Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de este fic. Antes que nada, les agradezco por el gran recibimiento que tuvo el capítulo anterior. Pese a que este es un arco que se caracteriza por ser más calmado que el anterior y que en sí es lo que yo he decidido llamar paréntesis. Lo cual no quita que este sea un arco importante, ya que de este van a salir cosas que marcaran el rumbo de esta historia.
Espero este les guste lo mismo que el anterior y disfruten mucho de este. Ahora sí, comencemos.
Tierra de sombras – Capítulo 12
Un apoyo necesario
Era una mañana fría. Aunque no tanto como las anteriores. El clima en sí iba cambiando poco a poco y el cambio de invierno a primavera se iba notando poco a poco para los que sabían reconocer esos detalles. Aunque aquellos eran detalles que poco importaban para los que se habían pasado despiertas toda la noche, como lo eran Ronnie Anne y su amiga Nikki, quienes habían estado vigilando por si había algún intruso acercándose al hotel.
—¿Qué tal la pasaron, chicas? —pregunto Luna, quien se acababa de despertar.
—Todo tranquilo. No hubo nada en toda la noche, ni siquiera algún animal que quisiera venir por aquí —respondió Ronnie Anne.
—Eso es bueno. Si te soy sincera no soy muy fan de la lucha contra otras personas.
—Tampoco nosotros —dijo Nikki— por cierto. ¿Cuándo podremos irnos a Royal Woods?
—La verdad es que no hemos pensado en ello. Pero lo mejor será que lo hagamos mañana. El viaje es un tanto complicado y no tenemos tantas provisiones como para alargar nuestra estancia en este lugar.
—En ese caso se lo diremos a todos en el desayuno —dijo Ronnie Anne.
—Yo me encargo de ello. Ustedes dos vayan a dormir. Ya después podremos preparar la travesía.
—Gracias Luna —dijo Ronnie Anne.
—Igualmente amiga —dijo Nikki.
Ni bien dieron unos pasos cuando vieron aparecer a Lynn junto con todas sus cosas caminando hacia ellas y saliendo del hotel.
—Buenos días, Lynn —dijeron Ronnie Anne y Nikki.
—Buenos días, hermana. ¿Qué tal dormiste? —dijo Luna.
Pero Lynn ignoro sus saludos y prosiguió caminando hasta uno de los caballos y empezó a prepararlo.
—Un momento —dijo Luna yendo hacia ella— ¿qué estás haciendo?
—Preparándome para irme.
—Pero no puedes volver a Royal Woods tú sola, es muy peligroso.
—¿Quién dijo que me iba a Royal Woods?
Luna entendió que su hermana estaba por abandonarlos y la tomo de los hombros.
—Espérate un momento. ¿Cómo que te vas a cualquier lado?
—Ya me escuchaste. Me voy de aquí. No pienso seguir ni un solo momento al lado de esa hipócrita y de ese traidor.
—¿Estás hablando de Lincoln y de…?
—Si quieres entenderlo bien, anda al cuarto de Lori. Quizás a estas horas todavía se siguen revolcando —dijo para continuar con el caballo.
—No puedes irte Lynn. No sé qué pudo haber pasado contigo y Lincoln. Pero eso no te da derecho a irte —dijo, esta vez siendo más brusca.
—Luna… Por favor no trates de detenerme. Si necesitan el caballo, bien, me iré caminando, pero no quiero seguir ni un momento más con esta familia.
—¡Te he dicho que no te vas a ninguna parte! –grito Luna mientras tomaba a su hermana menor y la apartaba del animal.
Lynn en ese momento perdió la poca calma que le quedaba y le metió dos puñetazos a su hermana en el vientre haciéndola caer al suelo.
—¡Luna! —grito Ronnie Anne mientras corría junto con Nikki hacia ella. Una vez con ella la ayudaron a incorporarse— ¿estás bien?
—Sí. Tranquilas he sufrido peores golpes.
—Lo siento Luna. Pero no me dejaste alternativa —dijo Lynn ya montada en el animal, luego miro a Ronnie Anne y le dijo— me hubiera gustado que al menos haberlo encontrado contigo. Eso hubiera dolido menos.
