Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de este fic. Les agradezco el haberme acompañado en el día de mi cumpleaños y espero les haya agradado el reestreno de este fic.

Espero les haya gustado el inicio del primer arco de este fic, pese a que fue una reescritura ampliada de mi anterior one-shot. Y espero que este capítulo les guste pues con esto esta versión de Tierra de sombras toma el rumbo que he estado esperando que tenga desde hace ya unos dos años.

Ahora sí. Comencemos.

Tierra de sombras - Capítulo 2

Recuerdos guardados

...

La mañana entro por la ventana y aquello rayos de luz despertaron a Lincoln quien al abrir los ojos lo primero que hizo fue abrazar a Lynn por la cintura la cual estaba de espaldas a este. Estaba feliz de tenerla a su lado y de despertarse junto con ella nuevamente pues desde el ataque que esta sufrido por un lobo esta se despertaba cada vez más temprano para practicar con su ballesta.

- Buenos días mi amor – dijo Lincoln.

- Oye. ¿Qué te dije de ser tan meloso? – dijo Lynn saliendo del sueño.

- ¿Qué acaso no puedo saludar así a mi querida novia? – dijo para luego besarla en un hombro.

- No cuando esa novia es una con una reputación que cuidar – dijo volteándose para verlo a la cara.

- ¿Ante quién?

- Ante las chicas. Tengo que ser vista como la más ruda de la casa para poder generarles confianza.

- Ay por favor. A ver qué tan ruda eres si hago esto.

Lincoln comenzó a hacerle cosquillas lo cual hizo que Lynn estallara en risas y después contratacara haciéndoselas a Lincoln. Entre tanto forcejeo Lynn se colocó sobre Lincoln y lo beso, este la abrazo y los dos permanecieron así por un rato.

- Desearía que estos momentos fueran eternos – dijo Lincoln.

- Yo igual. Pero tenemos que mantener las apariencias y además tenemos un horario que cumplir – dijo para sentarse en el borde de la cama y tomar unas prendas que esta había traído con ella durante la noche.

Lynn se despojó de la parte superior de su pijama revelando unas largas cicatrices que tenía en la espalda las cuales fueron observadas por su hermano menor.

- Lamento esto – dijo Lincoln mientras acariciaba aquellas antiguas heridas.

- Descuida. Son heridas de guerra. Todas las chicas y tú las tenemos. Bueno no todas en realidad, Lucy y las chicas no han pasado por una experiencia así.

- Y espero que no pasen por ella nunca.

- Además no fue culpa tuya. Los accidentes pasan – dijo mientras se colocaba su ropa de aquel día y cubría aquellas marcas.

- Solo que ese no debió de haber pasado – dijo Lincoln quien comenzaba a cambiarse a su lado.

- ¿Ya vamos a empezar de nuevo con ese debate?

- Está bien. No mencionare más eso.

- Así me gusta. Y por favor no vuelvas a encerrarme en mi cuarto o te usare para dispararle a la fruta.

- Ni una palabra.

Los dos terminaron de cambiarse y salieron de la habitación. En el pasillo se encontraron con el resto de sus hermanas, las cuales se dirigían a desayunar. Atrás habían quedado las mañanas en las cuales se hacían filas eternas para usar el baño pues al no tener un lugar al cual ir todas las mañanas solamente sus hermanas Lana, Lola y Lisa se bañaban a diario, Lily lo hacía de forma intercalada porque lograr que se bañara era todo un desafío. El resto lo hacía durante las tardes al regresar de sus salidas.

- ¿Qué es lo que les he dicho? – les pregunto Lori a Lincoln y a Lynn de forma muy seria.

- ¿Disculpa? - dijeron ambos.

- Literalmente les he repetido una y otra vez que no me gusta que se cambien estando los dos en la misma habitación.

- Ay por favor. Lori nos conocemos desde hace años no tenemos nada que ocultar – respondió Lynn.

- Eso era cuando eran unos niños de la edad de Lily. Ahora deben de aprender a mantener una distancia apropiada para ciertas cosas.

- Lori. Ellos tienen razón. No es para tanto – dijo Luna.

- ¿No es para tanto? Si es así entonces puedes bañarte junto con Lincoln.

- Oh vamos. Sabes que no voy a hacer eso.

- ¿Por qué no?

- Porque no quiero que me vea haciéndolo. Eso es algo privado.

