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Disclaimer: Los personajes de Magic Knight Rayearth son propiedad de las geniales CLAMP. El resto de los personajes así como la trama original de esta historia son de mi autoría (con todo y sus fanarts XD). Fanfic Protegido por SC e Inda. Muchas gracias por leer. Fic hecho sin fines de lucro por fans para fans.
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Uchikake
Suprema Sacerdotisa
Cuando el Sol cae, la Luna se levanta
Dos meses habían pasado desde la deposición de la Reina, y esos dos meses se había estado gestando el pánico entre la población. Por rumores de la corte esparcidos por las criadas de las casas de aquellos nobles que presenciaron el Juicio Místico, y así, lo acontecido se había malinterpretado.
La ex reina no estaba posesa pero en cambio, estaba enferma, una enfermedad muy similar a una posesión. Una enfermedad mental habían dicho pero… ¿enfermedad de la mente? ¿Era un virus que atacaba el cerebro? ¡Por los tres poderes! ¡Y si esa cosa se transmitía por el aire?
Poco a poco la ignorancia y el pánico hicieron presa a la gente del pueblo y esta auténtica plaga se fue extendiendo por todo el reino, desde el Norte hasta el lejano Sur.
Y pese a la urgencia en palacio para dar una pronta solución a esto, no se pudo hacer sino esperar y tratar de calmar a la gente mediante comunicados oficiales, entre los cuales los chismes que provocaron el pánico también ayudaban a palearlo, pues de entre todo lo extraído por comentarios de sus patrones, también se decía que los genios se habían comprometido a tomar a Céfiro bajo su mando y control hasta que la situación de solucionar.
Con los Dioses a la cabeza había una esperanza, y era esa esperanza la que había impedido se desatara el caos más absoluto.
Las Guerreras no pudieron ayudar en acelerar el proceso pues el propio proceso era lento. Sin embargo esos dos meses Anais se implicó con tesón a preparar a las brigadas de la salud que enviarían por todo Céfiro. Basada en los libros y los conocimientos de su mundo al respecto, la rubia había trabajado día y noche junto al personal del palacio preparando material informativo y a jóvenes promesas de la medicina en esta nueva ciencia que ella llamaba Psiquiatría.
Ciertamente no había aportado medicinas pues podrían resultar perjudiciales para la gente de Céfiro pues aunque se veían similares a los humanos de la Tierra sus organismos y genética no eran los mismos. No, en cuanto a medicina, estas tendrían que ser preparadas en Céfiro, poco a poco y con el tiempo se volverían más efectivas y complejas, pero esto sí que llevaría tiempo.
Como en la psiquiatría terrestre sería error y ensayo. Incluso con toda la tecnología actual de mundo místico, la psiquiatría aún era imprecisa, y los propios psiquiatras admitían que no tenía ni idea de lo que hacían ya que la mente humana era un misterio casi imposible de descifrar. Por eso pese a los avances, esta ciencia aún era llamada "Psiquiatría, industria de la muerte"
Por eso para evitar que se sacrificaran vidas o salud en vano, Anais preparaba toda la información posible para que, basados en los errores del pasado en la Tierra, los médicos de Céfiro hicieran lo posible por evitarlos.
Así por fin dos meses despues, las brigadas partirían hasta los más lejanos confines de Céfiro a concientizar a las personas sobre estos males mentales, que confundidos con posesión habían hecho sufrir a tanto inocente.
La propia Anais encabezaba la brigada que daría la catedra en la capital, y con una de las hijas de los Dioses guadianés al frente, no habría espacio para la duda o la desconfianza. En especial no con la hija del Dios de la salud.
Conforme pasaban las semanas, el pánico se fue disolviendo para dar paso a la curiosidad el interés y la concientización de la población acerca de estos padecimientos que hasta ahora nunca se habían tomado en cuenta.
Poco a poco, por todo Céfiro, más y más familias que por miedo o vergüenza mantenían ocultos a sus enfermos, comenzaron a levantar la mano y a pedir ayuda para sus familiares.
Pues aunque en céfiro sí existían los casos de posesión por entes demoniacos, no eran tantos ni tan frecuentes como la gente lo imaginaba, y se debía enseñar a la población a diferenciar estos casos para no negarle a un enfermo la atención médica y la comprensión que merecía.
Ese día la jornada había sido larga pero había valido la pena. Con la excusa a su familia de por salud mental, pasar los fines de semana con Lucy y Marina en su departamento, Anais pasaba sus noches en Céfiro trabajando arduamente con las brigadas.
Sin embargo ente la curiosidad e ignorancia de los pobladores, muchos otros temas salían a colación y Anais tomaba en cuenta la peticiones del pueblo, tratando de darles solución, tomaba nota y hacia sus planes.
Sin proponérselo siquiera, Anais se involucraba con el pueblo y este le iba tomando cada vez más y más cariño a la rubia Guerrera que tan amable y preocupada por el pueblo se mostraba.
Que diferencia con Saudra… ¡Ojala tuvieran una reina así!
Aunque Anais llevaba algunos fines de semana quedándose en el castillo, con tanto que hacer, Paris apenas si tenía ocasión de verla, y es que no sólo eran las múltiples tareas en que ella se enfocaba, sino sus propias labores como rey, que los mantenían alejados y aun así… sólo saberla cerca, le daba a Paris todo el ánimo y la energía que necesitaba para comenzar su día con ánimos renovados.
Los ministros se sorprendían sobremanera de las energías que su soberano tenía para sacar adelante todas las tareas del día. ¡Qué gran cambio! Seguro que sí era Saudra quien afectaba la salud de su rey, pues desde el divorcio se le veía con mejor disposición y semblante.
Anais y Paris no tenían tiempo para estar juntos, salvo cuando él como rey asistía a algunas de las "conferencias" que Anais presidia, y cuando alguien del pueblo hablaba sobre otro tipo de petición Anais era rápida en dar una solución que el rey aceptaba y disponía con prontitud.
La joven Guerrera era extremadamente inteligente y el rey parecía respetar esa privilegiada mente y estar de acuerdo con ella. Ambos hacían una mancuerna excelente.
Al verlos trabajar así lado a lado, en tan magnifico equipo, hacia a la gente soñar despierta conque ellos eran la pareja real ideal que Céfiro necesitaba pero, estaban conscientes que sólo eran amigos, pues se decía que el rey y las guerreras se habían conocido desde antes que Paris ostentara el trono y eran muy buenos amigos. Ojala esa guerrera y el rey llegaran a ser algo más, pensaba la gente.
Por los pasillos del castillo una cansada Anais se dirigía a su habitación, había sido un día largo. Sólo quería darse un baño, cenar algo ligero y caer rendida en su cama. Estaba cansada, pero feliz, pues nuevamente su vida tenía un propósito. En Tokio se la pasaba recluida en casa, ni siquiera podía conseguir trabajo porque era rechazada por la sociedad, por ende, problemática para un establecimiento así que pasaba sus días ayudando a su madre en sus tareas domésticas, pero una joven con tal inteligencia, se sentía desperdiciada sólo lavando platos y aseando la casa. Era una excelente ingeniera en sistemas pero eso ahora de poco le valía, pero desde que comenzara con las brigadas, luego de ayudar a su madre por la mañana pasaba sus tardes investigando sobre medicina, psiquiatría y psicología, incluso Marina y su tarjeta de crédito mágica le habían comprado un libro para estudiar psicología desde casa, y la rubia se implicaba con tesón en aprender. Ahora su vida tenía sentido de nuevo. Nunca pensó en ser doctora pero ahora gracias al internet, los libros y el hermano de Lucy que era pronto en resolver sus dudas médicas, Anais estaba ganando vastos conocimientos en esta área.
Ahora no sólo se haría del conocimiento público la psiquiatría sino la psicología en Céfiro, pues esta prevenía algunas enfermedades psiquiátricas, si eran tratadas a tiempo. Casos como la depresión aguda o la distimia se podían evitar si se trataba a la persona a tiempo.
Pensaba en iniciar mañana los preparativos mientras tallaba sus rubios cabellos con la gentil espuma de los jabones de Céfiro, que eran una especie de gel que salía de la sabia de un árbol. Que cosa más interesante…
Al salir se vistió con una pijama seda celeste que tenía un ensamble largo del mismo material, el cual cerró y ató al frente, apenas adecuado para el caluroso Céfiro.
Pidió a una de las doncellas le trajeran la cena a su habitación, y mientras esperaba continuó leyendo el libro que Marina le había regalado.
Cuando tocaron a la puerta fue a abrir para recibir su cena pero se encontró con un inesperado visitante.
- Buenas noches ¿estás muy ocupada?
- Eh, no, no, pasa por favor.
- Gracias –dijo su majestad entrando a la habitación y quitándose la capa, acaba de llegar de un reconocimiento a una zona lacustre cuyos diques necesitaban reparación.
Anais no vio empacho en recibirlo en bata, era un conjunto de blusa pantalón y ensamble y era adecuado para recibir visitas. Sobre todo con el largo ensamble puesto y cerrado, parecía un vestido largo.
- ¿Cómo estás?
- Yo estoy bien ¿y tú?
- Bien pero algo cansado. Y tú debes estar igual, no paras desde que amanece. Mañana vuelves a casa ¿verdad?
- Sí es lunes, tengo que estar ahí por la mañana.
- Lunes… me habían dicho lo que era eso pero lo olvidé.
- Es el nombre de un día de la semana, el primer día de trabajo de la semana.
- Oh cierto, cierto, perdón es que aun no comprendo ni me grabo ciertos sistemas de tu mundo.
- No te preocupes además no hace falta. Soy yo quien debería aprender los sistemas de aquí. –dijo sonrojándose y Paris comprendiendo le dijo juguetón.
- Oh… ¿planeas mudarte a Céfiro o algo así?
- N-no yo... bueno, sólo pasaré una temporada para ayudar.
- Este planeta necesita mucha ayuda. Deberás quedarte una larga temporada.
- El rey eres tú, es tu obligación –le dijo riendo –no la mía. Yo sólo estoy haciendo voluntariado.
- Entonces –dijo de pronto tomándola por la cintura y atrayéndola a sus brazos –deberé darte obligaciones legales de las cuales no puedas escapar. Creo que –dijo tomando su propia corona y poniéndola con suavidad sobre la rubia cabeza, con cuidado que no se cayera hasta su cuello, pues la cabeza de su amada era más pequeña que la suya –Una de estas te sentaría muy bien.
- Paris… –dijo ella sonrojándose y desviando su mirada.
- Sí –dijo embelesado –se te ve hermosa, incluso se ve mucho mejor en ti que en mí.
