Perdón por la demora, pero he estado muy ocupada estos días.
Espero les guste esta actualización.
*****...*****...*****...*****...*****...
Horas antes
Llegaron a la "oficina" de Sage, ya que necesitaba recoger un par de cosas. Albafica y Defteros veían el lugar ligeramente...desconcentrados. Prácticamente se encontraban en un mercado, la famosa oficina era un local ubicado en la esquina de este. El lugar estaba repleto de imágenes religiosas, fragancias, velas, hierbas y demás cachivaches y al final una cortina cubría el acceso a un pequeño cuarto donde se encontraban un par de sillas y una mesa, con una tabla de Ouija en el centro.
-enserio ¿no pueden darle otro aspecto? -se quejó el borrego.
-¡por supuesto que no! el misticismo y aspecto tétrico es lo que atrae a la gente.
-por favor Manigoldo, esto solo es un estereotipo de los médiums y tú lo sabes.
-no molestes gordo
-¡No estoy gordo!
-pues, a mí me gusta, hay cosas muy interesantes. Def se puso a curiosear, impactado por algunos artilugios,- esta Daga está muy bien hecha.
-¡verdad que sí, me quedo genial! -Kardia se acercó a su compatriota y comenzó a explicar el proceso de tallado que realizo.
Def solo veía la Daga flotar, dedujo que se trataba de alguno de esos fantasmas los cuales se les olvidaba que no les veía, por lo que debería ser Kardia, el chico no logro quejarse ya que el fantasma lo arrastro hasta otra vitrina donde se encontraban más figurillas hechas de Hueso y madera, el humano solo se dejó llevar y se dedicó a apreciar los artefactos.
-aun no entiende que no puede vernos, verdad.
Degel solo suspiro, en ocasiones Kardia era un verdadero cabeza hueca.
-¡Chicos, tenemos problemas!
Sage entro corriendo, al llegar uno de sus compañeros le hablo para advertirle de la policía.
-La policía está buscándonos, piensan que nosotros secuestramos a Albafica.
-¡Queeeeé!
-Don Francisco me lo acaba de decir, también me dijo que vigilan este lugar y nuestra casa, justo se acababan de ir cuando llegamos.
-y ahora que hacemos, no es bueno que la policía nos busque.
-entonces ¿abortamos la misión?
-...No, seguiremos con lo planeado, no creo que Shion y tú tengan problemas para buscar a ese testigo, ya que solo nos buscan a Manigoldo y a mí, solo tendremos que evitar que nos encuentren.
-y como haremos eso, no podemos ir a tu casa tío, y si nos quedamos en un hotel tal vez alguien los delate.
-no te preocupes Shion, tenemos preparado un escondite, verdad viejo
-¿enserio?
-mju, Kardia, puedes hacer los honores.
El fantasma sonrío, camino tranquilamente hasta donde estaba la mesa, traspaso con su mano el muro y tiro de una palanca oculta. Se escuchó un ligero crac, la pared frente a Kardia se desplazó dejando al descubierto unas escaleras que daban a un extenso pasillo.
Sage tomo un par de linternas, el dinero de la caja (razón por la que estaban ahí ya que tenían que pagar la renta), sus cosas y comenzó a descender, seguido por los demás.
-adelántense, iré a revisar que nadie nos escuchara.
-ok, no tardes.
Cuando todos bajaron el fantasma volvió a tirar de la palanca secreta y la pared se cerró, comenzó a acomodar todo de manera que no se notara su presencia, cerro nuevamente la puerta de entrada y traspaso esta para ver el pasillo. Todo parecía tranquilo, la gente avanzaba por los pasillos realizando sus compras y... un sujeto capto su atención, un hombre alto de cabello negro y cara de haber comido diez limones él solo, vestido de traje y con mirada asesina. El heleno lo contemplo unos segundos, seguro de que ya lo había visto, su muerto cerebro no tardó en hacer click, era uno de esos detectives que fue a la escuela de Manigoldo. El fantasma regreso adentro, traspaso la pared y fue tras sus amigos. Por fortuna ese escondite nunca lo encontrarían, ya que la palanca estaba oculta por roca sólida y solo un fantasma podría activarla.
-debo de admitir que me sorprendiste tío, jamás imagine que tendrían un lugar como este.
-verdad que sí, es bonito.