- Y ahí tienes la respuesta dada por ti misma. Cambiarse es algo privado y por más que se conozcan de toda su vida un hermano debe de respetar el espacio de su hermana. Está bien que duerman juntos en ciertos momentos. Pero hasta ahí llega la línea.

- Lori tiene razón. Incluso Lily aprendió a usar ropa – dijo Lucy.

- Y por eso literalmente debemos de transmitir el mensaje correcto a nuestras hermanas menores. En especial tú Lincoln, eres una figura a seguir para ellas por lo que debes de ser el doble de cuidadoso en lo que haces o dices.

- De acuerdo – dijo Lincoln ya cansado del sermón.

- ¿Y tú Lynn?

- Solo me vestiré en mi habitación.

- Tema solucionado. Ahora a lavarnos los dientes y a desayunar.

Tras asearse y desayunar toco el sorteo de las salidas. Este había cambiado unos días después del cumpleaños de Lily, dejándose de lado el armado de parejas a elegir unas ya conformadas por quienes dormían en la misma habitación a excepción de Lynn y Lincoln. En el caso de Lucy esta era acompañante de alguna de las otras tres.

Esa mañana le toco partir a buscar comida a Luna y a Luna, acompañados de Lucy y a Lincoln y a Lynn. Lori y Leni se quedaron a cuidar la casa.

Las mañanas en la casa Loud eran totalmente silenciosas por parte de sus habitantes, únicamente se escuchaba el ruido de las gallinas cuando estas eran liberadas en el jardín por Lana y Lola quienes tenían el trabajo de cuidar el huerto en el que se había convertido el jardín trasero, así como de limpiar el pequeño corral, recoger los huevos y darle comida y agua a las gallinas. Un trabajo duro pero a los que estas ya estaban acostumbradas cada mañana, en las tardes estas se dedicaban a estudiar las materias que su hermana Lisa les dejaba. En cuanto a esta, durante las mañanas tenía a su hermana menor como alumna enseñándole todo tipo de conocimientos que por lo general eran muy complejos para una niña de su edad. Algo que sus hermanas mayores le habían dicho en muchas ocasiones, cosa que la genio ignoraba para lograr su meta de convertir a Lily en su igual.

Para su suerte de la menor esa mañana era distinta y Lisa tenía que revisar la máquina de creación de agua, por lo que ese día lo tenía libre.

Lily se encontraba en su cuarto sentada en una silla mientras pintaba con crayones en la mesa que usaba para sus clases, una imagen marina con una ballena saltando en el agua, con un sol brillante en el cielo azul, una imagen que solo veía en libros o en sus sueños desde que recibió aquella ballena de peluche. Aquella habitación era una imagen un tanto discordante en cuanto a objetos se trataba, pues por un lado teníamos los juguetes, libros y dibujos de Lily y por otro varias repisas llenas de huesos de venados, caballos, ciervos, terosaurios, aves y dinosaurios de diversas especies que Lisa había recolectado en las pocas excursiones hechas junto a sus hermanos, todos ellos perfectamente montados y etiquetados.

Al terminar su dibujo Lily se quedó admirándolo un rato y luego lo firmo en un pequeño espacio que dejo en blanco, lo tomo y fue a mostrárselo a su hermana mayor quien estaba en su habitación.

- ¡Lori mira mi dibujo! – dijo Lily entrando al cuarto intempestivamente.

- ¡Lily! ¡¿Qué te he dicho sobre entrar a mi cuarto?! – grito Lori por el susto haciendo que el contenido de una caja se desperdigara por su cama.

- Que siempre debo tocar la puerta – contesto apenada – Perdón.

Lori se calmó al ver a su hermanita arrepentida y se deshizo de todo enojo. Se acercó y se arrodillo frente a ella tomándola de las manos.

- Está bien Lily. Literalmente no te preocupes, lo que pasa es que me asustaste.

- No fue mi intención.

- Lo sé. Pero por eso debes de tener cuidado.

- De acuerdo.

- Ay mi florecita. Lamento haberte gritado.

- No te preocupes Lori. Te perdono.

Las dos se abrasaron como las dos hermanas que eran y luego Lori se separa de ella diciéndole.

- Oye. ¿Me mostrarías tu dibujo?

- Claro – dijo está pasándole esa hoja de papel a Lori quien se asombró por el mismo al ver que pese a estar hecho por una niña de cinco años, este estaba muy bien hecho en cuanto a luces, sombras y proporciones.

- ¡Por Dios! ¡Literalmente es una obra de arte!