- Ni siquiera me queda –dijo riendo nerviosa y sin mirarlo, con suavidad tomó la corona y la puso de nuevo sobre la frente de Paris, dejando luego sus manos recargadas en su pecho.
- Pues entonces, haré una a tu medida. Una digna de un ser celestial como tú.
- No digas tonterías ¿Qué haría yo con una corona? ¿Dónde la luciría? ¿En una fiesta de disfraces?
- No sé en tu mundo, pero en Céfiro, las coronas no son un accesorio de belleza, las coronas aquí sólo pueden portarlas las reinas. Son símbolo de realeza y tú sin duda la posees. No miento al decir que esta corona luce mil veces mejor en ti que en mí. En el fondo yo sigo siendo un actor itinerante, un vagabundo trotamundos que tuvo que detener su camino. Pero tú amada mía, llevas en el alma y en tu porte la nobleza digna de una reina.
- No tengo donde reinar –dijo con una risa tímida y mirándolo de nuevo le dijo con ternura –soy una plebeya Paris, una plebeya de cuna rica, pero una plebeya al fin.
- No, tú no naciste para ser una plebeya. Anais… yo…
- ¡Anais qué crees? ¡Lucy dice que… -Marina se quedó paralizada ante la escena, Anais no estaba sola sino entre los brazos de un Paris que la miraba como perro sin dueño, parecía un momento íntimo y romántico, cursi por decir lo menos. Y cuando ambos vieron su situación se respingaron y se soltaron. -¿In… terrumpo?
- ¡No! –dijeron ambos.
- Ah bueno, me puedo ir si quieren –dijo apuntando a la puerta y ambos negaron sonrojados y con vehemencia. –Bueno, si ustedes lo dicen. Any debiste poner un letrero de no molestar en la puerta –dijo Marina con toda la vena maliciosa de apenar a Paris.
- ¿Po… por qué Marina? No estamos haciendo nada malo –dijo sonrojado.
- Ah bueno es que como estaban los dos solos y… ella está sólo en bata… pues…
- ¡¿Bata?! ¡¿BATA?!
- Sí, lo que Anais trae es una bata.
- ¿¡Juegas?! –dijo volteando a ver a su amada con gran congoja.
- No Paris, mucho menos –dijo exagerando –sabiendo lo inmoral que es que un hombre vea a una mujer que no es su esposa en bata, y a solas, en su cuarto… –Marina chasqueó la lengua y negó con la cabeza –No lo creí de ti, mira que aprovechar que esta inocente no sabía nada.
- ¿De qué hablas Marina? –preguntó la inocente rubia.
- ¿Anais eso es una bata? –preguntó Paris desencajado, esperando sólo fuera una broma pesada de Marina.
- Sí ¿por qué?
- ¡Madre santa! ¡Perdóname no fue mi intensión! ¡Por el amor de los tres Dioses no pienses mal! ¡Jamás me aprovecharía de ti!
- Pero Paris qué–Anais quiso acercarse a él y este retrocedió asustado.
- ¡Una disculpa, mil perdones, no vuelve a pasar me retiro! –el hombre dejó la habitación con la cara roja y vapor saliéndole por el cuello de la camisa.
Corrió a su habitación y al cerrar la puerta se tocó el pecho, casi se le salía e corazón, había estado a solas con Anais. Anais, ella… ella estaba… ella estaba en bata ¡Sólo en bata, a solas con él! Ella entre sus brazos… ¡Qué clase de patán era? ¡¿Qué iba a pensar su Anais de él?!
Mientras tanto en la recamara de Anais, Marina se atacaba de la risa y cuando al fin pudo hablar le explicó a la rubia lo que pasaba.
- Ay Marina como eres, sabes de sobra que en nuestro mundo es totalmente diferente. Este conjunto está más que decente –dijo mirando su atuendo y regañando a la peli azul.
- Sí, pero Paris no lo sabe JAJAJAJA.
- Eres un caso… es el rey, respétalo.
- JAJAJA No soy súbdita ni vivo en Céfiro, y aunque viviera, jamás lo voy a tratar de forma diferente JAJAJA.
- Bueno. ¿Qué me venias a decir sobre Lucy?
- ¡Ah! ¡Es sobre Autosam!
Días después…
- Que interesante, así que pretenden cambiar el modelo de tecnología cuántico-biológica por uno independiente y puramente tecnológico. Y ¿ya tienen algo en mente?
- No. La verdad no sabemos por dónde comenzar. Verá señorita desde los albores de nuestra tecnología se comenzó a aprovechar la energía cuántica que desprende la actividad cerebral pero eso… evidentemente tuvo consecuencias fatales a largo plazo, pero era lo que conocíamos, sin rumbo ni ideas para cambiar se fue arraigando como el único medio para sustentar nuestro avanzado modo de vida, avanzado en el sentido tecnológico claro está. Muchos de los antiguos sistemas están siendo desactivados, pero esto está causando temor entre la población. Pero ya no podíamos seguir con el modelo antiguo, el planeta ya no lo soportaba. Sin embargo esto nos ha lanzado a un nuevo vórtice de problemas. Muchas de las tecnologías que sustentan nuestro diario actuar están siendo desconectadas y uno de los sectores que colapsará en breve será la movilidad.
Culminó el esposo de la presidenta de Autosam.
Lucy estaba de visita en Autosam, había acordado ir a visitar a Geo en la visita que Latis haría al planeta, no como canciller sino como simple visitante. Pese a los problemas ocasionados por Saudra, Latis era un amigo de esa nación así que él, mientras no fuera como canciller de Céfiro, no estaba vetado a visitar el planeta.
Había vuelto a ver a Zaz quien tuvo un gran gusto en volver a ver a su antigua amiga y de paso aguantar las burlas de Geo pues Lucy al final sí terminó más alta que Zaz, pues este había crecido apenas un par de centímetros y nada más. Sin embargo también era verdad que se había convertido en uno de los mejores mecánicos de todo su mundo, no sólo sus conocimientos fruto de su pasión por el estudio y aplicación de la mecánica, sino que lo que consideraba su mayor defecto se convirtió en su mayor herramienta. Precisamente su baja estatura y cuerpo esbelto le permitía escabullirse entre los pistones y recovecos de las grandes maquinas siendo capaz de llegar a donde otros no podían y actuar con la inteligencia e intuición humana que las maquinas reparadoras no podían. Por esa razón Zaz había capitalizado esa virtud y cobraba bastante caro sus servicios, eran muy caros era verdad, pero también era verdad que valían cada centavo, nunca nadie se quejaba de su impecable trabajo y excelentes resultados.
La "suerte" sin dudar estaba del lado de Céfiro, pues justo cuando paseaban por lo que sería el equivalente a una plaza, la presidenta de Autosam se había cruzado con Lucy y reconociendo a la afable guerrera la invitó a comer junto con su marido, Zaz, Geo y Latis. No era cosa común tener a una leyenda de visita. Era una de las legendarias guerreras mágicas y además era la responsable directa de la paz y colaboración que por años gozaron Céfiro y Autosam. Era la única otra persona que había logrado derrotar al comandante Águila y Iron, además era una jovencita en extremo agradable inteligente y parecía tener vasta experiencia en relaciones exteriores. ¿Cómo no invitarla a comer teniendo la buena suerte de tenerla en casa? Así Lucy terminó comiendo en la casa presidencial en una comida intima de índole informal pero muy agradable. Y entre plática y plática habían terminado conversando sobre la situación del planeta.
- Pero sí tienen grandes aliados aquí para comenzar con energías autosustentables.
- ¿Auto… qué?
- Autosustentables.
- Disculpa jovencita… ¿qué es eso?
- Precisamente lo que buscan, tecnología que se mantiene a sí misma, bueno… en mi mundo se divide en dos conceptos diferentes pero creo que en Autosam se le conocería como autosustentable a ambas.
- Podrías hablarme un poco sobre eso, no comprendo.
- Verá en mi mundo tenemos los combustibles fósiles y los autosustentables. Cualquiera de los dos son el motor de nuestras tecnologías las cuales no son invasivas para la energía cuántica biológica, no nos consumen.
- Estás diciendo que… ¿tus tecnologías dependen de sí mismas?
- Sí.
- Pero… disculpa mi pregunta no planeo ofender, pero ¿son tecnologías buenas?
- Claro han movido al mundo por siglos y nunca ha dejado de avanzar. De hecho con lo poco que he visto creo que Autosam tiene suficientes recursos para hacer lo mismo.
La presidenta y los demás presentes se miraron unos a otros pues ellos no veían cómo.
- ¿Muchos recursos dices?
- Sí. Para comenzar los cuatro elementos. En lo que he estado aquí he notado que la región es muy ventosa.
- ¿Y eso…? –dijo Geo sin comprender.
- Pero si es una magnifica solución ¿que no han oído de la energía eólica?
- ¿…?
- Sí, es la energía que… bueno es un tema muy largo de comentar y profundo de explicar. Quizá si alguna vez se dan otra vuelta por Céfiro…. Oh respecto a eso, señora presidenta, me gustaría pedirle que por favor no olvide su promesa. Usted dijo que cuando hubiera una nueva reina en el trono le daría una nueva oportunidad a Céfiro. Espero que sea posible, además ahora que Céfiro está expandiendo sus ciencias médicas en el terreno de la psiquiatría, sería muy conveniente para ambos.
- ¿Psi-qué?
- Es la ciencia que estudia las enfermedades de la mente. ¿No tienen algo parecido en Autosam?
- Sí, las enfermedades mentales están siendo estudiadas pero… bueno la mente es terreno desconocido e impredecible. Es la rama de la medicina menos desarrollada. Aquí la llamamos ciencia del mecanismo encefálico.
- Nombre largo… Pues en nuestro mundo tenemos bastantes avances, sí es verdad que es un terreno impredecible y que ha costado incluso incontables vidas y experimentación el avance de esta ciencia, pero se han logrado grandes avances y son los mismos que ahora queremos realizar en Céfiro de esta forma se evitará la experimentación y el riesgo en mayor medida basados en lo que descubrimos en mi planeta, así ahorramos tropiezos y sufrimiento.
- ¡No me diga señorita! ¿Están compartiendo sus conocimientos con Céfiro?
- Mi amiga, la guerra mágica de los vientos, portadora de Dios sanador es quien ha tomado la batuta en esto.
- Qué interesante, no tengo el gusto de conocerla, pero se hablan grandes cosas sobre ustedes, su leyenda es incluso bien conocida en Autosam.
- Le agradezco mucho, pero no creo que sea para tanto.
- Pero que modesta eres jovencita, es bueno, pero creo que deberías darte crédito.
