Hola... Sorpresa...

Es un nuevo capítulo antes de lo previsto.

Título: La Rosa de Slytherin

Harry Potter y sus personajes no me pertenecen. Escrito sin fines de lucro.

Summary: Lily y James Potter abandonan a la mayor de sus hijas en un orfanato, la niña se hace un camino propio desde las sombras. Fem/Harry & Lord Voldemort.

Gracias por leer y comentar está historia.

En cuanto a parejas:

1. Rose Yelina Potter / Raissa Uxia Amaranta Rosier Calleigh / La Rosa de Slytherin & Tom Marvolo Riddle / Tom Riddle Jr. / el Señor Oscuro / Voldemort / Thomas Gaunt.

2. Jasmine Orlena Potter & Draco Lucius Malfoy.

3. Camelia Lionetta Potter & Neville Longbottom?

4. Camelia Lionetta Potter & otro?

5. Neville Longbottom & Hannah Abbott?

6. 3, 4 y 5 en revisión. ¿Cuál prefieren?

Capítulo XXIII: 5° año . Parte I.

Raissa se sentía frustrada, llegó a su compartimiento habitual para verse rodeada de sus compañeros se Slytherin. Se frustró más ante el saludo formal y de respeto que le brindaban; más ahora que era la esposa del Señor Oscuro, la esposa del último descendiente de Salazar Slytherin.

Todos veían a su esposo como el único que podía llegar al fin que por cobardía otros no se atrevían a lograr. Tom era un líder nato. Era su naturaleza. Su esposo dejaba mudo a cualquier mago que se decía ser un político.

Sonrió triunfal… Quizás si Tom se decidiera ir por la política triunfaría en cualquier meta que se propusiera lograr.

Raissa Rosier no sólo había sido criada para ser una buena esposa, buena madre y dirigir su propio hogar… Su preparación fue mucho más amplia… fue educada para llevar en alto el nombre Rosier, para sentirse orgullosa de ser una Calleigh…Y también fue criada para saber cuál era su lugar como futura esposa de uno de los magos más poderoso de los últimos tiempos.

—Raissa, ¿Cómo te encuentras? —Camelia apareció de repente arrastrando a Jasmine.

—Muy bien, gracias. ¿Y ustedes chicas? —A Camelia se le iluminaron sus ojos…

—Pasamos para ver si ya querías ir a la reunión de prefectos. Están esperándonos. Sólo Faltamos los nosotros… —Camelia puso los ojos en blanco al ver a Jasmine mirando a Draco Malfoy con ojos de borrego a medio morir…

—Estaba en eso… pero este espectáculo no podemos dejarlo pasar —Camelia comprendió de inmediato. Jasmine y Malfoy.

H[°~°]P

Los prefectos de quinto año eran Raissa Rosier, Camelia y Jasmine Potter, Draco Malfoy, Neville Longbottom, Ernie McMillian, Hannah Abbott y Arthur Miles…

Hannah Abbott se sintió celosa al ver las miradas que recibía la chica Rosier. Los prefectos de su casa la miraban de forma solemne. Otros le miraban con gran deseo. Y, hasta Neville estaba admirando su belleza.

Neville se sentó junto a Camelia, ésta estaba al lado de la chica Rosier, Raissa estaba al lado de Malfoy, luego seguían Jasmine, Miles y luego McMillian y finalmente ella.

Hannah estaba molesta. Ella quería sentarse junto a Neville, pero por alguna extraña razón, él no le hablaba.

Ella debía solucionar ese problema.

Después de hablar sobre las responsabilidad de cada uno, todos retomaron hacía el lugar al cual debían ir para terminar el viaje.

Ella vio a Neville dirigirse hacia el compartimiento en donde estaba viajando.

—Nev, necesitamos hablar… no entiendo por qué te empeñas en ignorarme —ella quedó con la palabra en la boca porque el heredero Longbottom hizo oídos sordos a lo que ella quería.

No se dio cuenta que otros tres observaban la escena y una vio la oportunidad de arruinar el futuro matrimonio Longbottom-Potter… Abbott sería útil para llegar a un fin.

H[°~°]P

Al llegar a Hogwarts y ver la selección, luego de una buena cena, fueron despedidos cada uno a sus respectivas casas.

