—¡Ja! Creí que había dicho la razón al inicio, ¿Qué acaso además de sorda tienes mala memoria? Vamos, trata de pensar un poco —. A pesar de estar casi agonizando en el suelo, aún tenía suficiente fuerza para vacilar.
—Tienes una lengua muy suelta para tu situación, pequeño bastardo. Además, te pedí que hablaras—. Lanzó un cristal, aunque este no fue directo a él, intencionalmente lo hizo clavarse en el suelo de madera justo al lado de su cuello.
—Pffff... Cómo sea, ya les dije antes. Yo soy un superhéroe de está ciudad, estaba dando mi ronda diaria de vigilar que nada se salga de lo común y pude escuchar una pequeña pelea ruidosa por fuera del parque, así que al entrar vi que eran ustedes dos y decidí pararles los pies ¿Contenta?—.
—¿Un superhéroe? Vaya, ¿Y qué haces? ¿Detienes robos, bajas gatos atorados de los árboles, regañas gente que tira basura? —. En su voz se notó un poco de incertidumbre, parecía que ella sospechó un poco una cosa.
—¡Si! Justamente eso y a veces también limpio la casa de la gente cuando no están ahí ¿Acaso eres una fan mía o algo? Eso no te salvaría del castigo aún así —. Parecía que se había emocionado un poco por unos segundos.
—No, no diría eso. Simplemente me informo de lo que pasa en está ciudad. Así que así sé que tú eres aquél asesino serial que buscan por dejar a algunos criminales absolutamente molidos a golpes—.
—¿Ahhh..? Bueno, si lo dices así suena un poco feo—.
—Oh, y también el tipo que a veces golpea a la gente por la calle cuando tiran basura, veo que sí tienes tu famita —. Hablaba con cierta diversión en sus palabras, sintiendo satisfacción de haber encontrado y atrapado a un criminal.
—¡Hey! Eso es mentira, la policía y los medios mienten. La otra vez en la televisión dijeron que un asaltante tenía 8 costillas rotas, lo cuál es raro porque recuerdo haberle roto 10 de ellas.., da lo mismo—.
—Victoria, ¿No te parece que esto es como un poco sádico? Digo, él también suena que es una mala persona, pero matarlo no nos hará mejor que él.. —. No estaba muy de acuerdo con tenerlo ahí sometido.
—No, no, Jo. Piénsalo así como un interrogatorio.. espera, le faltan las esposas¿No crees?—.
—Ese no era el punto...—.
Victoria se dió la vuelta, acercando a la mesita tirada para recogerla. Pero, sin previo aviso fue derribada al suelo de un barrido de pierna de Magatta. Haciendo que él pueda levantarse, aunque algo adolorido —Pequeña imbécil, ¿Qué acaso no sabes que cuando el villano hace monólogos todo sale mal? Ja!—.
—¡Ahh! Victoria.. —.
—Grrr... Bah.. da lo mismo, si esto pasaba andaba guardando esto... —. Agarró el último tronco tirado que quedaba al lado de ella, dándole la orden de atacar directo a Magatta en la entrepierna.
—No hay manera de que eso vuelva a funcionar, bruja asquerosa.. —. En los muslos del chico, se empezaron a hacer pequeños bultos en forma de línea recta, haciendo que se forme un escudo que lo protegió del tronco.
—Ah.. carajo..—.
«Uhhh... no me puedo quedar sin hacer nada, supongo que al menos puedo hacer esto..». Se acercó más a Magatta hasta tenerlo a un rango de 3 metros nuevamente. —Lo lamento..—.
Al momento Halloween se manifestó con la intención de golpearlo directamente en la cabeza. Pero, se empezaron a formarse las mismas protuberancias en los laterales de su cabeza, protegiéndolo de todos los impactos ya que no golpeaba tan rápido
—No, no pequeñin, el que lo siente soy yo.. —. Cada vez se iba acercando más a él aprovechando que su escudo duraba lo suficiente para cubrirlo de los lentos golpes —. Oh, espera ¡No lo siento!—.
