nada más que ver como Endou recibía de lleno el impacto del tiro en su rostro y nuevamente era enviado hasta el fondo de las redes. "¡Endoucchi!"

"¡Endou-kun! / ¡Endou-senpai!"

"¡Maldición!" bramó Ryou molesto mientras le daba un puñetazo al suelo.

"Continúen con este ritmo," ordenó Kidou con una sonrisa de satisfacción en su rostro.

El partido se reinició y sin la más mínima gota de remordimiento, los chicos de Teikoku pasaron de jugar, a lastimar salvajemente a sus oponentes.

"¿Qué rayos hacen?" preguntó Ryou molesto al ver como Kurimatsu recibía un balonazo en el costado.

"¿Qué vas a hacer?" dijo Jimon con tono burlón mientras que ahora pateaba el balón y golpeaba a Shouri. Ryou simplemente apretó los puños y de inmediato se lanzó hacia el delantero. "«Hyakuretsu Shot»" Jimon tiró con toda la intención de golpear a Ryou, sin embargo, el peliblanco solo se detuvo firmemente frente al balón y detenía el balón a base de puro esfuerzo físico.

"¡Si!" gritaron las chicas emocionadas al ver a Ryou tomar el balón.

"Interesante," murmuró Kidou mirando al peliblanco con el balón a sus pies.

"¿Quieres ver algo más interesante?" dijo Ryou arrogantemente para luego lanzarse nuevamente al ataque.

Con mucho esfuerzo Ryou logró quedar nuevamente mano a mano contra Genda, momento que el peliblanco decidió mostrarles un pequeño truco. Y es que Ryou utilizó sin mayor esfuerzo el «Hyakuretsu Shot» de Jimon, solo para nuevamente quedarse corto de meter un gol.

El partido continuó y sin embargo, la balanza no parecía inclinarse a favor de Raimon, y es que a pesar de que Ryou intentó ajustar su estrategia para seguir defendiendo, e incluso tambien presumió que de alguna forma también había podido aprender el «Cyclone» para defender, el peliblanco no podia evitar que siguieran lastimando a los chicos.

Teikoku encontró la manera de burlar esa estrategia, además que los demás chicos no tenían demasiada fuerza para apoyarlo, por lo que el estar tanto en defensa como ataque rápidamente le hizo mella a la energía del peliblanco, y esto comenzó a nuevamente reflejarse en el marcador.

"Entonces ni siquiera con Ryou de nuestro lado…" murmuró Aki mientras veía como Ryou recibía un balonazo en el rostro por cubrir a Kurimatsu.

"¿Por qué no estás usando tus técnicas, Ryou-nii?" pensó Izumi mientras veía con preocupación a su primo.

"¡Mitarashi-buchou!" gritó Kagami preocupada mientras lo veía recibir un segundo pelotazo consecutivo.

"Sabes, si no sales nos encargaremos de terminar de darle una paliza a este equipo tan mediocre," dijo Kidou mientras que Jimon y Sakuma se turnaban para darle balonazos a Endou.

"Lo sabía, vinieron buscándolo a él," pensó Ryou mientras la imagen de un chico aparecía en su mente. "Rayos. Si ellos me vieran en estos momentos, estoy seguro que me darían un buen regaño terminando el partido," pensó mientras se escapaba una risa de sus labios.

"Esos sujetos están locos," dijo Max mientras miraba la escena sin poder hacer nada. Por su parte, Kazemaru se puso de pie con mucha dificultad y después se arrojó para intentar detener uno de los balones que iba dirigido hacia Endou, logrando que el balón cayera a los pies de Kidou.

Izumi simplemente tomó el maletín de primeros auxilios y corrió hacia donde estaba Kazemaru.

"¿Fumiko-senpai?" dijo Kagami mirando a la rubia. Esto llamó la atención de los otros espectadores en la banca quienes de inmediato voltearon a ver a la rubia intentar correr hacia la portería, solo para ser detenida por Ayame.

"¡Izumi!" le llamó Aki.

