Autor Original: Mayumi Selnia
ID: 3994309
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Destinado a ser mío
Gakupo se congeló al escuchar lo que la voz le había dicho. La tristeza se desbordó en su corazón porque sabe que todos merecen sonreír. Se acostó en su cama, pensando en lo que dijo Luka y en la voz que escuchó.
"¿Por qué yo? ¿Por qué tengo que escuchar esa voz todo el tiempo?" pensó, apretando el puño mientras dormía.
"Mantente alejado" dijo la chica.
"¿Por qué? ¿Quién eres?" preguntó Gakupo.
"¡Solo mantente alejado!" la niña huyó llorando.
"¿Qué hice?" pensó Gakupo, sintiéndose mal consigo mismo porque no sabía cómo corregir los errores que cometió.
"¡Gakupooooo-kuuuunnnnn!" gritó Miku, palmeando a Gakupo en el pecho con tanta fuerza que se despertó de su profundo sueño. Se sentó y casi tosió, sin aire.
"Oh, ¿te golpeé demasiado fuerte?" preguntó Miku, un poco preocupada, pero aún juguetona.
"¡Por supuesto que sí! ¿No ves que me estoy muriendo?" Gakupo le gritó a la cara a Miku.
Miku se rio y salió de su habitación.
"Date prisa, tenemos que ir a un sitio" dijo Miku, antes de cerrar la puerta para darle tiempo a Gakupo a prepararse.
"Ahora que lo menciona, es sábado" se dijo.
"Me pregunto a dónde vamos"
Bajó las escaleras después de vestirse. Llevaba una camiseta blanca con un chaleco negro en la parte superior, y su pelo morado, todavía recogido. Cuando llegó a la sala de estar, se encontró con Luka, que vestía una linda minifalda marrón combinada con una camisola rosa claro y un cárdigan sin volantes en la parte superior y botas de combate marrones. Su largo pelo rosa pastel todavía estaba suelto, lo que la hacía más atractiva. Su minifalda mostraba sus piernas largas y suaves, haciéndola lucir más sexy.
Gakupo tragó saliva cuando ella se giró hacia él. Luka se tornó insegura cuando vio los grandes ojos de Gakupo mirándola.
"Creo que me he exagerado con mi atuendo" dijo, mirando su falda y botas.
"¡N-No!" protestó Gakupo.
"¿Eh?" cuestionó Luka, mirándolo.
"L-Lindo" Gakupo giró la cabeza hacia un lado para ocultar su rostro sonrojado.
"¿Eh?" Luka no escuchó el cumplido de Gakupo.
"¡D-Dije que es l-lindo!" gritó Gakupo, sonrojándose.
Luka se sorprendió de lo que había dicho y sonrió con una sonrisa de alivio mientras sus mejillas se ponían rojas.
"Está bien, pareja. Vamos" Miku empujó a los dos hacia la puerta.
"¿P-Pareja?" Luka y Gakupo dijeron en sincronización.
"¡Solo vamos!" dijo Miku con impaciencia.
Los tres caminaron con Gakupo en medio. En su camino, Miku explicó que los tres caminarían al centro para comprar algo para Gumi. Gumi había estado enferma durante cuatro días y comenzaba a sentirse solo.
"¿Qué tal si nos separamos?" dijo Miku, mientras estaban parados en mitad de las aceras llenas de gente caminando por el centro.
"¿Qué?" gritó Gakupo, haciendo que la gente que pasaba los mirara a los tres.
"Luka se va a perder"
"Entonces, ve con ella. ¿No es fácil?" dijo Miku, ignorando el problema rápidamente.
"Hasta luego" Miku comenzó a huir, luego hizo una pausa y se dio la vuelta.
"Encontrémonos frente al café en una hora" gritó, luego continuó caminando, dejando a Luka y Gakupo sin palabras.
"Supongo que no tenemos más remedio que irnos" suspiró Gakupo, metiendo las manos en los bolsillos y comenzando a caminar en la dirección opuesta. Luka lo siguió en silencio.
De la nada, una gran multitud se acercó, separando a los dos. Luka fue empujada a un poste donde se encogió, asustada de ser atropellada por la gran multitud.
"¿Sabes qué regalarle a una chica, Lu-" Gakupo se dio la vuelta y la presencia de Luka había desaparecido.
"¡Ah! ¡Luka! ¡Luka!" comenzó a entrar en pánico y gritó por todo el lugar. Corrió por el área donde la vio por última vez y gritó su nombre. Incluso le preguntó a la gente si la habían visto.
Después de buscarla durante media hora, encontró a una chica de pelo largo rosado parada en la esquina.
"Por fin… te encontré…" dijo Gakupo, jadeando por respirar después de correr, presa del pánico.
De la nada, Luka abrazó a Gakupo y estrujó su camisa, temblando de miedo, pero aliviada.
"Estaba tan asustada" dijo, sonando como una niña que terminó de llorar.
Primero, Gakupo la miró fijamente, sintiendo su cuerpo temblar. Luego, la abrazó con fuerza y le dio unas palmaditas en la cabeza para consolarla.
