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Título: La Rosa de Slytherin.
Harry Potter y sus personajes no me pertenecen. Escrito sin fines de lucro.
Summary: Lily y James Potter abandonan a la mayor de sus hijas en un orfanato, la niña se hace un camino propio desde las sombras. Fem/Harry & Lord Voldemort.
Capítulo VI: Compromisos I.
Albus Dumbledore era un símbolo de la luz, de lo correcto y la igualdad. Detrás de su máscara de amabilidad había una mente manipuladora que tramaba planes por lo que el llamaba El bien mayor.
Ronald Weasley había resultado ser una gran decepción. Había esperado que el niño se hiciera amigo de Camelia Potter. Nada de eso sucedió, el muy estúpido niño había gritado a los cuatro vientos que se casaría con la chica Potter y que de paso sería el futuro Lord Potter. Al parecer Molly había fracasando en su deber.
Ahora tendría a los niños en Gryffindor y eso era una gran ventaja. Él podría ser quien los uniera y así completar sus planes. Ya tenía trazado su magistral plan.
El desinterés de Tom por buscar a los Potter y a los Longbottom era alarmante. Tom tenía que tener como objetivo a una de las Potter.
Cuando Severus Snape había aparecido, él pensó que era un movimiento de parte de Tom, luego Slughorn había comentado que el Pocionista carecía de la marca tenebrosa. Tom no daba señales de tener interés por la profecía y él sabía que uno de los mortífagos había escuchado parte de esa profecía. Snape sólo había demostrado preocupación por los Slytherin. Desprecio por los Gryffindor a quienes restaba puntos en cada clase. A los Slytherin le concedía puntos simplemente por ocupar un lugar. Tenía un notable favoritismo por el chico Malfoy.
Raissa Rosier era otro factor alarmante. La niña de repente era dueña y señora de una casa entera, casa que se regía por su favoritismo por lo que llamaban sangre pura. El estatus y poder, ambición, manipulaciones y otras características despreciables. Todos pululaban como polillas en la luz de una vela, las serpientes eran ambiciosas y se juntaban con aquellos que tenían poder o las posibilidades de obtenerlo. La muchacha tenía respeto, incluso Snape parecía especialmente cuidadoso con su trato. Nadie se metía con ella. No la provocaban, era su líder, liderazgo que compartía con el chico Malfoy. Pensó que quizás Lucius Malfoy y Evan Rosier habían comprometido a sus hijos, más con el anillo que la niña exhibía. El joven Draco Malfoy era un seguidor más de la muchacha. ¿Qué secretos escondía Raissa Rosier? Era una lastima no poder acercarse a la niña. Era una joven cuidadosa, el misterio la rodeaba, mostrando una gran distancia hacía otras personas. Era el prototipo de bruja sangre pura perfecta.
Dumbledore había advertido de cierto acercamiento entre Camelia Potter y Hermione Granger. Quizás podía hacer uso de esa futura ventaja. Los Potter no habían aparecido aún. Lo había esperado de una u otra forma. Una carta, una visita esporádica para ver a sus hijas más pequeñas, volver a preguntar por su hija mayor. Ellos no habían regresado a preguntar por la niña pérdida, por aquella niña desaparecida que se le había escapado de entre sus manos.
El juramento inquebrantable lo tenía débil. La mocosa tampoco había aparecido en Hogwarts. Su magia era apenas retenida por un hechizo oscuro. Una maldición había caído sobre él. Lo único que podía hacer era mantener su maldición encerrada en su mano, pero las cosas mejorarían. Ahora una de las chicas Potter estaba al alcance de su mano.
Sus planes poco a poco se acomodarían acorde a sus necesidades. Rose Yelina Potter tenía que resurgir aunque sea de las cenizas. Quizás hacer una búsqueda verdadera y más a fondo. Desentrañar ese misterio de la desaparición de la joven Potter. Debía devolverla a sus padres para detener la maldición. Devolverla aunque eso la convertiría en la verdadera heredera de los Potter. Si tan sólo él supiera su paradero… Las cosa cambiarían tanto.
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Lily caminaba de un lado al otro, estaba en una de las propiedades que le habían heredado sus padres. Era una propiedad protegida, que había convertido poco a poco en una casa acorde a las necesidades de una bruja, tenía poderosas protecciones, una chimenea que se conectaba con otras específicas.
