Título: La Rosa de Slytherin

Harry Potter y sus personajes no me pertenecen. Escrito sin fines de lucro.

Summary: Lily y James Potter abandonan a la mayor de sus hijas en un orfanato, la niña se hace un camino propio desde las sombras. Fem/Harry & Lord Voldemort.

Advertencia: En este capítulo encontrarás menciones de abuso contra un menor, escenas y descripciones gráficas que podrían dañar la sensibilidad de lectores. No leas si estás escenas pueden causar algún daño.

Capítulo X: Sospechosos.

Evan Rosier estaba almorzando con su familia y el Señor Oscuro quien había sido invitado por Raissa, cuando su anillo de Lord Rosier quemó en su mano. De inmediato supo que debía presentarse en el Ministerio.

—Algo ha sucedido, debo presentarme en una reunión del Wizengamot.—Avisó pidiendo que lo disculparan para partir de inmediato.

Sólo sabían que algo había sucedido. Algo muy grave. Habría recibido una misiva con antelación de no ser el caso.

—Lucius, Te llamaron también por lo que puedo ver. Nos llamaron a todos—Evan miró a su alrededor. La mayoría del Wizengamot estaba presente.—¿Tienes alguna idea de lo que ocurre?

—Dumbledore y Weasley… Muchos problemas—Dijo el rubio sonriendo de forma sádica.

—Bien. Un día perdido por un maldito problema.—Lucius hizo una muda pregunta a su amigo—Raissa invitó a su prometido a almorzar.

—Cuando tu hija está presente él ignora al mundo entero, amigo mío.—Dijo sin expresión.—Es aterrador saber que tu hija tiene a un hombre tan poderoso y peligroso en sus manos. Un mal día con tu hija es tortura para nosotros.

Evan reprimió una risa, incluso sabía que durante los meses de clases ellos no tenían contacto ni cartas. Todo lo que sabían del otro era por terceros. Quizás sería bueno hacer que Raissa le escriba una vez a la semana a su Señor. Quizás le mejoraría el humor.

—El problema debe ser serio si Fudge está presente—Evan quiso cambiar el tema de conversación.

—Ven, vamos a enterarnos de lo que sucedió…

Se acercaron al actual Ministro, quien llevaba años en el poder desde la "extraña" y muy repentina muerte de la Ministra de Magia anterior, quien era muy buena en su trabajo. Una lástima que la bruja estuviese del lado equivocado.

—Cornelius, es bueno verte—Lucius habló con calma y seguridad—¿Sabes qué sucedió? Un llamado tan repentino es alarmante…

—Lucius, Evan—Saludó.—Camelia Potter denunció despertar en casa de los Weasley sin saber cómo llegó allí. La chica había ingerido una pequeña porción de la poción de control.

—¿Se encuentra bien?

—Exigió hacer la denuncia. Al parecer Molly Weasley puso ideas en la cabeza de sus dos hijos menores. La niña Weasley casada con el heredero Longbottom y Ronald Weasley casado con Camelia Potter, siendo el nuevo Lord Potter.—Comentó confidente.

—Eso es ultrajante.—Lucius dijo disgustado.

—Lo que los Weasley desconocen es que Camelia Potter y Neville Longbottom están comprometidos—Evan sonrió divertido.

—Mi hijo, Draco, quiere casarse con Jasmine Potter.—Lucius dijo en tono seco—Opina que la niña será una buena futura Lady Malfoy.

—Es una grandiosa niña.—Aseguró Fudge—Le conocí hace un momento.

—Es posible que en un futuro haya un Malfoy pelirrojo—Evan se burló.

Los hombres se rieron. Un Malfoy pelirrojo. Imposible.

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Hermione llego a su casa muy tarde esa noche, casi de madrugada. Más con la idea de salir a festejar que se le ocurrió a Charles y a la que Vernon se unió. La chica había bebido alcohol. No tuvo tiempo ni de llegar a ingresar a su casa cuando un hombre se acercó.

—Señorita Granger, John Dawlish. Soy Auror del Ministerio de Magia Británica. Debe acompañarme—Dijo con un tono de voz neutro.

—Bien, vamos—Hermione estaba muy molesta.

—¿Quién es usted y a dónde se lleva a mi hija?—Charles exigió furioso, el "señor" Granger estaba tan alcoholizado como la menor.

—Su hija es una persona de interés para un caso de nuestro Ministerio de Magia—Aviso.

Charles quiso acercarse más, teniendo tanta mala suerte que tropezó cayéndose sobre un desprevenido John Dawlish. Ambos hombres terminaron en el piso.

