Aviso: no se que sucedió. No hice nada. Creo. No tenía nada escrito completo. Sólo un poco de Draco Y Jasmine. Como un mini extra. Bueno... lamento decepcionar a las personas, creo que también, es una decepción escribir un capítulo sin recibir comentarios (He pensado dejar de escribir esta historia) . En fin, esto lo publico como un omake, un extra. Veré si sigo o no.

Gracias por sus comentarios o falta de ellos.

Título: La Rosa de Slytherin

Harry Potter y sus personajes no me pertenecen. Escrito sin fines de lucro.

Summary: Lily y James Potter abandonan a la mayor de sus hijas en un orfanato, la niña se hace un camino propio desde las sombras. Fem/Harry & Lord Voldemort.

Capítulo XX: Jasmine&Draco.

Jasmine miró a Draco Malfoy que le guiaba a una sala privada. Ella podría perderse entre estos pasillos sin nadie que le guiara. Era espeluznante saber que miles de ojos estaban fijo en ella, y los murmullos de los retratos no le ayudaban en nada.

—No sabía que tus antepasados fueran tan Gryffindor, Malfoy —Las murmullos se detuvieron pero no las miradas.

—¿Quieres que mis antepasados te odien deliberadamente? No importa, lo mismo vas a ser mi futura esposa —aseguró divertido.

—Sigue soñando…

Volvió a caer el silencio entre ellos. Jasmine seguía caminando de tras de él.

Llegaron frente a una gran puerta, Draco le hizo pasar, era una decoración muy Slytherin para su gusto.

—¿Estás seguro de que nadie podrá escucharnos? —Quiso saber ella, Draco estaba muy pensativo.

—Es mi sala privada. Nadie puede escuchar sin mi permiso…

—¿Permitirías que alguien escuchara nuestra conversación? —Cuestionó pensativa.

—¿Debería hacerlo?

—Es poco inteligente permitir que otros escuchen tu conversación. ¿Es qué soy mucho para ti y necesitas que papi y mami escuchen tus conversaciones? Recuerdo tu mantra, ¿Cómo era? Ya lo recuerdo: "Mi padre sabrá de esto" —Sonrió divertida al ver la cara de fastidio de él.

—Como te dije, nadie nos escucha…

—¿Ni ese retrato sobre la chimenea? —Cuestionó pensativa.

—No, no pueden decir nada sin que lo permita. ¿Por qué tan paranoica?

—Ya sabes, tus padres pueden tener por la virtud de su adorado hijo… ¡Podrían obligarme a casarme contigo! —Draco puso los ojos en blanco.

—No sabía que la virtud de alguien peligraba en tu presencia. Tendré que tenerte vigilada desde este momento —aseguró en un tono oscuro, ella se sonrojo.

Decidió mirar a otro lado, encontró un tablero de ajedrez, libros en el escritorio, sillones, pergaminos y tinta, plumas e incluso ranas de chocolate… Parecía todo tan Malfoy. Se rió divertida.

—¿Viniste a mi casa para…?

—Quiero hablarte de Raissa Rosier —Dijo pensativa.

—¿Sólo para eso viniste a mi casa? — Draco parecía ofendido. Jasmine le miró altiva.

—¿Esperabas algo más? —ella muchas veces era petulante frente a él.

—¡No puedes hablar en serio! Si crees que por venir a mi casa y comportarte medianamente bien con mis padres hará que te diga algo de Rosier, estás muy equivocada —Jasmine se enfureció. Le dolía que le acusara de falsa pero, ¿Por qué? Se enfureció. No quería responder a esa respuesta ahora mismo.

—Mi error… Pero, tu eres un grandísimo imbécil —le aspecto furiosa, para dirigirse hacía la puerta.

—Jasmine…

Ella no se detuvo, un fuerte agarre le impidió seguir caminando, se dio vuelta para mirarle furiosa, ver esos grises ojos más oscuros que lo usual le aturdió un poco.

—Sigues enamorada de Diggory —Acusó como un niño celoso.

—No es algo que te importe a ti, Malfoy —Gruño molesta.

—Te aseguro que yo mismo lo asesinare si es así, es mejor que hables…

—Cedric no me importa, ¿Contento? —No sabía qué había hecho para molestarle aún más.

—Le sigues queriendo —Ella puso sus ojos en blanco.

—Necesitas que te vean esa cabeza, Malfoy. ¡Estas loco! —Gritó molesta.

¿Cuándo Malfoy había crecido tanto? Era una cabeza más alto que ella. Y, ¿Sus ojos siempre brillaban así cuando estaba molesto? ¿Estaba celoso? Negó mentalmente, Malfoy era un idiota.

—¡Qué me sueltes, Malfoy! —estaba muy molesta.

—No lo haré…

—Ya te dije que Diggory no me interesa. Él sale con Cho y no lo veo como nada más que un simple conocido. Suéltame, ahora mismo. Es la última vez que te lo repito, Malfoy… por tu bien, suéltame o te hechizare —Draco le miraba divertido.

—Eres aún más bella cuando estás molesta conmigo, Jasmine. ¿Qué es lo que me haces? —murmuró despacio, un suave susurro que sólo ella podría escuchar…

Estaban muy cerca el uno del otro, Malfoy había quedado a su altura y la sostenía entre sus brazos, miraba sus labios, en sus ojos un tormentoso deseo. Jasmine se sonrojo. Él la deseaba. ¿Qué tan tonta era como para meterse en un nido de serpientes? ¿Era verdaderamente una Ravenclaw?

—Draco —Musito antes de que los labios de él se estrellara contra los suyos.

Jasmine no pudo resistirse. Devolvió el beso con la misma intensidad, él devoraba su boca y ella le seguía.

—Creo que debemos detenernos ahora mismo —aseguró ella.

Continuará.