"¡Déjame ir!"

"Izumi-san deténgase," insistió Mihou mientras jaloneaba a la rubia.

"Estoy bien, Izumi", trató de tranquilizarla el joven atleta desde la cancha, sin embargo, se sorprendió al ver cómo sus ojos lucían cristalinos.

"Eso no es fútbol…" murmuró la rubia "¡Eso que están haciendo no se puede llamar fútbol!" explotó la rubia mientras que algunas lágrimas comenzaban a formarse en las esquinas de sus ojos.

"Ah, qué molestia. Me van a dar una paliza por eso," pensó el peliblanco mientras miraba lo que sucedía y se ponía de pie con bastantes dificultades.

Por su parte, Megane que era el único que seguía en pie, miraba hacia todos lados con una expresión de terror en su rostro. Incluso desde las gradas donde se encontraba Matsura, ésta pudo notar el obvio pánico en los ojos del muchacho, a tal punto que supuso lo peor.

"No irá a—" comenzó a decir la italiana solo para que el mismo muchacho le diera la razón.

"¡Ya tuve suficiente!" gritó el chico para luego abandonar el campo y aventar la camisa de su uniforme, cerca de cierto chico pelicrema.

"Qué humillación," dijo Kidou mientras pisaba el balón.

"Es un inútil," agregó Jimon.

"Qué vergüenza, ni siquiera pudieron anotar un gol antes de terminar el partido", finalizó otro chico para luego echarse a reír junto a sus dos compañeros.

"Esto aún… Esto aún no termina," dijo Endou mientras que nuevamente se ponía de pie con mucha dificultad.

"¿Quieres seguir sufriendo?" dijo Jimon mientras acomodaba el esférico frente a él.

"Lo siento, pero creo que ahora yo tomaré el lugar de mí capitán," dijo Ryou con tono bromista mientras se ponía de pie frente al trío de Teikoku. "Sé exactamente por qué están aquí, pero déjame decirte que no lo conseguirán," dijo el peliblanco encarando a Kidou.

"¿Qué puedes hacer en ese estado?" Kidou rio y luego lanzó el balón para que sus delanteros usarán nuevamente la «Death Zone». Ryou solo tomó una enorme bocanada de aire y dio un giro rápido sobre su eje mientras que su pierna derecha hacía un círculo en la tierra de la cancha.

"¿Qué rayos haces?" preguntó Jimon sorprendido al ver como el círculo que había dibujado Ryou brillaba con una luz púrpura y relámpagos comenzaban a salir del suelo.

"¡«Kyojin Shield»!" Del suelo, junto a los relámpagos una especie de sombra color púrpura pero hecha de relámpagos aparecía detrás de Ryou. El gigante soltó un rugido y luego lanzó un puñetazo al balón.

El forcejeo duró unos instantes y luego toda la cancha se cubrió de una nube de polvo.

"Buchou…"

"Ryou-san…"

"Ryou-kun…"

"Vaya, vaya," murmuró el entrenador de Teikoku.

Una vez que la visibilidad se aclaró, todos pudieron ver a Ryou sentado en la tierra de la cancha con una enorme sonrisa en su rostro.

"Qué bueno que lo guarde para el final, olvidaba lo agotadora que era esa técnica," dijo el peliblanco divertido. "Jeje, parece que fallaron, Kidoucchi" añadió entre risas mientras señalaba a la portería de Genda, donde todos pudieron ver el balón incrustado en el suelo justo al lado del poste y por fuera de la cancha. "Je ¿Creíste que estaría en la portería verdad?" Kidou se sorprendió pero después retomó su semblante arrogante.

"Patético. Y además ahora solo tienen diez jugadores," dijo el capitán de Teikoku con arrogancia, pero el crecer de los murmullos del público llamaron su atención. Desde el público, pudo ver cómo la multitud de estudiantes le daban paso a alguien que nadie en Raimon se esperaba, con el uniforme del equipo puesto y el dorsal con el número diez luciendo en su espalda.