—Tranquila, Lily. Ya van a llegar—Le dijo su marido.
Lily asintió. Se fue a sentar en el sillón cuando la chimenea se encendió. Y un muy sonriente Sirius Black apareció.
—Padfoot...
—Prongs, Lily… Han pasado años desde la última vez que nos vimos…—Dijo con una gran sonrisa.
—Todo tiene una explicación, Sirius… tenemos que esperar un poco más a que lleguen los otros…
Sirius Black le miró sorprendido. Había estado esperando este día en volver a ver a sus amigos. Moony y Wormtail aparecieron, el primero no pudo reprimir una gran sonrisa para saludar a sus amigos, Peter parecía un manojo de nervios.
—Ya estamos todos. Creo que…—La red flu se activó nuevamente para mostrar a Alice y Frank Longbottom.
—Ya estamos todos…—Lily habló.
Los presentes ocuparon las sillas del comedor. Mirando expectantes a la pareja.
—Creo que debería comenzar por el principio—Dijo James.—El 31 de julio de 1980 fue el día en que nacieron nuestras hijas…
—Lo sabemos—Murmuraron los otros.
—Lo que no saben es que no fueron dos… Di a luz tres niñas: Rose, Camelia y Jasmine.—Dijo Lily para sorpresa de los otros.
—¿Y Rose?—Quiso saber Lupin.
—Un día vino Albus Dumbledore y dijo que Rose era squib. Que los niños que se parecían a sus progenitores nacido muggles eran más propensos a no tener magia, porque no tenía magia de sangre, magia de familias antiguas, excepto la del progenitor sangre pura.—Lily parpadeo evitando derramar sus lágrimas.—Dumbledore nos dijo que era mejor dejar a la niña en un orfanato. Y como siempre creímos sin cuestionar su palabra, lo hicimos. Yo le prometí a Rose volver ese mismo día y la llevaría conmigo. No pude hacer nada para recuperar a mi bebé, Albus nos ató a un juramento inquebrantable. Pero, en el mismo juramento logré que el hiciera lo propio… y juró proteger a Rose, mantenernos informados de su salud.
—¿La niña se encuentra bien?—Preguntó Alice preocupada.
—Dumbledore nos dijo una sola vez del estado de Rose… Se encontraba bien. Un par de días después, vino a decirnos que nuestra hija había desaparecido…
—¿Cómo es posible que esto sea verdad?—Lupin no podía creer lo que acababa de oír.
—Nadie en el orfanato conocía a Rose. Había magia en el lugar, imposible de identificar ni rastrear. Magia oscura. Rose había desaparecido. Y nunca volvimos a saber de ella. Lo único que sabemos es que está viviendo en algún lugar.—Lily no cedió a derramar lágrimas.
—Luego desaparecieron...
—Albus vino con noticias sobre una profecía. Dijo que los Longbottom y Potter eran posibles objetivos. La profecía hace referencia de un niño nacido al morir el séptimo mes—Alice y Frank asintieron—Y que ese niño tendrá el poder de derrotar al Señor Oscuro.
Todos parecían en Shock. Ninguno de los otros tres merodeadores sabían de esto, ni siquiera Wormtail.
—Tuvimos que protegernos. A nuestras hijas, a nosotros mismos. Pero Rose estaba bien. En paradero desconocido pero bien.—James Potter habló por fin.
—Dumbledore también nos dijo una vez que quizás se había equivocado y que Jasmine era squib… Supimos que tendríamos que protegernos no sólo del lado oscuro, también debíamos protegernos de Albus Dumbledore. Sospeche de él… Sus intenciones no podían ser buenas. Se llevó a Tose, no dejaría que se acercara a otra de mis hijas… imposible. Antes muerta.—Dijo reflexionando y mostrando su odio hacia el icono indiscutible de la luz.
—Cuando se ocultaron, Albus hizo que un grupo de Aurores revise la casa de los Rosier. Según su información, la familia Rosier había raptado a un niño—Sirius empezó a atar cabos.
—¿Era Rose?—Lily pregunto ansiosa.—¿Dónde está? ¿Está Bien?
