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The New Girl

Entonces, fue en ese momento donde Sasuke entendió la conmoción;

Hinata Hyūga era muy atractiva.

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Capítulo 17:

El camino de regreso no había sido de lo mas ameno, a diferencia de cuando cuando habían llegado. Cada cual estaba metido en sus pensamientos, reflexionando en lo que les pasó en el dia, como comenzaron, lo que compartieron y como Hinata había visto a lo lejos las cabelleras llamativas de Sakura, Ino y Tenten. Seguramente estaban contentas con este dia, si ellas llegaban ¿cómo reaccionarían al saber que estaba con Sasuke Uchiha?

Sacudió su cabeza no queriendo pensar en eso.

—¿Estas bien?— murmuró con cautela el Uchiha.

Ella pareció despestar del trace mental en el que estaba y solo asintió con su cabeza antes de perderse en el paisaje.

No satisfecho con eso, decidió indagar un poco mas. Aunque para ser francos él tenía que pensar algunas cosas por su cuenta. —¿Quieres ir a comer algo?

Hinata lo sospesó un poco en su cabeza; sentía que su abrupto final en su salida con Sasuke era como un mal augurio, pero a decir verdad no quería que terminara así, una parte de ella tenía esperanza de que no todo estaría mal

—Esta bien— dijo quedito.

Él solo asintió mientras tomaba una izquiera para salir hacia un pequeño pueblo entre Suna y Konoha que era bastante turístico, y a pesar de que no le gustaban los lugares concurridos, tomó en cuenta que la chica a su lado aun no sabía más allá de los lugares nativos.

—Me gustaría cambiarme.— tomó la palabra Hinata cuanto miró que entraban a un establecimiento de comida maritíma.

—Creo que puedes usar el baño— comentó Sasuke al estacionarse.

—Ah... será rápido,— la verdad a la Hyuga no le gustaba causar muchas molestias. —¿Me puedo cambiar aqui verdad?

Asintió por su cuenta mientras verificaba los alrededores.

—Gracias.— la chica esperó a que él se bajara del auto para ella irse a la parte de atras a cambiarse, aunque el Uchiha al parecer no habia entendido a lo que referería.—Umm.. Sasuke...

—¿Si?— miró hacia los ojos nacarados de su acompañante.

—Creo que aun es muy pronto para que me veas cambiarme...— murmuró casi con pena y las mejillas arreboladas.

El pelinegro por su parte le costó un poco adaptarse a la indirecta; y al caer en cuenta sus mejillas se pusieron rojas

—Ah, si— se bajó un poco torpe, a lo que le daba espacio a la chica. Él ya tenía su camisa puesta y sus pantalones secos pero podía entender que la chica quería su propio espacio aunque fuera dentro de un auto.

Su mente no dejó de pensar en un momento que literalmente estaba desnuda en su asiento trasero, y aunque las ventanas del vehículo estaban tinteados, él se estaba asegurando que no hubiesen ojos curiosos... incluyendo los suyos.

Pero era una medida tomada mitad por seguridad y la otra parte por que no quería dar cabida a pensamientos indecentes. Aunque había pasado la mirada por sus curvas generosas de manera discreta se había portado bastante bien en no pensar cosas indebidas durante su día de playa. No era un pervertido, bueno quizás era la primera vez que había sido tentado hasta el punto de mirar libidinosamente sus pies; así que tenía que pensar seriamente sobre aquel hecho.

Pasó sus mano por sus hebras negras, pensando seriamente en lo que pasó con sus amigos casi estropeandole la cita. Era poco mas de las tres de la tarde. Podía negar que no tenía un hueso romantico en su cuerpo, pero sinceramente quería ver el atardecer con Hinata, los dos cercas, como le sol se perdía entre la línea horizontal sobre el mar.

—Ya estoy lista,—la chica salió con su lindo vestido lavanda pero sin tener el bañador. Estaba un poco bronceada, lo notó al fijarse en sus clavículas.

Asintió, inconscientemente pensó en como calmar sus emociones. No fue hasta ese momento que se dió cuenta de que estaba haciendo un poder sobrehumano en no mostrar sus verdaderas emociones y como el simple hecho de ella existir lo hacia sentir.

—Vamos,— hizo un gesto para que ella lo siguiera.

La chica en cuestión tomó su invitación y le tomó la mano. Creo que era la primera vez que alguien hacia eso, por lo cual él se tensó un poco, tomandolo como una negativa Hinata se disculpó.