—Primer año de Slytherin, por aquí —ordenó Malfoy con voz autoritaria. Era sabido que ellos se encargarían de los chicos de primer año durante el primer mes.

Ocho niños le siguieron.

—La contraseña de nuestra sala común es Sangre Pura durante la primera semana. Luego cambiará —los niños prestaban atención.

Los otros Slytherin se habían adelantado, al abrir el pasaje, se encontraron con todos esperándoles ahí. En su respectivos lugares.

Cuando todos ingresaron, fue el turno de La Rosa de Slytherin hacerse cargo de ellos. Ella se encontraba ya en la sala común esperándoles.

—Son todos tuyos —Malfoy dijo para tomar su lugar.

—Bienvenidos a la antigua y noble casa de Slytherin, la mejor entre las cuatro casas de Hogwarts. En Slytherin somos todos uno fuera de está sala común, allá fuera estarán solos. Comprenderán que si algo sucede, el responsable será el Slytherin, no el escandaloso Gryffindor; el supuesto ingenuo Hufflepuff; o un sabio Ravenclaw… serán ustedes. De los problemas de Slytherin se resuelven en Slytherin. Aquí harán sus verdaderos aliados. Soy Raissa Rosier y seré la persona a la que puedan consultar por cualquier problema...

—¿Nuevo discurso, señorita Rosier? Muy bien… —Severus Snape hizo su aparición y procedió a presentarse, para luego despedir a todos.

H[°~°]P

Esa misma noche, un mensaje le llegó a Hannah Abbott para presentarse a primera hora en la oficina del director.

Al siguiente día, antes del desayuno, Hannah fue a ver al director…

—Profesor, ¿Necesitaba hablar conmigo? —Preguntó la niña.

—Sí, mi niña… pasa y toma asiento. ¿Un caramelo de limón? —La niña aceptó sin saber que esos dulces tenían una fuerte poción en él.

—Gracias señor…

—Señorita Abbott, se que usted tiene un gran aprecio por el joven Neville Longbottom —Dumbledore vio como la niña quedaba bajo esa poción, vulnerable de ser manipulada.

—Sí… —ella estaba genuinamente triste.

—No es necesario ponernos así, pequeña… nunca aprobé la decisión de Augusta de comprometer a su nieto con Camelia Potter…

—¿De verdad, señor?

—Si, mi niña. Creí en un principio que podría estar con la pequeña Ginny Weasley pero ahora veo que la indicada para el joven señor Longbottom eres tu, señorita Abbott… —los ojos de la niña brillaron por la emoción.

—Neville no me habla. Esta enfadado conmigo…

—Discúlpate con él aunque no hayas hecho nada, él se dará cuenta tarde o temprano que eres la indicada para él… lo sé.

—Lo intente pero… volveré a intentarlo…

—Muy bien, mi niña… y esto te ayudará —Dumbledore saco Amortentia de uno de los gabinetes de su escritorio.

—Pero, señor…

—Te aseguro que con esta poción el joven Longbottom entrará el razón —aseguró Dumbledore… sus ojos brillaban de forma calculadora.

—Lo haré así, profesor.

—Ve a desayunar, mi niña… yo aún debo resolver otro asunto…

Hannah abandonó la oficina encontrándose en el camino con dos personas, suponiendo que aquello era a lo que el Director Dumbledore se refería… los padres de Raissa Rosier.

Se sintió insignificante al ser ignorada por ellos.

Pero, finalmente conseguiría a Neville Longbottom para ella.

H[°~°]P

Uxia Rosier arrugo su nariz como si un hedor invadiera sus fosas nasales cuando Dumbledore le ofreció un caramelo de limón.

—Hasta los niños saben que no se deben aceptar dulces de cualquiera, Dumbledore —La mujer pelirroja dijo tan fría que Albus no pudo decir nada más… A él no le gustaba ésta mujer, era demasiado directa al menos con el desagrado que sentía hacía aquellas personas que creía indignas.

Una prueba era lo sucedido con las Chang… simplemente se fueron de Inglaterra por temor a Uxia Rosier, después de que Cedric Diggory quedó libre de aquella poción y el joven se sintió terrible al saber lo que había sucedido. Incluso, había lamentado terriblemente la ruptura con la chica Potter menor; Amos Diggory estaba furioso con las Chang por el engaño y la ruptura del noviazgo de su hijo con la hija de buena familia que era Jasmine Potter.

