Venga otro inicio de mes… Me parece que es el único fic con el que soy constante (Aquí entre tu y yo lector, es por que es un fic mensual). Pero venga volveré a enfocarme primero Dios en los otros, gracias a todos los que leen la historia de verdad lo aprecio mucho.
Este capitulo es un poco mas au, ya que deja entrever a donde va la historia… Pero bueno sin mas que decir les dejo el capitulo. Que me quedo un poco largo, lo siento xd.
P.d. Si notaron que el capitulo 3 tiene algunos cambios menores en la ortografía… Es por que lo edite.
Capítulo 4 – Examen Práctico: parte 2
Todo parecía indicar que el robot reaccionaba a las respuestas de los aspirantes. Izuku seguía arrastrándose con sus manos y sobre su parte trasera lo más atrás que podía. Hasta que finalmente sintió como dio un leve choque en su espalda contra una estructura sólida. El peliverde volteo un momento y se percató que había un pedazo de pared tras de él. Volteo ambos lados, aunque tenía a donde huir... Eso solo repetiría el evento anterior, donde el robot superaba su velocidad. El noveno portador lo sabía, este era el fin y reprobaría el examen… No quería imaginarse la cara de decepción de All Might al ver que no pudo activar su quirk para vencer a un simple robot.
El joven solo escuchaba los pasos lentos del androide cada vez más cerca de el… Sabía que lo noquearía o algo así, para finalmente llevárselo del estadio. Izuku volvió a ver el ojo del androide, para solo ver su misma expresión de miedo e incertidumbre. Algo que le recordaba su condición de quirkless y las constantes burlas de la mayoría de sus compañeros. Una constante a lo largo de su vida, a pesar de su entrenamiento sentía que nada había cambiado…
El ojiverde aun con varios lagrimales saliendo de sus ojos, solo veía frente a el al androide oxidado. El cual lentamente acercaba su mano para agarrar al joven... Sin embargo el peliverde solo oyó un golpe en seco.
En cuestión de segundos solo se oía como caía la cabeza del androide rebotando por el piso, sacando muchas chispas de lo que podría denominarse su cuello, mientras el ojo amarillo que aun reflejaba a Izuku iba perdiendo su color hasta volverse totalmente negro. El pecosos solo se percató como caía el cuerpo del androide frente a él, mientras de la parte donde debería estar la cabeza emanaban muchas chispas.
- si ibas estar aterrado… Hubieras fingido un desmayo cuando el profesor uso su grito… - Decía una voz en tono serio y algo despectivo.
Dicho acto provoco que el joven de la familia Midoriya volteara al origen de la voz. Viendo frente a él un joven más alto, vestía una playera deportiva blanca junto con unos shorts deportivos que le llegaban a las rodillas. El adolescente no portaba calcetines, pero si unos tenis blancos. Algo curioso era que de la parte baja de sus piernas emanaban una especie de tubos. El joven de voz firme poseía unas gafas, que reflejaban la cara de sorpresa del peliverde. Así como una caballera azulada peinada de lado, que originalmente estaba más arreglada. Sin embargo por el poco tiempo que había pasado en el examen se veía un poco despeinado. Así como con bastante suciedad de tierra, polvo de construcción y aceite en su ropa así como las partes del cuerpo expuestas. Pero Izuku no respondía, solo bajaba su mirada al piso. Se sentía muy apenado en ese momento el joven que vestía la chamarra azul.
- no sé qué juego estés jugando, pero todos los que vinimos aquí… Estamos presentando el examen, porque queremos ser héroes y eso significa algo… Si tu no sientes respeto por el oficio, simplemente busca otra profesión... No estas hecho para esto. - Hablaba nuevamente el adolescente en un tono despectivo enfocado en su compañero, lo que hacia que ninguno de los jóvenes se percatara que el reloj del que tenía lentes marcara 2000 puntos extras… Pero el joven de pelo azul se retiraba de inmediato sin decir mas, quería aprovechar el tiempo restante. En un parpadeo el adolescente se perdía corriendo a una gran velocidad, mientras los tubos de sus piernas emanaban algo de humo.
Por su parte Izuku se quedó con un deje de molestia viendo al piso, mientras azotaba su puño derecho cerrado golpeando con la parte del hipotenar con fuerza en el piso. Casi de inmediato paso la manga de su chamarra mientras cerraba los ojos para limpiarse sin tallarse muy fuerte. Esto ocasionado que un poco de ardor le apareciera en los ojos. El pecoso veía a las pantallas y volvía a ver las puntuaciones… Bakugo ahora estaba en octava posición, el ojiverde veía su reloj solo para ver que decía: "0 puntos". Así como: "35 minutos restantes". El joven solo soltaba un suspiro, mientras se repetía así mismo. - Tengo que intentarlo… Tengo que intentarlo… - Aun algo aturdido comenzaba a pararse. Mientras comenzaba a trotar por la gran ciudad. Una vez más se repetían las explosiones controladas por la zona, pero el peliverde debía concentrase e ignorarlas a pesar de los nervios que le generaban.