- Eso es lo que Gurú Clef nos dice siempre –dijo con una risilla. –Y respecto a Céfiro, espero que de verdad la situación pueda arreglarse. Aunque lo dejó en sus capaces manos.
La mujer quedó pensativa, Céfiro ahora estaba gozando de nueva información de avances médicos y tecnológicos de otro mundo. Uno donde también había tecnología, más avanzada quizá y por lo visto, de gente con una conducta e inteligencia prodigiosa. Una raza superior sin duda… Eso… ¡Sería muy conveniente para Autosam!
- Sí, te aseguro que veremos ese asunto. Pero por ahora ¿quisieras platicarnos más sobre esa tecnología auto auto… funcional que mencionabas?
- Oh con todo gusto. Es muy conveniente ya que se puede aplicar en todos los ámbitos incluso el de la movilidad. Por ejemplo, las maquinas en las que nos transportamos –dijo y sacó su Smartphone mostrando las fotos de unos hermosos deportivos que traía en su galería, no eran suyos claro eran tomados de internet pero los traía porque deseaba tener uno de esos, decían que la visualización hacia maravillas. Así que valiéndose de esas fotos mostró lo mejor en transporte individual terrestre que su mundo tenía para ofrecer –son estas. Se llaman automóviles, tienen velocidad seguridad potencia y fuerza, además de otras amenidades y servicios de accesibilidad. Solo requieren combustible y batería, la batería suele durar años antes de tener que cambiarla y el combustible es fósil y lo produce el planeta.
Zaz miró con ojos cristalinos la hermosa maquina en la pantalla ¡era… hermoso!
- ¿Qué cosa más elegante, hermosa y sensual es esa? –preguntó Zaz.
- Un Masserati.
- ¿Un qué?
- Es el tipo de automóvil, hay muchos de diferente diseño, este en particular es muy veloz, por otro lado este –dijo mostrando un Aston Martin –además de gran velocidad tiene una estabilidad privilegiada, es muy difícil que se pueda volcar aun en impactos de alta velocidad, quizá derrape pero no volcará, vale lo que cuesta.
- Yo… quiero llorar…-dijo Zas viendo la forma aerodinámica y elegante del auto cuyos faros semejaban ojos seductores que le enamoraban.
- Y dime jovencita –preguntó el esposo de la presidenta -¿Cuánto es el tiempo de vida útil de esta máquina?
- Como a cualquier maquina si la trata muy mal quizá un par de años, o días. Pero si recibe el trato normal que requiere, más de setenta años. Si se le cuida muy bien más de cien. Hay autos con más de cien años de antigüedad que aún funcionan, claro al ser tan antiguos nadie los quiere por cuestiones de estilo y avances tecnológicos, pero no dejan de ser funcionales.
- ¿¡Cien años has dicho?!
Y es que las modernas maquinas voladoras de Autosam consumían muy rápido la energía de sus dueños deteriorándola y por ende deteriorándose también, causando no sólo falla en el aparato sino enfermedades en el dueño. Esas aeromotos en que Zaz había llevado a Lucy apenas si tenían un periodo útil de dos años antes de comenzar a presentar severas fallas que afectaban más la salud del dueño. De ese modo los cementerios de vehículos acumulaban más basura empeorando la situación del planeta.
- Bueno están hechos para durar. ¿Qué sus máquinas no duran tanto? -Cuando la presidenta le explicó a Lucy está dijo –Oh ya veo… ¡Un momento esa también es otra energía que usamos! ¡La reciclada! Y hablando de reciclar ¿Nunca han pensado en reciclar sus máquinas?
- Re…ciclar las maquinas? Bueno… quedan inservibles así que no veo qué podríamos reciclarles.
- Si me las explicaran un poco, creo que podrían reciclar mucho, además podría comentarle a mi amiga Anais, ella sabe mucho de computadoras y componentes, su hermana es ingeniera automotriz y está por recibirse de una maestria de mecatronica.
Todos la miraban con un signo de interrogación sobre sus cabezas, no entendían nada, pero todo sonaba realmente interesante.
- Lucy ¿qué es la mecatroneca?
- Tronica Geo. Es una de las más avanzadas ciencias en robótica y maquinaria de mi mundo.
- Cuéntanos por favor –la presidenta y todos los presentes se mostraron muy muy interesados.
- Pues verá la meca-¡Oh por Dios! –dijo mirando a la pantalla de su celular y poniéndose de pie -¡Mira la hora Latis! ¡Voy a llegar tarde!. Mil perdones señora presidenta, que pena de verdad, pero debo retirarme. Sé que es una falta de cortesía pero como no tenía planeada su amable invitación, se me olvidó que tenía el tiempo medido, es que la pasé tan amenamente con ustedes que olvidé que tenía un compromiso muy importante. Oh, espero que no lo tome a descortesía.
- No, no, tranquila jovencita, anda, muchas gracias por tu tiempo. Ojala puedas volver a visitarnos pronto. –dijo poniéndose en pie y tomando las manos de la pelirroja –Latis –dijo volviéndose al espadachín –si vuelven a venir no olvides avisarme será un placer recibirlos de nuevo.
- Así lo hare señora Deon.
- Muchas gracias por invitarme –dijo Lucy dándole un efusivo abrazo a la presidenta para luego volverse y darle un apretón de manos al marido de esta. Luego fue donde Geo y Zas y les dio un apretado abrazo de despedida.
- Vuelve pronto –le dijo Geo cariñosamente.
- Te estaremos esperando –completó Zas mostrándole el pulgar.
- Me encantaría queridos amigos pero me temo que serán ustedes quienes deberán ir a verme a Cefiro. He estado tan ocupada que me temo no me será posible volver a Autosam en un muy largo tiempo.
- Awww –se lamentó Zaz –yo tampoco tengo mucho tiempo para viajar –dijo en un puchero.
- Lo siento querido amigo.
- Tan interesante que estaba tu plática.
- Bueno Zaz les volveré a hablar de eso cuando vuelva, quizá… dentro de un año, como mínimo.
- ¡¿Tanto tiempo?!
- Me temo que sí Zaz, me fue muy difícil venir hoy, pero valió la pena. –Suspiró resignada y agregó con una sonrisa –Yo no puedo volver, pero ustedes pueden ir a visitarme a Céfiro cuando quieran.
Nuevamente les dio un abrazo, se despidió de nuevo de la pareja presidencial y se fue con Latis.
Cuando ambos ya estaban lejos, Latis se dirigió a Lucy.
- No sabía que tenías un compromiso, pensé que pasarías la noche aquí, podemos volver de inmediato, la terminal tres estará lista para el embarque. –dijo pensando en la mejor forma de llevar a Lucy pronto a Céfiro.
- Tranquilo Latis, no tengo ningún compromiso, sólo lo dije para hacer presión.
- ¿Presión?
- La señora presidenta parecía muy interesada en mi plática…. Pero es una lástima, tendrá que esperar un año para volver a hablar conmigo, o… visitar Céfiro….
- Oh… ahora veo a donde apuntas tu flecha. ¿Entonces no hay prisa en volver?
- No, la verdad sólo me preocupa que no se den cuenta que pasaré la noche en Autosam.
- No es problema. Yo me encargo de eso. Ya que tenemos tiempo, me gustaría llevarte a conocer un lugar.
- Bueno –dijo la chica de buen talante y el espadachín sonrió cambiando la ruta por donde dirigía la especie de moto voladora y al sentir el ligero cambio de velocidad al cambio de vía la pelirroja se aferró unos segundos a la espalda de Latis con una sonrisa y luego que la velocidad bajó lo soltó, ella iba disfrutando del paseo veloz, pero Latis sintió que el corazón le dio un gran brinco al sentir el apretón.
- Estas máquinas parecen muy divertidas –dijo ella entre risas.
- ¿Te gusta la velocidad?
- Sí, me da una sensación de libertad.
- Pues entonces sostente bien.
- ¡De acuerdo! –dijo ella alegremente aferrándose al espadachín y recargando su cabeza en su hombro para ver el camino, este aceleró la máquina y la pelirroja soltó una hermosa risa ante la sensación de la velocidad y el viento.
Y aquel joven Latis que había disfrutado de esas máquinas como chiquillo cuando recién llegó a Autosam volvió a resurgir en él y acelerando con control de vehículo y camino, una amplia sonrisa se dibujó en él mientras se perdían por los circuitos de Autosam con la pelirroja aferrada a su espalda.
En Céfiro…
- Eres muy astuta Marina nunca se me habría ocurrido –decía Paris mientras caminaba al lado de la joven cargando unas cosas que Marina había pedido.
- Bueno en la guerra la política y el amor todo se vale.
- Jajaj nunca había oído algo así, pero suena a que tiene lógica.
- Es un dicho de mi mundo. Y hablando de valerse de todo en el amor… ¿Ya pensaste algo?
- Tengo varias ideas, pero… luego de ver los resultados de tus conspiraciones, estoy muy tentado a pedir tu opinión y tu ayuda.
- Pues cuentas conmigo.
- Marina –dijo poniéndose serio –en tu mundo, qué ha hace un hombre cuando…
Anais los veía a la distancia mientras sus colaboradores preparaban sus tinteros y cuadernos de pasta cosida. Sabía Dios qué barbaridades estaba planeando ahora Marina. Se compadeció de Paris y sonrió.
- Maestra –dijo uno de los jóvenes llamando su atención –estamos listos.
- ¿Ma-maestra? Oh eres muy amable pero no soy una maestra.
- ¡Pero claro que sí! –dijo una joven de unos diecisiete años –Usted nos ha enseñado todo lo que hoy sabemos de esta nueva ciencia médica. Nunca en la vida me había sentido tan apasionada por algo, además es la primera vez que las mujeres podemos tomar parte en esto.
- ¿Cómo dices? –dijo la rubia muy sorprendida –Pensé que había mujeres médico.
- Medicas brujas sí –dijo otra joven de no más de veinte años –pero en otras áreas de la ciencia no.
- ¿Acaso se le prohíbe a la mujer?
- No es eso –contestó un joven en sus dieciocho –lo que pasa es que las mujeres en general se avocan a su casa y su familia, y suelen estudiar disciplinas dirigidas al hogar, pero no existe un veto como tal, aunque sí hay trabajos que se consideran no aptos para una mujer, aquellos en los que se requiere mucha fuerza física y la rudeza de la labor es demasiado agresiva para la delicada complexión femenina.
- Ya veo. Sin embargo, las mujeres tienen una capacidad mental inigualable y son más detallistas, es por eso que en mi mundo son los mejores elementos de cualquier disciplina que requiera concentración y atención al detalle, como la creación de microchips en China.
- ¿China?
