Al publicar este capítulo y cuando quise leerlo, me Di cuenta fe que algunas palabras estaban cambiadas, frases cambiadas y fuera de contexto. Espero que al volver a publicar este capítulo este problema se solucione.
Ya veré lo que hago.
Título: La Rosa de Slytherin.
Harry Potter y sus personajes no me pertenecen. Escrito sin fines de lucro.
Summary: Lily y James Potter abandonan a la mayor de sus hijas en un orfanato, la niña se hace un camino propio desde las sombras. Fem/Harry & Lord Voldemort.
Advertencia: En este capítulo encontrarás menciones de abuso contra un menor, escenas y descripciones gráficas que podrían dañar la sensibilidad de lectores. No leas si estás escenas pueden causar algún daño.
Capítulo IX: Poción. Parte II.
Raissa había pasado su descanso entre la mansión Rosier y la mansión del Señor Oscuro. En solsticio de invierno ayudó a su madre a preparar un ritual. Según le había dicho, ese ritual les uniría más a sus parejas. El compromiso los hacía ver cómo una pareja nueva, que necesitarían del otro y que el efecto tardaría en llegar pero ocurriría. Uno necesitaría saber del otro, verse 7 cierto tiempo.
Raissa no sabía qué pensar, ese ritual había unido más a sus padres. No notó ningún intento del Lord por tenerle cerca. Cada uno hizo aquello por iniciativa propia. Sabía que sus padres se amaban. Su abuela había participado pero con un enfoque diferente. Agradecer a la magia misma por tantos años de vida.
La joven se puso a ver rituales arcaicos, descripciones y usos. Uno en particular llamo por completo su atención. Era sobre el nacimiento de un niño propio si uno de los padres estaba incapacitado para concebir o procrear.
—¿Por qué nunca usaron este ritual para concebir un hijo, madre?—Quiso saber.
—Debilita al mago y a la bruja. Es complicado de hacer y requiere un sacrificio de sangre. Debes ofrecer una vida para traer otra—Raissa asintió comprendiendo la situación.—Quise hacerlo, pero no podría sacrificar a un bebé para tener uno propio.
—Debe existir un ritual que permita hacerlo. Voy a investigar—Aseguró con determinación.
No notó que ojos carmesí estaban fijos en ella, que se desviaban a otro punto de atención cada vez que ella le buscaba de forma inconsciente.
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Hermione estaba agotada, mientras que Charles la llevaba a la sala, el hombre llamado Vernon miraba su desnudez de forma lasciva. Ella se sentó en las piernas del hombre, permitiéndole que le tocará a su antojo.
—Es hermosa, Charles. Ya quiero probarla.—El otro hombre se rió.
—Siempre que me dejes ver, amigo.—Vernon asintió sacando su gordo y erecto miembro para hacer que Hermione se sentara sobre él.
—Cabalga, dulce niña—Pidió.
Hermione ante la dura mirada de Charles así lo hizo, sus pies apenas llegaban al suelo para empujarse y luego dejarse caer.
—A-aah, a-aah, mmm, aaah—Chillaba la chica desesperada, Vernon estaba quieto dejándola montar su polla.
—Así puta—Gruñía y le tomaba de las caderas. Hermione sólo podía ver la cara sonriente de Charles. Estaba sin participar, mirando la escena.—Es tan buena…
Hermione estaba desesperada, en un frenesí constante, hasta que Vernon se vino en ella, sólo entonces el hombre la abrazó fuerte y se hundió de forma profunda.
—Tengo un hijo—Vernon habló aún dentro de la vagina de Hermione—Dudley, un buen niño. Pero virgen, necesito solucionar ese pequeño problema.
Charles sonrió divertido.
—Yo ni Hermione tenemos problemas. ¿Verdad, querida?—Hermione asintió.
Vernon abrazó más a la niña, rió mientras su miembro aún no estaba del todo flácido y se endurecía más ante la idea de tomar de nuevo a la chica.
—Esta niña quiere dejarme seco—Gruño, Charles rió.