Por su parte en la sala donde evaluaban el examen práctico. El rubio veía varias pantallas, había respondido algunas preguntas de algunos examinadores. Sin embargo aún no encontraba al joven Midoriya. Hasta que oyó la voz de Bandana Man nuevamente.
- HEY DIRECTOR… ¿Podemos reprobar al pecoso peliverde? - Hablaba en tono altanero y sin consideraciones el joven héroe profesional, ocasionando que Toshinori volteara por un momento a su compañero para después al frente. Quedando a la espera de la respuesta del director.
Por su parte el pequeño ser antropomórfico estaba obligado a ver el video junto con todos los de la sala. Por si algún alumno había hecho algo indebido… - ¿Viste su número? ¿Esta en la parte baja de la pantalla? - Preguntaba el director serio sin perder atención a otros alumnos.
- Si, 7714 - Respondía bastante confiado el joven héroe.
Esto ocasionaba que el director pidiera que parte de la pantalla se enfocara en el reloj de dicho alumno… De un momento a otro todos en la sala veían al noveno portador en su fallido intento de enfrentar al robot, así como huyo de este y la llegada de otro aspirante para salvarlo.
- Lo ve, un inútil así no tiene madera para ser héroe… - Hablaba molesto el hombre de 25 años.
Por su parte el octavo portador tenía un deje de emociones encontradas: "¿No entendía que pasaba?, ¿Por qué el joven Midoriya no activaba el quirk?". El héroe profesional rubio seguía cuestionándose varias cosas… Hasta que oyó la voz aguda del pequeño director.
- Bandana Man, sé que estas en el examen por petición de la agencia donde trabajas… Pero por favor ahórranos perder el tiempo con los fallos de los aspirantes… Al final de la prueba se determinara quien pasa o no. Así como deja de incomodar a tus compañeros que intentan cumplir su trabajo. ¿Fui claro? - Concluía el pequeño roedor en tono firme.
Ocasionando que el héroe imprudente se quedara callado, por su parte Toshinori comenzaba a preocuparse por Izuku. Sabía que aunque el video fue minimizado por el director. Podría tener un efecto negativo en el joven para cuando se calificara. Todo tipo de emociones aparecían en el héroe mayor. Pero debía seguirse concentrando en efectuar su labor en el examen, quizás al final de todo esto… Debería hablar con su joven aprendiz.
De vuelta al estadio el joven peliverde aun con los sentimientos encontrados por lo que había pasado hace poco… Iba trotando por una calle con varios edificios bastante maltratados. Solo que ahora cargaba en la espalda un maniquí de pruebas del examen, el adolescente jadeaba mientras se asombraba de lo grande que era el estadio. En verdad aun no llegaba a dar con alguna pared limite salvo al inicio de la prueba cuando entro a la instalación, de momento no se había topado con más robots… Sin embargo el pecoso llevaba como 10 minutos buscando algunos muñecos de prueba. Cosa que le había conseguido algunos puntos, al menos con el que cargaba en su espalda ya eran tres. Había visto a varios aspirantes colocarlos en una ambulancia sin motor, que fungía como exhibición interactiva para la prueba. Sin embargo esta se cerraba al tener cierto limite de muñecos, lo que provocaba que todos buscaran otras ambulancias.
Izuku se sorprendió cuando vio en lo que era una especie de recreación de una tienda a un muñeco tirado, que tenía sobre si un anaquel pequeño de golosinas. Pudo mover rápido el anaquel y colocar en su espalda el muñeco. Aunque vago un poco para encontrar una zona segura, hasta que vio a varios aspirantes cargando también a sus respectivas figuras de riesgo, dirigirse sin desviaciones a un lugar en específico.
Al seguirlos vio como los aspirantes dejaban en otro auto modificado a los muñecos. Aunque le sorprendió que a varios participantes en lugar de recibir 500 puntos, obtenían menos... Por su parte el peliverde había cargado y depositado sus propios maniquí dos veces antes. Lo que le dio 250 puntos por cada uno, cosa que lo dejo sorprendido en el primer intento y un poco frustrado en el segundo intento. Al parecer había un sistema de prueba con estos que calificaban la forma en la que se entregaban, ya para su tercera figura había entendido mejor cómo funcionaba el sistema. El joven colocaba con cuidado a su muñeco, quedando expectante de su reloj. Finalmente el aparato mostraba 500 puntos extras lo que le daba un total de 1000 puntos. Una leve sonrisa se aparecía en la cara del joven hasta que por un momento volvía su vista a las pantallas. Lo que concluía en un suspiro profundo.