- Un País de mi mundo. Chicos… ¿ustedes creen que las mujeres de Céfiro estarían dispuesta a estudiar una carrera en lugar de sólo ser amas de casa?
- ¿Una carrera? ¿Se refiere a correr un gran tramo?
Anais no pudo aguantar la risa y luego de la confusión que causó en los jóvenes su risa explicó –Perdonen es que no es eso. En mi mundo es una forma de llamar a un estudio superior.
- ¿Estudio superior? Como… ¿magia o algo así?
- No, el estudio superior es cuando después de la educación básica, uno se especializa en alguna ciencia para convertirse en un profesional de esa ciencia.
- Oooh –dijeron los once jóvenes.
- ¿Y… las mujeres también estudian eso?
- Claro Corsica, de hecho es un derecho y un deber.
- ¡Ah sería fantástico tener eso aquí en céfiro!
- ¿Creen que muchas jóvenes se interesarían?
- No sólo jóvenes –dijo Fiant el joven de cabellos negros –incluso las mayores. Mi madre estaría encantada. Desde que estoy estudiando esto no ha dejado de pedirme los apuntes.
- Hum –Anais sobó su mentón y se quedó pensativa. Quizá… ya iba siendo hora de inventar las universidades en Céfiro…
Por la tarde, en la habitación de Gurú Clef…
- Ya Ráfaga, te digo que no es nada. –decía el mago acostado en su cama mientras el medico brujo del castillo lo revisaba.
Mientras supervisaba unas cosas con Ráfaga, el mago había tenido un desvanecimiento y de inmediato le habían llevado a su habitación.
- Gran maestro eso no lo sabemos, quizá deberíamos llevarlo al ala de enfermería.
- General por favor tranquilícese y déjeme terminar de revisar a su excelencia. Si sigue así de nervioso terminaré por llevármelo a usted. –El hombre continuó con sus revisiones y luego de terminar los procesos anunció –Dioses, tiene una descompensación masiva pero no encuentro la causa central… Excelencia ¿cree poder ponerse en pie?
- No, me siento… excesivamente cansado…
- ¿Ha sentido algún malestar?
- Sólo mucho cansancio en los últimos días, y… dolor muscular.
- ¿Donde?
- Por todo el cuerpo. Desde hace días siento que me cuesta mucho levantarme de la cama.
- Disculpen –dijo la Rubia entrando –me informaron que Gurú Clef estaba enfermo ¿qué ocurrió?
- Nada mi niña, la gente del castillo que exagera, sólo estoy algo cansado.
- ¡Se desvaneció Anais! –comentó Ráfaga exasperado. –Y luego dice que no es nada. Nadie se desmalla por simple cansancio.
- ¿Es verdad Gurú Clef?
- Sí, pero por si no lo sabes Ráfaga la gente sí se desmalla por cansancio, aunque no es mi caso.
- Gurú Clef, ¿qué otros síntomas has tenido? –preguntó preocupada la rubia.
- ¿Síntomas? Pero mi niña ya dije que no es nada. Sólo que he trabajado mucho en los últimos días.
- Los últimos años dirás –acotó Ráfaga.
- ¿Que dice el medico?
- Que no encuentra síntomas de enfermedad.
- Aun así señorita sí me parece delicada su condición pero aún no encuentro el mal que lo aqueja. –dijo el sanador revisando unas anotaciones.
- Gurú Clef dime ¿has sentido que incluso el caminar por los pasillos es demasiado? ¿Te cuesta levantarte de la cama? ¿Las cosas más simples te fatigan?
- Pues… sí ¿cómo sabes?
- Pues creo que tienes muchos síntomas del BurnOut.
- ¿El qué? -Preguntaron los tres hombres.
- BurnOut. Eso también es una enfermedad mental aunque esta afecta directamente a la parte física de forma agresiva.
- Me… estás diciendo que estoy loco? –dijo acongojado.
- ¡No, no! No, verás el burnout es parte enfermedad mental y parte física pero nada tiene que ver con la locura, es ocasionado por un exceso de trabajo físico mental y emocional. Es cuando la mente y el cuerpo ya pasaron el límite de sus fuerzas y siguen trabajando. Ya que el cuerpo no recibe el descanso que pide, la mente lo consigue desactivando al cuerpo, de esa forma obliga al individuo a descansar. Y me temo que tú con tus antecedentes y tus síntomas finalmente sucumbiste a esta enfermedad.
Los tres se la quedaron mirando con asombro.
- ¿Cómo es que sabe tanto de medicina niña?
- Ella es la guerrera mágica del viento maestro Barnas –dijo Ráfaga al sanador.
- ¡No? ¿De verdad? Por todos los Dioses, había escuchado que las guerreras mágicas habían vuelto pero no había tenido el honor de conocer a ninguna. Es un enorme placer poder conocerla señorita… Anais, si no me equivoco.
- En efecto ese es mi nombre –le dijo sonriendo -¿Cómo lo supo?
- Todos aquí sabemos los nombres de las tres ilustres guerreras que nos salvaron y los sagrados elementos a su cargo. Además he oído muchas cosas buenas de usted últimamente, es usted quien está impulsando avances en materia de salud mental en Céfiro, un tema del que siempre desee investigar pero no sabía por dónde ni como comenzar. Uno de sus alumnos es mi aprendiz de médico y me habla maravillas sobre lo que usted les enseña. Si no fuera mucho mi atrevimiento me gustaría que me regalara unos minutos de su tiempo, tengo algunas preguntas que hacerle. Usted me dirá el momento, claro si es que puede.
- Con mucho gusto, señor…?
- Oh, pero que tonto, ni siquiera me presenté con corrección. Soy Barnas Alkemi, uno de los maestros sanadores del castillo.
- Mucho gusto señor Alkemi.
- Puede llamarme Barnas.
- Y… -comentó Ráfaga angustiado –respecto a Gurú Clef?
- ¡Oh cierto! –dijeron guerrera y sanador mirando de nuevo al mago. Y la chica continuó –No es grave si se atiende a tiempo.
-¿Y –preguntó angustiado –estamos a tiempo?
- Sí, pero debe dejar de trabajar de inmediato. E inmediato significa precisamente eso.
- ¡¿Cómo?! Pero, no puedo simplemente dejar todo mi trabajo detenido. Necesito al menos un… un mes.
- Ni una semana Clef, el Burn Out puede llegar a matar a una persona. Tu cuerpo está restringiendo tus fuerzas y tu salud porque es el último sistema defensivo que le queda ¿no lo entiendes? No puede más, está usando sus últimos recursos para mantener con vida el organismo. Lo siento, pero el trabajo para ti se acabó, por mínimo un año.
- ¡¿Un año?!
- Es lo mínimo.
- ¿¡Y qué van a hacer sin mí en un año?!
- Aprender a valerse por sí mismos. Gurú Clef ¿de qué tanto te encargas en el castillo?
- Pues…
Luego de diez minutos de una lista corrida, Anais le veía con ojos desorbitados. ¿Acaso tenía tiempo para ir al baño o… lo hacía con magia?!
- ¿Y qué hacen los demás?
- Básicamente seguir sus órdenes –respondió Ráfaga resignado.
- ¡No es posible vivir así! Para qué quieres asistentes y colaboradores si sólo están aquí para que les resuelvas la vida pensando por ellos.
- Siempre lo había querido decir en voz alta –dijo el maestro Barnas.
- Yo también ya le había dicho que sólo les pagaban por vivir. –agregó Ráfaga.
Clef se vio acorralado por los tres ¿nadie iba a decir algo a su favor? ¡No es que les arreglara la vida! Es que… bueno… se había acostumbrado a hacer las cosas tan bien y meticulosamente que ya no confiaba en nadie más y para que todo saliera bien, lo planeaba él mismo…
- ¿Es en serio eso que debo dejar de trabajar de inmediato? –preguntó con carita acongojada.
- Sí Gurú Clef –aseveró seriamente la chica –esto es delicado.
- Pero… No es fácil llevar el control de los eventos diarios ¿Dónde voy a conseguir quien me supla y se encargue de la organización del castillo y las dependencias que yo atendía?
- Hola, hola ¿puedo pasar?. Me dijeron que Clef se enfermó. –dijo Marina asomando la cabeza por la puerta.
- Hablando del diablo… -dijo Anais.
- ¿Eh? –replicó confundida la chica.
- Clef –dijo mirándolo con suspicacia – ¿te sirve a alguien controlador, frio, calculador y talentoso con don de mando y manipulador hasta el tuétano?
- ¿Cómo dices mi niña?
Por la noche en Autosam…
En una colina bastante solitaria y con una vegetación humilde pero aguerrida, el caballero oscuro y la guerrera estaban sentados observando un espectáculo realmente hermoso. Frente a ellos se alzaba uno de los enormes prismas que servían como defensa natural del planeta, con la radiación de afuera, por el interior del cristal iban y venían rayos de color tornasolado que volvían a salir y eran disparados como laser fuera de la atmosfera a izquierda y derecha creando una red similar a la tela de una araña visible sólo desde tan alto. Y el prisma desde abajo parecía uno de esos edificios con show de luces, pero aquí era un evento natural.
- ¡Es genial! Parece un Show del Burj Kalifa.
- ¿Qué?
- Un enorme edificio de mi planeta. Así que estos prismas, sirven de defensa natural para el planeta.
- Son como antenas interconectadas, la radiación que emiten esos rayos es atraída por los demás cristales y así tejen una red de rayos gama. Cualquier cosa que quiera entrar al planeta desde fuera sin las coordenadas correctas será freída en segundos.
- Mi planeta tiene algo similar, pero no es como telaraña, es más como una manta que cubre el planeta, cualquier cosa que no entre en el punto exacto será reducida a cenizas por la atmosfera.
- Que interesante. Me gustaría verlo.
- Es que no es posible verlo como aquí, quizá… sólo en el norte, por las noches en las auroras boreales, porque la radiación del sol choca con nuestro campo magnético, pero visto desde otro punto parece que no hay nada ahí, los desafortunados se dan cuenta de su existencia cuando ya se están quemando.
- Pues debe ser el mejor sistema defensivo que hay. Esta red sí es visible a doscientos kilómetros de distancia. Así que una nave invasora tendrá tiempo de intentar encontrar el mejor método para entrar, pero no le será nada fácil. Pero si en tu planeta es invisible, es una trampa mortal.
- ¿Y no es peligroso estar tan cerca? ¿Es decir no absorbemos radiación?
- No, no te preocupes, estos cristales actúan como depuradores, la absorben y la redireccionan fuera de la atmosfera, es el ir y venir de sus luces interiores, así que no daña a los seres vivos.
- Pues es realmente hermoso.
