Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo. Antes que nada, quiero agradecerles por haber estado en la retrospectiva anterior, espero les haya parecido un buen capítulo. Por otro lado, quiero pedir disculpas por la demora en actualizar esta historia, no soy muy fan de escribir en momentos de mucho calor y es por eso que no me gusta escribir en verano y además está el hecho de que mi salud no estuvo muy bien.
Dejando eso de lado. Espero que disfruten de este nuevo arco, el cual vendrá con cosas que de seguro sorprenderá a todos de una u otra manera.
Sin más que decir comencemos.
Tierra de sombras – Capítulo 11
Amor perdido
Los Loud estaban reunidos nuevamente con los Casagrande, o mejor dicho con los que quedaban de ellos. Expresión que en cierta forma podía usarse con los Loud dado que ellos también sufrieron sus pérdidas. Aunque en este caso la poca cantidad que estaba presente se debía al poco número de monturas que tenían a su disposición, otro motivo era el hecho de que su querida van seguía en reconstrucción tras la pelea con Big Al. Y por último, y principal razón, estaba el hecho de que Lori les había ordenado a sus hermanas menores el quedarse en la ciudad bajo el cuidado de Leni, Luan y Jocelyn, para mantenerlas a salvo en aquella travesía a través del campo, daba igual si este era un viaje corto.
El encuentro entre ambas familias tras todos esos años no fue nada sencillo. El ver la tumba de Bobby fue un gran golpe para los Loud, principalmente para Lori y Lincoln, quienes tenían grandes recuerdos de aquel joven. Estos, así como todas sus demás hermanas, no tenían idea de lo que le había pasado, ya que Ronnie Anne prefirió no decir nada y solo se limitó a llevar al grupo hasta donde estaba su familia. Luego de aquella revelación funesta, ambas familias se abrazaron tras todos esos años estando separados, lamentando el que aquella no fuera la mejor de las situaciones para reunirse, pero agradeciendo el hecho de que estaban nuevamente reunidos y por parte de los Casagrande el que los Loud hubieran regresado a Ronnie Anne sana y salva con ellos.
Luego de aquel reencuentro, los Loud se fueron a descansar, salvo por Lori, quien se quedó llorando ante la tumba de Bobby todo el día. Ninguno se atrevió a sacarla de ahí pese al temor de que alguien o algo pudiera oírla, pero al final termino por darles igual y se quedaron viéndola a la espera de que algo pasara. Una vez llego la noche las fuerzas se le acabaron y cayó agotada en el suelo. La llevaron a una habitación y la dejaron durmiendo.
A la mañana siguiente todos, salvo Lori, quien seguía durmiendo, se despertaron y se dirigieron al comedor del hotel en donde María y Ronnie Anne habían ordenado las provisiones que los Loud les habían traído. La mayoría de estas eran frutas que habían guardado, pero también había algunas verduras y uno que otro pan hecho por Leni antes de su salida. No era un gran banquete, pero para los Casagrande, quienes habían pasado semanas racionando comida, aquello era uno en toda regla, comiendo con más ganas mientras sus invitados apenas y se limitaban a tomar una que otra cosa.
Al terminar el desayuno, los Casagrande procedieron a contar como es que les había ido luego de que se diera aquel pulso electromagnético. Contaron lo que fue la llegada de los refugiados de Royal Woods desde su punto de vista, como es que pensaron a causa de los rumores que daban estos, que los Loud estaban muertos, lo que fue el abandono de la ciudad por parte de la Orden Blanca y Los Guardianes y como es que aquello llevo a la violencia que termino en la muerte de los amigos de Ronnie Anne y Nikki, así como de Carlos. Después de ello contaron lo que fue el perder a los patriarcas de aquella familia, como fue que su ciudad se llenó de pandillas, el éxodo de esa ciudad y lo que vino luego de ello. Es decir, el abandono por parte de Carl, el suicidio de Frida y la perdida de Bobby ante aquella banda.
Los Loud por su parte, les contaron sobre la batalla de Royal Woods, en la cual su abuelo lucho para no regresar de la misma, la guerra civil entre las tropas de Ryker, la muerte de Lynn Sr. causada por alguien a quien una de sus hermanas considero su amigo, así como el posterior fallecimiento de Rita y de Myrtle.