—No tienes idea, Vernon. Quiero participar está vez, espero no sea un problema.—Charles se bajó los pantalones, Hermione negaba…
—Me gusta compartir—Admitió Vernon.
Charles obligó a la castaña a pararse y montar a Vernon de frente, mientras azotaba su culo y le preparaba. Hermione besaba al hombre-morsa, ella gritó al sentir a Charles entrar en su culo. Se turnaban para embestir. Hermione sabía que eso recién comenzaba. Brendan aún estaba arriba con su madre. Estaba entre el obesos cuerpo del sujeto llamado Vernon y el escultural cuerpo de Charles. Se sentía incapaz de terminar con aquello, incapaz de decir basta. Lejos había quedado la promesa de un lugar en el mundo mágico, del control que debía ejercer sobre Camelia Potter.
Se sentía tan bien. Como aquella vez que había visto una película porno que tenía Charles, desesperada fue en su búsqueda, sólo por un poco de eso. Hermione amaba a Charles, no le gustaba ser de otro, pero a él le gustaba compartir, observar y participar.
Horas después, Hermione dormía abrazada a Charles en el sofá-cama, Vernon se había marchado para buscar a su hijo, al cual traería el fin de semana, Brendan se había quedado con su madre toda la noche.
Sabía que Charles la tomaría de nuevo al despertar. Hermione contaba con eso.
—¿Ya despierta?—Charles rió cuando Hermione buscó su boca para besarlo. Pronto el dominó el beso.
—¿Qué debo hacer con Dudley?—Preguntó bajo en cuerpo de Charles.
—Sedúcelo—Dijo entrando en ella.
—Ah, lo haré—El embistió más duro—¡Ah!
—Pensé que no vendrías, Hermione.—Dijo molesto, embistió duro, sin tregua.
Hermione movía sus caderas al encuentro de las de Charles, una y otra vez. Ella amaba eso, cuando él solo tenía ojos para Ella, sólo ellos dos.
—Te amo, te amo…—Repetía para los oídos de Charles—Te amo.
Charles se corrió en ella, su cuerpo cayó sobre el de la chica, estaba exhausto. Beso a Hermione.
—Brendan me aseguró que podría tenerte sólo para mi. El quiere estar con Catriona. Tenemos dos días para nosotros, amor—Hermione sonrió feliz.
—oh, tendré dos días de ti—Hermione sonrió. Sabía que la casa estaba vacía. Brendan siempre le llevaba a su apartamento y presentía que lo mismo había hecho con su madre.
Hermione había estado muy tensa luego de un par de meses en Hogwarts. Sabía que Charles estaría con ella.
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Molly Weasley estaba furiosa, la chica Granger se había ido hace dos días, no regresaba. Albus no se encontraba en ningún momento, era como si no quisiera ser encontrado. Tampoco conocía la casa de los Granger. Hermione no había dicho en donde se encontraba su casa y el Londres muggle era muy grande y peligroso.
Camelia estaba a punto de despertar de su trance, había logrado acercarla a Ron. Pero ella no contaba con la fuerza de voluntad de la niña.
Otros dos días pasaron, Molly se encontraba durmiendo cuando escuchó un grito de horror. Molly junto a su esposo corrieron para ver en la habitación de Ginny en donde su hija estaba mirando de mala forma a Camelia Potter.
—¿Dónde estoy?—Quiso saber.
—¿Qué sucede, mamá?—Ron parecía de mal humor.
—Quiero ir a casa—Ordenó.
—Mi niña, viniste con Hermione Granger. Ella se fue a su casa a buscar algo, no ha regresado—Arthur trató de calmar a la chica.
—Granger ni sus hijos son mis amigos, señor Weasley.—Dijo indignada.—Jamás me acercaría a personas que sólo quieren mi fortuna.
—Has pasado un par de días con Ron, pensé que eran novios—Dijo el hombre confundido.
—Eso es imposible, estoy comprometida.—Aclaró.
—Quiero una explicación ahora mismo Molly y tu también Ron—La mujer estaba furiosa. Camelia Potter estaba comprometida.
—Cuando salga de aquí voy a hacer que mis padres les denuncie por secuestro—Advirtió.