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—Ya tenemos a la chica Granger—Avisó a Rufus Scrimgeour el Auror a cargo.

Scrimgeour se quedó observando a Dawlish, uno de sus subordinados más eficientes, quien tenía la mejilla lastimada. Decidió no querer saber nada. Incluso en el mundo muggle el Auror había salido lastimado. Pobre muchacho.

Scrimgeour ingreso a la oficina En donde se encontraba la menor, Hermione entrecerró sus ojos, esperando que la luz no hiciera que su migraña fuera en aumento.

—Soy Rufus Scrimgeour, señorita Granger. Soy el jefe de Aurores—Hermione trató de dar una buena impresión ya que estaba en frente de una figura de autoridad a la cual debía impresionar—La señorita Camelia Potter hizo una denuncia muy grave ante las autoridades.

—¿Qué?—Hermione se veía confusa. Parecía hasta inocente.—¿Cómo pudo?

—Esta es una acusación muy grave, ¿Se da cuenta de que puede ir a prisión?—Hermione ahogó un gemido de horror.

—No, no es posible…

—Ginevra, Ronald y Arthur Weasley ya dieron su versión de los hechos. Debo decir que está en graves problemas. Uno de ellos fue el usar en una compañera una poción de control y el hecho fue en Hogwarts. Puede ser expulsada del colegio.—Hermione se sentía acorralada.

—Quiero un abogado…

—No es posible, señorita Granger. Ante una acusación semejante, no es posible. Ningún abogado podrá ayudarla…

—Es una violación a mis derechos…—Hermione trató de defenderse.

—La Junta de gobernadores de Hogwarts será informada de esto. Sus acciones también serán juzgadas por nuestra corte Suprema que es el Wizengamot. El mejor camino es dar su versión de los hechos.—Scrimgeour miró a la chica de trece años que parecía derrotada—No sólo es la posibilidad de ser expulsada del colegio, ante la expulsión su varita será destruida. Lo mismo pasará si usted es considerada culpable y va a prisión. No podrá obtener uva varita bajo ningún medio…

—Voy a hablar—Decidió.

—Por el principio…

—El profesor Dumbledore vino en el verano a mi casa, dijo que personas como yo no eran bien vistas en ciertos sectores de esta sociedad, me ofreció prestigio y poder a cambio de un favor—Dijo sonriendo con amargura.—En primer año fui amiga de Camelia Potter, la persona más cercana a ella… El profesor me dijo que debía hacer que Camelia se acercara a Ginevra y Ronald Weasley. Lo intenté pero fracase. No pude lograrlo. Semanas antes de las vacaciones de Navidad se lo dije al profesor Dumbledore.

—¿Qué sucedió entonces?

—El me dio una poción azul eléctrico para que le diera una pequeña dosis a Camelia—Dijo Cansada.

—¿Albus Dumbledore te dio esa poción?—Scrimgeour presionó.

—Si.

—¿Para qué fin?

—Para poder controlar a Camelia Potter y llevarla a casa de los Weasley. Así ella se acercaría a Ronald y podrían casarse—Dijo recitando como de costumbre.

—Camelia Potter está comprometida, señorita Granger. No solo ofendió a una de las familias más influyentes del mundo mágico, ofendió a dos.—Hermione se quedó abriendo la boca, sin saber que decir.

Hermione agachó la cabeza, se sentía derrotada. No tenía escapatoria de esto.

—Eso no es todo, ¿Por qué no volvió a casa de los Weasley?—Dijo Scrimgeour de pronto, sobresaltándose la chica no supo que responder. —Sabemos que se fue en busca de algo… ¿Qué fue?

—La poción. Olvidé llevarla conmigo. Mi padre la tiró por el retrete porque pensó que podría ser algo malo y que podría estar consumiendo algo peligroso... El se deshizo de ella. Y no volví por temor. Ya no tenía la poción. No sabía qué hacer.—Aseguró.

—Eso es todo por el momento, señorita Granger. Veré lo que tienen que decirme la Señora Weasley y el profesor Dumbledore.

Scrimgeour salió para tomarse un descanso. Tenía que ir con Molly. Ella era la siguiente. Pero necesitaba estar concentrado. No podía fallar.

Veinte minutos después , Molly Weasley vio ingresar al Auror a la sala de interrogatorios. La mujer no pudo más que quedarse quieta en su lugar, en silencio y con temor al hombre que tenía frente a ella.

