Capítulo 6
-¡Cállate, tú no sabes nada!
-¿enserio? pues creo conocerle mejor que tú ¡y sé que es un falso!
-No es cierto ¡él no es así!
-See, claro, es tan amable y noble como crees, se le nota a leguas, así como el supuesto cariño que decía tenerte.
-¡Él me quiere!
-claro, te quiere tanto que en cuanto desapareciste se consiguió un remplazo.
-Chicos por que no se calman, yo creo...
Los cristales comenzaron a vibrar, Sage, Kardia y Degél veían la pelea como si de un partido de tenis se tratase, de un lado a otro.
-cierra la boca Manigoldo ¡o te juro que lo vas a lamentar!
-¡oblígame!
El golpe no se hizo esperar, Albafica se retiró furioso a la habitación, azotando la puerta con fuerza, mientras Manigoldo partía a la cocina por algo para su labio roto. Sus compañeros suspiraron cansados, solo al tonto de Manigoldo se le ocurría decir esas cosas de Minos frente a Albafica, aun sabiendo que el fantasma todavía guardaba sentimientos por él. El viejo y Kardia fueron a consolar a Manigoldo, sabían cuánto le dolía que el menor lo tratara mal, por su parte Degél se quedó contemplando los vidrios...que raro.
El fin de semana llego, Sage partió temprano a su oficina, Manigoldo le siguió minutos después, dejando a los tres fantasmas solos. Albafica se había encerrado en la habitación, aun molesto con el italiano, Degél leía su nueva novela y Kardia dormía desparramado en el sofá. Pasada una hora el peli celeste salió de la habitación en completo silencio, no quería creer lo que Manigoldo dijo, Minos no lo había remplazado con esa chiquilla ¡era imposible! él le juro que solo lo iba a amar a él y...Salió de la casa y hecho a correr directo al parque donde, según Manigoldo, Minos y Agasha tendrían su cita.
***...***...***...
Pasando el medio día Manigoldo regreso, al entrar sus ojos se habían clavado en las escaleras, tenia deseos se subir y arreglar las cosas con su amigo, pero... ¡agh! le irritaba la manera en que Albafica hablaba del peli plata, como si fuese la mejor persona del mundo, ese sujeto era un maldito egocéntrico y nadie lo cambiaria, pero lo que más le molestaba era que Albafica había agarrado la manía de hablar todo el tiempo de él, irritándole y poniéndolo celoso.
-ahhh, cangrejo, ya regresaste ¿dónde estabas?
Kardia se acercó restregando sus ojos, detrás de él venía Degél.
El peli añil les hizo una seña a sus compañeros para que le siguieran, los tres dieron un último vistazo a las escaleras antes de dirigirse al pequeño patio trasero con el cual contaban, creyendo que Albafica seguía en la habitación.
-¡Miren!
Manigoldo les mostro un cartel, en este se podía ver la imagen de una niña pequeña sosteniendo en brazos a un gatito blanco con una mancha café.
-su mamá me dijo que un sujeto se lo arrebato en el parque y la tiro al suelo, el parque se encuentra frente a su casa y ella entro por un abrigo, cuando regreso encontró a la niña llorando, sin su gato y con un raspón en sus rodillas, pero no logro ver al tipo...en lo personal ¡yo creo que fue un Maldito Bastardo!
-¡uuuhhh!, entonces concuerda con la descripción de Minos, se mofo el griego.
-pero eso no es todo, según me entere han desaparecido muchos animales por ese rumbo, hay una cantidad considerable de carteles esparcidos en todos los postes, este me lo encontré cuando regresaba del cementerio y...
-¡El Cementerio!
-¡Manigoldo estás loco! ¿Porque no nos dijiste que ibas ahí? es muy peligroso ¡te pudieron lastimar!
Los fantasmas le veían molestos, había algunos fantasmas que gustaban de molestar a los humanos, en ocasiones hiriéndoles, no eran poltergeist como tal pero si fantasmas rebeldes; el chico solo logro sonreír enternecido, en ocasiones sus amigos eran tan sobreprotectores como su abuelo.
-tranquilos papi y mami, se cuidarme solo, solo quería investigar y no pasó nada, la verdad...hable con unos fantasmas y...Kardia, Degél, chicos ¿ustedes han sentido algo extraño?
-¿eh?
-¿algo extraño?
Kardia y Degél se miraron extrañados, ahora que lo mencionaba, últimamente sentían una presencia muy rara, algo les incomodaba en el exterior pero no sabían que era, también se cansaban con frecuencia, sin importar cuanto alimento ingerían, no era tan alarmante y con dormir un poco más se recuperaban pero...era extraño.
-bueno, está pasando algo raro pero no sabemos que es, se siente como un aura pesada en el ambiente y... ¿por qué lo preguntas cangrejo?
-pues, los fantasmas en el cementerio están, como decirlo...asustados, si eso, están asustados, según me comentaron muchos de ellos han desaparecido sin dejar rastro.