Aunque rápidamente su atención se poso sobre varios de sus compañeros que hacían un alboroto, ahora le sorprendió oír de un joven de pelo negro que una joven aspirante había obtenido 700 puntos… Varios de sus compañeros le preguntaron: "¿Cómo lo hizo?". A lo que la joven había respondido: "que solo hablaba como si intentara calmarlos, como si fueran personas de verdad…". El peliverde entendió mejor las palabras del profesor con quirk de voz al escuchar esa explicación, si había varias formas de ganar puntos fuera de las que habían comentado.
El peliverde volteaba al vehículo y veía que aun tenia capacidad para varios muñecos, así que sin perder tiempo se movía a buscar otro maniquí e implementar lo que la chica comentaba. Tenia que aprovechar que esta ambulancia aun no se cerraba, aunque no seria por mucho. El peliverde no tardo mucho en ver un maniquí tirado en un callejón, solo que procedía con cautela. Recordaba que un compañero estaba lleno de harina y eso le había quitado como 1000 puntos. Según lo que dijo: "al levantar al muñeco después de unos segundos este le exploto, al parecer tenia una especie de cinturón que lo hacia diferente a los otros". En si hasta el momento el joven se había topado con 3 cinturones diferentes, todos de algún color de los ojos de los robots. Pero este era verde siendo el segundo que se encontraba en ese color el peliverde, aun no entendía si los cinturones representaban alguna lesión o algo mas… Pero el pecoso no iba perder el tiempo reflexionando, necesitaba usar lo pocos minutos que le quedaban de forma inteligente. El joven de la familia Midoriya siguió su camino mientras le hablaba al maniquí bastante nervioso para calmarlo, en pocos minutos ya estaba a la mitad del trayecto a la ambulancia.
Sin embargo una voz suplicante hacia que el peliverde se detuviera y comenzara a buscar con la mirada el origen de dicha voz. Así siguió unos segundos hasta que oyó otro ruido bastante familiar. Era un sonido muy similar al del robot que se había topado antes… Una gota de sudor fría paso por el lado derecho de su cabeza. Pero rápidamente volvía a oír la voz…
- !AYUDA POR FAVOR! - Era una voz masculina desconocida para el joven. El peliverde se quedaba estático al volverla escuchar. Mientras sus dientes se cerraban entre sí con fuerza, a la par que apretaba con con mucha presión al maniquí.
- ignóralo… - Se repetía, el joven para sí mismo, mientras se daba la vuelta y se volvía a dirigir a la ambulancia.
- AUXILIOOOO… - Volvía a gritar su compañero de prueba en un tono más desesperado.
Por su parte el peliverde se volvía a detener mientras oía nuevamente la voz.
- eres un torpe Izuku… - Se repetía el joven, mientras dejaba al maniquí tirado en el piso. De inmediato comenzaba a correr al origen de la voz.
En el camino el peliverde no sabía que haría, solo tenía en mente ayudar su compañero. Mientras oía la voz nuevamente, se percataba que venía de una casa algo destruida. Al pasar por la puerta el peliverde volvió a ignorar los detalles tan sumamente cuidados con los que había sido diseñado el lugar. La casa tenía el muro de la entrada tirado y múltiples piezas de aparatos electrónicos junto a muebles también dañados. Pero en ese momento el joven se enfocó en la voz desesperada, en lugar del cuarto que atravesaba. Que de haber puesto más atención se habría percatado que pertenecía a un bebe, pero estaba bastante destruida la habitación notarlo a simple vista.
El ojiverde solo vio de espaldas al robot oxidado de un metro ochenta. Pero llevaba agarrado en su brazo metálico derecho una figura joven, con una altura aproximada a la del joven de la familia Midoriya. El pecoso solo jadeaba, no sabía ni que luz tenía el robot… Pero tenía que hacer algo, de un momento a otro el joven se abalanzo contra la espalda del robot intentando hacerle una llave en el cuello con toda la fuerza que tenía, sin embargo el androide uso su brazo libre y lo tomo de la espalda de su chamarra para simplemente aventarlo frente a el…
Izuku volvió a rodar por el piso quedando a varios metros del robot… Al ver bien a la figura, era muy parecida a la anterior solo que esta tenía el ojo verde. El joven se intentó parar de nuevo algo aturdido, sin embargo en un rápido movimiento el androide puso en el piso con cuidado al otro joven inconsciente. Mientras fijaba su ojo en el peliverde, por su parte Izuku comenzó a correr contra el androide. Pero este ni se inmutaba y se quedaba estático.