—Sra. Molly Weasley, ¿Sabe por qué está aquí?—Quiso saber…

—No lo sé. Me detuvieron aquí, estoy sin poder hacer nada más que esperar para ver lo que sucedía. No hice nada malo. Debe haber un error.—Dijo fingiendo ignorancia.

—Sra. Weasley, usted está detenida y siendo interrogada por los cargos de secuestro, el suministrar una poción de control, conspiración para mantener a un menor en su casa… La denuncia la hizo Camelia Potter—Molly fingió desconcierto, maldiciendo mentalmente a su futura nuera.

—Yo no hice nada de esto, Camelia Potter es la futura esposa de mi hijo Ronald. Debe comprender que yo la recibí en mi casa porque sus padres se oponen a su relación—Dijo con tono maternal.

—Los testimonios de su esposo e hijos contradicen su versión, sin contar la versión de la señorita Granger—Molly enfureció.—Y Camelia Potter dijo que recordar nada de lo vivido.

—Sólo fue una patraña inventada por ella. Hermione Granger no volví a de su casa y Camelia Potter comenzó a sentir temor de que sus padres quisieran contactarla. Eso fue todo. Por eso hizo este escándalo. Yo la creía una chica digna de casarse con mi hijo y…

—¿Cómo lo es Neville Longbottom para su hija Ginevra?—Scrimgeour sonrió divertido ante la conmoción de la mujer.

—Así es. No hay crimen alguno en querer que mis hijos tengan un buen matrimonio.—Dijo Molly petulante.

—¿Y sus otros hijos?—Preguntó.

—Bill rompe maldiciones en Egipto. Charlie trabaja en una reserva de dragones. Percy aún estudia, es muy independiente, se que será algo en el futuro. Los gemelos, Fred y George, son mi mayor decepción, son bromistas, vagos sin beneficio alguno. No se que será de su futuro.—Molly dijo resignada—Ronald es quien se casará con Camelia Potter y será el futuro Lord Potter. Mi Ronnie tendrá un futuro brillante. Ginevra, mi Ginny, es muy preciada hija. Ella será Lady Longbottom, se casará con Neville Longbottom. El chico es algo atolondrado pero, con mi hija como esposa…

—O con una esposa como Camelia Potter…—Scrimgeour dijo para consternación de la mujer.

—¿Qué quiere decir?

—Creo que sabe leer entre líneas y aunque no sepa hacerlo, debe intuir a lo que me refiero—Rufus Scrimgeour se paseó por el lugar.

—No, imposible—Dijo furiosa.

—Camelia Potter y Neville Longbottom están comprometidos, Sra. Weasley—Sacó una copia del compromiso que pidió al Ministerio para entregárselo a Molly—Aquí lo dice claramente…

La mujer tomó el pergamino para leer y luego destruirlo, estaba furiosa.

—Es una mentira. No puede ser verdad…

—El mismísimo Albus Dumbledore estuvo presente—Soltó de golpe.

—No es verdad. Usted miente…

—¿Por qué piensa eso? Si le muestro los papeles que así lo demuestran, los herederos Longbottom y Potter están comprometidos. Así lo dice…

—Albus me prometió que mis hijos se casarían con el chico Longbottom y la chica Potter. Camelia sería la esposa perfecta para Ron. Y Neville el esposo ideal para Ginny.—Molly no supo medir sus palabras, como siempre.

—¿Albus Dumbledore? Él no puede interferir en esto. Los compromisos son algo que se hacen entre familias. El profesor Dumbledore lo único que podía hacer era nada... Perdió hace tiempo ese poder—Le aseguró.

—Dumbledore me aseguró que lograría muy pronto que los Potter volvieran a su lado. Que de esta forma, Camelia y Jasmine Potter se alejarían de amistades indebidas. Mi Ronnie dijo que Camelia se acercara mucho a los Slytherin. No es aceptable que la futura esposa de mi hijo se junte con hijos de Mortífagos.—Dijo indignada. Haciendo oídos sordo a lo que le terminaban de decir.

—¿Hijos de Mortífagos?—Preguntó.

—Sí, Camelia y Jasmine Potter se juntan mucho con los chicos Malfoy, Zabini, Nott, Crabbe y Goyle. Y en especial con la princesa de Slytherin, Raissa Rosier. La princesa de los Mortífagos. Todos aman a la chica. No le encuentro razón alguna para algo así. Le dicen "La Rosa de Slytherin". Es una chica simple e insípida—Aseguró.

~●~HP

Evan Rosier escuchaba atento los desvaríos de la mujer. Era interesante saber que los del lado opuesto estaban cayendo. Cayendo muy bajo.