-¿desaparecieron? quieres decir que cruzaron.
-dijeron que es poco probable, parece que ellos disfrutaban estar en la tierra, no les interesaba irse.
-tal vez los exorcizaron, después de todo Italia es la cede del Vaticano y tiene una gran cantidad de pa...
-no lo creo bicho, aparte, ellos me dijeron han visto una enorme sombra acechando.
-una sombra ¿un poltergeist?
-no, parece que es algo más grande y aterrador, no lo han visto bien ya que los que se acercan demasiado terminan absorbidos por esa cosa, pero eso no es todo lo que me contaron, a quienes creen que vieron saqueando algunas tumbas.
Sus amigos le miraron incrédulos ¿no podía ser cierto, o si?
-estas seguro Manigoldo, esa es una acusación muy grave y...
-estoy seguro francés, los fantasmas en el cementerio los describieron con pelos y uñas, fueron ellos, esos tres ingresaron a varias capillas y tomaron algunos artículos, relicarios, cristos, floreros, no tomaron restos humanos, tal vez por eso no se dijo nada en las noticias, debieron tomarlo como un acto vandálico, pero no pueden negar que es raro.
-¿por qué harían algo así?
-no lo sé.
-¿y por qué carajos los fantasmas del cementerio no les corrieron? Debieron darles un buen susto, se quejó el Espartano.
-Pues sucede que en ese preciso momento la sombra les acechaba, valla coincidencia no creen.
-bueno, después de lo que he visto al seguir a Minos, creo que no me sorprende.
-¿qué quieres decir Kardia?
Toda la semana el griego se había ausentado, regresando hasta altas horas dela noche, por estar espiando a Minos, en principio era para mostrarle a Albafica que Minos no era tan bueno como él creía, y tal vez abrir una oportunidad para el italiano, así fue como se enteraron del nuevo noviazgo de Minos y Agasha, solo que al decirle a Albafica...pues no resulto muy bien. Pero al final la operación tomo otro rumbo.
-verán los primeros días me resulto muy aburrido, la vida de un estudiante es tan monótona y tediosa, estuve a punto de caer dormido en sus clases y...
-¡Kardia!
-ya voy, ya voy no se desesperen. La cosa se puso extraña cuando comenzó a recibir una serie de llamadas, llamadas que contestaba en otro idioma.
-Noruego ¡tsk! ahora no sabremos lo que decía.
-No era Noruego Mani, era Griego, un griego muy arcaico, incluso a mí me costó entenderle.
-valla, que inesperado ¿de qué hablaban Kardia?
-pues, hablaba con un tal Lune, sobre tener todo listo para un ritual o algo así, es que sus frases eran cortas y no conozco el tema de lleno, pero decían que el tiempo estaba llegando. Aparte mencionaban mucho "eso" ¿que si eso está bien? que cuidara a eso, que eso era muy importante y cosas así...pero no sé qué es eso.
-¡Mierda! que estarán planeando esos tres,
-no lo sé, pero tienes que mantenerte alerta. La verdad es que las miradas de pocos amigos que le mandas cada que se encuentran en los pasillos por "accidente" comienzan a molestarle, incluso le dijo a Aiakos que iba a partirte la cara si seguías acosándole.
-pues que lo intente, le daré la paliza de su vida y...
-¡Manigoldo basta! es mejor que dejes a Kardia todo el asunto del espionaje, tal y como quedamos, si actúas de forma impulsiva podrías alertarlo y echarías todo a perder. Kardia, Tú y yo vigilaremos a esos tres, si Aiakos y Radamanthys están involucrados podríamos obtener información de ellos, tenemos que averiguar lo que sucede antes de actuar.
-a la orden cubito.
-ya que ¡pero si se me acerca más de tres pasos le parto la madre!
-¡Manigoldo!
-¿qué?
-ja,ja, ya controla tus celos cangrejo.
-¡yo no estoy celoso!
-see, claro, a todo esto ¿que le diremos a Albita?
-no creo que debamos decirle, ya viste como se puso cuando le comente la infidelidad de su novio. Ahora si le digo que creo que él lo mato...no, olvídalo, no quiero terminar con ojos de cotorra o sin dientes por su culpa.
-es verdad, ahora si te parte la cara, je,je,je.
-no es gracioso Kardia. Manigoldo yo creo que deberías decirle, tal vez así se esfuerza por recordar lo que le ocurrió y...
-olvídalo Degel, no le diré nada.
-entonces tráelo y nosotros se lo explicamos.
-¡por supuesto que no!
-Manigoldo, es mejor hablar claro, se pondrá peor si se entera que estamos ocultándole esto.
-cierto cangrejo, si quieres tener una buena relación con albita, tienes que ser franco...como yo con Degel.
El rubor no tardó en aparecer en las mejillas del galo, Manigoldo acepto de mala gana, odiaba que ese par le reprendieran como si fuese un niño. Sus pies le llevaron hasta la entrada de su habitación, tomo una bocanada de aire y se preparó mentalmente para un segundo raund antes de tocar.