—Sí había una niña. Nacida el 31 de julio. Pero al parecer no era Rose.—Sirius dijo pensativo. Intentaba recordar todo lo que había sucedido—Raissa Uxia Amaranta Rosier Calleigh, ese es el nombre de la niña. Hija de Evan Rosier y Uxia Calleigh. Albus hizo mal en ir contra ellos, está condenado a tener sólo el cargo de director de Hogwarts. No puede aspirar a nada más. Tiempo después, Moody junto a Dumbledore decían que el antiguo Lord Rosier era un mortífago que Moody había asesinado. Se confirmó que murió por Viruela de Dragón. Hace unos seis años lo mismo pasó, pero fue Abraxas Malfoy quien falleció por ésta enfermedad.
—Es mucha coincidencia. Quizás si sean mortífagos y algo hay detrás de esto.—James murmuró pensativo
—Ninguno tenía la marca en su brazo—Sirius estaba pensativo—Y un nacido muggle fue encontrado muerto con túnica negra y máscara plateada.
—Hubo muchos rumores de que los nacidos muggles querían adaptarse y se unieron a los mortífagos… Sólo para ser asesinados—Lupin estaba pensativo.
—El día del nacimiento de Raissa Rosier hubo una incursión. La niña nació en la casa. Evan, su padre, atendió el parto. Un parto muy complicado, Uxia Rosier no apareció en sociedad unos diez meses. Una medibruja confirmó que la niña es una Rosier y que su madre se estaba recuperando de un parto complicado.—Sirius tenía está información por ser parte de los Aurores. Había sido un gran escándalo.
—Hace mucho Tiempo, Molly Weasley vino a visitarnos… Habló conmigo de un contrato de matrimonio ente Camelia y Ronald. Estoy segura que es obra de Dumbledore.—Lily estaba furiosa.
—Molly me recuerda mucho a Bella. Sólo que, son fieles a un Lord diferente—Sirius al dejar salir sus palabras recién se dio cuenta del impacto producido por una simple frase.—¿Qué? Es verdad.
—Lily y yo pensamos en un modo de proteger a nuestra hija… El chico Weasley prodiga a todo aquel que quiera escucharle, que el va a ser el próximo Lord Potter. Y no lo iba a lograr de otro modo que no sea casándose con Camelia.—James se burló.
—Es claro que Molly ni su hijo saben que la heredera del título y mayor parte de la fortuna es y seguirá siendo Rose. Se hizo oficial desde su nacimiento. Al abandonar a la bebé… Ya no podemos repudiarla ni sacarla de nuestra familia.—Lily habló de forma fría. Había llorado años la pérdida de su hija. Simplemente ya no tenía lágrimas.—Queremos proteger a nuestra hija… Y si Neville es también marcado por dicha profecía, debe ser protegido también…
—Molly vino a mi…—Alice confesó.—Dijo querer que mi Neville y Ginny se comprometan. Ginevra Weasley es la niña menor de los Weasley. Le dije que lo pensaría. Que nosotros no queríamos imponer a nuestro hijo una prometida.
Frank y los otros parecían indignados. Alice angustiada. Lily vio su oportunidad.
—Tengo la solución perfecta. Un compromiso entre Camelia y Neville. Sólo escuchen… Camelia recibirá una gran dote siempre y cuando se case con una familia del mismo poder adquisitivo…
—Los Potter son más adinerados que los Longbottom.—Alice parecía indecisa.
—Camelia al ser la segunda hija no sería una desventaja para está unión. Neville tampoco sería inferior a ella. Esta unión significaría igualdad.—Sirius dijo pensativo.
—Y no sólo eso. Protegeríamos a nuestros hijos. Para Camelia no es conveniente casarse con Ronald. Para Neville no es conveniente casarse con Ginevra. Podemos poner una cláusula que diga que si nuestros hijos desean romper este contrato por propia decisión, pueden hacerlo siempre y cuando sean mayores de 21 años.—Frank parecía estar de acuerdo con esto.
—Podremos hacer que los chicos se conozcan en vacaciones. Ellos están en Gryffindor…
—¿Y Jasmine?—Alice parecía preocupada. James rió jovial. Muy divertido.