—Dumbledore me aseguró que lograría muy pronto que los Potter volvieran a su lado. Que de esta forma, Camelia y Jasmine Potter se alejarían de amistades indebidas. Mi Ronnie dijo que Camelia se acercara mucho a los Slytherin. No es aceptable que la futura esposa de mi hijo se junte con hijos de Mortífagos.—Dijo indignada. Haciendo oídos sordo a lo que le terminaban de decir.

Evan y otros muchos se tensaron, aún les catalogaban así, no era algo de lo que ninguno de ellos se arrepintiera o avergonzar a pero, si era penado por la Ley.

—¿Hijos de Mortífagos?—Preguntó.

Scrimgeour parecía querer seguirle el juego de la mujer. Era muy bueno en ello, estaba obteniendo mucha información de todos ellos. Albus Dumbledore debía caer. Era necesario. Su Rosa no podía seguir viviendo en la oscuridad, aunque naciera para ello.

—Sí, Camelia y Jasmine Potter se juntan mucho con los chicos Malfoy, Zabini, Nott, Crabbe y Goyle. Y en especial con la princesa de Slytherin, Raissa Rosier. La princesa de los Mortífagos. Todos aman a la chica. No le encuentro razón alguna para algo así. Le dicen "La Rosa de Slytherin". Es una chica simple e insípida—Aseguró.

Muchos contuvieron el aliento ante tales afirmaciones. Otros miraban hacía Evan Rosier, queriendo ver qué haría el Señor y Lord de esta muy importante familia.

—Se le acerca otro cargo, es lo único que sé—Aseguró sonriendo.

Raissa era su pequeña hija. Su tesoro más valioso. Su querida hija. Nadie tenía derecho a ofender a su niña. No lo permitiría.

—No hay ningún indicio de que los padres de los alumnos mencionados sean Mortífagos. Debería saberlo, su marido es quien hace poco hizo que allanarán la propiedad de los Malfoy…

—¡Su ideología de la supremacía sangre pura es inaceptable! Es un principio básico de todo mortífago… Todos lo saben—Molly aseguró.—Cuando Alastor Moody asesinó a Abraxas Malfoy…

—Se confirmó que el antiguo Lord Malfoy falleció por una enfermedad…—Scrimgeour repitió, cansado de todo eso.

—¡Después los Mortífagos asesinaron a mis hermanos! ¡Fue una venganza! ¡Albus lo dijo!—Molly estaba furiosa.—Estaba su marca allí. La marca del-que-no-debe-ser-nombrado. Lo sabe. Sucedió hace siete años.

—Por ese crimen detuvimos a los responsables. Incluso se le administró el suero de la verdad. Sólo dos culpables. Dos magos de una segunda rama de las familias Burkin y Sayre.—Afirmó Scrimgeour—Ya se ejecutó la sentencia máxima para ellos.

Evan permaneció impasible en su cómoda silla. Suspiró. La mujer parecía loca. Más loca que Bellatrix Lestrange. Molly quería cambiar el tema de conversación. Se notaba. Quería huir. Estaba acorralada.

—¿Qué sabe usted de la poción de control que Hermione Granger suministró a Camelia Potter?—La mujer no respondió a la pregunta.—Señora Weasley, si se niega a responder parece más culpable. No sólo Usted, sus hijos Ronald y Ginevra Weasley están a poco de ser expulsados de Hogwarts…

—Mis hijos no tuvieron nada que ver con ese incidente. Fue la chica Granger quien lo hizo—La mujer estaba tan asustada, parecía querer agarrarse de lo que estuviera más cerca para salvar a sus hijos.

—Pero, sabían que Camelia Potter estaba en su casa en contra de su voluntad. Sus hijos son más culpables que usted. El incidente principal se dio en Hogwarts en donde Ronald , Ginevra y Hermione estaban. Los tres son culpables. Su situación será resuelta con los gobernadores de Hogwarts. Ellos serán los encargados de ese tema. Si son expulsados, la varita de los tres serán destruidas y no podrán realizar magia nunca.

—Hice la poción—Aseguró derrotada—Mi esposo nunca estaba en casa. Después de que la chica Granger se marchó, le suministre otra dosis menor a Camelia. Pero no tenía nada y la poción tarda cinco meses en prepararse, sus ingredientes son muy costosos, es por eso que recién pudo reaccionar hoy. Los ingredientes me los dio el profesor Dumbledore.

—Creo que puede aportar más, se que eso no es todo.