—Lo que queremos es avisarte que los fines de semanas nos llevaremos a nuestra hija por motivos personales… —Informó Evan Rosier.

—No puedo permitir eso sin saber para qué…

—Es de índole personal, director. ¿Es qué porque Raissa no es una de tus Gryffindor no merece este permiso? Vaya, director… los años no vienen solos por lo visto —Uxia se burló arrogante.

—La joven Rosier es una perfecta, no puedo permitir algo semejante con la responsabilidad que tiene la niña…

—Raissa demostró ser capaz de sobrellevar el trabajo, director… una futura heredera como lo es Raissa, necesita de la orientación adecuada para su futura posición —Dumbledore frunció el ceño, como si ocuparse de disfrazar los cuerpos regados de los aliados de Tom fuese algo digno de una sangre pura.

—Siempre que necesitas a la joven para su introducción a la política de nuestro mundo mágico has venido aquí para retirarle, ¿Qué es diferente ahora ir necesitas de ella los fines de semana? Hay ocho nuevos Slytherin que necesitan de su orientación para saber moverse entre su propia casa y fuera de ella —Dijo el director.

—¿Te niegas a permitir que ella salga durante su tiempo libre? —Uxia se estaba molestando.

—Eso se vería como favoritismo y…

—¿No querés que piensen que cambiaste tus colores y ahora favoreces a otros? —La pelirroja contraataco.

—Es por el bien de todos, comprende que no puedo dar este permiso especial a la señorita Rosier sin un motivo razonable —Dijo el hombre limpiándose las manos.

—Entonces tendré que hablar personalmente con la Junta de gobernadores, no tenemos nada más que hacer aquí… —Uxia aseguró.

—Mo creo que este tema sea motivo para llevarlo ante la Junta…

—Ellos no están felices contigo, director. Incluso se podría decir que podrían relegarte a un simple profesor más; después de todo; el puesto de director te queda demasiado grande —Uxia escupió con veneno.

El viejo no sabía la suerte que tenía de no haber sido profesor de Uxia Rosier… Después de todo, él seguía en la ignorancia de que tan peligrosa podía ser aquella mujer.

—El permiso que puedo concederle es dos fines de semana por mes… No debemos dejar de lado las recientes responsabilidades adquiridas por la señorita Rosier…

—Es algo con lo que podemos trabajar —aseguró Evan Rosier para aplacar un poco la cólera de su esposa.

—Hablaré con Severus para que le permita usar su chimenea para ir a casa, es su jefe de casa después de todo —aseguró Uxia fulminando al director con sus verdes iris…

—Hasta pronto, director Dumbledore —Evan se despidió para seguir a su furiosa esposa.

Dumbledore suspiró, aquella mujer hacía que todos reniegan ponerse en su lado malo. Más aún conociendo de lo que era capaz. Él había investigado un poco a la familia Calleigh, no encontró mucho pero lo que pudo encontrar le dejó bastante alerta. Esa mujer era un peligro latente para su causa. Debía ser eliminada pronto, como toda su familia. Pero, ¿Cómo justificar semejante acto? No podía enviar a cualquiera a hacer ese tipo de trabajo.

El viejo director metió un dulce de Limón en su boca y planeaba seguir maquinando un bien plan para deshacerse de aquel problema, de pronto se ahogó con su propia saliva, no tuvo de otra que escupir su precioso dulce de limón…

H[°~°]P

Uxia se dirigía hacia las mazmorras con paso firme y molesta. Los retratos guardaban silencio al ver a la mujer tan furiosa, su esposo tenía una pequeña sonrisa en sus labios. Los retratos miraron a Evan Rosier como si fuera lo más raro que habían visto, ¿Le divertía la cólera de su mujer?

—Estúpido viejo de pacotilla, manipulador, nieto de Loki… ¿Qué se cree? Vieja cabra del demonio… —Uxia siguió despotricando contra el director y ahora los retratos le seguían de cerca con sus ojos abiertos desmesuradamente. ¿Qué había hecho Dumbledore? Hasta Salazar Slytherin compadecía al viejo.