Latis volteó a verla y mientras ella estaba absorta en el hermoso espectáculo sonriendo, él pensó que en ese momento no había nada más hermoso ahí que ella. Ella con su naturalidad y su frescura, su sonrisa honesta y despreocupada, y esa ansia de aventura que le venía de fábrica.
Comenzó a observarla con detenimiento, en verdad, había crecido bastante, es decir, no tanto en la estatura como en la figura… Está ya no era una niña, era una joven mujer, hermosa, con unas curvas delicadamente cinceladas, con una piel de porcelana, y uno ojos que centellaban más que antes, con una nueva pasión por todo que avivaban ese fuego guerrero que ya antes lo había conquistado.
Cuando se descubrió a si mismo explorando la bella anatomía sin malicia, más con admiración, no pudo de todos modos evitar sentirse un perversor de menores. Latis era varios, pero varios años mayor que Lucy… ¿Estaría mal sentir todo esto por la joven que tenía a su lado?
Para él, en cuestiones de edad biológica, ella era una niña. Sin embargo…
- ¿Te gusta? –preguntó la pelirroja sacando al espadachín de sus pensamientos.
- ¿Perdón?
- ¿Que si te gusta el pendiente? Veo que miras a mi pecho y asumo que es el pendiente de luna fosforescente lo que te llama la atención. Supongo que no hay de este material en Céfiro.
El hombre volteó de inmediato la vista al frente, asustado y rojo como tomate, gracias a los Dioses ahí no había más luz que la del gran prisma. Ni había notado el pendiente del que hablaba Lucy.
- Si este… ejem… yo –dijo mirando de nuevo al pecho de la chica pero buscando con afán el dichoso pendiente para hablar sobre él. Y en efecto, justo donde esa, ejem… curva, se elevaba, había un pendiente verde brillando con ¿luz propia? –Me… me preguntaba si esto es mágico –dijo apuntando al pendiente.
- No, es un material que absorbe la luz del sol, por eso brilla en la oscuridad.
- ¿Absorbe la luz del sol? –dijo esta vez realmente interesado en el pendiente.
- Sí. No es la gran cosa, es sólo plástico, pero se ve bonito de noche –dijo tomando con una sonrisa su pendiente y mirándolo.
Latis extendió la mano para tocarlo. Viendo el interés se sacó el pendiente del cuello y se lo dio a Latis. El guerrero se extrañó, no era una piedra pesada, era demasiado ligero. ¿Luz de sol? ¿Era eso lo que le hacía brillar? ¿Acaso podría capturarla?
- ¿Hay luz de sol aquí dentro?
- No, bueno, sí. Es su poder el que captura y la hace brillar, cuando se acaba, deja de brillar y hay que recargarla al sol de nuevo, así que… creo que decir que hay luz de sol dentro sería una forma de explicarlo. De hecho –dijo tomando de nuevo su pendiente entre sus manos –La energía solar es una excelente forma de energía autosustentable. En mi mundo la usamos para hacer jalar algunas máquinas y dar luz eléctrica a la casa.
- ¿¡Eso se puede?!
- Sí.
- ¿No es peligroso? La energía del sol es algo poderoso y capturarla y almacenarla debe ser una bomba de tiempo.
- … ¡jajaja! No Latis, no es como si la metiéramos en unos bidones o algo. Mira, así como este pendiente la absorbe y la usa en el momento, nosotros usamos paneles que toman la energía del sol y la redireccionan a lo que la necesite, en el momento. No almacenamos rayos gama ni nada por el estilo.
- Pero si lo que me planteas es posible… sería una excelente alternativa para este mundo ¿cualquier tipo de sol funciona?
- Pues, creo que sí. No soy experta pero mientras genere calor… creo que sí funcionará.
- ¡Deberíamos decírselo a la presidente! Mañana podríamos-
- No Latis, no lo hagas. Entiendo que este mundo también te importa, pero tu prioridad debería ser Céfiro. –Latis la miró sin comprender –Sí les dices esto ahora, no tendrán interés en volver a Céfiro, y aunque la presidenta prometió tratar con Céfiro cuando hubiera una nueva reina, necesito un plan B, algo que nos asegure que tendrán un motivo para pedir la ayuda de Céfiro y buscar una reconciliación real y política.
- Tienes razón… Perdón me dejé llevar por la información –dijo sonriendo. –No es que quiera priorizar a Autosam, es… es por Aguila, él deseaba por sobre todo salvar a su mundo. Por eso estaba dispuesto a sacrificar su vida.
- Y lo hizo…
- En realidad él se sacrificó por el ser que amaba.
- Tú.
- No, por… ya no importa. Se fue haciendo su santa voluntad, algo que adoraba hacer –dijo con una risa entre traviesa y melancólica –ese afán por imponerse lo metía en problemas constantemente, y me arrastraba con él… Pero vivió su vida al máximo, eso sí lo puedo asegurar, y eso me da consuelo. Pero, por eso quiero ayudar a Autosam, hace mucho se lo prometí.
- Pues creo que podrás cumplirlo, con nuestra ayuda. Pero deja que las cosas sigan su curso.
- Sí.
- Ah… esto es muy hermoso, pero… me está dando mucha hambre….
- ¿Te gustan los pasteles de carne?
- Tengo tanta hambre que podría comer tierra…
Latis soltó la carcajada y se puso en pie ofreciendo su mano a la chica.
- Volvamos con Geo, te prepararé Glokga.
- … ¿Qué? ¡¿Y eso con qué se come?! Jajajaja
- Pues… con cubiertos o con las manos.
- No jajajaja, es una expresión Latis jajajaja ¡Un momento! ¡¿Tú cocinas?!
- Claro –dijo con una sonrisa.
- Vaya nunca lo hubiera pensado, creía que los hombre en Céfiro poco sabían de eso.
- Y es verdad que son un desastre –admito con una sonrisa –pero cuando perteneces a la tropa en Autosam tienes que aprender a ser amo de tu casa.
Lucy soltó otra carcajada y tomando la mano de Latis se puso en pie y aceptó.
- Muy bien señor espadachín mágico, veremos si como blandes la espada eres capaz de blandir una sartén.
- Creo que no te decepcionaré –dijo riendo.
Con la chica de la mano ambos subieron a la moto voladora y comenzaron a bajar por el camino de la montaña, con Lucy bien aferrada a su espalda, pues la moto ahora venía en declive, pero no se podía decir que alguno viniera incomodo, al contrario el peso de la chica en su espalda era muy agradable, y no era un pervertido, no lo hacía a propósito, pues aunque levitaba, la moto si no estaba en una carretera magnética, dependía del terreno bajo su magneto para levitar generando fuerza repulsora, así que aquí en terreno agreste, su levitación de no más de cincuenta centímetros, dependía del camino, y si el camino era en declive, en esa posición venía la moto.
Latis bajaba con gran cuidado y a velocidad lenta, la subida era más fácil, pero… esto los ponía en una situación divertida, y cercana.
Lucy venía más interesada en el camino y le divertía sobremanera los giros y movimientos de la moto para adaptarse al terreno. Algo de turbulencias, pero para ella todo parecía una aventura divertida. Así que sin poderlo evitar, Latis también sonreía.
Y en un momento Lucy se percató que el perfume de Latis era… muy agradable. Y entonces se percató que venía muy pero muy cerca del chico. En Japón de inmediato se habría separado, o incluso habría bajado la montaña a pie. Pero… Latis no parecía ser de esos pervertidos que abundaban en su mundo. Y el contacto tan cercano era… muy agradable. Que más daba, se daría el lujo de ser traviesa y no lo soltaría, total que nadie estaba viendo, nadie iba a poner etiquetas inapropiadas a un momento que no pretendía más delo que era. Era cercano, era íntimo pero también inocente en su núcleo. Lucy sonrió y disfruto de la calidez el contacto y perfume de su compañero, ya vería qué hacer después.
Cuando bajaron Latis esperó su turno para entrar en la gran vía magnética y en cuanto lo hizo subieron al tercer piso de una autopista invisible.
- ¿Quieres que corra un poco?
- ¿Se puede? –preguntó traviesa.
- Sólo sujétate bien –le respondió sonriendo.
La moto aceleró un poco, y los cabellos de la pelirroja se levantaron con el viento –Jajaja esto es genial. ¿Sabes? Le falta música.
- ¿Música?
- Sí –de su celular la pelirroja seleccionó Far Up in the Air de E-Type y la música electrónica comenzó a sonar, suave y lenta al principio y luego con su energía característica que levantaba los ánimos por el cielo.
- Pero... ¿Qué clase de música es esa? –preguntó el espadachín de pronto gratamente sorprendido por el ritmo.
- ¿Electrónica? ¿Te molesta?
- ¿Electrónica? Es grandiosa. Hasta creo que… combina con la velocidad.
- ¿Qué esperas para acelerar? –le susurró al oído, en una voz que era una mezcla entre dulzura travesura y sensualidad.
Por respuesta el hombre revolucionó la máquina y la elevó al piso siguiente que estaba casi vacío y ambos salieron a gran velocidad por la invisible carretera.
Al día siguiente en Mundo Místico…
- ¿¡Estás loca de remate?! ¡¿Cómo quieres que me haga cargo de la administración de castillo?! ¡Ni que fuera la reina!
- Será sólo en lo que encuentran quién remplace a Clef.
- No, definitivamente no. Yo de eso no sé nada. Y no me hagas ojitos ¡Yo no tengo semejante capacidad!
- Marina, la mente maestra y maquiavélica que llevó todo esto acabo fuiste tú, claro que tienes talento.
- Una cosa es conspirar manipular y derrocar a una loca para poner a mi amiga en el trono y otra muy diferente que me haga cargo de los deberes del Jefe Gurú, yo ni sé nada de magia. Hasta los trucos con cartas me salen mal.
- Sí, la magia de mago callejero no se te da, pero qué tal la magia de la producción y el teatro. Marina si hiciste que un montón de ministros creyeran que los genios se habían manifestado en el juicio de Saudra y que éramos la encarnación de los Dioses, seguro puedes poner orden en ese castillo de flojos acostumbrados a que Clef les diga qué hacer.
- ¡No, eso es muy diferente!
- No, es lo mismo que llevas meses haciendo, manipular –dijo comenzando a contar con los dedos – persuadir, convencer, hacer y deshacer, todos han bailado a tu son, y eso es exactamente lo que Gurú Clef hacía… de… forma más honesta que nosotros es verdad, pero, a fin de cuentas lo mismo. Él es el maestro de la orquesta, y tú has sido eso exactamente desde que todo esto inició, incluso aquí en la Tierra. Me ayudaste, me apoyaste y hasta gracias a tu familia me curé y entre en razón, todo bajo las cuerdas de la titiritera Marina. Por favor… es por Clef.
