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The New Girl

Entonces, fue en ese momento donde Sasuke entendió la conmoción;

Hinata Hyūga era muy atractiva.

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Capítulo 19:

Mikoto Uchiha siempre se enorgullecía por conocer a sus hijos, incluso mas que su esposo Fugaku. Itachi era taciturno por naturaleza, nunca molestaba, incluso de infante, siempre parecia estar consciente de sus alrededores. Era respetuoso, estudiante ejemplar, buen deportista, y aveces un poco mas inteligente que ella. Por mas que quisiera decifrar a su primogenito era una encrucijada. Cualquier problema que tuviese ella nunca se había enterado. Muchas fueron las ocasiones que le hubiese gustado verlo mostrarse frustrado, que se abriera y le contara una porcion de que lo habia en su cabeza, pero bueno Itachi no era asi, con el tiempo quizas; era un buen hijo, y jamas lo presionaría.

Por otro lado, Sasuke llegó siendo un torbellino, veintisiete horas de parto, lloraba cuando se sentía lejos de ella. En una ocasión mientras Fugaku intentaba tener intimidad con ella Sasuke no paraba de llorar. Era un niño competitivo, si no ganaba una competencia regresaba a casa y solía desquitarse con un saco de boxeo que había en el gimnasio de la casa. Era una miniaturia de su esposo, lo único es que Sasuke podía ser dramatico. De todos en esa familia era el más expresivo...

Intuía que eso era lo que pasaba mientras pretendía leer un libro en el solarium, pero cada cierto tiempo miraba su celular. ¿Qué estaría haciendo su torbellino en estos momentos?

Decidió observarlo por unos instantes. Se removía, movía las páginas con coraje, tenía el ceño entre su ceja marcado, miraba hacia afuera, cambiaba de posición casi con coraje. Era un poco cómico. Aunque una parte de ella se preguntaba que era lo que lo tenía tan... voluble.

—Sasu— llamó con ese mote cariñoso que solo estaba entre ellos. —¿Está todo bien?

Miró como su hijo menor asentía, pero sabía por su postura, y mirada puesta en un punto inexistente en la pared que estaba dando su mejor esfuerzo para lucir normal. Sin embargo, ella lo conocía mucho mejor que eso. Algo lo agobiaba. Tenia que tener cuidado, su pequeño malumorado podría cerrarse como una almeja.

—Hace un buen día. Creo que pondré unos vegetales a germinar, ¿que crees, me acompañas?— solo por que su hijo estaba suspendido no quería decir que no iba a hacer nada. Ademas, distraerlo podía ser bueno para que le contara que era lo que pasaba, claro entre líneas. Los Uchiha tenían esta manera de hablar sus vulnerabilidades de manera criptica.

Solo tenías que estar al pendiente... otra táctica Uchiha es saber descifrar. Hasta ahora tenía muchos puntos a su favor.

Salieron hacia el jardín trasero, Mikoto se puso un sombrero que usaba para protegerse de los rayos del sol. —Que bueno hay brisa.— comentó mirando el cielo azul en su esplendor a las nubes esponjosas, al sonido de los pajaros cantados y el viento haciendo bailar la copa de los árboles. —Pasame los guantes, querido.

Su hijo, sin decir mucho obediente buscó la cubeta donde se guardaban los materiales de jardinería, tomó los fieles guantes verdes de su madre, y tomó los amarillos para él. Frunció el ceño al tener que complacer a su madre, incluso ponerse ese color horrendo como protección en sus manos. Pero para ser honesto consigo mismo, necesitaba la distracción.

Lo único que había pasado por su cabeza es el último mensaje que le había enviado a cierta pelinegra de ojos brillantes ni siquiera había sido abierto. Era probable que estuviese entretenida con la escuela, pero muy en el fondo era muy engreído y quizás quería su atención. Y quizás un poco de aseguramiento ya que aunque la habían pasado bien despues del suceso de la playa.

¿Desde cuando había sido así de necesitado emocionalmente? Antes era una de las personas mas impasibles. Pero despues de Hinata... solo quería su atención, inmediata, individida, exclusiva...

—Sasu.— su madre llamaba por los ultimos treinta segundos.

—Perdón,— murmuró. —¿Qué necesitas?

—Te pedía si podías humeder un poco las semillas con el atomizador— dijo con una mirada inquisitiva. Su hijo estaba perdido en algo. Y ahora mas que nunca ella estaba dispuesta a comprobar que le pasaba.

Con un asentamiento de cabeza hizo lo que su madre le pedía. Tomó las semillas categorizandolas y rociando un poco de agua, como tantas veces había visto a su madre hacer. Por la esquina de su ojos vio que su progenitora estaba 'tranquilamente' preparando el terreno que ella había elegido para que sus plantitas pasaras un buen invierno protegidas y estar listos para la primavera.

A juzgar por el otoño acercandose estas últimas temporadas del año prometían un clima intenso.

—El miércoles regresas a la escuela, espero que no te espere mucha tarea.— comentó mientras usaba una pala de jardín para cavar.

—Los chicos me han estado enviando tareas por un grupo.— informó. —Mayormente por Naruto, sabes que lo academico no se le da muy bien.

—Que considerado de tus amigos.

—Supongo.— con cuidado tomó la pala para hacer espacio a las semillas y que su madre se encargara de eso.

—Y es por eso que has estado mirando tu celular cada segundo. ¿Mucha tarea?

Por la manera en que ella preguntaba supo que todo esto era una manera de saber algo especifico de su vida. Resopló, pretendiendo un poco mas. —Lo normal.

—Bueno, parece demasiado.

—Oka-san, ¿que quieres preguntar?