Caminaron por unos minutos hasta terminar en un gran salón, el lugar estaba equipado como su vivienda...bueno, mejor que la sala de su casa. Tenía un par de sillones, una mini hielera, televisión, radio, y un baúl lleno de ropa vieja, pero lo que más llamaba la atención es que al final se encontraban unas cinco puertas, cada una conectaba con túneles que conectaban a la ciudad, permitiendo acceder al exterior.
-bien, de momento estamos seguros, lo siento pero no podremos regresar a casa, así que nos instalaremos aquí hasta que esto se aclare.
-valla, nuestro cubil felino, que emocionante. Defteros tomo lugar en el sillón, el chico bajo su mochila y comenzó a buscar unas cosas, saco un cuaderno de dibujo y un par de lápices y borrador.- em, estaba pensando, tal vez nos ayudara si realizo un retrato del testigo al cual tenemos que buscar, podríamos repartirlos por la ciudad y con un poco de suerte alguien nos informa donde encontrarle, no creen.
-Eres un genio Defteros, así será más fácil.
Shion, Degel y Albafica le veían emocionados, aparte de guapo listo.
-entonces adelante. Albafica describe a ese sujeto, Shion ¿podrías traducirme lo que dice?
-por supuesto.
Albafica comenzó a hablar, Shion repetía todas las descripciones que daba, moviendo sus manos de un lado a otro y señalando en ocasiones su cara, para referencias.
-¡Tsk! no sé qué le ven.
-ja, vamos hijo, es obvio. Alto, Guapo, listo, con un cuerpo atlético y mirada soñadora, con ese acento griego, aparte ese colmillito que resalta lo hace ver tan salvaje y sexi que...
-em, em...
-...yo solo decía.
-gracias por tu apoyo viejo... Kardia también es griego y no los pone así.
-bueno, es que por muy guapo y sexi que se vea kardia, basta con que hable para que lo eche a perder.
-...
-...
-¡Toche!
-¡chicos! Hay un trajeado afuera con cara de pocos amigos, es el oficial que fue a la escuela a informar de la desaparición de Albita. Kardia llego corriendo.
-¡Qué! está afuera.
-Sip.
-Mierda, que hacemos ahora viejo.
-no te preocupes, no podrá entrar aquí.
-hey...¿qué está haciendo?
Kardia señalaba a Degel y los demás, los chicos rodeaban a Defteros, apreciando sus dotes para el dibujo.
-parece que no eres el único artista en la casa bicho, está realizando un retrato del testigo para poder buscarlo.
-¡oh!
La mano de Defteros viajaba de un lado a otro, los trazos tomaban forma y las líneas pronto dieron origen a un rostro con rasgos asiáticos.
-¡Perfecto, es él!
-¿de verdad?
-¡sí!
-mmm, pues...se ve mono.
-...
-¿Qué? solo decía
Albafica y Degel veían con burla a su amigo, que no tardo en teñirse de rojo y mejor cerrar la boca. El borrego tomo el dibujo y lo entrego a su tío.
-valla, veo que las artes se les da muy bien a los griegos, espléndido trabajo hijo.
-¡Tsk! presumido.
-¡Pero si no es él! Kardia giraba la hoja de un lado a otro.- ¿Dónde está su bigote y la trenza? aparte, llevaba un kimono, era coreano, no.
-¿un kimono?
-¿pasa algo?
Def se acercó a Shion, todos se habían quedado callados, tal vez no lo dibujo bien.
-ha, parece que Kardia no está de acuerdo con la descripción, le susurro el peli verde.
-Kardia de que hablas, no tenía bigote y su cabello era corto ¡y como va a llevar quimono si es coreano! -Recrimino Albafica
-bicho, creo que estás loco.
-les digo que así no era.
-oigan, tal vez deberíamos escuchar a Kardia, hablo el otro griego, -después de todo él también lo vi, no.
El bicho se jacto, estaba por romper el dibujo cuando Sage se lo quito.
-no se preocupen chicos, si Albafica dice que es él, es él.
-¡Que! Acaso me estas llamando mentiroso, Sage.
-¡ah!- Degel suspiro cansado y se acercó a su compañero,- no es eso Kardia, solo que tu memoria a corto plazo no es muy buena y...
-¿cómo puedes decir eso cubito? -el heleno le veía hecho una magdalena
-bueno, es mejor con un ejemplo -Degel acuno el rostro de Kardia para que lo viese fijamente- haber, Kardia, dime ¿de qué color es la playera de Manigoldo?
-ja, eso es fácil, trae una camisa roja con una manzana sonríete en el centro.
Los demás se giraron a ver a Manigoldo (incluido Def al cual Shion le narraba lo que ocurría)y solo suspiraron, Manigoldo traía una playera blanca con el escudo del Capitán América.
