Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto. Mi uso de ellos es bajo intereses puramente creativos, sin finalidades de lucros.
En tiempos antiguos, antes de la existencia de los primeros hombres, seres superiores poblaban la tierra. Sin embargo, estos espíritus carentes de sensibilidad o compasión mantenían en constante guerra, matándose unos a otros, hermanos contra hermanos, hijos contra padres. Debido a esto la diosa Kaguya, creadora de las estrellas, lanzo un castigo contra cualquier criatura viviente, despojándolas de cualquier indicio de divinidad. Así se irguieron los primeros hombres. Años después, tras el nacimiento de sus hijos, la tierra fue puesta bajo nuevos amos, seres con un corazón puro y una mente brillante llena de justicia, quienes serian conocidos como los dioses fundadores. Hagoromo, el mayor de los hermanos, queriendo evitar una nueva guerra, esta vez entre humanos y espíritus, designó un vínculo inquebrantable entre estos. Los espíritus serían los guardianes de la humanidad y a cambio los seres mortales mediante su fe construirían templos y cantarían alabanzas para mantener viva la fuerza espiritual.
Durante años, espíritus y humanos vivirían en paz, recorriendo los mismos senderos y habitando los mismos valles. Hasta que siglos después, tras la muerte de los espíritus fundadores, los humanos temerosos del poder de aquellos seres iniciaron una rebelión. Hashirama Senju, heredando la voluntad de sus antepasados, puso fin a la guerra. Sin embargo, conociendo el temperamento voluble de los seres mortales, separo a humanos y espíritus creando de esta manera el mundo terrenal Ningen-Kai y el mundo espiritual Shin-Kai. De esta manera espíritus y humanos librarían sus propias guerras, quedando completamente prohibido el paso entre mundos.
Aunque la decisión de Hashirama fue la más sabia acabando la guerra entre humanos y espíritus. Marcaria el inicio de una de las eras más caóticas en el Rei-Kai, muchos espíritus abogaban por el sacrifico de los mortales, pues sentían como una ofensa imperdonable las acciones realizadas por aquellos seres inferiores. Entre estos retractores de la paz, se alzaba como líder el clan Uchiha, guerreros orgullosos con gran poder, para los cuales los humanos no eran mas que sabandijas con el único propósito de adorar a los dioses. Rápidamente las diferencias entre clanes fueron creciendo hasta que un nuevo derramamiento de sangre dio inicio; los follajes de los bosques se fundieron con los cuerpos inertes, las cristalinas aguas se tiñeron de rojo y el hedor del ambiente era mortecino. Tras años de incontables batallas y numerosas bajas, el líder del clan Uchiha, Madara, fue derrotado a manos de Hashirama, proclamándose este último como el primer embajador celestial. Tras el fin de la guerra, el Shin-Kai empezó a seccionarse por tribus, que fueron evolucionando a grandes ciudades y naciones. Tobirama Senju, sucesor de Hashirama, mas escéptico que su hermano, declaro que traidores a cualquiera con la sangre Uchiha, desterrándolos del Re-Kai y maldiciendo su linaje a una eternidad de servir a los seres que tanto despreciaron, los humanos.
En el Ningen-Kai manteniendo inicialmente con su deber, se alzaron templos en honor a los diversos espíritus y sus hazañas. Numerosos monjes y sacerdotisas dedicaron sus vidas a adorar y proteger aquellos legados. Incluso en este mundo fueron conocidas las trasgresiones causadas por el clan Uchiha. Los templos creados en nombre de estos fungieron como prisiones espirituales y aunque en un inicio estos demonios eran obligados a proteger, con el pasar de los años y la creciente inmundicia humana, mortales con el alma corrompida buscando poder a través de guerras y caos, se acercaban a estos templos a recitar adoraciones en busca del poder maldito de estos. Los Uchiha pasaron de representar un símbolo de castigo a ser conocidos como demonios de guerra.
Aunque un gran sector de la población actual aun rinde rezos y oraciones a estas entidades, con el avance en el mundo terrenal, la sociedad se alejo de estos seres espirituales, pasando a ser conocidos como creencias de civilizaciones antiguas. Desconociendo que más allá de la realidad que perciben conocer esta un mundo lleno de criaturas poderosas y que, a través de su olvido, las cadenas creadas para contener entidades malignas estaban a punto de ceder.
Este es mi primer fic, espero que sea de su agrado. Cualquier error ortográfico o Ooc de parte de algún personaje, por favor decirme. Soy nueva en esto y creo firmemente que la escritura es un arte que se perfecciona con la práctica.
Sin más, que lo disfruten.