El peliverde solo pensaba en que: "tenía que funcionar el one for all". Ahora daba un salto y lanzaba una patada al frente contra el pecho del robot. Pero este lo esquivaba muy fácilmente girando sobre si mismo como si una puerta se abriera, ocasionando que el joven se estrellara contra el piso. Aun aturdido por el impacto el ojiverde sentía como lo elevaban por el aire agarrándolo de su chamarra. Para finalmente volverlo aventar a pocos metros de distancia.
Izuku aun aturdido sabía que tenía que hacer algo… Ya que este robot era más rápido, pero volvía a ser levantado de la parte trasera de su chamarra. En un rápido movimiento el peliverde se quitaba su chamarra al abrir su cremallera, quedando con una playera blanca que tenía algunos orificios debido al primer encuentro con el robot anterior. Dicha acción provocaba que la gravedad hiciera su trabajo, y el joven cayera al piso aun golpeado sumado a lo aturdido que estaba. El ojiverde se comenzaba arrastrar para alejarse del robot por su estado.
Pero el adolescente sentía como era agarrado de su pie izquierdo y comenzaba a ser jalado hacia el androide. Por un momento veía su chamarra en el piso junto al androide, provocando que el joven se estirara para poder alcanzar su prenda. El pecoso de forma desesperada alargaba su mano una y otra vez a su chamarra, cosa que por poco no logra tomar. De inmediato lanzaba su prenda contra la cara del robot. Pronto la maquina soltaba al muchacho, intentando arrancarse la chamarra que se había enrollado en su cabeza y obstruía su visión.
Pero ahora el joven se paraba lo más rápido que podía, y se posaba tras el androide. Comenzando a jalar la chamarra hacia atrás como si intentara asfixiar al robot. Un acto que era por mas decir inútil, ya que la maquina no respiraba. Sin embargo el androide colocaba ambas manos sobre la tela que el joven estiraba hacia atrás. Pero la maquina la estiraba hacia los lados, ocasionando que esta prenda se rasgara y en un golpe seco el adolescente cayera al piso de sentón.
Izuku solo veía como el androide se daba la vuelta, mientras tiraba los restos de su prenda a los lados. El joven intentaba pararse, pero el androide lo empujaba otra vez contra el suelo. El peliverde desconoció si su próxima reacción fue como respuesta al golpe o por el deseo de proteger al joven inconsciente, pero mientras aún estaba tirado en el piso lanzo una patada con la suela de su pie derecho. La patada iba en dirección a lo que podría considerarse la rodilla de la máquina, ocasionando que la extremidad del ser metálico se doblara algo. Sumando que varias luces de colores pequeñas emanaban de dicha extremidad en todas direcciones.
- ¿Funciono? - Decía para sí anonadado el peliverde, pero su sorpresa era interrumpida por el mismo androide. Que lo tomaba y aventaba de la pierna con la que había lanzado su patada varios metros.
Izuko volvía a recibir el golpe contra el suelo dejándolo más aturdido que antes… Pero al voltear a ver al androide se percataba que este caminaba cojeando por el ataque que el mismo peliverde había provocado. El adolescente sabía que lo que paso fue un algo inesperado, pero aún no sabía como usar el poder de su quirk heredado. Así que enfrentar al robot mano a mano estaba descartado, el ex quirkless buscaba con la mirada algo del escenario que le ayudara a parar a esta máquina…
- Eso es… - Decía el adolescente al ver detrás de él un muro algo golpeado y que ya tenía algunas partes de sus bardas caídas.
El peliverde se paraba fingiendo un poco con la cojera, para ver si podía engañar a la maquina… Cosa que funciono, como podía se acercaba al muro mientras lentamente el androide acortaba la distancia entre ambos. El pecoso una vez que estuvo cerca de la estructura veía a lo alto la barda y se percataba que tenía como dos metros de altura. El androide se acercaba aun lentamente, quizás le tenía 3 metros de ventaja el joven pero sabía que tenía que hacerlo bien. El pecoso sabía de antemano de lo que eran capases los robots.
Se movió lo más rápido que pudo el pecoso de playera blanca rodeando la pared para finalmente quedar tras el muro cuarteado, comenzando a lanzar patadas contra este… Pero el muro no se inmutaba, lo que puso una cara de frustración en el pecoso, ya que aún era una estructura firme.
Sin embargo el adolescente siguió golpeando desesperado el muro con sus pies, usaba una pierna seguida de la otra… Todas las patadas que daba iban de lleno con las suelas de sus zapatos. Ni el mismo joven se percataba que sus tenis favoritos habían comenzado a desgastarse bastante, esto por toda la presión que les sometido ese día. Sumado a que su ropa ya estaba bastante sucia, así como el. Estaba de mas decir que los raspones en su piel y orificios en sus prendas eran mas notorios.
