Capítulo 8
-¡Más rápido, más rápido!
-viejo espera... ¡Ahhh! ¡Cuidado con la camioneta!
Piippppppp-piiipppppp-
-¡Maldita sea, quítense del camino!
-¿dónde está la salida? no le veo, ya nos pasamos, ¡Sage se pasó!
-Calma Degél, ¡no nos hemos pasado, no nos hemos pasado! estoy seguro de que es por aquí. Manigoldo, Albafica, busquen un letrero que dice Hospital de Jamir, ahí es a dónde vamos.
Los jóvenes pegaron su cara al vidrio, buscando el dichoso letrero, un nuevo zigzagueo de parte de Sage ocasiono que se balancearan de un lado a otro y cierto peli azul se quejara.
-¡agh!...De...Degél...
-¡aguanta Kardia, ya casi llegamos!
-ah, porque me despertaste, tenía un sueño tan bonito, estaba en un lugar muy caliente y unos hombrecillos de pijama roja y con tenedores gigantes bailaban a mi alrededor, ah, me dijeron que me darían muchas manzanas si iba con ellos y...
-¡Claro que no, te prohíbo ir con ellos! no me puedes dejar aquí solo, ¿entendiste?
-pero Degél, era un lugar muy cálido y...
-¡que no!
-¡vale! T-T
-¡págame Manigoldo! te dije que ustedes dos iban directito ahí
-¡eres cruel viejo!
-¡El letrero, La desviación!
-¿Qué? ¿Dónde está? Albafica, no la veo.
-¡Ahí, ahí!
-Mierda, es en sentido contrario, ¡Agárrense!
-¡Ahhhhhhh!
Sage dio una grandiosa vuelta en "U", brinco la pequeña valla que separaba la carretera y se internó en un camino empedrado, salvándose de milagro de chocar con un tráiler que transportaba madera. Casi se infarto cuando un lloroso Degél se apareció en su oficina para contarle lo sucedido, no tardo en salir corriendo, treparse en su camioneta e ir a buscarlos, de ahí directo al único lugar donde podían atender a Kardia.
-¿cómo vamos?
-¡más rápido señor Sage, Kardia se pone peor!
-ya casi llegamos, aguanta hijo. No retires tu mano de ahí Degél, tenemos que evitar que pierda más esencia.
-¡Sí!
La pálida mano del francés se encontraba dentro del pecho de Kardia, sirviendo como tapón para que no se le saliera el ectoplasma. El heleno se quejaba cada vez menos, mientras murmuraba algunas cosas en su lengua materna. Manigoldo y Albafica le veían muy asustados, en especial el italiano que temía perder al que consideraba su hermano mayor.
-¡Ahí esta! ¡Si, al fin!
Llegaron hasta un lujoso hospital. Sage se estaciono, derrapando, en el área de urgencias, bajo corriendo de la camioneta y se apodero de una camilla que se encontraba ahí, entre él y Manigoldo acomodaron a Kardia, Degel se trepo arriba de la camilla, ya que no debía dejar la herida al descubierto.
-Hey, ¿qué creen que hacen?
Abuelo y nieto ignoraron a los paramédicos que intentaban detenerles, entraron corriendo al recinto seguidos por Albafica.
-¡Hakurei, Hakurei!
-¡muévanse, a un lado, a un lado!
La gente se movía, dejando el paso libre a ese par de locos que empujaban una camilla vacía y gritaban como posesos. Los guardias no tardaron en perseguirles. Correteándoles por todo el piso. Ese par no se detuvo, corrieron hasta el final, justo donde se encuentran los grandes elevadores que usan para las camillas.
El elevador se detuvo, las puertas se abrieron dejando ver a un joven de cabello verdoso y ojos violetas, sin cejas y con unos puntos muy graciosos en la frente, como los de Sage. El chico estaba por salir cuando un grito capto su atención.
-¡Shiooooonnnn!
Sus ojos se abrieron espantados al ver a su primo y tío correr directo a donde se encontraba, no tuvo tiempo ni de gritar, fue arrojado con todo y camilla hasta el final del elevador. Sage y Manigoldo comenzaron a picar los botones, logrando que las puertas se cerraran. Los guardias intentaron detener el aparato pero...el panel estaba congelado.