- ¡Gracias! – dijo está muy feliz

- Te prometo que cumpliremos ese deseo tuyo e iremos a ver un mar tan azul como este.

- Ojala que eso sea posible. Por cierto ¿Qué estabas haciendo?

- Estaba viendo algunas cosas que tengo guardadas, pero se me desordenaron. ¿Me ayudas a ponerlas en su sitio?

No requirió de una respuesta pues de inmediato Lily se puso a juntar todas las cosas que estaban desperdigadas por la cama de su hermana mayor y las llevo al centro de la misma. Entre las cosas que iba juntando había varias cartas, pulseras, brazaletes tejidos, monedas de varios países, uno que otro billete extranjero, una pelota de golf con una punta de flecha clavada en ella, dos plumas blancas de distinto tamaño, un llavero con una rosa de los vientos y varias fotografías de distintos momentos de la vida de Lori.

- Vaya. No me imagine que tuvieras tantas cosas en este cofre – dijo tocando aquella caja de madera pintada de celeste.

- Son todos mis recuerdos más importantes y los regalos que me dieron varios amigos a quienes quise mucho.

- Debiste tener muchos amigos.

- Los tuve. Literalmente era una de las chicas más populares de mi escuela.

- Y ¿Qué paso con ellos? – pregunto Lily con timidez.

El semblante le cambio a Lori por uno nostálgico.

- Varios de ellos se marcharon en cuanto empezó "El gran caos". Otros se quedaron pensando que todo se arreglaría y otros porque no tenían a donde ir. De ellos algunos intentaron luchar para que se arreglara todo, otros fueron a la torre para intentar ayudar a la gente. Y cuando todo se vino abajo se fueron a un mejor lugar a seguir con esa labor. El resto de ellos murieron.

- ¿Cómo nuestros papás y la abuela?

- Sí. Como ella – respondió Lori recordando que Lily no tenía muchos recuerdos claros de su abuelo.

- Que lastima. Lo bueno es que tienes fotos para recordarlos. ¿Y estas otras?

- ¡Esas son nuestras! – dijo Lori recuperando las alegrías.

En esas imágenes se podía ver a Lori cuando apenas tenía unos meses siendo cargada por Albert, por su abuela materna, junto con Leni recién nacida al igual que con cada hermano que llegaba al mundo hasta llegar a Lily, en su primer viaje al bosque, en la playa al lado de sus hermanas y un Lincoln bebé, en la mañana de su primer día de escuela, con las distintas mascotas que habían tenido y en sus dos primeros torneos de golf, quedando tercera en el primero y ganando el segundo.

Eran tantas las fotos y las historias de cada uno que Lily estaba asombrada con cada hecho que sus hermanos habían vivido que una parte de ella sentía envidia por no haber podido tener la vida que ellos sí pudieron y por no poder recordar esos en los que sí estuvo.

Tras un rato pasando las fotos, estas mostraron a la mayor con diecisiete años de edad al lado de un joven de camisa verde a cuadros y pantalones azules, con cabello negro y tez morena. Este estaba en una gran cantidad de fotografías,

- ¿Quién es él?

Lori tomo las fotos y sintió un nudo en la garganta. Se quedó sin decir nada por un rato hasta que tras un esfuerzo logro articular oraciones.

- Este Lily, es mi novio Bobby Santiago. El mejor chico que he conocido y mi novio.

- ¿Qué es un novio?

- Es como lo que eran mamá y papá. Una persona que te quiere mucho, que te protege y siempre está a tu lado. Solo que sin estar casados.

- Ah. Entonces ustedes dos se querían mucho.

- Literalmente estas en lo correcto. Él era trabajador, responsable, un poco torpe en algunas cosas pero también era muy detallista. Todas las cartas que tengo aquí son suyas.

- Dijiste que es tu novio. ¿Eso significa que está vivo?

- Así es. Estoy cien por ciento segura de que está sano y salvo.

- ¿Y por qué no está aquí?

- Veraz. Él y su familia se mudaron a Great Lakes City, una ciudad al norte de aquí antes de que todo se iniciara. Un día estábamos hablando por video chat cuando la electricidad se fue para no volver en toda la ciudad. Luego de eso no volvimos a hablar. Pero sé que está vivo y estoy literalmente segura de que está pensando lo mismo que yo.

- ¡¿Entonces él volverá!?

- A si es. Un día él volverá en un caballo, un auto o hasta puede que en un avión y podremos empezar a reconstruir esta ciudad para que veas como eran esas épocas.