- cae… cae… CAE DE UNA VEZ… - Gritaba con cada patada que lanzaba, sin embargo la estructura solo se cimbraba un poco. Justo cuando lanzaba una patada con su pierna izquierda. Esta ya no regresaba... Ya que una mano metálica oxidada había atravesado el muro y tomado dicho pie. Izuku se llenaba de miedo una vez más, no quería repetir la misma historia contra estas máquinas. Pero de a poco la estructura comenzaba temblar, esto debido a que la maquina la iba atravesar solo caminando.
No tenía otra alternativa el joven vio como la estructura se comenzaba a derrumbar. Así que lanzo una patada con su pierna derecha, solo que esta vez sintió un dolor leve en dicha extremidad. El golpe logro empujar un poco hacia atrás al adolescente, mientras los escombros del muro caían con fuerza sobre el robot, todo fue en un parpadeo… Sin embargo solo se escuchó el grito de dolor del ojiverde.
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH… - Gritaba con una cara de dolor mientras apretaba con fuerza los dientes el joven. La razón era simple, parte de la estructura había caído sobre su pierna izquierda, que estuvo aun agarrada parte del tiempo del derrumbe por la máquina. El joven cerraba uno de sus ojos mientras sentía el dolor en su extremidad izquierda.
Aunque claro, el dolor en dicha parte hacia que ignorara el desgarre de la pierna derecha. El joven lleno de la adrenalina del momento pateaba con su extremidad derecha algunos escombros, a la par que intentaba zafar su pierna izquierda.
Una vez que había retirado varios escombros intento arrastrarse con sus manos y cuerpo hacia atrás, pero solo sentía un gran dolor en su pierna izquierda. Lo intento varios minutos hasta que lo consiguió… El joven veía esa parte de su pantalón bastante maltrecha, no lo sabía en ese momento por que su prenda aun lo cubría pero su pierna estaba muy inflamada. El joven trataba de respirar pero le era imposible ignorar el dolor de su pierna… Finalmente ya no se intentaba arrastrar, sentía que en poco tiempo se iba a desmayar.
En la zona solo se escuchaba la respiración del joven, así era hasta que se oyó un ruido de entre los escombros. Cosa que hizo que el adolescente se estremeciera desde dentro. Lentamente, se movían los escombros, haciendo que emergiera arrastrándose el androide. Sin embargo su estado era más deplorable, se veían varias chispas de colores emanando de su cuerpo. Así como su ojo verde tenía varias cuarteaduras de las cuales emanaba un líquido negro… El androide se arrastraba con ambas extremidades delanteras como si quisiera alcanzar al joven.
De un momento a otro solo se oían más chispazos y como si el ruido de una soldadura emergiera de la cadera del robot, lo que provocaba que se iluminara por unos instantes la aterrada cara del joven peliverde… La máquina había sido cortada, ya que el adolescente nunca se percató que su patada había atravesado el muro y golpeado el centro de la máquina dañándola seriamente… Pero eso no impedía que el androide se moviera para capturar al aspirante a héroe.
Por su parte el joven peliverde solo ponía una cara con mayor miedo, mientras el dolor se fusionaba con ese sentimiento. Pronto intentaba moverse en reversa para escapar. Pero era inútil, el joven no se podía escapar de esa situación por el daño en su cuerpo… Lentamente el ojo del robot comenzaba a parpadear entre más se acercaba, el joven solo apretaba los dientes e intentaba estirar su cadera lo más hacia atrás que podía.
Sin embargo ese olor de circuitos quemados comenzaba alcanzar al joven. Mientras veía que la mano tambaleante de la máquina se acercaba más a su cara. El joven solo cerró los ojos, sin saber que esperar de la situación…
Sin embargo, solo un golpe seco se hoyo en la falsa calle… Por un instante se rehusaba el joven abrir los ojos. Como si supiera lo que pasaría al hacerlo, prefería mantener cerrados los ojos en ese momento como si de esa forma pudiera escapar de la situación. Pero al final no pasaba nada, por varios segundos espero pero nada cambiaba. Finalmente el adolescente solo abrió su ojo derecho para cerciorarse de lo que había pasado, pero solo veía frente a él la mitad de la máquina, la cual tenía su mano sobre parte de su pierna izquierda.
El adolescente solo empujaba la mitad del cuerpo hacia el lado con algo de trabajo. Fijándose en la cuenca negra que antes era una luz verde. El joven solo suspiraba pausadamente, mientras su cerebro intentaba analizar la situación. El peliverde solo volteaba al frente viendo el muro tirado y la otra parte del robot entre los escombros. Se percataba que quizás no había sufrido peores daños por un milagro... Ahora que lo pensaba fue muy temerario y no midió las consecuencias de esta acción.