—Osa pretender que tiene derecho a elegir lo que puede o no hacer mi hija con su tiempo libre… Ojalá se atore con esos molestos caramelos de limón cada vez que crea que puede manejar la vida de mi hija —seguía su camino y unos pobres alumnos se hacían a un lado para dejarle pasar.

Nunca habían visto nada más aterrador… esa mujer daba miedo.

Al llegar a la oficina de Severus Snape, Uxia espero a su esposo quien venia caminando a unos metros de ella, la mujer se tranquilizó al ver la mirada de diversión de su esposo. Los ojos de Uxia se oscurecieron al ver eso. La mirada que le dirigió bastó para que Evan levantara las manos en rendición…

Evan llamó a la oficina a de Severus Snape.

—Adelante —La voz autoritaria del profesor de Pociones les dio permiso.

Uxia no espero más y entró en la oficina a seguida por su esposo.

—Uxia, Evan… que agradable sorpresa —aseguró él, una gran carga de sarcasmo a la que ya estaban acostumbrados.

—Severus… el director dio permiso a Raissa para ausentarse durante dos fines de semana del mes…

—Comprendo…

—Sólo asegúrate de que no coincidan los viajes a Hogmeade… Su esposo te lo agradecerá… Y permítele usar tu chimenea, no confío en el viejo…

Con eso en mente, sólo habría un fin de semana del mes en el que Raissa no podría ver a si esposo. Era más de lo que habían esperado lograr.

—Comprendo…

Uxia se quedó hablando más con el profesor de Pociones… Evan miraba entretenido la plática, participando de vez en cuando.

H[°~°]P

Raissa sonrió por el gran logro de sus padres. Podría ver a su esposo… un sonrojo se apoderó de sus mejillas. Incluso tenían una salida a Hogmeade cada mes. Sonrió triunfal.

—¿Sucede algo, Raissa?

—Nada, Camelia… —volvió a sus pensamientos. Ella podría ver a su esposo.

H[°~°]P

Evan camino por la mansión del Señor Oscuro. Tenía buenas noticias para el hombre. Quien no se alegraría con saber que podría ver a su esposa más a menudo de lo que habría pensado.

Uxia le había dado esa posibilidad.

—Mi Señor —hizo una respetuosa inclinación.

—Evan, amigo mío, ¿Tienes noticias para mí? —preguntó el Lord.

—Así es, mi Señor… Dumbledore estaba reticente a dejar ir a Raissa de la escuela. Puso de escusa que no podría dar un permiso especial porque parecería favoritismo. Logramos que le diera permiso para dos fines de semanas durante el mes… También, hay un viaje a Hogmeade una vez al mes. Podrá verle tres fines de semana. Y mi hija contara con más libertad el próximo año y podrá salir más los fines de semanas que no tenga permiso… —Evan dijo, esperaba que las noticias complacieran a su Señor.

—Excelente. No esperaba que Dumbledore diera su consentimiento…

—Mi Señor —Lucius Malfoy apareció de repente.

—Lucius, ¿Está todo listo ya?

—Si, mi señor. A partir de ahora Thomas Gaunt y Evan Rosier son parte de la Junta administrativa de Hogwarts —El Señor Oscuro sonrió triunfal y Evan se quedó muy sorprendido.

—Muy bien hecho, Lucius… puedes retirarte —Malfoy hizo una reverencia y fue así como el Lord comenzaba uno de sus planes para destruir a Albus Dumbledore.

Evan por su parte estaba sorprendido. Debía contárselo a Uxia de inmediato.

H[°~°]P

Hannah Abbott miró a Neville Longbottom, él estaba trabajando con sus plantas. El chico aún era su amigo pero mantenía una cierta lejanía con ella.

—Hola Nev…

—Hannah…

—Te traje unos dulces… Valoro tu amistad sobre todas las cosas Neville. Y si hice algo mal, perdóname por favor… Acepta estos dulces como una ofrenda de paz —Neville le sonrió un poco tímido, aceptando finalmente los dulces.

—Gracias, Hannah…

—Debo irme… debo terminar mi trabajo de Encantamientos —La chica se fue…

Ella ya había puesto la poción en esos dulces. Sólo faltaba que él comiera de ellos y Neville finalmente sería todo suyo… lo sería finalmente.