—Ella es digna hija de su madre.
—¿Es decir, no se casará con un imbécil por más encantador que sea? Sirius se burló.
—Exacto—Lily sonrió.—Al menos no con Weasley.
—¿Qué es lo peor que podría pasar?—James hizo un gesto que divirtió a los demás.
Bueno… Ese día al final se terminó decidiendo el compromiso ente Camelia Potter y Neville Longbottom.
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Wormtail corrió por la mansión del Lord. Tenía información de vital importancia para ellos. Se quedó inmóvil ante el dolor en su brazo izquierdo. Había una reunión.
Poco a poco los mortífagos fueron llegando. Y él se mezcló con ellos. Tratando de evitar a algunos.
—¿Severus, qué tienes para mi?—Snape hizo una reverencia.
—Mi Lord… La heredera Rosier ha tomado el liderazgo de la casa de Slytherin.—El señor oscuro sonrió complacido.—Tiene como baño derecha a Draco Malfoy. Otro alumnos mayores también le cedieron el control. Su prometida ha sabido ganarse y mantener su lugar.
—Estoy complacido contigo, Severus. Sigue haciéndolo así…
—Gracias, mi señor.
—Travers…
—Mi señor, yo… Lo siento… Tenga piedad de mi.—El hombre estaba de rodillas lamentando su falta de información—No volveré a callarme de nuevo.
—Crucio.—Aquella escusa de mago se retorció entre gritos y alaridos de dolor. Sólo entonces detuvo el maleficio.
—Lucius.
—Mi Lord, Dumbledore ha intentado una vez más recuperar su poder y no lo ha logrado—Informó.
—Bien. Bella…
—Maestro, no ha sucedido nada. Se dice que el chico Weasley quiere ser el futuro Lord Potter…
Hubo una risa colectiva. Como si eso supiera lo que significaba ser un Lord.
—Mi señor, yo tengo más información— La sala se quedó en silencio por esas palabras.
—Wormtail, que sorpresa. Habla. ¿ Qué tienes para nosotros?
—M-mi señor, James y Lily Potter volvieron. Nos llamaron a Remus Lupin, Sirius Black, Frank y Alice Longbottom y a mi. Ellos nos dijeron que Dumbledore los hizo abandonar a la mayor de sus hijas y herederas… Le dejaron en un orfanato y él nombre de la niña no es otro que Rose Yelina Potter.—Lord Voldemort puso sus ojos fijos en aquélla pequeña e insignificante rata de alcantarilla.
—¿Algo más?
—Lily Potter consiguió comprometer a su hija Camelia con el hijo de los Longbottom. Porque Molly Weasley quería comprometer a Camelia con su hijo Ronald, y un compromiso también entre Longbottom y Ginevra Weasley. Y los Potter están en contra de Dumbledore. Ellos se escondieron de usted y de Dumbledore. Eso fue lo que dijeron—Voldemort sonrió complacido.
—Esta es una información de mucho valor, bien hecho.—Snape estaba tratando de retener el aire que quería dejar escapar de sus pulmones. Lily… Lily había regresado.
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Los Potter llegaron a Hogwarts el último día de clases, esperando para que el director les atendiera. Ambos entraron a la oficina del director al recibir la contraseña de la gárgola que protegía dicho cuarto de un prefecto de Gryffindor.
—Lily, James… Mis muchachos, ¿Qué hacen aquí?—Dumbledore reprimió una mueca de disgusto.
—Respuestas, Albus… Queremos respuestas—Aseguró Lily Potter.—¿Encontraste a nuestra hija?
—No. Es como si…
—No lo digas, Albus. Ni lo pienses.—James parecía furioso.—Te confiamos la seguridad de nuestra hija. ¿Qué clase de hombre eres?
—James, muchacho… Comprende que…
—Queremos respuestas, no comprenderte. Te has vuelto incompetente, director.—La pelirroja parecía furiosa.—Tienes cuatro años para regresarnos a Rose… De lo contrario, esa maldición encerrada en tu mano va a asesinarte de forma dolorosa, Albus Dumbledore.
—La encontraré…
—Eso espero; director. De verdad, por el bien de todos.—Dumbledore pareció más anciano aún… La amenaza de Potter era algo serio.