-Tío, Manigoldo ¿que esta?
-¿Donde esta Hakurei? lo necesitamos, ¡ahora!
Sage zangoloteaba a su pobre sobrino exigiendo respuestas.
-está en una junta, creo que va a tardar y...
-no hay tiempo, háblale, ¡es urgente!
El chico no entendía nada, sus ojos viajaron a la camilla, conocía a esos fantasmas, vivían con sus parientes y se podía decir que eran amigos. Se sorprendió mucho al ver el estado de Kardia, y se sorprendió más al ver la mano de Degél atravesando el pecho de este. Tomo su móvil y empezó a marcar, fue en el tercer intento que su padre le respondió.
-Shion te dije que no me interrum...
-Papá rápido, el tío Sage está aquí, algo malo le paso a Kardia, está mal herido, lo llevamos a "urgencias" ven.
El elevador se detuvo en el sótano, salieron corriendo y llegaron hasta la morgue, pero no se detuvieron ahí, continuaron por un pasillo y atravesaron una gran puerta blanca con la leyenda "Tanatria" Salieron a un piso con cuatro consultorios y dos quirófanos, se internaron en el primero.
-¿dónde esta Hakurei?
-ya viene, pero... ¿qué fue lo que paso?
-no lo sabemos, nos atacó...una cosa, luchamos contra ella pero...Kardia resulto herido por protegerme y...fue mi culpa...
El peliverde se sorprendió al ver a Degél tan nervioso y descontrolado. Pasaron algunos minutos y un hombre, idéntico a Sage, ingreso al quirófano, a su espalda una hermosa mujer de piel morena y cabello negro
-¿Qué fue lo que...?
-después te cuento, ahora por favor ¡ayúdalo!
La morena se colocó al lado de Degél, pincho su dedo y procedió a dibujar un extraño símbolo en el pecho del heleno, una especie de ojo con una gran ceja, sonriendo le pidió al francés que retirara la mano.
-¿pero?
-descuida, estará bien.
El galo miro a los ancianos que solo asintieron, con mucho cuidado retiro la mano del pecho de su amante. El tatuaje comenzó a brillar, la dama hablaba en un lenguaje que el chico no entendía, por fortuna la esencia de Kardia no broto más.
-necesito que salgan.
-¿qué? ¡no me voy a ir!
-¡yo tampoco!
-Degél, Manigoldo, tenemos que atenderlo y no podemos si ustedes están aquí
-no me importa no me voy a... ¡ahh!
-andando chicos, Hakurei sabe lo que hace, dejen que trabaje.
Sage logro sacar al galo mientras Shion arrastraba a su primo, Albafica les siguió en silencio. Tomaron asiento en el pequeño pasillo, el hombre sujetaba a sus pequeños con fuerza, ya que a fuerza querían entrar.
-y, esa hermosa mujer ¿quién es? Shion.
-ah, se llama Calvera Quetzal, es una excelente neurocirujana, es de México, vino de vacaciones y se enteró del área de Tanatria en este hospital, está familiarizada con...esto, por lo que se ofreció a ayudarnos mientras estuviese aquí.
-valla, Hakurei debe estar muy feliz por tenerla aquí.
-ni que lo digas, hace todo para complacerla.
-que, ¿qué fue lo que ella le hizo a Kardia? ¿ Ese extraño signo?
-la verdad no sé, tiene métodos un tanto raros, pero muy efectivos, no se preocupen está en buenas manos.
Las palabras de Shion los tranquilizaron un poco. Pasado un par de horas la puerta del quirófano se abrió, Hakurei salió empujando la camilla, seguido de Calvera, Kardia venia dormido, pero con un mejor semblante...menos muerto.
-¡Kardia!
-no se preocupen, está bien, ahora solo necesita descansar.
Los gemelos llevaron a Kardia a un lujoso cuarto en Psiquiatría dejaron a los jóvenes ahí, mientras Hakurei se encargaba de solucionar todo el alboroto que su familia creo. Kardia se despertó después de las ocho, con una ligera presión en el pecho y su estómago rugiendo.
-¿hay que paso? recuerdo que estaba en una fiesta con hombrecillos rojos y después...vi una enorme serpiente con plumas que...
Asustado se sentó de golpe y levanto su camisa, tenía una pequeña cicatriz en el pecho.