H[°~°]P

Hermione estaba en un sector apartado en la biblioteca en donde Amycus aprovechaba para meterle mano… nadie les había descubierto, la mayoría prefería mantenerse alejada de Carrow y más de una sangre sucia como se cansaban de llamarle.

Amycus no tenía inhibiciones de ningún tipo, ella sabía que él era muy capaz de tirársela frente a toda la comunidad estudiantil y los directivos de Hogwarts… y a ella, esa idea le parecía excitante.

—Hermione, no tienes idea de lo que sucedió —Ginevra Weasley apareció de repente, haciendo que la castaña saliera de sus pensamientos y que Amycus retirara sus manos de ciertas partes.

—¿Qué sucedió, Ginny?

—Lestrange quiere verme el fin de semana que debemos ir a Hogmeade —le dijo en confidencia.

Ella sonrió, Rodolphus Lestrange había demostrado ser un buen amante y eso Ginny aún no lo sabía. Él mismo admitió que Ginevra era una decepción y que quería más pasión Pero, que podía hacer a Ginny perfecta para él.

Amycus y Hermione se miraron cuando la chica se fue, y no pudieron evitar reír de lo ilusa que era.

La castaña recordaba la misma ingenuidad en Arthur Weasley… El hombre hasta para tener sexo era anticuado… sólo le faltaba que quisiera rogar a Merlín luego de follar.

Amycus y Rodolphus era otra cosa. Eran como Charles. Y ella extrañaba a Charles.

H[°~°]P

Jasmine veía a Camelia suspirando como una tonta enamorada.

—¿Qué sucede? —le pregunto ya cansada.

—Creo que me gusta alguien… más de uno… —dijo sonrojada.

—¿Longbottom es uno? —Camelia negó.

—Padre jamás los aprobaría a ninguno… —dijo triste.

—¿Quiénes son, Camelia?

—Es que no puedo decirte… Los dos me gustan y son tan distintos entre sí… Y aún así padre no les aceptará…

Jasmine miró sería a su hermana… ¿Quién podría ser peor que un Malfoy?

H[°~°]P

Neville se levantó ese viernes con ganas de ver a su amiga Hannah Abbott. Se apresuró a ir al comedor. Pero, era demasiado temprano… No había profesores ni alumnos.

Él decidió volver a su sala común. No entendía su repentino interés en ella. Merlín, deseaba tanto tenerla cerca para poder tocarla y acariciarla…

¿Qué le estaba sucediendo?

Regreso a su sala común, no podía merodear por otros lugares buscando la sala común de Hufflepuff. No sabía en donde estaba. Merlín, necesitaba ver a Hannah de inmediato. ¿Por qué ella no venía por él? ¿Acaso no valía la pena? Después de todo era el heredero de la no le familia Longbottom, un futuro señor y Hannah Abbott sería suya.

H[°~°]P

Raissa Rosier entró a la oficina de Severus Snape conteniendo su alegría, era viernes… ella se iría a casa.

—Profesor…

—Señorita Rosier, tome la chimenea y marcharse —Ella sólo asintió.

Uso la chimenea para llegar a casa de sus padres… y sabía que ese día no había nadie en casa, no se detuvo para ver nada más y de inmediato se marchó a la casa de su esposo.

Apareció en el estudio del Señor Oscuro. Él estaba revisando algunos papeles. Ella sonrió cuando su esposo levantó la vista de sus papeles.

—Mi Señor —se acercó a él haciendo una reverencia, era comí su rey… sus palabras siempre tenían un significado más posesivo incluso que el de Bellatrix Lestrange podría sentir por aquel magnífico mago.

—Mi Raissa —él quedó prendado de los encantos de la joven. Ella vestía camisa, falda y corbata de Slytherin…

El Señor Oscuro la atrajo hacía su regazo para que ella se acomodar a en sus piernas. Acarició suavemente su rostro.

—Lo extrañe, mi Lord —admitió ella con ojos cerrados disfrutando del suave tacto de sus manos.

—¿De verdad, mi Rosa? —Ella abrió los ojos, sus iris brillaban de deseo. El mago sonrió complacido.