- Anais yo no puedo hacer eso. Además ¿con qué autoridad?
- Paris te la daría, Clef también. Además, eres la guerrera mágica del Agua, en Céfiro el agua está asociada a la magia y los poderes de la intuición. ¡¿Quién mejor que tú?!
- An… no voltees mi propio juego en mi contra –advirtió la oji azul.
- Marina –dijo haciéndole un puchero –que Clef se nos muere.
- ¡Que Dios lo reciba en su santa gloria!
- ¡Marina!
- Ay sabes que no lo digo en serio… pero –dijo acongojada –¿cómo podría yo?...
- Marina, no quiero que hagas lo que Clef hacía, sólo quiero que con ese don de mando y carácter endiablado vayas a poner orden en esa administración, es todo lo que pido. Las personas ya están ahí, saben sobre el tema de sus deberes, pero no están acostumbrados a pensar por sí mismos, quieren que Clef les resuelva todo, sólo necesitan una mano dura que los obligué a usar sus conocimientos y talentos y dejen de ser una carga para ser un auténtico equipo.
- Ah… A ver si entendí, tú no pretendes que sea una Jefa Gurú, básicamente tú quieres que me apropie del mando como un dictador para enderezar a todo mundo a patadas. ¿Correcto?
- ¡Sí, eso lo describe! –dijo muy emocionada.
- Anais… -dijo desesperada. –Puedo hacer eso sí… pero no me corresponde.
- Marina, es en serio cuando digo que a Clef le urge descansar.
- ¿De verdad crees que sea burnout?
- Marina son más de setecientos años de trabajo duro.
- Pero eso implicaría que pasara más de una semana corrida en Céfiro, no bastará con sólo los fines de semana. ¿Qué escusa les doy a mis padres? Ya soy independiente pero sabes que mamá no deja de llamar.
- Podríamos decir que nos vamos de vacaciones unos días para que yo termine de recuperarme… con…. perdón de tu cartera… -dijo acongojada –Ay… créeme que no es una imagen que yo le quiera dar a tus padres.
- Por eso no te apures te aseguro que no se fijan. Tenemos dinero.
- Sí pero no es para que se lo gaste tu amiga. Ya les debo mucho.
- Anais no vas a comenzar de nuevo con-
- No es eso pero entiéndeme Marina, ponte en mi lugar, el dinero y la amistad no se mezclan, es decir no quiero que tus padres comiencen a verme como una interesada arribista. Que tendrían todo el derecho del mundo de malpensar así.
- Anais ellos no lo harían.
- En lugar de comenzar a retribuir sólo les hemos causado más gastos.
- Amiga –Marina se acercó y abrazó a una afligida Anais –te juro que no nos pesa.
- Pero no es correcto.
- Bueno –dijo picara –si te sirve de consuelo velo como una inversión de mi parte.
- ¿Una inversión?
- Cuando tengas la corona de Céfiro me cobraré con medio planeta ¿qué dices?
-… JAJAJAJAJA Ay Marina que cosas se te ocurren JAJAJAJA. Jajaja… no además… no sé sí seré la reina de Céfiro…
- Anais ¿¡Te estás echando para atrás?!
- No. No sé...
- Anais... Ya me habías dicho que te sentías capaz y segura de ti misma.
- Sí, pero también te dije que la idea me asustaba un poco. Es mucha responsabilidad. Yo… Entre más y más me acerco a la corona, más y más real y serio se vuelve para mí, deja de ser una simple idea que parecía sencilla para volverse una realidad que me confronta y me reta, y cuando lo pienso en serio, me asusta….
- Es que ya… -dijo comprensiva -¿ya no sientes lo mismo por Paris? Porque yo jamás te obligaría a nada que no desees. Anais –dijo tomando sus manos y mirándola determinada –si no está en tu corazón, con la pena con Céfiro pero soy capaz de dejarlos como ya están, solventamos el lio que armamos en Autosam y listo. Se acabaron tus compromisos allá, a fin de cuentas todo lo que hicimos les sirvió.
- No es eso Marina. De Paris estoy muy segura, pero de ser reina… Es que no es cualquier cosa. Sabes, estuve investigando en la red cuales son las obligaciones de una reina consorte y es mucho trabajo, es decir no me asusta el trabajo, sólo… me asusta no poder hacerlo, me asusta el fallarle a la gente.
- Anais nunca lo harías. Y quizá en nuestro mundo es un trabajo arduo, pero en Céfiro la reina sólo parece tener la obligación de dar un heredero, encargarse del castillo como la señora y acompañar a Paris a algún acto público.
- Y a eso me refiero también, no quiero ser sólo eso. Y ese es otro problema, me conozco y ahora que he avanzado tanto en materia de salud mental, sé que jamás podría ser la reina que camina tres pasos atrás del rey. O camino a su lado y tengo participación en el bienestar de mi gente o… me sentiré muy infeliz. Marina… lo sabes, no somos como las mujeres de Céfiro. Jamás podríamos conformarnos con un papel secundario, o sólo de esposa y madre. Yo aún no estoy lista para ser madre y si es todo lo que se espera de mí… No lo haré, no es la clase de vida que quiero. Desde que doy clases sobre alud, me han saltado nuevas ideas a la cabeza, innovaciones que Céfiro necesita, y me sentiré terriblemente frustrada si no puedo hacerlas.
- Podrimos hablarlo con Clef.
- ¡¿Cómo crees?! Va a pensar que aún ni soy la prometida de Paris y ya me estoy tomando atribuciones que no me corresponden.
-Claro que no, él ha sido nuestro cómplice y creo que está más animado que tú misma en que te conviertas en la nueva soberana de céfiro.
- Marina, ¿pero de dónde sacas eso?
- Ay Anais, aunque ya no traigas lentes, sigues estando biiiien ciega… -Luego de un manazo Marina soltó la carcajada y agregó –Confía en mí, le gustará escucharlo. Y respecto a ser el poder detrás del trono… no lo sé.
- Marina actualmente estás desempleada, tendrías el tiempo.
- ¡Hey pero sí quiero ejercer!
- Y no digo que no lo hagas amiga, sólo pido tu apoyo ahora que estás libre, porque en cuanto tengas trabajo ya no podrás hacerlo. Hablemos con Clef.
- ¿¡Cómo crees Anais?! Qué pena, va a pensar que nos estamos aprovechando.
- Pues es lo mismo que va a pensar si le hablamos de mis ideas para cuando sea reina, que eso, ni siquiera me lo han ofrecido.
- Es diferente.
- Es lo mis-
- ¡Buenos diiias! –el saludo cantarín de la pelirroja que entraba a la casa llamó la atención de ambas.
- ¡Bienvenida! ¿Cómo te fue?
- Muy bien. Ya tenemos a Autosam enganchado y en espera.
- Sabía que lo harías fierecilla. ¿Y esa brillante sonrisa?
- Ah es que además de lograr mi cometido me divertí bastante en Autosam.
- Que bien, pensé que era un planeta gris y aburrido.
- Tiene sus cosas buenas.
- ¿Cómo cuáles?
- Motos de velocidad.
- ¿Pasaste la noche allá? –preguntó Anais entrando por primera vez a la conversación con la pelirroja.
- Sí, con Latis.
Ambas se le quedaron viendo, Anais con espanto y Marina con picardía.
- ¡Hey no así, par de pervertidas!
- Jajaja no tengo la culpa de tu selección de palabras jajaja con razón vienes tan feliz jajaja
Lucy se le fue encima a Marina en juego y luego de una mini lucha ambas se enderezaron y Lucy se sentó con ellas a platicar.
Despues de un rato de aclaraciones y puestas al corriente por ambos lados…
- Creo que Marina tiene razón, a Clef van a gustarle tus ideas, y la verdad Anais, eres demasiado formal, mira que esperar a una invitación por escrito para algo que a todos nos es evidente… A menos que Paris renuncie al trono TÚ serás la próxima reina de Céfiro. Y si Paris te ama de verdad aceptará y hará las reformas que sean necesarias para que la reina gobierne a la par. Si no, no te merece ni te conviene.
- Que fría…. –dijo taimada Marina.
- Es la verdad –afirmó la pelirroja, que, de que tenía carácter, tenía. –Y en cuanto a ti Marina, no hay nadie mejor para obligar a esos holgazanes a hacer lo que deben, Clef necesita nuestra ayuda.
- Ya le hemos ayudado bastante, desde la primera vez que lo vimos.
- Con mayor razón, ¿qué te cuesta otra más? Además caería perfecto a nuestros planes, con las tres guerreras mágicas metidas en el poder, podremos arreglar mejor esto del conflicto político. Por lo que pude ver, en Autosam se nos respeta y admira, podemos usar eso a nuestro favor. La presidenta está muy interesada en saber sobre nuestros métodos energéticos, exopolíticos y en materia de salud. Tres terrícolas con conocimientos "milenarios" en puestos de poder en Céfiro le serán extremadamente atractivas para volver a tratar con el planeta.
- En eso tienes mucha razón, pero aún no he dicho que tomaré el puesto de Clef.
- ¿Entonces? –dijo Lucy mirándole inquisitiva –Anais aún no es nombrada reina, apenas yo estoy participando de forma extraoficial por el lado de la cancillería con Latis, sería bueno que otra guerrera estuviera dentro de un puesto importante, aunque fuera en interinato, para meternos "como el agua", y en tu caso nunca mejor dicho.
Anais la miró con suplica y Lucy con una sonrisa ladina sabiendo que su lógica no tenía falla.
- Está bien. Par de chantajistas. Tú –le dijo a Anais –deberías trabajar en telenovelas, y tú –dijo a Lucy –en la mafia italiana, hostigar se les da.
- Tú no te quedas atrás, deberías ser una política de cuello blanco.
Ahora quien se tiró sobre Lucy fue Marina ante las risas de Anais.
Dos días después en Céfiro…
- Anais tiene razón Clef, y ella sabe más de esto que nosotros. Si dice que es urgente que tomes un descanso así será.
- Pero Paris ¿quién se hará cargo de la administración? Eres el Rey pero no puedes con todo, y yo no tengo a nadie que me substituya. –Clef suspiró resignado y agobiado –Se necesita mano dura y un carácter fuerte para evitar insubordinaciones y asegurarse que todo funcione perfecto.
- No tiene por qué ser perfecto.