Lori se mostraba llena de esperanza al decir todo eso. Durante todo ese tiempo esta confió en que la promesa de su amor se haga realidad. Solo que también hubo otras que regresaron a su mente.

"Pasaras a verlo y a oírlo por medio de una pantalla hasta que su voz sea solo un recuerdo".

En otro lado y lejos de la casa Loud, más precisamente en el límite entre las ciudades de Royal Woods y Beaverton, uno que solo era distinguible por un cartel que estaba semi-derribado, se hallaban Lincoln y Lynn en busca de algo para cenar los siguientes días. El área era una que no siempre estaba dentro de sus rutas de búsqueda pues no les gustaba alejarse tanto de casa ya que no tenían mucho conocimiento de lo que pudiera vivir en aquel lugar. Pero dado que necesitaban buscar algo para comer en los siguientes y que rindiera para once personas por un par de días eso era un riesgo aceptable. Mientras buscaban algo, Lincoln trajo el tema de lo ocurrido esa mañana.

- Oye Lynn. ¿Qué opinas de lo que dijo Lori?

- Creo que está exagerando un poco. Es decir, nos conocemos de toda la vida y prácticamente no hay nada que no conozcamos el uno del otro. Todas te han visto en ropa interior gracias a ese hábito que tenías antes.

- Pues sí. Pero quizás es por otra cosa.

- ¿Cómo cuál?

- No sé. Quizás porque sospecha que estemos juntos mucho tiempo. Cazamos juntos, practicamos juntos y hasta dormimos uno al lado del otro. Y aún no puedo creer que ella lo avale. Eso sí agregamos que soy el único chico de la casa.

- ¿Acaso crees que ella está pensando en que podría enamorarme de ti? Bueno, es cierto que te amo y que eso fue lo que paso. Pero de ser cierto lo que dices hace mucho hubiera intervenido.

- Lori tiene una imagen muy distinta a la mía. Todavía piensa que Bobby va a regresar alguno de estos días y todo volverá a la normalidad.

- ¿Y tú que piensas? No lo de la normalidad, si no lo de Bobby, Clyde o Ronnie Anne. ¿Crees que ellos pueden estar vivos todavía?

Lincoln se quedó en silencio por un breve momento mientras pensaba en que iba a decir. Pero no fue mucho, al parecer este estaba seguro de muchas cosas.

- La verdad espero que Bobby y Ronnie Anne estén vivos. Pero no confió en que regresen aquí, ellos ya deben de estar teniendo una vida nueva en donde sea que los enviaron. Recuerda que su madre era enfermera así que de seguro los evacuaron como paso aquí. Sé que Lori tiene mucha fe en que ellos regresaran, pero para mí eso es un sueño que no ocurrirá y no lo digo por esa predicción, sino porque Bobby estaba hablando con Lori la noche de esa explosión. Ya debe de pensar que estamos muertos. Además no tienen forma de saber que seguimos vivos, y lo último que se supo de Royal Woods fue que cayó como las otras ciudades.

- ¿Y Clyde?

- Clyde está muerto. El abuelo lo confirmo cuando hallo ese mapa que mostraba esa área como una trampa mortal. Lo mismo le paso a la tía Ruth, ellos estaban en partes donde no habían personas pero si dinosaurios mucho peores que el allosaurio que nos atacó. Literalmente esa gente eligió un lugar tranquilo para ser devorados. Y si logro escapar, debes recordar que no era alguien muy adaptado a sobrevivir en un bosque en medio de la nada y rodeado de pueblos que terminaron siendo atacados por hordas de bandidos de todo tipo.

A Lincoln le dolía el haber perdido a su mejor amigo, incluso aún más que los otros que tenía. Sus padres y hermanas le dijeron que quizás estaba vivo, pero el no haber recibido nunca un mensaje tras su partida solo ayudo a confirmar esa sospecha existente. Pese a que nunca tuvo pruebas de ello, los reportes de esa área no eran unos que dejaran mucho espacio a la duda.

Del resto no supo nada tampoco. La calle donde estaba la casa de Stella fue escenario de una de los tantos enfrentamientos por la ciudad, tras la última batalla Lincoln fue a verla pero solo encontró una casa reducida a cenizas, al igual que la de Rusty. La de Zack era un bunker con puertas y ventanas bloqueadas por lo que era imposible tomarla por asalto, el problema fue que luego de que las luces cayeran nadie podía entrar pero tampoco salir así que esa según Lincoln y sus hermanas, esa casa se convirtió en el mausoleo de su familia. Y la granja de Lian fue quemada y saqueada.