—Queremos llevarnos a nuestras hijas…
—Las niñas están en su último día en el castillo. Es mejor que desayunen con ellas y luego se podrán marchar.—Para suerte de Dumbledore, ellos aceptaron.
En el desayuno, el comedor estaba lleno de bullicio. Los niños estaban feliz de terminar el año. Lily y James Potter estaban en la mesa de profesores. James al lado de Dumbledore, aún queriendo asesinar al viejo… Lily entre su marido y Severus Snape.
El comedor se quedó en silencio mientras los presentes tenían la vista fija en una niña que estaba parada en la puerta, con su séquito… Todos vieron a una niña pelirroja entrar al comedor, siendo escoltada por Malfoy, Nott, Zabinni, Crabbe y Goyle. Su rostro era impasible, pero no desagradable. Se acercó a la mesa de Slytherin para ocupar su lugar en el centro de aquella mesa.
—¿Quién es ella, Severus?—Lily pregunto mientras que James parecía hacerse la misma pregunta.
—Raissa Rosier. La rosa de Slytherin.—Era un nombre bastante poético, los niños de otras casas le habían llamado así.
—Es realmente hermosa…
—Y letal, Lily. Ella no admite errores de nadie. A su alrededor sólo están los mejores y Crabbe y Goyle que son los matones del chico Malfoy.
—¿No tiene amigas mujeres?
—No. Las chicas de su edad no la soportan y dos de ellas están ciertamente vinculadas con Malfoy. Este pasa mucho tiempo con la heredera Rosier.—Lily observó desde lejos la mano de la niña. Allí había un reluciente diamante.
—¿Ya está prometida?
—Desde los dos años de edad. No se con quien. Pero nadie se atreve a cuestionarle nada. Ella es heredera de dos poderosas familias. Los Rosier que son oriundos de Francia y los Calleigh… Una muy antigua familia irlandesa. Ha sido preparada desde muy pequeña para ser la perfecta bruja sangre pura. Su abuela le enseña etiqueta y costumbres. Su madre también le enseña y créeme que digo la verdad cuando te digo que nadie quiere meterse en la vida ni el camino de Uxia Rosier. Ni con su hija.
—Se dice que la madre de Evan Rosier estaba en contra de esa unión…
—Lo estaba… Evan nunca a hecho caso a Amaranta. Uxia es muy persistente. Logró su propósito.—Snape habló tan bajo que James tuvo que prestar mucha atención.
—Es tan sólo una niña…
—No te dejes llevar por las apariencias. Raissa Rosier ha sido criada para ser la mejor. Nadie iguala sus notas. Ni la hija de muggles amiga de tu hija Camelia. Esa niña resiente a la heredera Rosier. Lo sé. Hubo un incidente en el tren por está razón. Con alguien como Draco Malfoy a su lado, podrás imaginar quien fue el perdedor. Raissa no hizo nada.
—Camelia siempre me escribe. Admira a esa niña…
—¿Y quien no? Debes admitir Lily, que esa niña no es una más del montón. Todas parecen ordinarias a su lado…
—Severus… Tu…
—Me ordenaron cuidar de ella, hasta el momento no ha necesitado protección de ningún tipo..—Dijo en voz muy baja.
—Entonces…. ¿Sabes quién es su prometido?—Snape asintió.
—No es algo que deba decirse así como si nada.
—Entonces, su prometido es peligroso… ¿Y dejaron a una niña comprometerse con alguien así?—Lily parecía repentinamente sombría.
—Nadie puede cuestionar la vidas de otros, Lily…
Severus Snape sabía que no debía hablar de aquello. Fijo su vista en la mesa de Slytherin cuando la niña se levantó sonriéndole a su ahijado, eso es algo que la chica no debería hacer. Si su señor fuera testigo de algo así… Merlín querido. Esa sola acción restaría la furia de su señor y más cosas aún… Severus estaba seguro que de saberlo, el Lord se pondría celoso. ¿De dónde había sacado algo tan bizarro? Se sabía que el señor oscuro era muy posesivo y ante sus ojos, Raissa Rosier ya era suya.
