Nos remontamos a la Preparatoria Técnica de Hakamori, justo dónde estaban dos de nuestros protagonistas, Jo y Adeline. Ambos estaban sentados juntos en su salón, mientras que sucedía un cambio de maestro.

—Uh.. oye, Adeline, tenía una petición que me gustaría hacerte..—.

—¿Una petición? Pues claro, claro! Pregúntame ¿Qué cosa es?—.

—Bueno.. ya que sabes lo que pasó la otra vez en el parque cuando estaba con Victoria, pues.. pensaba en si podía llegar a pedirte que me enseñes a usar mejor mi stand, veo que tú sabes usarlo bien.. —. Estaba encorvado de hombros, notoriamente apenado.

—Pues claro! Que sea hoy mismo, esa es una actividad realmente proactiva para ambos, sobre todo para que si llega a molestarte otro bastardo puedes defenderte —. «Ademas, es una excusa para pasar el rato juntos, ¡Es perfecto!».

—Ja.. gracias, aunque ya también le habia pedido ayuda a un viejo amigo con eso, así que que espero no te moleste si vamos con él luego de la escuela..—.

—Claro, no debes preocuparte! Siempre es bueno conocer a alguien nuevo —. «¡Carajo! Bueno.. no estaremos solos, pero creo que como mínimo estaré algo más cerca de él».

Pasaron las horas y las horas, dando finalmente las 2 de la tarde, y con ello todos los alumnos por fin salieron de la escuela, ahora pasando a la salida dónde estaban nuestros 3 chicos.

—Lo lamento Victoria, hoy no podré ir contigo de regreso a casa debido a que acompañaré a Jo para que entrene un poco ¿No te gustaría venir?—.

—Uhm.. la verdad es que no, estoy algo cansado y.. realmente quiero ir a casa a dormir, así que.. lo siento, pero buena suerte, puercoespín—.

—Oh.. jeje, muchas gracias, Victoria, entonces ya nos veremos mañana, ¿No?—.

—Asi es, adiós, chicos.. —. Dió la vuelta y se retiró de la escena, caminando de regreso a su casa.

—¡Bien! Así que Jo, llevame a la casa de tal amigo ¿Está bien?—.

—Si.. vamos, es por aquí.. —. Caminó por su cuenta asegurándose de llevar a Adeline detrás suya, todo durante un camino que les llevó aproximadamente unos 10 minutos hasta llegar a una ya conocida casa para él de aspecto humilde al exterior —. Es aquí, así que espero que él te caiga bien, es muy amable..—.

—Yep, yep. Ten eso por seguro! Vamos, entremos, querido—.

Jo sacó las llaves de su bolsillo, usando una de las mismas para poder abrir la puerta y poder dar paso a que ambos entren. Dentro, a diferencia del exterior humilde de la casa, estaba bastante bien decorado de una forma muy minimalista pero sorprendentemente lujosa.

—¡Woah! Aquí está muy lindo ¿Quién es tu amigo? Se ve que, oh —. Al final de la sala principal del recinto, pudo observar a un señor de avanzada edad sentado encima de un sofá, pareciendo estar leyendo algo en su celular justo hasta antes de percatarse de su presencia.

—Buenas tardes, Jo. Veo que has traído a la amiga que mencionaste la otra vez ¿No es así? —. Apagó aquél teléfono y lo dejó de lado, así levantándose de su sofá para poder acercarse a ellos.

—Si.. así es, je.. ella es Adeline —. Pareciera estar un poco apenado, no solía presentar mucha gente.

—¡Buenas tardes, señor! Mi nombre es Adeline Hoffman, soy amiga de Jo ¿Acaso es usted su abuelo? —. Como siempre, era muy optimista y sin miedo al éxito al momento de presentarse a otros.

—Oh, ¿Dónde están mis modales? Buenas tardes, Adeline. Soy Genki Yasushi, y nope, no soy el abuelo de este pequeño, simplemente soy un amigo de la familia —.

—¿Un amigo? Qué genial! Entonces deben ser muy cercanos—.

—Bueno, él es el médico de mi familia y.. desde que tengo consciencia lo conozco y uh.. —. Los nervios nadie se los quitaba, o bueno, a excepción de Genki.