Tras decir aquellas palabras se marchó cabalgando por el camino, dejando a las tres sin saber que era todo lo que acababa de ocurrir.
Mientras tanto, en el cuarto de Lori, esta se encontraba despertando junto a su hermano Lincoln.
—¿Lori?… —pregunto cayendo en cuenta de que su hermana estaba a su lado, luego cayó en cuenta de que ni él, ni su hermana estaban vestidos— ¡¿Qué es esto?! ¡¿qué fue lo que paso?!
—¿En serio preguntas? Digamos que literalmente fue una forma en que ambos nos demostramos el gran cariño que nos tenemos.
—No. No, esto no puede ser posible. Lori esto no está nada bien —dijo tratando de buscar su ropa a la par que se cubría con la sabana.
—Silencio —dijo poniendo un dedo en sus labios y sentándose sobre la pelvis de Lincoln— no tienes que preocuparte hermanito. Sé que para ti esto puede ser un tanto difícil de digerir, pero así como tú te enamoraste de Lynn durante todos estos años, yo también empecé a sentir algunas a medida que ese mismo tiempo iba pasando.
Para él aquello era algo sacado de uno de los sueños húmedos que tenía al iniciar la pubertad, sueños que lo hacían sentir culpable luego de despertar, ya que por esos años el imaginar una relación ya sea sexual o amorosa con una de sus hermanas era algo impensable para él. Sin embargo, aquello era muy real. Por tal motivo no podía encontrar una explicación al cambio de personalidad de su hermana mayor, sentía que aquella no era la Lori que había conocido toda su vida y pese a la situación por la cual seguramente su amigo Clyde hubiera dado su mano y pie derechos en el tiempo en que este estuvo enamorado de la misma, a Lincoln no le gustaba para nada aquello.
Además de buscarle una explicación al porqué del comportamiento de su hermana mayor, también le surgieron otros sentimientos que empeoraban el cómo se sentía. En parte estaba arrepentido por haber engañado a Lynn con su otra hermana, pero también había algo que le decía que aquello estaba bien y que no debía de preocuparse por haber tenido su primera vez con Lori. Al punto de que pese a que su mente le seguía diciendo que aquello estuvo mal, no dejaba de admirar el cuerpo de su hermana. Desde sus pechos, su vientre y su vagina cuyos vellos estaban recortados.
—¿Qué quieres decir con eso?
—Vamos hermanito, es obvio. En estos años has pasado por muchos cambios tanto físicos como de personalidad. Literalmente ya no eres ese niño de antes de la caída. Has cambiado completamente y ahora eres alguien que no puedo ver con esos mismos ojos del pasado.
—¿Pero qué hay de Bobby? —dijo este desconcertado.
—Él está en un mejor lugar y además, él me pidió que siguiera adelante. Así que no hay motivos para creer que lo estoy traicionando o algo así.
—Me alegra que pienses eso, pero ambos sí estamos traicionando a Lynn.
—Yo pienso que no necesariamente es una traición como tú dices. Lincoln, tú literalmente me dijiste que ya estamos en otro tiempo, luchaste con todo para estar con Lynn y no te importa seguir a su lado pese a que pronto volveremos a estar junto a más personas. Así que, ¿Por qué no puedes estar con dos hermanas que sienten el mismo amor por ti?
Lincoln no sabía qué responder a aquello. Seguía confundido y sin creerse que quien estaba con él era su hermana Lori. La misma hermana que perdió los estribos cuando se enteró de que sus dos hermanos habían cambiado la forma en que se relacionaban. Quería dar algún argumento, pero ni en su mente ni en sus labios tenía alguno, por el contrario, este solo atino a poner sus manos en las caderas de su hermana mayor y acariciarlas. Hubiera hecho más, pero la puerta se abrió en ese instante y su hermana Luna entro a la habitación, al verlos esta se quedó pasmada por unos instantes hasta que luego de unos segundos regreso en sí y los miro con enojo entendiendo el motivo del porqué su hermana se había ido.