—Podemos llegar a un acuerdo, querida—Camelia fulmino a Molly con su mirada.
—No, señora.—Dijo con desdén.—La fortuna Potter no será suya.
Molly estaba molesta. La chica era insolente. Ahora estaban metidos en un gran problema.
—Será mejor que le lleve a su casa—Arthur dijo resignado.—Has tus maletas, te llevaré a casa.
Camelia busco su baúl y puso la ropa que era de ella.
—Eso es mío—Ginny Chillo.
—Tiene mis iniciales, Ginevra. Nada de lo que supuestamente te di te pertenece. Todo es mío—Gritó. Mientras desordenaba el cuarto.
En el armario de Ginny encontró cinco túnicas finas que guardó en su baúl, vestidos y muchas otras prendas más. Libros que le pertenecían también. Bajo la almohada de Ginny encontró más cosas. Ginevra quería llorar, Camelia le había quitado los cientos de galeones que había hurtado de su baúl, las finas prendas. Todo. Incluso la corbata de seda con los colores de Gryffindor. La ropa muggle nueva.
Ron estaba de mal humor. No sólo le habían despertado, Camelia se marchaba con el título bajo el brazo. Molly estaba igual. Y Arthur estaba molesto con su familia.
—Si ya lo tienes Todo, es mejor que te lleve a casa…
—No, sólo hasta el Caldero Chorreante—Dijo aún molesta.
Arthur no pudo hacer nada más. Acompañó a la niña hasta el Caldero Chorreante y luego la vio usar la chimenea con un nuevo destino.
Por otro lado, Molly usó la chimenea para ir a la oficina de Dumbledore quien no había regresado. Volvió a casa resignada. Estaba en muchos problemas.
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Camelia llegó a su casa, estaba iracunda, no había mejor palabra para describirla. Su hermana se sorprendió al verle.
—¿Dónde está papá y mamá?—Exigió.
—Desayunando…
Camelia dejo su baúl y fue en busca de sus padres. Los encontró hablando mientras comían.
—¿Qué pasó, hija?—Lily se sorprendió al verle.—Pensé que estabas en el mundo muggle con Hermione Granger.
—Hoy desperté en casa de los Weasley, madre. No recuerdo nada de lo que pasó en las últimas semanas—Dijo furiosa.
—Esto no puede quedarse así, James.—Lily dijo molesta.
—Quiero ir con los Aurores, padre—James asintió molesto.
Los cuatro se dirigieron hacía la chimenea. Para llegar al departamento de Aurores.
En el Ministerio de Magia todos veían por primera vez la aparición de la familia Potter en conjunto luego de doce años de ausencia.
Cornelius Fudge salió a recibirlos.
—Lord Potter, es bueno verle luego de tantos años de ausencia—Aseguró.
—También es bueno verle señor Ministro—Se apresuró a decir Lily.
—¿Van a algún lado?—Quiso saber.
—Departamento de Aurores, tenemos que hacer una denuncia—James dijo por fin.
—Entonces permítame acompañarles—James asintió.
James se encontró en frente de la oficina del jefe del departamento de Aurores, quien era su antiguo jefe.
—James Potter—Dijo complacido al verlo Scrimgeour.—Ministro Fudge.
—Rufus, Lord Potter viene a hacer una denuncia—Las tres mujeres se sentaron y James con el Ministro quedaron de pie.
—James, cuéntame que sucede.
—Camelia, mi hija, fue invitada a casa de una compañera en el mundo muggle. Le dejamos ir pensando que estaría segura—Scrimgeour asintió.
—¿Cuál es el problema?
—Esta mañana desperté en casa de los Weasley sin saber lo que pasó en las últimas semanas. Nunca me hice amiga de nuevo con Granger, no lo recuerdo. Y nunca iría a casa de los Weasley—Camelia dijo histérica.
—Puede explicarse mejor—Scrimgeour se puso serio y Fudge tenso.
—Ronald Weasley dijo que él se casaría conmigo.—Fudge pareció más aliviado, quizás aquello era sólo cosas de niños—Y que sería el nuevo Lord Potter.