Pero no todas las historias fueron de perdidas, ya que, si bien se había perdido a mucha gente querida, también habían encontrado de vuelta a gente a la que habían querido mucho, como lo que fue la reunión de Lincoln con sus amigos en un momento de mucha necesidad como fue la guerra contra Benny y su ejército de lobos, guerra en la que, si bien Rusty había muerto, lo hizo como un héroe. Lo otro que también era importante, eran las personas que habían llegado a su vida, como lo fue Jocelyn, Paz y Edric por parte de los Loud y Bianca por parte de los Casagrande.
—Gracias por cuidar de Ronnie Anne. No me imagine que pudiera pasar por tantas cosas —dijo María agradecida.
—No tiene que agradecernos, lo hubiéramos hecho por cualquiera que necesitara nuestra ayuda —dijo Luna.
—Es verdad. Además, Ronnie Anne es una gran amiga nuestra pese a los años sin vernos —dijo Lincoln.
—Nosotros también los consideramos nuestros amigos todavía —dijo C.J.
—Muchas gracias C.J.
—Por mi parte me alegra haberlos conocido. Solo se de ustedes por fotos e historias —dijo Carlitos.
—Nosotros igual Carlitos. Vaya, sí que has crecido mucho en estos años —dijo Lynn.
—Sí. Eres más alto que Lily incluso —dijo Lincoln.
—Yo me alegro verte de nuevo Lincoln y también de conocer a parte de tu familia. —dijo Nikki.
—Yo les agradezco el haber venido con provisiones —dijo Carlota un tanto alegre para luego cambiar de tono— y también lamentamos haberlos dado por muertos.
—En nuestra defensa eran muchos los que decían lo mismo y pues terminamos por convencernos en ese momento —dijo Ronnie Anne.
—Descuida —dijo Luna— no teníamos forma de comunicarnos y además fue nuestra culpa el no querer irnos de Royal Woods.
—No tienen que sentirse culpables. Nosotros hicimos lo mismo cuando todo se vino abajo. Ustedes podían haber huido, pero estaban esperando a su abuelo y eso es algo que una familia haría —dijo María— por cierto, lamento sus pérdidas.
—Nosotros igual —dijo Lincoln— supongo que en eso el colapso de la civilización nos hizo iguales a todos.
—Es cierto. Pero incluso cuando menos lo esperamos, este mundo nos sigue dando regalos —dijo María conteniendo las lágrimas.
Los Loud se miraron entre ellos entendiendo de a quien se refería.
—Edric es un gran niño. Lisa le está enseñando muchas cosas y por lo que dice, aprende rápido —dijo Lincoln.
—En eso supero a mi Roberto. Él se tardaba en aprender las cosas, pero al menos una vez que lo lograba nunca las olvidaba.
—Lo conocerá pronto —dijo Luna— solo esperé un poco y podrá conocerlo.
—La verdad me sorprende que Bobby haya sido capaz de estar con otra chica durante ese tiempo —dijo Ronnie Anne.
—A nosotros igual. Pero aquello es algo por lo que no lo juzgamos. Lo ocurrido entre él y Paz quedo zanjado hace mucho —dijo Lynn.
—Qué bueno que lo vean desde esa forma. Por cierto… ¿Cómo está, Lori? —pregunto Ronnie Anne.
—Pues…
Lincoln no pudo formar alguna frase que contara el estado anímico de su hermana. La pérdida de Bobby le causo un dolor tan grande que ni siquiera la muerte de sus padres era comparable al dolor que había sufrido. Por ese motivo esta seguía durmiendo en su habitación, según Luna, quien había revisado antes de desayunar.
Luego del desayuno cada quien fue a hacer diferentes cosas. María y Carlitos se quedaron vigilando, C.J., Nikki, Luna y Lynn por su parte se dedicaron a buscar por los alrededores algo para la cena. Mientras que Carlota se quedo a cuidar a Bianca y de paso a esperar a ver si Lori tenía algún cambio. Por otro lado, quienes tenían una charla pendiente desde hacía ya mucho tiempo eran Lincoln y Ronnie Anne quienes iban caminando por el bosque nevado, Lincoln llevaba su arco y Ronnie Anne uno de los rifles que había tomado de aquel grupo que los ataco.