—Qué fácil te olvidaste de Bobby —se limitó a decir para luego salir del cuarto.
Lincoln y Lori se separaron y procedieron a vestirse de inmediato. Luego de ponerse sus ropas los dos querían salir de inmediato para hablar con Luna y darle una explicación. Pero Lincoln al fin tuvo una idea de cómo tratar el asunto.
—Déjame hablar con ella —dijo Lincoln.
—¿Estás seguro?
—Completamente. Mira Lori, es obvio que no le gusto el hecho de encontrarnos en esa situación. Así que lo mejor será que yo hable con ella y le explique que todo esto fue un malentendido y que no debió de haber pasado.
—Pero…
—No debió de haber pasado Lori. Lo que acabamos de hacer fue un error y ese error debe de ser dejado atrás y ser olvidado como corresponde —dijo interrumpiendo a Lori y tratando de siquiera verla a los ojos.
—Pero Lincoln…
—No paso Lori, no paso —dijo Lincoln saliendo del cuarto y yendo tras Luna.
—¡Luna, espera!
Un puñetazo fue lo que recibió por parte de su hermana al tomarla del hombro. El peliblanco casi se cae al suelo por aquel golpe que le metió su hermana mayor y tras recuperar el sentido logro pararse derecho.
—¡¿Por qué hiciste eso?!
—¡Y todavía preguntas imbécil!, ¡¿cómo pudiste hacerlo eso a Lynn?!
—Luna, yo no quise hacerlo. Es solo que…
—Ahórrate el discurso ese de las hormonas alborotadas y demás. Pensé que eras alguien respetable, hermano. Creí que pese a la relación tan rara que llevas con nuestra hermana, al menos le serías fiel a ella o por lo menos tendrías la decencia de terminar con ella, antes de estar con otra mujer que no sea con alguien de nuestra familia. ¡Pero en vez de eso vas y tienes sexo con Lori!
—Baja la voz, por favor. Los demás van a oírte.
—Me importa un comino si me escuchan y se enteran de que nuestra hermana, que espero por años a su novio, se acostó con su propio hermano al día siguiente de enterarse de que este murió.
—Mira. Yo sé que no puedo explicar esto de forma adecuada y quizás nadie lo pueda hacer. Pero lo que podemos hacer ahora es tratar de calmarnos y ver una manera adecuada para hablarlo con Lynn.
—Ya es muy tarde para eso.
Aquello dejo temblando a Lincoln y paso a un estado mucho más alarmado.
—¿Qué quieres decir con eso?
—Lynn los vio a ustedes dos y decidió irse.
—¡Eso es imposible!, ¡ella no puede irse sola así nomás!
—Pues ya lo hizo. Se llevó uno de los caballos y ahora no tengo idea de donde puede estar.
—Pues vamos a buscarla de inmediato —dijo yendo hacia la salida del hotel.
—Alto ahí un minuto. Tú ya hiciste mucho para arruinar todo, así que esto lo voy a arreglar yo sola.
—Afuera es muy peligroso. No es seguro ir sola.
—Pues debiste pensarlo antes de traicionar a la mujer que dijiste amar. Ahora si me disculpas tengo un trabajo que hacer y no me sobra el tiempo.
Mientras esa situación se desarrollaba en el hotel entre sus dos hermanos, Lynn cabalgaba en la nieve a gran velocidad. Había aprendido a hacerlo en cosa de horas gracias a la misma tenacidad que siempre demostró en los deportes, al punto que Liam se quedó sorprendido de que alguien que nunca había pisado el campo o hubiera tenido una vida cercana a esos animales pudiera tener tal habilidad. Incluso Lynn estaba sorprendida de tener un avance tan rápido, paso de aprender a moverse a cabalgar en cosa de un día. Lo único que todavía le costaba aprender era el disparar y acertar en el blanco, pero imagino que no le tomaría mucho hacer eso. Solo tendría que tener su ballesta preparada antes de empezar.