"¡Gouenji, viniste!" exclamó Endou al ver al pelicrema entrar a la cancha. El castaño quiso acercarse hacia él, pero estaba tan malherido que estuvo a punto de caer de no ser porque el mismo Gouenji lo sostuvo.

"¡Un momento joven! Tú no eres miembro del club de soccer," dijo Fuyukai, metiéndose en la reunión, sin embargo, un chorro de agua en la cara lo silenció de inmediato.

"¿Solo para eso puedes abrir la boca? Ryou tampoco lo es y lo dejaste entrar sin reclamar," dijo Fuuko con tono molesto mientras agitaba la botella de agua con la que había bañado al profesor. "Dios, eres más inútil como entrenador que como profesor y eso es mucho decir," alegó mientras que Mihou y Kagami intentaban detenerla.

"Je, aprendes rápido Fuukocchi," dijo Ryou divertido mientras se ponía nuevamente de pie y se acercaba al grupo.

"Me vas a hacer quedar mal, ¿no escuchaste cuando les dije que no conseguirían lo que vinieron a buscar?" murmuró Ryou al chico pelicrema, quien no dio respuesta alguna. "Bien, bien. Si eso es lo que quieres, hagámoslo a tu modo, Gouenjicchi," dijo Mitarashi exasperado mientras que se acomodaba la playera como si nada una vez que él y Gouenji tomaron sus posiciones en el campo.

El partido se reanudó con un saque de meta de Teikoku y de inmediato el balón llegó a los pies de Kidou.

"De nuevo, «Death Zone»," ordenó Kidou. Sus chicos de inmediato obedecieron y lanzaron su poderosa técnica hacia la portería que defendía Mamoru.

Gouenji simplemente miró el balón y después se puso a correr hacia la portería de Teikoku.

"¿Qué está haciendo?" preguntó Izumi. "¿Acaso planea huir?"

Ryou intentó volver a usar su «Kyojin Shield» pero su cuerpo cedió ante el cansancio y terminó cayendo de rodillas al piso.

"¡Endou!" llamó Ryou al portero, pero se sorprendió al ver la mirada llena de determinación en el rostro de este.

"Gouenji hace esto porque confía en mí," murmuró el castaño mientras que su cuerpo comenzaba a rodearse con una luz dorada. "Sabe que puedo detener el tiro y que una vez que lo haga él recibirá el balón," En ese momento, Endou extendió su mano hacia el cielo y toda la luz que lo rodeaba se convirtió en una enorme mano dorada.

"«God Hand»"

"Esta sensación…" pensó Ryou mientras que miraba igual de sorprendido que todos al ver como Endou usaba su propia técnica hissatsu para detener la «Death Zone» de Teikoku.

"¡Lo detuvo!" gritó Izumi animada abrazando a Ayame y a Kagami, mientras que Haruna y Aki se tomaban las manos, y Fuuko y Mihou intercambiaban sonrisas.

"¡Lo conseguí!" dijo Endou con una sonrisa en su rostro.

"¡Endou, ya no hay tiempo!" gritó Ayame.

"¡Ve, Gouenji!" gritó Endou mientras lanzaba el balón lo más lejos que pudo para que este llegara a los pies de Gouenji.

"¡No te dejaré!" grito un defensa de Teikoku mientras intentaba saltar para interceptar el pase, sin embargo Ryou se le adelantó y logró estorbarle dejando que el esférico siguiera su camino.

Gouenji simplemente recibió el balón y luego volvió a lanzarlo al aire. Todos miraban sorprendidos como el chico saltaba y comenzaba a girar a la par que su pie izquierdo se rodeaba de flamas.

"Veamos qué tan poderosa es la técnica que supera a la Dark Blade de Tezucchi," pensó Ryou mientras veía al pelicrema realizar su tiro hissatsu.

"¡«Fire Tornado»!"

El esférico absorbió todas esas flamas y avanzó a toda velocidad hacia la portería de Teikoku dejando al portero completamente incapaz de detener tan potente tiro.