El Ministro y Fudge se atoraron ante esto. El niño había cometido una gran falta.
—Hermione Granger se hizo mi amiga y al comienzo del segundo año en Hogwarts quería que me juntara con Ginevra y Ronald Weasley a lo que me negué. Ellos también acusaron abiertamente de Mortífagos a los Rosier, porque Raissa Rosier es mi amiga y querían que me alejara de ella.—Fudge suspiró derrotado.
—Algo más para contarme, señorita Potter—Scrimgeour parecía un poco cansado.
—Weasley asegura que se casará conmigo… ¡Yo ya tengo un compromiso pactado con alguien más!—Chillo histérica—Y estoy muy a gusto con él.
—Mi hija se va a casar con Neville Longbottom si ellos así lo deciden cuando sean mayores de edad—James aclaró.
—Esto lo que ocurrió no sólo es una ofensa a nosotros, a los Longbottom también…
—Molly Weasley puso la idea en la mente de sus hijos que ellos se casaría con alguien PODEROSO. Ron conmigo. Ginny con mi prometido—Camelia estaba más furiosa—Y tenían la idea de que Albus Dumbledore les ayudaría con sus metas.
Scrimgeour y Fudge se pusieron rígidos, Dumbledore ya había dado un mal paso antes. Esto era serio.
—Creo que mi hija tomó alguna poción…
—Llamaré de inmediato a la sanadora Bones.—Rufus usó un Specto Patronus para enviar dicho mensaje.
Poco tiempo después ella llegaba, el jefe de Aurores explico la situación de forma rápida. Bones se apresuró en hacer en chequeo de rutina.
—Tiene en sangre una mínima dosis de poción para controlar—Aseguró sorprendida.—Con una dosis más alta las consecuencias serían muy malas.
—Necesito justicia. Esto no puede seguir así—James parecía furioso.
—Yo mismo atenderé este caso—Scrimgeour aseguró.
—Nosotros hablaremos con Frank y Alice Longbottom—Lily dijo seria.
El Ministro y Fudge se pusieron de acuerdo para enviar un Auror a casa de los Granger pero no había nadie. Entonces decidieron ir personalmente a casa de los Weasley.
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Molly se encontraba preparando el almuerzo, aún molesta por ser un día sábado y por no poder seguir con el plan. Mayor fue su sorpresa cuando vio llegar en persona al Ministro y al jefe de Aurores.
—¿Sucede algo?—Quiso saber.
—Molly Weasley, usted y su familia quedan arrestados por retener a Camelia Potter en contra de su voluntad y por el uso ilegal de una sustancia controlada—Scrimgeour dijo serio.
—No hicimos nada malo—Molly aseguró.
Arthur, Ronald y Ginevra también fueron arrestados. Y también encontraron valiosas prendas y joyas de Camelia Potter en posesión de Ginevra Weasley. Las cosas se pondrían feas. Y Dumbledore estaba ignorante de todo lo que sucedía.
Cornelius Fudge decidió citar a Dumbledore en el Ministerio. Quizás así podrían arrestarle.
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Hermione observó la casa a la que Charles les había llevado. Al fin conocería a Dudley. Catriona les acompañaba. Vernon les haría pasar como un compañero de trabajo. Hermione iba a conocer a Dudley. Y el plan era que Catriona y Petunia se tomarían la tarde libre.
Petunia estaba radiante, recibió a sus invitados de forma correcta, se mostró hospitalaria mientras Charles le observaba, hacía uno y otro cumplido ante una sonrojada Petunia.
—Esta mujer es mi esposa, Catriona. Hermione es como nuestra hija, le adoptamos cuando los padres de ella murieron. En realidad, Catriona y Hermione son hermanas de sangre—Charles dijo contando la trágica historia de su pequeña amante para Petunia.
—Pobre niña.—Petunia parecía conmocionada.
Después de esto, comieron de la exquisita comida de Petunia, que era abundante. Después de insinuaciones de Charles de un posible compromiso entre los niños, Petunia se fue feliz a una tarde al salón de belleza y compras en compañía de Catriona.