—…Y fue así como terminamos derrotando a Big Al. No fue una batalla fácil, pero logramos vencerlo y ahora su cráneo está en nuestro hogar de recreo y de paso conseguí esta belleza —dijo Lincoln mostrándole el diente que había obtenido como recuerdo de esa pelea.
—No puedo creerlo. ¡¿De verdad vencieron a un Allosaurus?! —pregunto Ronnie Anne impresionada.
—Sí. No nos quedaba de otra. Era él o nosotros.
—Vaya. Nosotros también tuvimos nuestros dinosaurios famosos. Uno de ellos era un ceratosaurus que tenía un par de cicatrices tanto por pelear con otros dinosaurios como por haber sido enfrentado por varias de las pandillas. Muchas querían derrotarlo por lo visto, pero obviamente nunca lo lograron.
—Sí. Atacar a un dinosaurio con balas no suele ser algo muy efectivo. ¿Tú lo enfrentaste alguna vez?
—No. No quería perder munición en algo que no podría vencer.
El tema de las peleas que habían vivido tanto contra los dinosaurios como con otros animales prehistóricos era un tema muy interesante de conversación para ellos. Los dos tenían historias que hacía mucho querían contar y el hecho de poder hacerlo a gente ajena a su familia fue lo único necesario para poder reactivar esa amistad que hacía mucho estaba dormida. En esa caminata Lincoln pudo ver mejor a su antigua amiga. Se fijó con mayor atención en los cambios físicos que esta había tenido en esos años y pudo estar totalmente seguro de que se veía mucho más bonita de como la recordaba. Para él, tanto su rostro como su cuerpo eran muy hermosos y sentía que pese a esos años de caos que esta había vivido, nada de eso le había jugado en contra. Otra cosa que también le paso fue que todos aquellos momentos que vivió junto con ella habían vuelto a su mente de manera mucho más clara, ahora que esta ya no era una paciente cuyas heridas físicas necesitaban de tratamiento.
Esos recuerdos le hicieron acordarse los motivos por los cuales se había enamorado de aquella latina durante su niñez, cosa que pronto le causo un fuerte malestar. Estaba nuevamente con aquel antiguo amor de su vida, pero ella, no era la chica de la que estaba enamorado en ese momento y mucho menos era su novia.
—A propósito. ¿Por qué fue que tu hermana menor se escapó de casa?
Ante esa pregunta, Lincoln decidió que lo mejor era poner las cosas en orden antes de que Ronnie Anne se enterara de una manera inadecuada. No quería pasar por la misma experiencia que con sus hermanas o sus amigos, así que procedió a contarle la historia de cómo había comenzado todo con Lynn. No se guardó ningún detalle, ya que creía que su amiga merecía saber las cosas tal como se habían dado.
—¿Estás hablando en serio? ¿Tú y tu hermana son pareja?
—Sí. Sé que suena difícil de creer y estoy totalmente de acuerdo en que pienses que los dos somos unos enfermos o unos degenerados. Pero no pudimos evitar que pasara.
—Sabes que jamás creería eso de ti. Y sí, no voy a negar que me es raro escuchar eso de ti. Pero no voy a criticarte por algo que se dio en una situación ajena a lo que era el mundo antiguo.
—¿De verdad?
—Sí. Lincoln, tú mismo lo dijiste. Las cosas pasaron por una gran cantidad de factores que hicieron que tú y Lynn se vieran de otra forma y por lo que mencionas, se ve que realmente en ustedes hay amor.
Lincoln se sintió tranquilo al ver que la reacción de su amiga había sido positiva, al menos con ella había podido oír toda la historia, a diferencia de sus amigos a quienes les costó un buen porcentaje de su colección de bebidas, el entender aquello y tampoco es que lo entendieran de forma completa. Liam le dijo que quizás cuando llegara más gente cambiaria de opinión, pero que no se metería en ello luego del papel de Lincoln en la guerra contra Benny. Stella, en cambio, dijo que aceptaría su decisión e incluso lo apoyaría, pero le recordó que el rumbo hacia el que se dirigían bien podría hacer que las cosas sean complicadas para ellos dos. Sus demás amigos prefirieron seguir tomando y decidieron no meterse.