Aprovechando la distancia, trató de conectar un golpe directo al estómago de Jo. Pero, antes de que eso pudiera pasar su brazo fue drásticamente tomado por una de las manos de Halloween, apretando fuertemente al instante.
—Ohhh carajo.. —. Lo siguiente que Magatta sintió fue el duro golpe de su espalda contra una de las paredes de la habitación, pues este fue lanzado como un juguete lejos de ahí —. Carajo... Esa cosa pega muy fuerte..—.
—¡Bien hecho usted es dos! Ahora, entremos aquí —. Tomó del brazo a Jo y metió a ambos al cuarto usado para guardar cosas de limpieza justo al fondo de la habitación.
—Espera, Victoria¿Esto no nos haría perder ventaja..?—.
—No, no, solamente debes atacar cuando yo te diga, cuerpoespin—.
—ahhh.. si! Está bien, así será.. —. Empezó a ponerse un poco nervioso, pensando en qué pasaría si llegaba a fallar. «No puedo decepcionar a Victoria... ¿Qué pensaría si la defraudo ahora..?».
—¡Muy bien, pequeñas ratas asquerosas! Al meterse ahí lo único que hicieron fue cavar su tumba.. 『 Iron Man』—. Dentro de la habitación, en las paredes de la misma empezaron a manifestarse las ya recurrentes hileras que sobresalían y abultaban levemente de las paredes.
—¡Ahora, Jo!—.
—Ahhh.. si! 『 Halloween』—. Justo detrás de él, Halloween se manifestó y sabiendo bien lo que tenía que hacer, dirigió una pequeña barricada de puños justo a una de las hileras de las paredes, golpeando cada una de las partes que salia. —¡Ora ora ora ora ora ora! —.
—Las líneas de la pared empezaron a descontrolarse y moverse todas por dónde sea, mientras que del otro lado de la puerta se escuchó —. ¡Mierda! Hijos de perra, me tienen hartos.. ughh! —. Nuevamente, Magatta fue totalmente cegado ya que el stand no pudo centrarse en aplicar el efecto a un objetivo en especial. La desesperación lo hizo abrir la puerta para tirar golpes al aire.
—¡De nuevo, Jo!—.
—¡ora ora ora ora ora ora ora! —. Halloween se puso al frente de ellos, de nuevo soltando una gran ráfaga de lentos puñetazos hasta Magatta, el cuál sin su stand alineado y totalmente desesperado, no pudo hacer absolutamente nada.
—¡AHHHHHH! —. La única reacción que su cuerpo sufrió por tal golpiza fue salir volando, justo debajo del candelabro a unos pocos metros de ellos.
—Has perdido.. ¡Maldito cabrón! —. Y para la cereza en el pastel, Victoria ordenó a un filoso fragmento de cristal que tenía con ella el salir disparado y cortar el cable que sostenía el candelabro. Haciéndolo así caer justo encima de Magatta.
—Oh.. ¿Ya hemos ganado..? —. Halloween se desvaneció al ya no ser necesitado.
—Si, si. Así es —. Una gran sonrisa se formó en su rostro mientras veía al derrotado Magatta tirado a unos metros de ellos.
—Espera, espera, espera... Yo, uh.. ¿¡Utilicé a Halloween así nada más!? —. Su voz se puso aún más aguda que nunca, la felicidad era palpable en sus palabras.
—Asi es, tú fuiste el que comandante sus acciones y no él las tuyas. Felicidades, cuerpoespin —. Dejó de ver a su abatido enemigo, y volteó a ver a Jo, quedandose estática. — ... —. Tardó unos segundos, pero decidió darle un pequeño abrazo, enterrando su cara en el gran suéter de algunas tallas extra que vestía.
—Ohhh... Ohh.. ja.. —. Extrañado y nervioso por tal reacción, tardó unos cuantos segundos antes de decidir corresponder al abrazo, el primero que recibía en su vida de alguien que no fuera su madre o padre.