—Nada.— sonrió como si ocultara un secreto. —Solo estoy haciendo conversación.

—Madre...— por el tono impaciente de su hijo menor Mikoto reaccionó.

—Sasu no me culpes, aveces eres muy cerrado querido, solo quería saber que te tiene tan entretenido.—

—¿Entretenido?

—Claro querido, estas muy pensativo, aveces te quedas mirando al techo por horas, miras tu celular cada vez que suena, y en la ultimas dos noches has llegado... distinto.

El Uchiha menor estaba un poco frustrado, sabía muy bien que su madre tenía tendencias sobre estar un poco entrometida en asuntos de sus hijos. Sobretodo con él, ya que lamentablemente era el mas debil entre Itachi y él. Cosa que lo molestaba demasiado, pero al final del día adoraba a su madre. Naruto decía que era un 'mama's boy'.

Él no negaba o aceptaba ese hecho.

—Oka-san, no pasa nada— comenzó.—No sé a donde quieres llegar.

Mikoto lo miró divertida, su querido hijo podía parecerse a su esposo cuando trataba de parecer que todo estuviese bien. Por el momento lo iba a dejar ser. —Tienes razón, aunque no esta bien que estes suspendido, estoy contento que estes aquí conmigo.— sonrió para alivio de él.

Continuaron preparando el terreno, regando semillas, conversando y en realidad pasando tiempo de calidad. Cuando sembraron unos crisantemos blancos Sasuke decidió tomarle una foto y enviarsela a cierta chica que no desocupaba su mente. Sin darse cuenta su madre lo observaba, quizás intuyendo el proposito de las acciones de Sasuke.


Hinata sintió su celular vibrar con un nuevo mensaje no dudó en abrirlo al saber de quien se trataba. Se encontraba en la biblioteca estudiando y justo cuando pensaba tomarse un descanso el mensaje llegó como una buena distracción. Sonrió al ver la foto de un crisantemo. Era cierto que le había comentado que le gustaba la jardinería en su tiempo libre, pero no pensaba de que de todas las cosas que habían hablado en los últimos dos días recordara ese detalle.

Su corazón se sintió lleno. ¿Quién diría que el chico que pensaba que era seco y malhumorado podría ser tan detallista? Rápidamente compuso un mensaje sin embargo no pudo enviarlo rápidamente.

—Hola Hinata

Miró para encontrarse de cara con Sakura.

—Hola, Sakura-san.— saludó sin ser descortés aunque por la manera en que ella estaba observandola y a juzgar por su postura esto no iba a ser un buen encuentro.

—¿Interrumpo?— preguntó tomando un asiento sin ser invitada a sentarse en la mesa.

Hinata lo dejó pasar; bloqueó su celular y lo puso en su bolsillo para poner su atención de lleno en la persona nueva. Aunque la pelirrosada estaba al pendiente de sus movimientos. Esos ojos verdes le hacian sentir un poco incomoda por la manera inquisidora que observaba sus movimientos con cuidado.

—Solo estudiaba— comentó. — Y, ¿tú?

—Nada interesante. ¿Hablabas con alguien?

La Hyūga no le gustaba la manera en que esas preguntas sonaban como una acusación.

—Sakura, solo estaba estudiando.— repitió.

Se quedó callada mientras la chica entrecerraba los ojos. Por algun motivo su cuerpo estaba en defensa.

—¿Por que no fuiste a la playa ayer?— la pregunta sonó como una daga atacando.

La Hyūga tomó un respiro para calmar esa sensación su columna vertebral. —Ya lo dije, tenía cosas que hacer.

—Siento que estas mintiendo.

Cruzó sus brazos —Y, ¿por qué?

—Tengo una buena intuición.

—Si, entonces, ¿por que no me dices que crees que estaba haciendo?

Habían muchas cosas de las cuales ella temía, como la mirada de su padre reprimiendola, el tono ultratumba de su madre cuando alguien estaba metido en problemas, o cuando Neji se volvía retraído y callado gracias al coraje. Pero este intento de intimidación la puso en alerta pero no por temor, sino por que estaba genuinamente molesta por esta... situación.

—Bueno, me parece que no estas contando lo que realmente pasó.

—Ese no es mi problema, Sakura-san.

Sakura alzó una ceja ante ese tono que le recordó a Neji Hyūga, sin duda eran familia, y ella se lo estaba demostrando. Pero ella era necia y no se dejaría intimidar por esos ojos sin color.

—No tengo que darte explicaciones. — comentó Hinata.—Y honestamente no esty apreciando la manera en que me estas tratando, como si te debiera algo.

—No entiendo por que tienes que estar a la defensiva.— observó con sorna la Haruno.

—Yo no entiendo por que tienes que estar a la ofensa.— contratacó Hinata. —Francamente, no me agradas, desde el primer momento me has tratado como una plaga, y estoy cansada.

—Que sensible.

—Y tú una maleducada.— recogió sus cosas.— Espero que encuentres una respuesta al derecho que crees tener ante las personas, por que en serio con esa actitud... no existe duda por que ciertas personas te rechazan.

—¡Oye!— Sakura se levantó rapido. —¿Qué me quieres decir con eso?— gritó tras ella pero al darse cuenta que era foco en comun de las demas personas se cayó aceptó el regaño del encargado y salió del sitio con coraje.

—Maldita chica nueva.— refunfuño mientras iba de camino a la parada del autobus.


Mensaje de la Autora:

No mucho SasuHina en este episodio, pero momento familiar Uchiha y confrontación. Espero que les haya gustado el capítulo. Gracias por el apoyo en forma de reviews, favoritos y seguidos. Bienvenido a los nuevos lectores.

-LaCrazyWriter