- Paris –dijo mirándolo severamente desde su posición acostada –esto que te parece sencillo no funciona por sí solo, el más mínimo error puede ocasionar grandes problemas, y no estoy exagerando. Estás acostumbrado a que todo funcione tan bien que jamás te preocupas que alguna orden sea omitida y el pueblo sufra por ello pero ¿quién crees que gestiona el orden absoluto en que se cimienta el excelente funcionamiento de este centro de poder? ¿Por qué crees que todos obedecen y hacen lo que deben? Si crees que los leves casos de corrupción que han existido en estos siglos son demasiados déjame decirte que serían cientos más si alguien un hubiera llevado mano dura desde con el más humilde sirviente hasta con el más encumbrado primer ministro. ¿Por qué crees tú que su primer movimiento cuando creamos la nueva constitución antes de tu ascensión fue sacarme de la jugada?
Paris le miró sorprendido y luego se quedó callado y pensativo. Era verdad… Clef siempre hacía más de lo que se podía notar. Ese hombre había sido el verdadero pilar de este mundo en todos los demás aspectos manteniendo un orden casi perfecto y estable del mundo por cientos de años y ahora, aquí estaban las consecuencias sobre su salud.
- Tienes razón gran maestro, sin embargo, tampoco voy a arriesgar tu vida. Ya veré qué hago o a quién encuentro para que tome tu lugar, pero tú de esta cama no te levantas.
- Paris por favor, no seas terco, nadie más puede-
- Hola ¿se puede pasar? –dijo una pelirroja asomando la cabeza.
- Mis niñas, bienvenidas, claro pasen.
- ¿Cómo está el enfermito?
- Mejor Marina, gracias por preguntar.
- Esa respuesta es genérica Gurú Clef, el burnout no se cura en tres días.
- Pero es verdad que me siento mejor Anais.
- Y te sentirás mejor en tanto estés acostado, pero intenta trabajar y verás que la recaída será mucho peor. El Burnout no es un juego Gurú Clef, tómatelo más en serio. –le reprendió seria.
- ¿Me estás regañando mi niña? –preguntó el gurú desde su cama, con expresión divertida.
Anais al darse cuenta, suavizó su expresión, aflojó el ceño y carraspeó un poco –Perdón, no era mi intensión. Sólo… no lo tomes tan a la ligera.
- Está bien –dijo sonriendo.
- Que bueno que llegaron, a ver si me ayudan a convencerlo de que se quede en la cama, porque insiste en irse a trabajar.
- No es terquedad –dijo agobiado –es que no tengo a nadie que se haga cargo de esto.
- Gurú Clef –dijo Lucy animada –hemos venido a traer la solución a tus problemas.
- ¿La solución?
- Sí, y que bueno que Paris está aquí, porque necesitaremos de su apoyo.
- ¿De qué se trata? –Preguntó Paris más puesto que calcetín para dar su "sí" a cualquier ocurrencia de estos diablillos salvadores.
Marina suspiró resignada y se sentó cerca de la cama junto a sus amigas y Paris.
- Verás, a Anais se le ocurrió que…
Momentos después, las chicas y Paris se ponían en pie y se despedían de Clef para dejarle descansar. Y antes de retirarse Anais volteó hacia el mago para decir.
- Clef… ¿crees que podríamos hablar mañana?
- ¿De qué se trata mi niña?
Anais volteó a donde estaba Paris y dijo –No es importante, sólo… quisiera hablar del algo contigo.
- Hablemos ahora.
La joven negó con suavidad –Tienes que dormir, y dormir mucho.
- Me la paso dormido todo el día.
- Y eso querido amigo, es parte de la enfermedad pero también de la cura. Escucha a tu cuerpo y has lo que te pida. Es todo lo que debes hacer por ahora. Hoy hablaré con tus doctores. Queríamos traerte unas vitaminas y medicina de nuestro mundo, especial para estos casos, pero temo que pudieran hacerte reacción adversa. Quiero informarme bien sobre la biología humana en Céfiro primero.
- ¿Segura que no deseas hablarlo ahora?
- No, descansa.
- Está bien. Pero entonces te espero mañana al medio día para platicar ¿de acuerdo?
Ella le sonrió y le dijo –Aquí estaré. Gracias. Nos retiramos, descansa.
Los cuatro salieron de la habitación y el mago suspiró. Sí que se sentía cansado, más que eso. La verdad… sus deseos de ponerse a trabajar venían sólo de su responsabilidad y la presión que sentía al saber que nadie más se haría cargo de esto con mano dura como él, porque lo que era su cuerpo, la verdad le decía que no resistiría ni un solo día más. Estaba exhausto pero no quería decirlo. Sin embargo, ahora que la persona más indicada para implantar terror y obligar a todo mundo a trabajar como debía estaría en su puesto, Clef podía admitir ante sí mismo y los demás, que su cuerpo ya no podía más, y exigía a gritos descanso. Con una sonrisa maliciosa y al mismo tiempo aliviada sabiendo a ese demonio astuto y con carácter en su puesto, Clef suspiró y cerró los ojos, quedando profundamente dormido en menos de dos minutos.
La semana entrante en la cámara de gobierno…
Una importante junta administrativa tenía lugar, y luego de una hora de resolver asuntos y temas políticos, ya para el final Paris anunciaba y oficializaba el retiro temporal del Jefe Gurú Clef.
- Y es por eso que debido a la delicada condición de nuestro Jefe Gurú, será relevado temporalmente de sus funciones hasta que su salud le permita retomar su cargo.
La noticia fue inesperada y preocupante, ya que el planeta necesitaba un Jefe Gurú. Había otros magos poderosos que podían tomar la batuta en temas mágicos y esotéricos sí, pero ninguno había cargado con la administración gubernamental, social y religiosa. Gurú Clef llevaba un control absoluto de esos temas y gestionaba con éxito todas las dependencias que movían el correcto funcionamiento con esa autoridad que no se discutía. Sin embargo su afán había llegado a tal punto que las personas bajo su mando se habían acostumbrado a que Clef hasta pensara por ellos, y sólo se limitaban a obedecer órdenes cual maquinas sin molestarse en hacer realmente su trabajo al cien por ciento.
Era un dilema para algunos, pero para otros… Esta era una gran oportunidad…
- Como ya saben, nuestro querido Gurú era la máxima autoridad en el ramo de la magia, incluso por encima del soberano, sin embargo también llevaba una gestión impecable de otras áreas gubernamentales sociales diplomáticas y religiosas. Y aún más, cuando todo se vino abajo para nosotros en la última gran guerra. Fue algo excesivo para una sola persona. Por eso a partir de hoy el puesto será divido en dos facciones.
- ¿Dividido?
- Se ha vuelto obvio que es una carga muy grande para una sola persona. Por esa razón habrá dos partes que serán "El Jefe Gurú" y "La Suprema Sacerdotisa".
- ¿Una sacerdotisa?
- Puede ser sacerdote. Deben recordar que en tiempos del pilar, el jefe gurú tuvo siempre una mano derecha, el sumo sacerdote, que le ayudaba en el cuidado del Pilar y todos sus asuntos, incluyendo la tesorería, mientras él gurú se encargaba de la política y el bienestar social. Sin embargo al cambiar el sistema y a la muerte de Zagato, el puesto se olvidó y entro en recesión ante las circunstancias, pero habiendo dado resultado antes, es obvio que se necesita de un supremo sacerdote que pueda llevar el peso del cargo. Sin embargo el Pilar ya no existe, somos un reino soberano que ahora debe ser responsable de sí mismo, y ante el cambio de circunstancias, el Sacerdote o Sacerdotisa no será delegado a asuntos mágicos ya que el gobierno ha cambiado, en este caso deberá ayudar al Rey a administrar la regencia, como hacía Clef.
La cámara se llenó de murmullos, preocupados algunos, taimados otros, con Gurú Clef fuera y con el puesto dividido, la dinámica se relajaría bastante lo cual favorecería ciertos… asuntos.
- Quiero aclarar que el Supremo Sacerdote no se considerará segundo bajo el gurú, estarán totalmente a la par en poder y decisiones. Ya no será considerado la mano derecha del gurú, sino que será llamado "El Ala derecha" pues como saben un pájaro para volar necesita en igual poder de ambas alas. De momento pues, tendremos a un Jefe Gurú Interino supliendo a nuestro querido Gurú Clef, y a un sacerdote interino también.
Esto… ¡Era perfecto! Ciertos ministros se frotaban las manos y estaban ávidos de "sugerir" candidatos para el interinato del Supremo Sacerdote, pues sería conveniente para sus intenciones, sin embargo…
- ¿Y cómo se elegirá el candidato majestad? ¿Por votación de la cámara real?
- No, no le compete a la politica. Para el Jefe Gurú interino, compete sólo al consejo de Alta Magia el voto. Y ya han votado. Quiero anunciar que en la parte mágica el consejo de magia ha votado y se ha decidido que el más indicado para el puesto es el Gran Ishtar Samanar, será él quien tome el interinato como Jefe Gurú para los asuntos que competen a la magia la religión y el concilio.
La puerta se abrió y ataviado con sus galas para el momento y un imponente báculo de mago, entró un hombre mayor de lacia sedosa y muy larga cabellera blanca y barba igualmente larga e impecable. El hombre que a pesar de su edad caminaba perfectamente erguido y con gran elegancia subió al entarimado del trono de la cámara y saludó al rey con una reverencia.
Paris le recibió con igual respeto y un Chambelán trajo hasta Paris la corona del Jefe Gurú, misma que por tantos años portara Clef. Samanar hizo una inclinación y Paris colocó la corona al Mago oficializando su envestidura interina.
- Bienvenido Gran Ishtar Samanar, este día yo te envisto como el Jefe Gurú Interino del Planeta ante la Gran Cámara Real de Céfiro.
- Aceptó mi majestad, y en nombre de la gran magia, juro ser leal y pronto con mi deber.
- Así sea.
Todo mundo hizo sonar sus anillos de rango contra la madera para dar la bienvenida al nuevo Jefe Gurú interino.
Samanar entonces tomó su lugar parandose al lado del Rey quién volvió a tomar asiento en su trono.
- ¿Y quién votará para el Supremo Sacerdote? –quiso saber uno de los políticos ávidos de presentar un candidato.
- Nadie.
- ¡¿Cómo?! ¡Pero majestad, si el Supremo Sacerdote será electo por orden del Rey, como consejo al menos tenemos derecho a sugerir candidatos!
- Ministro Excelom, nunca dije que sería elección del Rey, esto está más allá de los hombres –dijo sonriendo –y es que he recibido una orden divina.
- ¿Orden divina? –preguntó desconcertado.
- Recordaran el último juicio místico con la presencia en la sala de los mismísimos Dioses.
Todo mundo asintió.
- Y deben recordar también que los Dioses hablaron y prometieron tomar a Céfiro bajo su directa protección y guía hasta que todo tomara orden pertinente.