-¿no viste nada raro en la casa de Minos?
-pues no tuve oportunidad, ese cabron se la vive en los hoteles, revolcándose con cuanta chica o cabrón se le cruza en la noche, solo iba a su casa para cambiarse, después a la escuela y luego a coger, mira que tiene suerte, algunas de sus presas estaban muy buenas y...-un escalofrío recorrió su espina al sentir la mirada molesta del francés-...digo, no pienses mal cubito, te juro que yo me desaparecía cuando comenzaban a desnudarse y...
Las gotas de sudor resbalaban por su cuerpo, la mirada violeta era tan fría como un tempano, la temperatura comenzó a descender y una fina escarcha se encargó de cubrir los cristales. Por fortuna, para Kardia, Manigoldo llego a salvarle.
-¡No está, Albafica no está!
***...***...***...
Grandes y grisáceas nubes comenzaban a formarse, cubriendo poco apoco al sol, estaba por llover.
Albafica se sentó en la acera mientras las lágrimas brotaban de sus ojos; gracioso, se supone estaba muerto, pero aun podía llorar y el dolor emocional era tan potente como lo recordaba. Fue un idiota al no creer lo que Manigoldo dijo, él les había visto pero creyó que solo se trataba de un desliz.
Espero a que todos se ocuparan para salir de casa, llegando al parque donde se verían, por unos minutos se alegró de ver a Agasha sola, con su horrible bolsa de Hello Kitty y vestida de rosa, odiaba ese color. Parecía que ese par se había equivocado, esos dos no tendrían una cita y solo habían malinterpretado las cosas, desgraciadamente sus esperanzas murieron al ver llegar a Minos.
Conforme el tiempo avanzaba la ira se apoderaba de él... ¡Ese Maldito!
Minos repetía las mismas palabras y cumplidos que le dijera a Albafica, como si se tratara de un guion, fue atento, amable y cariñoso, le llevo al cine a comer y por ultimo a una función de marionetas, el pasatiempo favorito del noruego.
Albafica se sentía tan mal, traicionado, humillado, en ningún momento Minos pareció recordarle, incluso fue Agasha quien lo menciono, pregunto a Minos por su relación y si no se encontraba triste por su perdida. El mayor solo contesto que eran buenos amigos y que si lamentaba su perdida, pero la vida seguía. Esto lastimo al menor que salió corriendo de ahí, ya había sido demasiado masoquismo por un día.
La lluvia comenzó a caer y la luz del sol se opacó, caminaba despacio, intentando orientarse, se sintió tan mal que ni siquiera se dio cuenta por donde andaba. Llego a una especie de barrio, con calles pequeñas y una gran cantidad de pasadizos, quería regresar a casa cuanto antes, por desgracia la gente no le veía por lo que pedir indicaciones estaba descartado, teletransportarse...tampoco, su control no era tan bueno como el de sus amigos y, lo máximo que lograba era pasar de un piso a otro.
Se preguntó si sus amigos estarían preocupados por él, tal vez Degél y el señor Sage, incluso puede que Kardia, en cuanto a Manigoldo...con lo mal que le trato y la pelea, debe estar feliz de no tener que verlo.
-¡soy un idiota!
Doblo en uno de los tantos callejones, ese lugar parecía un laberinto. La lluvia aumento y los rayos se hicieron presentes. Bostezo cansado, no había comido nada en todo el día y...
¡Auxilio, auxilio!
El grito de un hombre hizo eco en ese gran callejón, un sujeto vestido con un traje café apareció en la esquina, gritando como loco y resbalando de vez en cuando a causa de la lluvia. Era un fantasma, Albafica se dio cuenta ya que intento atravesar un muro...por desgracia no lo logro.
De entre las sombras broto una garra, está sujeto las piernas del fantasma antes de que desaparecieran entre los muros, tiro con fuerza y lo saco de su guarida, arrastrándolo por el suelo. Un rayo ilumino una gran sombra alada, con grandes dientes, alas y ojos muy rojos.
El animal gruño, abrió su enorme boca y arranco la mitad del cuerpo del espectro. Las piernas cayeron al piso, una especia de "liquido" blanco brotaba de ellas, la bestia alada masticaba gustoso, saboreando esa dulce alma.
Albafica miro horrorizado la escena, comenzó a retroceder despacio, intentando no llamar la atención.
Otro rayo ilumino el callejón, el ente gruño molesto por el ruido, al girar sus rubí se encontraron con una suculenta mancha blanca, un alma tan apetecible que brillaba frente a él, lanzo un rugido antes de lanzarse contra su presa.
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Y se acabó, espero la actualización fuera de su agrado.
Tifa. La verdad me gusta la relación entre Escorpio y acuario, con todos sus representantes, por lo que creo que esos dos serian una linda parejita. Manigoldo está resolviendo el rompecabezas que es el caso de Albita, pero todo se le va a complicar.
Muchas gracias por leer y nos vemos después.
¡Cuídense mucho!