Pero en ese momento su mente no estaba para pensar en mejorar alguna habilidad o en que debía de hacer antes de subir a un caballo. Solo le importaba irse lo más lejos posible de aquel lugar y de aquellos dos hermanos que nunca creyó que la lastimarían de esa manera. No lloraba, pues ya sentía que había derramado las suficientes por Lincoln, pero la ira y la rabia que sentía en su interior funcionaban como un combustible que quemaba todos los buenos momentos junto a Lori y a Lincoln.
El caballo continuó cabalgando a toda la velocidad que el terreno le permitía, pero al final este se terminó por cansar y se detuvo. Lynn se bajó del caballo para permitir que este descansara un rato, solo para descubrir que en su enojo y en pensar únicamente en alejarse de Lincoln se olvidó de siquiera ver donde estaba y que camino estaba tomando.
—Vaya. Creo que debí de pensar mejor en qué camino tomar. O mejor dicho, a donde debía de ir desde el principio —dijo esta mientras acariciaba a la montura— bueno chico, supongo que podríamos ir al oeste. Quizás conocer Oregón sea una buena idea, o prefieres ir a Montana, dicen que hay muchos caballos ahí. Supongo que te gustaría conocer a muchos amigos nuevos, eso, si es que todavía hay gente que se dedique a estos ahí.
Lynn saco una manzana de su bolsa de viaje y se sentó en una roca para poder comer. Su decisión por irse la llevo a solo preparar sus cosas y olvidar desayunar. Mientras lo hacía miraba el paisaje helado en el que se encontraba y trato de imaginar cuál era el punto en el que se encontraba y hacía qué dirección ir para llegar a los lugares que había mencionado, y de paso pensó en otros lugares.
—También podríamos ir al sur, me refiero a México o algún lugar de este, mamá menciono un par de veces un sitio llamado Cabo San Lucas, decía que era hermoso y que debíamos ir ahí alguna vez. Pero ya sabes, lo que paso —le dijo al caballo que estaba más interesado en buscar algo que comer entre la nieve— la caída de la civilización y esas cosas. Aunque supongo que a ti no te afectan tanto esas cosas. Salvo quizás…
Un ruido hizo que terminara de hablar y tomara su ballesta. La cargo y apunto hacia donde pensó que venía el sonido y espero que aquello no se le acercara.
—Vamos. Estoy lista para lo que sea. Ya he vencido a muchos asaltantes yo sola antes.
Aquello era en parte verdad. Había enfrentado a gente que intentó asaltar su hogar y era quien hacía un gran papel en esas defensas. Pero en esas oportunidades estaba junto a sus hermanos y sus padres. Esta vez estaba ella sola y pese a tener un caballo, este todavía estaba cansado y, por tanto, sus probabilidades estaban un poco bajas.
Atenta ante lo que podría pasar, apunto a cada rincón de entre los árboles esperando a que algo pasara y con la esperanza de que sea quien sea que estuviera ahí pudiera derrotarlo. Fue entonces que sin siquiera notarlo, dos personas, un hombre y una mujer, armados con arcos y flechas, la rodearon.
—Baja tu arma niña, no queremos lastimarte —dijo aquella mujer.
—Bájenlas ustedes si saben lo que les conviene —respondió desafiante.
—La que está rodeada eres tú. Así que hazlo antes de que cometas un accidente —le respondió aquel hombre.
Lynn al verse rodeada y sin posibilidades de hacer mucho, bajo su ballesta y miro con más atención a aquellos que le estaban apuntando. Eran un hombre y una mujer, como ya tenía claro, parecían tener entre treinta y cinco y treinta años, y además de ello, se veían un tanto parecidos, como si ambos fueran parientes. Aquel sujeto tenía un abrigo azul y unos pantalones blancos, mientras la mujer, que se veía un poco menor que este, llevaba un abrigo blanco y unos pantalones verdes.
—¡Papá, encontramos a alguien que necesita ayuda! —dijo la mujer
—¡No necesito ayuda! ¡Solo necesito que dejen de apuntarme por un momento!
—Calma chicos. No es necesario tantas precauciones —dijo una voz bastante mayor que venía de entre los árboles. Al oírla, Lynn se estremeció al recordar a alguien que no había oído en años.