—¡Pero no olvides que eres un idiota! A la próxima que dudes en dejarte comandar te juro que la que te mate voy a ser yo..! —. Soltó el abrazo, teniendo un juguetón pero enojado tono de voz.
—Si, claro... Te prometo que jamás volveré a cuestionarte —. Estaba apenado.
—Bueno, yo no lo decía así, pero... Espera —. Volteó drásticamente a donde se supone que estaba Magatta, para llevarse la sorpresa de que no se encontraba más ahí —. ¡Puta madre! Se nos escapó el loco..—.
—Y.. ¿No deberíamos llamar a la policía?—.
—¿Y qué les vamos a decir? ¿Que peleamos con nuestras habilidades mágicos y destruimos propiedad privada pero que al final se nos escapó y no tenemos ni una prueba de él? Además, ya se supone que lo están buscando. E imagínate, si a nosotros que somos como él nos dió pelea ¿Qué le hará a policías normales?—.
—Bueno... En eso tienes razón. Mejor vámonos de aquí que me da mala espina—.
—Si, afortunadamente esto ocurrió un día sin mucha gente en el parque..—.
Ambos chicos se levantaron de aquél cuarto de limpieza y salieron de la cabaña en medio del pequeño bosque. En el camino no dijeron la gran cosa, al menos hasta llegar a la pequeña zona de niños de antes, justo donde estaba Adeline buscándolos como locos.
—¡Ah! Chicos ¿En dónde se habían metido? —. Miró a ambos de pies a cabeza, estaban todos polvorientos y desalineados, además de con sangre en algunas partes de sus cuerpos —. ¿Y porqué está todo esto destruido? Rayos.. solo me fuí media hora! —.
—Ahhh.. sí, pues hubo una pequeña serie de percances y tuvimos un altercado.. eso fue todo—.
—Si... Lo que dijo él... —. Y nuevamente, regresó a su personalidad retraída de siempre.
—Uighh.. a la próxima me los llevaré conmigo de ser necesario, al menos diganme que están bien —. Adeline estaba totalmente preocupada, observandolos de cerca y con temor de algún daño mayor.
—Diria que sí.. no te preocupes, además..! Ahora somos amigos ¿No es así, Victoria? —. Volteó a verla, con una pequeña sonrisa en la cara.
—Asi es... —. Le costó un poco, pero logró poner una sonrisa apenas perceptible.
—¡Oooooh! ¿De verdad? Genial! Entonces aquí no pasó nada de nada, ¡Vamonos, chicos! —. Tomó a ambos de las manos y caminó a la salida del parque con ellos, ignorando sus aspectos y sobre todo que una parte del parque había sido destruida.
En el cielo, mientras los tres caminaban totalmente distraídos, un ser humanoide se manifestó observandolos. «Mira nada más que tenemos aquí! Una presa fácil, una de mis marionetas hace poco fue destruida, así que supongo que el chico será un buen reemplazo. La pelirroja y la rubia parecen tener suficiente autoestima»
El extraño humanoide fue directamente en picada hacía Jo. Pero, a unos 3 metros en el cielo antes de llegar, Halloween salió totalmente de golpe en la cara de aquella figura «¡Ah! ¿¡Qué mierda eres!?». Se tragó sus gritos en pos de mi llamar la atención, huyendo de ahí hasta estar lo suficientemente lejos en el cielo.
—Uighh! Hasta se me puso la piel de gallina... Esa mierda era muy tétrica, ugh.. —. Se le había quedado una mala vibra en el cuerpo, incluso empezó a temblar de los escalofríos —. Hijo de puta... ¿Cómo te atreves...? Ugh! ¡Te la tengo jurada, maldito pelirrosa...—. con un "poof" desapareció de aquél lugar.
—Esperen.. ¿Escucharon algo? —. Dijo Jo, volteando a ver detrás suya.
—¿Hmmm? No, tal vez ya te estés quedando loquito!—.
—Tal vez solo fue el.. el aire, Jo..—.
—Bueno, si ustedes lo dicen así sera..—.
Continuará...