—Muchacho! ¿Qué te he dicho de las formalidades? Jaja, vamos —. Enérgicamente abrazó al joven con total confianza, tallando levemente su cabeza con sus nudillos.

—Ahhh...! Jaja, lo siento, es solo que sabes que me da pena pedir favores y eso.. —. Y así fue, sus nervios desaparecieron ante la muestra de afecto, siendo totalmente bien recibida.

—Oh, es verdad, Jo! Dijiste que querías que te ayudase a entrenar con tu stand ¿No? —. Adeline parecía encantada con ver esa calida escena, pero no pudo evitar recordar porqué estaban ahí.

—Ah.. es cierto, lo había olvidado, uhmm.. Genki ¿Crees que podrías ayudarnos con eso..? —.

—Bueno, sabes que sí, de hecho me habías pedido eso hace poco ¿No? Bueno, siganme, hagamos esto en un lugar más adecuado —. Soltó a Jo del abrazo y se dirigió a una puerta al fondo de la habitación, entrando en esta la cuál llevaba a un sitio que pareciera ser un edén lleno de naturaleza por todos lados, un lugar bastante precioso pero con terreno amplio y disponible.

—Por dios! Este sitio es bellísimo ¿Cómo es que esto puede estar conectado a su casa? ¿Es acaso usted rico o algo parecido? —. Apreciaba muy a detalle todo el lugar, era como un paraíso para ella, una aficionada de la naturaleza.

—Bueno, querida. Soy un médico retirado, y no cualquier médico además —. De la nada, aquél tono dulce fue reemplazado por uno de fanfarronería —. No es por alardear, pero soy uno de los mejores médicos a nivel mundial, pero no me gustan cosas demasiado llamativas a la vista como mansiones o similar, soy más feliz en un espacio tranquilo como este—.

—Je, así es, fue una gran coincidencia que estando retirado pudiera ser nuestro médico familiar, más que nada se debe a que mi.. mi padre le hizo un gran favor y está fue la forma de pago—.

—Jo, cada día me sorprendes más y más ¿Porqué no me contaste esto desde el inicio? Eres alguien muy especial!—.

—Ah.. jaja, muchas gracias, pero no es la gran cosa.. pero bueno, ¿Te parece si iniciamos? —. Un gran nerviosismo y sonrojo se apoderó de su rostro, dirigiéndose lo más rápido posible al centro del edén.

—Awww.. cosita —. Caminó justo detrás de él hasta el centro.

«Hmm.. a mí me huele a romance adolescente, qué tierno..». Sin decir una sola palabra, se dirigió el centro del sitio junto a Jo —. Bien, primero que nada ¿Porqué no tratas de manifestarlo?

—Claro... La otra vez pude hacerlo, no creo que sea muy diferente está vez —. Al escuchar tal petición, trató de manifestar a Halloween delante suya, sin ningún éxito —. Uh... Qué extraño.. —. Siguió tratando, incluso llegando a pujar del esfuerzo al tratar de manifestar su stand.

—Hmmm... ¿Acaso solo sale en situaciones de peligro? —. Tan solo observaba a Jo desde atrás, viendo cómo él no era capaz de manifestar su stand.

—No, yo ya suponía que esto iba a pasar. Así que, esto debe ser un entrenamiento mental para empezar, no físico —. Genki se acercó hasta Jo, tomándolo del hombro —. Sabes a lo que me refiero, no hay más razones para atrasarlo—.

—Uhh.. ¿De verdad es necesario? Digo, parece que estoy mejor sin pensar en ello.. ¿No crees? —. Volteó a ver a Genki, con preocupación en la cara.

—¿Es así? Entonces manifesta a Halloween ahora mismo —. Usó un tono desafiante mientras lo veía directo a los ojos.

—¡Vamos, Jo! ¿Recuerdas lo que hablamos la otra vez? El miedo es un virus y lo que tienes que hacer es erradicarlo —. No entendía bien a qué se referían exactamente, lo único que sabía es que Jo tenía miedo.

—Espera, señorita¿Puede profundizar más en esa analogía?—.