-¿pero qué?
-¡Kardia!
No logro decir nada más, Degél prácticamente se le arrojo a los brazos.
-Kardia, me asustaste mucho, pensé que te perdía.
El griego sonrió y devolvió el abrazo, al girarse se encontró con Manigoldo, que reprimía el llanto y cerraba sus puños, los ojos azules se enternecieron, a su mente llegaron imagines de un pequeño Manigoldo que corría a sus brazos en las noches de tormenta cuando su abuelo aun no llegaba.
-hola enano, ¿todo bien?
-¡Tsk! cállate.
El chico desvió la mirada, apenado pero feliz de que su compañero se encontrara bien.
-y tu Albita, ¿no me dirás nada?
-sí, me alegro que te encuentres bien kardia.
-je, gracias.
Jalo al galo y le sentó en sus piernas, mientras inspeccionaba el lugar, una camilla, la habitación completamente acolchonada y un fuerte olor a desinfectante.
-así que, me trajeron con el viejo Hakurei, ¿verdad?
-es el único lugar donde podían atenderte.
-ya...y donde está el viejo, que desconsiderado, no espero a que me despertara.
-ah, mi tío se lo llevo, armamos todo un escándalo y...digamos que debe estar muy ocupado.
-entonces, vamos a buscarle, me siento mejor y la verdad tengo mucha hambre.
Salieron de la habitación, pese a las protestas de Degél para que el heleno descansara más. Cruzaron el pasillo y tomaron el ascensor, bajaron de nuevo a la morgue y de ahí al área donde atendieron a Kardia.
Albafica se sorprendió mucho al ver el pasillo repleto de "gente". Un par de jóvenes enamorados, un motociclista, un señor muy gordo y con pinta de vaquero, una ancianita, una monje que rezaba su rosario y otro hombre cargando un perro, entre otros. Sus ojos les escaneaban cuidadosamente. Todos ellos tenían la piel pálida y con unas ligeras ojeras, otros tenían los labios azules y otro...cargaba un brazo ¡su brazo!
-Ma...Manigoldo ¿ellos son?
El chico se asustó un poco por lo que se colgó del brazo de su amigo.
-así es Alba-chan, todos son fantasmas.
La puerta de uno de los consultorios se abrió, una señora salió de este, seguida de Calvera y Shion.
-Kardia, ¿como te encuentras?
El peliverde corrió donde su primo y los demás.
-mejor borrego, gracias.
-me alegro mucho, mira que nos diste un buen susto.
-je,je, que te digo, es mi don.
Los ojos de Shion se desviaron al peli celeste, estiro la mano para presentarse.
-Mucho gusto, mi nombre es Shion Hamel, perdón por no presentarme antes pero, las circunstancias no eran las indicadas.
-ah, mucho gusto, me llamo Albafica.
-¿Albafica?
-em…si
El joven se giró a ver a su primo, ya había escuchado hablar de Albafica cuando visitaba a su primo, especialmente cuando Kardia se burlaba de Manigoldo y su amor imposible, por lo que le extraño conocerlo, aunque...parece que no era una buena señal, y eso lo confirmo al ver su piel pálida y el frio de sus manos.
-¿pasa algo?
-eh, no nada, es solo que...-el chico se giró a ver a su primo, que le miraba nervioso esperando que no dijese una sandez, sonrió travieso, bien podría desquitarse de alguna de las bromas de Manigoldo pero-no, no pasa nada, es un nombre ,muy lindo.
-ah, gracias
-veo que te encuentras mejor.
Calvera se acercó hasta ellos, la mujer se había mantenido al margen de la plática dándoles privacidad.
-¿Cómo te siente? no tienes mareos o temperatura.
Kardia le veía confundido, le hablaba a él. Degél no tardo en informarle que ella le había salvado y lo obligo a dar las gracias.
-pasen te daré un chequeo rápido para asegurarme que todo está en orden.
Todos ingresaron al consultorio, Calvera revisaba a Kardia como a cualquier paciente "vivo".
-contaste con mucha suerte, menos mal que tus amigos actuaron a tiempo y contuvieron la hemorragia, le debes tu no vida a este guapo peli verde, mira que se esforzó mucho para que tu ectoplasma no se regara como agua al congelarlo en tu pecho.