—Mucho… —Raissa se abalanzó para capturar los labios de su esposo, era una adolescente hormonal que gracias a Merlín estaba casada con el mejor mago que una vez el mundo mágico conoció.

El respondió a su beso, apasionado como siempre, ¿quién pensaría que el Señor Oscuro podría desear a alguien así como la deseaba a ella?

Las manos del Señor Oscuro acariciaban la piel expuesta de las piernas de su joven esposa. Ella era tan adictiva. Tan perfecta.

—Le necesito, mi Lord —un escalofrío recorrió el cuerpo del mago más tenebroso de todos los tiempos.

—Mi preciada Rosa —ella tenía los labios hinchados por los besos.

Tom desprendió los botones de su camisa y besaba el cuello de la joven… la chica respiraba de forma pesada, se sentía muy excitada, exponía su cuello a él, intentando desprender con dificultad los botones de la camisa de su esposo, se frustró y arrancó los botones de la camisa de su esposo, pido escuchar una risa oscura de parte de él… es que no era justo, él había logrado con éxito desprender su camisa…

Raissa se encontró sentada de pronto en el escritorio de su esposo, con él entre sus pierna. Si sostén fue apartado, dejando sus senos expuestos al señor oscuro.

Gemidos y jadeos podían ser escuchados entre esas cuatro paredes, Tom succiono uno de sus pechos y sus traviesas manos serpentearon por su cuerpo para deshacerse de la única prenda molesta según la opinión del Señor Oscuro. La bragas fueron deslizadas por las piernas de la joven, quien expuso más su cuerpo al sentir los dedos de su esposo en su intimidad.

—¡Tom! —Ella se sentía desesperada, su toque era demasiado bueno… se sentía tan sexy, expuesta y caliente en este mismo momento.

Tom estímulo más a su pequeña esposa, ella se retorcía ante sus expertas caricias, un dedo entró en ella y Raissa se mordió su labio… Merlín, esto era la gloria… Después otro dedo más se unió y finalmente un tercero, sintió el cuerpo de la chica tensarse y venirse en ese momento… Ella se encontraba recostada en el escritorio, satisfecha y muy excitada aún, quería complacerte.

—Te ves hermosa, querida… —Raissa vio como su Señor lamia sus dedos, degustando su sabor y se sonrojo aún más, tratando de regularizar su respiración… y ella aún estaba vestida, sólo que su ropa estaba muy desacomodada.

Raissa se enderezo y atrajo a su esposo a un nuevo beso que el gustoso devolvió; sus manos acariciaron el torso de su esposo y el notable bulto de sus pantalones.

—Cariño, los juegos lo dejaremos para más tardes —Ella rió divertida, desprendiendo el botón de su pantalón y bajando la cremallera…

—Entonces, tómame… —Ella se abrazó a su cuello y vio como su esposo liberaba su miembro, se relamió los labios…

El Lord le atrajo más hacia su cuerpo, mientras la penetraba lentamente.

—¡Ah! Tom… —ella envolvió sus piernas alrededor de la cintura de Tom…

El Lord beso sus labios, acallando y bebiendo sus gritos y gemidos de placer, sus embestidas eran duras y profundas, Raissa tiró de su cabello, ambos estaban hecho un verdadero lío, enredados y disfrutando del otro.

La pelirroja sintió que su cuerpo se sacudía de forma involuntaria, teniendo finalmente su liberación, un poco después su esposo se vino en su interior.

Él la mantuvo rodeada por sus brazos, sin moverse, su rostro escondido en su cuello…

—También te extrañe —Dijo mirando su rostro momentos después.

Raissa sonrió, sin decir nada más, su expresión decía lo suficiente: también estoy feliz de verte, cariño…

Continuará.

Lamento los errores de ortografía, las palabras mal escrita en algunos lugares (el celu cambia mis palabras )… gracias por leer y comentar el capítulo anterior. ¿Es sólo a mi o para todo escritor los reviews tardan en aparecer en su historia pero llegan más temprano al correo?

Creo que la escena Raissa&Tom fue la más difícil de escribir. ¿Les gustó?

Publiqué antes de tiempo como un regalo. Ja, Ja, Ja, ¿Merece un Reviews?