"Ya está, ya está. Todo está bien ahora" dijo de manera reconfortante.
Mientras comenzaban a caminar, Gakupo agarró la mano de Luka y le indicó que se agarrara a su camisa para que no se separaran de nuevo. Los dos decidieron comprar un pastel para Gumi. Luka fue quien escogió el pastel que compraron. También pidió al empleado que añadiese un '¡Que te mejores pronto!' en el pastel. Luego, Gakupo y Luka caminaron hacia el lugar donde decidieron reunirse con Miku.
"¿Cómo está Gakku?" preguntó Gumi.
"Ha estado bien" dijo Miku, arreglando las flores que había comprado. Miku había planeado ir a casa de Gumi antes que los otros dos para hablar con ella en privado.
"¿Dónde está?"
"Está comprándote un regalo"
"¿Así que lo dejaste solo?"
"No. Está con Luka"
"¿Qué?"
"Cálmate, Gumi. Volveré al centro a buscarlos"
"¡Si pierdo a Gakupo, te echaré la culpa de todo, Miku!" la voz infantil y juguetona de Gumi cambió a un tono maduro pero impaciente en un instante.
"Está bien, está bien" dijo Miku, suspirando. Cerró la puerta con cuidado y dejó a Gumi sola.
"Qué cría" murmuró Miku, saliendo para volver a buscar a Luka y Gakupo.
"Está tardando tanto" dijo Gakupo, mirando su reloj.
No mucho después de eso, Miku llegó corriendo, cansada y sin aliento.
"Siento llegar tarde" dijo Miku, secándose la frente.
"¿Dónde está tu regalo?" preguntó Gakupo, mirando sus manos vacías.
"No pude encontrar uno para Gumi-chan" dijo, mintiendo sobre su primera visita a la casa de Gumi.
"Bueno, no hay otra opción que irse ahora, ¿eh?" dijo Gakupo, agarrando la mano de Luka y comenzó a caminar hacia el camino que conducía a la casa de Gumi.
"Vamos" dijo, mandón.
Miku notó que Luka y Gakupo estaban cogidos de la mano. Apretó el puño pero siguió el caminando.
"No va a estar feliz con esto" pensó.
Cuando llegaron a casa de Gumi, Gakupo simplemente entró a la casa y entró sin llamar.
"Espera, ¿no se supone que debemos llamar?" dijo Luka, agarrando con más fuerza la mano de Gakupo para detenerlo.
"Gumi está sola, confía en mí. Crecimos juntos" dijo Gakupo, un poco impaciente.
Luka estaba empezando a sentirse extraña con la impaciencia de Gakupo. Gakupo llamó suavemente a la puerta de Gumi.
"¿Gakku?" preguntó.
"Sí, soy yo"
Sus pasos ligeramente fuertes fueron audibles desde el otro lado de la puerta, dándole a Gakupo una pista de que Gumi lo había estado esperando. Después de abrir la puerta, saltó sobre Gakupo y lo abrazó con fuerza.
"No podía esperar a verte, Gakku" dijo, todavía abrazándole, quien alzó su mano derecha para que el pastel no se estropease.
"Vuelve a la cama, Gumi-chan" dijo Miku amablemente.
"Bien" dijo Gumi, sonando como una niña mimada.
Los cuatro entraron a la habitación de Gumi, donde se sentaron en sillas a su alrededor.
"Toma" Gakupo le entregó la caja de pastel.
"¡Guau! ¿Me compraste un pastel?" preguntó Gumi, abriendo la caja para dejar a la vista el pastel.
"Recupérate pronto de… Lu… ka" su entusiasta manera de leerlo cambió cuando se dio cuenta de que el pastel era de Luka.
"¿Te gusta? Lo elegí para ti" dijo Luka, emocionada.
Gumi no alzó la mirada y apretó el puño al ver el pastel.
"Pensé que te gustaría… ¡Ah!" Luka jadeó cuando Gumi le tiró el pastel, estropeando su lindo atuendo.
"¡Eres un hazmerreír!" gritó Gumi, ejerciendo su ira hacia Luka.
"¡Hey! ¡Cuida tus modales!" le gritó Gakupo a Gumi, defendiendo a Luka.
"Pero, Gakku-"
"Vamos, Luka" Gakupo cogió la mano de Luka y tiró de ella para salir de la habitación donde Luka experimentó algo que Gakupo no quería que hiciera.
"¡Gakku! ¡Espera!"
Gakupo cerró la puerta de golpe y salió de la casa con Luka.
"¡Ahhh!" gritó Gumi, frustrada por lo que había sucedido.
"¡Esa mujer!" Gumi siguió gritando mientras Miku se quedaba allí sentada, parecía haber lidiado con esto antes y estaba acostumbrada. La voz de Gumi había cambiado a un tono maduro de nuevo.
"Gumi" dijo Miku con calma.
Gumi se volvió para mirarla con sus grandes ojos enfadados.
"Todo irá hacia donde debe ir. Confía en mí" dijo Miku, calmando a Gumi acariciando suavemente su rostro.
"Tienes razón. Después de todo, Gakupo está destinado a ser mío"