—Dudley lleva a la señorita Granger y muéstrales tus juguetes—Vernon le dijo al oído a su hijo.
Un poco avergonzado, él lo hizo. Hermione sonrió divertida, el chico de verdad pensaba mostrarle juguetes. Tenía muchos de ellos.
—Tengo una colección de coches que mi padre me compró—Decía él buscando entre sus juguetes.
Hermione se quitó el vestido rosa pastel, Dudley encontró uno de los coches que buscaba y buscó a la chica bonita para mostrarle uno de sus juguetes favoritos. El chiquillo dejó caer su autor de juguete al ver a la chica sin su vestido.
—¿Qué es lo que…?—Dudley dejó de hablar cuando ella se acercó.
—¿Te gusta lo que ves? ¿Quieres tocarme?—Dudley negó apenado, a sus casi trece año, el chico parecía ya un adolescente promedio de quince. Hermione se sintió enfadada—¡Mientes! Todos quieren tocarme.
Ella se desprendió el sostén dejando sus senos libres, tenía poco…
—Tócame, Dudley. Si no lo haces le diré a mi padre y se enfadara mucho—Aseguró—Les diré que me quitaste el vestido. Se lo diré a tu madre también.
Dudley se acercó de forma torpe a ella.
—Abrázame por el espalda, Dudley—El chico lo hizo, mientras tragaba saliva nervioso. Hermione tomó aquellas grandes manos y las puso encima de su pecho.—Esto son senos, Dudley.
Hizo que acariciaba sus pechos, Dudley era brusco, la chica gemía ante su toque y se entregaba contra la ingle del chico.
—Ahora debes quitarte la ropa—Ordenó.—¡Hazlo, Dudley!
El chico dejó de tocarla para quitarse la ropa, toda ella. Hermione camino hasta la cama, se acostó en ella levantando su trasero
—Restriégate contra mi…
—¿Cómo en las revistas?—Quiso saber.
—Sí—Afirmó divertida.
Dudley se acercó a ella, parado en el piso de su cuarto tomó las caderas de la chica para afirmar su parte íntima con la tanga que cubría la intimidad de ella. Dudley se asustó al escuchar el gemido de Hermione, más aún con la reacción de cierta parte de su cuerpo. Había pasado antes, una vez cuando había visto las revistas de mujeres desnudas que Pierce le hizo ver un par de veces, su cuerpo siempre reaccionaba así.
Siguió haciéndolo porque se sentía bien y la castaña emitía ruidos extraños que de forma inconsciente imitó.
—Quítame las bragas, Dudley—Ordenó con voz oscura. Él bajó sólo un poco la prenda y se restregó más contra la chica.—Detente. Y recuéstate en tu cama.
Hermione se levantó de la cama quitándose la tanga, Dudley estaba con las mejillas rojas y su pene erecto. La chica subió arriba de él y sabiendo que no duraría mucho se dejó caer en ese miembro.
Dudley se sorprendió ante esta acción pero no tuvo tiempo para pensar en nada. Hermione subía y bajaba de forma rápida, Dudley no quería mirar, cerró sus ojos para concentrarse en las sensaciones. Gruño desconcertado cuando acabó. Hermione siguió moviéndose pero el chico estaba cansado y su miembro flácido. El peor sexo de su vida, la castaña pensó desdeñosa. Ella no había podido acabar, él chico se había quedado dormido.
Hermione se rió divertida. No podía creer lo que había hecho. Tomó su ropa y bajó para encontrarse con Vernon y Charles.
—¿Ya terminó?—Vernon parecía decepcionando.
—Se durmió—Charles le miró divertido.
—Podemos complacerte, mi niña—Dijo de una forma sugestiva—Te unirás a nosotros, ¿Vernon?
—Esta vez sólo observare, Charles…
—Lástima—Murmuró el hombre que en realidad no sentía más de eso.—Tendremos que ser rápidos, Dudley podría despertar.
Hermione estaba encantada. Charles sería rudo e intenso. Como siempre, como le gustaba.
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Molly Weasley estaba nerviosa. No podía hacer nada contra una familia como los Potter y estos habían recurrido a las autoridades por lo ocurrido.