—La idea del matrimonio entre mis hijos con los otros jóvenes fue su idea. Dumbledore necesita dinero para la causa. Los Potter son una de las familias más poderosas conocidas de la cual se desconoce su ascendencia. Son desconocidas sus riquezas. Los Longbottom son una buena familia pero no son los Potter. Es una lástima que los Potter sólo tengan dos niñas—Aseguró—Si el heredero de toda esa fortuna y del título… Si ese heredero era un varón, lo habría casado con mi Ginny.

Cinco horas más tarde, domingo de madrugada. El Wizengamot había decidido analizar la situación de la matriarca Weasley y de sus dos hijos menores. Dumbledore iba a presentarse el lunes a primera hora.

Scrimgeour nunca había esperado tal confesión. Molly Weasley desaprobaba a dos de sus hijos por hacer experimentos y ella era igual.

Sólo faltaba Dumbledore. Debía descansar para el siguiente día.

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Albus Dumbledore llegó al Ministerio de Magia un poco antes de las nueve. El director usaba un estrafalario atuendo, como era esperado.

—Señor, debe dejar su varita aquí. El Ministro quiere hablar en persona con usted y ha pedido que debe ir desarmado—Informó un Auror.

Un poco desconfiando de dicho pedido, Dumbledore dejó su carita con reticencia. Al final, se dijo a si mismo que estaba siendo muy desconfiado. Sólo se reuniría con el Ministro de Magia, Cornelius Fudge tenía de gran líder lo que el tenía de Santo. Nada.

—Albus, pasa…—Cornelius estaba inusualmente serio.—Estas en serios problemas. Todos saben lo que pasó con la chica Potter. Traté de impedirlo pero ya lo saben. Te van a juzgar ahora mismo. Scrimgeour viene hacía este lugar.

—No te entiendo, Cornelius—Aseguró.

—Ginevra, Ronald y Molly Weasley te inculpan a ti de ordenar retener a Camelia Potter en la Madriguera. La chica Granger te inculpa a ti que a cambio de que ella le suministrara dicha poción a una de las chicas Potter, tu le aseguraba un lugar en el mundo mágico. Lo de Ronald Weasley como supuesto futuro Lord Potter es un error más.

—Puedo explicarlo. Todo es por el bien común. Es necesario algunos sacrificios, Cornelius. Lo sabes—Al director le brillaban los ojos.

—¿No lo negarás?—Fudge intentó salvarlo pero el estúpido viejo se estaba hundiendo cada vez más.

—Lo hice, no me arrepiento…

Muchos Aurores ingresaron en ese momento para hacerse cargo del director. Tenía que tener un castigo. Lo harían.

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Era un tenso momento el que estaban viviendo. Cuando los acusados fueron puestos en la misma sala y la tensión subió al ver ingresar a muchos magos con túnicas color ciruela y una W dorada.

—¿Se ha tomado una decisión?—Fudge preguntó.

—Sí, Ministro.

—Proceda entonces.

—Ginevra y Ronald Weasley son encontrados culpables por ser cómplices de varios crímenes. Son sentenciados a abandonar Hogwarts por el resto del año escolar. Deberán retomar el siguiente año el curso que no terminaron. Sus varitas serán confiscados hasta nuevo aviso y son confiscados al terreno de su casa. No pueden salirse del límite de su propiedad—Dijo uno de los hombres con túnicas del Wizengamot.

—La señorita Hermione Granger es encontrada culpable de secuestro y administrar una poción prohibida. Debe abandonar el segundo año de Hogwarts, debe dejar todo lo relacionado con la magia en el Ministerio. Su baúl, libros, varitas, todo. Tiene prohibido el ingreso al mundo mágico hasta nuevo aviso. Cuando retome su educación será vigilada constantemente por una persona designada—Habló otro.

—Molly Weasley es encontrada culpable de los cargos de secuestro, cómplice en varios crímenes y por haber hecho una poción de control prohibida. Se le sentencia a un año y medio de prisión en Azkaban—Los Weasley miraron sorprendidos a Nott, Lord Nott había dado la sentencia de Molly Weasley.

—Albus Dumbledore es encontrado culpable de diversos crímenes, es sentenciado a abandonar el colegio y el mundo mágico por un año y medio. Sin varita.—Dijo uno de sus partidarios.

—Eso ha sido todo, pueden retirarse—Aurores se encargaron de cumplir con ese trabajo.

Para algunos, la sentencia de Dumbledore era poca. No había nada que hacer. De lo contrario parecería sospechoso.

La condena se empezaba a cumplir desde ese momento. Los Potter tendrían un poco de descanso por esta vez.

Continuará.

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