Quien había hablado era un hombre mayor que parecía ya de unos setenta años, armado con un arco de poleas, vestido con un abrigo verde y unos pantalones blancos, el cual al ver a Lynn se quedó paralizado por la sorpresa y sin poder decir nada. Lynn por su parte, tuvo la misma reacción, pero la sorpresa paso de inmediato a la alegría al ver a aquel amigo que tanto la había ayudado en el pasado.
—Ajani.
—Lynn Loud.
Lynn se lanzó corriendo a abrazar a su amigo, este la abrazo con fuerza a la par que derramaban lágrimas de alegría por verse nuevamente después de muchos años de estar separados. Los hijos de Ajani por su parte, se quedaron viéndolos sin entender nada de lo que estaba pasando en ese momento.
—¡Mi querida Lynn! ¡No sabes cuanto tiempo espere volver a verte!
—Yo también Ajani. Yo también esperé verte nuevamente.
—No puedo creer como has cambiado. Estás más grande y más fuerte que como te deje. Y mira, todavía tienes la medalla que te regale cuando nos despedimos —dijo mirando la medalla de planta que este le había regalado hacía cinco años.
—La llevo siempre conmigo. Igual que la ballesta que me regalaste.
—Espero te haya servido de mucho, querida —dijo para luego ver a sus hijos— chicos, ella es Lynn Loud, la chica de la que les hable hace mucho tiempo. Lynn ellos son mis hijos Leónidas y Alesia.
—Hola —dijo Leónidas— nuestro padre nos contó de ti en el pasado. Aunque nunca espere conocerte realmente.
—Un gusto conocerte —dijo Alesia— ya había oído de ti por parte de papá y por las noticias en el periódico. En serio me sorprendió que fueran la misma persona.
—El gusto también es mío. Sabía que Ajani tenía hijos, pero creo que solo los vi por fotos una vez.
—Por cierto Lynn. ¿Qué haces aquí sola? ¿Dónde está el resto de tu familia? —pregunto Ajani.
—En un hotel cerca de aquí. Pero la verdad es que no quiero estar cerca de ellos ahora. No después de lo que me hicieron ellos dos —dijo regresando a su estado de tristeza.
—Querida. Lo mejor es que hablemos de eso en un lugar más cómodo. Ven te llevaremos a nuestro hogar.
Luego de unas horas de caminata, los cuatro llegaron hasta la casa de campo de la familia Goldname. Esta era una gran propiedad de unos dos pisos con huerto y un establo en el que había unos cinco caballos. Todo esto rodeado por un amplio espacio abierto en el que estaban unos grandes blancos para practicar tiro con arco. Lynn se quedó sorprendida de que alguien pudiera vivir en una casa tan grande y en tan buenas condiciones.
—Esto es un sueño.
—¿Te gusta? Lo construí en los ochenta y todavía resiste todo lo que tenga la naturaleza.
—¿Cómo es que esto se mantiene escondido?
—Simple. La casa queda lejos de cualquier camino grande, solo teníamos un pequeño camino que llevaba de la carretera a este sitio, pero dejamos que la naturaleza lo cubra y así nos evitamos a los bandidos. Aunque a veces nos hemos encontrado con alguno que otro grupo que logra llegar aquí. Pero por suerte, siempre hay alguien que vigila —dijo Leónidas.
—Vamos. Te mostraré el interior y te presentaré al resto de la familia —dijo Ajani llevándola adentro.
En el interior conoció al hijo menor de Ajani, Carlos, así como a su esposa Anna María, a su nieto Louis, el cual era hijo de Leónidas y tenía apenas un año, también conoció a sus yernos y nuera. Todos ellos la saludaron con gran amabilidad y con sorpresa al conocer a la famosa Lynn Loud del que tantas veces habían oído hablar a Ajani.
Luego de tantas presentaciones, saludos y del desayuno que le invitaron, Lynn y Ajani se sentaron en la sala para hablar de todo lo que esta había pasado en esos años. Fue así que Lynn le contó todo lo que su familia había vivido en esos años, las cosas tanto buenas como malas y de esa forma fue que llego a la parte de Lincoln y la relación que comenzaron a escondidas de sus hermanas, el desarrollo de la misma y el dolor que le significo ver a su novio-hermano con Lori.