- ¿Te gustaría que apareciera de nuevo? – pregunto Lynn.

Lincoln no respondió.

- Qué hay de Ronnie Anne. ¿Te gustaría verla otra vez?

- Pues sí. Me gustaría que regresara o por lo menos saber cómo esta – dijo tímidamente.

- Y si eso pasa. ¿Volverías con ella?

- ¿Qué? ¿De qué hablas? Ella y yo jamás estuvimos juntos.

- Pero si te gustaba en su momento y ella es alguien con quien si podrías estar.

- Oh vamos Lynn. ¿Acaso estas celosa de alguien del pasado?

- ¡No estoy celosa, solo digo la verdad! O acaso crees que podemos llegar un día y decirles a todas las chicas durante la cena "Adivinen que, somos novios"

- ¿De eso se trata todo?

- ¡No cambies de tema! Lincoln jamás no hemos puesto a pensar sobre cómo íbamos a llevar esto que tenemos más allá de vivir una vida en casa y otra aquí afuera. Puede que despertemos juntos y nos besemos cada mañana, pero no es una relación normal como la de mamá y papá.

- Lynn – dijo Lincoln tratando de calmarla, pero en el fondo este sabía que decía la verdad.

- Yo te amo Lincoln. Y yo… no quiero perderte – dijo Lynn comenzando a llorar - Ya perdí a mis amigas, a Ajani y a nuestros padres. Y no quiero que si nos descubren las chicas me prohíban estar contigo. No quiero que las cosas regresen a ser lo que fueron antes y que esto haya sido un sueño. No quiero perderte porque tú eres el único que me ayuda a salir adelante.

Lincoln le dio un beso en los labios y este se prolongó por un buen rato hasta que se separaron y Lincoln le seco las lágrimas con la manga de su casaca.

- Ya pensaremos en algo – dijo el peliblanco – No olvides que soy quien tiene los mejores planes en la ciudad.

- Pues debo admitir que tus planes han mejorado – dijo está recuperando la sonrisa.

- Y es por eso que puedo asegurarte que lo nuestro es para siempre. Además soy el único chico de la ciudad. ¿Con quién van a querer las chicas que estés? ¿Con un alce?

Los dos se rieron de ese comentario y prosiguieron su camino buscando algo para cenar. Lynn se sintió más aliviada por las palabras de su hermano y este mostraba una confianza gracias a ese argumento de ser el único chico de la ciudad. Pero a su mente llego la pregunta de que si este era el único y estaba con Lynn. ¿Qué pasaría con el resto de sus hermanas?

Los dos siguieron caminando, esta vez estaban más atentos tanto a los sonidos como a las distintas calles y edificios siempre teniendo el recuerdo de antiguos ataques como la idea de que alguien podría estar compartiendo la urbe junto con ellos. Luego de unos quince minutos el esfuerzo valió la pena al encontrar a unas dos calles a un dinosaurio de color gris rosáceo de unos tres metros de largo, uno de alto y que caminaba en dos patas teniendo unas garras bien afiladas en pies y manos. Si bien era un carnívoro, este no era uno que representara un gran peligro.

- Un gnathovorax. Un herrerasauridae – dijo Lincoln.

- Vaya. Haz aprendido mucho de los libros de Lisa – dijo Lynn impresionada.

- Que te puedo decir. Me leí todos los números de Ace Savvy y además me gustan las ilustraciones de esos libros. Es mejor que verlos en vivo.

- Bueno. ¿Qué hacemos ahora?

- ¿Te parece si ponemos en práctica nuestra táctica?

- Me parece perfecto – dijo Lynn preparando su ballesta – Yo le apunto al cuello.

- Y yo al cuerpo – dijo Lincoln tensando el arco.

Los dos apuntaron sus armas hacia aquel depredador y tras fijar bien su blanco estos dispararon sus proyectiles al mismo tiempo dando en el blanco en el gnathovorax que grito de dolor pero que no pudo huir tras una tercera flecha por parte del peliblanco que termino con el animal en el suelo dando algunos arañasos y mordidas al aire siendo Lynn quien con su cuchillo termino con la vida del dinosaurio.

- No me gusta cazar dinosaurios. Siempre gritan así cuando son heridos – dijo Lynn.