Pero el dolor volvía al joven una vez más mientras se apretaba su pierna izquierda con ambas manos. Volviendo a poner una cara de dolor en el adolescente, muchas emociones pasaban por la mente del joven aspirante a héroe… Tanto era así que no se fijaba que su reloj ya no marcaba 1000 puntos, si no 3000. Pero antes de que pudiera pensar en algo, una voz volvía a sonar en el estadio.
- hola jóvenes… Solo para recordarles que quedan 10 minutos del examen práctico… Hasta el momento han sido capturados más de 4000 aspirantes… Espero que no olvidaran lo de los robots colosales… - Concluía la voz de Present Mic, generando que varios lugares en el estadio comenzaran a temblar.
Cosa que no pasaba desapercibida por ninguno de los aspirantes. De un momento a otro el piso solo se cimbraba, mientras emergían robots de más de 30 metros de altura del suelo del estadio. Por su parte el peliverde veía la escena con toda su incredulidad… Como si hubieran salido de algún manga de mechas que le gustaba a su amigo Isamu. Pero el piso volvía a vibrar levemente con los pasos que daban esos gigantes metálicos.
Por su parte el pecoso volvía a sentir el dolor en su pierna y veía la situación generalizada. Izuku se sentía en muchos sentidos mal, por no haber conseguido lo que se proponía. Por un momento el joven pensaba que el quirk que le habían heredado podría equilibrar las cosas con otros usuarios… Pero la realidad es que ahora lo entendía… El apenas llevaba unos días con un quirk, mientras que todos aquí habían tenido mínimo 15 años para adaptarse a sus quirks.
El joven solo soltaba un gran suspiro mientras buscaba alguna manera de salir de allí… No quería que se lo llevaran los paramédicos, por lo menos quería irse por sus propios medios… O eso le dictaba su orgullo al joven. El peliverde intentaba buscar algo con que apoyarse para pararse, pero no tenía nada cerca. Hasta que una voz sonó a pocos pasos de el.
- viejo… ¿Tu venciste al robot verde? - Decía un joven de pelo gris parado, el cual tenía una banda sobre la nariz. Tenia ojos amarillos el joven de tez clara e iba apoyado en un bastón de madera. Su vestimenta era parecida a la de Midoriya cuando portaba su chamarra deportiva, solo que este joven portaba una en color marrón rojizo con unas botas naranjas.
Izuku por su parte veía bien al joven, pero después de todo lo reconoció. Era el joven inconsciente que cargaba el robot hace pocos minutos.
- si… Pero… ¿Espera? ¿No se supone? ¿Que cuando te noquean los robots? ¿Viene el equipo médico? - Preguntaba confundido el peliverde.
- bueno el robot tenía la función de llevarme, pero si logras despertar antes… Parece que no vienen por ti… - Respondía el joven peligris.
- no entiendo muchas cosas del examen… - Respondía el joven peliverde frustrado.
- yo tampoco… Pero tranquilo viejo, tienes como 10 minutos todavía… - Respondía el joven de la banda en la nariz.
- eh… Ya no pueda continuar… Solo quiero volver a casa… No sé qué me paso en la pierna, pero me duele mucho… - Hablaba bastante desanimado el pecoso, generando que el sujeto de ojos amarillos se sintiera algo culpable.
- Lo siento, quizás si no hubiera sido por mí… Hubieras juntado más puntos… - Comentaba algo desanimado el otro adolescente.
- No… No… Es tu… Solo quería ayudar… - Respondía desanimado Izuku.
- gracias viejo, pasaron como 3 aspirantes… 2 hombres y una chica… Pero los tres pasaron de largo, cuando pedía ayuda… Déjame ayudarte… - Decía el joven mientras se ponía de cuclillas para ver mejor la pierna de Izuku.
- espera… No es… - Hablaba el peliverde, sin embargo era interrumpido por el otro joven.
- tranquilo… Quizás mi papa tenga razón y lo mío sea dar primeros auxilios… - Comentaba el joven mientras estiraba su brazo derecho, ocasionado que emergiera de su muñeca baja un palo de madera de 5 cm de diámetro. Mientras el joven hacia dicha acción, ponía una cara de molestia. Ocasionando que Izuku viera todo de una manera preocupada.
- tranquilo, me es molesto hacer que salgan… Es normal… Solo no me distraigas… - Hablaba en un tono entrecortado y con dolor, el joven con quirk que podía hacer bastones.
Pasó menos de un minuto, y el joven logro hacer 3 bastones a la medida de la pierna de Izuku. Sumado a un par extra pero a la medida de su cuerpo para que pudiera apoyarse. Rápidamente el peligris hizo un torniquete con los 3 bastones usando parte de su chamarra. De esta forma podría apoyarse el peliverde. En si no pasaron mas de 3 minutos en todo el proceso.