—Debo admitir Lynn, que me sorprende escuchar que entre ustedes dos haya surgido ese tipo de relación. Yo le dejé ese arco para que ustedes se volvieran más unidos y pudieras pasar más tiempo junto a él. No para que se convirtieran en novios.
—Lo lamento.
—Sin embargo, no puedo juzgarte por algo que se dio en la situación en la que ustedes estaban. Eran los únicos en esa ciudad y los únicos para decidir qué hacer con sus vidas.
—¿Entonces estás de acuerdo con lo que empezamos?
—No precisamente. Entiendo el porqué, pero es un tipo de relación con una serie de complicaciones que pueden causar problemas a futuro. Que la sociedad se haya derrumbado, no elimina que ustedes tengan la misma genética y que, por tanto, hay un gran peligro en cuanto a querer seguir el mismo camino que una pareja convencional.
—Por ello no te preocupes. No pienso regresar con ellos.
—Lynn, tu familia te extraña. Quizás estés peleada con tus dos hermanos, pero más allá de ellos estoy seguro de que tus otras hermanas sí quieren que estés con ellas. Te deben estar extrañando y no merecen que te vayas de su vida por algo como una pelea de parejas.
—¡Es que no puedo! ¡Si regreso tendré que verlos a ambos burlándose de mí en mi cara!
—Quizás eso sea verdad, quizás no. Pero si has sobrevivido a tantas cosas, entonces vas a poder con algo como eso. Vamos Lynn Loud, eres una guerrera, ¿De verdad vas a dejar que una infidelidad te destruya?
—Nunca.
—Pues entonces ponte de pie y muéstrate firme.
Lynn lo abrazo y este hizo lo mismo y de paso le dio un beso en el cabello.
—Muchas gracias. Te prometo que no me dejaré vencer por esto.
—Me alegra oír eso. Por cierto, estábamos cazando cuando te encontramos y, por tanto, dejamos algo a la mitad. ¿Te gustaría acompañarnos a terminarla?
De vuelta en el hotel, Lincoln y Lori caminaban por el bosque alrededor del mismo mientras buscaban ramas pata usar en la cena de esa noche. O al menos aparentaban buscarlas, ya que la preocupación por sus dos hermanas era tal que no se sentían con ánimos de siquiera hacer su labor. En cuanto a lo de la noche anterior y lo de esa mañana, ninguno tenía ganas de hablar o decir algo al respecto, pero fue Lincoln quien tuvo que dar un paso y romper el hielo.
—Lori. Tenemos que hablar. Quiero saber, quiero saber por qué hiciste lo de anoche.
—Yo no fui la única que hizo algo, Lincoln.
—Lo sé. Lo sé, pero tienes que entenderme que me resulta difícil de entender por qué tuviste ese cambio tan radical. Entiendo que quieras seguir adelante tras lo de Bobby, y estás en todo tu derecho de hacerlo. Pero no está bien que de pronto te hayas fijado en mí.
—Es que no es un "de pronto", Lincoln. Yo literalmente ya estaba enamorada de ti desde hace mucho tiempo.
Aquella respuesta dejo desconcertado a Lincoln.
—¿Disculpa?
—Ya me oíste. En estos cinco años de cambios, desde que todo empezó hasta hace muy poco, he venido sintiendo algo por ti que no debería de sentir. Lincoln, literalmente, has crecido en muchos aspectos. Te has vuelto muy responsable, has ayudado a todas no solo en temas relacionados con la caza o a los demás trabajos. Me refiero a que literalmente nos has apoyado cuando nuestros ánimos estaban por los suelos, cuando nos rompíamos al ver que este mundo ya no es el mundo en el que crecimos.
—Es que eso fue lo mismo que dije cuando te enteraste de que Lynn y yo estábamos juntos. Intentaste separarnos y por eso todo se salió de control. Te dije que el mundo había cambiado y que no volvería a ser el mismo. ¿Por qué ahora sales con que todo eso si desde el principio estabas en contra de este tipo de relación?