Regresando al presente, Lincoln noto que si bien su amiga no mostró ninguna respuesta negativa con él, sí dejaba notar una especie de decepción la cual el peliblanco pudo reconocer y lamento en lastimarla de esa forma.
—¿Sabes Lincoln? Yo también debo de decirte algo relacionado con ello.
—¿En qué sentido?
—¿Recuerdas a Bianca, la hija de Carlota?
—Sí. ¿Qué hay con ella?
—Es sobre como nació. Mejor dicho es sobre quien es su padre…
En el interior del hotel, Lori se despertó, sintiéndose completamente vacía tanto física como anímicamente. No solo estaba el hecho de perder a Bobby lo que hizo que su estado de ánimo estuviera por los suelos, sino que también no había comido nada desde el día anterior, pero para ella la comida poco o nada importaban, así que lo que hizo fue buscar entre sus cosas aquel álbum de fotografías que intento quemar y que termino salvando del fuego segundos después. Por suerte todas las fotos estaban en buen estado y eso hizo que fuera sencillo para ella mirarlas y recordar aquellos momentos en los que paso junto con el que había sido su novio. Al mirar las fotos sintió la misma tristeza del día anterior, pero para ese momento estaba tan agotada por la falta de comida y agua que ya no tenía lágrimas que derramar.
Luego de mirar las fotos desde la primera hasta la última página esta puso sus cosas en su cama, las reviso a ver que prendas estaban en buen estado y tras separarlas de las que ya no iban a tener mucha vida útil las doblo con cuidado y las puso sobre esta.
—Bueno. Literalmente espero que a las chicas les sean de utilidad, y… espero que a Ronnie Anne le guste tener algo más con lo que recordar a su hermano —dijo para después poner el álbum de fotografías junto a todo lo demás.
Luego de decir aquello tomo su machete y tras ver el filo de este salió del cuarto y camino por el hotel haciendo silencio para evitar ser vista por quienes seguían ahí. Salió del mismo sin ser vista y pensó en que quizás hubiera sido mejor dejar una nota o mejor dicho hubiera sido buena idea traer algo para así escribirla. Pero ya no veía sentido, de todas formas estaba más que segura de como es que su familia se repartiría sus cosas.
Salió del lugar y camino hasta donde su querido megaloceros, el cual se encontraba buscando alimento enterrado en la nieve. Este el cual carecía de nombre pese a la sugerencia de Lana y Lily de que le pusiera uno, pero Lori no le encontraba sentido a ponerle alguno, ya que este prefería su independencia y solía irse de la casa Loud para volver al final del día, cosa que hizo que no estuviera cuando su hogar fue asaltado por Benny y sus lobos. Tampoco dejaba que lo montaran si es que no había una verdadera razón para hacerlo y además tampoco aceptaba que le colocaran equipo para montar como el de los caballos. Por lo demás, para Lori no era una mascota como Inci, el dinosaurio con el cual sus hermanas menores solían jugar en sus tiempos libres y tampoco era como los caballos como los que tenían sus amigos. No sabía como explicarlo, pero para esas alturas ya no le importaba buscar una definición adecuada.
—Hola amigo. ¿Qué tal te ha ido esta mañana, encontraste algo bueno para comer? —dijo mientras lo acariciaba en un costado.
El megaloceros giro para verla y levanto su cabeza a la altura del rostro de Lori, la cual procedió a hacerle cariño en la parte superior de la misma.
—Bueno. Sé que literalmente no pudimos pasar mucho rato juntos y me hubiera gustado el poder ir a muchos lugares junto a ti. Pero a veces la vida nos hace cambiar los planes y otras veces nos deja sin ellos. Como sea. Me alegra haberte conocido, sé que los chicos cuidaran bien de ti y literalmente estoy totalmente segura de que Lincoln o cualquiera de mis hermanas será un compañero perfecto.
El megaloceros no emitió sonido alguno o hizo alguna especie de gesto. Solamente la miro como siempre solía hacer.
—Bueno. Supongo que este es el adiós. Cuídate mucho y sé bueno con los demás.
Lori se volteó y empezó a caminar. Solo para ser interceptado por este.