—La señorita Hermione Granger está en paradero desconocido.—Pudo escuchar a dos Aurores hablar—Iré con el jefe.
—Volveré a hacer guardia, si regresa traeré a la chica a este lugar de inmediato—Aseguró otro.
Ginny, Ron y Arthur estaban en el mismo lugar que Ella, con su esposo presente no podía instruir a sus hijos con respecto a lo que debían decir.
—Separa a todos, los quiero en diferentes espacios. Deben estar custodiados y esperar a que yo les interrogue personalmente—Scrimgeour dijo autoritario.
—¿A quién dejamos aquí, jefe?
—Al chico. Va a ser el primero—Molly se comenzó a preocupar. Su Ron no podía quedar sólo con ese hombre. No, no debía.
La mujer se resistió a ser apartada de su hijo, pero lograron sacarla.
Rufus Scrimgeour miró al chico en frente de él. Estaba molesto a primera vista. Al parecer era un chico explosivo, el eslabón más débil. Sonrió sentándose en frente de él.
—Se dice que has asegurado que te casarías con Camelia Potter y te convertirías en el nuevo Lord Potter… Muchacho, sí que te gusta soñar con cosas imposibles—Le dijo, sabiendo que el Ministro y otras personas le estaban escuchando.
—Me casare con Camelia Potter—Dijo con convicción.
—Al parecer, realmente lo crees. Camelia Potter no está de acuerdo—Dijo sonriendo de lado—Aseguró estar comprometida y muy satisfecha con esto.
—Es mentira. Mi madre siempre me dijo que yo sería Lord Potter. El profesor Dumbledore nos ayudaría—Scrimgeour sonrió triunfal.
—El título Potter y su fortuna es derecho de nacimiento… Tu madre no puede asegurarte nada, chico. Antes se pierde el apellido y se congela la fortuna—Se burló.—Y está el pequeño detalle que James Potter se encuentra aún con vida.
—Mi madre aseguró que el profesor Dumbledore se encargaría de todo.
Los ojos del Auror brillaron. Ronald no había podido mantener la boca cerrada.
—¿Estás diciendo que tu madre, Molly Weasley, tiene un plan con el director de Hogwarts para asesinar a James Potter? ¿Y el plan viene de Albus Dumbledore?—Ron se puso más nervioso.
—¡Yo no dije eso!—Gritó.
—Comprendo.—Aseguró sonriendo—Me temo que sólo eres un peón del juego de Dumbledore. ¿De verdad estás seguro que cumplirá su palabra? La chica Potter está comprometida. Y al casarse sólo recibiría una muy pequeña dote. Y la herencia se dividirá en dos si algún día pasará lo impensable con Lord y Lady Potter.
Ron lo miro con odio pero el Auror ni se inmutó, sonriendo de lado decidió proseguir con aquello. Era muy interesante saber lo que el ambicioso chico tendría para decir.
—Ya quedó en claro que fue tu madre quien puso esas ideas en tu cabeza. Y por lo que pude oír, tu hermana Ginevra piensa que va a casarse con Neville Longbottom. Es una lástima que ninguno sepa que Neville Longbottom y Camelia Potter están comprometidos—Tiró la bomba y esperó la reacción del chico.
—¡Eso es mentira! Ellos no pueden estar comprometidos. ¡Yo debo ser Lord Potter! Ginny va a ser Lady Longbottom—Gritó.
—Les mintieron, Ronald—Aseguró alimentando la furia del chico.
—Mi madre nos aseguró que el profesor Dumbledore se ocuparía de todo—Gritó.
—¿Y es por eso que una de las hijas de Lord Potter fue drogada y retenida en su casa?—Cuestionó.
—Granger la trajo, yo no sabía nada.
—Pero participase en todo, Ronald. Jugaste al novio por un par de días. El novio de una chica de sociedad. Hasta tu padre pensó que eran novios. Tienes suerte de que Lord Potter decidiera denunciar este penoso asunto y no tomó preferencia por el campo del honor. James Potter es un versado duelista y un reconocido ex Auror—Ron se puso verde.