—Porque no es fácil. No es fácil aceptar que te estás enamorando de tu propio hermano menor, de ese hermano al que viste nacer, al que cuidaste cuando era un bebé y que viste crecer con los años. En ese momento no buscaba sepáralos por celos y esas cosas, lo hice porque sentí que era lo indicado. Que quizás había una esperanza de que pudiera olvidar todo ello cuando Bobby regresara, qué juntos reconstruiríamos el mundo y olvidaría ese sentimiento por ti. Pero ahora que ya no está, quiero empezar una nueva vida junto a ti, Lincoln. Me da igual cuantas personas y quienes vengan a empezar lo del asentamiento, no quiero empezar una vida que no sea con quien ha luchado a mi lado todo este tiempo.
Lincoln se acercó a Lori y la tomo de las manos para luego darle un largo beso en los labios que fue más que correspondido por esta.
—Yo las amo a todas ustedes Lori. A todas por igual. ¿Aceptarías estar conmigo, así Lynn también sea mi novia?
—Literalmente estaría contigo, así estuvieras con todas nosotras.
—Y sería el hombre más feliz del mundo si eso llegara a pasar. No sé cómo se lo tomarán las demás, pero trataremos de que lo entiendan y haré todo lo posible para que Lynn sepa que no he dejado de amarla.
Unas horas después, Ajani y su familia junto con Lynn regresaban a la casa de campo cargando un ciervo de buen tamaño. Aquella cacería había sido por demás un éxito y Lynn había demostrado sus dotes a la hora de atrapar una buena pieza.
—Gran trabajo, Lynn. Se ve que has aprendido mucho en estos años —dijo Ajani.
—Me parece increíble que se pueda cazar en una ciudad —dijo Alesia.
—Créelo. Hay todo tipo de animales que entran a la ciudad de vez en cuando.
—Me pregunto cómo estará nuestra casa. Solo espero que no haya sufrido mucho daño —dijo Leónidas.
—Vamos —dijo Alesia— el hogar es donde está la familia y lo demás no importa.
—Eso es verdad, hijo. No importa lo que le haya pasado a esa casa, lo importante es que estemos bien y unidos.
Aquellas palabras hicieron que Lynn se acordara de la charla que había tenido hacía poco con Ajani. Era verdad que estaba enojada con Lincoln y Lori. Pero sabía que no estaba bien hacer que sus demás hermanas pagaran el no poder seguir viéndola por solo dos personas. Mientras meditaba sus palabras, el sonido de un caballo hizo que todos voltearan a ver hacia donde Luna estaba intentando avanzar por el camino nevado.
—¡No sabes todo lo que tuve que pasar para encontrarte! ¡No lo vuelvas a hacer! —dijo Luna mientras corría para abrazar a su hermana.
—Luna… Entiende que no era fácil para mí.
—Pero no tenías que irte de esa forma. Yo sé lo que significa sufrir por amor. Pero no por eso me puse a odiar a Sam ni me alejé de mis amigos.
—Sí. Pero a ti te dijo que no, no te engaño con alguien más.
—Lo sé. Pero por favor regresa conmigo a casa. No tienes que lastimar a las demás.
—Tu hermana tiene razón Lynn. No cometas el mismo error que yo cometí cuando mi hermano vino a buscarme —dijo Ajani.
Lynn no necesito pensárselo mucho.
—Está bien Luna. Regresaré a casa.
—Sabía que tomarías una buena decisión. Por cierto, ¿Quiénes son tus amigos?
Lynn le presento a Ajani como aquel amigo que había tenido hacía mucho tiempo y que había ayudado a Lori y a Luan con sus problemas. También le presento a sus hijos y al resto de la familia de este cuando fueron a llevar el ciervo a la casa de campo. Una vez ahí, Luna les conto sobre el proyecto de construir un asentamiento cerca de Royal Woods, dándoles la oferta de participar en la construcción de este. Ajani y su familia se interesaron en esto, pero dijeron que pensarían en ello.