—¿Qué te pasa? Podrías literalmente dejarme pasar —dijo Lori mientras se movía a un lado, solo para ser bloqueada nuevamente— ¡Ya déjame pasar! ¡No ves que no hay nada más para mí aquí! No tengo ninguna otra razón para estar en este mundo y no vas a interrumpirme cuando ya tomé una decisión. Sé que quizás no era la que esperaba tomar en algún momento, pero tú al igual que yo sé que la vida no es justa. Por favor, literalmente debes de haber visto a muchos de los tuyos ser cazados por cualquier cosa con dientes o con manos capaces de usar un arma. Así que por favor déjame marcharme e irme a algún lugar que literalmente me parezca adecuado para pasar mis últimos momentos —sin más que decir, se alejó de su compañero y esta vez no hubo interferencia por parte de este.
Lo siguiente que hizo Lori fue mirar hacia el hotel y luego hacia donde Bobby estaba enterrado, ya no con la tristeza del día anterior, sino con una especie de esperanza o anhelo. Y sin más que hacer ahí camino y se internó en el bosque con el fin de terminar con su vida y reencontrarse con el que había sido su novio.
Un rato después, todos los que habían salido regresaron al hotel. Los primeros eran Lincoln y Ronnie Anne, quienes por obvias razones no traían nada con ellos. Ambos no estaban pensando en cazar desde el inicio, solo querían hablar y ponerse al día, pero no esperaban el recibir cada uno una revelación que si bien decían aceptar, era obvio que no lo sabían digerir de forma adecuada.
—Debió ser difícil para tu familia aceptar lo de Bobby y Carlota.
—No tanto. Ya no estaban mis abuelos y mi tío como para opinar algo con respecto a ello. Además, Bianca está totalmente sana según mi madre y tampoco es como que los matrimonios entre primos fuera algo muy raro.
—Sí, lo sé. Sin embargo, siempre hay un riesgo con esas cosas.
—Lo dice el chico que sale con su hermana —dijo Ronnie Anne sarcásticamente.
—No dije nada. Aunque… ¿Cómo vamos a explicarle eso a Lori?
Ronnie Anne miro al suelo y suspiro pesadamente. No tenía idea de que hacer ante algo que sería un puñal para la hermana de su mejor amigo, mucho menos cuando ya le había tocado un golpe tras otro con respecto al que había sido su novio.
—No tengo idea Lincoln. Pero lo mejor será que sea cuando esté más calmada y de preferencia cuando tengamos las palabras adecuadas.
—Opino lo mismo. Por ahora encarguémonos de que se encuentre mejor que ayer y por lo menos coma algo.
—Es verdad.
Los dos se dirigieron hacia el hotel, al mismo tiempo que Luna, Lynn, Nikki y C.J. regresaron con un venado que encontraron para la cena.
—Vaya. Se ve que tuvieron suerte —dijo Ronnie Anne.
—Para nada. Lo que tenemos es al mejor cazador de todos —dijo Luna señalando a C.J.
—Muchas gracias Luna. Pero solo es cuestión de práctica, con el paso del tiempo uno termina reconociendo algunas señales claras.
—¡Cómo lo decía Rip Hunter! —dijo Lincoln emocionado al recordar su manual de supervivencia, el cual le sirvió en los primeros días.
—Sí. Papá tenía un manual de él y lo fue mejorando poco a poco con cosas que él conocía. Si quieres puedo mostrártelo, fue de las cosas que no nos robaron los piratas con los que se fue Carl.
—¡Por supuesto! Será increíble leer algo como eso.
—Para mi igual. Por cierto, lamento lo de tu hermano —dijo Lynn.
—Descuiden. Él siempre quiso tener su propia vida. Ya se encargará Dios de hacerle ver si esa era una buena o una mala.
—Espero que se lo estén comiendo en este momento —dijo Ronnie Anne en voz baja y solo para Lincoln.
—Y que hay de ustedes dos. ¿Estuvieron poniéndose al día? —dijo Nikki en tono alegre.
—Sí. Los dos teníamos mucho de que hablar después de mucho tiempo. Pero ya estamos al día —dijo Lincoln— me alegra decir que somos los mismos amigos que siempre hemos sido.
—Eso es completamente cierto —dijo Ronnie Anne.