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Raissa Rosier levitaba su equipaje fuera de la sala común de Slytherin. Los chicos aún estaban empacando sus pertenecías. Al entrar al comedor se encontró con las hermanas Potter, Granger y Weasley quien intentaba llamar la atención de Camelia.
—Raissa, ¿Lista para volver a tu casa?—Camelia preguntó.
—Si, sólo debo escoger mi equipaje para que no sea difícil cargarlo—Con un simple movimiento de varita, el gran baúl se encogió y la heredera Rosier pudo ponerlo en el bolsillo de su túnica—Listo.
—¿Vas a usar magia en tu casa para volverlo a su tamaño original?—Hermione Granger preguntó, su tono denotaba una severa amonestación por el uso indebido y superficial de la chica Rosier.
—¿Qué otro modo de hacerlo volver a su tamaño conoce, Granger?— La burla estaba tácita pero burla al fin y al cabo.
—No puedes hacer magia fuera de Hogwarts.—Dijo lista para citar uno de sus libros de textos.
—Es por eso que tenemos padres mágicos, Granger… Pero, tu no puedes saberlo, ¿Verdad?—Se burló Draco Malfoy —Después de todo, sólo eres una inmunda sangre sucia.
—Retira eso, Malfoy…
—Pensé que sólo era un comentario o una suposición, pero veo que tenías razón Malfoy…—Zabini se burló.—De verdad la comadreja ha encontrado a su pareja…
Camelia se tapó la boca para reprimir una carcajada. Granger y Weasley estaban indignados.
—Y quizás, ya no aspira a ser el futuro Lord Potter.—Theo Nott se burló—Mira que el traidor a la sangre es muy osado…
—Oh, Weasley mira quiénes están en la mesa de los profesores—Raissa dijo con malicia—Lily y James Potter. Me pregunto, ¿Qué pensarán ellos de tu idea?
Weasley se puso verde. Parecía repentinamente enfermo y acobardado. Raissa se rió con malicia. Era tan fácil atormenta a aquel Gryffindor.
—Raissa, querida… Sabemos que habría un duelo. Lord Potter haría pedazos a éste Weasley.—Nott se rió.
—Merlín lo quiera y los elimine a todos—Aportó Zabini.
—Y si sigue haciendo tales insinuaciones, podría hacerlo—Granger y Weasley parecían angustiados.
—Por supuesto. Ni se olviden de ciertas leyes. Camelia, querida ¿Tus padres no tienen un compromiso acordado para ti? Se que eso te salvaría de tener que soportar está terrible situación—Raissa sonrió conciliadora.
—Le preguntaré a padre…
—Mi mamá dijo que los Potter querían que sus hijas se enamoran no un compromiso impuesto—Los chicos se rieron.
—Admiro tu inocencia, Weasley—Raissa sonrió de lado—Ahora, debemos irnos… Camelia y Jasmine… Fue un gusto volver a verles.
Raissa Rosier sonrió de forma amable… Draco Malfoy tomó la mano de una desprevenida Jasmine y besó el torso de su mano.
—Espero volver a verle pronto, señorita Potter.—La niña Ravenclaw se sonrojo de forma violenta ante la atenta mirada de sus progenitores.
—Sigue soñando, Malfoy.—Draco Malfoy sonrió de lado.
—Mira que el trastorno Weasley está en su apogeo. Malfoy también puede querer ser el futuro Lord Potter—Granger dijo con veneno.
—Jasmine Potter puede convertirse en la futura Lady Malfoy—Refuto Zabini—Pero que puede saber una sangre sucia del significado de ser una Lady…
Los varones se burlaron de ella para seguir a la heredera Rosier.
—Ella es tan…—Camelia Chillo.
—¡No puedes hablar en serio! Ella es una conocida hija de mortífagos—Ron habló indignado.
—¿Hija de mortífagos?—Camelia parecía escandalizada—Ellos te dicen traidor a la sangre… ¿Debo llamarte así también sólo por que te dicen así? Creo que estas entre nosotros pero lo único que te interesa es el dinero y status que el buen nombre Potter puede brindarte. Espero que te quede claro, antes muerta que casarme contigo…
Camelia siguió su camino seguida por su hermana. Weasley estaba a punto de ser hechizado.
Continuará.
Gracias a todos por leer esta historia. Y por sus comentarios.
Saludos.