-je, era de esperarse, después de todo mi corazón le pertenece y puede hacer con el lo que quiera, ¿verdad francesito?
-¡ca...callate!
El galo se sonrojo y prefirió ignorarlo, mientras los demás se botaban de la risa.
-todo parece estar en orden, sube a la báscula...veamos, 19,20,21...si 21 gramos, estas bien.
-¿Quee? solo 21 mugrosos gramos, no puede ser, ¡estoy desnutrido! ¡hay me voy a morir de anemia!
-¿de que hablas chico? si estás bien.
-Kardia, todas las almas pesan 21 gramos, informo el borrego.
-¿enserio?
-si Kardia, enserio.
-y si es un niño
-también pesa eso
-y si es una mujer obesa con más de tres lonjas.
-también
-¿y si es un anciano?
-también
-no te creo, a ver.
Kardia salió corriendo regreso cargando al pobre ancianito y lo trepo en la báscula...21 gramos, de nuevo salió disparado al pasillo y regreso con la monjita...21 gramos, repitió la operación un par de veces más hasta que Calvera le paro un alto.
-óyeme animal, que crees que haces.
Le arrebato al pobre vaquero y comenzó a frotar sus nudillos en la cien de Kardia mientras lo regañaba.
-¡ay! basta bruja eso duele.
-¿bruja? ¡Bruja tu Abuela! tantos años de muerto y eres un ignorante, escúchame bien inútil, todas, absolutamente todas las lamas pesan 21 gramos, sin excepción, ¿entendiste?
-no te creo, ¡suéltame Bruja!
El griego comenzó a tirar de su cabello intentando quitársela de encima, habrían seguido así de no ser porque la voz de Degél les detuvo.
-disculpe, Señorita Calvera, de ser así, ¿cómo explica esto?
El galo miraba de forma inquisidora a su compañero. Kardia, Calvera, Shion y Manigoldo se giraron a verle. La mujer abrió sorprendida los ojos y se acercó despacio, podía jurar que ese chico...
-no puede ser.
Asombrada giró la perilla, verificando que el peso fuera el correcto.
-¿estas usando tu ectoplasma para alterarla?
-No. Es su peso real.
Albafica se sentía muy incómodo al tener todas las miradas fijas en él. Giro la vista para ver el resultado, aun no entendía porque Degél le había trepado ahí. Sus ojos se abrieron asombraos al ver el resultado...67 kg
-Albita...eres un alma obesa.
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Buenas noches, espero que el capítulo fuese de su agrado.
Que opinan, Albafica está muy gordo no, je,je.
El "area de Tanatria" fue inspirada en un corto con el mismo nombre, dirigido por Sergio Sánchez y escrito por Juan José hidalgo. Es muy bueno, se los recomiendo.
Los 21 gramos, es de la película con el mismo nombre, dirigida por Gonzales Iñarritu y escrita por Guillermo Arriaga, también se las recomiendo.
Tifa. Muchas gracias por tu comentario, que bueno que la historia te esté gustando. La verdad no podía deshacerme de Kardia ¡es el Alma de este fic! (nótese el sarcasmo). En cuanto a Cid y Sísifo, ese par saldrá más adelante, con otros personajes, y la verdad le harán la vida imposible al pobre cangrejo, en un par de capítulos más lo leerás, gracias por tu apoyo y que pases una buena semana.
pd. Ya casi estreno el fic de los cangrejos y mi pececito, espero te guste.
Kuromu. Muerto, muerto, lo que se dice muerto…no, pero ahora tendrán que averiguar que le paso. La verdad es que si, cambien la personalidad del Cid, es que cuando decidí meterle en la historia estaba viendo la peli de Torrente y, quería hacerlo tan simpático como ese poli español pero, no creo que le quedase, por lo que solo lo volví un poco más aventado, que no fuese tan estoico y controlado, ya sabes, solo para variar. No te preocupes Kardia continuará por un rato más, si me lo hecho Degel es capaz de congelarme T-T. No había pensado en poner los poderes de Albafica…no es mala idea. Muchas gracias por tu comentario, te deseo un buen inicio de semana y cuídate mucho.
Eso es todo de mi parte, les deseo una buena noche y nos leemos en el siguiente capitulo