—Bueno, ya que se pusieron al día lo mejor será empezar a preparar esto para la noche —dijo Luna— por cierto. ¿Han sabido algo del estado de Lori?
—Nada. Pero ya nos encargaremos de ella —dijo Lincoln.
El grupo camino hacia el interior del hotel y fue ahí que Ronnie Anne aprovecho para tomar del hombro a Lynn y hacer que esta se detuviera.
—Lincoln me contó todo sobre ustedes —dijo sin rodeos.
Lynn se quedó paralizada y no supo qué palabras decir acerca de eso.
—Te felicito Lynn. Te quedaste con el mejor de todos los hombres del mundo. Por favor trátalo bien —dijo para luego seguir por su rumbo.
—Gracias —fue lo único que dijo la antigua deportista.
La mayoría de ellos ya se estaban yendo tanto a la cocina como a sus habitaciones cuando Luna volvió apresurada.
—No está Lori.
—¿Qué? —preguntaron todos.
—No está. No está en su cuarto.
—Tranquila. Puede estar en cualquier lado, seguro fue al baño o de seguro está con María o con Carlota —dijo Nikki.
—No es solo eso. Todas sus cosas, la ropa que trajo y ese álbum de fotos que tenía de ella y Bobby estaban sobre su cama, era como si estuviera dejando sus cosas.
—Calma Luna. Quizás realmente está con la mamá de Ronnie Anne —dijo Lincoln.
El grupo fue a la habitación de María, pero esta no tenía idea de Lori y tampoco la tenía Carlota. Pensaron entonces que quizás había salido a caminar por algún lado del hotel, pero no encontraron rastros de ella y tampoco estaba por sus alrededores.
—Maldición. ¡¿En dónde rayos pudo haberse metido?! —grito Luna.
—Calma. Quizás dejo una nota u algo. Lo mejor es que revisemos mejor su cuarto —sugirió Lincoln.
Tal como propuso el peliblanco, todos fueron en busca de una nota, pero no encontraron nada que indicaron a donde iba y es más notaron que el machete de Lori ya no estaba en la habitación. Lo que hizo que todos unieran los puntos y se aterrorizaran con el resultado.
—Tranquilos, no perdamos la calma. Todavía nos queda la opción de que quizás salió a caminar por el bosque —dijo Lynn tratando de calmar las aguas.
—¡¿Acaso crees que ella saldría sin llevarse nada?! Abre los ojos hermanita es obvio lo que nuestra hermana está a punto de hacer.
—¡Pues entonces evitémoslo! —grito Lincoln.
—¿Qué hacemos entonces? —pregunto Lynn.
—Lo que hacemos siempre —dijo Lincoln— tratar seguir sus huellas y rezar.
En el bosque, Lori había caminado un buen tramo. Se sentía agotada por la larga caminata que había hecho y más allá de tomar algo de agua de un pequeño riachuelo, de la cual escupió la mitad por el sabor a tierra de la misma, no había comido nada, ni siquiera uno que otro fruto que había en las ramas de los árboles. No le importaba comer y tampoco le importaba vivir para ese momento.
—Lori… —sintió que le decía una voz.
—¿Qué? —pregunto ella mirando a los alrededores— debo estar enloqueciendo.
Sin darle importancia siguió con su caminata esperando encontrar algún lugar en donde pasar sus últimos momentos en la tierra.
—Lori…
—¡¿Quién está ahí?! —grito con las pocas fuerzas que tenía mientras empuñaba el machete— ¿Son ustedes chicos? ¿Acaso están intentando algún ridículo plan para hacerme cambiar de opinión? Pues déjenme decirles algo, literalmente estoy más decidida que nunca. No pienso seguir en este mundo si mi Bobby no está.
Tras decir aquello siguió caminando, pero el dar un paso tras otro le costaba mucho para esos momentos y apenas si pudo avanzar unos metros antes de caer de rodillas en el suelo.
—Bueno. Este lugar no se ve tan mal. Supongo que literalmente es momento de terminar con esto.
—No quiero que lo hagas —dijo una voz familiar.