-bien, es el del dibujo,
-sí, no hay duda, ahora solo tenemos que sacar unas copias y repartirlas.
-cierto, eso será de mucha ayuda.
Shion, Defteros y Albafica se marcharon por una de las puertas, ignorando las protestas de un molesto bicho.
-esos idiotas, les digo que no es así.
-ya, ya no te enojes, nosotros buscaremos a el sujeto que dices, con bigote y trenza.
-¿de verdad?
-claro bichito, claro.
-hay cubito, ya sabía que en ti si podía confiar.
Kardia abrazo amorosamente a su compañero, almenos alguien le hacía caso. Los fantasmas desaparecieron, se adelantarían para mantener a esos tres vigilados mientras estaban en la escuela.
-bueno Manigoldo, tendremos que disfrazarnos para que no nos encuentren-El hombre se acercó hasta el baúl, lo abrió con cuidado y comenzó a botar una gran cantidad de ropa al suelo, -busca algo que no llame mucho la atención, tenemos que pasar inadvertidos.
-seguro viejo.
***...***...***...
La gente miraba con desconfianza al par que caminaba al lado de ellos. Un hombre mayor, vestido con un traje blanco, botas vaqueras, un sombrero muy grande y un bigote más falso que un billete de tres pesos, a su lado un chico, vestido con jeans negros y pegados, con una playera de licra negra y una gabardina Oxford, completando su atuendo una boina y un par de lentes rojos.
-bueno ya sabes que hacer, ve a la escuela y reúnete con los demás, yo iré a la casa de ese tal Lune, con suerte y averiguo donde tiene a Albafica.
-está bien viejo, ten cuidado.
-tú también.
***...***...***...
Estaba por llegar a la escuela, justo a la hora de salida, cuando Degel lo intercepto y lo arrastro a una esquina.
-espera, hay patrullas en la entrada y... si te ven y con esa ropa...si te trepan, pareces vendedor de drogas.
-¡oye!
-Chicos, Kardia apareció frente a ellos- el trio de idiotas se va, si cortamos vuelta los alcanzamos en la esquina y... ¡órale, Manigoldo te ves genial!
-¡verdad que si!
-...tenía que ser ¬¬u
Se echaron a correr, rodeando la institución, bajaron un par de cuadras y lograron divisar a esos tres...con sus respectivas novias, parece que la pequeña Agasha se había unido al club. Kardia y Degel alcanzaron a frenar a Manigoldo, que estaba por irse a los golpes contra Minos.
-espérate, tenemos que averiguar donde tiene a Albafica, después le pegas.
-cierto cangrejo, cuando tengamos a Albita le rompes la cara, mientras tanto aguántate.
-está bien.
-se separan, tenemos que dividirnos. Kardia, tú estás más familiarizado con Minos, síguelo, Manigoldo tú vigila a Aiakos, yo iré tras Radamanthys.
-Ten mucho cuidado Degel, no olvides que ese idiota es el dragón, si se transforma aléjate cuanto antes.
-mju, tendré cuidado, tú también.
Manigoldo solo les veía aburrido, ese par era tan obvio.
-ya déjense de cursilerías y vamos por ellos. El chico se fue tras Aiakos, mientras escuchaba a su espalda los reclamos de Kardia y una posible venganza de interrumpir su momento con Albafica.
Minos se fue al teatro (para aburrimiento de Kardia), Rada y Pandora a "estudiar" a la casa de este (por lo que Degel prefirió esperar fuera) y Aiakos y Violate al centro. Manigoldo les siguió por un buen rato hasta llegar a un bar de mala muerte; la pareja logro ingresar sin problemas, pese a ser menores de edad, mientras Manigoldo se vio en la necesidad de recurrir a su Don y pedir ayuda a un fantasma, el abuelo del dueño.
-¡Ese bastardo! siempre me dio mala espina, él y la marimacho de su novia
Manigoldo se encontraba sentado en una excluida esquina, mirando la barra, frente a él un fantasma viejo y gordo con atuendos de motociclista.
-¿estás seguro de lo que dices niño?
-que sí, esos imbéciles amenazan su existencia.
Los dos tenían la vista clavada en la barra. Aiakos se la pasaba bebiendo, mientras Violate jugaba vencidas con otros hombres.
-ahora que lo pienso, desde que ese par comenzó a venir los poltergeist se esfumaron, antes había una pandilla de unos cuatro o cinco, se la vivían casando a los ebrios y uno que otro despistado fantasma, no te niego que me dio alegría que se largaran, pero ahora que conozco la causa...ya no sé... ¿y cómo piensas derrotarles, eh?