- Lo sé. Pero no hay de otra. Somos un grupo demasiado grande como para comer pescado todos los días como sugiere Leni y Lisa descarto la idea de la piscigranja por ser demasiado compleja.

- Espero que las chicas hayan conseguido algo de buen tamaño y que no sufriera tanto al morir.

- Ojala. Bueno será mejor que empecemos a cargarlo.

Tras quitarle las flechas los dos empezaron a cargarlo. Lincoln estaba encargado de la parte posterior y Lynn de la delantera. El dinosaurio pesaba mucho pero entre los dos podían con aquella carga ya que estaban acostumbrados desde hacia años a cargar con las piezas de caza, aunque eso no les aseguraba que fueran rápido.

Mientras avanzaban algo llamo la atención de Lynn.

- Lincoln detente. Hay algo ahí al frente.

- ¿Un lobo? ¿Un puma? – pregunto preocupado.

- No. Es algo que esta tirado en medio de la calle.

Dejaron al dinosaurio en el suelo y fueron a ver de qué se trataba. Al llegar vieron que se trataba de un dinosaurio carnívoro del mismo tamaño que estos habían cazado, solo que este tenía el cuerpo cubierto con plumas negras que iban desde el cuello, pasando a los brazos en donde eran más largas y les daban la apariencia de alas, hasta llegar a la cola en donde esas plumas tenían casi el mismo tamaño. Y en las patas tenía una gran garra en forma de hoz. Pero lo que llamaba la atención de este, era que estaba lleno de cortes profundos.

- Un achillobator – dijo Lynn – Uno joven, estos suelen tener como entre cinco y seis metros de largo.

- ¿Qué pudo dejarlo así?

- Quizás otro depredador con el que no debió de meterse. No es el primero que vemos que muere por una guerra territorial. Es normal en varios animales, no solo en los dinosaurios. Al menos este dio pelea – dijo señalando las garras de pies y manos llenas de sangre, al igual que su hocico.

- No lo sé Lynn.

- ¿A qué te refieres?

- No hay más que cortes y no se ven como si fueran de garras, es más… como si alguien lo hubiera atacado con un cuchillo bien afilado. Además no hay mordidas por ningún lado, los depredadores como este usan tanto sus garras como sus dientes.

- ¿Estás diciendo que alguien mato a este dinosaurio? ¿Alguien que podría estar cerca? – dijo Lynn tomando su ballesta.

- No. Todo indica que murió después de escapar de su oponente. Pero tampoco puedo decir si fue un dinosaurio o una persona al cien por ciento – dijo intentando regresarla a la calma - Ninguna de las chicas nos contó de una pelea con uno de estos y si hubiera pasado estas hubieran regresado con este a casa es una regla de Lori. Pero eso no quiere decir que no haya sido una pelea que salió distinta.

- Eso espero. ¿Lo llevamos?

- No. No tenemos como y además está muy dañado como para usarlo de alimento. Lo mejor será seguir y contarles a las chicas de lo que vimos.

Luego de regresar y hablar con el resto de sus hermanas entre todos llegaron a la conclusión que aquel dinosaurio murió por una pelea y no por el ataque de otra persona, ya que de ser así este se hubiera llevado el cuerpo o parte de este. Cosa que no tranquilizo totalmente a Lincoln y a Lynn quienes todavía pensaban en esa primera opción, pero más allá de eso no podían hacer nada.

Días después el típico silencio se rompió cuando alguien quiso "jugar a las escondidas" para escapar de alguien.

- ¡Lily! ¡Ven aquí en este instante es hora de tu baño! – gritaba Luna mientras la buscaba.

- ¿Otra vez el mismo problema? – pregunto Luan.

- Sí. Por más que intentamos ninguna de nosotros puede conseguir que Lily se bañe sin tener que perseguirla o buscarla por toda la casa.

- Lana era igual y al final termino haciéndolo por su cuenta. Es cosa de esperar un poco.

- Sí. Puede que tengas razón. Igual sé que no está en las ventilas ni salió de la casa.

En donde estaba Lily era simple si se sabía en dónde podía esconderse alguien de su tamaño y edad. Y en esa oportunidad estaba bajo la cama de Lincoln aprovechando que estaba fuera con Lynn, Lori y Leni. La más pequeña estaba confiada de que no la encontrarían ahí debajo, pero de tanto elegir los mismos lugares tarde o temprano siempre la encontraban.