—Sólo hice lo que me pidieron hacer. Debía acercarme a Camelia. Ella siempre me ignoraba. Mamá dijo que vería con el profesor Dumbledore sobre como podría solucionarlo—Ron gritó—Camelia prefería la compañía de aquellos hijos de Mortífagos que a la mía.
—Muy interesante, joven Weasley. Pero sus acusaciones son infundadas, mucho me temo—Scrimgeour se cruzó de brazos.
—Malfoy, Nott, Goyle, Crabbe, Zabini y Raissa Rosier… Todos ellos son hijos de Mortífagos—Acusó indignado.
—Ser popular no es un crimen, señor Weasley. La heredera Rosier es muy popular, ¿Quién no pudo oír sobre La Rosa de Slytherin? Puedo asegurar que muchos admiran a la joven señorita Raissa Rosier—Hizo una pausa para luego aportar:—Otros, otros le envidian.
Rufus Scrimgeour salió de la sala para dirigirse a la siguiente en donde estaba la chica Weasley.
—Señorita Ginevra Molly Weasley. ¿Es verdad que usted planea convertirse el Lady Longbottom?—Preguntó de forma amable. La pelirroja le miraba con miedo—¿Es verdad que su madre le dijo Esto?
—Si. Mamá dijo que quería casarme con él heredero Longbotton—Aseguró con temor.
—¿Es idea de su madre también el querer casar a su hermano Ronald con la heredera Camelia Potter?—Scrimgeour caminó por el lugar mirando a la chica.
—Si. Mamá aseguró que lo lograría gracias a la ayuda del profesor Dumbledore—Una vez más salía el nombre del director.—El se encargaría de todo.
—Creo que le han engañado, señorita Weasley—Ginevra pareció desconcertada de forma genuina—Más con el compromiso pactado entre las familias Potter y Longbottom.
—¿A qué se refiere?
—Camelia Potter y Neville Longbottom están comprometidos.—Ginny hizo lo menos pensado en ese momento, se puso a llorar.
—¡No quiero seguir siendo pobre!—Gritó haciendo una rabieta de niña mimada.
—¿Es eso? ¿Quieren el dinero de las familias Potter y Longbottom?—La niña se controló más que su hermano Ronald y decidió permanecer en silencio.
Rufus Scrimgeour decidió seguir por el padre de los chicos. Arthur estaba tranquilo. Sin hacer comentarios y muy avergonzado.
—Arthur, tus hijos aseguran que van a ser Lord Potter y Lady Longbottom respectivamente. ¿Qué tienes para decirme?
—Es Molly quien siempre quiso comprometer a Ron con Camelia Potter y a Ginny con Neville Longbottom.—Aseguró derrotado—Siempre decía que Albus Dumbledore le ayudaría.
—¿Qué sabes sobre la estadía de Camelia Potter en tu casa?—Scrimgeour conocía a Arthur Weasley, era un buen hombre con una familia muy ambiciosa.
—No estuve en casa estos días por mucho tiempo. Tenía mucho trabajo. Vi a la chica Potter un par de veces. Molly aseguró que ya era novia de Ron y hoy temprano la niña se despertó histérica asegurando no recordar nada. No recordaba haber llegado a casa acompañada de la chica Granger.
—¿Hermione Granger?—Arthur asintió.
—Si, una chica extraña. Se sobresalto cuando me presente al volver a casa ese día. Molly dijo que la chica volvió a su casa a buscar algo. No regreso. Molly estaba tan molesta—Rufus asintió.
—Camelia tomó una poción de control. Una dosis muy baja…
—Ella obedecía a la chica Granger…
—Creemos que pudo ser administrada en Hogwarts.
Arthur Weasley pareció genuinamente horrorizado. Rufus Scrimgeour no le consideraba capaz de un plan tan vil. Así que le descartó de inmediato de los posibles culpables. Sólo quedaban tres sospechosos. Molly Weasley ya estaba en custodia. Hermione Granger estaba con paradero desconocido. Y Albus Dumbledore pronto llegaría. Un día muy movido para ser un simple sábado.
Continuará.