Si bien se les ofreció quedarse a cenar, las dos prefirieron volver al hotel en donde las estarían esperando. Ajani por su parte, les entrego un par de provisiones más una antigua tienda de campaña que tenía guardada, esto para asegurar su viaje de retorno a Royal Woods.
—Muchas gracias por los regalos —dijo Luna.
—No es nada. Ustedes los necesitan más que nosotros.
—Bueno. Es hora de partir de vuelta a la realidad —dijo Lynn.
—Tranquila querida. Yo sé que las cosas irán bien de una forma u otra.
—Gracias. Espero poder verlos pronto —dijo Lynn.
—Ten por seguro de que lo haremos. Además, ya sabes dónde estoy y puedes venir cuando necesites hablar.
Lynn le dio un abraso y después inicio junto con Luna el camino de regreso.
Y así queridos lectores, termina este capítulo. Como pueden ver el arquero que lo inicio todo allá por el 2017 está de regreso, o al menos hasta que lo volvamos a ver, que estén por seguros será en algún momento. En cuanto a Lori y Lincoln, pues esto es algo un poco más complicado, pero si recuerdan bien, todas las hermanas Loud de cierta forma sienten algo por su hermano. Como es que esto se desarrollara, se verá más adelante.
Ahora, pasemos a los saludos.
Marati: Me alegra que tengas esa teoría. Aunque haya sido lo que haya sido, está más que claro que Bobby no hubiera querido que Lori se rindiese de esa forma y que algún día se volverán a ver. Espero te haya gustado este capítulo.
Jonas Nagera: Qué alegría verte de nuevo por aquí, me sorprende la rapidez con la que alcánzate el capítulo pasado y de la misma forma me alegra que te hayan gustado todos los que han estado saliendo.
En cuanto a lo de Ronnie Anne, pues esta ya había vivido lo de su hermano y su prima, además de que estar separada tanto de Lincoln, redujo aquello en gran medida. Lo de Lori fue el sentir que ya no tenía motivos para seguir viva, ya que dedico todas sus esperanzas a ver a Bobby y retornar su relación con él. En cuanto a lo de Bianca, pues digamos que ya era una cosa más sobre tantas otras.
Sobre el final. Sí, debo admitir que pude haberlo construido mejor y que incluso si hubiera puesto a Ronnie Anne la cosa hubiera sido más interesante. Pero bueno, espero que este capítulo compense las prisas del anterior de alguna forma.
Gracias por los saludos y espero que este capítulo te haya gustado.
RCurrent: Que bueno tenerte de regreso en este fic. Sea lo que sea que creas que paso, lo bueno como tú dices, es que Lori pudo seguir adelante aún con el dolor, que la verdad es que seguirá con ella toda su vida. Lo del final si fue algo desafortunado, quizás pude trabajarlo de otra forma de verdad, pero bueno, toca ver como se lo tomara Lynn a partir de ahora.
Montana Hatsune: Tal como dices, las cosas por las que estaba pasando Lori eran tan fuertes que simplemente ya no encontró motivos para seguir viva. Por suerte tuvo la ayuda necesaria para poder salir de esa oscuridad
Hay veces, en donde hay ciertos momentos complicados, en donde la gente pierde la esperanza y ceden ante los impulsos negativos como el suicidio. Lo que Lori casi llevó a cabo pudo haber acabado con su familia, de no haber sido por esa aparición de Bobby para impedirle morir, todo hubiera terminado mal.
Con respecto al encuentro entre Lincoln y Lori, eso sé ira desarrollando en estos capítulos y veremos que tan mal han quedado las cosas. Por ahora al menos Lynn ha decidido quedarse.
Espero te haya gustado este capítulo y gracias por disfrutar del anterior.
Bueno. Llegados a este punto, les agradezco que hayan leído este capítulo y espero que les gusten los siguientes. Si quieren pueden dejar sus teorías de que va a pasar, ya que como dije, pese a que este es un arco tranquilo, de aquí saldrán cosas muy importantes a futuro.
Sin más que decir, nos vemos.