- ¡Sal de ahí! – grito Luna mientras tomaba a Lily y la sacaba.

- ¡No quiero bañarme! ¡Odio el agua! – dijo mientras se sujetaba de las maderas.

Una y otra luchaban por mantener su voluntad, hasta que Luna vio una forma de arreglar todo ese asunto con ayuda del soborno.

- Está bien Lily. Hagamos esto, si tú te bañas antes de que los demás regresen, te llevare a dar un paseo.

- Espera. ¿Hablas de un paseo afuera? ¿En dónde están todas esas casas?

- Eso mismo pequeña.

- ¿Pero no es peligroso salir?

- No si es cerca. Además soy una experta en eso. Así que ¿Qué dices?

Lily salió del cuarto de Lincoln y entro corriendo al baño como si de una carrera se tratase.

- ¿Cómo no pensé en esto antes?

Antes de que Luna saliera vio que en la lucha un cuaderno, o mejor dicho un diario había salido de debajo del colchón. Esta lo tomo y vio en su portada

"Diario de guerra"

Luna lo levanto y estuvo a punto de abrirlo para ver su contenido pero prefirió regresarlo a su sitio.

Luego del baño de Lily esta se vistió para la ocasión y se puso en la puerta a esperar a su hermana mayor quien apareció con su arco y su hacha de mano doble.

- ¿Estas lista? – pregunto Luna.

- ¡Sí! – dijo emocionada.

- De acuerdo. Solo no te separes de mí, ni toques nada que parezca peligroso.

- No lo hare.

- Si es así. Vámonos.

Las dos salieron a la calle y comenzaron su recorrido. En un inicio no vieron nada que destacara más allá del polvo, las cenizas de viejos incendios, los autos oxidándose y las plantas creciendo en las pistas y veredas. Eso hasta que Lily fijo su atención en las alturas y vio los postes de luz.

- ¿En serio alguna vez esas cosas brillaban?

- Sí. Todas las noches, antes no se veían tantas estrellas gracias a ellos.

- Y ¿Por qué ya no funcionan?

- Porque alguien se le ocurrió la brillante idea de juntar electricidad con magnetismo. ¿Sabes qué son?

- Sí. Lisa me explico sobre ellos y lo que pasa si se juntan.

- Antes me hubiera sorprendido por eso, hasta que recuerdo quien te da clases particulares.

El paseo siguió sin novedad alguna, cuando de pronto Lily pregunto.

- Luna. ¿Tú tuviste novio?

La castaña por poco y se atraganta con la pregunta.

- ¿De dónde sacaste eso? – pregunto sorprendida.

- Lori me conto de su novio Bobby. Dijo que se querían mucho.

- Me lo imaginaba. Pero con respecto a eso. No, no tuve uno. Es decir me hubiera gustado ser la novia de alguien, pero no se pudo.

- ¿Por esto?

- Casi. En realidad teníamos muchas diferencias por lo que preferimos seguir como amigos

- Lo siento.

- Descuida. Paso hace tanto tiempo que ya no tiene mucha importancia pensar en eso.

- Está bien. ¿Y Lincoln y Lynn son novios?

- ¡No! – respondio Luna sorprendida - ¡¿De dónde sacas eso?!

- Es que Lori me dijo que un novio es una persona que te quiere mucho, te protege y siempre está a tu lado. Y los dos se quieren mucho, se preocupan uno por el otro y siempre salen juntos.

- No Lily – dijo Luna recuperando la calma – Ellos son hermanos y los hermanos no pueden ser novios. Lo suyo es un gran cariño como el que tú y yo nos tenemos y como Lincoln lo tiene por todas nosotras.

- ¿Entonces no lo son?

- Para nada. Es solo que hay una mayor cercanía entre ello por eso de la edad. Así como Lori la tiene con Leni y yo la tengo con Luan. Ella comparte cuarto con Lucy pero Lincoln es mayor que ella así que hay más cercanía entre ellos dos.

- Supongo que eso tiene sentido.

Ni bien termino de hablar se empezó a sentir un movimiento de tierra que poco a poco iba en aumento.

- ¿Un terremoto? – pregunto Lily algo asustada.

- No. Creo que hoy es tu día de suerte.

De pronto vieron pasar por una de las calles una criatura con un cuello largo, de gran altura, que caminaba en cuatro patas y tenía una cola larga que asemejaba a un látigo y era de color gris. Tenía unos cuatro metros de altura y unos veinte metros de largo. Las dos se acercaron con cuidado para verlo mejor solo para darse cuenta de que no era el único que venía con este, ya que detrás había un grupo más numeroso de diverso tamaño incluyendo unos con unas franjas rojizas en su parte superior.

