NA: Todos los personajes y lo que podáis reconocer pertenece a J.K.Rowling.
Hermione aterrizó en el ministerio de magia de Londres. Se sentía un poco mareada y Lyra acababa de vomitarle encima. Con un ligero movimiento de varía lanzó un tergeo y las limpió a ambas.
-Ministro Shacklebolt- susurró Hermione mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
-Señorita Granger, vengan a mi despacho, estaremos más cómodos.
Una vez dentro del despacho olvidaron las formalidades y se abrazaron.
· Hermione, mañana es el juicio . Se que es todo muy precipitado pero he concertado una cita en Azkaban. Debe verte antes del juicio o no tendremos oportunidad de salvarle.
· No estoy preparada, acabamos de llegar y tengo que buscar donde quedarme con Lyra.
· No te preocupes por eso ahora, Andrómeda se ocupará de ella . Ya lo he arreglado todo para que os quedéis con ella y Teddy.
Hermione sintió vértigo. Iba a verlo, después de 4 años iba a ver a Draco Malfoy.
-eh! Malfoy! El ministro viene de camino, más te vale cooperar está vez, mañana es tu juicio.
- estúpido auror- gruñó Draco. Si,mañana era el juicio y por fin se acabaría todo. Había sobrevivido esos cuatros años gracias a la Oclumancia, a ocultar sus sentimientos y construir muros tan herméticos que nada podría atravesar.
Se refugió en convertirse en una máquina de matar, le daba igual el bando, solo quería matar y arrasar con todo. Sus padres estaban muertos, el señor Tenebroso los torturó hasta la muerte después de que el fracasará y Snape matase al viejo de Dumbledore y después de que ella desapareciera nada tenía sentido para él, esa estúpida hija de muggles que se había aprovechado de él y lo había vendido de aquella manera.
Nunca se lo perdonaría; Pero mañana todo acabaría, mañana le darían sentencia y por fin sus muros lo enterrarían para siempre.
Sumergido en sus pensamientos ni siquiera vio llegar al ministro y se sobresaltó al escucharlo toser.
-Señor Malfoy me alegra de verle.
- Señor ministro, que le trae por mi humilde cloaca, no puedo ofrecerle un whisky de fuego porque como ve aquí solo hay miseria- Draco escupió al suelo y cuando levantó la cabeza se percató de que había alguien más detrás del ministro.
- Señor Malfoy ya que usted no quiere cooperar y se empeña en firmar su propia sentencia de muerte, he traído a una persona que va a testificar en su juicio, contando la verdad. Esa verdad de la que usted reniega.
- pierdes el tiempo Kingsley- gruñó Draco mirando fijamente al ministro con una frialdad que daba escalofríos.- La única persona que podría contar la verdad está muerta y lo sabes tan bien como yo.
La oscuridad de la prisión no dejaba a Draco ver quién se escondía como una rata rastrera detrás de Kingsley. Que mierda estaba hablando el ministro, la comadreja estaba muerta , él mismo había llevado su cuerpo a los pies de Harry Potter.
-Hay otra persona. La señorita Granger.
Draco se paralizó al escuchar al ministro. Esa traidora, que me hizo creer que estaba enamorada de mi, que hizo que traicionase a mis amigos, mis ideales desde que nací. No, no podía ser, desapareció y escapó con ese gorila de Krum.
-Malfoy…-Hermione salió a la poca luz que había en los pasillos, temblando e impactado de ver como esos ojos gélidos la miraban.
Draco apretó los puños con tanta fuerza que empezó a clavarse las uñas en la palma de la mano comenzando a sangrar.
Comenzó a contar los barrotes de la celda para intentar levantar sus muros que se habían caído al escuchar su voz. Joder. Mierda. Al levantar la mirada el ministro había desaparecido y se encontró con los ojos color miel de Hermione.
· Ahora soy Malfoy? – Draco comenzó a reírse y Hermione sintió un escalofrío.
· Draco, yo solo quiero ayudarte-Hermione temblaba y echaba miradas nerviosas para asegurarse de que Kingsley no estaba muy lejos.
· Deja de hacerte la mojigata. Que has venido a buscar aquí? Después de todos años todavía necesitas que te recuerde que eres una sangre sucia?
Hermione cerró los ojos. No tenía fuerzas para lidiar con Draco Malfoy en todo su apogeo pero pensó en Lyra, en su sonrisa y sus gestos y volvió a abrir los ojos.
-Malfoy, no tienes ni idea de lo que ha sido mi vida estos cuatro años y…
- que no tengo ni idea? A ver Granger, ilumíname , has estado retozando cuatro años con ese gorila de Krum mientras yo me rodeaba de muerte. No me hagas reír con tu patética vida . No te quiero aquí y no quiero que mañana aparezcas en mi juicio. Si vuelvo a verte juro por Salazar que te mataré.