Fue entonces que miro hacia unos árboles y pudo ver aparecer entre ellos a la persona que desde que tenía diecisiete años había amado. Frente a ella estaba Bobby, se veía con la misma ropa que solía verlo todos los días en que iban juntos a clases, pero de una edad distinta. La misma que había tenido al momento de morir.
—Bobby… —dijo Lori sin poder creerlo.
—Soy yo bebé. Te dije que nos volveríamos a ver —dijo este acercándose y tomándole las manos.
—¿Por qué? ¿Por qué te olvidaste de mí de esa forma? ¿Acaso no era suficiente para ti?
—No bebé. Yo siempre te amé. Pero no podía soportar estar sin alguien con quien estar cerca. Pensé que era alguien maduro después de todos esos trabajos en Royal Woods, pero realmente no lo era y no pude soportar el luchar contra ciertos impulsos.
—¡¿Por eso te fuiste con Paz y tuviste un hijo con ella?! —le reclamo Lori.
Bobby quedó en silencio un momento y luego prosiguió.
—No creí que llegaría tan lejos. No creí en nada Lori. Debí hacerlo, pero no pude. Le dije que eso había sido un error y que no quería nada con ella. Que solo tú eras la única para mí, incluso te lo dije esa noche antes de que se fuera la energía en Royal Woods.
—¿Entonces porque te fuiste con Carlota, con tu propia prima? Sé muy bien que literalmente esa bebé es hija tuya, al igual que Edric.
—Creí que habías muerto. Pensé que toda tu familia y tú habían muerto en la caída de Royal Woods. Creí que ese era mi castigo por haberte traicionado y por días pensé que la vida no valía la pena vivirla. Pero fue Carlota la que me dio fuerzas para hacerlo y fue nuestra hija la que me dio impulsos para seguir luchando cada día. Sé que mi vida en este mundo termino, pero tu momento, tu menor momento, está todavía por escribirse. Y la verdad es… que no quiero que cometas una acción por la que todas las personas que te aman van a sufrir por el resto de sus días.
—Es que no puedo. Puedo perdonarte por todas las veces que me engañaste antes de que ocurriera el pulso. Pero no puedo vivir en un mundo en el que no estas.
—Tendrás que hacerlo Lori. Tendrás que aprender a vivir sin mí. Pero no por eso voy a dejarte, siempre estaré contigo, en los momentos en que las cosas se pongan difíciles para ti yo estaré a tu lado.
—¿Me esperarás osito?
—Lo haré y ese día yo estaré ahí… radiante y con los brazos abiertos.
Ambos se acercaron y se dieron un último beso en los labios y en cuanto eso ocurrió una luz blanca lleno todo el bosque cegando a Lori por un instante para después encontrarse en el suelo. Trato de levantarse, pero el cansancio y la falta de comida la habían llevado al límite.
—Bien. Supongo que literalmente solo esperaré a que alguien llegue y me ayude.
Pero no llegaron sus hermanos, ni tampoco llego alguien bueno o malo hasta donde estaba ella. Quienes si llegaron fueron unos dinosaurios de unos tres metros de largos y noventa centímetros de alto que caminaban en dos patas, cubiertos de unas plumas doradas y con unas grandes garras en pies y manos. Lori los reconoció como stenonychosaurus, unos dinosaurios carnívoros que tenían preferencia por la carne de cualquier bóvido doméstico. En total eran unos ocho que empezaban a acercarse a ella mientras que la rodeaban. Lori intentó ponerse de pie con ayuda de su machete, pero las fuerzas apenas le permitieron ponerse de rodillas.
—Vengan. A ver quien de ustedes quiere dar el primer mordisco.
Uno se lanzó hacia ella y fue que una flecha le dio en el costado, eso hizo que se fijaran en quien les había disparado para ver llegar una segunda y tercera flecha que acabo con otros de aquellos dinosaurios, los cuales corrieron gritando hacia el responsable de estos, fue así que Lori pudo ver a su hermano corriendo hacia estos depredadores a la vez que otras balas y flechas impactaban en estos haciendo que salieran huyendo del lugar quedando únicamente dos con vida.
En cuanto vio a su hermano llegando hasta donde estaba, ella se desplomó en el suelo y no volvió a abrir los ojos hasta luego de muchas horas. Cuando lo hizo noto que era de noche y que se encontraba en una de las habitaciones de ese hotel, la cual no sabía si era suya u alguna otra, pero no le importo debido al hambre que sentía en ese momento, el cual le produjo un gran dolor en el estómago.