Las dos los veían impresionadas pues un espectáculo como ese no pasaba siempre y menos estando tan cerca de los mismos.

- ¿Qué son? ¿Apatosaurus? – pregunto Lily.

- Creo que se llaman Brontosaurus en realidad.

- De hecho ambas están equivocadas pero tienen razón a la vez.

Las dos saltaron de un susto al ver que su hermana estaba con ellas.

- ¡Lisa! ¡¿Quién te dio permiso para salir?!

- Nadie – contesto la genio – Pero si sigo quedándome en casa me voy a perder varios eventos como este y en cuanto a su pregunta. Esos de color gris son apatosaurus louisae, mientras que los que tienen franjas rojas son brontosaurus parvus. Son muy parecidos y es común pensar que son uno mismo.

- ¿Cuántas veces has salido sola?

- Las necesarias para llevar mis experimentos adelante y documentar ciertos cambios en el paisaje urbano.

- Luego hablaremos de eso. Solo avísanos si quieres salir.

- Si eso es lo que quieres hermana mayor, lo hare.

Las tres continuaron viendo a la manada olvidándose de todo lo demás. Pero muy en el fondo de Luna esas palabras de Lily habían dejado unas semillas de duda que poco a poco iban a ir creciendo.

Y así queridos lectores termina este capítulo. Espero les haya gustado y hayan pasado un buen momento. Sé que quizás no tuvo la acción del capítulo anterior pero en ocasiones hay espacio para esta y otras para mostrar eventos más calmados.

Me agrado poner a más dinosaurios que a mi parecer son interesantes aunque no tan conocidos y de paso mostrar un poco de lo que fue ese debate en torno a esos dos últimos dinosaurios.

En esta oportunidad hemos visto como es la relación de Lincoln y Lori con el pasado, así como muestras de lo que paso en esos años entre Era de cenizas y este fic. Así como evidencias de que quizás las cosas no están tal como parecen, pero esto se verá a su debido tiempo.

En cuanto a la relación de Lincoln y Lynn. Hemos podido ver como esta no es color de rosas al cien por ciento y tiene unos problemas que no siempre se pueden evitar.

Ahora pasemos a los saludos.

J. Nagera: Muchas gracias por tus saludos. La pase muy bien con mi familia. En cuanto al fic, me alegra que te haya gustado repetirlo y que siguiera causándote una buena impresión. En cuanto a lo de Lincoln y Lynn, preferí cambiarlo para poder profundizarlo más, motivo por el cual de ellos va este primer arco.

Me alegra que te gustara la forma en que esta descrita la ambientación y que no sea tan difícil imaginártela. En sí, trato de que si bien sea un ambiente lúgubre se entienda que hay colores que están escondidos. Espero te haya gustado este capítulo.

RCurrent: Muchas gracias por tus saludos y me alegra que te gustara el inicio de la historia. Espero que este capítulo haya sido igual para ti.

Montana Hatzune: Me alegra que te gustara el reinicio de este fic y que te haya recordado en parte a Renacimiento al cual le tengo un gran cariño, a Dino Crisis con ese allosaurus que se comió al vaquero y a Fear the walking dead de la que saque ese ambiente de desolación con la naturaleza recuperándose poco a poco dejando a un lado a las ciudades

En cuanto a lo mostrado. El Lincoln x Lynn es uno de mis favoritos y esa pareja tenía potencial para crearse en un mundo post apocalíptico, espero te hayan gustado en este capítulo y en cuanto a los caídos, la verdad es que a mí también me dio pena poner que estos ya no siguen con vida sobre todo por Albert cuyo final se verá en su momento.

Espero te haya gustado este capítulo de la misma forma que el anterior.

Ficlover: Me alegra que te gustara el homenaje y se bien que esto no es lo tuyo de la misma forma que a mí me cuesta leer ciertas cosas. Pero agradezco tu esfuerzo por hacerlo. Qué bueno que te agrade la forma en que esta historia se contara pues quería experimentar con algo nuevo.

Espero te haya gustado este capítulo.

Llegados aquí, espero les haya gustado este capítulo y les agradezco su compañía en el mismo. Ya veremos cómo se desarrolla todo más adelante y como este primer arco pasa a su segunda mitad.

Nos vemos.