—¿Oh? Bueno, claro, va algo así.. el miedo es un virus, es algo que ataca a tu cuerpo y busca apoderarse de él y es más letal en aquellos con defensas débiles, así que lo que uno debe hacer es erradicarlo completamente, curarse de él —. Adeline hizo caso, no esperando que Genki respondiera.

—Dejeme hacerle una pequeña corrección. el miedo es un virus, ataca a tu cuerpo y busca apoderarse de él. Es más letal en aquellos con defensas débiles, pero no debemos buscar erradicarlo para siempre. Así como un virus, se quedará en tu cuerpo, inactivo y esperando el momento para resurgir y atacar de nuevo. Lo que uno debe hacer es aprender a combatir ese miedo una vez salga, así no habrá forma de ser abatido—.

—Oh.. yo no lo veía con ese enfoque, creo que.. tiene más sentido que lo mío.. —. Volteó al suelo, pareciendo estar apenada, no por equivocarse, si no por algo más.

—No necesita disculparse, solo hay que centrarnos ahora mismo en Jo, una vez acabe creo que usted y yo podemos también tener una plática —. Instantáneamente notó en la cara de Adeline aquello que le afectaba.

—Claro, señor.. —. Se quedó pensando más a fondo lo dicho.

—Jo, tú debes afrontar lo que pasó, sabes que hay una clara razón por la cuál pudo salir solamente en ese momento de riesgo que pasaste ¿No?—.

—Es... Uh... No lo sé, ¿Por supervivencia?—.

—No, no. Es porque de esas formas no tienes que prestar mucha atención a su apariencia, puedes estar presente a la vez que él sin que aquél recuerdo regrese—.

—Pero... Pero, no entiendo.. yo creí que eso ya no me afectaba, es que.. ughh.. —. Tomó su cabeza, tratando de distraerse pensando en otra cosa, tratando de ignorar lo dicho por Genki.

—Oh claro que no, muchachito —. Tomó a Jo de su cabeza y lo hizo centrarla a un punto muerto de la habitación, sabiendo que él tendría la visión desenfocada.

—Quiero que trabajemos con esto, piénsalo así. Imagínate que estás en una galería de arte ¿Qué hay en una?—.

—Uhh.. cuadros, pinturas.. ¿No?—.

—Perfecto, ahora piénsalo así. Está es una galería peculiar, atento a lo que diré ¿Si?—.

—Uhmm.. si, adelante..—.

—En esa galería hay puertas, cada una lleva a una pequeña galería, todas corresponden a una persona importante de tu vida, en cada cuarto hay muchos cuadros, en cada uno encapsula tanto lo bueno y lo malo que tienes relacionado a ellos en tus memorias, pensamientos, momentos y sentimientos ¿Lo tienes?—.

—Si.. lo tengo, uh.. puedo ver siete puertas.. —.

—¿Siete? Más que suficiente, ahora.. sabes bien cuál es la puerta que estamos buscando. Muévete a ella y dime qué ves—.

—uh.. bueno, pues hay... no puedo ver nada, está todo algo oscuro..—.

—Hmmm... Piensa en él¿Recuerdas cómo era cuando te cargaba? ¿Cuando te felicitaba? Recuerda sus "Te quiero, hijo"—

—Uhh... Yo, creo que.. está funcionando, si...—.

—Ahora, ¿Qué ves?—.

—Muchos cuadros, los primeros son bastante bellos, me llena de alegría verlos.. —.

—Ok, eso es excelente, sigue avanzando—.

—Oh... Cada vez son más oscuros, y, uhm.. ya no hay más, todo acaba en uno bastante macabro... Veo, muerte y arrepentimiento, culpa...—.

—Regresa unos pocos—.

—Veo... Espera, hay muerte, pero.. también veo esperanza, hay amor, como si estuvieran esperando lo mejor...—.

—Ahora, dime ¿Qué opinas? ¿Crees que esa persona quiera que actúes así? —.

—No... Creo que quiere verme bien, quiere que siga adelante, aunque cueste.. —.

—Ahora deja de imaginar eso y mira lo que tenemos al frente—.

Jo dejó de divagar en su imaginación guiada por Genki, y.. al ver delante suyo, quedó impactado. Justo adelante de él, Halloween estaba manifestado a cuerpo completo, viéndolo.

Continuará...