-yo...em...la verdad no sé…pero tengo una amiga, una bruja muy poderosa, ella regreso a su tierra por algo para pararles matarili, de momento solo debo vigilaros.
-ya…entonces te ayudare.
Pasaban de las 12:00 pm. Cuando la pareja abandono el bar, Manigoldo fue tras ellos acompañado por Arni, el fantasma. Aiakos y Violate ingresaron al metro, el lugar estaba casi desierto y el policía se acercaba para cerrar. El uniformado les ordeno correr, ya que el último tren estaba por partir, los chicos obedecieron, bajaron las escaleras y se internaron en el pasillo. Antes de cerrar Manigoldo entro corriendo, el policía intento seguirle pero inexplicablemente las puertas se cerraron frente a él, dejando lo fuera.
Bajo de dos en dos las escaleras y llego al andén, sus ojos observaron como el metro se marchaba, dejándole solo ahí.
-¡Maldición! les perdí, Arni síguelos.
El viejo obedeció, se tele transporto al tren para saber dónde bajarían. Manigoldo empezó a subir nuevamente las escaleras, tendría que correr de estación en estación, estaba por llegar arriba cuando Arni apareció frente a él.
-ah, no están, no iban en el tren, revise todo pero no estaban ahí,
-¡Que!
Bajo corriendo nuevamente para revisar el lugar, no había nadie, ningún pasajero y…momento, una luz capto su atención, alguien se movía en el interior del túnel, estaba por bajar a las vías cuando otra voz le detuvo.
-¡hey tú! a dónde crees que vas. Otro trabajador se acercaba por el andén contrario- no puedes estar aquí, el metro cerro, ve arriba y dile al oficial que te deje salir.
-lo…lo siento, es que me quede encerrado con unos amigos y los estaba buscando, de casualidad no los vio, es un joven de mi edad, de cabello negro y largo, venía con su novia, una chica de pelo rojizo y lacio, los perdí de vista y…
-¡no he visto a nadie! tienes que salir, ya es tarde y…
¡AGHHHHHHHHH!
Se escuchó un grito que les congelo la sangre, este provenía del túnel. El empleado alumbro el lugar, uno de sus compañeros acababa de bajar y adentrarse, segundos antes de toparse con Manigoldo.
-¿Max? Max ¿está todo bien?- bajo de un brinco a las vías y comenzó a caminar al túnel- ve arriba muchacho.
-per…
¡Noooooo!
Nuevamente se escuchó el grito, que ocasiono que el empleado subiese de un brinco a la plataforma. El hombre continúo alumbrando el túnel mientras Manigoldo y Arni se acercaban. Las lámparas comenzaron a parpadear y la temperatura descendía, un aire helado broto del túnel, los tres (contando al fantasma) pegaron un brinco al oír unas pisadas acercándose.
-Ma… ¿Max?
Un hombre venia corriendo, terriblemente asustado, estaba manchado con sangre y su chaleco se encontraba destrozado en su hombro derecho, gritaba aterrado mientras intentaba llegar a la plataforma. Manigoldo y los demás corrieron en su dirección, estaban por llegar al inicio del túnel cuando un rugido les detuvo. Era una voz gutural, pero con unos tintes agudos, se escucharon pisadas más fuertes y algunos bufidos.
Los chicos observar asombrados como una sombra broto del túnel, esta aterrizo arriba del pobre trabajador y comenzó a golpearle sin piedad, lo tomo de los pies y lo azoto contra las ías hasta que lo mato.
Manigoldo y Arni observaron como el alma se separaba poco a poco de su cuerpo, el chico estaba por gritarle que corriera a ellos cuando un fuerte graznido los congelo, una gran ave negra cayó sobre el alma y comenzó a devorarla a picotazos, mientras la sombra más pequeña así a lo propio con el cadáver.
Los vellos de Manigoldo se erizaron cuando un par de ojos carmín se clavó en su persona, asustado comenzó a retroceder mientras jalaba al impactado trabajador. Intento llevarlo a las escaleras pero la sombra más pequeña bloqueo el paso, por lo que no les quedó más remedio que internarse en el túnel.
Aiakos y violate sonreían mientras les veían correr, les encantaba el juego de gato y ratón.
*****…..*****…..*****…..*****…..*****…..
Y se terminó.
Nee, como tarde en actualizar les dejo otro ;)