—Veo que ya despertaste —dijo Lincoln abriendo la puerta y trayendo con él una fuente con una vela, un plato de comida y un vaso de agua.
—Lincoln… eso fue…
—Una de las peores cosas que pudiste hacernos —dijo Lincoln mientras le entregaba un plato con carne del venado de esa mañana.
Lori se limitó a comer en ese momento. Prácticamente, devoro el plato en solo un par de minutos y se tomó el agua de un sorbo. Lincoln no quiso decirle nada en ese momento y espero a que esta terminara de pasar todo.
—Lo siento. En serio lo siento. No sé… bueno, si sé en lo que literalmente estaba pensando.
—¿Y por qué no creíste en nosotros entonces? —dijo mientras se sentaba en la cama.
—Porque creí que ustedes podían seguir sin mí. Imagine que entre ustedes podían arreglárselas.
—Pues no. No podemos Lori. No podemos funcionar sin ti, si tú te suicidabas ahora no sabría qué hacer. ¿Cómo se lo hubiera dicho a Lana, a Lola, a Lisa y a Lily? Ya perdimos mucho en estos años, no queremos perderte a ti también.
—Lo sé. Lo supe de una forma que no puedo explicar. Solo que para ese momento ya no tenía tantas fuerzas y esas cosas ya estaban rodeándome. Pero lo que más me sorprende es que todos ustedes hubieran venido a ayudarme.
—Porque te amamos, incluso ese venado gigante que tienes de mascota nos ayudó a llegar hasta donde estabas.
—Gracias por ello. En serio nunca imagine que todos ustedes hicieran todo eso por mí, sobre todo tú, quien en este tiempo has demostrado que has madurado mucho como persona, quizás yo olvide todo ello cuando supe que estabas el novio con Lynn. Pero eso era únicamente una parte de ti, una de muchas que han hecho que seas la persona que eres ahora —dijo Lori mientras se sentaba junto a su hermano.
—Es lo que cualquier persona haría Lori.
—No es lo que Lincoln Loud haría.
Lori entonces le dio un beso en los labios a Lincoln, él cuál quedo confundido en ese instante y sin tener idea de que hacer, pero eso solo duro unos segundos antes de que este procediera a rodearla con los brazos y corresponder aquel beso que su hermana mayor le estaba dando. Lori le devolvió el abrazo y al mismo tiempo empezó a quitarle el abrigo que este traía, del mismo modo que Lincoln hacía lo mismo.
Mientras se iban despojando de la ropa que traían se olvidaron de todo y de todos, pero quien no lo había hecho era Lynn quien con el corazón roto, miraba aquella escena para luego cerrar la puerta y alejarse mientras intentaba aguantar las lágrimas.
Y así queridos lectores, termina otro capítulo. Nuevamente, me disculpo por el largo tiempo de espera. No creí que demoraría tanto, pero trataré de no demorar demasiado en la llegada del siguiente capítulo.
En cuanto a este capítulo, sentí que Lori merecía una despedida adecuada con el que había sido su gran amor. Si este fue un encuentro real o una alucinación producto de la falta de comida, se lo dejo a ustedes para que vean qué opción les gusta más.
Por otro lado, si bien parece que las cosas se han arreglado de un lado, parece que se complican de otro y eso es algo que veremos en el siguiente capítulo Pero por ahora vayamos a los saludos.
Marati: Efectivamente, la muerte de Bobby en si tuvo un gran peso para la historia, no solo por salvar a su familia, sino también para ayudar a Lori a salir adelante. Espero te haya gustado el capítulo.
Montana Hatsune: Tal y como dices, a veces los animales pequeños y que consideramos insignificantes hacen un gran daño. Por suerte y pese al gran daño que sufría, este pudo luchar una última vez y si bien no fue la batalla más épica de la historia y ni siquiera fue una batalla en sí, al menos pudo salvar a su familia. Espero te haya gustado este capítulo y muchas gracias por los saludos.
Llegados a este punto, espero les haya gustado el inicio de este nuevo arco y espero verlos en el siguiente capítulo.
Nos vemos.