- listo… Si dependiera de mí, te daría mis puntos… Gracias de nuevo… Iré a ver si puedo unirme con algunos para vencer un robot colosal… - Decía el joven no invitando a Izuku, debido a su ánimo el cual estaba bastante decaído.
- Gracias… - Respondía el peliverde. Pero el peligris solo le daba la mano para ayudarlo a pararse cosa que dudaba por un momento el peliverde, pero al final aceptaba.
- Procura no forzar tu pierna, me parece que esta desgarrada… - Decía el adolescente de la banda en la nariz en un tono preocupado.
- uff… Qué bueno, pensé que era algo peor… - Comentaba el peliverde bastante animado viendo su pierna izquierda.
- eh… Me refiero a tu pierna derecha… No soy médico, pero se ve muy mal tu pierna izquierda… Ve a un doctor terminando el examen… - Concluía el joven de ojos amarillos mientras se retiraba.
Izuku solo asentía mientras su compañero aspirante se alejaba. El por su parte comenzaba a dar algunos pasos. Pero con cada paso que daba el peliverde sentía un gran dolor en su pierna izquierda. Era como si sintiera que le fuera a reventar, pero al menos podía alejarse del estadio. Aunque necesitaba apoyarse en los 2 bastones que le habían hecho. Así como en su talón izquierdo, pero el mismo ojiverde lo reconocía, no aguantaba el dolor que le generaba dicha acción tan simple.
Pasaron unos cuantos minutos pero en verdad el peliverde se movía muy lento… Estaba casi seguro que terminaría el examen sin poder llegar algún sitio de salida del estadio. Era así hasta que volvió a oír varios gritos…
- SÁLVESE QUIEN PUEDA… - Gritaba un joven obeso rubio que salía corriendo a todo lo que su cuerpo le permitía.
Izuku lo vio pasar a su lado bastante confundido, pero más jóvenes comenzaron a salir por detrás del peliverde… Hasta que una voz conocida le hablo de nuevo.
- OLVÍDALO VIEJO, ESAS COSAS NO SE PUEDEN VENCER… - Decía bastante desanimado el joven que minutos atrás había hecho los bastones. El cual cargaba en un rápido movimiento al peliverde a espalda con espalda, así lo ayudaba a acelerar el paso.
- ¿QUÉ PASO? - Preguntaba alterado el pecoso, viendo al peligris de lado mientras era llevado por este.
- LO HUBIERAS VISTO… !ÉRAMOS COMO 30! Y SOLO ALCANZAMOS A CORRER EN ESTA DIRECCIÓN 15… LOS OTROS HUYERON POR TODOS LADOS… - Concluía el joven que podía hacer bastones, mientras caminaba algo lento cargando al peliverde.
- ¿PERO DE QUE RAYOS HABLAN? - Decía confundido y molesto el noveno portador.
- EL ROBOT COLOSAL… LO ATACAMOS CON 30 QUIRKS A LA VEZ... Y NI UN RASGUÑO… - Mientras concluía su frase el joven peligris, el piso se volvía a cimbrar mientras Izuku volteaba a su frente, se percataba del robot de más de 30 metros que se acercaba sin muchos inconvenientes a ellos.
El pupilo de All Might se sorprendía y pedía internamente que el peligris acelerara el paso, hasta que el mismo volteo de lado viendo hacia al frente lo mas que podía. Solo para percibir a los demás jóvenes regresando…
- HAY UN EDIFICIO EN MUY MAL ESTADO… SI LO ATRAVESAMOS SE NOS PUEDE CAER ENCIMA… - Decía el joven con sobrepeso, sumado a que otra vez se cimbraba el piso.
- TIENE QUE ACABAR EL EXAMEN YA… NO PODEMOS CON ESA COSA… - Decía una joven pelimorada que vestía una chamara azul fuerte con pants en el mismo tono.
Los jóvenes comenzaban hablar bastante desesperados, mientras el peliverde volteaba a ver una vez mas a la gran maquina… La cual parecía a nada de aplastarlos, por un momento el noveno portador vio todo en cámara lenta como si el mundo se detuviera. Vio la cara de su compañero peligris, así como la de los demás jóvenes. Todos aspiraban a ser héroes… Pero en ese momento todos tenían una cara de preocupación, de miedo… Por un momento el pecoso recordaba las palabras de su mentor: "esa es la marca de un verdadero héroe… Que su cuerpo se movió solo, cuando alguien necesitaba ayuda..".
Izuku solo daba un gran respiro, mientras se trataba de zafar del agarre de su compañero. Sin embargo sentía ese dolor en su pierna.
- ¿Viejo? - Preguntaba confundido el peligris por que sentía los movimientos de su compañero.
- bajame… - Respondía serio y con una sombra en sus ojos el peliverde.