Todo mundo asintió de nuevo.
- Pues me alegra anunciar que los Dioses están cumpliendo con su palabra, pues han enviado a sus hijas a arreglar nuestros problemas una vez más, y así como el Dios Rayearth nos ha bendecido y envió a su hija a mediar ante Autosam logrando una promesa de reencuentro –los presentes exclamaron aliviados y esperanzados –los Dioses siguen derramando su gracia sobre nosotros al poner a la Hija de los Mares –dijo al tiempo que poniéndose de pie tendía la mano con galantería y detrás del cortinaje del trono de la cámara, salía Marina soberbia y ataviada para la ocasión tomando la mano de Paris –al mando del sumo sacerdocio del Planeta.
La joven también portaba un báculo alto de blanca madera recubierto en hermosos cristales blancos y coronado por la cabeza de un dragón de cristal tornazolado azulado que fieramente tenía una bola de fuego helado hecho también de cristal de un intenso azul saliendo de sus fauces, mientras su cuerpo serpenteaba por el mango y cuyas imponentes alas abiertas le daban un aspecto soberbio y poderoso al accesorio.
Aunque muchos se decepcionaron de sus planes, no pudieron evitar como los demás emocionarse y exclamar con gran asombro. ¡Una hija de los Dioses! ¡Esto… tenía que ser una bendición, esto sólo auguraba buena suerte! ¡Despues de lo presenciado en el Juicio Místico, era claro que tenerla a ella era como si Ceres en persona estuviera ahí!
El chambelán de nuevo se acercó al Rey con otro cojín donde estaba posada una… ¿corona? No lo sabían, no era la clásica tiara ceferina.
En oro blanco y de chispeantes cristales blancos azulinos como hielo, un hermoso halo coronado por soles estrellas y lunas, colgantes laterales y una especie de collar, se montaba alto y orgulloso sobre el cojín.
Paris tomó el extraño accesorio y con gran solemnidad se aproximó a Marina quien delicadamente se inclinó un poco para que Paris pudiera poner la extraña corona sobre su cabeza, corona que alta y amplia, la hacía lucir ciertamente mística.
- Marina, bendecida hija del Dios de los Mares ¿aceptas tomar bajo tu cuidado al pueblo de Céfiro durante este interinato?
- Acepto en nombre del Dios que porto, sere su representante en la tierra del hombre y prometo cuidar de su pueblo con honestidad y amor, y llevar con firmeza las riendas de esta administración, castigando con puño de hierro a quien atente contra su integridad. Mientras esta corona ostente en mi cabeza esta administración rendirá sólo cuentas honestas justas y sobre todo competentes. –afirmó enfatizando con severidad, haciendo encoger a más de uno.
Paris tomó la mano de la chica de nuevo y avanzando con ella al frente del entarimado pronunció solemne e imperativo.
- Gran consejo real de Céfiro, presento ante ustedes de forma oficial a la única Divina Suprema Sacerdotisa interina de Céfiro, Marina, Campeona de Céfiro, Guerrera Mágica y Señora de las Aguas la Magia y la Intuición, hija amada del Dios Guardián Ceres. Que bajo tu divina guía, estemos seguros. Sepamos apreciar la bendición, el honor y privilegio que será tener a una hija de los Dioses como la primera, y en este caso única Divina Suprema Sacerdotisa de Céfiro.
- Mi señora –el ala del Norte fue el primero en hacer una ampulosa reverencia, la cual de inmediato siguieron todos los demás.
Luego todo mundo golpeo sus anillos de metal contra las mesas para dar la bienvenida a su Suprema Sacerdotisa.
- Mi gran señora –dijo el mago reverenciándola y ofreciendo ambas manos las cuales la chica tomó –espero de corazón que seamos un equipo formidable. Cuente conmigo mi divina dama.
- Así lo deseo también Gran Ishtar, que sea para bien.
- Así sea –dijo Paris con una sonrisa poniendo sus manos sobre las de estos dos.
Cuando la junta de cámara terminó los chambelanes reales salieron rumbo al pueblo a dar las buenas nuevas y notificar a la población de los nuevos cambios. Si bien la noticia de que el querido Gurú Clef se encontraba grave de salud, preocupó y entristeció al pueblo, el saber que en su puesto entraban el querido y benévolo Ishtar Samanar, y más aún una Divina Guerrera Mágica, causó suficiente revuelo y gozo para subir la moral la gente. Porque tener a uno de los Dioses de guía, sólo podía significar bonanza y bendiciones para el pueblo.
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Ok, hasta aquí el cap de hoy, una disculpa por tardarme tanto en actualizar, pero, la cosa fue que por error moví los archivos y los traía perdidos, todos los caps, ya estaba yo angustiada de haber perdido todo mi trabajo T-T. Pero los encontré y aquí está otro capítulo. Deseo que lo disfruten.
Como verás quienes han leído mis otros fanfics de Guerreras, decidí traer de vuelta a un personaje original mío al que le tengo mucho cariño por su forma de ser, y ese es el mago Samanar del fanfic "Guerreras Mágicas la nueva historia" espero les alegre verlo de nuevo, ya traía yo ganas de sacarlo en otro fanfic, y aunque este no tiene nada que ver con la línea temporal del otro, no me resistí a traerlo. Porque él es todo lo travieso que Gurú Clef no se permite ser.
Ya que Navidad está cerca y no sé si me sea posible actualizar para el 24 por todas las cosas que voy a estar haciendo en estos días, les deseo desde ya, una muy Feliz Navidad y un muy próspero y feliz Año Nuevo. Gracias a todos lo que me siguen y pacientemente esperan actualización y espero seguir leyendo sus bonitos reviews el año que entra. Un abrazo a todos y gracias por leer y apoyar al fanfic y a mí.
Mary-Anais: Muchas gracias por tus palabras y tu espera, deseo que este capítulo te guste mucho. Pues que te digo de Marina, es un demonio con inspiración, y muy buena, tiene la escuela del Planeta Tierra, esa va a ser una política bien tranza pero con buenas intenciones. Un abrazo y espero leer tus comentarios sobre este fic.
Anyelasaryp: Hola ¿cómo estás? Pues sí, ese meme está perfectísimo para el momento :D. Es que ellos no saben nada de manipulación psicológica, pobres, pero mejor para las chicas. Y en cuanto a Paris y Anais ya se vienen los momentos entre ellos, espero que te guste el pequeño momento de este capítulo. Un abrazo de gato mojado.
Anaryuuzaki: Deuses! Olhando a data da sua review percebo que demorei quase um ano para atualizar! Não senti a hora. Mas eu tinha perdido os arquivos e pensei que eles tinham desaparecido completamente, devo dizer que isso me deixou triste porque pensei que tinha perdido todo o meu trabalho, mas encontrei-os e agora estou feliz!
Muito obrigada pelos seus bons votos. E agora que já é dezembro de novo, desejo um Feliz Natal a partir de agora, desejo também que todas as coisas lindas que você deseja se tornem realidade. Como vocês podem ver, tem mais novidades sobre Clef e Marina, espero que gostem, e me digam o que acharam da nosso doente Clef. Já que você acompanhou minhas outras fanfics acho que você vai se lembrar do Samanar, o bruxo branco e meio travesso, a verdade é que eu ia colocar outra pessoa mas queria muito trazer o Samanar de volta porque acho ele um homem adorável. Espero que esta mensagem tenha saído correta em ortografia e gramática, embora tenha a impressão de que algo está escrito errado... XD Abraços e bênçãos!
Eccogris061010: No te preocupes, yo entiendo, gracias por comentar y por tus bonitas palabras. Me alegra que te siga gustando el Fanfic, deseo te guste esta actualización. Saludos cariñosos.
Minelava: Sí tienes razón, es triste y difícil sobre todo para los familiares y aunque puede ser muy difícil tratar con ellos, la verdad es que también para el enfermo es triste y cruel que no tenga tratamientos porque son enfermedades que se sufren mucho, por eso Anais habiendo pasado por algo relacionado en un país donde no se atienden esas cosas por vergüenza, ahora quiere mejorar la situación para todos en céfiro. Creo que será una reina maravillosa. Y en cuanto a eso cada vez más se acerca al trono, pero todo a su tiempo, que se vea "natural" para el pueblo XD. Sí Clef era el lexus pero no te apures, la idea era confundir a los asistentes a la fiesta, incluidos los lectores :D. Me alegra que te guste mi Lucy, es que creo que para una Leo tan vivaz y fogosa como Lucy, eso de ser tan inocentona a esta edad y viniendo del planeta Tierra pues, ya no le va. Claro que Lucy tiene su inocencia, pero si comparamos lo maliciosos que somos nosotros y la poca malicia de céfiro, es obvio que Lucy se va a comer a Latis, o así lo veo yo, y lo mejor es que lo hará de forma espontánea y natural, sin esforzarse siquiera. Aunque hay ciertas otras cosas de las que Latis sabe más… creo que ambos van a equilibrarse. Y justo lo que decías sobre Marina, como ves, esa niña sí es una Mazzarino pero en efecto con mejores intenciones, como le dije a Mary-Anais, Marina va a ser una política tranza pero de buen corazón. Y sobre el final de Seizo y su familia, creo que te va a gustar. La Tierra es Celosa y no deja que metan mano los extranjeros, sin embargo… todo se paga. Espero que te guste este capítulo. Muchos saludos amiga y un abrazo invernal.
pheinsteins1105: Hola bienvenida al fanfic, por tu Nick asumo que eres fan de Saint Seiya y sobre todo de Pandora Heinstein, muy buena elección. Pues gracias por todos tus reviews, como veras en esta historia hay de todo hasta al pobre Clef le tocó, pero él tiene la culpa, en esa sociedad tan antigua y conservadora, que se secretee en las esquinas con chicas lindas en ropa corta pues… Le pone pimienta a su santa y aburrida vida XD. Y pues Saudra nop, no es exuberante, como vimos a las CLAMP les gusta dibujar mujer muy espigadas y delgadas, menuditas, como se vio cuando Inouva (Nova en Latinoamerica) se transformó en Lida para engallar a Paris, nos presentó un estilo de mujer muy delgada espigada y sin mucha curva, pero con un rostro bonito. Y así varias pueblerinas que vemos a lo largo dela serie, las que se veían con más curvas eran las que ya eran mamás, y tiene lógica, el cuerpo embarnece. Por eso Saudra era del tipo cuerpo humilde pero de rostro muy bonito, ojo, dije bonito, no hermoso ;) Y bueno Caldina más que chismosa resultó conspirativa. Bueno aquí está el siguiente capítulo, espero lo disfrutes, y me dicen que te pareció.
