Autor Original: DwaejiTokki

ID: 5950111

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Kaito se detuvo en la puerta y sintió una oleada de irritación "¿Qué está haciendo él aquí?" preguntó en voz alta para que su rival pudiera escucharlo. Deslizó sus gafas de sol por encima de los ojos para descansasen sobre su pelo azul, mostrando su ceño fruncido.

Gakupo, de hecho, lo escuchó y alzó la vista de su teléfono para ver a su archienemigo de pie en la puerta. La molestia también cruzó su rostro. Giró su cabeza de largo cabello púrpura lejos de Kaito para mirar a su representante, quien se puso de pie y cruzó la habitación para encontrarse con el representante de Kaito.

"Me alegro de que pudieras conseguirlo" dijo Gumi, estrechando la mano de Meiko, la representante de Kaito.

"Me alegro de estar aquí" respondió Meiko, sonriendo "Ahora, ¿ponemos al corriente a los chicos?"

"¿Ponernos al corriente de qué?" habló Gakupo con voz venenosa.

Kaito se quedó donde estaba, cruzando los brazos. Estaba contemplando si irse o no, y acababa de decidirlo cuando Meiko pareció leer su mente. Extendió la mano detrás de ella y lo agarró del brazo con habilidad, luego lo arrastró hacia adelante para sentarse en las sillas de cuero frente a Gakupo y Gumi. Se habían encontrado en una habitación privada en un estudio de grabación, y apenas lograron esquivar a una horda de fanáticas cuando las vieron.

"Está bien" dijo Gumi cuando todos estuvieron sentados. Gakupo la miró con el ceño fruncido "Estamos aquí hoy porque Meiko y yo hemos decidido que sería un impulso para los índices de audiencia de ambos el grabar un álbum juntos"

Los vocalistas se miraron a los ojos con una expresión de sorpresa que instantáneamente se convirtió en disgusto.

Meiko continuó donde lo había dejado Gumi "Así que hemos elegido algunas de vuestras mejores canciones, seis de cada uno, y un experto en duetos las reescribió para que las cantaseis. Así que ninguno de los dos tendrá trabajo que hacer. Todo lo que tenéis que hacer es ensayar un par de veces, y durante las próximas dos semanas, ¡las grabaremos!"

Kaito arqueó una ceja "¿Un experto en dúos?"

Gakupo miró a Gumi "¿Cómo pudiste decidir algo sin mí tan fácilmente?" demandó. Hizo un gesto grosero hacia Kaito, quien entrecerró los ojos "¡No puedo trabajar con este tipo! Es imposible"

Gumi solo se rio "Estoy segura de que los dos acabarán apegados el uno al otor. No es como si se odiaran"

"Eso es exactamente lo que es" siseó Gakupo.

"Bueno" dijo Kaito airadamente "Yo te odio más"

"Te voy a estrangular con esa estúpida bufanda" respondió Gakupo.

Kaito pareció ofendido "Te estrangularé con tu ridículo pelo"

Gakupo se puso de pie, con los puños apretados a los costados y Kaito hizo lo mismo. Meiko y Gumi intercambiaron una mirada inquieta, sin querer intervenir si estallaba un altercado físico.

"¡Oh, mira!" exclamó la voz nerviosa de Meiko "¡Ahí está nuestro experto, justo para salvarnos!"

Ambos hombres miraron hacia la puerta y vieron a una mujer de aspecto bastante joven mirándolos. Llevaba el pelo de color verde azulado recogido en dos coletas y, aunque tenía el pelo recogido, las puntas casi tocaban el suelo. Su mini falda mostraba sus piernas largas y suaves "¿He interrumpido algo?" preguntó, moviendo dos libros de canciones en sus brazos.

"No, no" dijo Gumi, levantándose para saludarla "Estamos tan contentos de que estés aquí, Miku. Muchas gracias por venir"

Miku sonrió "No es nada, de verdad" dijo "De hecho, soy una gran admiradora de los dos, ¿sabéis? Y no tenéis ni idea de lo emocionada que estaba cuando descubrí que querían hacer un álbum juntos. Elegí sus mejores canciones" mientras parloteaba, cruzó la habitación y dejó los libros en la mesa de café, después se giró para mirarlos "Sois mucho más altos en persona, ¿sabéis?" dijo.

Los hombres la miraron sin saber qué decir. Se veía demasiado linda e inocente para alejarse descaradamente. Kaito interiormente esperaba que se diera prisa y se fuera para poder decirle a las representantes que definitivamente no estaba haciendo ningún albúm en dúo. Los pensamientos de Gakupo iban en la misma línea.

"Miku" dijo Meiko "Te importaría, eh, pasar a estos dos cabezotas sus partes?"

"¡Claro!" Miku cogió uno de los libretos "Por supuesto, ambos tendrán uno de estos. Los imprimí en el mejor papel y los encuaderné yo misma, ¡solo lo mejor para vosotros dos! Y aquí está el índice, para que no tengáis que buscar la canción que queráis. No tenéis que cantarlas en el orden en que las puse, por supuesto, pero sentí que en este orden tenían mejor flujo"

"Las líneas de Gakupo son de color púrpura, ya que es su color favorito, y las de Kaito son en azul. También puse la primera inicial antes de la línea en caso de que seáis daltónicos y no podáis diferenciar el púrpura y el azul. Tuve suerte de pensar eso. Eso habría sido vergonzoso"

"Y escribí la música y las señales vocales para que no os confundierais. No digo que lo haréis, fue por si acaso, por supuesto. Los dos sois increíbles, por lo que es difícil imaginar que seáis normales y cometáis errores, como el resto de personas"

"De todos modos, hay seis canciones de Gakupo y seis de Kaito, solo para hacerlo justo y equitativo. Odiaría herir los sentimientos de alguno. También escribí los dúos para que tuvieran la misma cantidad de partes que cantar como pude. La mayoría de las veces es armonía, pero hay partes divididas"

"¿Alguna pregunta?" terminó finalmente, alzando la mirada del libro a los cantantes.

"No" respondieron a la vez.

"¡Genial!" dijo Miku, cerrándolo y volviéndolo a colocar en su lugar "¡No puedo esperar a escuchar el producto terminado!" la chica miró su reloj de pulsera y pronunció una serie de maldiciones, sorprendiéndolos a todos "Llego tarde" dijo, moviéndose hacia la puerta "¡Os veo luego!"

"Entonces," dijo Gumi, cogiendo uno de los libros y entregándoselo a Gakupo "¿Lo harás?"

Meiko cogió el otro y lo puso en las manos de Kaito.

Los hombres se fulminaron con la mirada de forma hosca la música en sus manos, luego lentamente se miraron el uno al otro. Por consentimiento mutuo y tácito, asintieron secamente, luego regresaron a sus asientos y comenzaron a revisar sus partes. Meiko y Gumi sonrieron satisfechas y chocaron los cinco.