- estas… - Pero el joven no podía terminar su frase por que sentía como el peso y los movimientos del joven podían mas que su resistencia. Izuku caía de cara al piso, pero aun así volvía hablar mientras se trataba de parar.
- traten… De buscar otra vía… - Decía con nervio el peliverde, mientras traba de apoyarse en sus brazos.
- ¿Espera viejo? ¿Qué vas hacer? - Preguntaba nervioso el peligris, intentando ayudar a su compañero a pararse. Con un poco de esfuerzo el adolescente se ponía de pie con ayuda del joven que tenia el quirk de hacer varas.
- lo que debo… - Decía el joven peliverde mientras daba varios pasos al frente, alejándose de su compañero lentamente y cojeando con los bastones que nunca dejo sin importar los movimientos que había recibido.
Aun apoyándose en los bastones el joven intentaba dar un gran salto. Como el que vio hacer a su mentor en varios videos que había visto… Pero solo se oía el sonido de el cayendo al piso nuevamente, con uno de los bastones que salia volando. Izuku sentía un gran dolor en su pierna y su cara solo reflejaba eso, estaba casi seguro que este golpe lo hacia sangrar por la nariz. Pero necesitaba ignorarlo, necesitaba intentarlo, no entendía por que el robot no se detenía... Pero tenía que pararlo.
- VIEJO, VENCISTE A DURAS PENAS A UN ROBOT VERDE… NO TIENES NADA QUE DEMOSTRAR… - Gritaba el peligris.
- deja que el loco se mate… Hay que buscar una salida mientras distrae al robot… - Decía el rubio, pero el peligris solo lo ignoraba, y se acercaba al peliverde lo iba a sacar de allí como a de lugar.
Por su parte el noveno portador se apoyaba sobre su bastón en el lado derecho, en una pose de cuclillas con un gran dolor en su pierna izquierda. El adolescente solo cerraba sus dientes con mucha fuerza para no gritar del dolor que sentía, hasta que le fue imposible aguantar el dolor y grito…
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH… - Gritaba el joven viendo al gran robot, mientras en su interior sentía algo que se expandía por su cuerpo para finalmente liberarse de golpe. Por su parte el peligris solo estaba algunos pasos del peliverde, pero solo vio como el piso sobre el se cuarteaba y de un momento a otro se oyó como una gran explosión de aire. Dicha fuerza lo aventaba varios metros hacia atrás al joven de la banda en la nariz.
Por su parte Izuku solos sentía un gran dolor en sus piernas… Mientras aun se encontraba en el aire. El robot rápidamente detecto al joven, y solo ponía su brazo izquierdo que parecía una gran capsula de metal a modo de escudo. Pero el peliverde preparaba su puño derecho cerrándolo con fuerza. De un momento a otro el adolescente ponía su puño frente de si, mientras la presión del aire hacia que su pelo se moviera hacia atrás. Así como tener la boca abierta pero con los dientes cerrados, nuevamente por instinto cerraba sus ojos.
Todo pasó muy rápido para los presentes, menos para el adolescente peliverde. El cual solo oyó un gran estruendo mientras cerraba los ojos, solo para sentir de inmediato una gran cantidad de partes metálicas rebotado por todas partes de su cuerpo. Hasta que las dejo de sentir por unos momentos, pero de nuevo el proceso se repetía. Hasta que por un momento dejo de sentir nuevamente esas partes metálicas...
Por un momento el peliverde abría los ojos, no entendía cómo funcionaba el quirk que le heredaron… Pero cuando vio hacia abajo por primera vez durante su ataque, sintió como si hubiera hecho las cosas bien. Veía al robot caer en dirección opuesta a la de los jóvenes que estaban asustados. Por un momento el peliverde suspiro de alivio, mientras comenzó a sentir muy pesados sus parpados. Lo que provocaba que volviera a cerrar sus ojos… Mientras todo se volvía negro para el adolescente y dejaba de percibir su ambiente.
Por su parte el reloj del joven presentaba varias cuarteaduras, haciendo que la pantalla parpadeara constantemente. Por momentos eran visibles los siguientes datos:
Hora: 1:16 Pm N.A. 7714 N.A.: Izuku Midoriya
Quirk: Fuerza P.T: 3000 R.E.: -
Lucas 21:1-4 (PDT)
Una viuda da todo lo que tiene
"Jesús levantó la mirada y vio a los ricos poniendo sus ofrendas en la caja del dinero del templo. También vio a una viuda muy pobre que estaba dando dos pequeñas monedas de cobre como ofrenda. Entonces Jesús dijo: —En verdad les digo que esta pobre viuda dio más que todos los demá todos ellos dieron de lo que les sobraba, pero ella, a pesar de su pobreza, entregó todo lo que tenía para vivir."