—Lo siento no debí,— comentó ella soltandolo de manera instantea. Aveces recordaba que tenia costumbres occidentales, y al estar nuevamente en esta parte del mundo tenía que pensar dos veces antes de actuar sobre lo que podia ser apropiado que que no.

Justo al segundo de soltar la mano del Uchiha, Sasuke la tomó de vuelta sin dar tantas explicaciones; en su cabeza estaba él estaba a punto de un corto circuito, esta menuda chica que apenas le llegaba al pecho le estaba haciendo perder la cordura.

Una vez acomodados en una mesa que daba una vista interesante hacia el resto del pueblo desde una segunda planta, Sasuke agradecio que no hubiesen tantos patronos; habían llegado a una buena hora, era seguro que para la hora de la cena este lugar estaría abarrotado.

Tomaron sus menús. Sasuke no estaba preocupado había estado aqui una vez con su madre, que le gustaban estos lugares costaneros. Era una verdadera dicha que el recordara vividamente los detalles de llegar hasta ahí, todo gracias a su memoria fotográfica.

—Me gustaría una cazuela de mariscos, sin camarones por favor,— comentó ella.

—Paella en azafrán,— comentó él y le dio ambos menus a su camarera.

Las bebidas eran similares limonadas, la de ella con extra miel.

—¿No te gustan los camarones?— preguntó él recordando la manera en que ella frunció la nariz casi de manera involuntaria.

—La verdad es que no. Son la versión acuatica de las cucarachas,— hizo la cara nuevamente.

El pelinegro se permitió reír un poco. A veces la Hyūga le parecía graciosa; pocas cosas él las encontraba de ese manera.

—Me asegurare de darte de mis camarones,— bromeó.

—Ay no por favor— se tapó el rostro con sus manos.

Le gustaba como era ella, aveces pudorosa y aveces osada, era balanceada. Hinata se sentía nerviosa cada vez que la miraba, ¿alguna vez iba a superar ese revoloteo en su estomago que le causaba?

—Sasuke...—

Esos dos pozos negros se fijaron en ella de una manera que la hacia sentir como la única chica en el mundo. ¿Acaso le podía gustar tanto? Aunque se estaban conociendo la verdad era que no sabia donde estaba con él. ¿Seria buena idea buscar tener una relación con él?

Se acercó hacia él. —¿A donde nos ves llegar?

La expresión del Uchiha se frunció, lo cual la chica lo tomó como una invitación para añadir.

—O sea nuestra relación...— amplió aunque sentia que mientras mas explicaba mas se enredaba.

Por suerte, Sasuke entendió; antes de contestar mejoró su postura.—¿Quieres tener una relación?

—¿Acaso tú no?— comentó alzando una ceja; por un momento Sasuke reconoció una expresión de Neji en sus facciones.

Guardó silencio aunque su orgullo le comentaba que le dijera algo 'cool', una parte de él no estaba del todo cómodo con el hecho de que ella lo afectaba en demasia. —Quizás...no lo sé,— claro que lo sabía pero era muy pronto para decirlo.

Hinata tomó un sorbo de su limonada mientras analizaba en su cabeza las palabras antes mencionadas por el chico.

—Creo que estamos en las mismas,— admitió.

'¿Qué?'

En la mente del Uchiha había un eco que rapidamente le supo amargo, de ninguna manera iba a dejar que eso le afectara en su exterior. —Por que preguntas...

—Es que me siento extraña al salir huyendo así,— admitió la chica, miró hacia la ventana el bullicio de las personas caminando y disfrutando llenando el silencio que se formó entre ellos en esos minutos.

La verdad es que Sasuke se preguntaba lo mismo.

—Se sintió como su hubiesemos hecho algo malo, pero en realidad no fue así... ¿verdad?— la pregunta de Hinata lo regresó de sus cavilaciones.

—Hinata, soy una persona muy privada, son mis asuntos, y en cierto modo, eres mi asunto... — comentó tratando de ser suave, pero fallando un poco, tenía el caracter hosco de Fugaku Uchiha. La chica como siempre entendía lo que le decía entre palabras.

Al llegar su comida, tomaron una decisión silenciosa de hablar de su estatus y como exteriorzarla mas adelante. Mientras seguian conociendose, y al salir cuando Sasuke terminó de pagar la cuenta la tomó de la mano para pasear como otra pareja en ese pueblo.

Vieron el atardecer tal como él quería despues de todo.

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Mensaje De la Autora:

Muchas gracias por sus lindos comentario y los graciosos tambien, alguien menciono que la cita se convirtio en una cita escolar y me he estado riendo en cantidad.

-LaCrazyWriter