"No puedo creerlo…" murmuró incrédula Izumi. "Ellos…"

"¡Anotaron!" gritó Ayame emocionada mientras que tomaba a Fuuko y Mihou y celebraba con ellas.

"¡Gooooool!" gritaron Aki y Haruna emocionadas mientras que en la cancha los chicos miraban bastante satisfechos el marcador.

"¡Teikoku ha decidido retirarse, así que se termina el partido!" dijo el árbitro a la par que Kidou caminaba junto a su equipo de regreso a su autobús mientras que Gouenji caminaba hacia la portería de Endou.

Y mientras, en la oficina del director…

"Parece ser que la llegada de Gouenji cambió completamente el flujo del juego," dijo el director Hirai mientras observaba lo que sucedía en la cancha.

"Se equivoca," dijo Natsumi. "El flujo cambió porque ellos querían que Gouenji saliera a jugar," explicó la castaña. "Sin embargo…"

"¿Sin embargo?" repitió Hirai.

"No, nada," finalizó mientras que con sus catalejos miraba directamente a cierto peliblanco.

Y de regreso en la cancha…

"Parece que renunciar no es lo nuestro," bromeó Ryou de manera que solo Gouenji lo escuchara.

"Solo fue por esta vez," respondió el pelicrema provocando la risa del peliblanco.

"Si, solo por esta vez," dijo Ryou extendiendo su mano hacia el pelicrema, sin embargo, entre tanta emoción Endou llegó a festejar con ellos, atropellando a Ryou en el proceso. "¡Deja de hacerme eso, Endoucchi!" reclamó Ryou desde el suelo.

"Al fin te animaste a venir," dijo Endou animado. Ayame y Fuuko ayudaron a Ryou a ponerse de pie y evitar que se lanzara hacia Endou, quien estiraba su mano hacia el pelicrema, sin embargo, este solo se quitó la playera y se la arrojó al portero.

"No te hagas ideas extrañas, Endou, solo fue por esta ocasión," dijo el delantero mientras comenzaba a alejarse.

"Ah, espera yo voy contigo, Gouenjicchi," dijo Ryou divertido soltándose del agarre de sus amigas. "Nos vemos, luego Endou. Espero no te moleste pero me quedaré con la playera como recuerdo. Me gustó como se me ve y el número me queda bien. Al menos refleja mis calificaciones," bromeó mientras se marchaba. "¡Espérame!" gritó mientras que Fuuko y Mihou corrían detrás de él.

"Capitán, ¿no piensa detenerlos?" preguntó Kabeyama.

"Por ahora dejémoslo así," dijo Endou con una extraña sonrisa de satisfacción en su rostro. "Escuchen amigos, este fue nuestro primer gol, ¡y será el inicio de nuestra historia!" exclamó Endou emocionado mientras que con un dedo señalaba hacia el cielo.

"¡SÍ!" gritaron los demás al mismo tiempo, todos ellos contagiados por el ánimo de su capitán.


Y con esto damós cierre el tercer capitulo de esta su bonita hisotria telenovelesca.

No se me olvida lo prometido, no se preocupen. Llegará. Se los juro por Dieguito Maradona (10 millones de puntos para el que entienda la referencia).

Y bueno, esta vez no hubo OCs que presentar, asi que por esta vez, nos iremos a la parte de las despedidas.

Peeeeeero, antes de despedirnos,

Alice: Ya decia yo (¬_¬)

COMO SEA... EJEM... Agradezco a todos los que se toman su tiempo de agregarnos a su lista de favoritos o a sus alertas.

Y a todos ustedes bonito y querido público lector, solo les recuerdo que pueden enviarnos todo sus comentarios, quejas y sugerencias, usando la opción del REVIEW. Todos serán bien recibidos y contestados personalmente por nuestro staff de monos ALTAMENTE entrenados... o por mi... o por alguno de mis becarios sin pago. También pueden mandarnos FAN MAIL por medio de PM, el cual los chicos contestaran personalmente.

¡Ciaossu!